{"id":22831,"date":"2020-03-09T23:00:00","date_gmt":"2020-03-09T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-03-09T23:00:00","modified_gmt":"2020-03-09T23:00:00","slug":"con-mi-companera-de-trabajo-se-liberaron-nuestros-deseos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/con-mi-companera-de-trabajo-se-liberaron-nuestros-deseos\/","title":{"rendered":"Con mi compa\u00f1era de trabajo se liberaron nuestros deseos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22831\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Es la primera vez que escribo un relato y no podr&iacute;a iniciar de mejor manera. Soy un chico de 32 a&ntilde;os de edad, con seis a&ntilde;os de matrimonio y que trabaja en una oficina de gobierno.&nbsp; Ella, a quien llamar&eacute; Lizeth, tiene tres a&ntilde;os m&aacute;s que yo y 10 a&ntilde;os de casada. Ninguno de los dos tiene hijos.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; a trabajar a esa oficina, ella ya ten&iacute;a algunos a&ntilde;os en la misma &aacute;rea a la que me asignaron, por lo que pronto entablamos una relaci&oacute;n cordial y de compa&ntilde;erismo. Lizeth es de estatura media, 1.60 cm. aproximadamente, delgada, tiene el cabello corto y color caf&eacute;, ojos medianos color negro, piernas delgadas y un trasero poco llamativo, pero tiene un par de tetas espectaculares que luce maravillosamente en d&iacute;as de calor, con blusas claras, escotadas y sin mangas. Fueron ese par de tetas las que hicieron que le pusiera m&aacute;s atenci&oacute;n y las que empezaron a despertar mi deseo en ella.<\/p>\n<p>Con el tiempo fue creciendo la confianza y llegamos a formar una relaci&oacute;n de amistad, poco a poco fuimos hablando de temas m&aacute;s personales hasta que llev&eacute; la confianza a los temas sexuales. Era delicioso contarle sobre mis anteriores parejas, sobre mis aventuras con otras mujeres y sobre todo, darle detalles de mi vida sexual. Algunas veces ella tambi&eacute;n compart&iacute;a experiencias conmigo, aunque puedo asegurar que ella disfrutaba mucho m&aacute;s de escuchar las m&iacute;as.<\/p>\n<p>Cuando cre&iacute; conveniente decirle, le confes&eacute; que me gustaba mucho y que sent&iacute;a mucha atracci&oacute;n hacia ella. Al principio se alarm&oacute; por tratarse de dos personas casadas y se ofendi&oacute; por haber descubierto mis verdaderas intenciones, aunque despu&eacute;s fue asimilando la idea y comprendi&oacute; que nada pod&iacute;a hacer.<\/p>\n<p>Nuestra amistad empez&oacute; a cambiar un d&iacute;a en que le escrib&iacute; por celular para preguntarle qu&eacute; hac&iacute;a, me respondi&oacute; que descansando en un sof&aacute; y yo le ped&iacute; que me mandara una fotograf&iacute;a del momento. Lo que recib&iacute; me dej&oacute; perplejo, me mand&oacute; una foto con una de esas blusas que tanto me gustaban y que me recordaban que ese par de senos deb&iacute;an ser m&iacute;os. Respond&iacute; la cortes&iacute;a envi&aacute;ndole de vuelta una foto y despu&eacute;s de un breve intercambio detuvimos el mensajeo, sin haber recibido algo m&aacute;s extraordinario.<\/p>\n<p>En otra ocasi&oacute;n tuvimos que trabajar en equipo, por lo que estuve en su escritorio gran parte del d&iacute;a. Mientras ella se concentraba en redactar, yo solamente ve&iacute;a su escote y fantaseaba con com&eacute;rmela a besos, as&iacute; que con un bol&iacute;grafo empec&eacute; a frotar sus piernas delgadas. Evidentemente al principio me detuvo, m&aacute;s por miedo a que nos pudieran sorprender, pero poco a poco fue cediendo y cada vez iba subiendo m&aacute;s y m&aacute;s su respiraci&oacute;n, hasta que por un momento cerr&oacute; los ojos y liber&oacute; un ligero gemido que me volvi&oacute; loco. No pas&oacute; m&aacute;s, pero sab&iacute;a que iba por el camino correcto.<\/p>\n<p>Cuando hablaba de su marido, lo hac&iacute;a con cierta desconfianza y me dejaba ver que no era una mujer satisfecha, por lo que yo aprovechaba cada oportunidad para decirle lo hermosa que se ve&iacute;a y lo bien que le quedaba tal blusa nueva o los nuevos jeans.<\/p>\n<p>En otra ocasi&oacute;n le mand&eacute; una foto con el torso descubierto, despu&eacute;s de haber hecho ejercicio, y la sinverg&uuml;enza me pidi&oacute; que le mostrara mi verga. No dud&eacute; en complacerla y se la envi&eacute;. Le ped&iacute; que correspondiera al regalito pero se neg&oacute;, aunque prometi&oacute; que en otra ocasi&oacute;n lo har&iacute;a. Pocos d&iacute;as despu&eacute;s, sin que yo se lo pidiera, me mand&oacute; una foto de sus tan deseados pechos, acostada en su cama, cubriendo con sus dedos los pezones y con una cara que ped&iacute;a a gritos la verga que ya conoc&iacute;a por im&aacute;genes. Le dije que la deseaba y que quer&iacute;a comerme ese par de tetas que me hac&iacute;an perder la cabeza y respondi&oacute; con un &quot;tal vez alg&uacute;n d&iacute;a&quot;. Sab&iacute;a que segu&iacute;a en la direcci&oacute;n correcta.<\/p>\n<p>El d&iacute;a de mi cumplea&ntilde;os me envi&oacute; una felicitaci&oacute;n por mensaje y le dije que quer&iacute;a un abrazo tal y como deb&iacute;a ser al tratarse de una amiga, acept&oacute; y me pidi&oacute; que la acompa&ntilde;ara afuera por algo. En cuanto bajamos la abrac&eacute; y la apret&eacute; hacia m&iacute;, pude sentir sus senos en mi pecho y me prend&iacute; enseguida, gir&eacute; mi cabeza y le bes&eacute; el cuello, ella liber&oacute; un gemido y sin m&aacute;s la bes&eacute; en la boca. Aunque fue un beso breve y que ella termin&oacute;, confirm&eacute; que pronto ser&iacute;a m&iacute;a y la podr&iacute;a besar tanto como yo quisiera.<\/p>\n<p>Cierta vez me pidi&oacute; que la acompa&ntilde;ara a comer, fuimos a unas calles de la oficina y los dos pedimos una cerveza, que despu&eacute;s fue otra y luego otra m&aacute;s. Aunque ella casi no bebe, insist&iacute;a en que yo tomara m&aacute;s, a lo que yo acced&iacute;a siempre y cuando ella siguiera bebiendo. Salimos ya de noche y un poco mareados, as&iacute; que vi la oportunidad perfecta para continuar con ese beso que ella hab&iacute;a cortado y la llev&eacute; por un camino m&aacute;s oscuro y poco transitado.<\/p>\n<p>En cuanto vi la oportunidad me lanc&eacute; sobre ella y la empec&eacute; a besar desesperadamente, ahora s&iacute; correspondi&oacute; con la misma intensidad y en cuanto pude toqu&eacute; sus tetas, las mismas que ve&iacute;a todos los d&iacute;as y que me hab&iacute;an despertado muchas erecciones. Pas&eacute; de la boca a su cuello y nos perdimos en aquel beso que solamente hac&iacute;a crecer el deseo. Yo ya ten&iacute;a una erecci&oacute;n y la pegu&eacute; a&uacute;n m&aacute;s a mi, pudiendo sentir su pelvis sobre mi verga.<\/p>\n<p>Cortamos el beso y seguimos caminando, entramos a una calle a&uacute;n m&aacute;s oscura y yo repegu&eacute; mi pene contra sus nalgas, en cuando hice eso ella tom&oacute; mis manos y las meti&oacute; por debajo de su blusa, al fin pude tocar la piel de sus pechos, suave y c&aacute;lida, y logr&eacute; tomar sus pezones con mis dedos, estaban dur&iacute;simos y en cuanto los empec&eacute; a frotar ella volvi&oacute; a gemir, quer&iacute;a cumplir una fantas&iacute;a de hac&iacute;a muchos a&ntilde;os de cogerme a una chica en la v&iacute;a p&uacute;blica, pero ella detuvo nuevamente la acci&oacute;n por temor a que nos vieran. Le ped&iacute; que fu&eacute;ramos a un hotel, pero se neg&oacute;, aunque su cuerpo lo exig&iacute;a a gritos.<\/p>\n<p>Unos d&iacute;as despu&eacute;s de eso, me dijo que quer&iacute;a que volvi&eacute;ramos a comer juntos, as&iacute; que inmediatamente entend&iacute; que era el momento de llev&aacute;rmela a la cama. Cuando nos dirig&iacute;amos al lugar acordado, la tom&eacute; de la mano y la met&iacute; al primer hotel que pasamos. Aunque tem&iacute;a que se negara o que se ofendiera, me sorprendi&oacute; que no objeto absolutamente nada. Entramos a la habitaci&oacute;n y tan pronto como cerr&eacute; la puerta empec&eacute; a besarla.<\/p>\n<p>Enseguida de eso, ella empez&oacute; a tocar mi verga por encima de la ropa, yo la besaba y le acariciaba todo su cuerpo, al tiempo que iba quit&aacute;ndole cada una de sus prendas, hasta que logr&eacute; desnudarla de la cintura hacia arriba. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os, por fin ten&iacute;a ese par de tetas frente a mi, totalmente dispuestos para lo que yo quisiera. Besaba su cuello, su boca, sus pechos y su espalda, ella no hac&iacute;a m&aacute;s que gemir y tocar mi verga, hasta que por fin desabroch&oacute; mi pantal&oacute;n y empez&oacute; a masturbarme.<\/p>\n<p>Cuando los dos quedamos totalmente desnudos, empec&eacute; a tocar su vagina, jugueteaba con sus labios y recorr&iacute;a cada rinc&oacute;n de su sexo. Aunque ya estaba bastante lubricada y su vagina estaba dilatada, no la masturb&eacute; hasta que ella misma tom&oacute; uno de mis dedos y lo meti&oacute;. Ard&iacute;a en placer. En un momento retir&eacute; mi mano y chup&eacute; el dedo que le hab&iacute;a metido, saboreando sus jugos que liberaban ese olor que nos vuelve locos. Esa acci&oacute;n la prendi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando ya mi verga estaba que explotaba, me sent&eacute; en una silla y la sent&eacute; sobre m&iacute;. Al principio ella solamente se frotaba sobre mi verga caliente y dura, pero tan pronto como empez&oacute; a frotarse con m&aacute;s fuerza y rapidez, la penetr&eacute; sin haberlo pretendido. Sus gemidos eran cada vez m&aacute;s altos y yo solamente disfrutaba de esa vagina lubricada, caliente y suave. En esa posici&oacute;n nos quedamos y yo aprovech&eacute; para besar, lamer y darle unas peque&ntilde;as mordidas en sus tetas, unos ligeros rasgu&ntilde;os en su espalda y sus nalgas. Cuando ella aument&oacute; a&uacute;n m&aacute;s el ritmo y empez&oacute; a gritar sent&iacute; como mi leche sub&iacute;a por todo mi pene, anunciando que pronto vaciar&iacute;a todo sobre ella, as&iacute; que para disfrutar m&aacute;s el momento le apret&eacute; los senos y me agarr&eacute; de ellos para lo que se ven&iacute;a.<\/p>\n<p>Finalmente me liber&eacute; y cuando ella por temor se quiso quitar, yo la ten&iacute;a tan agarrada de las tetas que no le qued&oacute; m&aacute;s que moverse un poco m&aacute;s y disfrutar de mi semen caliente que escurr&iacute;a por sus piernas. Nos quedamos un rato m&aacute;s en esa posici&oacute;n y yo la empec&eacute; a besar y acariciar tanto como al principio.<\/p>\n<p>Por fin se hab&iacute;a consumado el deseo y ahora pod&iacute;a decir que ten&iacute;a una amante con quien disfrutar&iacute;a m&aacute;s las horas de trabajo.<\/p>\n<p>Ese fue nuestro primer encuentro, seguro pronto vendr&aacute;n m&aacute;s y seguro tambi&eacute;n se los contar&eacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Es la primera vez que escribo un relato y no podr&iacute;a iniciar de mejor manera. 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