{"id":23270,"date":"2020-04-14T22:52:45","date_gmt":"2020-04-14T22:52:45","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-14T22:52:45","modified_gmt":"2020-04-14T22:52:45","slug":"las-aventuras-de-loverboy-capitulo-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-aventuras-de-loverboy-capitulo-1\/","title":{"rendered":"Las aventuras de Loverboy (Cap\u00edtulo 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23270\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Loverboy<\/p>\n<p>Hace muchos a&ntilde;os, para prevenir la degeneraci&oacute;n extrema de la sociedad, los l&iacute;deres del mundo, decidieron tomar medidas dr&aacute;sticas para salvar a la gente. Vieron al sexo como la causa de todos los problemas de la sociedad, quedando penalizado por ley y sin excepciones. Para ello crearon una fuerza policial especial para erradicar todos los &quot;delitos contra la obscenidad&quot;, toda la libertad sexual se hab&iacute;a terminado. La nueva polic&iacute;a de la obscenidad, los &ldquo;Sex-Arrest&rdquo; como se llamaban, eran muy eficaces. Pronto, todo lo rastro y conocimiento del placer sexualidad fue borrado del mundo. Sin pornograf&iacute;a, ni masturbaci&oacute;n, y especialmente sin coito. Incluso los adolescentes, famosos por sus necesidades de sexo imparables, se dejaron reprimir. En un mundo insatisfecho y reprimido la delincuencia, la inseguridad y los hechos m&aacute;s morbosos y aberrantes tomaron el lugar que el sexo hab&iacute;a dejado. De la misma manera que nuevos h&eacute;roes surgieron.<\/p>\n<p>Cap&iacute;tulo 1: El surgimiento de Loverboy<\/p>\n<p>Una cegadora luz verde ilumin&oacute; el rostro del joven Troy Singer. Un objeto desconocido golpe&oacute; de lleno su cabeza dej&aacute;ndolo inconsciente a un costado de la desolada carreta por la que todas las tardes corr&iacute;a diez kil&oacute;metros como parte de su habitual entrenamiento. Luego de varias horas, y ya de noche, despert&oacute; con fuerte dolor en todo su cuerpo y un agudo mareo brotando desde sus sienes.<\/p>\n<p>Algo hab&iacute;a sucedido, su cuerpo se percib&iacute;a diferente. A pesar de su mediana a baja estatura, Troy ten&iacute;a un cuerpo arm&oacute;nico, esbelto y bien formado, un estilo atl&eacute;tico de joven adolecente delgado. Pero ahora todo era distinto: se ve&iacute;a y se sent&iacute;a mucho m&aacute;s voluminoso. Todo su cuerpo se hab&iacute;a convertido en un conjunto de m&uacute;sculos hinchados y r&iacute;gidos. Su cintura continuaba siendo de talla peque&ntilde;a (incluso se hab&iacute;a angostado un poco), pero no as&iacute; el resto de su complexi&oacute;n.<\/p>\n<p>Hasta su vestimenta hab&iacute;a cambiado. De pronto estaba pr&aacute;cticamente desnudo, cubierto con un antifaz de l&aacute;tex, unas botas largas hasta las rodillas, un arn&eacute;s contorneando sus abultados pectorales recientemente formados y un firme braguero de cuero endurecido que presionaba su entrepierna como un cintur&oacute;n de castidad. Las correas se ce&ntilde;&iacute;an contra sus recientemente adquiridos inmensos gl&uacute;teos redondos, forz&aacute;ndolos a separarse entre s&iacute;, exponiendo su grieta.<\/p>\n<p>Todo el atuendo se luc&iacute;a en un rosa chill&oacute;n muy dif&iacute;cil de disimular en la oscuridad &ndash;&iquest;Qu&eacute; mierda es toda esta mariconada?- Se pregunt&oacute; Troy mientras recorr&iacute;a su nuevo aspecto de pies a cabeza.<\/p>\n<p>Sin dudas el cambio m&aacute;s significativo que Troy Singer pudo advertir no fue ni el f&iacute;sico, ni el uniforme. El veintea&ntilde;ero muchacho de blanca piel lechosa, not&oacute; una inusual energ&iacute;a irradiando desde el interior de su endurecido sector abdominal. Sinti&oacute; que esta nueva fuerza controlaba cada uno de sus impulsos y est&iacute;mulos. Sin motivo aparente y de a saltos agigantados, se sumergi&oacute; entre las copas del espeso bosque lindante a la carreta que lo vio desfallecer apenas horas atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Disfrutando sus nuevas habilidades, brincaba a zancadas descomunales y sin rumbo por la espesura del bosque, aquella extraordinaria vitalidad se convirti&oacute; en un calor que lo colmaba de pies a cabeza de su esculpido nuevo cuerpo. Pronto la arboleda finaliz&oacute; y continu&oacute; brincando por los techos de las bajas casas e intercalando entre las grandes las ramas de los envejecidos robles que decoraban las calles de &ldquo;Seemly City&rdquo;.<\/p>\n<p>Troy no pod&iacute;a cree lo que estaba viviendo. Miles de preguntas ven&iacute;an a su mente pero no le importaba contestarse ninguna de ellas, al menos por ahora, sino solo le importaba disfrutar de sus nuevas habilidades.<\/p>\n<p>Exhausto, pero satisfecho de comenzar a controlar sus nuevos poderes, Troy tom&oacute; un breve descanso sobre un alto muro de un sombr&iacute;o y desolado callej&oacute;n. La oscuridad de la noche y una tenue bombilla de luz lo manten&iacute;an en las sombras y a salvo de ser visto. Su escaso y escandaloso atuendo era raz&oacute;n m&aacute;s que suficiente para ser denunciado por los habitantes o incluso arrestado por los temidos &ldquo;Sex-Arrest&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando se dispon&iacute;a a seguir con su derroche de energ&iacute;a por la negrura de la noche, algo llam&oacute; poderosamente su atenci&oacute;n: un hombre estaba parado fumando un cigarrillo en una esquina del luctuoso callej&oacute;n. Apoyaba su espalda contra el mismo muro donde metros a lo alto era observado por curvil&iacute;neo adolescente.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; llamar&aacute; tanto mi atenci&oacute;n un simple hombre fumando? &ndash; Se pregunt&oacute; Troy.<\/p>\n<p>Algo lo obligaba a quedarse observando. Comenz&oacute; a sentir un tintineante hormigueo en su m&uacute;sculo pubocox&iacute;geo. Al principio crey&oacute; que se trataban de las correas de su apretado suspensor de cuero rosa, pero cuando sus dedos exploraron la zona en busca de una justificaci&oacute;n, abri&oacute; los ojos enormes por lo que hab&iacute;a encontrado. Su ano estaba caliente, muy hinchado y despidiendo una inusitada sustancia viscosa.<\/p>\n<p>-&iquest;Que mierda es esto? &ndash;Se pregunt&oacute; asustado, mientras hurgaba delicadamente entre los labios de su salida rectal.<\/p>\n<p>Palp&oacute; la misteriosa adherencia con sus dedos, notando que era transparente y muy densa. La acerc&oacute; a su nariz advirtiendo un concentrado aroma cautivante y al mismo tiempo embriagador, que casi lo hace caer del angosto muro de ladillos, y llevado por el trance del aroma estuvo a segundos de probar su sabor cuando fue interrumpido por una voz procedente del callej&oacute;n.<\/p>\n<p>-Imagino que t&uacute; eres Dion &ndash;Se acercaba un extra&ntilde;o hombre, avanzado en a&ntilde;os, al fumador del fondo del pasadizo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te he repetido mil veces que no digas mi nombre! &ndash;fue la respuesta col&eacute;rica de Dion.<\/p>\n<p>-Como digas&hellip; Entr&eacute;game mi mercanc&iacute;a quiero salir de este callej&oacute;n lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Aqu&iacute; se percibe un olor que me est&aacute; comenzando a aturdir &ndash; Apur&oacute; el hombre reci&eacute;n llegado.<\/p>\n<p>-S&iacute;, yo tambi&eacute;n lo estoy sintiendo. Es realmente inc&oacute;modo &ndash; Dijo Dion mientras entregaba un paquete envuelto a su interlocutor.<\/p>\n<p>-Quiero creer que est&aacute; pesado correctamente y que es de la pureza por la que estoy pagando &ndash; Manifest&oacute; el comprador al tiempo que traspasaba un sobre abultado al vendedor.<\/p>\n<p>Mientras Troy era testigo de aqu&eacute;lla il&iacute;cita transacci&oacute;n con drogas, comprendi&oacute; que el hedor proven&iacute;a de la enigm&aacute;tica sustancia que emanaba de su esf&iacute;nter. En posici&oacute;n de cuclillas las gotas ca&iacute;an continuamente al otro lado del muro desde donde se estaba dando el mal habido negocio, mientras crec&iacute;a en el joven musculoso un impulso desenfrenado por detener el turbio intercambio. Era una sensaci&oacute;n de hacer justicia que nunca hab&iacute;a sentido antes.<\/p>\n<p>-Imagino que no vas a llevar el paquete as&iacute; por la calle &ndash; Le advirti&oacute; Dion a su comprador de manera desafiante.<\/p>\n<p>-No tengo donde llevarlo &ndash; Contest&oacute; con aspereza el viejo comprador.<\/p>\n<p>Dion resopl&oacute; con fastidio y se quit&oacute; la remera arroj&aacute;ndosela a su cliente.<\/p>\n<p>-C&uacute;brelo con esto, ahora vete y me la devuelves en la pr&oacute;xima &ndash; Lo espet&oacute; dej&aacute;ndolo ir.<\/p>\n<p>El hombre entrado en a&ntilde;os se retir&oacute; del callej&oacute;n sin mediar m&aacute;s palabras, mientras Dion contaba el dinero recibido y encend&iacute;a otro cigarrillo, nuestro vigoroso h&eacute;roe se debat&iacute;a entre intervenir y saciar su necesidad de justicia, o no hacerlo y preservarse de ser visto mostrando su nuevo cuerpo de manera tan obscena.<\/p>\n<p>Cuando Troy advirti&oacute; que el traficante se preparaba para marcharse dej&oacute; que sus impulsos decidan por &eacute;l y sin pensar se eyect&oacute; en un acrob&aacute;tico giro por sobre la cabeza de Dion cayendo de frente a este en la postura clich&eacute; del t&iacute;pico superh&eacute;roe: con la pierna izquierda extendida hacia un costado, la otra flexionada hacia adelante tocando su voluminoso pectoral, el pu&ntilde;o contra el piso mugriento y mirando fijamente hacia el suelo.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qui&eacute;n carajos eres t&uacute;?! &ndash; Vocifer&oacute; Dion con cara de incertidumbre.<\/p>\n<p>En el preciso instante en el que Troy Singer levant&oacute; su mirada para desafiar a su contrincante todo su cuerpo se estremeci&oacute;. Con la boca entreabierta observ&oacute; lo que desde lo alto del muro no pod&iacute;a apreciar en detalle: un escultural moreno de cuerpo trabajado, anchas espaldas, prominentes hombros y cintura angosta lo estaba observando con cara de pocos amigos esperando una respuesta. El joven adolescente trataba de concentrarse en no ser tan evidente como lo estaba siendo. La altura y el tama&ntilde;o del atezado traficante de drogas sin su remera lo estaba haciendo sentir bastante excitado.<\/p>\n<p>Lo que en un primer momento era un goteo intermitente procedente del culo del voluminoso Troy, se hab&iacute;a transformado en un constante hilo, que por momentos corr&iacute;a por sus curvil&iacute;neas piernas torneadas y por momentos lo un&iacute;a al inmundo pavimento del callej&oacute;n como una cuerda gelatinosa.<\/p>\n<p>-Soy T&#8230; Tro&hellip; Loverboy y vengo a terminar con tu comercio ilegal de drogas &ndash; Pronunci&oacute; Troy est&uacute;pidamente, asociando su nombre a una compulsiva necesidad de sexo.<\/p>\n<p>-Mira chico&hellip; no vendas clases de moralidad con ese conjunto que llevas puesto &ndash; Rebati&oacute; Dion &ndash;Adem&aacute;s no tengo tiempo para los juegos de un cr&iacute;o sobrepasado de hormonas de crecimiento- Se burl&oacute; mientras se acercaba a largas zancadas hasta donde estaba Troy.<\/p>\n<p>Pudo haber sucedido que el moreno corpulento era un hombre veloz, pero lo cierto es que nuestro novato devenido h&eacute;roe, qued&oacute; embobado con el movimiento de la prominente entrepierna que se insinuaba por debajo de los pantalones de Dion por lo que no advirti&oacute; el grotesco golpe de un pu&ntilde;o contra su cara. Troy call&oacute; contra el sucio pavimento.<\/p>\n<p>No conforme con su primer arrebato de violencia, el traficante tom&oacute; del arn&eacute;s rosado al retaco Troy Singer, levant&aacute;ndolo por el aire para luego arrojarlo hacia el fondo callej&oacute;n donde aterriz&oacute; boca abajo en un mont&iacute;culo de desperdicios amontonados contra el muro de ladillos.<\/p>\n<p>-Eso te ense&ntilde;ar&aacute; a no meterte en lo que no te importa&hellip;- Aleccion&oacute; arrogantemente mientras se encaminaba hacia la salida del pasaje, no sin antes contemplar de soslayo a Loverboy tumbado en la basura.<\/p>\n<p>Justo en ese momento una aguda pestilencia lleg&oacute; a su nariz. Un hipn&oacute;tico hedor que invadi&oacute; todo su ser y se inyect&oacute; en su cabeza. El mismo olor que desde que lleg&oacute; al callej&oacute;n no pod&iacute;a dejar de olfatear, pero esta vez mucho m&aacute;s fuerte y penetrante. Volvi&oacute; a mirar al derribado musculoso y repar&oacute; en sus monta&ntilde;osas nalgas separadas por correas de cuero rosado y precisamente entre medio de su grieta, un hinchado y chorreante ojete abierto como la boca de un pez pidiendo comida.<\/p>\n<p>Ante tal escenario, Dion no pudo contener a&ntilde;os de restricci&oacute;n sexual canalizados por la venta de droga y se ech&oacute; a la carrera en un embate col&eacute;rico mientras desabrochaba su pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Loverboy comenzaba a recuperar el conocimiento luego de la trompada. Utilizando sus fornidos brazos comenz&oacute; a tratar de erguirse cuando sinti&oacute; un desmesurado peso contra sus espaldas que lo regres&oacute; a su posici&oacute;n inicial. El atl&eacute;tico y alto traficante se hab&iacute;a tumbado sobre su lomo y tom&aacute;ndolo con fuerza por las mu&ntilde;ecas clavando sus 23 cent&iacute;metros de verga dentro del h&uacute;medo y necesitado culo del muchacho.<\/p>\n<p>Sorprendentemente Dion sinti&oacute; como las cavernosas y calientes entra&ntilde;as del robusto adolescente no opon&iacute;an ninguna resistencia a la invasi&oacute;n de su garrote. Luego de una vida entera de prohibiciones sexuales, por fin pod&iacute;a descargar su apetito sexual en las firmes carnes del inexperto h&eacute;roe. Si al fin y al cabo ya era un consumado personaje del mundo de la ilegalidad, porque no deleitarse con la c&aacute;lida recibida que se le ofrec&iacute;a en esos momentos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Oh mi Dios! &ndash; Grit&oacute; nuestro palad&iacute;n con un amplio gesto de gusto en su rostro, cuando experiment&oacute; por primera vez su culo colmado por la oscura verga de su contraparte. Por fin, encontraba la fuente de aquella intensa picaz&oacute;n que sent&iacute;a en sus entra&ntilde;as que, en aquellos momentos, estaba siendo frotada y calmada.<\/p>\n<p>Con la respiraci&oacute;n contenida torci&oacute; su cabeza y se encontr&oacute; con el rostro de Dion. Los dos hombres, nariz con nariz, se tomaron unos segundos para sentir los jadeos del otro. Incluso el mancebo adolescente, llevado por la ebriedad del momento, busco besar los labios del atezado traficante a lo que este &uacute;ltimo alej&oacute; su semblante.<\/p>\n<p>Loverboy concluy&oacute; que su nombre se originaba en algo m&aacute;s profundo que unos simples ganas de ser amado. Sinti&oacute; un inmenso placer al ver el rostro de satisfacci&oacute;n del traficante, se sinti&oacute; poderoso al brindar su cuerpo para que aquel hombre pueda canalizar la ira contenida por la proscripci&oacute;n del sexo. En definitiva &eacute;l hab&iacute;a surgido para demostrar que la sexualidad no puede ser prohibida.<\/p>\n<p>Mientras Dion continuaba cogiendo aquel tierno ojete, nuestro sometido h&eacute;roe gem&iacute;a afligidamente con cada embestida.<\/p>\n<p>-As&iacute; que esto era lo que realmente buscabas. &iquest;No es as&iacute;? &ndash; Pregunt&oacute; entrecortadamente el turbio comerciante.<\/p>\n<p>-&iexcl;Si&hellip;! &iexcl;Si&hellip;! &iexcl;Si&hellip;!-Respondi&oacute; el muchacho en notable estado de &eacute;xtasis mientras sent&iacute;a la presi&oacute;n de su verga erecta contra el s&oacute;lido suspensor de cuero rosado. Aquel estrujamiento, aquel dolor, ten&iacute;a un seductor atractivo. Era como si potenciara sus anales sensaciones internas.<\/p>\n<p>Cada embestida propinada al menudo y fornido veintea&ntilde;ero incitaba un hondo gemido de placer como salido desde sus mismas entra&ntilde;as. Era tal el delirio en el que se estaba sumiendo, que nunca le import&oacute; la basura derramada de aquellas bolsas que rasgaba con la punta de sus dedos.<\/p>\n<p>Los 23 cent&iacute;metros de Dion se zambull&iacute;an cruelmente entre los blandos labios del agujero de Loverboy. Sus duras y firmes nalgas eran la &uacute;nica resistencia que el traficante encontraba para seguir avanzando, adem&aacute;s, cada choque del moreno malhechor hac&iacute;an que estas reboten contra sus angostas caderas mientras su hoyo anunciaba cada entrada de aquella verga con un estruendoso sonido producido por el inusual fluido espeso que no paraba de surgir del interior de su trasero.<\/p>\n<p>En un enajenado arrebato de voracidad, Dion liber&oacute; las mu&ntilde;ecas del joven adolescente y lo tom&oacute; con firmeza de sus caderas. Se irgui&oacute; sobre sus piernas remolcando a Loverboy por entre los despojos de inmundicia, dejando al chico casi pendinedo y apenas sujetado a algunas bolsas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Tu culo no puede ser m&aacute;s delicioso, peque&ntilde;a perra pervertida!- Grit&oacute; Dion mientras golpeaba fuertemente las entra&ntilde;as de nuestro entregado h&eacute;roe.<\/p>\n<p>El haber sido tratado en femenino despert&oacute; en el joven Loverboy un fascinante y delicioso estado de sumisi&oacute;n. Sab&iacute;a que estaba siendo dominado por un perturbado delincuente y sin embargo adoraba la adrenalina que ello le produc&iacute;a. Girando su torso observ&oacute; el rostro desencajado de su opresor con un gesto de s&uacute;plica en el suyo. Los golpes del traficante se enfatizaban cada vez m&aacute;s y su carnoso m&aacute;stil se sent&iacute;a cada vez m&aacute;s ancho. Como a punto de explotar.<\/p>\n<p>-Ahora ver&aacute;s lo que siente estar realmente lleno- adelant&oacute; el moreno agresor.<\/p>\n<p>Dicho esto, un chorro abundante y pastoso de semen llen&oacute; las v&iacute;sceras del corpulento y dominado Loverboy. Al contacto con el misterioso fluido secretado por el chico origin&oacute; una caliente efervescencia caustica.<\/p>\n<p>-&iexcl;Arde! &iexcl;Arde mucho! &ndash; comenz&oacute; a gritar el joven palad&iacute;n tom&aacute;ndose de sus musculosos gl&uacute;teos intentado separarlos m&aacute;s entre s&iacute;, al tiempo que Dion retiraba el erguido pedazo de su culo.<\/p>\n<p>Una espuma blanquecina comenz&oacute; a borbotear de aqu&eacute;l monta&ntilde;oso trasero.<\/p>\n<p>Mientras Loverboy se retorc&iacute;a sobre las bolsas de basura con sus nalgas levantadas hacia el nocturno cielo, Dion retroced&iacute;a horrorizado, como escapando r&aacute;pidamente ante aquel extra&ntilde;o acontecimiento. Olvidando que tra&iacute;a sus pantalones bajos, trastabill&oacute; cayendo de espaldas contra el ro&ntilde;oso pavimento. Tal impacto dej&oacute; sedado al traficante unos instantes en el suelo.<\/p>\n<p>El intenso ardor se apacigu&oacute; r&aacute;pidamente dentro de las entra&ntilde;as del musculoso joven. Aquella volc&aacute;nica sensaci&oacute;n se desvaneci&oacute; dejando un c&aacute;lido hormigueo mucho m&aacute;s placentero y Loverboy recuper&oacute; un poco del juicio perdido luego de la lujuriosa embestida recibida por el maleante. Con la respiraci&oacute;n entrecortada, transpirado y aun sinti&eacute;ndose algo desorientado, finalmente se puso de pie. Trat&oacute; de aflojar su braguero rosado para descomprimir la presi&oacute;n al que su miembro y sus bolas estaban siendo sometidos, pero le fue imposible. Estaba muy ce&ntilde;ido a su entrepierna. Sinti&oacute; la calidez de la espumante mezcla de semen y fluido bajar por sus muslos interiores y su m&uacute;sculo puborrectal ensanchado y palpitante. Gir&oacute; su torso buscando a su agresor, para encontrarlo abatido en el suelo con la verga a&uacute;n erecta apuntado hacia el firmamento estrellado.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a mucha conclusi&oacute;n que sacar: Loverboy necesitaba m&aacute;s de aquella vara carnosa y Dion se la estaba regalando. Como un felino acechando a su presa, una abstra&iacute;da masa de m&uacute;sculos veintea&ntilde;eros se acerc&oacute; al alto moreno adormecido. No pod&iacute;a apartar la mirada de aquella r&iacute;gida estaca inflamada, venosa y oscura. La cabeza y el tronco a&uacute;n se manten&iacute;an perfectamente lubricados por la emulsi&oacute;n resultante del primer orgasmo.<\/p>\n<p>El retaco adolescente contempl&oacute; unos segundos a su somnoliento oponente parado y con sus pies a cada lado de sus caderas. La respiraci&oacute;n del muchacho se agitaba m&aacute;s a cada segundo, pod&iacute;a sentir como el obsceno jugo ca&iacute;a a chorros pulsantes desde el interior de su esf&iacute;nter. Mordi&eacute;ndose el labio inferior comenz&oacute; a bajar su redondo culo directamente hacia la brillante y gruesa cabeza de la verga de Dion. A pesar que hac&iacute;a apenas unos minutos que finalizaba de ser duramente follado, Loverboy a&uacute;n sent&iacute;a una incontrolable necesidad de montar aquel m&aacute;stil. Y as&iacute; lo hizo: agachado sobre el moreno traficante, el imponente trasero del musculoso veintea&ntilde;ero recib&iacute;a lentamente la pulposa barra de carne en sus humedecidas tripas, mientras sus ojos apuntaban al ennegrecido cielo nocturno y los dedos de sus manos sosten&iacute;an sus firmes muslos internos muy cerca de braguero de cuero.<\/p>\n<p>Dion recobr&oacute; la lucidez con una sedosa sensaci&oacute;n c&aacute;lida alrededor de su tiesa verga. El joven justiciero enmascarado estaba cabalgando sobre &eacute;l de una manera pausada. Desde su perspectiva, pod&iacute;a ver al fornido muchacho retorcido de placer subiendo y bajando por la envergadura de su miembro. Pod&iacute;a ver sus gigantescos pechos esculpidos, terminados cada uno en unos incre&iacute;blemente picudos pezones amarronados y contorneados por un arn&eacute;s chistosamente rosa, rebotando contrarios a sus movimientos. Pod&iacute;a o&iacute;r sus entrecortados gemidos agudos, como los de una jovencita mientras era desvirgada, solo que este caso &ldquo;la jovencita&rdquo; no era m&aacute;s que un delicadamente blanquecino chico musculoso deseoso de llenar sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>-&iquest;As&iacute; que esta es tu manera de detener el delito, marica?- Pregunt&oacute; sarc&aacute;sticamente Dion.<\/p>\n<p>El chico baj&oacute; la mirada que ten&iacute;a puesta en el espacio y se percat&oacute; que su oponente hab&iacute;a recobrado el conocimiento. Ten&iacute;a sus forzudos brazos morenos cruzados por detr&aacute;s de la cabeza mir&aacute;ndolo socarronamente.<\/p>\n<p>Loverboy no respondi&oacute; la ir&oacute;nica pregunta, no ten&iacute;a mucho que responder y adem&aacute;s estaba muy absorto en la punzante sensaci&oacute;n que le brindaba aquel erecto falo venoso dentro de sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Los dos hombres se miraron fijamente. El curvil&iacute;neo adolescente extendi&oacute; sus brazos para tomar las mu&ntilde;ecas del moreno traficante y nuevamente, sus bocas quedaron a escasos cent&iacute;metros pero ninguno amag&oacute; a disminuir a&uacute;n m&aacute;s aquel insignificante espacio, se pod&iacute;an sentir sus agitadas respiraciones mientras el joven sub&iacute;a y bajaba muy lentamente, contrayendo su esf&iacute;nter y degustando cada vena de la verga de su contrincante. Sus gemidos no mermaban, dejando en claro que el musculoso joven disfrutaba incre&iacute;blemente de aqu&eacute;l flagelo autoimpuesto.<\/p>\n<p>Por su parte Dion no opon&iacute;a ninguna resistencia, ni siquiera parec&iacute;a cansado luego del primer lechazo que hab&iacute;a disparado dentro del culo musculoso del heroico novato. Solo dejaba que Loverboy se satisficiera con su oscuro pedazo de carne. Era una delicia ver al torneado joven justiciero totalmente doblegado a su palpitante verga.<\/p>\n<p>Del interior de las entra&ntilde;as del chico, a&uacute;n continuaba emanando borbotones de su misterioso fluido viscoso, que se escurr&iacute;a a lo largo del moreno falo erecto, lustrando sus gigantescas y lampi&ntilde;as pelotas, para terminar en el descuidado suelo y formando un gran charco del que parec&iacute;an no prestar atenci&oacute;n ninguno de los dos.<\/p>\n<p>De pronto y sin hacer mucha fuerza, el moreno tit&aacute;n solt&oacute; las mu&ntilde;ecas que manten&iacute;a sostenidas de nuestro heroico joven, incorpor&oacute; solamente su torso, obligando a Loverboy a aferrarse de su cuello para no caer al suelo. Su verga, ensanchaba el agujero del palad&iacute;n con un efecto de palanca provocando un hondo y extenso gemido en un tono a&uacute;n m&aacute;s agudo. Rode&oacute; con sus fuertes brazos la cintura del chico y, cerrando los ojos, simplemente apoy&oacute; sus gruesos labios en la boca del joven.<\/p>\n<p>Loverboy se sinti&oacute; a&uacute;n mas vulnerable. Dej&oacute; de rebotar sobre el macizo tronco oscuro, dejando que se hunda completamente dentro de s&iacute; hasta donde sea posible. Era la primera vez que era besado por un hombre, y si mal no recordaba, era la primera vez que era besado.<\/p>\n<p>Ambos hombres se miraron fijamente, otra vez. La agitaci&oacute;n de ambas respiraciones se entremezclaba en el corto espacio que quedaba entre los labios de los individuos.<\/p>\n<p>Para Loverboy aquel instante dur&oacute; una eternidad, principalmente tratando de adivinar los pensamientos del moreno traficante, quiz&aacute;s buscando algo m&aacute;s en aquella mirada lujuriosa.<\/p>\n<p>Pero la eternidad concluy&oacute; enseguida.<\/p>\n<p>-&iexcl;Quietos! &iexcl;Quedan detenidos en el nombre de ley!- Se oy&oacute; proveniente del principio del l&uacute;gubre y estrecho callej&oacute;n. Dos Sex-Arrest se aproximaban corriendo velozmente hacia el abandonado espacio que hab&iacute;a reunido a los hambrientos amantes.<\/p>\n<p>Sin dudarlo un instante, Loverboy quit&oacute; la enorme verga que invad&iacute;a el interior de sus entra&ntilde;as, se puso de pie ante la mirada at&oacute;nita del musculoso traficante de color, e instintivamente dio un salto hacia atr&aacute;s en una gimn&aacute;stica demostraci&oacute;n de sus nuevas cualidades de h&eacute;roe. Dion observaba sorprendido mientras el curvil&iacute;neo adolescente se alejaba de &eacute;l y de su verga perfectamente erecta con aquella atl&eacute;tica pirueta, mientras era irrigado por los copiosos jugos viscosos que arrojaba el h&eacute;roe en la inercia del giro. Desde el pecho hasta su rostro, era salpicado por la pestilente sustancia de nuestro heroico muchacho.<\/p>\n<p>Los gruesos muslos de Loverboy se tensaron fuertemente cuando sus pies hicieron contacto con el suelo, y continu&oacute; flexionando sus rodillas para amortiguar la ca&iacute;da. A medida que descend&iacute;a y sus perfectos gl&uacute;teos se abr&iacute;an, un gran torrente de su n&eacute;ctar interior ca&iacute;a formando un charco transl&uacute;cido en el mugriento piso. Tras tomar impulso, dio nuevamente un segundo salto pero esta vez descendi&oacute; &aacute;gilmente en la estrecha cornisa de la muralla de ladrillos.<\/p>\n<p>Resguardado en la oscuridad de las sombras, desde lo alto del murall&oacute;n, observ&oacute; como los &ldquo;Sex-Arrest&rdquo; deten&iacute;an al anonadado traficante a&uacute;n con su miembro erecto. Tirado en el suelo, le colocaron cuatro grilletes cromados: dos en las mu&ntilde;ecas y dos m&aacute;s en sus tobillos. Una poderosa fuerza magn&eacute;tica se activ&oacute; repentinamente, inmoviliz&aacute;ndolo por completo.<\/p>\n<p>-&iquest;El otro delincuente logr&oacute; escapar, Capit&aacute;n?- Pregunt&oacute; el m&aacute;s menudo y regordete Sex-Arrest.<\/p>\n<p>El Capit&aacute;n se arrodill&oacute; frente al charco gelatinoso expulsado del interior de las entra&ntilde;as sobre-excitadas de Loverboy. Tom&oacute; una muestra con sus dedos enfundados en unos guantes negros de cuero brillante y luego de examinar la consistencia, oli&oacute; la pestilente sustancia. El fuerte olor no provoc&oacute; ni una muesca en su anguloso y ancho rostro. Simplemente se irgui&oacute; mirando hac&iacute;a la profunda oscuridad de la noche, justo en direcci&oacute;n desde lo observaba el heroico musculoso.<\/p>\n<p>&#8211; Si, Teniente, logr&oacute; escapar. Pero algo me dice que pronto tendremos noticias de &eacute;l &ndash; Respondi&oacute; desafiante el Capit&aacute;n Ruttenford.<\/p>\n<p>Paralizado por una sensaci&oacute;n de intimidaci&oacute;n ante aquel Capit&aacute;n e incapaz de reaccionar, Loverboy observ&oacute; c&oacute;mo se llevaban a Dion suspendido en el aire gracias a la acci&oacute;n de los grilletes, por el angosto y l&uacute;gubre pasillo que los dirig&iacute;a hacia la transitada avenida. El regordete Teniente caminaba detr&aacute;s del levitado cuerpo mientras que el Capit&aacute;n Ruttenford no quitaba la mirada de la oscuridad que albergaba a nuestro macizo h&eacute;roe. Parec&iacute;a como si ambos se estuviesen mirando directamente. Por un instante Loverboy dudaba si realmente estaba siendo visto o no por el Capit&aacute;n.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Loverboy Hace muchos a&ntilde;os, para prevenir la degeneraci&oacute;n extrema de la sociedad, los l&iacute;deres del mundo, decidieron tomar medidas dr&aacute;sticas para salvar a la gente. Vieron al sexo como la causa de todos los problemas de la sociedad, quedando penalizado por ley y sin excepciones. 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