{"id":23273,"date":"2020-04-15T03:30:27","date_gmt":"2020-04-15T03:30:27","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-15T03:30:27","modified_gmt":"2020-04-15T03:30:27","slug":"esclavitud-en-cuarentena-dia-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/esclavitud-en-cuarentena-dia-1\/","title":{"rendered":"Esclavitud en cuarentena: D\u00eda N\u00ba 1"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23273\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La amenaza del nuevo coronavirus ya era alarmante, sin embargo, en mi pa&iacute;s los casos eran pocos.&nbsp; Por lo mismo el Presidente hab&iacute;a pedido el aislamiento de todos en nuestras casas, aunque no era una cuarentena obligatoria&#8230; todav&iacute;a.<\/p>\n<p>Con el paso de las semanas en solitario, la falta de actividad sexual empezaba a pasar factura en todos. Ante la escasez, entr&eacute; a una p&aacute;gina de citas para buscar alguien con quien ponerme caliente por medio de conversaciones y fotograf&iacute;as. Coloqu&eacute; mi descripci&oacute;n b&aacute;sica: Amo joven, dominante y atractivo en busca de perrita sumisa. Con el paso de los d&iacute;as tuve una que otra conversaci&oacute;n, pero nada muy interesante, hasta que apareci&oacute; una chica de 25 a&ntilde;os. Ella respondi&oacute; a mi perfil cont&aacute;ndome que ten&iacute;a muy poca experiencia en el BDSM, pero que siempre hab&iacute;a deseado que un hombre la usara como esclava sexual. Ella me envi&oacute; sus fotograf&iacute;as desnuda y me volvi&oacute; loco: curvas pronunciadas, piel blanca, bustos peque&ntilde;os pero redondos, pezones pronunciados y unas nalgas grandes y hermosas que combinaban con su cara perfilada, sonrisa blanca, ojos negros intensos y un pelo negro y lizo que llegaba hasta su mand&iacute;bula. Una femme fatale.<\/p>\n<p>Yo le envi&eacute; mis fotograf&iacute;as y fui completamente de su agrado, creando una qu&iacute;mica al instante. A partir de ah&iacute; las conversaciones empezaron a subir de nivel y ambos entramos en confianza. Conversamos sobre l&iacute;mites, pr&aacute;cticas comunes, cosas que nos gustar&iacute;a hacer etc. La chica no hab&iacute;a hecho m&aacute;s que sexo vainilla, pero parec&iacute;a tener muchas ganas de ser sometida, de experimentar y lo m&aacute;s importante: obedecer a todas mis perversiones.<\/p>\n<p>La excitaci&oacute;n de las conversaciones hab&iacute;a llegado a un nivel alt&iacute;simo, acompa&ntilde;adas de muchas fotograf&iacute;as y videos calientes. As&iacute; que un d&iacute;a no pudimos m&aacute;s y quedamos de vernos, aunque rompi&eacute;ramos con las recomendaciones del gobierno. Ella llegar&iacute;a el viernes en la noche a mi casa y disfrutar&iacute;amos de una sesi&oacute;n Dominante\/Sumisa por un par de horas. Hab&iacute;amos quedado en avanzar lentamente pero que ella obedecer&iacute;a a todo.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; el viernes, son&oacute; el timbre, abr&iacute; la puerta y qued&eacute; fascinado con la mujer que ten&iacute;a al frente. Al verme le entr&oacute; una ola de timidez y agach&oacute; la cabeza. Yo la salud&eacute; y con mi mano levant&eacute; su barbilla hasta verla directamente a los ojos.<\/p>\n<p>-Hola. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?<\/p>\n<p>-Bbb&hellip; (Su voz se cortaba) b&hellip; bien, un poco nerviosa.<\/p>\n<p>-Tranquila, no tienes que entrar si no lo deseas.<\/p>\n<p>-No, si quiero entrar. Solo tengo un poco de ansiedad.<\/p>\n<p>La invit&eacute; a pasar adelante mostr&aacute;ndole la casa hasta llegar a la sala, donde le orden&eacute; desnudarse. Ella lo fue haciendo lentamente hasta que dej&oacute; su bello cuerpo al descubierto. Me acerqu&eacute;, acarici&eacute; cada parte de su piel. Me detuve en sus pezones, me chup&eacute; los dedos y empec&eacute; a acariciarlos. Ella cerr&oacute; los ojos, se mordi&oacute; los labios y dej&oacute; salir un gemido. Al sentirlos duros como piedra los pellizqu&eacute; duro y jal&eacute; con fuerza. Su siguiente gemido se cort&oacute; y se transform&oacute; en un grito ahogado abriendo sus ojos y boca. Met&iacute; mi dedo en su boca, y mi otra mano ejerci&oacute; presi&oacute;n en su cuello. Me acerqu&eacute; m&aacute;s y la bes&eacute; apasionadamente. Al soltarme vi que su cuerpo temblaba en una mezcla de excitaci&oacute;n y miedo, mientras una peque&ntilde;a gota ca&iacute;a por su entrepierna.<\/p>\n<p>Me alej&eacute; unos pasos para contemplar esa obra maestra. Tom&eacute; una caja peque&ntilde;a que estaba en la mesa de la sala.<\/p>\n<p>-Ac&aacute; est&aacute; un peque&ntilde;o regalo de bienvenida. Te pondr&aacute;s esto para iniciar y te ir&aacute;s con esto puesto.<\/p>\n<p>Se lo di en sus manos, ella lo abri&oacute; nerviosa y sac&oacute; de la caja un collar de cuero blanco, una correa para el collar, un peque&ntilde;o buttplug plateado con un diamante en el final y unas pinzas de metal para los pezones con una cadena que se amarraba entre s&iacute;.<\/p>\n<p>Su cara reflejaba temor.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; opinas?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, me excita mucho, s&eacute; que lo he querido, pero esto es muy fuerte, mis pezones son muy sensibles y mi culito es virgen. No creo poder aguantarlo.<\/p>\n<p>Eso era lo que m&aacute;s tem&iacute;a. Era una chica caliente con fantas&iacute;as ocultas, pero no estaba segura de su verdadera sumisi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Entiendo, es una l&aacute;stima.<\/p>\n<p>Mis palabras se cortaron por mi celular que no paraba de sonar. Me preocup&oacute; tanta insistencia.<\/p>\n<p>-Dame un momento, contesto est&aacute; llamada y vemos qu&eacute; hacemos.<\/p>\n<p>Contest&eacute;, era un amigo cercano dici&eacute;ndome que pusiera urgentemente el televisor con el noticiero nacional.<\/p>\n<p>Llam&eacute; a la chica y le dije que me siguiera. Fuimos hasta la sala de televisi&oacute;n y encend&iacute; el aparato. Ella no entend&iacute;a lo que pasaba. Al poner el noticiero apareci&oacute; el presidente en un discurso claro y conciso. Ante el aumento de casos del coronavirus entr&aacute;bamos en una cuarentena obligatoria. Por 40 d&iacute;as nadie pod&iacute;a salir de su casa por ninguna raz&oacute;n. Pedidos de supermercado, comida o farmacia deb&iacute;an de ser expr&eacute;s y gestionados por el gobierno. Todos los ciudadanos ten&iacute;an dos horas para estar en sus casas.<\/p>\n<p>Apagu&eacute; el televisor y habl&eacute; directo con la chica.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; piensas, quieres irte?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, podr&iacute;a irme, o podr&iacute;amos quedarnos juntos estos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Pero yo no estaba para andar con rodeos y mucho menos mantener por 40 d&iacute;as a una ni&ntilde;a que no ten&iacute;a claro lo que buscaba. As&iacute; que le habl&eacute; sin contemplaciones.<\/p>\n<p>-Tienes dos opciones.<\/p>\n<p>1. Te vistes inmediatamente y te vas.<\/p>\n<p>2. Te quedas, pero no ser&aacute;s mi invitada, ser&aacute;s mi esclava. Cumplir&aacute;s con todas mis exigencias, ser&aacute;s mi objeto sexual, te usare para mi placer. Te cuidar&eacute; y te consentir&eacute;, pero tambi&eacute;n te castigar&eacute; y ser&aacute; muy fuerte. Tu dolor ser&aacute; mi excitaci&oacute;n, te voy a torturar y hacer sufrir de maneras que no esperar&iacute;as jam&aacute;s. Cada cent&iacute;metro de tu cuerpo ser&aacute; m&iacute;o, voy a usar todos tus agujeros, ser&aacute;s mi inodoro, mi juguete, mi objeto de placer. En estos 40 d&iacute;as tu &uacute;nico objetivo ser&aacute; servirme, no tendr&aacute;s voz ni voto. Tus l&aacute;grimas y gritos no me har&aacute;n parar, por el contrario, me motivar&aacute;n a seguir. Me servir&aacute;s solo a m&iacute;, pero yo tambi&eacute;n te dar&eacute; placer.<\/p>\n<p>As&iacute; que te repito, este es tu momento para irte, pero si te quedas ser&aacute;s mi propiedad, mi perra y yo ser&eacute; tu amo y tu autoridad. Lo que te propongo no es f&aacute;cil, as&iacute; que te dar&eacute; tiempo para pensarlo. Yo ir&eacute; a mi oficina a arreglar unos detalles y saldr&eacute; en dos horas, tiempo suficiente para pensar e irte. Si cuando salgo sigues ac&aacute;, no tendr&aacute;s opci&oacute;n de retirarte y a partir de ese momento ser&aacute;s m&iacute;a.<\/p>\n<p>Efectivamente cumpl&iacute; con mi parte, dej&eacute; la puerta principal abierta y me retir&eacute; a arreglar temas de mi negocio. Pasadas las dos horas decid&iacute; salir. Cuando llegu&eacute; a la sala ah&iacute; estaba ella, con su ropa interior puesta y sentada en un sill&oacute;n. Al verla se me dibuj&oacute; una sonrisa s&aacute;dica en la cara con una ligera carcajada. Ella me vio con miedo y de su mejilla sali&oacute; una l&aacute;grima, sab&iacute;a que a partir de ahora estaba a mi merced, y aunque se arrepintiera no podr&iacute;a irse. Solo ser&iacute;a un objeto para ser usado, humillado y torturado m&uacute;ltiples veces.<\/p>\n<p>-Me alegra que decidas quedarte. &iquest;Sabes que ahora me perteneces?<\/p>\n<p>-As&iacute; es.<\/p>\n<p>-&iexcl;Primer error! Est&aacute; vez lo voy a perdonar, pero NO puede volver a pasar. Cada vez que te ordene algo o te pregunte cualquier cosa debes responder &ldquo;si amo&rdquo; o &ldquo;no amo&rdquo;, si no, ser&aacute;s fuertemente castigada. &iquest;Est&aacute; claro?<\/p>\n<p>-Si amo.<\/p>\n<p>-Muy bien. A partir de ahora estar&aacute;s siempre desnuda al menos que te pida lo contrario. R&aacute;pido, qu&iacute;tate la ropa interior y ponte de rodillas. &iquest;Fui claro?<\/p>\n<p>-S&iacute;, est&aacute; bien<\/p>\n<p>-&iquest;PERD&Oacute;N? No aprendes por las buenas. Se dice &ldquo;Si<\/p>\n<p>Amo&rdquo;. Viene el primer castigo y ser&aacute; duro.<\/p>\n<p>Su carita se llen&oacute; de p&aacute;nico y de su boca no sal&iacute;an las palabras.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n amo, por favor, no estoy acostumbrada, se lo pido por favor, perd&oacute;nenme.<\/p>\n<p>-Amor m&iacute;o, obvio que no est&aacute;s acostumbrada. Pero con un peque&ntilde;o castigo ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil. Aqu&iacute; el &uacute;nico perd&oacute;n que vale es aceptar lo que viene.<\/p>\n<p>Ella estaba tan nerviosa que se hab&iacute;a olvidado mi &uacute;ltima orden. Segu&iacute;a ah&iacute;, de pie y con su ropa interior.<\/p>\n<p>-Sigues sin entender. &iquest;Puedo saber por qu&eacute; no est&aacute;s de rodillas y desnuda? Vienen dos castigos.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n amo, en serio lo siento mucho.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente se quit&oacute; su ropa y se arrodill&oacute; enseguida.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute;, tom&eacute; su carita, la levant&eacute; y le di un fuerte beso. El beso de judas.<\/p>\n<p>-Vas a recibir una fuerte introducci&oacute;n, pero te prometo que vas a disfrutar.<\/p>\n<p>Tom&eacute; la caja de su regalo y saqu&eacute; el collar de cuero blanco. Se lo coloqu&eacute; con un candado peque&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Oficialmente eres mi perrita. Este collar solo te lo voy a quitar para ba&ntilde;arte. De &eacute;l amarrar&eacute; la correa y me seguir&aacute;s de rodillas a donde sea que yo te lleve. &iquest;Est&aacute; claro?<\/p>\n<p>-Si amo.<\/p>\n<p>Luego agarr&eacute; el peque&ntilde;o buttplug. Disfrut&eacute; ver su cara de miedo. Jal&eacute; del llevando su cabeza hacia abajo hasta que estuviera pegada al suelo. De esta forma sus nalgas quedaron al aire, dejando al descubierto su tallado hueco. Me coloqu&eacute; detr&aacute;s y con mis dedos empec&eacute; a jugar con su vagina. Estaba incre&iacute;blemente mojada. Baj&eacute; mi cara y empec&eacute; a chupar su h&uacute;meda vagina. Mi lengua recorr&iacute;a todo su sexo mientras escuchaba sus gemidos. Sent&iacute;a el sabor de sus fluidos y eso me pon&iacute;a a mil. Met&iacute; un par de dedos y empec&eacute; a masturbarla mientras mi lengua sub&iacute;a hasta su culito. Empec&eacute; a chupar y meter mi lengua lo m&aacute;s que se pudiera. De esta forma masturbaba su vagina mientras chupaba su ano. Ella se llenaba de placer, gem&iacute;a cada vez m&aacute;s alto. Saqu&eacute; mis dedos de su vaginita y met&iacute; mi dedo &iacute;ndice en su ano. Ella se quej&oacute; ligeramente. Con la otra mano tom&eacute; el buttplug, lo chup&eacute; y lo coloqu&eacute; en la entrada de su culo. El metal fr&iacute;o la hizo levantar la cabeza y en ese momento lo met&iacute; de golpe. El juguete era realmente peque&ntilde;o pero su entrada sorpresiva la hizo soltar un grito.<\/p>\n<p>-Yo s&eacute; que si no han usado tu culo antes esto se siente inc&oacute;modo. Pero para el final de esta cuarentena tendr&aacute;s mi pu&ntilde;o entero adentro. As&iacute; que mejor acost&uacute;mbrate.<\/p>\n<p>-Si amo -dijo entre jadeos. Su cara estaba roja entre una mezcla de placer y dolor.<\/p>\n<p>-Ves mi amor, vas a disfrutar. Pero no creas que me olvido de tus castigos. As&iacute; que vamos con el primero. Te quiero de pie con tus manos atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Ella acat&oacute; la posici&oacute;n r&aacute;pidamente. Yo tom&eacute; las pinzas para los pezones y se las mostr&eacute; en su cara.<\/p>\n<p>-Estas pinzas de metal son para principiantes, su punta es plana y tampoco ejercen mucha presi&oacute;n. Pero vamos a hacer algo distinto. Vamos a convertirlas en una m&aacute;quina de tortura que te har&aacute;n sufrir un dolor completamente nuevo. Me hab&iacute;as dicho que tus pezones son sensibles. As&iacute; que esto lo vas a sufrir. No tendr&aacute;s derecho a quejarte, solo vas a recibir el castigo. El dolor va a inundar tu cuerpo y cortar tu respiraci&oacute;n. Debes de aguantar, porque en estos 40 d&iacute;as sufrir&aacute;s mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>Parte de describir el castigo por venir es jugar con su mente, quebrarla, hacerla sentir todo m&aacute;s intensamente. Y estaba funcionando. Su cara mostraba mucho temor.<\/p>\n<p>Tom&eacute; una de las pinzas con una mano y con la otra saqu&eacute; un encendedor de mi bolsillo. Encend&iacute; el mechero y con la peque&ntilde;a llama empec&eacute; a calentar la boquilla de las pinzas. Estas empezaron a soltar humo y cambiaron ligeramente su color para demostrar que estaban hirviendo. Guard&eacute; el encendedor y con esa mano tome su pez&oacute;n izquierdo. Su cara reflejaba p&aacute;nico completo.<\/p>\n<p>-&iexcl;No, no, no! Por favor se lo pido. Perd&oacute;n no haga esto, no estoy lista, mis pez&hellip;<\/p>\n<p>Sin dejarla hablar m&aacute;s abr&iacute; la pinza al rojo vivo y la dej&eacute; cerrar de golpe en su pez&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;AHHH! &iexcl;no, no, no! Qu&iacute;tamela, por favooor.<\/p>\n<p>Las l&aacute;grimas sal&iacute;an de sus ojos, gritaba y pegaba alaridos con una voz ahogada mientras su cuerpo temblaba. Jam&aacute;s esperaba un castigo as&iacute;. El calor de las pinzas la hac&iacute;a sentir que su pez&oacute;n estaba siendo destruido, aunque en realidad no pasar&iacute;a de una quemadura leve, la magia de esta tortura es que el dolor puede ser muy intenso.<\/p>\n<p>-Vamos con el otro.<\/p>\n<p>-&iexcl;POR FAVOR NO! Ya aprend&iacute;, no puedo m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iexcl;Silencio! El castigo va a suceder s&iacute; o s&iacute;. T&uacute; no tienes voz y si no guardas silencio voy a tener que sumarte m&aacute;s castigos. El siguiente ser&aacute; calentar el plug que tienes en tu culo y meterlo de golpe.<\/p>\n<p>Ella se silenci&oacute; de solo pensar en su culo ardiendo de esa forma. As&iacute; que tom&eacute; la otra pinza y repet&iacute; el proceso. Al soltar las boquillas hirviendo los gritos volvieron a inundar la sala.<\/p>\n<p>Di unos minutos a que su cuerpo se acostumbrara al dolor. Me acerqu&eacute;, la tranquilic&eacute;, limpi&eacute; sus l&aacute;grimas y la bes&eacute;.<\/p>\n<p>-Listo el castigo #1 de hoy. Ahora vas a seguirme de rodillas al cuarto de juegos. Ah&iacute; recibir&aacute;s tu segundo castigo y tu iniciaci&oacute;n de bienvenida.<\/p>\n<p>Le puse la correa y ella inmediatamente se tir&oacute; al piso y empez&oacute; a gatear detr&aacute;s de m&iacute;. Caminamos hasta llegar a mi cuarto de juego, una zona llena de objetos de tortura, l&aacute;tigos, consoladores de todos los tama&ntilde;os, m&aacute;quinas, mesas de &ldquo;trabajo&rdquo; y muebles para posiciones sexuales. La cara de la esclava era una combinaci&oacute;n entre una ni&ntilde;a en una jugueter&iacute;a y la reacci&oacute;n a una pel&iacute;cula de terror.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; opinas mi perrita?<\/p>\n<p>-Opino que voy a sufrir mucho ac&aacute; adentro.<\/p>\n<p>-As&iacute; es. &iquest;Lo vas a disfrutar?<\/p>\n<p>-Si mi amo.<\/p>\n<p>La llev&eacute; hasta el centro de la habitaci&oacute;n en donde est&aacute; la mejor mesa de &ldquo;trabajo&rdquo;. Es una mesa hecha a la medida, blanca, fr&iacute;a, de fibra de vidrio. Esta mesa tiene 4 grilletes, uno en cada esquina y alrededor tiene diferentes anillas para poder realizar todo tipo de amarres con cuerdas. Adem&aacute;s, se puede subir y bajar a diferentes alturas.<\/p>\n<p>Baj&eacute; la mesa casi al piso y la hice subirse, quedando en ella en la posici&oacute;n de &ldquo;perrito&rdquo;. Amarr&eacute; cada extremidad en los grilletes, de esta forma no ten&iacute;a voluntad alguna sobre su cuerpo y por &uacute;ltimo levante la mesa hasta una altura a nivel de mi abdomen. Ella se ve&iacute;a asustada, pero la excitaci&oacute;n y el placer eran algo mayor.<\/p>\n<p>-Ahora est&aacute;s lista para mi segundo castigo. Este no ser&aacute; tan intenso como el anterior, pero si m&aacute;s largo y muy doloroso. Por eso te necesito amarrada, para que no tengas a donde ir ni a donde moverte.<\/p>\n<p>Me excit&eacute; con solo ver su carita llena de miedo. Fui hasta la pared con los instrumentos de azote y tom&eacute; una varilla de bamb&uacute; especial para azotar. Se la ense&ntilde;e de frente y la agit&eacute; para que escuchara el movimiento de la fusta.<\/p>\n<p>-Vas a obedecerme por 40 d&iacute;as. Necesito que entiendas bien esto. Para que no se te olvide, ser&aacute;n 40 azotes en tus nalgas con todas mis fuerzas. &iquest;Est&aacute; claro?<\/p>\n<p>-Si amo<\/p>\n<p>Ella respondi&oacute; con firmeza, pero de sus ojos sal&iacute;an un par de l&aacute;grimas de miedo. Me coloque detr&aacute;s de ella, viendo sus grandes nalgas a mi completa disposici&oacute;n. Su color blanco me encantaba, pues mostrar&iacute;an las marcas y las llenar&iacute;a de color rojo intenso. Levant&eacute; mi brazo y con todo el impulso agit&eacute; la varilla de bamb&uacute; hasta que esta impact&oacute; las dos nalgas de lado a lado, seguido de un sonido claro: Zaaa<\/p>\n<p>-Ayyy!! Un momento, por favor.<\/p>\n<p>En sus nalgas se marc&oacute; una l&iacute;nea horizontal en color rojo, que empez&oacute; a inflamarse. No la dej&eacute; continuar su discurso soltando otro fuerte azote.<\/p>\n<p>-&iexcl;No, no, no! No sab&iacute;a que dol&iacute;a tanto. Por favor no.<\/p>\n<p>El tercer azote cay&oacute; en ese momento, arranc&aacute;ndole otro alarido y desbordando las l&aacute;grimas de sus ojos.<\/p>\n<p>-Se lo ruego, no voy a aguantar 40 azotes, por favor.<\/p>\n<p>El cuarto azote cay&oacute; todav&iacute;a con m&aacute;s fuerza, sac&aacute;ndole un grito ahogado. Me fui frente a ella y la vi llorando. Eso me encantaba.<\/p>\n<p>-Vas a aprender a recibir tus castigos sin quejarte. Por el momento iremos trabajando en tu silencio.<\/p>\n<p>Abr&iacute; uno de los cajones en el sal&oacute;n y saqu&eacute; una mordaza con una bola roja de tama&ntilde;o medio. Llegu&eacute; a su cara, limpie sus l&aacute;grimas y le amarre el artilugio en su nuca. La bola la hizo soltar un par de arcadas e inmediatamente un hilo de saliva empez&oacute; a caer. Ella trat&oacute; de hablar, pero era imposible. As&iacute; que regres&eacute; a mi antigua labor.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a ver sus nalgas, ya con los 4 azotes bien marcados, lo que me dio todas las energ&iacute;as para continuar. Con fuerza solt&eacute; uno nuevo, inmediatamente otra y luego otro. Yo empec&eacute; a contar en voz alta, mientras ella sollozaba y se retorc&iacute;a del dolor. Al llegar a 20 decid&iacute; darle una pausa.<\/p>\n<p>Le quit&eacute; la mordaza y ella me vio a la cara con una mirada perdida en el temor. Como si fuera una bestia salvaje a punto de comerla viva. As&iacute; era. Le di un vaso con agua y empez&oacute; a tranquilizarse.<\/p>\n<p>-Bien perrita, ya vamos por la mitad del castigo, pero voy a darte una pausa. Es el momento de que conozcas tu juguete favorito y lo empieces a disfrutar.<\/p>\n<p>Baj&eacute; la mesa de tal forma que su cabeza quedara en posici&oacute;n directa a mi pene. Me abr&iacute; el pantal&oacute;n, lo saqu&eacute; y dej&eacute; al aire mi miembro. Estaba incre&iacute;blemente excitado, los 20 cm se ve&iacute;an duros como piedra, pero lo que realmente llamaba la atenci&oacute;n era el grosor del falo que terminaba en una cabeza realmente grande.<\/p>\n<p>Toda la sesi&oacute;n me ten&iacute;a tan excitado que mi pene goteaba l&iacute;quido pre seminal. As&iacute; goteando, lo coloqu&eacute; en la entrada de su boca y ella empez&oacute; a lucirse con una incre&iacute;ble mamada. Sus labios abrazaban mi pene mientras su lengua recorr&iacute;a mi glande. Su saliva ba&ntilde;aba mi miembro mientras su cabeza se mov&iacute;a con mucho esmero, se estaba luciendo.<\/p>\n<p>-Que delicia mi perrita. Lo haces incre&iacute;ble. &iquest;Qu&eacute; tal te va con la garganta profunda?<\/p>\n<p>Ella me vio con orgullo y felicidad y eso la hizo hablar de m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Soy excelente con la garganta profunda, no hay nada que no pueda hacer.<\/p>\n<p>Mientras me la segu&iacute;a chupando solt&eacute; una carcajada y a los pocos minutos la separ&eacute; de su nuevo juguete.<\/p>\n<p>-Vas a aprender a cuidar tus palabras. Vamos a ponerte un reto especial.<\/p>\n<p>Ella abri&oacute; sus ojos y qued&oacute; asustada. Yo fui a uno de los estantes y tom&eacute; un anillo de goma para el pene. Lo coloqu&eacute; en mi miembro y lo baj&eacute; hasta la base. Luego tom&eacute; un reloj de arena y fui de nuevo con mi zorrita.<\/p>\n<p>-&iquest;Ves este anillo?<\/p>\n<p>-Si amo.<\/p>\n<p>-Bien. Vamos a ver qu&eacute; tan incre&iacute;ble es tu garganta profunda. Tu tarea ser&aacute; lograr llegar hasta la base de mi pene, cerrar tus labios y lograr retirar el anillo. Tendr&aacute;s 5 minutos para lograrlo, los contaremos con este reloj de arena. Si lo logras, te ganar&aacute;s mis respetos y dar&eacute; por terminada la sesi&oacute;n de azotes. Es decir, no m&aacute;s castigos. Pero, sino lo logras, sumar&eacute; 10 azotes m&aacute;s y te dar&eacute; un peque&ntilde;o castigo adicional. As&iacute; que empieza ya.<\/p>\n<p>Le di vuelta al reloj de arena y me acerqu&eacute; lo suficiente para que ella pudiera iniciar con el juego. Inmediatamente ella empez&oacute; a chupar mi pene y a los pocos segundos empez&oacute; con sus intentos de llegar hasta el fondo.<\/p>\n<p>El grosor de mi miembro dificultaba mucho el trabajo, por lo que a la mitad se ahogaba y ten&iacute;a que retirarse. Cada intento trataba de esforzarse m&aacute;s, su mand&iacute;bula se abr&iacute;a, sus ojos se desorbitaban y una cantidad inmensa de saliva sal&iacute;a de su boca. Era literalmente una tortura oral y lo mejor era que yo no hac&iacute;a ni un solo movimiento.<\/p>\n<p>Le mostr&eacute; el reloj, quedaba solo un minuto. Sus ojos se llenaron de desesperaci&oacute;n y empez&oacute; a intentarlo m&aacute;s y m&aacute;s. Sin embargo, la presi&oacute;n la hizo m&aacute;s torpe.<\/p>\n<p>-&iexcl;Tiempo! Creo que no eres tan buena como lo pensabas. Tranquila, esto lo iremos entrenando.<\/p>\n<p>-Lo siento amo, puede darme 3 minutos m&aacute;s y lo lograr&eacute;.<\/p>\n<p>-No, ya tuviste tu oportunidad. Ahora a pagar.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; y le volv&iacute; a colocar la mordaza. Tom&eacute; la varilla de bamb&uacute; y volv&iacute; a la tarea de azotar. Ahora 30 nuevos castigos.<\/p>\n<p>-Zaz<\/p>\n<p>Son&oacute; el primer azote del segundo round. Seguido de un alarido gigante que sal&iacute;a de su diafragma pero que la mordaza no le permit&iacute;a proyectarse. Vi de reojo y volv&iacute; a ver l&aacute;grimas salir de sus ojos.<\/p>\n<p>-Zaz<\/p>\n<p>Para el segundo azote su cuerpo ya empez&oacute; a temblar.<\/p>\n<p>-Zaz<\/p>\n<p>Cay&oacute; el tercero. Ignor&eacute; toda muestra de dolor y continu&eacute; con mi tarea de manera m&aacute;s r&aacute;pida. Fui azotando uno tras otro hasta llegar a los 30. Sus nalgas estaban en un color rojo vivo y unos peque&ntilde;os hilos de sangre se asomaban en algunos azotes espec&iacute;ficos. Me encantaba.<\/p>\n<p>Fui por un trapo y un balde de agua fr&iacute;a y empec&eacute; a limpiar sus nalgas. Solo ten&iacute;a un par de cortes superficiales, en un par de d&iacute;as estar&iacute;a como nueva. Ella al sentir el l&iacute;quido solt&oacute; una especie de gemido. Una combinaci&oacute;n entre el dolor de sus heridas y el alivio. Luego le coloqu&eacute; un gel de aloe y le hice un peque&ntilde;o masaje. Lo refrescante alivianaba el dolor y el castigo. Ella estaba tranquila.<\/p>\n<p>Me agach&eacute; en la parte de atr&aacute;s de su cuerpo y met&iacute; mi cara entre sus piernas lamiendo su vagina. Empec&eacute; a practicarle sexo oral mientras mi cara se ba&ntilde;aba en sus fluidos. Empec&eacute; a masturbarla hasta llevarla al orgasmo, su cuerpo se agitaba y sus ojos se perd&iacute;an en el placer. Al terminar fui a otro caj&oacute;n u saqu&eacute; una peque&ntilde;a sorpresa.<\/p>\n<p>-Ya casi terminamos por hoy, pero antes tenemos un peque&ntilde;o castigo pendiente. &iquest;Ves esto? Es una pesa para agregar a tus pinzas en los pezones. El peso a&ntilde;adir&aacute; dolor y reactivar&aacute; toda sensaci&oacute;n a tus quemados pezoncitos. Luego de colocar la pesa, voy a follarte, cada embestida mover&aacute; la pesa y sumar&aacute; un nuevo nivel de dolor.<\/p>\n<p>Ella empez&oacute; a refutar con sus ojitos llenos de l&aacute;grimas, sin embargo, por la mordaza no sal&iacute;a ninguna palabra. Me acerqu&eacute; y coloqu&eacute; el peso. Al soltarlo sus pezones se estiraron de golpe sac&aacute;ndoles l&aacute;grimas mientras un grito se asomaba en medio de la bola roja.<\/p>\n<p>Camin&eacute; hasta atr&aacute;s, ajust&eacute; la altura de la mesa y empec&eacute; foll&aacute;rmela. Ella estaba tan mojada que mi pene entraba y sal&iacute;a con toda facilidad, permitiendo generar fuertes embestidas que aumentaban su castigo. A los pocos minutos me detuve y me acerqu&eacute; a su o&iacute;do.<\/p>\n<p>-Voy a quitarte la mordaza, quiero escucharte gemir, pero no voy a tolerar quejas.<\/p>\n<p>Le quit&eacute; la mordaza y ella respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Gracias amo<\/p>\n<p>Tom&eacute; una botella de lubricante de un estante y me coloqu&eacute; detr&aacute;s de ella.<\/p>\n<p>De golpe quit&eacute; el Buttplug recibiendo como premio un gran grito de dolor. Llen&eacute; su ano de lubricante y empec&eacute; a meter y sacar un par de dedos. Ella ya sab&iacute;a lo que ven&iacute;a.<\/p>\n<p>-Amo, por favor, soy virgen de culo. Se lo ruego, usted la tiene muy gruesa y me va a doler mucho.<\/p>\n<p>Ignor&eacute; sus suplicas, coloqu&eacute; la punta de mi glande en su lubricado culo y de golpe met&iacute; toda la cabeza.<\/p>\n<p>-Aaauuu, duele duele. Mucho<\/p>\n<p>-Tranquila, ya te vas a acostumbrar.<\/p>\n<p>Di unos minutos a que su culito se acostumbrara a mi glande y poco a poco fui metiendo todo mi pene hasta llegar a la base.<\/p>\n<p>-Dios, me est&aacute;s partiendo en dos.<\/p>\n<p>En ese momento empec&eacute; a penetrarla, a jugar con mi miembro. No eran embestidas salvajes, pero eran profundas a un ritmo intenso. Ella gem&iacute;a, se encontraba ante la mayor dualidad de dolor intenso y placer. No aguantaba m&aacute;s su culo y al mismo tiempo estaba cerca de correrse.<\/p>\n<p>Estuve jugando un rato en su huequito rob&aacute;ndole un par de orgasmos, hasta que yo era el que estaba a punto de estallar. Saqu&eacute; mi pene camin&eacute; hasta su cara y le orden&eacute; abrir la boca y sacar la lengua.<\/p>\n<p>Una lluvia inmensa de semen cay&oacute; en toda su cara y escurr&iacute;a directo a su boca y lengua. Tuvo un par de arcadas, pues yo sab&iacute;a que le ten&iacute;a mucho asco el semen.<\/p>\n<p>-Vas a tragarlo, a partir de ahora mi semen es tu comida favorita. Pero antes voy a tomarte una foto.<\/p>\n<p>Agarr&eacute; mi m&oacute;vil y fotograf&iacute;e ese momento. Ella amarrada de cuatro, desnuda, con un collar de perro, pinzas en sus pezones, peso tirando de sus tetas y toda la cara llena de semen. Un retrato perfecto.<\/p>\n<p>Con mi propio pene gu&iacute;e todo el semen de la cara a su boca.<\/p>\n<p>-Ahora s&iacute;, tr&aacute;galo y luego limpias mi pene con la lengua. Lo dejas como nuevo.<\/p>\n<p>Ella trag&oacute; todo, aunque le cost&oacute; bastante e inmediatamente empez&oacute; a chupar mi pene, a pasar su lengua y limpiarlo.<\/p>\n<p>Levant&eacute; la mesa y la bes&eacute;. Quit&eacute; las pinzas d&aacute;ndole una nueva oleada de dolor y alivio. Bese sus tetas para aliviar. Solt&eacute; las amarras y le quit&eacute; el collar.<\/p>\n<p>La llev&eacute; a mi ba&ntilde;o, puse el jacuzzi y la dej&eacute; que se ba&ntilde;ara y se cuidara. 1 hora despu&eacute;s regres&eacute; a secarla, colocarle crema en sus pezones y nalgas y le coloqu&eacute; el collar de regreso. Le puse una bata de seda y la llev&eacute; a mi cama.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gust&oacute;?<\/p>\n<p>-Estuvo muy intenso, pero lo am&eacute;. Muchas gracias.<\/p>\n<p>-Gracias a ti por confiar. Vamos a pasarla muy bien.<\/p>\n<p>Ella se acost&oacute; en mi pecho y a los pocos minutos cay&oacute; dormida. Hab&iacute;a terminado el d&iacute;a N&ordm; 1. Solo quedaban 39 d&iacute;as de torturas y juegos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La amenaza del nuevo coronavirus ya era alarmante, sin embargo, en mi pa&iacute;s los casos eran pocos.&nbsp; Por lo mismo el Presidente hab&iacute;a pedido el aislamiento de todos en nuestras casas, aunque no era una cuarentena obligatoria&#8230; todav&iacute;a. 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