{"id":22680,"date":"2020-02-16T23:00:00","date_gmt":"2020-02-16T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-02-16T23:00:00","modified_gmt":"2020-02-16T23:00:00","slug":"de-empleado-a-jefe-de-novio-a-soltero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/de-empleado-a-jefe-de-novio-a-soltero\/","title":{"rendered":"De empleado a jefe, de novio a soltero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22680\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era una tarde noche de transici&oacute;n entre invierno y primavera, las cosas en la agencia donde trabajaba funcionaban muy bien, con excepci&oacute;n de una cosa: y es que mi jefa se hab&iacute;a estado comportando &uacute;ltimamente como una aut&eacute;ntica perra, juzgando de m&aacute;s mi trabajo y haci&eacute;ndome ver cada defecto que ten&iacute;a en el &aacute;mbito profesional con ella.<\/p>\n<p>Esa tarde no fue una excepci&oacute;n, ya que, aunque ella hab&iacute;a vendido una importante propuesta creativa que hab&iacute;a emanado unas horas antes de mi cabeza con un cliente bastante grande, regres&oacute; a la agencia para darme dos noticias; la buena, que hab&iacute;amos triunfado y conseguido una cuenta muy importante para la agencia, y la mala: que para que esto sucediera, habr&iacute;amos de quedarnos a trabajar algunas modificaciones sobre la presentaci&oacute;n que previamente hab&iacute;a mostrado (l&eacute;ase, salir hasta las 3 am de La Oficina).<\/p>\n<p>Mi reacci&oacute;n fue positiva al principio, aunque al tiempo de que mi cabeza asent&iacute;a por fuera, por dentro imaginaba a un tren pasando sobre ella una y otra vez.<\/p>\n<p>La jornada extra fue horriblemente normal, eran las 2:00 am y yo no hab&iacute;a si quiera empezado con las modificaciones que me hab&iacute;a pedido; aunado a esto, las molestas llamadas de mi novia empezaban a resonar en mi tel&eacute;fono, cada vez m&aacute;s frecuentes y m&aacute;s hartantes.<\/p>\n<p>Fue en una de esas llamadas que no aguant&eacute; m&aacute;s y contest&eacute; el tel&eacute;fono, me sal&iacute; de la oficina dispuesto a librar una discusi&oacute;n con mi pareja.<\/p>\n<p>Aunque modul&eacute; mi voz, fueron inevitables las variadas subidas de tono y de vocabulario que us&eacute; para expresar mi punto de vista con ella, terminando como siempre en la s&uacute;bita cortada de llamada, seguida de un insulto al aire.<\/p>\n<p>Regres&eacute;, resignado y frustrado a comenzar lo que en teor&iacute;a deb&iacute;a ya estar terminando, y al mismo tiempo que sub&iacute;a los escalones para llegar a mi estaci&oacute;n de trabajo, escuch&eacute; sonidos que en mi cabeza sonaban conocidos, y que hicieron que bajara mi velocidad y tratara de escuchar con m&aacute;s atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Era un golpeteo seco y constante; casi imperceptible que proven&iacute;a de La Oficina de mi jefa. El golpeteo ten&iacute;a un ritmo semilento con una precisi&oacute;n destacable, una frecuencia que asemejaba el segundero de un muy preciso reloj.<\/p>\n<p>Tanta curiosidad hizo que detuviese mi camino por completo y me acercara lo m&aacute;s que pudiese a su privado, cuidando mis pasos para no ser escuchado y poniendo cada vez m&aacute;s atenci&oacute;n en el curioso sonido que se libraba dentro de aqu&eacute;l cuarto.<\/p>\n<p>Tengo que admitir que para entonces, mi cabeza hab&iacute;a volado ya con miles de historias que le dieran sentido a tan impl&iacute;cito sonido, y con cada minuto que pasaba, cada historia que se dibujaba en mi mente, ten&iacute;a tintes m&aacute;s prohibidos.<\/p>\n<p>Fue entonces que sucedi&oacute; algo que jam&aacute;s debi&oacute; suceder, algo que s&oacute;lo dej&oacute; cabida a la reacci&oacute;n, eliminando cualquier posibilidad de premeditaci&oacute;n o reparo; algo a lo que ning&uacute;n hombre habr&iacute;a podido reaccionar de forma natural&hellip;<\/p>\n<p>Todo sucedi&oacute; en segundos, el golpeteo s&uacute;bitamente increment&oacute; su intensidad y su ritmo, dej&oacute; de ser un golpeteo casual para convertirse en algo violento y desesperado; fue en ese momento, y justo cuando sin darme cuenta me encontraba ya junto a la puerta y con la oreja a cent&iacute;metros de esta, que mi celular son&oacute;, emitiendo el tono que advierte el llamado de mi pareja.<\/p>\n<p>El golpeteo se detuvo de golpe, al mismo tiempo que torpemente y con la mayor velocidad que pude me alejaba lo m&aacute;s lejos que pod&iacute;a de aquella oficina, con el celular sonando y sonando reclamando ser atendido.<\/p>\n<p>La voz de mi jefa no se hizo esperar, llamando mi nombre con un tono serio y fuerte y exigiendo mi presencia en los aposentos de trabajo de ella.<\/p>\n<p>Calcul&eacute; por un minuto en mi mente la historia que le dir&iacute;a al ser inevitablemente cuestionado, despu&eacute;s de tener algo s&oacute;lido respir&eacute; hondo un par de veces y me encamin&eacute; a mi destino.<\/p>\n<p>Golpee tres veces la puerta que me hab&iacute;a tenido cautivo hace algunos minutos, esperando la respuesta de aquella mujer, repasando una y otra vez lo que dir&iacute;a al ser cuestionado.<\/p>\n<p>La puerta se abri&oacute;, y adentro ella me esperaba con esa cara caracter&iacute;stica de perra que me atormentaba diario, y que nunca ofrec&iacute;a buenas noticias ni reconocimientos; como era de esperarse, pregunt&oacute; por mi trabajo de forma tajante y esper&oacute; mi respuesta&hellip;<\/p>\n<p>A punto estuve de dar mis explicaciones, cuando de nuevo mi celular celosamente comenz&oacute; a sonar y a vibrar, dej&aacute;ndome totalmente vulnerable y expuesto a toda una serie de posibilidades poco gratas y cada vez m&aacute;s humillantes.<\/p>\n<p>Mi jefa, mir&aacute;ndome fijamente me solicit&oacute; responder la llamada, al mismo tiempo que dibujaba una mueca que jam&aacute;s hab&iacute;a visto en ella.<\/p>\n<p>Gir&eacute; 180 grados, saqu&eacute; el tel&eacute;fono de mi bolsillo y lo contest&eacute; con voz temerosa, era mi novia, de nuevo; gimoteando y sollozando por mi ausencia, recriminando la poca atenci&oacute;n que ten&iacute;a con ella, y ech&aacute;ndome en cara lo malo que era, lo descuidada que la ten&iacute;a y las ganas que ten&iacute;a de dejar la casa en ese mismo instante.<\/p>\n<p>Fue justo cuando me dispuse a contestar palabras de arrepentimiento y soltar un mont&oacute;n de falsas promesas para reparar aqu&eacute;l da&ntilde;o, que ella tom&oacute; mi izquierda por la mu&ntilde;eca, apretando de forma notable, y haciendo que perdiera la concentraci&oacute;n totalmente en mi conversaci&oacute;n telef&oacute;nica.<\/p>\n<p>Al momento que volte&eacute;, mi mano se encontraba yaciendo en los labios de mi jefa; unos labios que jam&aacute;s hab&iacute;a notado. Unos labios hinchados y h&uacute;medos que rozaban delicadamente las yemas de mi cordial y avanzando por mi &iacute;ndice ped&iacute;an la atenci&oacute;n que s&oacute;lo pide una boca que desea ser utilizada.<\/p>\n<p>Sujetaba pobremente mi celular, al mismo tiempo que la voz que proven&iacute;a de &eacute;l, se convert&iacute;a de lo m&aacute;s dura e impaciente, a un mont&oacute;n de palabras que se entremezclaban y no hac&iacute;an sentido alguno.<\/p>\n<p>Mi mirada subi&oacute; de sus labios a sus ojos, ojos que s&oacute;lo dejaban ver lujuria y perversi&oacute;n. Unos ojos que invitaban a colgar el tel&eacute;fono y a ver lo que se escond&iacute;a debajo de esos pantalones de cuero ajustados y esa blusa que m&aacute;gicamente se encontraba ya algo desabotonada, dejando ver parte de ese par de tetas perfectas, especialmente hinchadas y grandes, pidiendo a gritos ser usadas por la m&aacute;s corriente y vulgar de mis ideas.<\/p>\n<p>Mi pulgar se movi&oacute; a la tecla de colgar, cuando ella con su ya conocida voz, y dejando de chupar mis falanges, exigi&oacute; que no lo hiciera, que por el contrario, siguiera calmando a la mujer que estaba detr&aacute;s de &eacute;l, desesperada y confundida.<\/p>\n<p>Tuve que tomar una decisi&oacute;n entonces, y es que mi jefa jam&aacute;s me pareci&oacute; atractiva, por m&aacute;s sensual que de hecho, ella es. Debo confesar que estuve a punto de colgar y salirme del lugar, pero es que parec&iacute;a que ella sab&iacute;a lo que yo pensaba, y justo antes de actuar, sent&iacute; sus largas y perfectas u&ntilde;as deslizar sobre mis test&iacute;culos; un escalofr&iacute;o recorri&oacute; todo mi cuerpo, desde el dedo peque&ntilde;o del pi&eacute; hasta el &uacute;ltimo de mis cabellos, el silencio gobern&oacute; la situaci&oacute;n por segundos, y fue seguido por una frase al tel&eacute;fono que dije sin pensar, y que fue vomitada por lo m&aacute;s inconsciente de mi ser:<\/p>\n<p>&ldquo;Lo que ahora necesito es que te calles y me esperes. Que despu&eacute;s de que haya terminado con mi jefa, voy a llegar cogerte tan duro que no vas a tener nada que decir hasta el puto martes&rdquo;.<\/p>\n<p>Al versar lo anterior, mi izquierda se sali&oacute; de la boca de mi jefa y le revent&oacute; una cachetada certera en su perfil izquierdo, fue un golpe firme y duro, fue un golpe que le hizo saber que estaba a punto de convertirse en una puta, y que si eso estaba a punto de pasar, ten&iacute;a que prepararse para ser tratada como tal.<\/p>\n<p>El golpe hizo que de su boca saliera un gemido de dolor, sorprendida por lo que hab&iacute;a dicho y por lo que hab&iacute;a hecho, se puso de rodillas frente a mi, y a&uacute;n sonrojada por el impacto, desaboton&oacute; mi pantal&oacute;n con mucha agilidad y con ambas manos comenz&oacute; a masajear mi miembro, mismo que se encontraba a&uacute;n dormido, debido a la gran cantidad de presi&oacute;n a la que estaba siendo sometido.<\/p>\n<p>Mi novia, reaccionando a mis palabras, y al contrario de lo que pens&eacute;, pregunt&oacute; de forma morbosa de c&oacute;mo ser&iacute;a aquella sesi&oacute;n que le hab&iacute;a prometido.<\/p>\n<p>Respond&iacute; a&uacute;n m&aacute;s violento, pensando que de esa forma ella colgar&iacute;a el tel&eacute;fono al sentirse humillada, mientras pod&iacute;a sentir c&oacute;mo las manos inquietas de mi jefa hurgaban dentro de mi ropa con claras intensiones de exhibir mi sexo&hellip;<\/p>\n<p>Entonces ya nada val&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Mi pene al salir de mi ropa interior, fue llevado a esos labios que ya hab&iacute;an trabajado mis dedos, creciendo poco a poco dentro de la boca de mi jefa; creciendo m&aacute;s que cualquier otro d&iacute;a de mi vida; con una potencia y una rigidez que desat&oacute; la insaciable y h&uacute;meda boca de aquella que hab&iacute;a hecho de mi trabajo antes una tortura.<\/p>\n<p>Por otro lado, mi novia narraba por tel&eacute;fono lo mucho que quer&iacute;a tener mi falo en su boca, que le encantaba chup&aacute;rmelo y que ese d&iacute;a me dar&iacute;a la mejor mamada que me hubieran hecho en la vida, que no permitir&iacute;a que me corriera en otro lugar que no fuera su boquita y que despu&eacute;s de tragarlos me la volver&iacute;a a levantar.<\/p>\n<p>Decid&iacute; poner el altavoz, para tener mi diestra libre y poder desabotonar la blusa de mi jefa. Casi pod&iacute;a imaginar los pezones parados y rosas de ella, as&iacute; que dej&eacute; el celular en el escritorio mientras mi novia hablaba y mientras mi jefa com&iacute;a mi verga y la dejaba lista para lo que segu&iacute;a, yo saqu&eacute; sus senos y los manose&eacute; como si fuera el primer par de tetas que tocaba.<\/p>\n<p>Sus labios comenzaron a hacer sonidos deliciosos mientras mi pene entraba y sal&iacute;a de su boca, me encontraba listo para continuar y dentro de mi, yo sab&iacute;a perfectamente lo que suceder&iacute;a y es que ten&iacute;a tal maestr&iacute;a con sus labios que si no me deten&iacute;a, terminar&iacute;a corri&eacute;ndome irremediablemente en su cara.<\/p>\n<p>Fue as&iacute; como dije en voz alta: Me encantar&iacute;a dejarme venir en tu cara, pero primero voy a divertirme con tus nalgas.<\/p>\n<p>Pareciera como si hubiera pronunciado palabras m&aacute;gicas; al un&iacute;sono se dejaron escuchar sendos gemidos, uno proveniente del celular, y otro proveniente de mis test&iacute;culos.<\/p>\n<p>Ellas me preguntaron al mismo tiempo: &iquest;c&oacute;mo me la quieres meter? Mi jefa se levant&oacute; y se volte&oacute;, poniendo su enorme culo en mi verga parada y humedecida por sus labios mientras yo bajaba salvajemente su pantal&oacute;n de cuero ajustado que ya dejaba ver por encima la marca de su vagina, delatando un peque&ntilde;o rastro de humedad que hac&iacute;a evidente gracias a que el color de dichos pantalones se oscureciera en su entrepierna.<\/p>\n<p>Te voy a penetrar como a una perra.<\/p>\n<p>Fue otro enunciado que yo nunca dir&iacute;a, pero que simplemente sali&oacute; de mi boca, provocando otro par de gemidos intensos y deliciosos.<\/p>\n<p>Del celular se escuch&oacute; la voz de mi novia, algo quebrantada, haci&eacute;ndome saber que estaba masturb&aacute;ndose con mis palabras y dici&eacute;ndome que nadie la ha cogido de a perro como yo.<\/p>\n<p>Cuando escuch&eacute; eso, la mano de mi jefa tom&oacute; mi sexo y lo llev&oacute; a su co&ntilde;o. Yo, sin meterlo, rozaba sus labios exteriores una y otra vez, sintiendo como su humedad se incrementaba cada vez m&aacute;s y se alistaba para recibir un pene grande que pudiera saciar el deseo que en ese momento era incontrolable.<\/p>\n<p>El momento no hab&iacute;a llegado, cuando mi novia comenz&oacute; a gemir, pidi&eacute;ndome que fuera en ese momento a met&eacute;rsela como le hab&iacute;a prometido: mi jefa al escuchar los gemidos, introdujo a la fuerza mi verga dentro de ella, soltando un gran gemido; chorre&aacute;ndose de tal forma que sus fluidos se embarraban por todo su escritorio.<\/p>\n<p>La penetraci&oacute;n fue profunda y deliciosa; su vagina estrecha y h&uacute;meda secretaba un olor a sexo delicioso. Sus nalgas, al vaiv&eacute;n de mi cintura, se enrojec&iacute;an y ped&iacute;an a gritos ser golpeadas por mis manos, pero yo controlaba cada metida, haciendo que la sesi&oacute;n fuera duradera y placentera.<\/p>\n<p>Fue una locura darme cuenta que en el lugar lo &uacute;nico que se escuchaban eran gritos, gemidos y sonidos culpables, unos ven&iacute;an del dispositivo, otros ven&iacute;an de mi jefa, otros ven&iacute;an de mi, o de mis manos golpeando las deliciosas nalgas que ten&iacute;a enfrente.<\/p>\n<p>Mi ritmo se aceler&oacute;, generando sonidos sexuales producidos por la humedad y la tremenda bombeada que le estaba propinando, yo, cuidando de no venirme ya que para ese entonces, ya hab&iacute;a estado a punto de hacerlo dos o tres veces, ella, gritando que me corriera dentro y que cog&iacute;a delicioso.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mi pene de ella, segu&iacute;a igual de duro y h&uacute;medo. y viendo como los m&uacute;sculos de su trasero se contra&iacute;an por la cogida grit&eacute;: te voy a romper el culo, mami.<\/p>\n<p>Sent&iacute; inmediatamente como mi jefa se corr&iacute;a con esas palabras, parando su trasero m&aacute;s, como aceptando que la penetrara de la forma en que yo quisiera.<\/p>\n<p>Por el celular se escuch&oacute;: siempre he querido que me cojas por atr&aacute;s, nunca lo he hecho, pero hoy lo har&eacute;, hoy voy a dejar que te metas por donde quieras, que termines en donde quieras y que me trates como quieras.<\/p>\n<p>Lo que escuch&eacute; hizo que tomara ese culo y lo penetrara sin piedad. Entre los gemidos, se escuchaba un: &ldquo;me est&aacute;s lastimando&rdquo; pero yo no pod&iacute;a parar, segu&iacute;a entrando m&aacute;s duro y m&aacute;s r&aacute;pido, haciendo que su orificio se hiciera m&aacute;s grande cada vez.<\/p>\n<p>Sus tetas, rebotando al ritmo de la cogidota que recib&iacute;a. Los golpes sub&iacute;an m&aacute;s y m&aacute;s de tono, lleg&oacute; un momento en que la tom&eacute; del cabello y tir&eacute; de &eacute;l de tal forma que su cara volteaba hacia el techo.<\/p>\n<p>VENTE, VENTE. Comenz&oacute; a gritar mi jefa, sin pudor ni miramientos, yo, con el af&aacute;n de que se callara para que mi novia no escuchara, le saqu&eacute; la verga del ano, llena ya de fluidos, la volte&eacute; de su posici&oacute;n, le propin&eacute; otra cachetada y acto seguido volv&iacute; a introducir mi pene en su boca, para que ella guardara silencio e hiciera que me viniera con su rica boca.<\/p>\n<p>Ella sigui&oacute; chup&aacute;ndome, cada vez m&aacute;s rico. Mi novia ya estaba preguntando de d&oacute;nde ven&iacute;an los gritos y yo, dominado por el placer lo &uacute;nico que hice fue suspirar y correrme dentro de la boca de mi jefa, fue tanto lo que sali&oacute; que se desbord&oacute; de la boca de mi jefa, que siendo sorprendida con vigorosa corrida, comenz&oacute; a toser y a desbordar el l&iacute;quido por la boca.<\/p>\n<p>Al momento colgu&eacute; el celular, al mismo tiempo que solt&eacute; un sonido de placer extremo. Mi jefa luc&iacute;a asquerosamente sexy, con mi semen por toda su cara y limpiando con sus manos el exceso que escurr&iacute;a por su barbilla.<\/p>\n<p>Mi pene en reposo ya despu&eacute;s de aquella gran culeada, regres&oacute; a su estado fl&aacute;cido sin nada m&aacute;s que ofrecerle a aquella mujer que segu&iacute;a tocando su cl&iacute;toris y pidiendo que la llenara de nuevo.<\/p>\n<p>Mi celular son&oacute; de nuevo, y al contestar, mi jefa lo arrebat&oacute; y le dijo a mi novia:<\/p>\n<p>Tu novio ma&ntilde;ana va a ser jefe, as&iacute; que cuando llegue, aseg&uacute;rate de recordarle la &eacute;poca de cuando fue empleado.<\/p>\n<p>Ella colg&oacute;, se visti&oacute; y me mand&oacute; a casa. Yo me fui, totalmente agotado y resignado a terminar mi relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>A la fecha no entiendo lo que pas&oacute;.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a casa y expliqu&eacute; lo que pas&oacute;; sin mentiras, con mucha culpa y con mucho valor.<\/p>\n<p>As&iacute; fue que termin&eacute; con mi novia y me volv&iacute; director. no sin antes darle la cogida que jam&aacute;s en mi vida le volv&iacute; a dar a nadie.<\/p>\n<p>Fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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