{"id":23256,"date":"2020-04-13T22:00:00","date_gmt":"2020-04-13T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-13T22:00:00","modified_gmt":"2020-04-13T22:00:00","slug":"ana-un-dia-mas-en-el-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ana-un-dia-mas-en-el-trabajo\/","title":{"rendered":"Ana: Un d\u00eda m\u00e1s en el trabajo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23256\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 20<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Un d&iacute;a m&aacute;s en el trabajo, algo com&uacute;n, llegar al restaurante, checar entrada, verificar que todo estuviera bien, y prepararse para esbozar una sonrisa que durara cuando menos las siguientes seis horas, Ana estaba preparada para una jornada laboral m&aacute;s en ese restaurante de Los &Aacute;ngeles California donde estaba trabajando mientras terminaba de arreglar sus papeles para poder ejercer en su verdadera profesi&oacute;n como corredora de bienes ra&iacute;ces.<\/p>\n<p>Su espigada figura se destacaba notablemente en el traje sastre que deb&iacute;a vestir para ejercer como &ldquo;hostess&rdquo; o anfitriona del lugar, azul marino con saco y falda en azul marino, una delgada blusa de seda, y por debajo, brassiere y pantis en color blanco inmaculado que hac&iacute;an juego con un delicado encaje Victoria Secret que a ella le encantaba, la ropa era perfecta para hacer notar sus voluptuosos senos, y largu&iacute;simas piernas que hac&iacute;an suspirar a muchos de aquellos que asist&iacute;an al lugar para comer o cenar.<\/p>\n<p>Su apariencia hacia f&aacute;cil que en muchas ocasiones algunos parroquianos trataran de hacer que Ana fuera m&aacute;s all&aacute; de simplemente ofrecerles su hermosa sonrisa, y hab&iacute;a recibido ya muchas invitaciones a salir con algunos, e inclusive, hab&iacute;a tenido que soportar a uno que otro que al calor de las copas hab&iacute;a toqueteado a la mujer por sorpresa y hasta ofertas econ&oacute;micas para irse a la cama con alguno que sent&iacute;a que ella ceder&iacute;a por dinero.<\/p>\n<p>La jornada comenz&oacute; normalmente, un d&iacute;a atareado, con muchos clientes arribando al lugar, la hora pico hacia que en ocasiones algunas de los asiduos al restaurante debieran esperar a que alguna de las mesas se desocupara, el lugar era amplio, dos salones comedores de grandes dimensiones, divididos en cuatro, dos salones de consumo para los clientes normales y dos salas privadas reservadas para grupos, el &aacute;rea de la cocina, y a un costado de los ba&ntilde;os un espacio donde los empleados pod&iacute;an tomar su hora de comida con toda comodidad con sala de televisi&oacute;n, mesa y horno de micro ondas.<\/p>\n<p>Ana pens&oacute; para si &lsquo;Un grupo de oficina m&aacute;s&rsquo; odiaba esos grupos integrados casi siempre por muchos hombres que se reun&iacute;an en uno de los privados y que tras trabajar un rato y comer, se tornaban impertinentes tras beber alg&uacute;n trago o tomarse unas cuantas cervezas, y ese d&iacute;a, Ana reafirmar&iacute;a moment&aacute;neamente su repudio por dichos grupos.<\/p>\n<p>Cuando los vendedores de una conocida empresa llegaron al lugar, Ana los recibi&oacute; con su habitual sonrisa, su cabello caf&eacute; claro, grandes ojos y maquillaje impecable la hac&iacute;an lucir hermosa, camino delante del grupo de ocho hombres y escucho cuchichear a algunos detr&aacute;s de ella sigui&eacute;ndole el paso en medio del amplio sal&oacute;n dirigi&eacute;ndose al privado, en ingles uno dijo susurrando que ella ten&iacute;a un delicioso culo, ella se hizo la desentendida y ni siquiera volteo, y la voz gruesa que escuch&oacute; a continuaci&oacute;n si la hizo voltear al o&iacute;r con un volumen mucho mayor: &ldquo;me encantar&iacute;a levantarle la falda y lamerle su anito&rdquo;, dicho comentario, completamente impertinente hab&iacute;a brotado de un hombre de color de aproximadamente 30 a&ntilde;os, vestido impecablemente y con un rostro inusualmente cuadrado para un tipo de su extracci&oacute;n &eacute;tnica, era un tipo muy agradable a la vista, pero definitivamente impertinente e ignorante de que, obviamente, ella hablaba ingl&eacute;s y hab&iacute;a entendido a la perfecci&oacute;n sus vulgares palabras &iquest;o seria que lo hab&iacute;a dicho voz en cuello para que ella lo escuchara?<\/p>\n<p>Ana sigui&oacute; su camino hacia adelante, y se par&oacute; a un costado de la puerta que conduc&iacute;a al privado, los primeros siete hombres desfilaron frente a ella y al &uacute;ltimo el hombre de color que la hab&iacute;a intrigado con su desparpajo e irreverencia, al pasar frente a ella, sonri&oacute; mostrando una amplia dentadura blanca y le gui&ntilde;o un ojo al tiempo que se inclinaba ligeramente para susurrarle en ingl&eacute;s: &ldquo;eres divina, me encantar&iacute;a cogerte&rdquo;. Ana abri&oacute; desmesuradamente los ojos ante el improperio y frontal insinuaci&oacute;n, el, indiferente a su reacci&oacute;n sigui&oacute; su camino rumbo a la larga mesa donde departir&iacute;a junto a sus compa&ntilde;eros de empresa, y sin poder evitarlo, Ana vio su ancha espalda, sus enormes nalgas, sus amplias manos, y ese aroma fuerte pero no desagradable que emanaba de su piel obscura.<\/p>\n<p>Recompuso figura, dio la vuelta y se enfilo hacia la recepci&oacute;n para continuar con sus labores, ya que, una vez que ella conduc&iacute;a a los grupos hacia los salones privados, eran los meseros quienes se hac&iacute;an cargo de la atenci&oacute;n al cliente, y ella como anfitriona deb&iacute;a regresar a la puerta y seguir recibiendo clientes, sin embargo, algo de color obscuro en ese grupo en particular hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n de la mujer, que, dentro de ella segu&iacute;a pensando en las atrevidas palabras del negro, y su actitud despreocupada e insinuante, Ana pens&oacute;, &iexcl;mira nada m&aacute;s que clase de cabr&oacute;n es este tipo! Diciendo que quiere cogerme cuando ni siquiera me conoce, &iexcl;apenas acaba de verme y ya me quiere llevar a la cama! Una vocecilla interna, casi desapercibida para su conciencia sonaba detr&aacute;s de sus airadas protestas, y esa diminuta voz le dec&iacute;a casi vulgarmente: est&aacute; bien bueno, &iquest;Qu&eacute; se sentir&aacute; que te coja un negro? Ana se sorprend&iacute;a de las palabras que su propio pensamiento expel&iacute;a, &iquest;ser&aacute; rico que te la meta toda? Ana agito un poco su cabeza y trato de desviar su atenci&oacute;n ya que, esa voz interna y lujuriosa hab&iacute;a superado en muy poco tiempo a sus propias quejas ante el descaro y poca educaci&oacute;n del moreno que estaba en el sal&oacute;n privado.<\/p>\n<p>Pasaron quince o tal vez veinte minutos, Ana se quit&oacute; los malos pensamientos de la cabeza y sigui&oacute; con su labor cotidiana en el trabajo, sonrisa, al recibir a los comensales, y guiarlos cort&eacute;smente a su mesa, regresar a la puerta y continuar con una buena actitud, hasta que le toco guiar a una mesa de cuatro personas que estaba ubicada exactamente en la puerta del sal&oacute;n donde estaba el negro que la hab&iacute;a hecho pecar mentalmente, quiso evitar dirigir su mirada hacia el interior del sal&oacute;n, pero no logro hacerlo, volteo, y oteo en la distancia para ubicar al atrevido cliente, y sus ojos se cruzaron con los de &eacute;l, su mirada era penetrante, arrobadora, sus gruesos labios y la quijada cuadrada con el pelo color negro ralito con peque&ntilde;os rizos le daban una apariencia limpia, &eacute;l se percat&oacute; de su presencia como si trajera un radar, y cuando sus miradas se encontraron, sonri&oacute; una vez m&aacute;s, y volvi&oacute; a gui&ntilde;arle un ojo, y le envi&oacute; un beso lejano, Ana se estremeci&oacute;, algo ten&iacute;a el tipo que la hac&iacute;a sentirse agitada, &iquest;o excitada tal vez? Su presencia era intimidante, sus labios invitantes&hellip;<\/p>\n<p>Ana baj&oacute; la mirada en el acto, viro r&aacute;pidamente y se dirigi&oacute; a su estaci&oacute;n de trabajo, una vez m&aacute;s la batalla de las voces internas &iquest;Qui&eacute;n se cree?, &iquest;C&oacute;mo se atreve? Y la otra voz interna, m&aacute;s baja, lejos, viniendo desde la profundidad de su mente &iexcl;Qu&eacute; rico beso! &iquest;La tendr&aacute; tan grande como dicen que la tienen los negros? Al llegar a la puerta del establecimiento ya hab&iacute;a varios clientes esperando lo que sirvi&oacute; para apaciguar la batalla de pensamientos dentro de su cabeza.<\/p>\n<p>El d&iacute;a continuo y el ajetreo elimino casi cualquier posibilidad de reencontrarse con el hombre que la inquietaba, pasaron casi tres horas y la mesa del sal&oacute;n privado no se hab&iacute;a retirado, y ya casi venia la hora de la cena, y de la salida de Ana de su d&iacute;a de trabajo, siendo una mujer divorciada y viviendo en una ciudad extra&ntilde;a, casi todos los d&iacute;as desde su llegada a los Estados Unidos hab&iacute;an sido casi una copia al carb&oacute;n, levantarse, ba&ntilde;arse desayunar, arreglarse ir al trabajo, estar todo el d&iacute;a ah&iacute; y regresar a casa tarde, y muy cansada casi sin oportunidad de tener una vida social que le permitiera tratar de encontrar una pareja o alguien para saciar un poco el vac&iacute;o de amor y sexo que la atosigaba un poco.<\/p>\n<p>Faltaban diez minutos para las 8, su turno estaba terminando, y un compa&ntilde;ero mesero se le acerc&oacute; y le dio una servilleta que dec&iacute;a, le hab&iacute;an dado al llevar una ronda de tragos m&aacute;s para el sal&oacute;n privado, Ana la desenrollo, y con una letra grande y elegante, el mensaje le&iacute;a:<\/p>\n<p>&ldquo;Quiero hacerte el amor, estoy hospedado en el hotel de enfrente, y s&eacute; que t&uacute; tambi&eacute;n quieres que te lo haga, mi habitaci&oacute;n es la 425, en el cuarto piso, dese&aacute;ndote mucho.<\/p>\n<p>Rod.&rdquo;<\/p>\n<p>Ana levant&oacute; la vista y la dirigi&oacute; a la puerta del sal&oacute;n, sinti&oacute; deseos de ir y mentarle la madre al atrevido moreno que la tomaba como una cualquiera, ni siquiera hab&iacute;an hablado, solo se le hab&iacute;a insinuado, le hab&iacute;a aventado un beso y le hab&iacute;a dicho abiertamente que quer&iacute;a met&eacute;rsela toda, pero, no lo hizo, un calor extra&ntilde;o invadi&oacute; la parte baja de su vientre, sus pezones se erizaron levemente, la piel de su nuca sinti&oacute; un aire frio y lejos de permitir que su enojo se proyectara y fuera a reaccionar ante el hombre que la invitaba a su habitaci&oacute;n, simplemente sonri&oacute;, no se reconoc&iacute;a a s&iacute; misma, si bien siempre hab&iacute;a sido muy caliente, jam&aacute;s se hab&iacute;a considerado &ldquo;f&aacute;cil&rdquo; se hab&iacute;a acostado con varios hombres en su vida, pero siempre hab&iacute;a sabido mantener la compostura y el anonimato de cada uno de esos encuentros, inclusive un par de infidelidades a su ex marido, pero reconoc&iacute;a que jam&aacute;s alguien hab&iacute;a sido tan frontal, tan incisivo y directo al punto, esa situaci&oacute;n de ir al grano y pedirle su cuerpo solo para sentir placer le llamaba mucho la atenci&oacute;n, y pens&oacute; en &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si voy?<\/p>\n<p>Finalmente la mesa del privado sal&iacute;a del recinto, e igualmente que cuando llegaron todos los compa&ntilde;eros del moreno de fuego caminaban por delante, y &eacute;l estaba hasta el final, algunos de ellos ven&iacute;an visiblemente alegres tras haber consumido varias botellas de vino, y algunos licor, sonre&iacute;an, y bromeaban, pero Rod, el misterioso pretendiente manten&iacute;a esa compostura y galanura que le llamaba tan poderosamente la atenci&oacute;n a Ana, &eacute;l se le acerco, se puso frente a frente con ella, bajo la mirada a la altura del pecho de la atractiva anfitriona, y le dijo &ldquo;&iquest;Ana verdad?&rdquo;. Una vez m&aacute;s abri&oacute; los ojos con cierta sorpresa, pero inmediatamente recapacit&oacute;, obviamente estaba leyendo su nombre en la placa de identificaci&oacute;n que todos los empleados del restaurante ten&iacute;an pegada a la altura de la solapa &ldquo;Si, Ana&rdquo; contest&oacute; con suavidad, &eacute;l le extendi&oacute; la mano y tomo la suya, se le acerco y sin dar tiempo a reaccionar le dio un beso en la mejilla casi en los labios, sinti&oacute; su aliento c&aacute;lido, y esa carnosa boca al tiempo que le dec&iacute;a en voz baja: &ldquo;voy a mi hotel, est&aacute; ah&iacute; enfrente, te espero cuando salgas de trabajar, te har&eacute; el amor como nunca nadie te lo ha hecho&rdquo;.<\/p>\n<p>Solt&oacute; su mano casi en una caricia, y giro sobre su eje enfil&aacute;ndose hacia la puerta del lugar, sin voltear a verla, ni ofrecerle la m&aacute;s m&iacute;nima oportunidad de contestarle, Ana se qued&oacute;, ah&iacute;, pasmada, simplemente sorprendida, y ahora s&iacute;, terriblemente confundida y hasta excitada.<\/p>\n<p>Los minutos transcurrieron lentamente, una ola de calor s&uacute;bito inundo el cuerpo de Ana, retiro su saco y lo doblo en el respaldo de la silla que ten&iacute;a detr&aacute;s de su p&oacute;dium donde estaba el libro de las reservaciones, se meso el cabello, volteo hacia el espejo que colgaba de la pared a un costado de la puerta y se vio a si misma con un semblante diferente, sus mejillas estaban levemente sonrosadas, y ese calor que sent&iacute;a se proyectaba a su faz coloreando su rostro y d&aacute;ndole una belleza especial provocada por como ese total desconocido le hab&iacute;a levantado la temperatura.<\/p>\n<p>El turno de Ana hab&iacute;a concluido, eran las ocho de la noche y 10 minutos tomo el saco, se dirigi&oacute; al espacio dedicado a los empleados, caminando con sus largas piernas y una sonrisa, verifico su salida en el reloj que la empresa ten&iacute;a determinada para eso, y giro para dirigirse a la salida, no hab&iacute;a una determinaci&oacute;n de que har&iacute;a cuando cruzara el umbral de la puerta rumbo a la calle, donde a 25 metros caminando de frente se encontraba el hotel moderno y funcional en el que Rod, ese desconocido atrevido y sugerente la esperaba, una vez m&aacute;s la batalla de las voces dentro de su cabeza, en esta ocasi&oacute;n, inclusive con un lenguaje mucho m&aacute;s duro y florido que durante la tarde: si vas &iexcl;eres una puta! &iquest;Desde cu&aacute;ndo me acuesto con un desconocido as&iacute; como as&iacute;? Si voy seguro pensara que soy una cualquiera que le da las nalgas a todo el que me las pide, &iexcl;c&oacute;getelo, est&aacute; buen&iacute;simo y nadie se va a dar cuenta! la batalla entre el peque&ntilde;o angelito y el mini demonio dentro de ella continuaba al tiempo que camino hasta la orilla de la acera, y volteo hacia arriba para contemplar el alto edificio, a sabiendas que en el cuarto piso, un par de horas de enorme placer podr&iacute;an estar esper&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Camino hacia el estacionamiento, la voz de la precauci&oacute;n parec&iacute;a estar imponi&eacute;ndose, sent&iacute;a un vac&iacute;o en el est&oacute;mago, y, nerviosa, meti&oacute; la mano a la bolsa para buscar las llaves, y al sacarlas estas resbalaron entre sus largos dedos de manos meticulosamente manicuradas, se inclin&oacute; completamente para recoger el manojo de llaves, y al levantarse su cara quedo de frente al hotel una vez m&aacute;s, sin pensarlo camino de frente hacia el edificio y cruz&oacute; la calle con pasos largos, parec&iacute;a que finalmente hab&iacute;a sido el diablillo de la lujuria el que gano la batalla y aquel calorcillo en el bajo vientre hab&iacute;a decidido cu&aacute;l de las voces se hab&iacute;a impuesto, Ana se sent&iacute;a excitada, deseaba estar con aquel hombre, deseaba tener una sesi&oacute;n de sexo diferente, algo que fuera total y absolutamente distinto a cualquier cosa que hubiera probado antes, y su instinto femenino le dec&iacute;a que aquel atrevido tenia los ingredientes necesarios para hacerla sentir cosas que antes tal vez solo hab&iacute;a imaginado.<\/p>\n<p>Recorri&oacute; el lobby del hotel, y sin detenerse dirigi&oacute; sus pasos a los elevadores, entro en el primero que abri&oacute; sus puertas, se recargo en la pared lateral y apret&oacute; el bot&oacute;n con un gran n&uacute;mero cuatro iluminado, y record&oacute; en voz alta -habitaci&oacute;n 425- el ascenso del elevador se le hizo el m&aacute;s lento de la historia, e im&aacute;genes de su pasado con un matrimonio fallido que hab&iacute;a dejado una hija, y de diversas relaciones de noviazgo formal y &ldquo;acostones&rdquo; de una noche que hab&iacute;a vivido, y se dio cuenta que jam&aacute;s se hab&iacute;a acostado con alguien del que solo conoc&iacute;a su nombre y con quien hab&iacute;a cruzado palabras durante solo veinte segundos, &iquest;estar&iacute;a loca? &iquest;Acaso la necesidad de afecto y relaciones f&iacute;sicas la estaba llevando a &ldquo;regalarse&rdquo; tontamente?<\/p>\n<p>La puerta se abri&oacute; y Ana no tuvo tiempo de contestar su propia interrogante, sali&oacute; del elevador y dos letreros con los ascendentes y descendentes de los n&uacute;meros de habitaciones estaban frente a ella, la 425 estaba a la derecha, camino por el largo y solitario pasillo, doblo a la izquierda y ah&iacute;, a su lado izquierdo estaba la puerta de color perla con el gran numero cuatrocientos veinticinco pegado en letra de oro, al llegar a su destino, se petrifico, sus manos y rodillas temblaban -&iexcl;soy una puta! pens&oacute;, al tiempo que tocaba la puerta muy despacio, escucho alg&uacute;n ruido detr&aacute;s de la madera, y la puerta se abri&oacute;, ah&iacute;, frente a ella, con solamente una peque&ntilde;a toalla blanca amarrada en la cintura y apenas cubriendo sus genitales estaba Rod, quien sonri&oacute; ampliamente y una vez m&aacute;s, en ingl&eacute;s, le dijo:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Sab&iacute;a que vendr&iacute;as! Adelante, pasa Ana, gracias por venir.<\/p>\n<p>Ella camin&oacute; con precauci&oacute;n, &eacute;l no dej&oacute; de seguir sus pasos con la mirada, ella sinti&oacute; que aquel hombre le devoraba el peque&ntilde;o trasero, &eacute;l cerro la puerta y ella pens&oacute; -ya no hay forma de escapar- Rod camin&oacute; hacia Ana y le pregunt&oacute; si deseaba algo de tomar, a lo que ella asinti&oacute;, &eacute;l procedi&oacute; a sacar una botella de vino rosado que estaba enfri&aacute;ndose en el peque&ntilde;o refrigerador de la habitaci&oacute;n, que era muy bonita, amplia, con una cama queen size un sill&oacute;n y un taburete, adem&aacute;s de un escritorio con un par de sillas y una l&aacute;mpara de pie. El hombre destap&oacute; la botella, sirvi&oacute; el l&iacute;quido dulce en dos copas y extendi&oacute; la primera hacia la mujer que a&uacute;n se preguntaba qu&eacute; demonios hacia ah&iacute;, el extendi&oacute; su largo y musculoso brazo y la invit&oacute; a brindar, ella no pod&iacute;a dejar de analizar su masculina anatom&iacute;a, pecho fuerte con un vello ralo, abdominales de campeonato mundial, dos brazos con anchos b&iacute;ceps, y dos piernas poderosas, era, sin duda, el esp&eacute;cimen masculino m&aacute;s bello que ella hab&iacute;a tenido bajo esas circunstancias en toda su vida, el tiempo que &eacute;l le daba un sorbo al trago, le dijo que ella le hab&iacute;a gustado mucho desde que la vio esa tarde, y que la hab&iacute;a deseado mucho tan solo al verla, ella sonri&oacute; t&iacute;midamente y le pregunto por qu&eacute;, a lo que &eacute;l contest&oacute; que las latinas eran su predilecci&oacute;n desde hac&iacute;a mucho tiempo, una vez m&aacute;s ella pregunt&oacute; si hab&iacute;a alguna raz&oacute;n en particular a lo que &eacute;l dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Ustedes son las mujeres m&aacute;s calientes que hay, disfrutan mucho del sexo, y s&eacute; que las mejores noches de mi vida sexual con mujeres latinas,<\/p>\n<p>Ana se sinti&oacute; como mariposa de una colecci&oacute;n de un tipo que al parecer &ldquo;coleccionaba&rdquo; amantes latinas.<\/p>\n<p>Rod se aproxim&oacute; a Ana, y sin pre&aacute;mbulos y estando a solamente un paso de la bella mujer, el negro retiro la toalla que cubr&iacute;a sus partes pudendas, sus poderosos muslos y abdomen de lavadero cubierto de pelo negro e hirsuto eran un marco perfecto para un pene largo de veinticuatro cent&iacute;metros y un di&aacute;metro considerable &iexcl;aun en reposo! Ana vio la toalla caer y sin poder evitarlo fijo su mirada en ese monstruo de carne poderosa que en flacidez era a&uacute;n mayor que varios que ya la hab&iacute;an hecho gozar, y su mente c&aacute;lculo que cuando menos crecer&iacute;a otros 4 cent&iacute;metros cuando alcanzara la erecci&oacute;n &iexcl;era una verga inmensa y estaba a punto de tenerla toda adentro!<\/p>\n<p>Rod se inclin&oacute;, as&iacute;, desnudo completamente y beso a Ana en los labios, un beso lento, h&uacute;medo, delicioso, sus enormes labios semejaban una ventosa cubriendo casi completamente la boca peque&ntilde;a de la mujer que sinti&oacute; un calor s&uacute;bito que la recorr&iacute;a inexplicablemente desde las cavidades de su cuello, bajando por la espina dorsal, erizando su piel, levantando sus pezones, calentando su vientre y mojando sus partes &iacute;ntimas, sin dejar de besarla como un experto, puso la copa de vino apoyando en la c&oacute;moda en la que Ana estaba ya, recargada, y sus amplias y fuertes manos enlazaron a Ana por la cintura, la apret&oacute; fuertemente contra s&iacute;, y ella solo gimi&oacute; suavemente dando muestra de su aprobaci&oacute;n por el gesto atrevido, pero tierno y experto del hombre, su pecho fuerte y la espalda ancha eran algo irresistible para Ana, pero lo que m&aacute;s la ten&iacute;a loca con inexplicables oleadas de placer &iexcl;tan solo con un beso! Era su olor, ese aroma tan distinto de su piel de &eacute;bano, que todos sus otros amantes blancos y latinos &iexcl;no ten&iacute;an! Era intoxicante, fuerte, s&iacute;, pero no desagradable, y esa protuberancia que sent&iacute;a contra su vientre y su ombligo, no hab&iacute;a bajado la mirada pero ya sent&iacute;a esa lanza de carne contra su ropa y cuerpo, se sent&iacute;a dura como una barra de hierro, y Ana sinti&oacute; como la humedad de su sexo ya mojaba las bragas, sin que la raz&oacute;n, o el amor tuvieran nada que ver con el momento, era solo lujuria, sexo, deseo, y era delicioso.<\/p>\n<p>Rod separo sus labios de los de Ana, sigui&oacute; bes&aacute;ndola levemente en la mejilla y se deslizo hacia abajo, al cuello y nuca de la mujer que era una explosi&oacute;n de nervios y sensaciones, sin dejar de besar y lamer, sus enormes manos se deslizaron hacia el frente de ella, tomando el saco del traje sastre, abri&eacute;ndolo hal&aacute;ndolo hacia atr&aacute;s y abajo, despoj&aacute;ndola de la prenda, sinti&oacute; el roce de sus dedos contra la seda de la blusa y otra sensaci&oacute;n el&eacute;ctrica recorri&oacute; su humanidad, hacia un trabajo magnifico con sus gruesos labios mordiendo suavemente el l&oacute;bulo de la oreja, y humedeciendo la sensitiva piel del cuello y la parte de atr&aacute;s de su cabeza, tras la ca&iacute;da al suelo resbalando el saco, sus manos regresaron al frente donde comenz&oacute; a desabotonar la blusa blanca, bot&oacute;n a bot&oacute;n, y sensaci&oacute;n a sensaci&oacute;n, ella hubiese querido pedirle que se detuviera, pero el calor en medio de sus piernas le ped&iacute;a a gritos que ni se le ocurriera hacerse la interesante o pedirle que se detuviera, al llegar a la parte inferior de la blusa, que estaba fajada dentro de la falda, finalmente separo sus labios y el trabajo intensivo sobre su cuello, para mirarla fijamente a los ojos y sin decir una sola palabra, continuar con el trabajo de desnudar su esbelto cuerpo.<\/p>\n<p>Hal&oacute; nuevamente ahora hacia arriba la parte oculta de la blusa, ah&iacute; estaba Ana, con la blusa totalmente abierta ofreci&eacute;ndole la vista de su delicado sujetador de Victoria Secret, media copa que sujetaba sus erguidas copa treinta y cuatro D, tomo el brazo izquierdo y se llev&oacute; los dedos de Ana a la boca, bes&aacute;ndolos, chup&aacute;ndolos, al tiempo en que abr&iacute;a el botoncillo de la manga, una vez que este cedi&oacute; bajo el brazo y tomo el otro, repiti&oacute; la operaci&oacute;n y libero la manga del bot&oacute;n, y sumergi&oacute; su cara en el canalillo de deliciosa carne suave de la mujer, que respiraba cada vez m&aacute;s profundamente y en forma agitada, la lengua del negro se intern&oacute; en el amplio escote de la prenda &iacute;ntima y con las manos echo la blusa hacia atr&aacute;s y abajo, Ana estaba ya solo con la falda, los zapatos de tac&oacute;n y el brassiere, casi completamente a su disposici&oacute;n.<\/p>\n<p>Retomo a Ana por la cintura, la apret&oacute; contra s&iacute;, ella se dej&oacute; querer, no opon&iacute;a la m&aacute;s m&iacute;nima resistencia, teni&eacute;ndola as&iacute; por la cintura, Rod abri&oacute; el clip que sujetaba la parte posterior de la falda, hizo descender el cierre, y abri&oacute; la cremallera que iba de la cinturas hasta la mitad de las nalgas de Ana, sus anchos dedos entraron entre la piel y la prenda y esta cayo de un solo golpe hasta los talones de ella que segu&iacute;a ensimismada con los besos del gara&ntilde;&oacute;n que quer&iacute;a montarla, Ana estaba ya, frente al desconocido llevando solamente el brassiere y las pantis que hac&iacute;an juego, y los zapatos de tac&oacute;n de aguja que tanto resaltaba sus delgadas pero bien formadas pantorrillas.<\/p>\n<p>Ana no pod&iacute;a pensar, solo reaccionaba, y los movimientos de Rod eran expertos, no bien acababa de retirarle la ropa, cuando sus manos ya copaban su trasero abarc&aacute;ndolo completamente, los dedos magreaban con destreza la carne de Ana, uno de los largos dedos estaba cerca de su diminuto ano, y desplaz&aacute;ndolo levemente supero la delicada barrera de tela de la peque&ntilde;a tanga blanca con encaje al frente, y toco esa parte tan privada de ella, miles de terminales nerviosas conjuraron para que de su garganta brotara un quejido un poco m&aacute;s gutural, el dedo ancho y tosco de su amante desconocido estaba tocando la entrada de su ano, y abri&eacute;ndose paso ligeramente en la entrada de mismo, mientras que con el resto de la mano y con la otra levantaban a la delgada mujer en vilo, ella abri&oacute; las piernas y rodeo la parte baja de la espalda de &eacute;l, Ana estaba en contacto completo con su amante, bes&aacute;ndolo con deseo, sintiendo la punta del dedo dentro de su apertura m&aacute;s &iacute;ntima, el giro completamente, as&iacute;, desnudo con su tremendo tolete al aire, ella con sus delicadas pantaletas ya hab&iacute;an sentido la dureza de esa barra de carne, y ahora el acomodo a Ana de una manera en que con ella en vilo, su enorme verga hacia contacto con su vagina, mientras no cesaba de besarla y de dedearle el ano, la llevo as&iacute;, elevada hasta la orilla de la cama donde sigui&oacute; bes&aacute;ndola con furor, ella gem&iacute;a m&aacute;s fuerte, y el decidi&oacute; bajarla y dejarla sentada en la orilla del lecho que los esperaba.<\/p>\n<p>Ana sinti&oacute; como el poderoso amante la posaba con delicadeza sobre la cama, ella sonri&oacute; coqueta, estaba contenta y si dos horas antes alguien le hubiera dicho que en poco tiempo estar&iacute;a en el hotel de enfrente de su trabajo en ropa interior y a punto de ser penetrada por un hombre de color seguramente le hubiera mentado la madre al que le hubiese sugerido tal locura.<\/p>\n<p>La enorme verga de Rod que permaneci&oacute; de pie totalmente desnudo a la orilla de la cama, quedo a la altura de la cara de Ana, ah&iacute; estaba el miembro que hab&iacute;a sentido recargarse contra su hendidura, estiro la mano, y la tomo, era &iexcl;enorme! Los largos dedos de Ana apenas abarcaban el di&aacute;metro del poste que Rod ten&iacute;a pegado en la entrepierna, sin pensarlo, y teni&eacute;ndolo frente a ella, un enorme deseo de met&eacute;rselo en la boca la llevo a desdibujar la hermosa y juguetona sonrisa, para abalanzarse sobre la tranca que la aguardaba, su boca era peque&ntilde;a, y la verga del negro era inmensa cuando se meti&oacute; el glande en la boca, muy poco pudo ir hacia adentro de su garganta, con apenas el enorme capullo el miembro de &eacute;l abarcaba la cavidad bucal pero ella comenz&oacute; a lamerlo y succionar en la cabeza del falo y al parecer lo hac&iacute;a bien porque el ronroneaba y gem&iacute;a con las esmeradas atenciones de la anfitriona que mamaba con enorme gusto lo que &eacute;l le presentaba.<\/p>\n<p>Rod aprovecho el &eacute;xtasis en que Ana estaba chupando profusamente su miembro viril y acariciando con ambas manos su escroto, para bajar los tirantes del albo sujetador y desabrochar la delicada mariposa al frente del mismo, liberando las tetas de bellos pezones caf&eacute; claro y totalmente duros, amaso ambos con sus manos, y aunque eran de considerables dimensiones estos se eclipsaban ante las manos del hombre, que acariciaba con la palma de la mano ambos pechos enviando sensaciones muy placenteras a la mujer que como hipnotizada continuaba chupando la cabeza del falo enhiesto y duro que ya deseaba tener dentro de ella.<\/p>\n<p>Una mano de Ana copaba las enormes pelotas del hombre, y su peque&ntilde;a boca se llenaba de carne que succionaba con gran gusto, Ana beb&iacute;a cada gota del l&iacute;quido seminal que brotaba de la punta del falo y los gru&ntilde;idos de &eacute;l le indicaban que estaba en el camino correcto, el contraste de los colores de piel, y las dimensiones corporales de los dos eran llamativas y extra&ntilde;as, &eacute;l era enorme, masivo, y ella delicada y fr&aacute;gil, Rod tomo la cabeza de Ana con ambas manos y empujo sus caderas para adelante metiendo m&aacute;s el pene en la peque&ntilde;a boca de Ana, la cabeza del miembro llenaba por completo la boca de la mujer, ten&iacute;a pene en el paladar, llenando ambas mejillas, y la punta hacia contacto con la campanilla en la parte posterior de su garganta, sinti&oacute; arcadas y quiso sacudirse del agarra de ambas manos en su cabeza, pero &eacute;l no cedi&oacute; y empujo un poco m&aacute;s, a ella le falt&oacute; el aire, sent&iacute;a que se ahogaba, pero al mismo tiempo ten&iacute;a una sensaci&oacute;n de ser pose&iacute;da, de que el la controlaba, que ella estaba sometida a ese extra&ntilde;o para solo su placer y se sent&iacute;a extra&ntilde;amente excitada, uso sus manos apoy&aacute;ndolas en los generosos muslos del negro para empujar y liberarse del enorme pene que rebosaba en su boca, Ana tosi&oacute; y jalo aire desesperadamente por la boca, era demasiada verga, y aunque estaba encantada, un poco m&aacute;s y se hubiera desmayado por la falta de aire.<\/p>\n<p>Se sinti&oacute; totalmente vulnerable, d&eacute;bil, &eacute;l sonri&oacute; y mostro esos bellos dientes blancos, y entendi&oacute; que las ves se hab&iacute;a sobrepasado un poco con la anfitriona del restaurante, le tendi&oacute; una mano y la incorporo para ayudarla a limpiar el hilillo de saliva que resbalaba por las comisuras de sus agrietados labios tras estirarlos al m&aacute;ximo para poder contener su enorme vara en la boca, el flexiono sus piernas un poco, tom&oacute; las bragas blancas de Ana por los lados, y continu&oacute; descendiendo, al tiempo que bajaba los calzoncitos de ella, usaba su boca y lengua para besar y lamer desde el vientre, pasando por la raya de tenue vello p&uacute;bico de ella en forma de I sobre su peque&ntilde;a labia exterior, cuando la prenda estuvo a la altura de los tobillos de ella, la lengua fuerte y larga de &eacute;l estaba situada en la parte superior de sus labios vaginales, extendi&oacute; la lengua, y la punta se introdujo en la cavidad, busco el cl&iacute;toris de Ana que dejo escapar varios gemidos fuertes, dej&aacute;ndole saber que estaba lami&eacute;ndola en donde a ella le gustaba, ella separ&oacute; las piernas as&iacute;, de pie, y &eacute;l todav&iacute;a doblado, procedi&oacute; a arrodillarse frente a ella que ya no ten&iacute;a puesta ninguna prenda, empuj&oacute; a la mujer levemente y ella sinti&oacute; la orilla de la cama en sus muslos, descendi&oacute; en ella, se sent&oacute;, con el hombre sigui&eacute;ndola desde sus rodillas, se sent&oacute; en el lecho y &eacute;l sujet&oacute; sus tobillos abri&eacute;ndole las largu&iacute;simas piernas de par en par, procedi&oacute; a lamer los tobillos, despu&eacute;s las afiladas pantorrillas, pos&oacute; su lengua detr&aacute;s de las rodillas, lami&oacute; los largu&iacute;simos muslos, y entr&oacute; hasta el centro de las mismas, donde Ana rezumaba enormes cantidades de l&iacute;quidos lubricando la entrada de su vagina y mojando su ano.<\/p>\n<p>Ella no recordaba haber estado tan mojada antes en su vida, sent&iacute;a un poco de verg&uuml;enza, parec&iacute;a que estaba orinando, la cantidad de l&iacute;quido hacia brillar sus labios vaginales, y mojaba la parte interior de sus muslos, el ataco sin piedad con la lengua el &oacute;rgano sexual de la hembra que se retorci&oacute; de placer al sentir como le lengua no hab&iacute;a ido por su cl&iacute;toris, sino semejando un pene, se hab&iacute;a introducido casi completamente en su vagina, el sigui&oacute; con sus embates linguales entrando y saliendo del orificio de Ana, en alg&uacute;n momento y cuando parec&iacute;a que ella acabar&iacute;a con un orgasmo as&iacute;, el retiro la lengua de la cavidad y bajo hacia el ano de ella, y procedi&oacute; a hacer lo mismo, la penetro analmente con la lengua y empez&oacute; un furioso mete y saca que hizo que ella perdiera el control. Ana estall&oacute; en un tremendo orgasmo que inclusive la hizo expulsar un l&iacute;quido blanquecino por la uretra, &iquest;se habr&iacute;a orinado? No, simplemente tuvo un orgasmo con eyaculaci&oacute;n femenina por primera vez en toda su vida mojando con ese l&iacute;quido la cara del hombre que sonre&iacute;a abiertamente al ver que hab&iacute;a hecho algo que tal vez, esa mujer nunca hab&iacute;a experimentado antes.<\/p>\n<p>Ella se acurruc&oacute; en la cama, se arrastr&oacute; un poco m&aacute;s hacia adentro del lecho para reposar un poco despu&eacute;s de las tremendas sensaciones vividas, sent&iacute;a electricidad por todo el cuerpo, su vagina y ano se contra&iacute;an r&iacute;tmicamente fuera de control, sus piernas se acalambraban un poco, &iexcl;y todav&iacute;a faltaba que la penetrara con su inmenso pene!<\/p>\n<p>&Eacute;l la sigui&oacute; como lobo en celo, no la dejar&iacute;a bajar de la nube, se acost&oacute; de frente a ella que en posici&oacute;n fetal reposaba del explosivo orgasmo, tom&oacute; uno de sus pies y lami&oacute; sus dedos, los delicados pies de ella eran ba&ntilde;ados por &eacute;l, al tiempo de que le acariciaba los muslos, y la hac&iacute;a temblar, sigui&oacute; arrastr&aacute;ndose hacia arriba, tom&oacute; las rodillas de Ana y las separ&oacute;, volvi&oacute; a abrirla de par en par viendo su enrojecida vulva, y se meti&oacute; con el torso primero y las piernas despu&eacute;s ubic&aacute;ndose para la gran penetraci&oacute;n, Ana relaj&oacute; su cuerpo y se prepar&oacute; mentalmente, sin perder de vista la herramienta grande y tiesa del moreno que ahora quer&iacute;a estar dentro de la mujer mexicana que le hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n desde que la vio en el restaurante tres o cuatro horas antes, ahora, esa misma mujer, tan elegante, estaba debajo de su cuerpo, bajando de la nube de un poderoso orgasmo, y abriendo las piernas desmesuradamente y deseando que &eacute;l se la metiera toda de un solo golpe.<\/p>\n<p>Rod puso la gruesa cabeza de su glande en la apretada entrada de Ana, empuj&oacute; levemente contra la piel rosa y mojada del sexo de la mujer, un gemido ahogado sali&oacute; de la boca de Ana, el enorme bulbo estaba a la mitad de su abertura y ella ya lo sent&iacute;a enorme, Rod bajo la cadera, apret&oacute; un poco m&aacute;s y el glande entro abriendo la labia, la cabeza estaba dentro, faltaba el resto, Ana se mordi&oacute; el labio inferior, era un dulce sufrimiento, &eacute;l dejo caer el peso de su cuerpo y se fue hasta la mitad dentro de ella, ambos gimieron, la humedad de ella y su calidez eran deliciosas, mientras que la rigidez y poder de su falo abr&iacute;an los p&eacute;talos &iacute;ntimos de ella haci&eacute;ndola gozar, baj&oacute; los brazos ubic&aacute;ndolos a la altura del torso de ella y balance&oacute; su cuerpo a&uacute;n m&aacute;s abajo, llegando hasta el fondo del sexo de Ana que grit&oacute; levemente, &iexcl;la ten&iacute;a toda adentro! Y estaba sinti&eacute;ndola toda, &eacute;l comenz&oacute; un movimiento circular y de entrar y salir hasta la mitad de la longitud de su pene, ella abri&oacute; m&aacute;s las piernas y comenz&oacute; a gemir m&aacute;s, &eacute;l aceler&oacute; el ritmo, y ella se movi&oacute; al un&iacute;sono, ambos estaban perfectamente compenetrados en el sexo, y la experiencia estaba siendo maravillosa.<\/p>\n<p>El mete y saca fren&eacute;tico continuo en el cl&aacute;sico misionero, &eacute;l la besaba y ella usaba sus brazos para tocar los musculosos b&iacute;ceps, y recorr&iacute;a con sus u&ntilde;as la longitud de su espalda, apretaba la cadera de &eacute;l cu&aacute;ndo el cuerpo masculino estaba en la parte baja de la penetraci&oacute;n, fue en una de esas, cuando &eacute;l estaba profundamente dentro de Ana que &eacute;l cerr&oacute; los brazos y apret&oacute; a la mujer contra su pecho y sin sacar su verga de ella, gir&oacute; hacia su costado levantando a Ana, la volte&oacute; completamente y era ella quien ahora estaba sobre &eacute;l, de estar acostada frente a &eacute;l, y besando sus gruesos labios.<\/p>\n<p>Ana procedi&oacute; a sentarse sobre su pene, y a tomar el control de la penetraci&oacute;n, &eacute;l se dejaba querer, y con ella sentada frente a &eacute;l, aprovech&oacute; para masajear los grandes senos de la delgada mujer, que estaba fren&eacute;ticamente cabalgando al macho que la pose&iacute;a completamente, ech&oacute; la cabeza para atr&aacute;s y cerr&oacute; sus ojos, pens&oacute; en sus primas, con quienes constantemente conversaba y comentaba sobre la vida sexual de cada una &lsquo;si vieran que clase de negro me estoy cogiendo, &iexcl;todas me lo envidiar&iacute;an!&rsquo;. Su escaso pelo p&uacute;bico y su cl&iacute;toris estaban en pleno contacto con el pubis de &eacute;l, y su duro palo estaba clavado profundamente en ella, quien hacia un movimiento circular al tiempo de que no dejaba escapar un cent&iacute;metro del miembro masculino que la estaba volviendo loca.<\/p>\n<p>El ritmo de Ana ten&iacute;a loco al afroamericano, quien en ese momento era un simple dildo est&aacute;tico enterrado a fondo en la hambrienta vulva de la anfitriona del restaurante, ella sigui&oacute; su cabalgata y en un momento volvi&oacute; a sentir las descargas el&eacute;ctricas del orgasmo que comenzaba a gestarse poderosamente en su vagina, y cl&iacute;toris. Baj&oacute; sus manos y las pos&oacute; en los poderosos pectorales de &eacute;l, quien mientras ella hacia sus movimientos p&eacute;lvicos circulares inici&oacute; un meter y sacar fuerte y constante, Ana se vino a gritos, &eacute;l apret&oacute; sus duros pezones, y por poco estalla en un llanto de felicidad y plenitud cuando este orgasmo superaba en intensidad al que su amante ya le hab&iacute;a dado con la lengua, cerr&oacute; las piernas a los costados de &eacute;l, y trat&oacute; de alargar la sensaci&oacute;n de su poderoso palo abriendo su vagina y el roce del vello de &eacute;l sobre su cl&iacute;toris, una vez m&aacute;s, el l&iacute;quido blanquecino escap&oacute; de su cuerpo, mojando la verga y las bolas del var&oacute;n que sonri&oacute; una vez m&aacute;s al ver como la mujer estaba en el s&eacute;ptimo cielo vini&eacute;ndose sobre &eacute;l y gritando desaforadamente.<\/p>\n<p>Ana se dej&oacute; caer de bruces sobre el cuerpo poderoso de Rod, quien acarici&oacute; sus nalgas, y acaricio su espalda, ella ya hab&iacute;a tenido dos poderos&iacute;simos orgasmos y &eacute;l aun no conclu&iacute;a. Dej&oacute; que la mujer reposara a unos tres minutos en su torso, y la bes&oacute;, sigui&oacute; sus caricias, insert&oacute; su dedo &iacute;ndice en el ano de Ana, y acarici&oacute; sus tetas con la otra mano.<\/p>\n<p>Tras cinco minutos de dedear la parte posterior de Ana, y acariciar su pecho y espalda, &eacute;l se escurri&oacute; a un lado de ella, se incorpor&oacute; y sobre sus rodillas, tom&oacute; las caderas de la hostess mexicana, poni&eacute;ndola de perrito, y procedi&oacute; a ubicar su pene en la entrada de su placentera vulva, ella le pidi&oacute; que fuera gentil &ldquo;la tienes muy grande, despacito, me va a lastimar en esta posici&oacute;n&rdquo;, &eacute;l asinti&oacute; &ldquo;lo har&eacute; despacio&rdquo; afirm&oacute;, y empuj&oacute; su falo dentro de Ana, comenz&oacute; con todo cuidado, despacio, cent&iacute;metro a cent&iacute;metro. Ana hacia bizcos y se mord&iacute;a los labios, era &iexcl;enorme! Y no hab&iacute;a perdido nada de su dureza a pesar de que ten&iacute;an f&aacute;cilmente 40 minutos de sexo fren&eacute;tico. La penetr&oacute; completamente, y comenz&oacute; a ir hacia adelante y atr&aacute;s, primero un ritmo semi-lento, pero conforme avanzaba el frente de los muslos de &eacute;l comenz&oacute; a golpear fuertemente contra la parte posterior de los muslos y nalgas de ella, y entre m&aacute;s tiempo pasaba &eacute;l arremet&iacute;a m&aacute;s fuerte y el golpeteo era ya doloroso para ella, pero al mismo tiempo incre&iacute;blemente exquisito.<\/p>\n<p>Ella baj&oacute; la cabeza y el torso, dejando su parte posterior arriba, y su culo empinado para que &eacute;l hiciera de ella lo que &eacute;l quisiera, sus poderosos embates eran ahora acompa&ntilde;ados de su enorme dedo pulgar hurgando dentro de su puerta trasera, su dedo era grueso, y su di&aacute;metro semejaba a otro pene por lo cual Ana estaba experimentando una doble penetraci&oacute;n, cuando el ritmo era m&aacute;s fuerte &eacute;l empez&oacute; a sacar su verga completamente y despu&eacute;s la met&iacute;a toda de regreso en su cuerpo, esa operaci&oacute;n la realiz&oacute; varias veces, hasta que en una de esas, su verga sali&oacute; de la vagina y se incrust&oacute; de golpe en su ano, ella grit&oacute;, le doli&oacute; much&iacute;simo, pero al sentir la estrechez del recto de ella, Rod no se retir&oacute;, sigui&oacute; de frente mientras Ana gritaba de placer y dolor, su ano se distendi&oacute; al m&aacute;ximo, y un hilillo muy breve de sangre apareci&oacute; en torno a la arrugada piel del esf&iacute;nter de la f&eacute;mina.<\/p>\n<p>El negro continu&oacute; con su penetraci&oacute;n y aceler&oacute;, estaba a punto de venirse, el culo de Ana era una delicia, la actitud sumisa de la mujer que hab&iacute;a dejado de protestar era una recompensa, sus jadeos y gemidos una invitaci&oacute;n a seguir, los gestos en la cara de ella y sus ojos en blanco parec&iacute;an extra&iacute;dos de una pel&iacute;cula porno. En una de las embestidas Rod se qued&oacute; hasta adentro, y comenz&oacute; a soltar su leche dentro de ella, el recto de Ana se llen&oacute; de esperma caliente, la venida era copiosa, el placer maravilloso, y cuando sinti&oacute; los r&iacute;os de espeso l&iacute;quido y su calidez dentro de su ano, ella se vino una vez m&aacute;s, gritando, mascullando toda clase de groser&iacute;as e improperios y disfrutando de c&oacute;mo ese descarado afroamericano la hab&iacute;a convencido de ir a ese cuarto de hotel donde hab&iacute;a sido estrenada en el arte del &ldquo;squirting&rdquo; (eyaculaci&oacute;n femenina) y adem&aacute;s usada analmente.<\/p>\n<p>Rod se dej&oacute; caer a un costado de Ana, ella se qued&oacute; as&iacute;, boca abajo, con mucho esperma manando de su apretado culo, que, en ese momento estaba distendido y adolorido, pero que a la vez, la hac&iacute;a sentir como una mujer a la que un amante hab&iacute;a hecho intensamente feliz dej&aacute;ndola satisfecha con una sesi&oacute;n sexual de campeonato mundial.<\/p>\n<p>&mdash;Eres una puta deliciosa sab&iacute;a que vendr&iacute;as a abrirme las piernas putita &mdash;le dijo Rod con una esa sonrisa de dientes blancos inmaculados y una socarroner&iacute;a que en vez de resultar ofensiva semejaban a la seguridad del ni&ntilde;o que obtiene el capricho que hab&iacute;a deseado.<\/p>\n<p>&mdash;No soy puta, pero me llamaste mucho la atenci&oacute;n y no se ni porque estoy aqu&iacute; &mdash;dijo Ana.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s aqu&iacute; porque te gusta mucho la verga, lo vi en tus ojos, algo me dec&iacute;a que si te lo ped&iacute;a, te acostar&iacute;as conmigo, y aqu&iacute; est&aacute;s.<\/p>\n<p>Ella se sonroj&oacute;, sab&iacute;a que cuando lo vio si se le hab&iacute;a antojado estar con &eacute;l &iacute;ntimamente.<\/p>\n<p>&Eacute;l se levant&oacute; de la cama y se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o, ella se qued&oacute; acostada lateralmente, viendo hacia donde el hombre hab&iacute;a desaparecido, su ano y su vagina palpitaban, el viscoso liquido segu&iacute;a escurriendo de su recto, escuch&oacute; que el hombre hab&iacute;a abierto la regadera para meterse a ba&ntilde;ar. Ana se levant&oacute;, tomo sus pantaletas y limpi&oacute; su co&ntilde;o con ellas, se puso la falda, el brassiere, la blusa y el saco y camin&oacute; rumbo a la puerta, no esperar&iacute;a al hombre que la hab&iacute;a hecho suya, ten&iacute;a ganas de estar sola, de pensar ya que, a pesar de las deliciosas sensaciones y sexo de primera calidad que hab&iacute;a vivido al acostarse con un hombre de color por primera vez (otra primera vez) sent&iacute;a cierto dejo de culpa, y quer&iacute;a meditar sobre esta tremenda aventura sexual.<\/p>\n<p>Al dirigirse a su casa, sali&oacute; del cuarto de hotel, cerr&oacute; la puerta y camin&oacute; rumbo al elevador con una sonrisa en el rostro &iquest;le platicar&eacute; a mi hermana y mis primas de esto? Se pregunt&oacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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