{"id":22590,"date":"2020-02-04T04:15:23","date_gmt":"2020-02-04T04:15:23","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-02-04T04:15:23","modified_gmt":"2020-02-04T04:15:23","slug":"la-empleada-domestica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-empleada-domestica\/","title":{"rendered":"La empleada dom\u00e9stica"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22590\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Sasha Marcela, soy travesti y tengo 31 a&ntilde;os. Trabajo como empleada dom&eacute;stica en un chalet a las afueras de Madrid. Siempre me gust&oacute; servir y hacer las labores de casa, as&iacute; que en cuanto vi un anuncio de que una familia adinerada necesitaba de una chica para hacer de interna me present&eacute; en la direcci&oacute;n que daban. Aquello no era sino la oficina del se&ntilde;or. Al recibirme qued&oacute; bastante conforme conmigo y para evitar futuros disgustos le mencion&eacute; sobre mi orientaci&oacute;n y que no era una chica, s&iacute; que me vest&iacute;a como tal pero que en realidad era homosexual. Ante mi sorpresa, Don Jorge estuvo encantado y me confes&oacute; que con su esposa apenas si ten&iacute;an intimidad.<\/p>\n<p>-Si t&uacute; est&aacute;s de acuerdo -dijo mientras marcaba en su m&oacute;vil- el trabajo es tuyo y mi polla tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Mi sorpresa fue grande al escuchar que hablaba por el tel&eacute;fono con su mujer y le dec&iacute;a que ya ten&iacute;an chica y que estaba muy contento conmigo, que era lo que estaban buscando&#8230;<\/p>\n<p>Al acabar la llamada, Don Jorge se puso en pie y pude gozar de su tremendo porte a mis espaldas. Me tom&oacute; por los hombros y algo coqueto me pregunt&oacute; si estaba de acuerdo con ser su &quot;putita&quot;. La verdad, necesitaba el trabajo y por qu&eacute; no -me dije para m&iacute; misma- de un buen semental que me reventara. Pero estaba bastante nerviosa y me qued&eacute; tensa hasta que &eacute;l comenz&oacute; a restregarme su verga por la espalda y a bajar sus manos hasta mis tetas falsas y mi rabo que estaba tomando grosor.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a transpirar y Don Jorge se solt&oacute; el cintur&oacute;n, sus pantalones cayeron a los tobillos y not&eacute; su polla dura en mi axila.<\/p>\n<p>-&iquest;Me la quieres chupar? -dijo sensual- Yo s&eacute; que s&iacute;, que la quieres, ven -me tom&oacute; de los brazos- y poni&eacute;ndome en pie, me gir&oacute; hacia su cara. Me apret&oacute; por el culo y me meti&oacute; la lengua en la boca. El se&ntilde;or estaba de muy buen ver y no aparentaba los 59 a&ntilde;os que tiene. Yo lo agarre por la cintura y &eacute;l me hizo cogerle la verga. Eso era enorme y s&uacute;per venosa, estaba toda descapullada y al tenerla en mis manos, &eacute;l la movi&oacute; hacia atr&aacute;s y hacia adelante para que se la masturbara. Mi instinto de mujer hizo que autom&aacute;ticamente hincara mis rodillas en el suelo y chupase su verga dura con deseo y necesidad. Le di besitos en la abertura y met&iacute; la punta de mi lengua. Luego tragu&eacute; todo lo que pude y empec&eacute; a mamar con ansiedad. Don Jorge solo resoplaba y se retorc&iacute;a con el cosquilleo de mi lengua y labios al succionarla. Hac&iacute;a meses que no me follaban y ten&iacute;a hambre. Al sac&aacute;rmela de la boca fui a por sus gordos huevos y los chup&eacute;, uno, otro y los dos. No dej&eacute; de pajearle hasta que mir&aacute;ndolo desde mi posici&oacute;n se lo ped&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Le apetece al se&ntilde;or darme por el culo? -pregunt&eacute; t&iacute;midamente- No me importar&iacute;a tener una belleza como la suya dentro de m&iacute;. Es m&aacute;s, -dije ya toda salida- para m&iacute; ser&iacute;a un honor que me lo pre&ntilde;ara&#8230;<\/p>\n<p>Don Jorge se quit&oacute; por completo los pantalones y fue hasta la puerta, pas&oacute; el seguro y regres&oacute;. Yo me incorpor&eacute; y fui hasta el sof&aacute; de piel, me levant&eacute; la faldita y lade&eacute; el tanga rosa que despu&eacute;s tuve que dej&aacute;rsela como recuerdo. Le ofrec&iacute; mi culito todo en pompa y el se&ntilde;or no tuvo reparo en meter su cara entre mis muslos para darme un beso negro que por poco y me hace correr. Tuve que morderme el brazo para no chillar al sentir sus gruesos dedos internarse por mi ya estrecho co&ntilde;ito para dilatarlo. Don Jorge escup&iacute;a copiosamente y me lo dej&oacute; abierto para recibirlo.<\/p>\n<p>El &uacute;ltimo escupitajo lo lanz&oacute; en su verga y me dio de pollazos en el ojete antes de entrar. Yo estaba mojad&iacute;sima y cachonda perdida. El envite me resinti&oacute; pero el capullo hab&iacute;a entrado. Dol&iacute;a un poco, aguant&eacute; y sent&iacute; c&oacute;mo entraba ese tronco venoso en mi estrecho canal, abri&eacute;ndose camino a presi&oacute;n. El se&ntilde;or me cogi&oacute; por las caderas y empuj&oacute; hasta el fondo. Sent&iacute; sus cojones muy pr&oacute;ximos a los m&iacute;os y no pude sino gemir apagadamente para sufrir el dulce tormento de ser la &quot;putita&quot; de mi jefe.<\/p>\n<p>Don Jorge resoplaba, me as&iacute;a de la peluca, me magreaba las tetas, me agarr&oacute; la verga, me dio azotes delicados en las nalgas para volver a asirme de la cintura y embestir grotescamente. Estaba extenuada pero muy caliente y no quer&iacute;a que acabase tan r&aacute;pido. Recul&eacute; y su enorme tranca sali&oacute; toda mojada. Me gir&eacute;, se la chup&eacute; y envalentonada me ech&eacute; de espaldas en el sof&aacute; para levantar las piernas y abrirlas de par en par. Me fascina el misionero porque puedo ver a mi hombre disfrutarme y si me apetece, besarlo o pedirle que me d&eacute; saliva en la boca.<\/p>\n<p>El se&ntilde;or se acuclill&oacute; sobre el filo del sof&aacute; y me enchuf&oacute; todo lo que se llama falo. Deb&iacute;a medirle 24 como m&iacute;nimo. Tragu&eacute; todo y sent&iacute; el est&iacute;mulo en mi pr&oacute;stata.<\/p>\n<p>-Me vengo se&ntilde;or -dije toda tensa- me va a hacer correr Don Jorge, no pare por favor, deme duro, s&iacute;&iacute;&iacute;, as&iacute;&iacute;&iacute;, no pare se&ntilde;or, no pare por favor, se lo suplic&#8230;<\/p>\n<p>Mi semen brot&oacute; como un r&iacute;o hasta mis tetas y cara. Entorn&eacute; los ojos, tembl&eacute;, me retorc&iacute;, casi llor&eacute; del placer que me estaba dando. Estaba toda perdida en leche, en mi propia lefa de perra.<\/p>\n<p>Don Jorge se emple&oacute; fuerte y como un toro salvaje bot&oacute; su esperma en lo m&aacute;s profundo de mi ser. Not&eacute; el bombeo al salir su n&eacute;ctar, me sent&iacute; dichosa al recibirlo y saberme inseminada por mi jefe. Quedarme pre&ntilde;ada de &eacute;l signific&oacute; lo m&aacute;s bello que un hombre pod&iacute;a hacerme. Estaba mojado y enrojecido, su cuerpo cay&oacute; sobre el m&iacute;o y pude besarlo. Lo am&eacute; en silencio sintiendo sus palpitaciones a mil en mi pecho.<\/p>\n<p>-Gracias -me dijo sonriente- no sabes cu&aacute;nto lo necesitaba, me has hecho el hombre m&aacute;s feliz del mundo. Eres muy bella y quiero que seas mi amante, no te va a faltar de nada, es m&aacute;s -dijo mientras intentaba desamarrarse- no quiero que creas que soy de esos que abusan del servicio. Tom&oacute; su pantal&oacute;n y sac&oacute; su billetera. Me extendi&oacute; tres billetes de cien.<\/p>\n<p>-Ten -dijo algo avergonzado- para lo que te sea &uacute;til.<\/p>\n<p>-No se&ntilde;or -dije con recelo- con que me d&eacute; el trabajo es suficiente, no me haga hacer sentir que soy una puta, me ha encantado y cr&eacute;ame que estoy dispuesta a ser suya todos los d&iacute;as, las 24 horas y siempre que me desee.<\/p>\n<p>-T&oacute;malos tontita, son tuyos, te los has ganado con esfuerzo. Vete a casa y pres&eacute;ntate a mi mujer, ella te dir&aacute; lo que tienes que hacer. Bienvenida a la familia Sasha Marcela, mi bella mu&ntilde;equita.<\/p>\n<p>Mientras nos recompon&iacute;amos llam&oacute; al ch&oacute;fer y le dio indicaciones por el fijo para que me llevara a su casa, a mi nuevo trabajo.<\/p>\n<p>Las cosas no acabaron all&iacute;. Una vez instalada y luego de conocer a su familia, mi vida cambi&oacute; radicalmente. Con Don Jorge tenemos un romance muy lujurioso y lo que acab&eacute; haciendo se los contar&eacute; en un pr&oacute;ximo relato. Es bastante fuerte&#8230;<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Mi nombre es Sasha Marcela, soy travesti y tengo 31 a&ntilde;os. Trabajo como empleada dom&eacute;stica en un chalet a las afueras de Madrid. 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