{"id":23107,"date":"2020-04-02T22:00:00","date_gmt":"2020-04-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-02T22:00:00","modified_gmt":"2020-04-02T22:00:00","slug":"una-ayuda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-ayuda\/","title":{"rendered":"Una ayuda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23107\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hoy hemos quedado que vienes a ayudarme con mis quehaceres. No de la casa, sino particulares.<\/p>\n<p>Tengo un ordenador conectado a dos pantallas, y suelo escribir y traducir. As&iacute; que me va a ir bien que t&uacute; escribas y yo te vaya dictando mientras traduzco.<\/p>\n<p>Ya llevamos d&iacute;as vi&eacute;ndonos, y ambos sabemos que nos gusta llevar a cabo situaciones que nos den morbo.<\/p>\n<p>Llamas al interfono.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n?<\/p>\n<p>-Yo.<\/p>\n<p>Mmmmm, conozco bien tu voz, as&iacute; que me apresuro a abrir y espero tras la puerta. Cuando oigo llegar el ascensor, abro, coloc&aacute;ndome detr&aacute;s para no ser visto, y entras.<\/p>\n<p>Llevas una gabardina ligera, y muy larga. Te giras, me sonr&iacute;es y procedes a sac&aacute;rtela.<\/p>\n<p>Bufff, precioso atuendo. Un jersey de punto de manga larga y cuello redondo, y una falda de tubo ce&ntilde;ida a tu cuerpo. Corta. Solo te llega a medio muslo.<\/p>\n<p>Complementas el atuendo con unos zapatos altos. Sabes muy bien que me gusta que taconees y se ondule tu figura.<\/p>\n<p>Me acerco y te doy la mano. Todo muy formal&#8230;<\/p>\n<p>-Hola, soy Enrique. T&uacute; debes ser Mar&iacute;a, la chica que me manda la agencia para ayudarme en las tareas de traducci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Efectivamente, encantada.<\/p>\n<p>-Pues bien, pasemos al trabajo. Deja aqu&iacute; en esta habitaci&oacute;n tu bolso y la gabardina.<\/p>\n<p>-&iquest;Es tu dormitorio?<\/p>\n<p>-Si.<\/p>\n<p>-Se ve c&oacute;modo y con una cama espaciosa.<\/p>\n<p>-Lo es, a veces demasiado grande para acostarme solo.<\/p>\n<p>Pasamos a otra habitaci&oacute;n donde est&aacute; mi despacho con el ordenador y las dos pantallas. Ya he preparado todo mientras te esperaba, y en una de ellas hay un texto en ingl&eacute;s, mientras que en la otra est&aacute; un word abierto, con un texto para continuar.<\/p>\n<p>-Ya sabes de lo que se trata. As&iacute; que si&eacute;ntate y ponte c&oacute;moda.<\/p>\n<p>Solo hay una silla, as&iacute; que yo me quedo de pie, a tu lado.<\/p>\n<p>Con una sensualidad muy femenina, te sientas, a&uacute;n a pesar de que tu falda se empe&ntilde;a en subir al sentarte, no haces ning&uacute;n tipo de adem&aacute;n para evitarlo.<\/p>\n<p>Tus muslos est&aacute;n bien a la vista, cubri&eacute;ndote tan solo justo al t&eacute;rmino de tus ingles.<\/p>\n<p>-Bien, empiezo.<\/p>\n<p>-Adelante.<\/p>\n<p>Te voy dictando, mirando a la pantalla de la izquierda y tu empiezas a teclear en la otra. Tus dedos se mueven r&aacute;pidos, mi cabeza est&aacute; cerca de la tuya, algo encorvado, y puedo oler ese perfume embriagador con el que te has aderezado.<\/p>\n<p>Tu jersey blanco, tiene un escote de pico, y desde mi posici&oacute;n veo con generosidad ese canal que a todos los hombros nos atrae y que se os dibuja entre ambos senos.<\/p>\n<p>Sigo dictando, y t&uacute; escribiendo. Voy r&aacute;pido y tu te esfuerzas en seguirme el ritmo, por lo que permaneces atenta a ello, y te mueves con cierto nerviosismo.<\/p>\n<p>Ello me permite observar con agrado que, debajo de tu jersey, no llevas nada m&aacute;s. Con tu rapidez en escribir, permites que tus brazos se muevan y ello hace que la apertura del escote se mueva tambi&eacute;n y me permita acceder con mis ojos de vez en cuando a tu interior.<\/p>\n<p>Ahora me doy cuenta de que ese mismo jersey, presiona tus pechos y marca en su relieve unos pezones que se adivinan generosos&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;un descanso? &iquest;Quieres tomar algo?<\/p>\n<p>-Gracias, estoy bien. &iquest;T&uacute; est&aacute;s bien de pie? tr&aacute;ete una silla.<\/p>\n<p>-No, estoy bien as&iacute;. Tengo m&aacute;s margen de maniobra.<\/p>\n<p>Seguimos.<\/p>\n<p>Ahora aflojo un poco el ritmo del dictado y acerco mis manos a tus hombros.<\/p>\n<p>-Est&aacute;s tensa, te ayudar&eacute; a relajarte un poco, pero no dejes de escribir, que el tiempo vuela, y debo aprovechar la inversi&oacute;n que he hecho contrat&aacute;ndote.<\/p>\n<p>-Has hecho una buena inversi&oacute;n -me respondes.<\/p>\n<p>Mis manos se posan en tus hombros y con los dedos empiezo a masajearte las cervicales. Un leve gemido se escapa de tus labios.<\/p>\n<p>-&iquest;Va bien?<\/p>\n<p>-Muy bien, delicioso.<\/p>\n<p>Sigo dictando y empiezo a deslizar mis manos hacia tus clav&iacute;culas, arrastrando en el recorrido la fina tela del jersey. Ello me da una mayor visi&oacute;n de tus pechos. Ciertamente tienen una medida muy tentadora y al echarte un poco hacia adelante, puedo ver con claridad el tama&ntilde;o de tus pezones y su m&aacute;s que evidente erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>&iquest;Habr&aacute; tenido que ver algo con ese aumento de tama&ntilde;o, el hecho de que mis manos te est&eacute;n acariciando y masajeando?<\/p>\n<p>Ahora un suspiro largo que exhala de tus labios, llena la estancia de un candor muy sensual.<\/p>\n<p>Empiezo a avanzar mis manos hacia adelante, pasando por encima de tus hombros e iniciando un ligero descenso hacia tu pecho. Tienes el jersey, totalmente desbocado, y con ese movimiento se desliza por tus bazos, dejando al descubierto todo tu cuello y hombros. Y como no pod&iacute;a ser de otro modo, la costura del escote de pico, casi permite liberarse a ambos pechos. Tus pezones se acompa&ntilde;an de unas aureolas redondas y oscuras que veo reflejadas en el espejo que hay enfrente, en la pared, encima de las pantallas&#8230;<\/p>\n<p>-Sigue escribiendo, muy bien, as&iacute;, no pares&#8230;<\/p>\n<p>-No, no lo hago, he venido a escribir, &iquest;verdad? -dices con voz algo temblorosa.<\/p>\n<p>-Cierto, por el momento as&iacute; es.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230; despu&eacute;s de que me escribas disedmor@gmail.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Hoy hemos quedado que vienes a ayudarme con mis quehaceres. No de la casa, sino particulares. Tengo un ordenador conectado a dos pantallas, y suelo escribir y traducir. As&iacute; que me va a ir bien que t&uacute; escribas y yo te vaya dictando mientras traduzco. Ya llevamos d&iacute;as vi&eacute;ndonos, y ambos sabemos que nos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14522,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-23107","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23107","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14522"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23107"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23107\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}