{"id":23224,"date":"2020-04-12T22:00:00","date_gmt":"2020-04-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-12T22:00:00","modified_gmt":"2020-04-12T22:00:00","slug":"si-me-ayuda-dejo-que-me-haga-cochinadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/si-me-ayuda-dejo-que-me-haga-cochinadas\/","title":{"rendered":"Si me ayuda dejo que me haga cochinadas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23224\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Maribel estaba en el monte, dormida, tomando el sol c&oacute;mo las lagartas.&nbsp; Yo ten&iacute;a 40 a&ntilde;os. Iba con mi perro Le&oacute;n en su busca cuando la vi de aquella guisa, descalza, con su falda verde arremangada bien arriba de las rodillas y con las manos detr&aacute;s de la nuca, lo que al estar con una camiseta blanca de tiras, dejaba ver los pelos negros de sus axilas. Estaba en posici&oacute;n para comerla muy despacito. La despert&eacute; toc&aacute;ndole con una mano en un hombro. Abri&oacute; los ojos, se sent&oacute;, baj&oacute; la falda, y muy seria, me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; me molesta, se&ntilde;or Enrique? &iquest;Qu&eacute; quiere de m&iacute;?<\/p>\n<p>-De ti no quiero nada. Te despert&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>No me dej&oacute; terminar la frase.<\/p>\n<p>-Ya, ya. &iexcl;Qui&eacute;n le diera pillarme aunque fuera muerta de quince d&iacute;as.<\/p>\n<p>Todas las guapas eran igual de presumidas, todas. Le dije:<\/p>\n<p>-Eso es lo que m&aacute;s me gusta de ti, Maribel.<\/p>\n<p>Extra&ntilde;ada, me mir&oacute; y me pregunto:<\/p>\n<p>-&iquest;Lo qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Tu delicadeza al hablar.<\/p>\n<p>-&iexcl;V&aacute;yase a la mierda! Esta c&oacute;mo una cabra, se&ntilde;or Enrique.<\/p>\n<p>-De tus cabras te ven&iacute;a a hablar.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; le pasa a mis cabras? -mir&oacute; para donde deb&iacute;an estar apastando-. &iexcl;Mis cabras! -se levant&oacute;-.&iexcl;&iexcl;Me robaron las cabras!!<\/p>\n<p>-No te robaron nada. Est&aacute;n las seis haciendo una fiesta en la huerta de ma&iacute;z del Cojo.<\/p>\n<p>Ech&oacute; las manos a la cabeza, y exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Mi padre me mata!<\/p>\n<p>-No si las vas a buscar y las traes otra vez para el monte. Yo no me voy a ir de la lengua.<\/p>\n<p>-Ay&uacute;deme a traerlas de vuelta.<\/p>\n<p>-Yo no me piso las manos por ti ni por nadie. Ya bastante hice con avisarte.<\/p>\n<p>Maribel estaba asustada.<\/p>\n<p>-Yo sola no podr&eacute;. Y si ven las cabras comiendo el ma&iacute;z hay que pag&aacute;rselo, y no tenemos dinero. Ay&uacute;deme.<\/p>\n<p>No eran cosas m&iacute;as. Le dije:<\/p>\n<p>-No voy a dar mi brazo a torcer. Maribel. Y ap&uacute;rate que cuanto m&aacute;s tardes en sacar las cabras de la huerta mayores van a ser los da&ntilde;os.<\/p>\n<p>Era tal su desesperaci&oacute;n que me dijo:<\/p>\n<p>-Si me ayuda dejo que me haga cochinadas.<\/p>\n<p>Sus palabras me dejaron perplejo. Cochinadas significaba lo que significaba, follar. La mir&eacute; a los ojos, y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Cochinadas?!<\/p>\n<p>-Si, cochinadas.<\/p>\n<p>A&uacute;n no me lo pod&iacute;a creer.<\/p>\n<p>-&iquest;Seguro?<\/p>\n<p>-S&iacute;, ay&uacute;deme, por favor.<\/p>\n<p>A veces un hombre tiene que cambiar de opini&oacute;n. Y no fui ning&uacute;n c&iacute;nico, fui un hombre con sentido com&uacute;n, muy com&uacute;n. Le dije:<\/p>\n<p>-No se hable m&aacute;s. Vamos a quitar esas cabras de la huerta.<\/p>\n<p>Maribel era rarita, era de las que iba a la fiesta del pueblo para contar los m&uacute;sicos (no bailaba con nadie), de las que si hab&iacute;a un entierro contaba a los acompa&ntilde;antes del muerto desde la puerta de su casa, pero al entierro nunca iba, de las que le gustaba escuchar chismes sin ser una chismosa, de las de&#8230; &quot;M&iacute;rame pero no me toques&quot;, de las que se cagaban en tu madre si le dec&iacute;as un piropo. Era la inalcanzable del pueblo, y f&iacute;sicamente era un bomb&oacute;n, morena, delgada, de ojos oscuros y cabello negro y largo que recog&iacute;a en una trenza, de estatura mediana, sus tetas se adivinaban generosas, sus piernas estaban bien moldeadas, su culo, su cintura y sus caderas eran perfectas, y de cara era preciosa. &iquest;Entend&eacute;is ahora lo del sentido com&uacute;n?<\/p>\n<p>Se puso las sandalias y nos fuimos. Cuando llegamos a la huerta y quisimos sacar las cabras de all&iacute; nos dimos cuenta de que era casi misi&oacute;n imposible, ya que las cornudas corr&iacute;an de un lado para el otro y segu&iacute;an comiendo en el ma&iacute;z. No hubo manera de llevarlas para el monte hasta que mi perro se cans&oacute; de que lo quisieran cornear y las sac&oacute; con amagos de mordiscos. De vuelta en el monte, y sentada sobre la hierba ella y de pie yo, me dijo:<\/p>\n<p>-Le toca cobrar, se&ntilde;or Enrique.<\/p>\n<p>Me dio corte ser tan cabr&oacute;n. Se hab&iacute;a ido mi sentido com&uacute;n y volviera la sensatez, le dije:<\/p>\n<p>-No hay nada que cobrar.<\/p>\n<p>Mir&oacute; hacia arriba con cara de ofendida.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;C&oacute;mo qu&eacute; nada?! Yo pago mis deudas.<\/p>\n<p>-No quiero abusar.<\/p>\n<p>-De mi no abusa nadie si yo no quiero que abuse.<\/p>\n<p>-Te podr&iacute;a romper.<\/p>\n<p>-Ya no ser&aacute; para tanto.<\/p>\n<p>Era demasiada la tentaci&oacute;n. Saqu&eacute; la polla empalmada, y queriendo saber hasta d&oacute;nde quer&iacute;a llegar, le dije:<\/p>\n<p>-Chupa.<\/p>\n<p>Ni corta ni perezosa, se arrodill&oacute;, cogi&oacute; la polla, la meti&oacute; en la boca y la chup&oacute; c&oacute;mo se chupa la cabeza de un langostino. Tuve que mover yo el culo para que le cogiera el tranquillo a la cosa y empezase a menearla. Poco despu&eacute;s lo hac&iacute;a tan bien que si no me aparto de ella me corro en su boca.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; a su lado, y le dije a mi perro, un cruce de pastor alem&aacute;n con d&oacute;berman:<\/p>\n<p>-Vigila si viene alguien, Le&oacute;n.<\/p>\n<p>El perro, levant&oacute; las orejas, y se puso a hacer guardia. Maribel, lo mir&oacute;, me cogi&oacute; la polla, me la volvi&oacute; a menear, y me dijo:<\/p>\n<p>-Es inteligente<\/p>\n<p>-Lo es. Suelta la polla y ponte a tomar de nuevo el sol tal y c&oacute;mo estabas.<\/p>\n<p>-&iquest;Con la falda arremangada?<\/p>\n<p>-Y descalza y con los brazos detr&aacute;s de la nuca.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; me va a hacer?<\/p>\n<p>-T&uacute; desc&aacute;lzate, sube la falda, pon las manos detr&aacute;s de la nuca y cierra los ojos.<\/p>\n<p>Se coloc&oacute; en la posici&oacute;n en que estaba cuando la encontr&eacute;. Le cog&iacute; el pie derecho, le masaje&eacute; la planta, le pas&eacute; mi barba de tres d&iacute;as por ella, abri&oacute; los ojos, encogi&oacute; la pierna, se rio con ganas, y despu&eacute;s me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me hace cosquillas!<\/p>\n<p>-De t&uacute;, que no soy tan viejo.<\/p>\n<p>Le estir&eacute; la pierna y le lam&iacute; la planta del pie. Me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n fue la primera a la que le hizo esta cochinada?<\/p>\n<p>Le masaje&eacute; la parte superior, los tobillos y los calca&ntilde;ares.<\/p>\n<p>-Te lo digo si me dices que haces cuando tienes ganas.<\/p>\n<p>-Podr&iacute;a mentirte.<\/p>\n<p>Le masaje&eacute; el pie.<\/p>\n<p>-Sabr&iacute;a si me mientes. &iquest;Qu&eacute; haces?<\/p>\n<p>-Me hago una paja y me quito las ganas.<\/p>\n<p>-Yo, a veces, tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Y por qu&eacute; te tocas si tienes mujer?<\/p>\n<p>-Porque a veces no tiene ganas, y otras&#8230;<\/p>\n<p>-Y otras anda de regla.<\/p>\n<p>-Eso no es un obst&aacute;culo para follarla si tiene ganas.<\/p>\n<p>Qued&oacute; con la boca abierta, descolocada, cuando reaccion&oacute;, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Se la metes cuando est&aacute; sangrando?!<\/p>\n<p>-S&iacute;, por el culo.<\/p>\n<p>A&uacute;n la descoloqu&eacute; m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Bromeas.<\/p>\n<p>-Nunca habl&eacute; m&aacute;s en serio.<\/p>\n<p>-Por el culo. Por ah&iacute; no queda pre&ntilde;ada una mujer. Interesante&#8230;<\/p>\n<p>-Y placentero.<\/p>\n<p>Cerr&oacute; los ojos y guard&oacute; silencio por un tiempo. Le chup&eacute; los dedos y entre ellos&#8230;. Al acabar con ese pie, Maribel, levant&oacute; la pierna izquierda y me dio el otro pie.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n fue la primera?<\/p>\n<p>-&iquest;A la que se la met&iacute; en el culo?<\/p>\n<p>-No, la primera que te ense&ntilde;&oacute; a hacer cochinadas.<\/p>\n<p>-No la conoces.<\/p>\n<p>-Mientes.<\/p>\n<p>-No, se lo hice a una inglesa. Me dijo ella que se lo hiciera.<\/p>\n<p>-&iquest;Son tan putas las inglesas c&oacute;mo dicen?<\/p>\n<p>-No son putas. Creen en el amor libre. Una vez me dijo una que ellas son naturales y las espa&ntilde;olas son unas farsantes.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ten&iacute;a cara la inglesita!<\/p>\n<p>-Pues yo creo que ten&iacute;a raz&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;C&oacute;mo puedes decir que ten&iacute;a raz&oacute;n?!<\/p>\n<p>-Pues porque me dijo que ella cuando ten&iacute;a ganas follaba con alguien que les gustaba y disfrutaban los dos, y una espa&ntilde;ola en vez de disfrutar ella y esa persona se hace una paja, disfruta ella sola y despu&eacute;s va de decente, por eso lo de farsantes.<\/p>\n<p>-C&oacute;mo si esa que te lo dijo no se hiciera pajas.<\/p>\n<p>-Eso mismo le dije yo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; te dijo?<\/p>\n<p>-Que claro que las hac&iacute;a, pero cuando ten&iacute;a ganas y no ten&iacute;a con quien follar.<\/p>\n<p>-&iquest;Era guapa?<\/p>\n<p>-S&iacute;, muy guapa, pero tanto c&oacute;mo t&uacute;.<\/p>\n<p>Sonri&oacute; y no dijo nada. Le cog&iacute; los dos pies, met&iacute; mi polla entre las dos plantas y se las foll&eacute;&#8230; Despu&eacute;s sub&iacute; lamiendo el interior de sus muslos morenos. Maribel abri&oacute; las piernas cuando mi lengua lleg&oacute; cerca de su chocho. Vi una peque&ntilde;a mancha de humedad en sus bragas blancas, pero a&uacute;n no era el momento de com&eacute;rselo, me ech&eacute; a su lado y despacito le desaboton&eacute; los botones de la blusa, al tener a la vista su sujetador blanco, le magre&eacute; las tetas muy despacito, despu&eacute;s le sub&iacute; las copas. Ten&iacute;a las tetas medianas, redondas, sedosas, duras c&oacute;mo piedras, con peque&ntilde;as areolas oscuras y pezones c&oacute;mo lentejas. Lam&iacute;, magre&eacute; y chup&eacute; hasta que empez&oacute; a gemir. Me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Y esto qui&eacute;n te lo aprendi&oacute; a hacer?<\/p>\n<p>-Tambi&eacute;n fue la inglesa<\/p>\n<p>-Mientes. &iquest;A cu&aacute;ntas se lo hiciste?<\/p>\n<p>-A pocas.<\/p>\n<p>-Mientes.<\/p>\n<p>-No, no miento.<\/p>\n<p>La bes&eacute; sin lengua; sac&oacute; ella la punta de la suya, se la chup&eacute; y ya nos besamos. Volv&iacute;a a las tetas&#8230; Volv&iacute;a a besarla&#8230; Cuando puse mi mano sobre su chocho para masturbarla not&eacute; que ten&iacute;a las bragas encharcadas de jugos. No quise perderme ni una gota, le quit&eacute; las bragas y vi el vello negro de su chocho todo mojado y sus rosados labios vaginales, hinchados y abiertos. Lam&iacute; su chocho de abajo a arriba y la lengua me qued&oacute; cubierta de jugos pastosos con sabor a manzana &aacute;cida. De la garganta de Maribel sali&oacute; un gemido tan dulce, tan sensual, que me estremec&iacute;. Me dijo:<\/p>\n<p>-Me gusta mucho, Enrique. Quiero saber qui&eacute;n te ense&ntilde;&oacute; a hacer estas cochinadas tan ricas, y no me digas que fue una inglesa. Se comenta por la aldea que cuando eras m&aacute;s joven te follabas a todo lo que se mov&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n lo comenta?<\/p>\n<p>-Las viejas. &iquest;Qui&eacute;n fue la que te abri&oacute; los ojos?<\/p>\n<p>-&iquest;A ti gustar&iacute;a que le contara a alguien lo que estoy haciendo contigo?<\/p>\n<p>-No, pero es que me gusta tanto lo que me haces&#8230;<\/p>\n<p>A m&iacute; tambi&eacute;n me gustaba ella mucho, y a mi polla ya no te digo lo que le gustaba su chocho, tanta aguadilla soltara que estaba chorreando. No s&eacute; si fueron m&aacute;s de treinta o si fueron m&aacute;s de cien las veces que le lam&iacute; el chocho, lo que s&eacute; es que comenz&oacute; a correrse c&oacute;mo una fuente. Sus jugos eran densos c&oacute;mo el aceite e incoloros c&oacute;mo el agua. No tembl&oacute;, ni se sacudi&oacute;, solo cerr&oacute; los ojos, se puso tensa, subi&oacute; la pelvis, gimi&oacute; y acarici&oacute; con una mano mi cabeza.<\/p>\n<p>Al acabar le di piquitos hasta que su respiraci&oacute;n se normaliz&oacute;, en ese momento la volv&iacute; a besar con lengua, volv&iacute; a gozar de sus tetas, y despu&eacute;s me met&iacute; entre sus piernas y le frot&eacute; el chocho con mi polla. Maribel iba a pi&ntilde;&oacute;n fijo. Me cogi&oacute; la polla con la mano derecha, y pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n te ense&ntilde;o a hacer estas cochinadas?<\/p>\n<p>Quer&iacute;a meter, y por meter, iba a cantar.<\/p>\n<p>-Jura que no se lo vas a decir a nadie.<\/p>\n<p>-Te lo juro.<\/p>\n<p>-Fue Pilarita.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;La muda?!<\/p>\n<p>-&iquest;Hay otra Pilarita en el pueblo?<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a hacer cuentas.<\/p>\n<p>-Si ahora ella tiene sesenta a&ntilde;os&#8230; &iquest;Qu&eacute; edad ten&iacute;as cuanto te ense&ntilde;&oacute; a hacer cochinadas?<\/p>\n<p>-Ten&iacute;a 18 a&ntilde;os. &iquest;Ya saciaste tu curiosidad?<\/p>\n<p>Me solt&oacute; la polla. Quise meterla, pero no entr&oacute;. Me dijo:<\/p>\n<p>-Frota, pero no metas, podr&iacute;a quedar pre&ntilde;ada.<\/p>\n<p>Frot&eacute; mi polla de abajo a arriba y de arriba a abajo en su chocho encharcado y aguant&eacute; menos que ella. No s&eacute; si llegar&iacute;a a frotar unas veinte veces cuando comenc&eacute; a correrme en la entrada de su vagina. Al acabar su chocho estaba lleno de leche, entre los labios y por fuera. Segu&iacute;a empalmado. Me volvi&oacute; a coger la polla, la puso en la entrada de la vagina, y me dijo:<\/p>\n<p>-Estoy muy cachonda.<\/p>\n<p>Me ech&oacute; las manos al culo, me tir&oacute; hacia ella y la cabeza de mi polla entr&oacute; en su chocho. Hab&iacute;a entrado muy ajustada. Bes&aacute;ndonos la fui metiendo hasta el fondo. Con ella dentro le di la vuelta y la puse encima. Me dijo:<\/p>\n<p>-No te muevas.<\/p>\n<p>No me mov&iacute;. Ella tampoco se movi&oacute;. Se qued&oacute; pegada a m&iacute; c&oacute;mo una lapa. No s&eacute; el tiempo que nos estuvimos besando. Luego comenz&oacute; a mover su duro culo muy despacito, y poco a poco fue acelerando los movimientos&#8230; Al final ya a polla se deslizaba a lo largo de la vagina con facilidad, muy apretada, s&iacute;, pero sus gemidos y sus besos me dec&iacute;an que estaba disfrutando, y no me ment&iacute;an, poco despu&eacute;s comenz&oacute; a correrse mientras me chupaba la lengua, y esta vez s&iacute;, est&aacute; vez su cuerpo de miel tembl&oacute; sobre mi cuerpo c&oacute;mo sacudido por un terremoto.<\/p>\n<p>No me corr&iacute;. Ten&iacute;a algo que desvirgar y no quer&iacute;a gastar energ&iacute;as. Saqu&eacute; la polla del chocho y se la frot&eacute; en la entrada del ojete. Riendo, me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Me la quieres meter en el culo?<\/p>\n<p>-Si me dejas&#8230;<\/p>\n<p>-Mete, a ver que se siente.<\/p>\n<p>-Date la vuelta.<\/p>\n<p>Maribel me dio la espalda, la cog&iacute; por la cintura, la atraje hacia m&iacute; y le lam&iacute; el chocho empapadito de jugos de la corrida. Me dijo:<\/p>\n<p>-Da un gustazo sentir tu lengua en mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s le cog&iacute; las tetas y le lam&iacute; y le foll&eacute; el ojete con la punta de la lengua multitud de veces. Cuando volv&iacute; a lamer su chocho ya lo ten&iacute;a de nuevo encharcado de jugos. Me dijo:<\/p>\n<p>-Sigue, Enrique, sigue que me corro.<\/p>\n<p>Segu&iacute; lamiendo el chocho y en minutos derram&oacute; en mi boca los jugos de una inmensa corrida.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de correrse y limpiarle de jugos el chocho, se volvi&oacute; a dar la vuelta, puso mi polla en el ojete, y meti&oacute; la cabeza. Exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Duele!<\/p>\n<p>A ella le doli&oacute; y a mi me vino. Me corr&iacute; c&oacute;mo si sufriera de eyaculaci&oacute;n precoz. Maribel, viendo c&oacute;mo me derret&iacute;a, me dijo:<\/p>\n<p>-Me encanta ver c&oacute;mo te corres.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de correrme se me baj&oacute; un poco. Sigui&oacute; metiendo. Mi leche fue engrasando la polla y acab&oacute; meti&eacute;ndola hasta el fondo. Ya me foll&oacute; con su culo&#8230; Al rato, de tanto su ano apretar y soltar mi polla, se me volvi&oacute; a poner dura, pero ya no le molestaba&#8230; Pasado un tiempo en el que me bes&oacute; y me dio las tetas a mamar, me dijo:<\/p>\n<p>-M&eacute;tela en mi co&ntilde;o. Quiero correrme.<\/p>\n<p>Se la met&iacute; y quien se corri&oacute; fui yo, y dentro de su co&ntilde;o. No porque quisiera, sino porque no me dej&oacute; sacarla, ya que se apret&oacute; contra m&iacute;. Despu&eacute;s sigui&oacute; foll&aacute;ndome para correrse ella&#8230; Cuando estaba a punto se la saqu&eacute;, le puse el co&ntilde;o en mi boca, se frot&oacute; con mi lengua y me di un otro atrac&oacute;n con su corrida y con la m&iacute;a. Maribel, sacudi&eacute;ndose, dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Diosss!<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s acabar de correrse, Le&oacute;n, ladr&oacute; dos veces. Maribel se quit&oacute; de encima de m&iacute;, puso las bragas, levant&oacute; el vestido y se sent&oacute;. Yo guard&eacute; la polla&#8230; Al irme vi que a lo lejos, a unos quinientos metros, ven&iacute;a una mujer hacia el monte con una hoz en una mano y con una cuerda en la otra.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Maribel estaba en el monte, dormida, tomando el sol c&oacute;mo las lagartas.&nbsp; Yo ten&iacute;a 40 a&ntilde;os. 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