{"id":22660,"date":"2020-02-13T23:00:00","date_gmt":"2020-02-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-02-13T23:00:00","modified_gmt":"2020-02-13T23:00:00","slug":"de-loca-a-loca-y-follo-porque-me-toca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/de-loca-a-loca-y-follo-porque-me-toca\/","title":{"rendered":"De loca a loca y follo porque me toca"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22660\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era el d&iacute;a de la fiesta en la Vi&ntilde;a, una aldea que estaba al lado de la nuestra. Se o&iacute;a la m&uacute;sica de una charanga. Yo estaba pescando truchas con mosca en un recodo del R&iacute;o de Carmelita. Ve&iacute;a a los mirlos salir de los &aacute;rboles en silencio y cagando leches al o&iacute;r el ruido de las bombas. El d&iacute;a era soleado. Ni una nube se ve&iacute;a en el cielo y no se mov&iacute;a ni una paja.<\/p>\n<p>Vi una trucha pasar r&iacute;o arriba. Deb&iacute;a ser cegata por que no vio la mosca. A mi lado lleg&oacute; Angelita. Vest&iacute;a unos pantalones vaqueros ce&ntilde;idos al cuerpo, una blusa blanca y calzaba unos zapatos de tac&oacute;n bajo. Ol&iacute;a a jab&oacute;n Heno de Pravia. Su cabello rubio, que le llegaba a la cintura, lo tra&iacute;a suelto, y tra&iacute;a pintadas las u&ntilde;as y los labios de un rojo claro. Me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo va esa pesca?<\/p>\n<p>-Mira en la cesta.<\/p>\n<p>Mir&oacute; y vio que hab&iacute;a pescado cinco truchas de tama&ntilde;o mediano.<\/p>\n<p>-No est&aacute; mal. Yo tambi&eacute;n vengo de pesca.<\/p>\n<p>-&iquest;Sin ca&ntilde;a?<\/p>\n<p>Se desabroch&oacute; dos botones de la blusa.<\/p>\n<p>-Para pescar un polvo no hace falta ca&ntilde;a.<\/p>\n<p>Dej&eacute; la ca&ntilde;a -era una ca&ntilde;a de bamb&uacute;-, me levant&eacute;, y le dije:<\/p>\n<p>-Para mi no mires, loca. Te hice favores mientras estaba tu marido fuera. Ahora lo tienes en casa. No quiero acabar con una camada de ostias encima. Tu marido es mucho bicho de Dios.<\/p>\n<p>-Est&aacute; en la taberna, borracho.<\/p>\n<p>-Ya, pero los &aacute;rboles tiene ojos.<\/p>\n<p>-No sab&iacute;a que fueras tan cobarde.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Cobarde?! Fue boxeador, co&ntilde;o. &iquest;No te dio lo tuyo despu&eacute;s de estar tanto tiempo en el extranjero?<\/p>\n<p>-La verdad es que ayer lo pas&eacute; de miedo. Me foll&oacute; c&oacute;mo nunca me hab&iacute;a follado. Pero eso fue ayer.<\/p>\n<p>Vimos venir a mi amigo Paco. Angelita, me dijo:<\/p>\n<p>-Esta tarde a las cinco te espero en la Carballeira (robledal). Tengo ganas de hacer cosas sucias<\/p>\n<p>-No voy a ir.<\/p>\n<p>No aceptaba un no por respuesta.<\/p>\n<p>-Te espero.<\/p>\n<p>Pedro, que hab&iacute;a visto c&oacute;mo Angelita se abotonaba la blusa, al llegar a mi lado, me dijo:<\/p>\n<p>-Se est&aacute; rifando un diluvio de hostias y llevas todas las papeletas para que te toque.<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; qu&eacute; har&iacute;as?<\/p>\n<p>-Yo, si fuera t&uacute; me har&iacute;a una paja y me quitaba de l&iacute;os.<\/p>\n<p>Yo no era &eacute;l.<\/p>\n<p>Esa tarde estaba meando detr&aacute;s de un roble en la Carballeira cuando lleg&oacute; Angelita. Se me acerc&oacute;. Me cogi&oacute; la polla, apret&oacute; la piel de la punta. Yo segu&iacute; meando, se hizo una bolsa en mi polla, se agach&oacute;, la acerc&oacute; a su boca, solt&oacute; la piel poco a poco, el meo sali&oacute; de mi polla c&oacute;mo si estuviera saliendo de un aspersor y le reg&oacute; la cara y la boca. Era nuevo lo que hab&iacute;a hecho, pero no me sorprendi&oacute;, era muy guarra. Al acabar de hacer la cochinada, me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;De ti me gusta hasta tus pedos?<\/p>\n<p>Le cog&iacute; miedo. Sab&iacute;a que ahora iba a querer mear por mi, no ser&iacute;a la primera vez, y no es que me molestara, pero llevaba puesta la ropa de los domingos. Al quitar el bot&oacute;n del pantal&oacute;n y bajar la cremallera, le dije:<\/p>\n<p>-No se te ocurra mear por m&iacute;.<\/p>\n<p>-Vaaale.<\/p>\n<p>Baj&oacute; el pantal&oacute;n y las bragas hasta las rodillas. Su pelambrera rubia brillaba bajo el sol y el capuch&oacute;n de su cl&iacute;toris sobresal&iacute;a entre ella. Me agach&eacute; y se lo iba a lamer, pero se dio la vuelta, y me dijo:<\/p>\n<p>-C&oacute;meme el culo.<\/p>\n<p>Me agach&eacute; y le abr&iacute; las nalgas. Angelita oteaba el horizonte por si aparec&iacute;a alguien. Lam&iacute; entre sus nalgas. Jugu&eacute; con mi lengua alrededor de su ojete y despu&eacute;s met&iacute; la punta dentro. El ano, queri&eacute;ndola apretar, la sacaba&#8230; Se la volv&iacute;a a meter, volv&iacute; a lamer&#8230; Sin masturbarla, puse un dedo en la entrada de su vagina para sentir c&oacute;mo se abr&iacute;a y se cerraba al comp&aacute;s del ojete. Al poco sus jugos bajaban por el interior de sus muslos. Sus gemidos eran dulces y casi inaudibles. Cuando se dio la vuelta ten&iacute;a la blusa desabotonada y las copas por debajo de las tetas, unas tetas, con areolas rosadas que me apuntaban con sus erectos y duros pezones. Mi lengua se pos&oacute; en su pez&oacute;n derecho, lo aplast&oacute;, lami&oacute; la areola y despu&eacute;s mam&oacute; la teta, mi otra nano masajeaba la otra teta. Angelita acariciaba mi cabello. Luego busqu&eacute; sus labios. Me recibi&oacute; metiendo su lengua en mi boca, y ech&aacute;ndome la mano a la rocosa polla. Me la mene&oacute;. Nuestras lenguas, que eran viejas conocidas, se saludaron con efusividad. Despu&eacute;s de comernos las bocas, mi lengua lami&oacute; su otra teta&#8230; Luego le cog&iacute; las dos, y magre&aacute;ndoselas, se las mam&eacute;. Me cogi&oacute; la cabeza y me la llev&oacute; a su co&ntilde;o. El cl&iacute;toris ya hab&iacute;a abandonado el capuch&oacute;n, lo lam&iacute; y se estremeci&oacute;. Se quit&oacute; el pantal&oacute;n por una pernera, las bragas y un zapato. Se apoy&oacute; con las dos manos a un roble, abri&oacute; de piernas y ech&oacute; el culo hacia atr&aacute;s, era obvio por donde quer&iacute;a que le diera, le volv&iacute; a follar el culo con la lengua y despu&eacute;s se la fui metiendo en &eacute;l muy despacito. Angelita ten&iacute;a ganas de marcha. Me dijo:<\/p>\n<p>-Dame duro, maric&oacute;n.<\/p>\n<p>Le agarr&eacute; las tetas, y apret&aacute;ndolas le machaqu&eacute; el culo.<\/p>\n<p>-&iexcl;M&aacute;s fuerte!<\/p>\n<p>La cog&iacute; por el cabello, y tirando de ella la foll&eacute; con m&aacute;s fuerza. Con su cabeza echada hacia atr&aacute;s y con los ojos llorando de lo fuerte que le tiraba, me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;M&aacute;s r&aacute;pido, mariconazo!<\/p>\n<p>Ya me hab&iacute;a puesto negro.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahora ver&aacute;s, cabrona!<\/p>\n<p>Le agarr&eacute; el cuello con las dos manos, le apret&eacute; la garganta y la taladr&eacute; con fuerza y a toda ostia.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me asfixias!<\/p>\n<p>Le solt&eacute; la garganta. Tres dedos de mi mano derecha volaron sobre su cl&iacute;toris a tiempo que le apretaba una teta con la otra mano. Sus gemidos subieron de tono. Se iba a correr. Le tap&eacute; la boca. La segu&iacute; taladrando, y se corri&oacute; como pocas veces se hab&iacute;a corrido, sacudi&eacute;ndose desde los pies a la cabeza.<\/p>\n<p>Al acabar le quit&eacute; la polla del culo. Se dio la vuelta, se agach&oacute;, y aun tirando del aliento, me oli&oacute; la polla.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; bien huele!<\/p>\n<p>A rosas no ol&iacute;a. Despu&eacute;s de olerla, me la mam&oacute;, me la sacudi&oacute; y me la chup&oacute;&#8230; En nada me corr&iacute; en su boca.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de tragar la corrida se visti&oacute;. Me extra&ntilde;&oacute; que lo hiciera, ya que no era de las que se conformaban con correrse solo una vez. Yo guard&eacute; la polla. Antes de marchar, me dijo:<\/p>\n<p>-Espera unos minutos y despu&eacute;s sal<\/p>\n<p>-Vale.<\/p>\n<p>Anduvo media docena de pasos, y me dijo:<\/p>\n<p>-Mira, la t&iacute;a Bernarda va a cagar a su huerta de ma&iacute;z.<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute; c&oacute;mo sabes que va a cagar?<\/p>\n<p>-Por qu&eacute; lleva una revista en la mano.<\/p>\n<p>La Carballeira estaba en un alto. Fui a mirar y vi c&oacute;mo mi t&iacute;a desaparec&iacute;a entre los verdes y altos pies de ma&iacute;z. Angelita, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Vamos a espiarla?<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Quieres ver c&oacute;mo caga?!<\/p>\n<p>-Quiero.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; puerca eres, co&ntilde;o!<\/p>\n<p>-&iquest;Vamos?<\/p>\n<p>-Vete t&uacute;. A mi no me apetece ver&#8230;<\/p>\n<p>-Si no vienes no follas m&aacute;s conmigo.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a d&oacute;nde m&aacute;s me dol&iacute;a. Dimos un rodeo y entramos en la huerta por la parte que daba al r&iacute;o. Angelita iba delante de m&iacute;. La huerta parec&iacute;a una jungla. Cuando la encontramos estaba tumbada boca arriba mirando una revista de putas con la falda levantada y con su mano derecha movi&eacute;ndose dentro de sus bragas. Angelita, le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Te falta mucho, Bernarda?<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a llev&oacute; un susto morrocotudo. Quit&oacute; la mano del co&ntilde;o. Tir&oacute; con la revista. Se sent&oacute;. Levant&oacute; la falda. Se levant&oacute;, se dio la vuelta, y dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; verg&uuml;enza!<\/p>\n<p>Angelita se iba a aprovechar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ni verg&uuml;enza ni hostias! Nunca la tuviste. Te vamos a follar c&oacute;mo a una perra.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a, le implor&oacute;.<\/p>\n<p>-Deja que me vaya, por favor.<\/p>\n<p>-&iexcl;T&uacute; te quedas! Voy a hacer contigo lo que me salga del co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Soy t&uacute; t&iacute;a.<\/p>\n<p>-Eres una puta. &iquest;No le dijiste al primo que me quer&iacute;as comer el co&ntilde;o y que yo te lo comiera?<\/p>\n<p>Lo neg&oacute; a palo seco.<\/p>\n<p>-&iexcl;Nooo! &iexcl;Eso es una calumnia!<\/p>\n<p>Angelita me mir&oacute; con cara de pocos amigos.<\/p>\n<p>-Devu&eacute;lveme las mil pesetas que te di.<\/p>\n<p>-Ya las gast&eacute;, pero miente, me lo dijo.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a era una zorra de cuidado. C&oacute;mo si no lo supiera, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; te dio las mil pesetas?<\/p>\n<p>Cog&iacute; un cabreo brutal.<\/p>\n<p>-&iexcl;Jodida loca! Me las dio por lo mismo que me las diste t&uacute;, por comerle el co&ntilde;o. Ya me tocasteis los cojones. Voy a correr la voz de que os foll&eacute; a las dos.<\/p>\n<p>Angelita, se apresur&oacute; a decir:<\/p>\n<p>-Mi marido te mata.<\/p>\n<p>Bernarda le dio por el palo.<\/p>\n<p>-Y el m&iacute;o cuando venga te entierra.<\/p>\n<p>Estaba empalmado. Tent&eacute; mi suerte. Saqu&eacute; la polla, y les dije:<\/p>\n<p>-Si no quer&eacute;is que hable&#8230; &iexcl;A mamar, locas!<\/p>\n<p>Tuve premio. Se pusieron en cuclillas, Angelita cogi&oacute; mi polla con su mano derecha, la empuj&oacute; hacia arriba y me lamieron los huevos. Iban con sus lenguas lamiendo hasta llegar al glande, all&iacute; mamaban por turnos y volv&iacute;an a bajar hasta los huevos. Me la pusieron dura&#8230; Y a latir al ver como de darse un pico pasaban a un peque&ntilde;o beso con lengua y c&oacute;mo luego se com&iacute;an vivas entre mamada y mamada. Estaban cachondas de verdad y me pusieran cachondo a m&iacute;. Al levantarse, bes&aacute;ndose, se quitaron las blusas, las faldas, los sujetadores, las bragas, Angelita, los zapatos y Bernarda, las chanclas, unas chanclas azules de goma que ten&iacute;an dos tiras por encima. Solo se o&iacute;an gemidos. Yo me la pelaba con la ropa puesta. Estaban buen&iacute;simas, Angelita con sus largas piernas, sus largo cabello rubio, sus labios y las u&ntilde;as de los dedos y de los pies pintadas de rojo, con su co&ntilde;o peludo y sus tetas redondas y perfectas, parec&iacute;a una estrella de cine porno, Bernarda, en su madurez, ten&iacute;a un polvo bestial. Vi c&oacute;mo Angelita le pasaba la lengua por los labios y c&oacute;mo ella abri&oacute; la boca y se la chup&oacute;, vi c&oacute;mo sus tetas se apretaban una contra la otra y c&oacute;mo se cog&iacute;an por los culos, luego vi c&oacute;mo Angelita le mamaba las tetas, sabore&aacute;ndolas, lamiendo y chupando cada cent&iacute;metro. Vi sus duros pezones mirando al frente y desapareciendo en su boca. Sent&iacute; los gemidos de mi t&iacute;a cuando la lengua de Angelita comenz&oacute; a lamer su co&ntilde;o. No pude evitarlo, me agach&eacute; detr&aacute;s de ella, y por segunda vez en meda hora, abr&iacute; unas nalgas, lam&iacute; un culo y foll&eacute; un ojete con mi lengua. Poco despu&eacute;s mi t&iacute;a, dijo:<\/p>\n<p>-Me voy a correr c&oacute;mo una perra.<\/p>\n<p>Angelita, le contest&oacute;:<\/p>\n<p>-Eres una perra, no te puedes correr de otra manera.<\/p>\n<p>Estaba lamiendo su ojete cuando vi llegar el dedo coraz&oacute;n de mi prima, se lo meti&oacute; en el culo, despu&eacute;s lo sac&oacute;, lo oli&oacute;, lo chup&oacute;, y dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me encanta este olor!<\/p>\n<p>Bernarda ya estaba buena de ir. Su culo no paraba de abrirse y de cerrarse. Yo no estaba menos cachondo que ella. Me levant&eacute; y por detr&aacute;s le met&iacute; la polla en el co&ntilde;o. La foll&eacute; despacito y hasta el fondo mientras Angelita le lam&iacute;a e cl&iacute;toris. No tarde en llenarle el co&ntilde;o de leche. Al sacarla, Angelita le lami&oacute; el co&ntilde;o con celeridad y mi t&iacute;a se corri&oacute; en su boca, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Tomaaa, cerda!<\/p>\n<p>Bernarda temblaba una cosa mala, y Angelita, tragaba, tragaba mi leche y los jugos de la corrida de mi t&iacute;a, y los tragaba con ganas. Tragando estaba cuando sent&iacute; c&oacute;mo si un elefante viniese caminando entre el ma&iacute;z. Al llegar a nuestro lado se me pusieron los cojones de corbata. Era Braulio, el marido de Angelita. Un bicharraco, alto, moreno y musculoso. El acojone me dur&oacute; un par de segundos, el tiempo que mi t&iacute;a tard&oacute; en decir:<\/p>\n<p>-Cre&iacute; que ya no ven&iacute;as.<\/p>\n<p>-Veo que todo sali&oacute; c&oacute;mo hab&iacute;ais planeado.<\/p>\n<p>Las muy putas me hab&iacute;an enga&ntilde;ado. &iquest;Qu&eacute; buscar&iacute;an? Cuando Braulio sac&oacute; la porra, s&iacute;, de fl&aacute;cida era c&oacute;mo la porra de un guardia municipal. Agarr&eacute; un pie de verdura. Si ven&iacute;a con idea de reventarme el culo le daba tal le&ntilde;azo que le saltaba los dientes. Me tranquilic&eacute; cuando se arrodillaron delante de &eacute;l&#8230; Se la mamaron hasta ponerla dura. Joder. Con su voz ronca, le dijo a Bernarda:<\/p>\n<p>-Ven aqu&iacute;, cordera.<\/p>\n<p>Bernarda, que se acababa de correr y a&uacute;n le goteaba el co&ntilde;o, se puso en pie, la cogi&oacute; en alto en peso y le meti&oacute; en el co&ntilde;o aquella animalada de polla&#8230; Angelita cogi&oacute; una chancla y le larg&oacute; a su t&iacute;a en el culo, con rabia. &quot;&iexcl;Zas, zas!&quot; Luego, le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta joder a mi marido, puta?<\/p>\n<p>-S&iacute;, perra. &iexcl;Me encanta meterte los cuernos!<\/p>\n<p>La provocaba para que le diera m&aacute;s, y le dio, le dio con tanta fuerza que dol&iacute;a solo con ver c&oacute;mo le daba.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Zas, zas, zas&#8230;!!!<\/p>\n<p>Le estuvo dando hasta que el culo le qued&oacute; en carne viva, Bernarda, a golpe de chancla y de pollazo se acab&oacute; corriendo corri&oacute; c&oacute;mo una bendita. Al ratito vi la verga mojada de jugos entrar y salir del co&ntilde;o c&oacute;mo si nada. Angelita, que ya tirara la chancla, le meti&oacute; un dedo en el culo, se lo dio a oler, a chupar&#8230; Comenz&oacute; a tocarse el co&ntilde;o y a besar a su t&iacute;a y a su marido. Me hab&iacute;an olvidado. Mejor, no fuera que Braulio me las tuviera guardadas.<\/p>\n<p>Cuando Bernarda se volvi&oacute; a correr. Le vino con tanta fuerza que se solt&oacute; de su cuello, se ech&oacute; hacia atr&aacute;s, y si Braulio no la agarra, se descoyunta.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse la puso sobre la hierba. Estaba media muerta. Braulio, le dijo a Angelita:<\/p>\n<p>-Ven.<\/p>\n<p>Angelita le ech&oacute; los brazos al cuello a su marido. La levant&oacute; c&oacute;mo hiciera con Bernarda y le calv&oacute; la verga hasta el fondo. Con ella dentro, Angelita, me dijo:<\/p>\n<p>-Quiero tu polla dentro de mi culo, primo.<\/p>\n<p>No me lo tuvo que repetir dos veces. Fui a su lado y se la met&iacute;. Las dos pollas juntas m&aacute;s que llenarla casi la revientan. Braulio, me miraba y yo no las ten&iacute;a todas conmigo, pero para esa doble penetraci&oacute;n me enga&ntilde;aran las cabronas, y ten&iacute;a que cumplir. Poco tiempo, la verdad. Era demasiado el morbo. En menos de diez minutos le llen&eacute; el culo de leche. Braulio le inund&oacute; el co&ntilde;o. Sintiendo las pollas manar dentro de ella, exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Me cooorro!!<\/p>\n<p>Al quitar la verga del co&ntilde;o la ech&oacute; al lado de Bernarda. Las muy putas se besaron. Volvieron a o&iacute;rse las bombas. Bernarda, meti&oacute; la cabeza entre las piernas de su sobrina, la sac&oacute;, y con los labios manchados de semen, dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Fiesta!<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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