{"id":22749,"date":"2020-02-25T23:00:00","date_gmt":"2020-02-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-02-25T23:00:00","modified_gmt":"2020-02-25T23:00:00","slug":"mi-suegro-me-hace-su-puta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-suegro-me-hace-su-puta\/","title":{"rendered":"Mi suegro me hace su puta"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22749\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo Jessica y soy una mujer transexual pasiva, amante de las vergas grandes y gruesas, soy morena clara, mido 1,75, tengo buen culo y buenas tetas. Y esta es la historia de lo que me pas&oacute; con mi suegro. Pero antes tratar&eacute; de ponerles en antecedentes.<\/p>\n<p>A pesar de nacer hombre, desde que comenc&eacute; a vivir sola a los 21 a&ntilde;os, decid&iacute; convertirme en mujer, pues siempre lo sent&iacute; as&iacute;. Bajo la supervisi&oacute;n de un m&eacute;dico y de mi psic&oacute;loga, empec&eacute; a tomar hormonas para ir cambiando mi aspecto, que ya de por s&iacute; era bastante afeminado. Mi cuerpo, mis formas&#8230; fueron cambiando.<\/p>\n<p>Sexualmente, dir&eacute; que me encantan los hombres viriles y activos que saben tratarme como a su putita. De esta forma conoc&iacute; a Pedro, un chico de mi edad (27 a&ntilde;os) con una verga que hac&iacute;a mis delicias y con el que inici&eacute; una bonita relaci&oacute;n. &Eacute;ramos complementarios, pues &eacute;l es totalmente activo, varonil, incluso algo dominante. A mi me gustaba comportarme algo sumisa para &eacute;l y siempre estaba dispuesta para sus deseos. Yo le obedec&iacute;a ciegamente cuando me ordenaba que se la mamara o que me pusiera a cuatro patas (&quot;como una perrita&quot;, dec&iacute;a) para recibir su verga.<\/p>\n<p>Me enamor&eacute; totalmente de Pedro, nos fuimos a vivir juntos y se convirti&oacute; en mi maridito. Yo cocinaba para &eacute;l, le lavaba la ropa, y hac&iacute;a todas las faenas del hogar. Cuando llegaba a casa quer&iacute;a que estuviese vestida muy sexy y provocativa, y yo recib&iacute;a mi raci&oacute;n de verga a diario. Tras cuatro meses de vivir como marido y mujer, me pregunt&oacute; por qu&eacute; no me operaba los pechos, dici&eacute;ndome que a &eacute;l le gustan las tetas grandes. En cierto modo, eso era algo que yo deseaba. Hab&iacute;a ahorrado un dinero y decid&iacute; dar ese paso irreversible.<\/p>\n<p>No me arrepent&iacute;, pues a partir de la operaci&oacute;n not&eacute; c&oacute;mo Pedro se excitaba m&aacute;s conmigo y disfrutaba de mis pechos, incluyendo deliciosas &quot;cubanitas&quot; en mis tetas. Incluso yo me sent&iacute;a m&aacute;s mujer a&uacute;n y por la calle notaba que los hombres me miraban m&aacute;s con deseo. Pero yo estaba totalmente unida a mi Pedro, y cada vez me gustaba m&aacute;s lo que me hac&iacute;a pues siendo yo totalmente pasiva, mi peque&ntilde;a verga (a la cual yo llamo mi cl&iacute;toris) jam&aacute;s se me para y estando aguadita lograba hacerme terminar cuando me estaba culeando o cuando por atravesarme y hacerme explotar me lograba meter hasta 4 dedos en mi culo.<\/p>\n<p>Pas&oacute; un a&ntilde;o en el que hab&iacute;amos vivido como una pareja normal y yo estaba feliz y enamorada. Un buen d&iacute;a Pedro me dijo que ya era hora de que yo conociese a su padre. Enrique (su padre) era viudo y Pedro era hijo &uacute;nico, por tanto s&oacute;lo se ten&iacute;an el uno al otro como familia. A m&iacute; me daba mucha verg&uuml;enza conocer a su padre, pero Pedro me coment&oacute; que no ten&iacute;a por qu&eacute; preocuparme. Le hab&iacute;a contado que yo no era exactamente una mujer y, al principio, no se lo tom&oacute; bien. Pero que ahora parec&iacute;a haberlo aceptado, al ver que pasaba el tiempo y la relaci&oacute;n continuaba, adem&aacute;s de que notaba que su hijo estaba feliz. Por otro lado Pedro me dec&iacute;a que estaba seguro que cuando su padre me viera tan femenina y tan cari&ntilde;osa con su hijo, se disipar&iacute;an todas sus dudas acerca de nuestra relaci&oacute;n y terminar&iacute;a por aceptarme totalmente.<\/p>\n<p>La verdad es que esto me anim&oacute;, adem&aacute;s de que tampoco pod&iacute;a negarme a conocer al &uacute;nico familiar que Pedro ten&iacute;a, ya que &eacute;ramos pareja, y cada vez m&aacute;s, una pareja estable y normal. Lo l&oacute;gico era ir a conocer a su familia. &Eacute;l me presentar&iacute;a como su novia ante todo el mundo y el &uacute;nico que sabr&iacute;a mi verdadera condici&oacute;n de transexual ser&iacute;a Enrique, mi suegro.<\/p>\n<p>Enrique viv&iacute;a solo en una casa muy grande a las afueras de un pueblo relativamente peque&ntilde;o, donde todo el mundo se conoce. Solamente era visitado dos veces a la semana por un matrimonio mayor que hac&iacute;an las veces de criados y se ocupaban de todas las tareas de la casa y el jard&iacute;n.<\/p>\n<p>Los primeros d&iacute;as en casa de mi suegro hab&iacute;an pasado estupendamente, se comportaba muy amable conmigo, y Pedro y yo dorm&iacute;amos juntos en una gran cama como un matrimonio al uso.<\/p>\n<p>Pero un d&iacute;a ocurri&oacute; algo inesperado. Pedro ten&iacute;a que volver a la ciudad por la ma&ntilde;ana temprano y no volver&iacute;a hasta la noche siguiente. Ir&iacute;a solo pues ten&iacute;a que resolver unos negocios y me dijo que esta era una buena oportunidad para atender estupendamente a mi suegro y que viera en mi a una verdadera nuera. He de decir que durante mi estancia en la casa de mi suegro, todo el tiempo hab&iacute;a ido muy ligerita de ropa debido al calor, casi siempre con amplios escotes y con vestiditos muy ligeros y cortitos que dejaban entrever parte de mis encantos femeninos. Al fin y al cabo me gustaba ir sexy para mi marido. Por eso ese d&iacute;a, sin pensarlo mucho, al levantarme (Pedro ya se hab&iacute;a marchado) me puse un vestidito muy corto y ajustado con gran escote, que marcaba perfectamente mis pechos y mi culito, y a trav&eacute;s del cual se marcaba el min&uacute;sculo tanguita que llevaba como &uacute;nica prenda interior.<\/p>\n<p>Como Pedro hab&iacute;a madrugado, me toc&oacute; servir el desayuno s&oacute;lo para mi suegro y para m&iacute;. El desayuno lo serv&iacute; ya bastante tarde y mi suegro me invit&oacute; a que pas&aacute;ramos a una peque&ntilde;a salita para que convers&aacute;ramos del futuro de la relaci&oacute;n entre Pedro y yo. Al decirme eso, con su mano derecha me dio una palmadita de cari&ntilde;o en uno de mis muslos, lo cual sent&iacute; como un gesto de que la conversaci&oacute;n ser&iacute;a para bien m&iacute;o.<\/p>\n<p>Supongo que mi aspecto ayud&oacute; a lo que ocurri&oacute; a continuaci&oacute;n. Enrique comenz&oacute; a preguntarme por c&oacute;mo nos hab&iacute;amos conocido Pedro y yo, por c&oacute;mo iba nuestra relaci&oacute;n, incluso por el sexo entre nosotros. El dialogo que surgi&oacute; fue el siguiente:<\/p>\n<p>Enrique (E): Ya sabr&aacute;s que mi hijo me ha contado que no eres una mujer.<\/p>\n<p>Jessica (J): Si, Enrique, y si Pedro te ha dicho que no soy del sexo femenino, tambi&eacute;n te habr&aacute; dicho que tanto en mis actitudes, ademanes y sobre todo en la cama yo soy muy mujer y Pedro as&iacute; lo piensa, es m&aacute;s &eacute;l me considera mejor que cualquier mujer. Te dir&eacute; que solamente hay una peque&ntilde;a parte de mi que no es de mujer, pero que igual el uso que le doy no es para otra cosa m&aacute;s que para evacuar mis orinas y de utilizarlo como mi cl&iacute;toris. Pero el resto, t&uacute; mismo lo puedes valorar.<\/p>\n<p>E: Bueno, la verdad es que tienes raz&oacute;n. S&oacute;lo quer&iacute;a decir que s&eacute; de tu condici&oacute;n. Y adem&aacute;s comprendo por qu&eacute; mi hijo se ha encaprichado contigo. Eres muy sexy y apetecible y con respecto a que si yo lo puedo valorar, t&uacute; dir&aacute;s c&oacute;mo.<\/p>\n<p>J: Gracias, Enrique, lo considerar&eacute; un halago, pero mejor no har&eacute; caso a tu comentario.<\/p>\n<p>E: Lo digo en serio, querida nuera (-por primera vez me llamaba as&iacute;-). No te has dado cuenta que a veces no puedo evitar un calent&oacute;n cuando te veo? Por ejemplo, ahora mismo. Mira c&oacute;mo la tengo.<\/p>\n<p>Enrique se puso la mano en su entrepierna marcando una enorme verga que se vislumbraba a trav&eacute;s del pantal&oacute;n. Lo cierto es que nunca me hab&iacute;a fijado en que fuera cierto lo que me estaba diciendo. En ese momento me qued&eacute; sin habla, no sab&iacute;a que decir y, lo que es peor, no pod&iacute;a apartar la mirada de su entrepierna.<\/p>\n<p>Cuando por fin pude articular palabra, dije:<\/p>\n<p>J: Enrique por favor, perdona si te he ofendido por mi modo de vestir y cuando te dije que t&uacute; mismo pod&iacute;as valorar, me refer&iacute; a c&oacute;mo me comporto yo con mi marido, no quise insinuar otra cosa.<\/p>\n<p>E: No te disculpes, Jessica, no me ofendes. S&oacute;lo quiero que sepas que llevo a&ntilde;os sin sexo y el verte tan agraciada, con esas piernas hermosas, tus grandes senos y tu modo de andar, me despierta mis instintos. La verdad, yo hab&iacute;a pensado que t&uacute; podr&iacute;as ayudarme.<\/p>\n<p>J: Ayu&#8230; darte? No&#8230; entiendo -dije casi tartamudeando, adivinando sus intenciones, lo que hizo que, de pronto, corrientes el&eacute;ctricas recorrieran todo mi cuerpo.<\/p>\n<p>E: Si, cari&ntilde;o, claro que me entiendes. Jessica, te hablar&eacute; claro. Seguro que la mamas muy bien y a mi me ayudar&iacute;a mucho a sentirme mejor por un tiempo, no sabes c&oacute;mo me masturbo al o&iacute;rte en las noches como mi hijo disfrutar de tu cuerpo y c&oacute;mo le complaces t&uacute; en todo lo que te pide.<\/p>\n<p>J: Pero Enrique, t&uacute; eres mi suegro, estoy enamorada de tu hijo. Eso no estar&iacute;a bien. Seguro que est&aacute;s bromeando. -En ese momento y al o&iacute;r las palabras de Enrique, comenc&eacute; a sudar helado y mi culito igualmente temblaba se&ntilde;al inequ&iacute;voca de que estaba despertando y al igual que una mujer que moja su vagina, sent&iacute; que mi cl&iacute;toris se humedec&iacute;a de l&iacute;quido preseminal.<\/p>\n<p>E: No bromeo, querida -dijo mientras se sacaba la verga del pantal&oacute;n y comenzaba a acarici&aacute;rsela-. Al fin y al cabo Pedro no tiene por qu&eacute; enterarse de esto. A ti apenas te supone nada y yo lo considerar&iacute;a como un enorme favor de mi querida nuera en agradecimiento a mi hospitalidad.<\/p>\n<p>A esas alturas de la conversaci&oacute;n yo, al igual que Enrique, estaba bastante caliente y lo peor era que no pod&iacute;a despegar la vista de esa hermosa verga que estaba a escasos cent&iacute;metros de mi alcance y nerviosa le dije a mi suegro &quot;Enrique, por favor, no sigas con eso&#8230; me estoy poniendo nerviosa&quot;.<\/p>\n<p>Enrique se levant&oacute;, con la verga dur&iacute;sima y que ahora se ve&iacute;a todav&iacute;a m&aacute;s grande, se acerc&oacute; a m&iacute;, y comenz&oacute; a acariciarme el culito por debajo del vestido. Yo estaba paralizada. No me mov&iacute;a y le dejaba hacer.<\/p>\n<p>E: Vamos, preciosa, tranquil&iacute;zate. Hazme ese favor. Si te preocupa Pedro, yo te aseguro que no se enterar&aacute; de nada de esto.<\/p>\n<p>He de reconocer que la situaci&oacute;n empezaba a excitarme. La vista de la verga de mi suegro, la m&aacute;s grande que hab&iacute;a visto nunca, me ten&iacute;a confundida, era una verga sencillamente espectacular: med&iacute;a no menos de 20 cm., con un glande hermos&iacute;simo de un color de tonalidad bronceada y varias venas saltaban en todo el tronco de la verga, la cual ten&iacute;a un grosor casi el doble de la verga de mi marido y los huevos parec&iacute;an una alforja de indio, colgaban de la verga de Enrique y se dejaban ver por detr&aacute;s de ese m&aacute;stil que pronto ser&iacute;a de mi propiedad.<\/p>\n<p>Nerviosa por lo que vendr&iacute;a s&oacute;lo acert&eacute; a decirle:<\/p>\n<p>J: De acuerdo suegro, pero esto quedar&aacute; entre nosotros para siempre y que conste que lo hago por hacerte un favor, por tu amabilidad, y que quede claro que amo a Pedro.<\/p>\n<p>Enrique s&oacute;lo alcanz&oacute; a decir &quot;Claro que s&iacute;, cari&ntilde;o. Pero empieza ya. Me tienes impaciente&quot;. En ese momento tom&eacute; con mis manos la verga de mi suegro y me la llev&eacute; a mi boca, la cual tuve que abrir m&aacute;s de lo acostumbrado ya que como dije, la verga de Enrique ten&iacute;a el doble de la de su hijo. Mi lengua con gran maestr&iacute;a recorr&iacute;a todo el m&aacute;stil y cuando llegaba a la punta me la tragaba hasta que la cabeza topaba con mi garganta, l&oacute;gicamente no lograba trag&aacute;rmela toda. Mi suegro de apurado que estaba se quit&oacute; el pantal&oacute;n y abri&oacute; sus piernas, yo me agach&eacute; y me met&iacute; como una gata entre sus piernas y comenc&eacute; a meterme la bolsa de los huevos en mi boca. Volv&iacute; al ataque a tragarme ese poll&oacute;n que estaba disfrutando y ya totalmente caliente y desinhibida me quit&eacute; el vestido y mis tetas quedaron al aire, agarr&eacute; la verga de Enrique la ensaliv&eacute; y me la puse entre mis tetas para hacerle una cubanita.<\/p>\n<p>E: Con raz&oacute;n mi hijo est&aacute; enculado de ti, puta, eres toda una perra caliente y sabes tu oficio. De hoy en adelante, adem&aacute;s de tener un suegro, tendr&aacute;s un amante, zorra viciosa.<\/p>\n<p>Con lo caliente que me encontraba no pens&eacute; en sus palabras y s&oacute;lo le dije &quot;dame tu leche papito que quiero probarla y trag&aacute;rmela&quot; y Enrique llev&oacute; su verga a mi boca y tom&aacute;ndome de la cabeza comenz&oacute; un mete y saca como si mi boca fuera una vagina y gem&iacute;a y balbuceaba diciendo &quot;ayyy, que rico, eres una puta viciosa, ch&uacute;pame toda la verga puta, ay, uhmmm, toma zorra&quot;. A los pocos minutos chorros de semen golpeaban mi garganta y fue tanta la cantidad que ten&iacute;a Enrique en sus huevos que tuve que ayudarme de mi mano para meterme a la boca el semen que se me sal&iacute;a de entre mis labios.<\/p>\n<p>Para ese momento yo estaba m&aacute;s que caliente y le dije a Enrique &quot;Suegrito, no vas a ser tan malito de dejarme caliente y negar que tu verga conozca y pruebe la cuevita que le pertenece a tu hijo&quot;, Enrique me dijo &quot;Jessica, como ves, ha sido tanta mi abstinencia que mi verga a&uacute;n est&aacute; parada y ser&iacute;a un tonto si no pruebo tu culo&quot; y con la autoridad que le caracterizaba (como me hac&iacute;a su hijo) me dijo &quot;ven, ponte en cuatro patas como si fueras mi perrita, puta&quot;. Yo le obedec&iacute; y le dije &quot;m&eacute;tela despacito Enrique, por favor, ya que mi culo no est&aacute; acostumbrado a recibir semejante tranca&quot;.<\/p>\n<p>En respuesta recib&iacute; una tremenda nalgada y sent&iacute; la punta de la verga que Enrique trataba de meter en mi culo. Yo, con mis manos, abr&iacute; mis nalgas para facilitarle la labor y cuando la cabeza quiso entrar, yo pegu&eacute; un peque&ntilde;o gritito apartando mis nalgas de ese fusilamiento y le dije con voz de s&uacute;plica a mi suegro &quot;si me lo permites, ir&eacute; a mi cuarto a traer una crema lubricante que a veces utilizo con tu hijo cuando desea meterme sus 4 dedos en mi culo&quot;. Mi suegro con la boca abierta me dijo &quot;y hasta eso permites que te haga mi hijo, zorra?&quot;, a lo que le respond&iacute; &quot;te dije que para tu hijo yo soy m&aacute;s que su mujer&quot;. Y sub&iacute; a la rec&aacute;mara.<\/p>\n<p>De regreso y ya con la crema untada en mi hoyito y con un poco en la mano para untarle en toda la verga a Enrique, le dije &quot;ahora soy toda tuya y haz de mi culo lo que quieras papito&quot;. Enrique no se hizo de rogar y volviendo a ponerme en cuatro patas y de un solo empuj&oacute;n me enterr&oacute; la mitad de sus 20 cm. de su verga, diciendo &quot;vaya putita, c&oacute;mo te sientes ahora que tienes la mitad de esta tranca adentro?&quot;, &quot;&iquest;me aguantas la otra mitad?&quot; y yo le respond&iacute; &quot;deja un poquito que me acostumbre a ella y ver&aacute;s por qu&eacute; tu hijo me prefiere a mi en lugar de cualquier hembra&quot;.<\/p>\n<p>Para acomodarme la verga en mis extra&ntilde;as, comenc&eacute; un meneo en c&iacute;rculos y mi organismo comenz&oacute; a funcionar lubricando mi culito de forma natural y aceptando a ese extra&ntilde;o que me estaba haciendo ver estrellas. Y le dije a mi suegro &quot;dale m&aacute;s papito, por favor soy toda tuya, enti&eacute;rrame toda tu verga e in&uacute;ndame el culo de tu semen&#8230; que rico, ay, uhm, dame m&aacute;s, r&oacute;mpeme el culo, soy tuya&#8230; dale, dale uhm&#8230; m&aacute;s papi, mas, ay, que rico&#8230; soy tu puta, soy tu perra, dale, dale&quot;.<\/p>\n<p>Enrique como un salvaje me culeaba sacando y metiendo su verga, y sus grandes huevos chocaban contra mis nalgas y s&oacute;lo alcanzaba a o&iacute;r el &lt;plos, plos, plos&gt; que con cada estocada hac&iacute;a que sus huevos emitieran ese sonido cuando le pagaban a mis nalgas.<\/p>\n<p>De repente y como si fu&eacute;ramos uno solo, los dos comenzamos a dar espasmos, siendo la predicci&oacute;n de que est&aacute;bamos por acabar, y dando gritos ambos, explotamos, yo aventando mi semen por el suelo y Enrique inund&aacute;ndome el culo y dej&aacute;ndose caer en mi espalda. Con la verga a&uacute;n semierecta y haciendo un esfuerzo por sacarla (ya que yo la ten&iacute;a atrapada haciendo fuerza con mi esf&iacute;nteres), me dijo &quot;hoy entiendo a mi hijo&quot; y yo le dije &quot;si?&quot; y me respondi&oacute; &quot;tu verga no se te ha parado en lo m&aacute;s m&iacute;nimo y sin hab&eacute;rtela tocado ni tu ni yo has terminado como una verdadera hembra, mi nenita&quot;, yo en reacci&oacute;n a su comentario le di un beso de lengua y le dije &quot;esto es para que siempre me veas como la mujer que soy&#8230; ah, y espero que no me hayas pre&ntilde;ado, suegrito&quot;, dije sonri&eacute;ndole. &Eacute;l como respuesta carcajeaba y me dio un sonoro azote en mis nalgas.<\/p>\n<p>El resto del d&iacute;a y la noche fui la puta de Enrique, ya que me foll&oacute; como en 6 ocasiones y me hizo andar solo en tanga y tacones, lo cual para mi, debo reconocerlo levanto mi ego y me hizo estar contenta de lo que soy. Lo que pas&oacute; cambio mi vida radicalmente, y fue lo que hoy en d&iacute;a me ha convertido en la puta de Pedro y su padre Enrique.<\/p>\n<p>Antes de que regresara Pedro, mi suegro me dijo &quot;M&aacute;s adelante hablar&eacute; con mi hijo para que se vengan a vivir permanentemente conmigo y con el tiempo le dir&eacute; de nuestra relaci&oacute;n y te convertir&aacute;s en la &uacute;nica mujer de la casa y dormir&aacute;s cada noche en una misma cama. Pero mientras encuentro la ocasi&oacute;n para hablar con mi hijo, te quiero tener aunque sea una vez por semana en mi casa, Jessica&quot;.<\/p>\n<p>Espero les haya gustado.<\/p>\n<p>Les agradezco sus comentarios a:<\/p>\n<p>jessicatransex2001@hotmail.com.<\/p>\n<p>Muchos besos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Me llamo Jessica y soy una mujer transexual pasiva, amante de las vergas grandes y gruesas, soy morena clara, mido 1,75, tengo buen culo y buenas tetas. Y esta es la historia de lo que me pas&oacute; con mi suegro. Pero antes tratar&eacute; de ponerles en antecedentes. A pesar de nacer hombre, desde que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14337,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":{"0":"post-22749","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-transexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14337"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22749"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22749\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}