{"id":23039,"date":"2020-03-28T23:00:00","date_gmt":"2020-03-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-03-28T23:00:00","modified_gmt":"2020-03-28T23:00:00","slug":"madre-hot-en-el-hospital-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/madre-hot-en-el-hospital-2\/","title":{"rendered":"Madre hot: En el hospital (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23039\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La estancia de&nbsp;Edu y su novia Bea se prolongaba. La recuperaci&oacute;n era lenta, sobre todo para mi t&iacute;o; ella segu&iacute;a con sus lagunas de memoria, un brazo escayolado y poco m&aacute;s. C&oacute;mo se aliviaba de sus calenturas Edu, al tener ambos brazos impedidos, no lo sab&iacute;a. Pero lo que estaba claro es que vaciaba con frecuencia sus contundentes&nbsp;pelotas porque durante mis visitas no volvi&oacute; a insinuarme que la facilitase un pajote, y las veces que le ayud&eacute; a orinar la polla&nbsp;la ten&iacute;a razonablemente desactivada, morcillona, pero sin llegar a la&nbsp;erecci&oacute;n. &quot;Habr&aacute; liado a alguna enfermera&quot;, pens&eacute;.<\/p>\n<p>No tard&eacute; en saber que la &quot;buena samaritana&quot; era mi madre. Deb&iacute; suponerlo. &Uacute;ltimamente me obligaba a quedarme en casa a ayudar a hacer los deberes escolares a mi hermana o bien insist&iacute;a a mi padre que &quot;el mejor sitio donde pod&iacute;a estar &Aacute;lex era en el garaje, aprendiendo c&oacute;mo llevar en un futuro la empresa&quot;. Pero una tarde en que se empe&ntilde;&oacute; en ir de compras -ya qued&oacute; dicho que su mejor afici&oacute;n era dilapidar en caprichos el dinero de pap&aacute;- y de paso hacerse un tatoo o colocarse un pircing, no recuerdo exactamente, me mand&oacute; a m&iacute; a hacer compa&ntilde;&iacute;a al t&iacute;o Edu.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; al hospital estaba montado un buen tiberio en la habitaci&oacute;n. El biombo estaba retirado y Bea, llorando a moco tendido, abroncaba a Edu con un hilo de voz casi imperceptible. Al parecer, llevaba desde el d&iacute;a anterior afeando a grito pelado el comportamiento de su novio. Insultos y amenazas de todo tipo que no cesaron cuando yo entr&eacute; en el cuarto.<\/p>\n<p>-&iquest;Pero qu&eacute;&nbsp;pasa aqu&iacute;? &#8211; inquir&iacute;.<\/p>\n<p>-Preg&uacute;ntaselo al cabr&oacute;n de tu&nbsp;t&iacute;o -me contest&oacute; la rubia de bote desga&ntilde;it&aacute;ndose hasta lograr asustarme.<\/p>\n<p>-No le hagas caso, &Aacute;lex, que es una loca hist&eacute;rica -respondi&oacute; Edu.<\/p>\n<p>-Loca&nbsp;de placer s&iacute; estaba ayer la puta de tu madre -me espet&oacute; Bea.<\/p>\n<p>No fui capaz de reaccionar. Se hizo un gran silencio. Al poco la muchacha continu&oacute;.<\/p>\n<p>-Ayer los sorprend&iacute; mientras tu madre le estaba haciendo una mamada a este hijo de puta.<\/p>\n<p>-Estabas medio dormida, cari&ntilde;o -le respondi&oacute; Edu-. Son imaginaciones tuyas.<\/p>\n<p>-Tambi&eacute;n son imaginaciones m&iacute;as cuando al ser descubierta tu cu&ntilde;ada&nbsp;escap&oacute; como una perra a&uacute;n con tu lefada en la boca.<\/p>\n<p>Aquello no ten&iacute;a soluci&oacute;n. Yo segu&iacute;a callado, simulando sorpresa y enojo, aunque en el fondo estaba convencido de que lo que contaba la Barbie era bien cierto. Llam&oacute; puta a mi madre y eso&nbsp;era motivo m&aacute;s que suficiente para darle un par de&nbsp;ostias a la individua y quedar como un buen hijo. No lo hice porque sab&iacute;a que la muchacha estaba en un error. Mam&aacute; no era una puta, &iexcl;era una reputa!<\/p>\n<p>-Esto vamos a arreglarlo civilizadamente, princesa -suaviz&oacute; el tono Edu.<\/p>\n<p>-S&iacute;. Esto se va a arreglar cuando se lo cuente a tu hermano.<\/p>\n<p>-&iexcl;Por Dios, Bea, no destroces una familia&nbsp;con lo que a lo mejor solo son imaginaciones tuyas! -supliqu&eacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Imaginaciones? La muy zorra con toda la pija en la boca, lami&eacute;ndole glande y pelotas&nbsp;como si no hubiese un ma&ntilde;ana, mientras este cabr&oacute;n se cubr&iacute;a con la almohada para que yo no escuchase los gritos de placer&#8230; &iquest;Eso son imaginaciones m&iacute;as?<\/p>\n<p>-&iquest;Y c&oacute;mo podemos arreglar esto, amorcito? -sonri&oacute; conciliador&nbsp;mi t&iacute;o.<\/p>\n<p>Bea se tranquiliz&oacute; por un momento. Se limpi&oacute; la cara, se atus&oacute; su larga melena rubia y al poco dijo:<\/p>\n<p>-&quot;Ojo por ojo y diente por diente&quot;. Si a ti un miembro de tu familia te arregl&oacute; el cuerpo, a m&iacute; otro miembro de tu familia me arreglar&aacute; el m&iacute;o.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo? -preguntamos casi al un&iacute;sono ambos hombres.<\/p>\n<p>-&Aacute;lex, me vas a hacer un cunnilingus hasta que me corra en tu boca.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;? -grit&eacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Acaso no sabes lo que es un cunnilingus? -pregunt&oacute; Edu.<\/p>\n<p>-&iexcl;C&oacute;mo no voy a saber lo que es un cunnilingus! -respond&iacute; airado.<\/p>\n<p>-Yo te guiar&eacute; en todo, querido sobrino, porque me da la impresi&oacute;n que a&uacute;n eres virgen.&nbsp;El caso es que hagas gozar a esta zorra hasta que se quite de la cabeza irle con ese cuento disparatado&nbsp;a tu padre.<\/p>\n<p>Bea se espatarr&oacute; sobre la cama. Sumamente blanca y delgada me pareci&oacute; una anor&eacute;xica. Una viciosa anor&eacute;xica. Ten&iacute;a un&nbsp;chocho rasurado incre&iacute;blemente carnoso y&nbsp;las tetas infladas&nbsp;por la silicona que se hab&iacute;a inyectado; por un momento me pareci&oacute; la mu&ntilde;eca hinchable que estuve a punto de comprar por internet.&nbsp;No tard&eacute; en ponerme palote. Me arrodill&eacute; al pie de la cama. Baj&eacute; al pil&oacute;n al tiempo que me sacaba la pija para tocarme mientras le daba placer a la muy guarra.<\/p>\n<p>-Sep&aacute;rale los labios con los dedos, lame el co&ntilde;o de arriba a abajo, lentamente, pero c&eacute;ntrate sobre todo en el cl&iacute;toris; all&iacute; reside la fuente del placer en las mujeres. En esa pijita radican m&aacute;s de ocho mil terminaciones nerviosas&#8230; Con la puntita de la lengua, suavemente, &Aacute;lex.<\/p>\n<p>Las indicaciones de mi t&iacute;o desde la otra cama me estaban poniendo nervioso. Pero pronto comprob&eacute; que Edu ten&iacute;a raz&oacute;n. La muy zorra presionaba mi cabeza cuando con mi lengua tocaba aquel punto m&aacute;gico; quer&iacute;a sentirlo m&aacute;s intensamente para correrse una, dos, hasta tres veces, en poco tiempo. Estaba empapada en sus fluidos. &iexcl;M&aacute;s, m&aacute;s, m&aacute;s!, gritaba sin pudor. (Mira que si entra un m&eacute;dico o enfermera en este momento).<\/p>\n<p>-&iexcl;F&oacute;llame, hijo de la gran puta! Mu&eacute;strame&nbsp;ese rabo, que quiero sentirlo bien adentro.<\/p>\n<p>No lo pens&eacute; dos veces. Me alc&eacute; del suelo, me baj&eacute; los pantalones y el calzoncillo y le met&iacute; la polla enhiesta a punto de estallar hasta el fondo. Cuando me di cuenta que no hab&iacute;a puesto cond&oacute;n ya estaba yo descontrolado y en un punto de placer sin retorno.<\/p>\n<p>-&iexcl;Bravo, sobrinito! -me jaleaba Edu-.Ya ver&aacute;s c&oacute;mo ese co&ntilde;o hambriento te abraza&nbsp;el cipote ah&iacute; dentro. Las delgadas tienen una musculatura vaginal&nbsp;poderosa. Ch&iacute;ngatela&nbsp;como solo lo sabemos hacer los hombres de esta familia.&nbsp;<\/p>\n<p>Sigo bombeando mientras castigo con apretujones las tetas siliconadas, como quien amasa pan.&nbsp;Es la primera vez que follo a una mujer. Ella, pese al brazo escayolado, se revuelve como una serpiente, me atenaza las nalgas con sus piernas de alambre, orgasmea una vez m&aacute;s&#8230; Siento que voy a correrme, saco la polla y se la llevo a la cara. Abundante leche espesa y caliente le inunda el cabello rubio y el rostro. Ella lame con deleite el semen de las comisuras de la boca y se lo traga.<\/p>\n<p>Al otro lado, mi t&iacute;o Edu, que no ha dejado de retransmitir el encuentro, se ha venido encima&nbsp;con la visi&oacute;n sin necesidad de tocarse. Tendr&eacute; que ir en su auxilio para limpiarle del pijama toda la corrida antes de que la enfermera se d&eacute; cuenta. La deuda de familia -creo- est&aacute; saldada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La estancia de&nbsp;Edu y su novia Bea se prolongaba. La recuperaci&oacute;n era lenta, sobre todo para mi t&iacute;o; ella segu&iacute;a con sus lagunas de memoria, un brazo escayolado y poco m&aacute;s. C&oacute;mo se aliviaba de sus calenturas Edu, al tener ambos brazos impedidos, no lo sab&iacute;a. 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