{"id":23130,"date":"2020-04-04T22:00:00","date_gmt":"2020-04-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-04T22:00:00","modified_gmt":"2020-04-04T22:00:00","slug":"la-vecina-de-arriba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-vecina-de-arriba\/","title":{"rendered":"La vecina de arriba"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23130\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Llevo d&iacute;as observando tus h&aacute;bitos. Y siempre bajas la basura a la misma hora.<\/p>\n<p>Hemos coincidido alguna vez en el ascensor, o al entrar o salir del portal. Nuestras miradas se han cruzado y el fuego de nuestros ojos nada ha tenido que ver con ese cort&eacute;s saludo que nuestras bocas se han cruzado. Te escondes bajo un escudo de mujer de su casa, abnegada y fiel, que nada tiene que ver con lo que hierve en tu interior.<\/p>\n<p>Desde que viniste a vivir a este bloque, que me fij&eacute; en ti. No tengo prisa, pero creo que mi an&aacute;lisis y mi estrategia ya est&aacute;n suficiente maduradas y preparadas para pasar a la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Miro la hora. Un par de minutos y oir&eacute; tu puerta cerrarse y llamar al ascensor.<\/p>\n<p>Bingo. As&iacute; es.<\/p>\n<p>La situaci&oacute;n actual que nos toca vivir a todos no es la m&aacute;s apropiada, pero el momento ha llegado y no voy a esperar m&aacute;s.<\/p>\n<p>Espero que el ascensor llegue a la planta baja, y pulso llamada. Tengo todo calculado. Vivo debajo de ti y s&eacute; lo que vas a tardar en ir y volver al contenedor.<\/p>\n<p>Ya llega el ascensor a mi rellano. Llevo un pijama corto, y me cubro con un bat&iacute;n fino de color gris.<\/p>\n<p>Bajo a la planta baja y espero en los buzones&#8230;<\/p>\n<p>Ah&iacute; est&aacute;s, de vuelta. Adivino debajo de tu bata de seda la escasez de ropa que pueda cubrir tu desnudez. Te he o&iacute;do muchas noches retozar en vuestra cama con ese que vive contigo, y que, por la rapidez con que vuelve el silencio, no me equivoco al pensar que no te llena.<\/p>\n<p>-Buenas noches, vecina.<\/p>\n<p>-Hola, buenas noches -Tu voz suena amortecida por la mascarilla que te cubre la boca y nariz.<\/p>\n<p>Ambos nos dirigimos al ascensor. Yo disimulo mirando unas cartas que he recogido en el buz&oacute;n. Pulsas y se abren las puertas, nos miramos&#8230;<\/p>\n<p>-Cabemos los dos, y aunque yo no lleve mascarilla, no estoy infectado. Me han hecho el test en el trabajo. Soy sanitario.<\/p>\n<p>Sonr&iacute;es, y bajas la mirada, al tiempo que entras en el ascensor. Hago lo propio, y pulso el bot&oacute;n de mi piso. Te miro.<\/p>\n<p>-Vives arriba &iquest;verdad?<\/p>\n<p>-S&iacute; -me respondes aguantando la mirada.<\/p>\n<p>El ascensor se pone en marcha. Tu bata no est&aacute; abotonada hasta el final, tanto por abajo como por arriba. Adelantas un pie y sale a la luz una pierna torneada, con una evidente desnudez. Sigues mir&aacute;ndome fijamente.<\/p>\n<p>Primer piso&#8230; Empiezo a mirarte con descaro, y se acelera mi respiraci&oacute;n. Abro la boca aunque mantengo los dientes cerrados.<\/p>\n<p>Sigues mir&aacute;ndome y percibo que tus latidos tambi&eacute;n se aceleran. La cabina no es demasiado grande.<\/p>\n<p>Segundo piso&#8230; El pr&oacute;ximo es el m&iacute;o.<\/p>\n<p>Un r&aacute;pido movimiento de mi mano sobre el teclado de mandos, y mi dedo pulsa el stop. La cabina se detiene.<\/p>\n<p>Lejos de sorprenderte ni de decir nada, mantienes tu mirada, y abres la boca para respirar en jadeos.<\/p>\n<p>Ya estoy sobre ti, aplastando tu cuerpo contra la pared de la cabina, y de un tir&oacute;n hago saltar los botones que manten&iacute;an la bata cerrada en escasa medida.<\/p>\n<p>Tu mascarilla vuela por los aires, y mi boca se lanza a devorar la tuya. Nuestras lenguas se enzarzan en una guerra sin armas, solo a golpes.<\/p>\n<p>Me bajo el pantal&oacute;n del pijama y asoma mi verga dura y en erecci&oacute;n. Me entretengo en pasearla por encima de tu piel mientras te abrazo con fuerza y t&uacute; clavas las manos crispadas sobre mi espalda, clavando tus u&ntilde;as.<\/p>\n<p>Dejamos un momento de besarnos para tomar aire, y luego me lanzo a lamer tu cuello mientras t&uacute; echas la cabeza hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Mis manos bajan por tu espalda y se posan en tus nalgas que masajeo y palpo con &iacute;mpetu.<\/p>\n<p>Te levanto en volandas y te aplasto contra la pared. Te agarras a mi cuello y de tu boca se escapa un susurro afirmativo.<\/p>\n<p>-Siii.<\/p>\n<p>Rodeas mi talle con tus piernas para mantenerte en esa posici&oacute;n y paso mi polla por tus labios vaginales, sin tocarla con las manos. Sabr&aacute; encontrar el camino.<\/p>\n<p>Y lo encuentra. Tus pechos quedan a la altura de mis labios. Mojo con mi saliva tus pezones y empiezo a chupar con fuerza.<\/p>\n<p>-Siii<\/p>\n<p>Ya estoy dentro de ti. Est&aacute;s empapada y ha entrado del tir&oacute;n, sin detenerse hasta tocar el fondo.<\/p>\n<p>-Ahhh<\/p>\n<p>Empiezo el bombeo. Entro, salgo, entro, salgo. T&uacute; te acompasas conmigo y clavas a&uacute;n m&aacute;s fuerte los pies en mi espalda.<\/p>\n<p>Siento el sabor de tu leche mamar de tus pechos. Has estado hasta hace bien poco amamantando a tu hijo y a&uacute;n tienes ese elixir que chupo y bebo con lujuria. Casi con obscenidad.<\/p>\n<p>Acelero el comp&aacute;s. Los dos estamos muy excitados.<\/p>\n<p>-Siii, ahhh<\/p>\n<p>Entramos al un&iacute;sono en unos breves, pero intensos espasmos, y mi leche caliente se estrella contra las paredes sensibles de tu co&ntilde;o.<\/p>\n<p>No hablamos. Tan solo nos afanamos en recomponer nuestras prendas, y aprieto el stop de nuevo. El ascensor reanuda su trayecto.<\/p>\n<p>Tercer piso. Se abren las puertas. Est&aacute;s coloc&aacute;ndote el cabello bien con un gesto muy femenino, y levantas la mirada.<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana, cuando tu pareja salga, deja un momento a tus ni&ntilde;os solos y baja a por sal.<\/p>\n<p>-Mejor sube t&uacute;, que ellos estar&aacute;n jugando en su habitaci&oacute;n. Ya me ocupo yo.<\/p>\n<p>Bajo del ascensor y te lanzo una deseosa mirada de arriba abajo.<\/p>\n<p>Con tu dedo recorres el escote de la bata y me gui&ntilde;as un ojo.<\/p>\n<p>Ma&ntilde;ana tenemos algo que hacer juntos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Llevo d&iacute;as observando tus h&aacute;bitos. Y siempre bajas la basura a la misma hora. Hemos coincidido alguna vez en el ascensor, o al entrar o salir del portal. 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