{"id":22910,"date":"2020-03-18T23:00:00","date_gmt":"2020-03-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-03-18T23:00:00","modified_gmt":"2020-03-18T23:00:00","slug":"madre-hot-la-paga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/madre-hot-la-paga\/","title":{"rendered":"Madre hot: La paga"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22910\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pap&aacute; lleva varios d&iacute;as fuera de casa y mi madre est&aacute; m&aacute;s salida que una gata en celo. Lo advierto en su comportamiento: irascible, gritona, sudorosa, con atracones de chocolate&#8230; No s&eacute; si ya se acerca a la menopausia, pues dicen que proporciona s&iacute;ntomas semejantes. Ser&aacute; o no su proximidad al climaterio, pero yo atribuyo este desaforado estado de &aacute;nimo a que echa de menos una buena polla taladr&aacute;ndole su co&ntilde;ito goloso. Y pronto tuve la oportunidad de comprobar que as&iacute; era, que mi madre necesitaba algo m&aacute;s que su dildo tama&ntilde;o XXL que guardaba en el fondo del armario para apaciguar sus noches de calentura.<\/p>\n<p>Fin de mes. A los obreros de la empresa les corresponde cobrar. Pap&aacute;, intuyendo que su viaje iba a durar m&aacute;s de lo previsto, la hab&iacute;a encargado a ella de abonar la n&oacute;mina a los cuatro choferes con que cuenta nuestra empresa. En cada sobre, su correspondiente paga. Pero algo pasa por aquella cabecita loca, siempre pendiente de su est&eacute;tica y elegancia. Estar deslumbrante a toda hora le importa m&aacute;s que su propia familia. Gasta m&aacute;s en potingues, peluquer&iacute;a, masajes y vestidos que cualquier actriz de Hollywood. As&iacute; que el pobre pap&aacute; tiene que trabajar m&aacute;s que un burro para complacerla en todo, hasta el extremo que siendo el jefe de la empresa de transportes no duda en ponerse al volante y recorrer medio pa&iacute;s con un cami&oacute;n de mercanc&iacute;as. As&iacute; que la consentida no se lo pens&oacute; dos veces: cogi&oacute; uno de los sobres con los honorarios de los empleados y march&oacute; de shopping.<\/p>\n<p>&#8211; &Aacute;lex, salgo un momento. Estar&eacute; de vuelta sobre las ocho para pagar a los operarios. Tu hermana dormir&aacute; en casa de la abuela. &iexcl;Y t&uacute; estudia, que est&aacute;s hecho un vago y vas a recibir una buena reprimenda cuando tu padre vea tus &uacute;ltimas notas! Luego, puedes salir un rato.<\/p>\n<p>&iexcl;Estaba yo para estudiar! Sin computadora (me la hab&iacute;an retirado al cacharme viendo porno), mi idea fue reproducir el episodio de d&iacute;as anteriores, pero mejorado: vestirme con la ropa interior de mi madre, ponerme unas medias con liguero, pintarme los labios de rojo pasi&oacute;n&#8230; y pajearme con su consolador bien introducido en el ano hasta quedarme seco. Aun as&iacute;, antes de montarme tan excitante numerito, termin&eacute; una tarea pendiente y parlote&eacute; un buen rato por tel&eacute;fono con mi primo Manel, que vive en un pueblo pr&oacute;ximo, que me comunic&oacute; que dentro de unos d&iacute;as vendr&iacute;a a nuestra ciudad a hacer un examen de bombero y se alojar&iacute;a en nuestra casa, algo que me alegr&oacute; enormemente.<\/p>\n<p>Pues ya estaba en plena faena, a punto de extenderme sobre la cama matrimonial a fantasear con el puter&iacute;o de mi madre cuando oigo abrirse la puerta. Es mi madre, que se ha adelantado.<\/p>\n<p>&#8211; &Aacute;lex, cari&ntilde;o, ya he llegado. &iquest;Est&aacute;s en casa?<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; hacer? Los nervios se apoderan de m&iacute;. No s&eacute; si empezar por sacarme las medias o borrar el carm&iacute;n. A ver c&oacute;mo salgo del dormitorio sin que me vea. Un timbrazo viene en mi auxilio.<\/p>\n<p>&#8211; Buenas tardes, se&ntilde;ora. Venimos a cobrar el mes.<\/p>\n<p>Son tres de los choferes. Mam&aacute; les paga y les hace firmar el recib&iacute;. Salen y la puerta se cierra tras ellos. Mam&aacute; suspira y coge las bolsas con las compras que ha hecho en las boutiques m&aacute;s exclusivas. Yo he logrado sacarme las medias y las bragas. Me sudan las manos con los nervios. Si me descubre, la cago, y veo dif&iacute;cil llegar a mi cuarto o al ba&ntilde;o sin ser visto desde la salita donde despacha mi madre. La suerte est&aacute; de mi parte: suena de nuevo el timbre de la puerta principal. Otro empleado. Por la voz reconozco a Tony.<\/p>\n<p>Tony es el ch&oacute;fer m&aacute;s joven de la empresa. Tiene unos treinta a&ntilde;os y ya lleva dos trabajando con mi padre. Es un muchacho rudo, pero atractivo, fuerte y alto, arrubiado, de facciones primarias y cuerpo atl&eacute;tico. Y, todo hay que decirlo, algo insolente. No me ha pasado desapercibida la forma libidinosa de mirar a mi madre y algunos comentarios sobre ella que han llegado a mis o&iacute;dos (&quot;A la jefa me la empotraba yo hasta ponerla bizca de placer&quot;).<\/p>\n<p>&#8211; Hola, Tony. Aqu&iacute; est&aacute; tu sobre.<\/p>\n<p>&#8211; Pero si aqu&iacute; falta un mont&oacute;n, se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>No logro escuchar con claridad c&oacute;mo transcurre la conversaci&oacute;n. Mi madre da explicaciones que a Tony no acaban de satisfacerle. El caso es que mam&aacute; ha dispuesto de buena parte de la paga del muchacho para sus compras caprichosas. Le dice que vuelva ma&ntilde;ana por el resto o algo parecido, pero Tony no est&aacute; conforme. Se produce un tira y afloja. Luego un profundo silencio. Ya he logrado desprenderme de la lencer&iacute;a de mam&aacute;. Coloco todo en su sitio (lo primero, el dildo dentro de la zapatilla de gamuza) y me dispongo a vestirme con mi ropa cuando oigo pasos que se aproximan al dormitorio matrimonial. No lo dudo un instante: me meto debajo de la cama. El espejo del armario me permite ver con nitidez lo que viene a continuaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Tony besa con apasionamiento a mi madre y le magrea los pechos. Una teta ya ha salido fuera de la blusa. El muchacho mordisquea el pez&oacute;n hinchado y negro como una casta&ntilde;a. La tumba sobre la cama, a&uacute;n con las huellas de mi cuerpo en la colcha, y mientras ella se quita apresuradamente la blusa y el sost&eacute;n, &eacute;l le arrebata con furia la falda y las bragas. Introduce su cabeza entre sus muslos y empieza a lamerle el co&ntilde;o. Mam&aacute; gime como una perra. Siente la h&aacute;bil lengua de Tony masajeando con la punta su cl&iacute;toris erecto por la excitaci&oacute;n. Los fluidos lubrican la vagina y ya el joven siente su sabor peculiar.<\/p>\n<p>El empleado se ha despojado de su camisa y jean. Un soberbio bulto en el calz&oacute;n aventura que est&aacute; bien dotado. Mam&aacute; se incorpora y se abalanza sobre Tony baj&aacute;ndole el slip. Por unos instantes retrocede al ver semejante verga apunt&aacute;ndole a la cara pero la lujuria y calentura la dominan e introduce aquel miembro en la boca saboreando con delectaci&oacute;n el sabor a orines del glande hinchado y traga todo el cipote hasta los huevos, que tambi&eacute;n lame. Ya Tony est&aacute; masajeando por atr&aacute;s el ano y la concha de mam&aacute;, mojada y lista para ser penetrada por ambos orificios, si ese fuera el deseo del chico. Pero el joven ch&oacute;fer solo quiere poseerla por delante, contemplando su rostro desencajado por el placer, con las piernas bien abiertas para que la muy furcia experimentase las embestidas de un verdadero macho.<\/p>\n<p>-Ponte un cond&oacute;n -le dice ella, abriendo la mesita de noche y ofreci&eacute;ndole uno de pap&aacute;.<\/p>\n<p>-Este no me llega ni a la punta del capullo -responde &eacute;l con sarcasmo- Seguro que el jefe no tiene una polla como la m&iacute;a.<\/p>\n<p>-P&oacute;ntelo, si no, no follamos.<\/p>\n<p>El muchacho coloca como puede el preservativo y mete su poll&oacute;n en el co&ntilde;o sonrosado y h&uacute;medo en medio de un pubis de vello rizado. Y empieza la jodienda. El bombeo es tan fuerte que el somier casi aplasta mi cabeza. Desde mi escondite debajo de la cama estoy m&aacute;s excitado que nunca. &iexcl;Pobre pap&aacute;, vaya cornamenta te est&aacute; poniendo esta zorra!, pienso varias veces al escuchar los jadeos de mi madre. Con gran esfuerzo volteo y me pongo boca arriba. Me da la impresi&oacute;n que me voy a hacer m&aacute;s de una paja. Mam&aacute; gime y pide m&aacute;s y m&aacute;s poronga, se corre varias veces con las embestidas de Tony.<\/p>\n<p>-Ya se ha jodido el cond&oacute;n -dice el muchacho al percatarse que el preservativo se ha roto-. Ya lo sab&iacute;a: es peque&ntilde;o para mi polla.<\/p>\n<p>Mam&aacute; duda pero est&aacute; desatada, ha perdido la conciencia del momento; el furor sexual la posee hasta el extremo de decirle a Tony:<\/p>\n<p>-No pares, sigue, hijo de la gran puta, y si te corres dentro pues te corres. Quiero toda tu leche dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Y de nuevo penetrada, atenaza las nalgas del joven con sus piernas para sentir su miembro bien adentro hasta que las r&aacute;fagas de semen caliente inundan sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Casi al mismo tiempo nos corremos los tres. Ella con un grito que hace retumbar las paredes, &eacute;l con un gru&ntilde;ido animal acompa&ntilde;ado con un &quot;Toma, puta rastrera, por todo lo que nos explota el cabr&oacute;n de tu marido&quot;. Y yo por tercera vez sobre mi pecho procurando apenas respirar para no ser descubierto.<\/p>\n<p>Silencio. Un penetrante olor a fluidos corporales inunda el dormitorio. Los amantes abandonan su lecho. Mam&aacute; le hab&iacute;a suplicado otro polvo a Tony tras una breve recuperaci&oacute;n, pero record&oacute; que yo estar&iacute;a a punto de retornar de la calle. O&iacute; c&oacute;mo el muchacho abandonaba la casa al cerrarse tras s&iacute; la puerta de entrada y c&oacute;mo mam&aacute; corr&iacute;a al cuarto de ba&ntilde;o a recomponerse y refrescar la chucha enrojecida por la brutal jodienda y tratar de lavar la eyaculaci&oacute;n interna. (&quot;Lo que me faltaba era quedar pre&ntilde;ada&quot;, le o&iacute; decir mientras sal&iacute;a del cuarto). Yo sal&iacute; de debajo de la cama y corr&iacute; a mi cuarto. Al pasar por delante de la salita observ&eacute; que Tony se hab&iacute;a dejado su sobre con la parte del sueldo. Seguramente, ya se hab&iacute;a dado por bien pagado&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Pap&aacute; lleva varios d&iacute;as fuera de casa y mi madre est&aacute; m&aacute;s salida que una gata en celo. Lo advierto en su comportamiento: irascible, gritona, sudorosa, con atracones de chocolate&#8230; No s&eacute; si ya se acerca a la menopausia, pues dicen que proporciona s&iacute;ntomas semejantes. 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