{"id":22645,"date":"2020-02-12T04:15:53","date_gmt":"2020-02-12T04:15:53","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-02-12T04:15:53","modified_gmt":"2020-02-12T04:15:53","slug":"como-disfrute-al-novio-de-mi-hija-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/como-disfrute-al-novio-de-mi-hija-3\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo disfrut\u00e9 al novio de mi hija (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22645\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mis palabras me terminaron matando ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; No, amor, t&uacute; hazme lo que quieras.<\/p>\n<p>Y Caleb hizo conmigo lo que quiso.<\/p>\n<p>Su enorme pene, erecto e intimidante como &eacute;l solo, me hab&iacute;a hecho sentir uno de los dolores m&aacute;s fuertes de mi vida, lo largo, lo jodidamente ancho que era, c&oacute;mo pod&iacute;a sentir cada m&uacute;sculo de su miembro.&nbsp; Era un placer incre&iacute;ble, pero c&oacute;mo costaba aguantar el dolor que ven&iacute;a con &eacute;l. Pero si Karo lo aguantaba, yo no pod&iacute;a ser menos.<\/p>\n<p>Me llev&eacute; una mano a la boca y con la otra apret&eacute; fuertemente las s&aacute;banas. Caleb me hab&iacute;a pedido ir r&aacute;pido y yo le di rienda suelta, su pene de 23 cm empez&oacute; a taladrarme como si estuviera hecha de piedra, sin consideraci&oacute;n alguna. Yo simplemente no pod&iacute;a rendirme. Me estaba lastimando, pero parte de ello era tan placentero que segu&iacute; soportando el entrar de su miembro en mis interiores, el impacto de sus huevos en mis nalgas, el calor de su carne tocando la m&iacute;a. No iba a tardar mucho en venirme, de hecho, de mis 17 parejas sexuales que hab&iacute;a tenido a lo largo de mi vida, Caleb era el que m&aacute;s me estaba haciendo sufrir, pero tambi&eacute;n el que me llev&oacute; al orgasmo con pura penetraci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pido. Para que entiendan un poco, sent&iacute;a un calor exagerado en la ingle, acompa&ntilde;ado de un dolor muy potente, pero soportable, a la vez que un cosquilleo en mi zona p&uacute;bica y vaginal anunciaba mi orgasmo.<\/p>\n<p>Me arrepent&iacute; de no haber dicho nada cuando mencion&oacute; que mi vagina no era &quot;chiquita y delicada&quot;, y aunque era m&aacute;s grande que la de mi hija, llevaba 5 a&ntilde;os sin recibir un pene dentro, 5 a&ntilde;os sin usarla para darle placer a un hombre.<\/p>\n<p>El orgasmo lleg&oacute; y fue glorioso. Caleb no hab&iacute;a sacado el pene a&uacute;n y yo me quit&eacute; la mano de la boca e intent&eacute; empujarlo para no eyacular.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No, qu&iacute;tate, d&eacute;jame descansar, amor, por favor! &#8211; Le grit&eacute; a la vez que lo empujaba con mis brazos, pero estaba d&eacute;bil, su cogida me ten&iacute;a as&iacute;, temblorosa y batallando para pronunciar palabra entre mis sollozos.<\/p>\n<p>Caleb me agarr&oacute; con fuerza y aceler&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, y, dando una &uacute;ltima embestida en la que todo su pene se hundi&oacute; en mi vagina, me hizo eyacular. Sali&oacute; a presi&oacute;n, o as&iacute; lo sent&iacute; yo, tuve que dejar de empujarlo a &eacute;l y arrastrarme yo como pude para que mi eyaculaci&oacute;n saliera libremente, pero no fue lo &uacute;nico que sali&oacute;. Me estaba orinando encima, por suerte estaba bien hidratada, como siempre, as&iacute; que era cristalina y se confund&iacute;a con mis chorros de fluidos vaginales, porque qu&eacute; verg&uuml;enza me hubiera dado si mi yerno se hubiera enterado&#8230; pero se enterar&iacute;a en unos minutos.<\/p>\n<p>Caleb me ve&iacute;a temblorosa, acelerada, congestionada y, en general, muy d&eacute;bil. Se acerc&oacute; a m&iacute; y yo no me mov&iacute;. Qu&eacute; poca mujer me sent&iacute; en ese momento, tan afectada, tan debilucha y tan inferior a mi hija&#8230; Se acerc&oacute; a m&iacute; con su pene erecto, palpitando, sus test&iacute;culos hinchados y r&iacute;gidos, listos para soltar leche, me arrepent&iacute; al instante de haberlo sacado, claramente estaba cerca de eyacular.<\/p>\n<p>-Dios, &iquest;te lastime? -Me pregunt&oacute; a la vez que echaba una mirada a mi vagina, roja y h&uacute;meda.<\/p>\n<p>-No, es que&#8230; estuvo muy rico, amor -Me llev&eacute; una mano a mi labia vaginal y la abr&iacute;, mostr&aacute;ndole mi rosa roja a Caleb, pero hasta eso me doli&oacute; un poco y un espasmo me hizo estirarme de golpe sobre la cama.<\/p>\n<p>-No, mejor le paramos, creo que s&iacute; te hice da&ntilde;o.<\/p>\n<p>-No te asustes, llevaba a&ntilde;os sin hacer esto&#8230; y lo tienes muy grande, dame un minuto.<\/p>\n<p>Caleb claramente estaba asustado, su mirada de preocupaci&oacute;n y sus caricias en mis pantorrillas me mataron de ternura, no pod&iacute;a dejar las cosas as&iacute;. No voy a mentir, en ese momento no pensaba en darle placer por pura voluntad propia, quer&iacute;a demostrarme a m&iacute; misma mejor que Karolina, que pod&iacute;a provocar un orgasmo sin necesidad de lamerle el culo a mi hombre, pero hubo algo en su mirada, en la manera en la que me acarici&oacute; y lo preocupado que parec&iacute;a que me hicieron quererlo para m&iacute; sola en ese momento.<\/p>\n<p>-No me miras as&iacute;, Caleb, por favor, ven y dame un beso.<\/p>\n<p>&Eacute;l se acerc&oacute; a m&iacute; y se acost&oacute; a mi lado, me tom&oacute; del lado derecho de mi cadera y me ayudo a ponerme de costado frente a &eacute;l. Lo mir&eacute; fijamente y &eacute;l me desvi&oacute; la mirada. Lo agarr&eacute; de una oreja y lo obligu&eacute; a verme.<\/p>\n<p>-En serio, hijo, no me lastimaste -Le dije ya un poco m&aacute;s calmada antes de robarle un beso.<\/p>\n<p>&Eacute;l me tom&oacute; de las sienes y ambos cerramos los ojos, beso de enamorados, tan c&aacute;lido y cargado de paz y amor que hasta me relaj&eacute; un poco. Caleb fue el que cort&oacute; el beso y en seguida dirigi&oacute; su cabeza a mi pecho, no para nada er&oacute;tico, simplemente repos&oacute; su cabeza entre mis pechos un momento.<\/p>\n<p>-De verdad, perd&oacute;n si te hice da&ntilde;o, aunque sea un poco, Mariana.<\/p>\n<p>-Deja de disculparte, Caleb. Por favor, me sorprendiste un poco, eso es todo.<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad est&aacute;s bien?<\/p>\n<p>-De verdad, si me hicieras da&ntilde;o, te lo dir&iacute;a.<\/p>\n<p>Sac&oacute; su cabeza de entre mis pechos y fue entonces que tuve l&iacute;nea de visi&oacute;n directa con su pene, estaba empezando a perder la rigidez y a ponerse fl&aacute;cido. No pod&iacute;a permitirlo.<\/p>\n<p>Le agarr&eacute; las pelotas con fuerza y empec&eacute; a masajearlas, un truco que aprend&iacute; cuando era jovencita.<\/p>\n<p>-Vamos a estar aqu&iacute; hasta que se te vac&iacute;en -Le dije. Y la mirada que Caleb me ech&oacute; podr&iacute;a definirse como pura excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Se acost&oacute; boca arriba y me invit&oacute; a montarlo.<\/p>\n<p>-T&uacute; dir&iacute;genos, ten el control -Me dijo mientras yo terminaba de erectar su verga.<\/p>\n<p>-Ok, beb&eacute; -Le dije antes de darle un beso en su pez&oacute;n derecho.<\/p>\n<p>Una vez estuvo tan duro como antes, me sub&iacute; encima de &eacute;l, primero haciendo cuclillas y despu&eacute;s dirigiendo su pene a m&iacute; interior con la mano, &eacute;l me puso las manos en las caderas y despu&eacute;s en las nalgas, ayud&aacute;ndome a mantenerme con las piernas flexionada sin tanta dificultad. Para mi sorpresa, su pene se desliz&oacute; dentro, dol&iacute;a un chingo, pero no como antes. Ten&iacute;a que esforzarme para no llorar y gritar, pero claramente Caleb lo estaba disfrutando, quit&oacute; su mano izquierda de mis nalgas y empez&oacute; a pellizcar mi seno derecho. Nuestras miradas fijas el uno en el otro, nuestros cuerpos bien compatibles. Estar&iacute;amos as&iacute; unos cinco minutos, puede que un poco m&aacute;s, y pude sentir esas pulsaciones con cada flexi&oacute;n que hac&iacute;a con mi vagina alrededor de su pene. Y cuando estuvo bien palpitante, cuando su verga parec&iacute;a ser un coraz&oacute;n dentro de mi vagina, fue que, nuevamente, Caleb me har&iacute;a su objeto.<\/p>\n<p>-&iexcl;Perd&oacute;n, Mariana!<\/p>\n<p>Me jal&oacute; de las pantorrillas, haci&eacute;ndome caer de nalgas sobre la cama a la vez que, con una rapidez que me asust&oacute;, &eacute;l se colocaba encima m&iacute;o sin sacar su pene. Me abri&oacute; de piernas y, nuevamente, se dej&oacute; ir sin consideraci&oacute;n alguna. Sus caderas arremet&iacute;an con fuerza y la rapidez con la que met&iacute;a y sacaba hac&iacute;a que mis labios vaginales, tensos alrededor de su pene, se sintieran estirados y maltratado, mi vagina apretando con fuerza esa verga a punto de eyacular. Empec&eacute; a gritar, pero Caleb no par&oacute; y entonces lo vi tensarse encima m&iacute;o, cada fibra de m&uacute;sculo de su cuerpo se marc&oacute;, sus ojos se pusieron en blanco y, a pesar de que yo estaba lagrimeando y un poco asustada por los estragos que me estaba haciendo en la vagina, no pude evitar gritar de alegr&iacute;a cuando empec&eacute; a sentir su bombeo. Instintivamente le escup&iacute; en el pecho mientras &eacute;l llenaba mi vagina de su esposo esperma. Claramente no se pudo contener m&aacute;s, mi yerno amable desapareci&oacute; durante la siguiente media hora, y su &quot;suegra&quot; amable y comprensiva tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>-Ahora s&iacute;, cabrona -Dijo aun eyaculando- voy a llenar el hoyo del que sali&oacute; mi novia.<\/p>\n<p>Y se fue bien fuerte sobre mi vagina, moviendo sus caderas con la misma fuerza a pesar de que reci&eacute;n hab&iacute;a eyaculado. Su pene vibraba en mi interior como loco y, despu&eacute;s de que dijera eso, yo tambi&eacute;n me di rienda suelta.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dime que te cojo mejor, dilo, dime que soy mejor que tu novia!<\/p>\n<p>Rode&eacute; su cuello con mis brazos y, sin separarnos, Caleb se sent&oacute; con las piernas abiertas y conmigo encima, sosteni&eacute;ndome con ambos brazos en mi espalda mientras sus caderas me hac&iacute;an pasar por el para&iacute;so y el infierno a la vez, el disfrute del pecado en todo su esplendor.<\/p>\n<p>Caleb me mir&oacute; con ojos desafiantes y burlescos y eso desat&oacute; mi enojo, esta vez de verdad. Lo agarr&eacute; del cuello con las dos manos y me abalanc&eacute; sobre &eacute;l, oblig&aacute;ndolo a acostarse conmigo encima. Empec&eacute; a apretar con fuerza.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dilo, pendejo, dime lo que t&uacute; y yo ya sabemos!<\/p>\n<p>Le escup&iacute; en la cara, mi saliva le cay&oacute; en la mejilla y en ese momento Caleb, con fuerza pero con cuidado, me agarr&oacute; del pelo y me oblig&oacute; a besarlo. Fue un beso agresivo, sin amor ni calidez alguna, pura pinche calentura. Cuando me cachete&oacute; para separarnos, Caleb me agarr&oacute; con fuerza de la mand&iacute;bula y, a&uacute;n con mis manos apretando su cuello, acerc&oacute; mi oreja a su boca.<\/p>\n<p>-&iexcl;Coges m&aacute;s rico que mi novia!<\/p>\n<p>Yo sonre&iacute;, pero &eacute;l no me iba a dejar hablar.<\/p>\n<p>-&iexcl;M&aacute;s rico que Karolina!<\/p>\n<p>Sus caderas se volvieron locas y su pene ten&iacute;a fuertes espasmos en mi interior.<\/p>\n<p>-&iexcl;Coges mejor que tu pinche hija!<\/p>\n<p>Eso &uacute;ltimo acab&oacute; con &eacute;l. Eyacul&oacute; otra vez, yo me ech&eacute; completamente sobre su pene, dejando que mi pubis chocara con el suyo, mis vellos p&uacute;bicos sobre su piel depilada, mov&iacute; mis caderas y disfrut&eacute; mientras mi yerno me rellenaba de jugo para hacer beb&eacute;s.<\/p>\n<p>Ah&iacute; acostados, con el pene de Caleb en mi interior, con su espalda, nalgas, piernas, brazos y cabeza marcadas como una mancha de sudor sobre las s&aacute;banas, con mi squirt y orina sobre el colch&oacute;n y con esperma col&aacute;ndose entre un pene y mis labios vaginales, Caleb empez&oacute; a besarme. Sus labios manchados de mi labial, su cara viscosa y sus labios carnosos con cierto sabor a mi vagina, ese gusto &aacute;cido que hab&iacute;a mencionado.<\/p>\n<p>Cuando nos separamos, Caleb me jal&oacute; un poco m&aacute;s hacia &eacute;l, dejando as&iacute; que su pene, ahora fl&aacute;cido, se deslizara fuera de mi vagina. Y fue ah&iacute; cuando me di cuenta de que era imposible no quedar pre&ntilde;ada de todo eso. Literalmente, se estaba desbordando, no era un poquito, era un constante hilo blancuzco de esperma que sal&iacute;a de mi vagina y ca&iacute;a sobre el pubis de Caleb tras recorrer mi pubis, mi alfombra p&uacute;bica se manch&oacute; tanto que, literalmente, el semen pod&iacute;a moverse r&aacute;pido por encima de mis pelitos.<\/p>\n<p>Pero cuando quise decirle esto a Caleb, me lo encontr&eacute; babeando, dormidito y feliz como &eacute;l solo. Ten&iacute;a un brazo sobre m&iacute; y el otro estirado. Todav&iacute;a ten&iacute;amos cinco horitas para nosotros, as&iacute; que, con mucho cuidado, me levant&eacute;, fui al ba&ntilde;o y observ&eacute; un grave error en cuanto me limpi&eacute; la cara y volte&eacute; a ver en direcci&oacute;n a la cama. Hab&iacute;a chorreado la alfombra de esperma. Pero a la verga, no me iba a poner a limpiar eso en el momento, me degust&eacute; un cuerpazo, a un buen muchacho desnudo sobre mi cama, apestoso a sexo, a sus fluidos y a los m&iacute;os. Dej&eacute; que Caleb durmiera hasta que se despert&oacute; dos horas m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>Nos tomamos, entre los dos, un garraf&oacute;n de los chicos de agua y despu&eacute;s aprovechamos la privacidad de mi casa para pasearnos desnudos, comer desnudos, bailar desnudos y, finalmente, nadar desnudos en nuestra piscina. Fue ah&iacute;, en la piscina, que me di cuenta que el novio de mi hija me hab&iacute;a dado la mejor tarde de TODA MI VIDA. No s&oacute;lo fue el sexo, fueron las risas, las caricias, el amor, m&aacute;s que otra cosa el amor. Su mirada, su lenguaje corporal, sus palabras, su todo. Me enamor&eacute; del mismo hombre que mi hija en ese momento, pero yo s&iacute; pod&iacute;a hacerlo feliz. Y, aunque en ese momento parec&iacute;a una locura, s&iacute; que termin&eacute; haci&eacute;ndolo feliz, a pesar de haber destruido la relaci&oacute;n con mi hija y tras un incidente con mi esposo.<\/p>\n<p>&iquest;Lo que me hizo decidirme a llevar las cosas al siguiente nivel? Sus palabras.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos en las escaleras, simplemente dejando que el agua nos cubriera de la cintura para abajo, &eacute;l me ten&iacute;a agarrada de la cintura y yo masajeaba su miembro fl&aacute;cido con mi cabeza apoyada en su pecho.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; injusto es todo esto.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; injusto? -Le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>-Porque t&uacute; podr&iacute;as ser m&iacute;a, si no tuvieras esposo&#8230;<\/p>\n<p>-Y si t&uacute; no tuvieras a mi hija.<\/p>\n<p>-Ojal&aacute; fuera as&iacute;.<\/p>\n<p>Yo sent&iacute; que, quiz&aacute;, estaba confundi&eacute;ndolo, tuve que rectificar.<\/p>\n<p>-No digas eso, le haces mucho bien a Karito.<\/p>\n<p>-Pero quisiera hacerte eso a ti.<\/p>\n<p>-Te est&aacute;s confundiendo, Caleb, no&#8230; no saquemos esto de contexto.<\/p>\n<p>-No estoy confundido. Llevo pensando esto meses, Mariana, desde que me sacaste a bailar en Cuernavaca ya me estaba enamorando de ti&#8230;<\/p>\n<p>No supe qu&eacute; decir, hab&iacute;an pasado m&aacute;s o menos 3 meses de aquello.<\/p>\n<p>-Me haces sentir muy&#8230; querido, y seguro y me gusta estar a solas contigo, m&aacute;s que con Karo o cualquier otra persona.<\/p>\n<p>-No&#8230; no digas eso, podr&iacute;a ser tu madre, Caleb, carajo.<\/p>\n<p>-Pero no lo eres, sigamos con esto, aunque sea a escondidas, con tal de estar contigo sigamos a escondidas.<\/p>\n<p>Yo lo hab&iacute;a llevado a esto, no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s, ambos ten&iacute;amos sentimientos por el otro, ambos &eacute;ramos felices como no pod&iacute;amos con nuestras parejas.<\/p>\n<p>-A escondidas&#8230; pues seamos amantes, Caleb, no podemos dejar que nadie se entere de esto.<\/p>\n<p>-Mariana -Caleb me abraz&oacute; con fuerza- te amo.<\/p>\n<p>Yo le puse una mano en el cabello y lo hice voltear a verme con la otra.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n te amo -Le dije y nos dimos nuestro primer beso como pareja, a escondidas, pero ahora era oficial.<\/p>\n<p>Para acabar ese d&iacute;a, tomamos un ba&ntilde;o en el que prometimos ciertas cosas. Nunca tener sexo con nadie que no fu&eacute;ramos nosotros mismos, Karolina en el caso de Caleb y Alex en el m&iacute;o, no contar de lo nuestro a NADIE, no amistades, no profesores, no familia, NADIE, y, por petici&oacute;n de Caleb, siempre despedirnos con un beso en la boca, SIEMPRE, a como d&eacute; lugar.<\/p>\n<p>Ese mismo d&iacute;a, pens&eacute; en tomar la pastilla del d&iacute;a siguiente, pero lo hab&iacute;a gozado demasiado y estaba un poco predispuesta a no hacerlo. El primer hombre al que de verdad amaba desde hac&iacute;a a&ntilde;os me hab&iacute;a dado su semilla, y yo, aunque sab&iacute;a que estaba mal, quer&iacute;a que creciera y se desarrollara en m&iacute;. Poco sab&iacute;a yo en ese momento que todo ello me llevar&iacute;a a la etapa m&aacute;s feliz y libre de mi vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Mis palabras me terminaron matando ese d&iacute;a. &#8211; No, amor, t&uacute; hazme lo que quieras. Y Caleb hizo conmigo lo que quiso. Su enorme pene, erecto e intimidante como &eacute;l solo, me hab&iacute;a hecho sentir uno de los dolores m&aacute;s fuertes de mi vida, lo largo, lo jodidamente ancho que era, c&oacute;mo pod&iacute;a sentir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14093,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-22645","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22645","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14093"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22645"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22645\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22645"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22645"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22645"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}