{"id":22762,"date":"2020-02-28T01:38:04","date_gmt":"2020-02-28T01:38:04","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-02-28T01:38:04","modified_gmt":"2020-02-28T01:38:04","slug":"mi-nueva-ama-no-fue-generosa-conmigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-nueva-ama-no-fue-generosa-conmigo\/","title":{"rendered":"Mi nueva ama no fue generosa conmigo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22762\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Encontr&eacute; a una nueva mujer en la cual no existen l&iacute;mites en nuestra relaci&oacute;n. Ella es mi ama, mi se&ntilde;ora, y yo soy su esclavo, su juguete sexual. Se llama Thal&iacute;a, tiene 26 a&ntilde;os, de piel morena, pocas tetas pero mucha nalga. Del rostro es hermosa y su sonrisa es lasciva.<\/p>\n<p>Yo soy suyo en todos los sentidos. Me he quedado a dormir en su casa, en el mismo cuarto donde no hicimos nada, bueno, ella hizo mucho. Ella se desnud&oacute; para que yo le tomara varias fotograf&iacute;as en diferentes &aacute;ngulos, sobre todo de su culo y de su co&ntilde;o depilado. Esas fotos se las envi&oacute; a varios hombres y me ense&ntilde;&oacute; los calientes mensajes que recibi&oacute;. Por &uacute;ltimo la grab&eacute; mientras ella se masturbaba.<\/p>\n<p>Ella se durmi&oacute; en la cama, feliz por el orgasmo que alcanz&oacute; gracias a su vibrador. Yo dorm&iacute; en el suelo como un perro, con el pene bien erecto. Ella me amenaz&oacute; con que no me tocara, ten&iacute;a prohibido venirme. La desobedec&iacute;, con cuidado y lentitud me masturb&eacute; hasta venirme en mi propia mano. Lam&iacute; mi propio semen para deshacerme de la evidencia.<\/p>\n<p>Yo ya ten&iacute;a mis &oacute;rdenes en la ma&ntilde;ana. Quitarme toda mi ropa, ponerme un mandil y hacerle su desayuno. Le estaba preparando unas quesadillas cuando ella entr&oacute; a la cocina de su departamento.<\/p>\n<p>&mdash;Hola, pito chico. &mdash;Le gusta decirme as&iacute;, hablar con la verdad.<\/p>\n<p>&mdash;Buenos d&iacute;as, mi se&ntilde;ora &mdash;le dije sin voltear a mirarla.<\/p>\n<p>&mdash;Apres&uacute;rate con mi desayuno. &mdash;Ella se acerc&oacute; a mi espalda, acariciando mi piel desnuda, y despu&eacute;s me dio una fuerte nalgada.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, mi se&ntilde;ora. &mdash;Mi pene se levant&oacute; un poco<\/p>\n<p>Termin&eacute; de hacerle su comida y se lo llev&eacute; a la mesa junto a su caf&eacute;. Ella estaba esper&aacute;ndome, con una sonrisa de oreja a oreja. &Uacute;nicamente llevaba unas bragas rosadas, todo lo dem&aacute;s estaba al descubierto: sus piernas, sus muslos, su abdomen, sus axilas, y sus senos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;El caf&eacute; es negro? &mdash;me pregunt&oacute; mientras part&iacute;a las quesadillas.<\/p>\n<p>&mdash;Justo como me lo pidi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Cambi&eacute; de opini&oacute;n. Lo quiero con leche.<\/p>\n<p>&mdash;Pero mi se&ntilde;ora, no hay leche en el refrigerador.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No tienes leche aqu&iacute;? &mdash;Meti&oacute; su mano bajo el mandil y me apret&oacute; los huevos. Dobl&eacute; las piernas por el dolor, me tuve que sostener de la mesa para quedarme en pie&mdash;. Saca leche para m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Claro que s&iacute;, mi se&ntilde;ora. &mdash;Liber&oacute; mis test&iacute;culos y prosigui&oacute; a comer.<\/p>\n<p>&mdash;Pero si no me das mi caf&eacute; con leche antes que termine mi desayuno habr&aacute; un castigo, &iquest;Entendiste, pito chico?<\/p>\n<p>&mdash;Claro que s&iacute;. &mdash;Asent&iacute; como perro obediente.<\/p>\n<p>Coloqu&eacute; mi verga encima del caf&eacute;. Sent&iacute;a su calor sobre mi piel, sobre mi escroto; eso no ayudaba a mi erecci&oacute;n. Intent&eacute; mirar las tetas de Thal&iacute;a pero ella me rega&ntilde;&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No me observes mientras te la jalas, cochino &mdash;dijo con mucha iron&iacute;a antes de darme un punta pie.<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;name, mi se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>Me reincorpor&eacute; y empec&eacute; a jal&aacute;rmela con desesperaci&oacute;n. No estaba lo suficientemente cachondo para venirme enseguida, y no ten&iacute;a nada para estimularme. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo estuve as&iacute;, pero de la nada ella dej&oacute; caer los cubiertos sobre su plato vac&iacute;o.<\/p>\n<p>&mdash;Detente. M&iacute;rame a los ojos. &iquest;Te corriste en la noche, verdad?<\/p>\n<p>Termin&eacute; confesando mi crimen. Se notaba su enfado y su malicia en la mirada de mi due&ntilde;a. Se hizo para atr&aacute;s con todo y silla. Mene&oacute; su cabeza hacia la derecha, indic&aacute;ndome que me acostara sobre sus piernas.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; el mandil y me coloqu&eacute; en la posici&oacute;n que ella quer&iacute;a. Nalgadas, la verdad es que me gusta recibirlas, por eso sonre&iacute;a con la cabeza agachada.<\/p>\n<p>&mdash;A m&iacute; nadie me desobedece, putito &mdash;me dijo mientras manoseaba mi culo.<\/p>\n<p>Thal&iacute;a no fue gentil en ning&uacute;n momento, lo hizo con fuerza desde la primera nalgada.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias por castigarme, mi ama. S&eacute; que me lo merezco.<\/p>\n<p>&mdash;C&aacute;llate y cuenta. &mdash;Otra nalgada.<\/p>\n<p>&mdash;Uno&hellip;<\/p>\n<p>Thal&iacute;a azot&oacute; mi culo con violencia, con odio y con placer. Cont&eacute; treinta nalgadas que me dejaron las nalgas rojas. Suspiraba con el coraz&oacute;n acelerado y el cuerpo caliente, babeando un poco sobre el piso.<\/p>\n<p>De repente ella meti&oacute; un dedo en mi boca, lo meti&oacute; hasta al fondo, provoc&aacute;ndome arcadas.<\/p>\n<p>&mdash;Ch&uacute;palo, pito chico, s&eacute; que aguantas m&aacute;s que eso.<\/p>\n<p>Si ella meti&oacute; un dedo en mi boca era porque quer&iacute;a met&eacute;rmelo en el culo, y as&iacute; fue. Separ&oacute; mis nalgas, escupi&oacute; en la entrada de mi ano y con delicadeza meti&oacute; su dedo. Primero la mitad, despu&eacute;s el dedo entero. Entraba y sal&iacute;a, primero con lentitud, despu&eacute;s aceler&oacute; el movimiento y agreg&oacute; otro dedo. Estoy obteniendo toda la estimulaci&oacute;n que no tuve hace unos minutos, mi verga est&aacute; goteando por el placer.<\/p>\n<p>Ella me orden&oacute; a recargarme sobre la mesa, levantando mi culo sobre el aire.<\/p>\n<p>&mdash;No se te ocurra moverte.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; sus pasos dirigirse a la habitaci&oacute;n y regresar cuatro minutos despu&eacute;s. Era obvio lo que fue a buscar: su arn&eacute;s con un pene de 17 cent&iacute;metros. Mis sospechas se hicieron reales cuando ella se posicion&oacute; detr&aacute;s de m&iacute; y dej&oacute; caer algo grande, grueso y lubricado sobre mis nalgas.<\/p>\n<p>&mdash;Es ir&oacute;nico que tengas un pene tan chico pero un culo tan grande. &mdash;De nuevo me azot&oacute; las nalgas. Ya me dol&iacute;an demasiado, pero no quer&iacute;a que ella supiera, por eso me mord&iacute; los labios&mdash;. &iquest;Qu&eacute; opinas que te preste a mis amigos para que se diviertan con tu culo?<\/p>\n<p>&mdash;No opino nada. Mi culo es suyo y puede hacer con &eacute;l lo que le plazca.<\/p>\n<p>&mdash;Exacto. &mdash;Lanz&oacute; un gran escupitajo en la entrada de mi ano&mdash;. Bien contestado, perra.<\/p>\n<p>Thal&iacute;a inici&oacute; con la penetraci&oacute;n anal. Metiendo lentamente esos 17 cent&iacute;metros de placer. Me lo meti&oacute; todo, bien profundo, y lo dejo ah&iacute; sin apenas moverse para que mi culo se adaptar&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo se dice? &mdash;me pregunt&oacute; a la vez que me nalgueaba.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias mi se&ntilde;ora por darme verga. Es lo &uacute;nico que merezco por ser puto y por tener un pito tan peque&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;Solo t&uacute; me puedes hacer mojar con tu miserable voz. Me avisas cuando te vengas.<\/p>\n<p>Clav&oacute; sus unas en mis caderas, aferr&aacute;ndose a ellas para impulsar sus embestidas, las cuales fueron gentiles en un comienzo, pero para la d&eacute;cima metida de verga ya lo hizo con odio. Me follaba brutalmente, haci&eacute;ndome gritar en una mezcla de dolor y placer. Sab&iacute;a que si me mord&iacute;a el labio sangrar&iacute;a, por eso opt&eacute; por morder la mesa, en sujetarme de sus esquinas. El f&iacute;sico de Thal&iacute;a es enga&ntilde;oso, porque me est&aacute; cogiendo con mucha virilidad, al punto de mover la mesa junto con mi cuerpo. Mi pene se aplastaba con la mesa, y no era lo &uacute;nico. El arn&eacute;s tambi&eacute;n inclu&iacute;a unos test&iacute;culos falsos, que igual como el pene, eran bien duros, jodidamente firmes. Chocaban contra mis huevos con cada embestida, aplast&aacute;ndolos y rob&aacute;ndome gritos ahogados en compa&ntilde;&iacute;a de l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>Era demasiado para m&iacute;, y para mi pene, que ya estaba a punto de explotar de tanto dolor y placer. Le avis&eacute; a Thal&iacute;a, tal como me lo pidi&oacute;. Detuvo la bestial cogida, sac&oacute; ese falso pero caliente pene de mi ano, y me apret&oacute; m&aacute;s los huevos. Pas&oacute; toda su mano sobre mi verga, masturb&aacute;ndome con cari&ntilde;o, lo cual agradec&iacute; en mi interior. Sent&iacute; el amargo orgasmo acercarse. Expuls&eacute; leche como una vaca.<\/p>\n<p>Me dol&iacute;a todo, en especial el culo, por las nalgas y la cogida que me dio Thal&iacute;a. Recuperaba el aliento cuando ella apareci&oacute; frente de m&iacute; con el caf&eacute; en manos. Su piel morena brillaba por el sudor, en especial en las partes de las tetas y el abdomen. Su pene de utiler&iacute;a se alzaba cerca de mi cara, con rastros de mierda y sangre.<\/p>\n<p>&mdash;Mi caf&eacute; tiene leche, por fin. &mdash;Le dio un trago a la taza y despu&eacute;s avent&oacute; su contenido en mi cara&mdash;. Ya est&aacute; frio. Que no se repita la pr&oacute;xima vez, pito chico. Limpia todo este desorden y despu&eacute;s b&aacute;&ntilde;ate.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, mi se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>Ella se encamin&oacute; al cuarto, cerrando la puerta de un portazo. A pesar de mi incomodidad, querida quedarme acostado en la mesa por horas, pero ten&iacute;a que limpiar, aunque me ardiera el culo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Encontr&eacute; a una nueva mujer en la cual no existen l&iacute;mites en nuestra relaci&oacute;n. Ella es mi ama, mi se&ntilde;ora, y yo soy su esclavo, su juguete sexual. Se llama Thal&iacute;a, tiene 26 a&ntilde;os, de piel morena, pocas tetas pero mucha nalga. Del rostro es hermosa y su sonrisa es lasciva. 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