{"id":22539,"date":"2020-01-29T23:00:00","date_gmt":"2020-01-29T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-01-29T23:00:00","modified_gmt":"2020-01-29T23:00:00","slug":"me-compadeci-de-un-esclavo-sexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-compadeci-de-un-esclavo-sexual\/","title":{"rendered":"Me compadec\u00ed de un esclavo sexual"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22539\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Recib&iacute; un mensaje en mi Whatsapp invit&aacute;ndome a una fiesta con espect&aacute;culo. Me lo enviaba Mart&iacute;n, un amigo que hice en la Universidad a poco de caer yo por all&iacute;. Me sol&iacute;a invitar a fiestas de gays, pues pronto hab&iacute;a detectado mi orientaci&oacute;n; otras veces eran fiestas de otra &iacute;ndole, una fue de desnudos, otra de heterosexuales. La primera vez que me env&iacute;o una invitaci&oacute;n no era exactamente para gays, pero los hab&iacute;a e hicimos de las nuestras. El mensaje recibido al que me refiero dec&iacute;a lo siguiente:<\/p>\n<p>&laquo;Amigo Lucas Padilla, quedas invitado a una fiesta con espect&aacute;culo que tendr&aacute; lugar en la Mas&iacute;a La Ozana. La concentraci&oacute;n tendr&aacute; lugar el s&aacute;bado a media tarde en el jard&iacute;n trasero de la Mas&iacute;a donde podr&aacute;s departir con los amigos que vayan llegando mientras degust&aacute;is unos canap&eacute;s y bebidas. En el momento indicado se nos avisar&aacute; a pasar al espect&aacute;culo y dem&aacute;s actividades en el sal&oacute;n preparado para ello. La fiesta transcurrir&aacute; durante toda la noche hasta despu&eacute;s de la salida del sol. Los que no est&eacute;n en condiciones de marcharse por haber ingerido gran cantidad de alcohol podr&aacute;n pernoctar en la Mas&iacute;a hasta que se dirima la turca. Tanto para el estacionamiento como para la habitaci&oacute;n tienes en la entrada un ticket con el n&uacute;mero 27B, yo tengo el 27A, es decir, que si lo deseas podremos dormir juntos y todo eso. Espero que no faltes. Tu amigo Francesco&raquo;.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a qui&eacute;nes eran los anfitriones. S&eacute; que Francesco es de la familia de los anfitriones o muy amigo de ellos. Algunos lo insin&uacute;an, pero nunca le pregunt&eacute; nada al respecto porque quiero seguir siendo invitado. Y a veces, m&aacute;s que eso, dependiendo de c&oacute;mo sea la fiesta. No solo admiro el espect&aacute;culo, sino que me gusta participar en &eacute;l en activo, como espont&aacute;neo o aceptar la invitaci&oacute;n que en alg&uacute;n momento se hace. Esa noche no ten&iacute;a idea de qu&eacute; trataba, lo que s&iacute; sab&iacute;a es que habr&iacute;a sexo, como menos a la hora de acostarme con Francesco.<\/p>\n<p>Cuando al parecer llegaron todos, nos hicieron pasar a un lugar donde yo nunca hab&iacute;a estado, parec&iacute;a nuevo, un gran s&oacute;tano, pero ya hablar&eacute; al respecto.<\/p>\n<p>Apenas entramos y ocupamos el asiento correspondiente, yo siempre el 27B, a mi lado no estaba a&uacute;n Francesco. Apareci&oacute; un chico de no m&aacute;s de 19 a&ntilde;os, atado con una cadena al collar de cuero acolchado que llevaba en su cuello. Algunos alzaron las manos, se ve que sab&iacute;an de que iba el asunto. Yo quer&iacute;a ver. El nombre del chico qued&oacute; en reserva, el nombre que dijeron obviamente no era propio, sino impuesto para el espect&aacute;culo: &laquo;Perro Terrier&raquo;. Deb&iacute;a ser alg&uacute;n chico callejero con falta de dinero. Tampoco fue el primer joven que el grupo de dominadores hab&iacute;a provisto para el entretenimiento y no ser&iacute;a el &uacute;ltimo. Eso s&iacute; sab&iacute;a yo que ten&iacute;an algunos chicos en jaulas, que com&iacute;an y beb&iacute;an gratis los fines de semana, siempre dentro de las jaulas y en platos de pl&aacute;stico sin nada m&aacute;s ni cuchara, ni tenedor, ni cuchillo, distra&iacute;an a los amigos del anfitri&oacute;n, yo no sab&iacute;a entonces c&oacute;mo, y luego se iban con su bolsillo apa&ntilde;ado.<\/p>\n<p>El car&aacute;cter sumiso y la naturaleza complaciente de los putos y putas que iluminaban estas fiestas siempre me fascin&oacute;. Les encantaba servir; viv&iacute;an para satisfacer a los dem&aacute;s. Adoraba ese sentimiento.<\/p>\n<p>Al muchacho perro terrier le vendaron los ojos; llevaba un top de l&aacute;tex negro brillante y apretado a sus hombros y medias brillantes a juego con el top, ambas cubr&iacute;an sus obvias definiciones musculares en el torso y las piernas. Los anfitriones, que ten&iacute;an un estatus legendario en la comunidad, mandaron a sus lacayos que lo ataran. Ellos inmediatamente y en riguroso silencio ataron sus muslos a su pecho y sus tobillos a un marco por encima de su cabeza. Sus mu&ntilde;ecas estaban sujetas a ambos lados del banco acolchado, dej&aacute;ndolo del todo indefenso. Previamente le hab&iacute;an afeitado su trasero, su pubis, su cuero cabelludo, y cualquier parte de su cuerpo de modo que su carne expuesta quedaba tan lisa y pelada como la piel de un reci&eacute;n nacido. Creo que esto lo hizo m&aacute;s sexy.<\/p>\n<p>Su prop&oacute;sito en la fiesta de todos los hombres era ser utilizado, es decir que lo follaran como quisieran y cuanto quisieran las m&aacute;s de cien personas que recibieron invitaci&oacute;n para disfrutar del entretenimiento que los generosos anfitriones proporcionaron. Era una noche de desenfreno desenfrenado entre hombres que consintieron, que se celebraba todos los meses en un vasto almac&eacute;n convertido para tal menester. Algunos participantes eran muy juerguistas y ya se presentaban desnudos desde el principio, otros ataviados con su ropa fetiche. Unos pocos ten&iacute;an sus ropas elegidas por los anfitriones.<\/p>\n<p>A las nueve de la noche, cuatro maridos felizmente casados y &quot;completamente heterosexuales&quot; &mdash;as&iacute; los presentaron&mdash; se embarcaron en un combate de lucha, los cuatro desnudos completamente y untados con petr&oacute;leo. Al final de la lucha, que fue verdaderamente cruel, los dos perdedores se fueron destinados a pasar la fiesta entera usando sus bocas para servir a los culos sin rostro de docenas de hombres que no quer&iacute;an m&aacute;s que una mamada en los agujeros de gloria; hab&iacute;a all&iacute; agujeros grandes para poner el culo y agujeros peque&ntilde;os para pasar las pollas.<\/p>\n<p>A las diez en punto, tres putas vestidas de cuero hicieron una demostraci&oacute;n de azotes y nalgadas al estilo BDSM, desatando torrentes de golpes malvados contra la piel expuesta de un sumiso hasta que la sangre gote&oacute; por su carne blanca y lechosa y escucharon sus gritos de misericordia. Todos coreaban los gritos y se desencantaron cuando el sumiso pidi&oacute; misericordia, quer&iacute;an m&aacute;s sangre.<\/p>\n<p>A las once de la noche se inici&oacute; el espect&aacute;culo de pu&ntilde;os que consist&iacute;a en ver c&oacute;mo dos j&oacute;venes enterrar sus brazos en los rectos de sus parejas mayores. Unos pocos se presentaron voluntarios para que los j&oacute;venes les ensartaron sus pu&ntilde;os, pocos lo soportaron. Cuando el reloj marc&oacute; la medianoche, cinco juerguistas reciclaron su cerveza de pis en las bocas de tres esclavos, y luego invitaron a los presentes a vaciar su agua dorada en las bocas desbordantes de un grupo de fetichistas. Esto eran deportes &laquo;pisacu&aacute;ticos&raquo;, hasta que los mariquitas que tragaban la orina ya no pudieron aguantar m&aacute;s y cayeron al suelo extenuados y vomitando pis.<\/p>\n<p>Junto a los escandalosos espect&aacute;culos y a los hoyos de gloria con personal completo, hab&iacute;a filas de muebles con objetos de esclavitud y equipos de fetiche libres para que cualquier persona los usara. El muchacho perro terrier casi desnudo estaba en un rinc&oacute;n, era una oferta privilegiada para saciar las perversiones de los hu&eacute;spedes. &Eacute;l era mi favorito, y me pas&eacute; las cuatro horas enteras viendo el delicioso e inm&oacute;vil brillo del cuero que lo medio vest&iacute;a, porque vi&eacute;ndolo decid&iacute; comprarme un top y unas medias iguales para mi uso.<\/p>\n<p>Los hombres iban solo a penetrar el culo lubricado del &laquo;perro terrier&raquo;, deslizando sus pollas dentro de su agujero sin pelo, que les presentaba teniendo sus piernas abiertas y el agujero del culo muy a la altura de cualquier polla. Otros le met&iacute;an sus pollas desnudas en la boca abierta, clavando sus pollas erectas en sus delgados labios y haciendo que se atragantara. El muchacho estaba atado para que no moviera su cabeza.<\/p>\n<p>Los organizadores lo hab&iacute;an puesto al servicio de todos. Ning&uacute;n portador de pene se neg&oacute; a abusar de aquel chico. Ning&uacute;n polvo rechazado. No hab&iacute;a elecci&oacute;n. Era simplemente un recipiente para la carnalidad de docenas de hijos de puta, padres amargados y t&iacute;os hedonistas sin m&aacute;s derechos que un esclavo sexual al estilo romano en sus fiestas m&aacute;s indulgentes. Que un culo aguante casi cien cornadas que acababan vaciando sus espermas como si aquel culo fuera un tacho de la basura, ya tiene su m&eacute;rito. L&oacute;gicamente el piso estaba lleno de esperma con un olor acre desagradable. Aquello era intoxicante.<\/p>\n<p>La degradaci&oacute;n era total. Aquel chico con el culo lleno de semen y sangre hab&iacute;a dado su consentimiento a sabiendas. No quer&iacute;a ser tratado mejor que una manguera masturbatoria desechable en la que los tipos dominantes no se preocuparan por su placer. La puta desesperada busc&oacute; la degradaci&oacute;n deshumanizadora, y los amos le hab&iacute;an ofrecido su depravado deseo.<\/p>\n<p>Lo vi recibir su primer pene de la noche mientras confinaban a los dos maridos que perd&iacute;an a una noche de chupar pollas. Un hombre gordo de unos cincuenta a&ntilde;os, vestido con una camiseta roja de f&uacute;tbol, se puso de costado junto al muchacho perro y puso sus manos manchadas de tabaco sobre los muslos de l&aacute;tex del sumiso. Introdujo su robusta herramienta en el agujero bien presentado. Ambos suspiraron; una exhalaci&oacute;n mutua de disfrute compartida entre dos hombres. Mir&eacute; fijamente, cautivado por el movimiento de las nalgas hirsutas, empujando al miembro hasta el fondo de modo desesperado. Las ondulaciones de la carne cuando un cuerpo se estrellaba contra otro, seguidas de un repetido sonido de palmadas, me excitaban. Un ritmo metr&oacute;nomo de sodom&iacute;a, puntuado por suaves gemidos y chillidos org&aacute;smicos de puta maricona.<\/p>\n<p>Un segundo hombre tir&oacute; de la cabeza del esclavo hacia un lado y le llen&oacute; la boca con una polla corta y erguida: un tama&ntilde;o ideal para una mamada. Observ&eacute; atentamente como los labios de un chico convertido en una puta afeitada trabajaban esa erecci&oacute;n desnuda hasta llegar a un orgasmo tan palpitante que salpicaba semen sobre su barbilla.<\/p>\n<p>A lo largo de la noche, este sistema continu&oacute; como un patr&oacute;n regularizado, pero ajustaron la cabeza del chico y no se permiti&oacute; tocarla con las manos a nadie m&aacute;s. El chico perro terrier chup&oacute; a docenas de hombres, y fue follado por muchos m&aacute;s. Llegaron de todas las edades, de todos los colores y de todos los tama&ntilde;os; a ning&uacute;n hombre se le neg&oacute; el acceso a sus agujeros o a su boca. Lo tocaron donde quisieron, lo usaron con abandono y desprecio. Salpicaduras de l&iacute;quido blanco nacarado cubr&iacute;an su piel, su ropa de l&aacute;tex y rezumaban de esperma. Parec&iacute;a una puta de semen y una puta codiciosa de pel&iacute;cula porno. Pero a &eacute;l se le ve&iacute;a que estaba encantado.<\/p>\n<p>Un bruto musculoso, tatuado con im&aacute;genes sexuales agresivas, jug&oacute; con la polla del chico atado cuando empuj&oacute; violentamente su propio monstruo enorme dentro de la resbaladiza abertura anal. El marica retorci&eacute;ndose grit&oacute; y rog&oacute; por una liberaci&oacute;n mientras el monstruo lo follaba bestialmente golpe&aacute;ndole contra su puta pr&oacute;stata. Pens&eacute; que la s&uacute;plica sumisa iba al orgasmo cuando la presi&oacute;n y agarre sobre su palpitante polla disminu&iacute;a y fue reemplazada por una bofetada feroz en su abdomen. Una burla cruel de uno de los anfitriones.<\/p>\n<p>Toqu&eacute; al atado sumiso en medio de las cogidas para lubricarlo generosamente una y otra vez; &eacute;l siempre se sacud&iacute;a mientras yo rociaba el l&iacute;quido fr&iacute;o dentro y alrededor de su agujero estirado. Cada vez que le pon&iacute;a un delicado beso en las bolas antes de retirarme para seguir viendo el espect&aacute;culo, me daba las gracias.<\/p>\n<p>Con la noche llegando a su fin, me acerqu&eacute; al esclavo que ya estaba desesperado. Me acerqu&eacute; a &eacute;l y le bes&eacute; suavemente en los labios, tomando el sabroso sabor de los m&uacute;ltiples dep&oacute;sitos de semen que salpicaban su cara y tuvo fuerza de sonre&iacute;rme.<\/p>\n<p>Mi mano traz&oacute; su torso, frotando su suave ropa de l&aacute;tex y tocando su pene glabro. Se hinch&oacute; en mis manos mientras nuestras lenguas se masajeaban y exploraban. Respiraba pesadamente mientras mis dedos golpeaban su verga hinchada, babosa por el pre-cum que emerg&iacute;a lentamente por su meato. Agarr&eacute; la base de su polla y le orde&ntilde;&eacute; del l&iacute;quido transparente.<\/p>\n<p>Gru&ntilde;&oacute; mientras yo estaba a su alrededor, sin dejar mi contacto con su piel. Pod&iacute;a o&iacute;r los inconfundibles ruidos de un joven que enfilaba su polla contra otra puta a s&oacute;lo unos metros de nosotros. La org&iacute;a estaba disminuyendo, hab&iacute;a m&aacute;s voyeurs que exhibicionistas, ya que muchos de los invitados estaban agotados.<\/p>\n<p>Este esclavo no hab&iacute;a llegado al cl&iacute;max; cuatro horas de dar los orgasmos a otros, y no hab&iacute;a llegado a la cima. Coloqu&eacute; mis manos a cada lado de su cintura y baj&eacute; suavemente mis labios para chupar la punta de su pene tumescente.<\/p>\n<p>Jade&oacute; mientras mi lengua se tragaba el salado pre-cum que hab&iacute;a salido de su polla. El l&iacute;quido pel&uacute;cido se desliz&oacute; sobre mis labios y corri&oacute; por mi barbilla. Mis besos masajeaban suavemente su frenillo.<\/p>\n<p>Jadeaba mientras mi boca se deslizaba a lo largo de su fuste, dando una profunda garganta a su gruesa polla y acariciando su miembro viril. Sent&iacute; los surcos en la piel, prob&eacute; el l&iacute;quido que goteaba de su pinchazo y ol&iacute; la mezcla almizclada e inconfundible de aromas que ven&iacute;a de una zorra bien usada.<\/p>\n<p>Sent&iacute; su necesidad. Record&eacute; la mendicidad y las bromas de antes mientras mi dedo presionaba contra su agujero sin sentido. Me acept&oacute; con poca resistencia y encontr&eacute; su pr&oacute;stata con facilidad.<\/p>\n<p>Sus piernas temblaban; sus m&uacute;sculos se mec&iacute;an con cada movimiento que mis manos y mi boca hac&iacute;an sobre su maltratado cuerpo. Su deseo crec&iacute;a tanto como el m&iacute;o; mi carne se agitaba con anticipaci&oacute;n a medida que su polla iba reaccionando. Necesitaba probar su semen; quer&iacute;a sentir el chorro de su erupci&oacute;n. Se retorc&iacute;a gritando mientras mi cabeza temblorosa forzaba su polla repetidamente hasta la parte posterior de mi garganta.<\/p>\n<p>Estaba cerca. Maull&oacute; chillando y jadeando con cada movimiento sobre su dolorido cuerpo. &quot;Por favor&quot;, suplic&oacute;, lanzando su cabeza contra el diminuto coj&iacute;n, mientras una poderosa ola de energ&iacute;a invad&iacute;a su cuerpo tembloroso y yo sent&iacute; el primer pulso de su pene.<\/p>\n<p>Nunca me detuve ni por un momento; no iba a arruinar su orgasmo. Continu&eacute; moviendo mis labios sobre su polla, chupando intensamente su verga erguida mientras escup&iacute;a varios chorros de l&iacute;quido espeso sobre mi lengua e inundaba las entra&ntilde;as de mi boca. Durante horas, le hab&iacute;an jodido, le hab&iacute;an acariciado la pr&oacute;stata y le hab&iacute;an tomado el pelo. Necesitaba ejercitar la calentura que hab&iacute;a almacenado a partir de su privaci&oacute;n sensorial y su servidumbre. Necesitaba otra puta que le pusiera los labios alrededor de su polla y drenara el semen de su cuerpo exhausto.<\/p>\n<p>Estaba yo orgulloso de ser esa puta. El hombre se hab&iacute;a dejado follar por cuatro docenas de personas y ni una sola persona lo hab&iacute;a llevado a su cima. Nadie le hab&iacute;a dado un orgasmo o incluso tratado de dejarlo sin aliento y jadeando, disfrutando del c&aacute;lido resplandor del cl&iacute;max que irradiaba sobre su carne cansada.<\/p>\n<p>Me tragu&eacute; su semen cuando di un paso atr&aacute;s y dej&eacute; que su pene mojado cayera sobre sus huevos con el sonido de una suave cachetada. Me limpi&eacute; los labios con la mano y capt&eacute; la atenci&oacute;n del organizador principal, una bestia tatuada, que me hizo un gesto de cortes&iacute;a.<\/p>\n<p>Pas&eacute; junto a &eacute;l con una sonrisa, agitando mi mullida cola de perro clavada en mi trasero. Me puse detr&aacute;s de la pared de los agujeros de gloria y vi a los dos hombres sobrecargados de trabajo, con la cara cubierta de semen y arrodillados en el suelo. Salud&eacute; al primero:<\/p>\n<p>&mdash;Ve a descansar a la otra parte, &mdash;le exig&iacute; al hombre desnudo de mediana edad.<\/p>\n<p>Sonri&oacute; y unos segundos despu&eacute;s su pene erecto sali&oacute; por el agujero a unos cent&iacute;metros de mi cara, listo para que lo envolviera con mis labios.<\/p>\n<p>Lo hice en todas las fiestas. Para algunos, yo era el inferior de los esclavos. Para mi amo, el anfitri&oacute;n entintado, su esclavo casto y enchufado, era simplemente parte del entretenimiento. Pero para m&iacute;, yo era simplemente una puta sexual que quer&iacute;a desesperadamente que vinieran todos los dem&aacute;s a jugar con mi cuerpo. Nunca me negu&eacute; a ninguno a nada de lo que desearan.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as anteriores a las fiestas, todos los chicos estaban en sus jaulas, yo com&iacute;a a los pies del amo de las cosas que me tiraba. Mi amo, cuando entraba en depresi&oacute;n, me met&iacute;a en la mesa o en el sof&aacute; y follaba mi culo d&aacute;ndome gran placer. Nunca me llev&oacute; a su cama, all&iacute; iban mujeres de buen culo. A mi amo le gust&oacute; siempre follarme mientras &eacute;l com&iacute;a y encima de la mesa. Para entretenerme me pon&iacute;a un plato con comida delante de mi cara, le gustaba que yo comiera como un perro, pues esa era mi postura, mientras me follaba. Lo m&aacute;s comprometido era cuando lo hac&iacute;a delante de otros que ten&iacute;a como invitados y, despu&eacute;s de follarme, &eacute;l invitaba a sus invitados a follarme. No recuerdo nadie que se negara.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a me mand&oacute; a mi casa con un fajo de billetes en un sobre. Pens&eacute; que se hab&iacute;a cansado de m&iacute; y me agradec&iacute;a los servicios prestados. Poco tiempo despu&eacute;s, como a los siete meses, me avisaron para que me apersonara en la casa. Fui me present&eacute; y me recibi&oacute; un se&ntilde;or que dijo ser el notario. Me comunic&oacute; la muerte de mi antiguo amo y me pas&oacute; a un sal&oacute;n donde hab&iacute;a gente convocada como yo, a casi nadie conoc&iacute;a. Me extra&ntilde;&oacute; no ver por all&iacute; a Francesco. El notario ley&oacute; el testamento y nos dio los documentos y cheques en un sobre de los porcentajes tal como lo indicaba el testamento. Sal&iacute; de all&iacute; apenado y sin importarme nada, ni siquiera hab&iacute;a mirado el contenido del sobre. Al llegar a casa abr&iacute; el sobre y se me fueron todas las penas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Recib&iacute; un mensaje en mi Whatsapp invit&aacute;ndome a una fiesta con espect&aacute;culo. Me lo enviaba Mart&iacute;n, un amigo que hice en la Universidad a poco de caer yo por all&iacute;. 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