{"id":23290,"date":"2020-04-16T02:46:47","date_gmt":"2020-04-16T02:46:47","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-16T02:46:47","modified_gmt":"2020-04-16T02:46:47","slug":"diana-es-puro-fuego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/diana-es-puro-fuego\/","title":{"rendered":"Diana es puro fuego"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23290\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Diana era la recepcionista en una empresa donde trabaj&eacute; durante mucho tiempo. Se trata de una chica sumamente linda, de 22 a&ntilde;os entonces, poseedora de unos ojos verdes terriblemente hermosos, que se notaban grandes y luminosos en su carita ovalada. Sol&iacute;a acomodar su cabello casta&ntilde;o en una coleta, como si supiera que de tal modo destacaba la belleza de sus facciones. Su sonrisa y sus labios carnosos, compet&iacute;an en perfecci&oacute;n con sus grandes y hermosos senos, sobre todo cuando aquella preciosidad de mujer usaba alguna blusa pegada a su figura, o uno de esos escotes que dejaban sin aliento a todo el mundo.<\/p>\n<p>Diana no era del tipo de mujer delgada; digo, para nada era gorda, pero aunque no era flaquita &iexcl;Dios! &iexcl;Qu&eacute; rico se marcaba la curva de su cintura! Y ni se diga el volumen de su culo&hellip; &iexcl;Vaya ricura de culito que se cargaba! Sus nalgas se notaban firmes y deliciosas bajo la falda de oficinista y ni qu&eacute; decir de lo bien que le quedaban los jeans s&uacute;per sexys que usaba los viernes, que era cuando ten&iacute;amos permiso en la oficina de &ldquo;vestir casual&rdquo;. Seguramente yo no era el &uacute;nico que &ldquo;le jalaba el pescuezo al ganso&rdquo; en los ba&ntilde;os, inspirado por el voluptuoso cuerpo de Dianita, o al menos eso pienso para sentirme menos culpable por todas las veces que ten&iacute;a que encerrarme en el ba&ntilde;o para desfogar la excitaci&oacute;n que experimentaba al verla, sobre todo, durante las juntas de trabajo de cada fin de mes, a las que Diana entraba en calidad de asistente del director.<\/p>\n<p>Una noche, al final de una de esas reuniones, me qued&eacute; platicando con Rogelio, un tipo engre&iacute;do y mam&oacute;n a m&aacute;s no poder, que para colmo, era el gerente de ventas. Me hab&iacute;a pedido afinar algunos detalles para unos anuncios y como yo era el encargado del departamento de dise&ntilde;o y est&aacute;bamos por lanzar una nueva campa&ntilde;a, no tuve m&aacute;s opci&oacute;n que quedarme para atenderlo.<\/p>\n<p>Luego de soportar a Rogelio durante largos minutos, sal&iacute; de la sala de juntas para tomar el ascensor. Puls&eacute; desesperadamente los botones del aparato tratando in&uacute;tilmente de acelerar su llegada y as&iacute; librarme lo antes posible del insoportable gerente de ventas.<\/p>\n<p>Cuando por fin se abrieron las puertas, me llev&eacute; una grata sorpresa al encontrarme con Diana, que con su adorable amabilidad, tan caracter&iacute;stica en ella, me salud&oacute; y de inmediato empezamos a platicar.<\/p>\n<p>No es muy frecuente encontrarse a una mujer tan guapa y que al mismo tiempo sea tan amigable. Al menos en mi experiencia, casi todas las chicas que pudieran ser m&aacute;s lindas que el promedio, tienden a ser bastante cre&iacute;das y se sienten inalcanzables. Diana era todo lo contrario, comenzamos a bromear y a preguntarnos tonter&iacute;as, as&iacute; que me anim&eacute; a &ldquo;lanzarme con todo&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Oye, ir&eacute; por una cerveza al bar de aqu&iacute; a la vuelta &mdash;Le dije, procurando mirarla a los ojos y no a la tentadora abertura de los botones superiores de su blusa&mdash; &iquest;Quieres ir conmigo? &mdash;Pregunt&eacute;, sin guardar mucha esperanza. Pero al menos quer&iacute;a intentarlo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Contigo y con qui&eacute;n m&aacute;s? &mdash;Pregunt&oacute; Diana, como dando a entender que no le agradaba mucho la idea de estar a solas conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute; &mdash;Le dije, fingiendo indiferencia&mdash; Invita a quien quieras.<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; No es por eso. En realidad, no quiero invitar a nadie &mdash;Me respondi&oacute;, dirigi&eacute;ndome su hipn&oacute;tica sonrisa, al tiempo que pon&iacute;a su mano en mi hombro de forma amistosa, a modo de disculpa&mdash; No creas que no quiero ir contigo. Lo que pasa es que&hellip; Aqu&iacute; entre nos&hellip; Rogelio me cae muy mal &mdash;Me dijo, bajando la voz, como si alguien, al otro lado de la puerta del ascensor pudiera escucharla.&mdash; Siempre est&aacute; molest&aacute;ndome para que salga con &eacute;l.<\/p>\n<p>Luego de asegurarse que Rogelio no formaba parte del improvisado plan para tomar unos tragos, Diana acept&oacute; mi invitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La llev&eacute; a un bar del que era cliente asiduo, donde un tipo como yo, de 30 a&ntilde;os entonces, no se sintiera tan fuera de lugar, como comenzaba a sucederme con los antros de moda. Nos acomodamos en la barra del local. Era un sitio pensado para conversar y beber a gusto, m&aacute;s que para bailar con la m&uacute;sica a todo volumen. Comenzamos con unas rondas de cerveza y luego le fui pidiendo al barman que nos preparara algunos tragos que me sab&iacute;a de memoria, con lo que buscaba impresionar de alg&uacute;n modo a Diana, que me ten&iacute;a embobado con su belleza, mucho m&aacute;s desde que sali&oacute; del tocador de damas con el cabello suelto &iexcl;Carajo! Emanaba sensualidad a cada paso que daba, meneando ese maravilloso par de nalgas bajo los jeans que llevaba.<\/p>\n<p>Conforme avanz&oacute; la charla, Diana fue entrando en confidencias. Me cont&oacute; que ten&iacute;a novio (no pod&iacute;a ser de otro modo. Una chica tan linda, no permanece mucho tiempo sin perro que le ladre) &mdash;Aunque &uacute;ltimamente hemos tenido demasiados problemas &mdash;Me dijo. Yo me limitaba a escucharla, haciendo solo algunos comentarios aislados, pues se notaba que Diana quer&iacute;a desahogarse y lo cierto es que ten&iacute;a un modo muy &aacute;gil de platicarme sus enredos amorosos, con lo que al poco rato, me ten&iacute;a en verdad interesado en la historia de infidelidad de la que hab&iacute;a sido v&iacute;ctima.<\/p>\n<p>Supe que hab&iacute;a estado viviendo con su gal&aacute;n hasta hac&iacute;a poco, cuando descubri&oacute; que este le pintaba el cuerno. &mdash;&iquest;Puedes creerlo? &iexcl;Con la que se supone que es su mejor amiga! &mdash;Exclam&oacute;, muy indignada.&mdash; Aun as&iacute; lo perdon&eacute;&hellip; Aunque desde entonces volv&iacute; a casa de mis pap&aacute;s &mdash;Dijo, con cierta tristeza&mdash; No s&eacute; por qu&eacute;, pero no puedo dejar a ese hijo de puta.<\/p>\n<p>&mdash;Y ya que no puedes dejarlo &iquest;Nunca has pensado en devolverle el golpe? &mdash;Le pregunt&eacute;, decidi&eacute;ndome a calar un poco los l&iacute;mites de Diana, haciendo que se sonrojara.<\/p>\n<p>&mdash;Lo he pensado &mdash;Respondi&oacute; riendo&mdash; Pero creo que eso me convertir&iacute;a en una mierda igual que &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No crees que pudiera llegar a ser liberador pagarle con la misma moneda? Ya sebes, estar a mano y poder seguir adelante con la vida &mdash;Diana sonri&oacute;, divertida&mdash; La venganza no siempre tiene que ser amarga. Y a veces es necesaria &mdash;Le dije, alentado por su reacci&oacute;n favorable&mdash; Despu&eacute;s de todo, con lo linda que eres, cualquiera estar&iacute;a m&aacute;s que dispuesto para ayudarte con ese asunto.<\/p>\n<p>Diana rio con estr&eacute;pito, al darse cuenta de lo que le propon&iacute;a entre l&iacute;neas. Luego me mir&oacute; fijamente &mdash;Te dir&eacute; un secreto &mdash;Comenz&oacute;, acerc&aacute;ndose a mi o&iacute;do para que pudiera escucharla, pues baj&oacute; la voz&mdash; Al principio le tom&eacute; mucho coraje a mi novio. Llev&aacute;bamos dos a&ntilde;os juntos. Hasta pens&aacute;bamos en casarnos &iexcl;No pod&iacute;a creer que me hubiera sido infiel! As&iacute; que comenc&eacute; a pensar en muchas cosas&hellip; Hasta llegu&eacute; a fantasear con acostarme con alguien y mandarle un video.<\/p>\n<p>Interpret&eacute; la confesi&oacute;n de Diana como una se&ntilde;al, as&iacute; que aprovechando la cercan&iacute;a que ten&iacute;amos, despej&eacute; su linda cara del mech&oacute;n de cabello que le hab&iacute;a ca&iacute;do hacia adelante. Puse mi mano en su mejilla y me acerqu&eacute; para besarla en la boca, a lo que ella respondi&oacute; recibi&eacute;ndome con sus dulces labios ligeramente separados, dej&aacute;ndose meter la lengua, aunque con cierta timidez y luego, se alej&oacute; r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; si deber&iacute;a &mdash;Dijo, sonriendo con culpa.&mdash; Aunque la verdad, besas bastante bien &mdash;Complet&oacute;, como para romper la tensi&oacute;n del momento.<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;n. No quise molestarte &mdash;Me disculp&eacute;, sin saber si deb&iacute;a o no sentirme herido en mi orgullo.<\/p>\n<p>Diana volvi&oacute; a re&iacute;r de ese modo encantador &mdash;Me gusta que seas tan caballeroso &mdash;Dijo, acerc&aacute;ndose de nuevo para darme un breve beso en la boca&mdash; &iquest;Podemos seguir platicando en un lugar m&aacute;s privado? &mdash;Me pregunt&oacute; y de inmediato le propuse ir a mi departamento.<\/p>\n<p>Al abordar el primer taxi disponible, continuamos hablando de tonter&iacute;as. Diana iba pegada a m&iacute;, con su cabeza en mi pecho y yo no pude aguatarme las ganas de poner mi mano en su pierna &iexcl;Joder! Qu&eacute; muslos tan m&aacute;s ricos se le sent&iacute;an debajo de la mezclilla del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Una vez en casa, serv&iacute; un whiskey para cada qui&eacute;n y junto a Diana, me acomod&eacute; en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>Nos miramos y chocamos nuestros vasos sin decir nada. Luego, prob&eacute; a poner nuevamente mi mano en su pierna y Diana no se inmut&oacute;, tan solo sonri&oacute;, con sus lindos ojos clavados en los m&iacute;os cuando fui subiendo mi mano por su cuerpo, comenzando a desabrochar su blusa, hasta dejarla abierta por completo. La suave piel de la parte alta de sus pechos se asomaba, tentadora, por sobre el encaje negro del sost&eacute;n &iexcl;Eran tan grandes y hermosas esas tetas! Luego, acerqu&eacute; mi cara para besarlas. Ten&iacute;an el sabor dulce del perfume que usaba Diana en la oficina.<\/p>\n<p>&mdash;No puedo creer lo que estoy haciendo &mdash;Susurr&oacute;, riendo.&mdash; Si alguien se entera que estuve contigo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Yo no le dir&eacute; a nadie, a menos que quieras que cierto pendejo se entere &mdash;Respond&iacute;, refiri&eacute;ndome a su novio infiel.<\/p>\n<p>Diana rio de forma nerviosa y su respiraci&oacute;n se agit&oacute; cuando tom&eacute; una de sus tetas, yendo con mi mano por debajo de su sost&eacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Con cuidado &mdash;Susurr&oacute;, cuando saqu&eacute; su pez&oacute;n por el borde de la prenda interior para empezar a chuparlo, a lamerlo, disfrutando de la reacci&oacute;n que esto le provocaba a la chica&mdash; Es que son muy sensibles &mdash;Complet&oacute;, mordiendo su labio inferior.<\/p>\n<p>Al poco tiempo, Diana suspiraba ante el goce de las lamidas que yo le daba a sus pechos y gem&iacute;a cada vez que me deten&iacute;a a mordisquear sus pezones. Su mano acudi&oacute; a mi nuca para acercarme a&uacute;n m&aacute;s a sus senos, donde me hund&iacute; durante unos gloriosos minutos, hasta comenzar a subir, bes&aacute;ndole el cuello, hasta llegar a su boca, que me recibi&oacute; de forma apasionada, casi desesperada, besando, lamiendo, dej&aacute;ndose morder. &iexcl;Vaya forma de besar que ten&iacute;a Diana! En verdad era espl&eacute;ndida y se notaba que aquello le pon&iacute;a bastante caliente, pues termin&oacute; por desabrochar sus jeans para deshacerse de ellos junto con sus bragas, antes de llevar mi mano a tocar su co&ntilde;ito, que estaba cubierto por una tenue mata de vello recortado cuidadosamente. Le met&iacute; dos dedos y percib&iacute; lo mojadita que estaba y lo apretado de su abertura. Diana gimi&oacute; con dulzura cuando empec&eacute; a masturbarla.<\/p>\n<p>&mdash;Por eso no quise que me siguieras besando en el bar &mdash;Dijo, con voz temblorosa al sentir mis dedos entrando y saliendo.&mdash; Sab&iacute;a que iba a acabar as&iacute; contigo &mdash;Complet&oacute;, un instante antes de quedarse con su boquita abierta, jadeando despacio con la dedeada que le daba, mientras que mi otra mano se llenaba con las preciosas masas de carne de sus tetas.<\/p>\n<p>Diana se incorpor&oacute;, al tiempo que con el movimiento de su cuerpo hizo que yo me recostara en el sof&aacute;. Luego, ella se tendi&oacute; sobre m&iacute;, frente a frente. Su sonrisa me pareci&oacute; lo m&aacute;s sensual que hubiera visto en mi jodida vida.<\/p>\n<p>Diana comenz&oacute; a reptar hacia mi erecci&oacute;n, mordi&eacute;ndola por encima del pantal&oacute;n al encontrarla. Desabroch&oacute; mi cintur&oacute;n y bajando la bragueta, me sac&oacute; el miembro. Se acomod&oacute; el cabello a un lado de su cara y luego de deleitarme la vista con su boquita besando mi glande, me dijo, simplemente:<\/p>\n<p>&mdash;Gr&aacute;bame &mdash;su voz era ardiente y traviesa.&mdash; Quiero que ese pendejo sepa bien que soy yo la que te est&aacute; mamando la verga &mdash;Pidi&oacute;, divertida, un instante antes de darme su celular.<\/p>\n<p>Diana se agazap&oacute; abriendo sus piernas sobre las m&iacute;as y yo activ&eacute; la c&aacute;mara justo a tiempo para capturar el momento en que la guapa veintea&ntilde;era se introduc&iacute;a toda mi polla en la boca, sin dejar de mirarme a los ojos, o m&aacute;s bien al celular que sosten&iacute;a delante de m&iacute;.<\/p>\n<p>Diana empez&oacute; a chupar ruidosamente y de una forma deliciosa, soltando unos gemiditos tremendamente excitantes, diciendo a veces cu&aacute;nto le gustaba mi verga. S&eacute; que tal vez lo hac&iacute;a para enfurecer a su novio cuando &eacute;l viera el video, pero la verdad, no me importaba. Diana me estaba haciendo una mamada espectacular. Solo se deten&iacute;a para lamer la punta varias veces antes de volver a comerse de nuevo todo mi pene, moviendo su cabeza de arriaba abajo, apretando sus labios en torno a mi erecci&oacute;n de un modo infernal.<\/p>\n<p>Estuve a punto de venirme de lo rico que me estaba mamando. Adem&aacute;s, era muy excitante ver sus labios en acci&oacute;n, sus pechos apretujados contra mis piernas y sus ojos llenos de l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Tienes condones? &mdash;Pregunt&oacute; en un momento y le respond&iacute; que s&iacute;, agradeciendo secretamente por aquella pausa, pues de haber seguido chupando un segundo m&aacute;s, la maravillosa boquita de Diana me habr&iacute;a hecho eyacular, sin duda.<\/p>\n<p>Mientras yo me colocaba el preservativo, Diana se acomod&oacute; a gatas en el sof&aacute;, con las rodillas en el asiento y apoyando los codos en el respaldo, ofreci&eacute;ndome la incre&iacute;ble vista de sus nalgas perfectas, que ya sin jeans ni bragas, luc&iacute;an como dos suculentos duraznos, y al centro, el rosado ojo de su culito y sus labios vaginales empapados, a la espera de recibir mi verga.<\/p>\n<p>Me encontraba de pie, detr&aacute;s de la guapa recepcionista a la que todo el mundo quer&iacute;a cogerse y que me esperaba puesta de perrito en mi sof&aacute;. Diana sosten&iacute;a el celular frente a nosotros, de modo que qued&oacute; grabada la expresi&oacute;n de gusto y dolor de su cara cuando tom&eacute; su cinturita y le dej&eacute; ir toda mi verga en su apretada raja, haciendo que Diana gritara, a lo que respond&iacute; d&aacute;ndole dos nalgadas bien fuertes y sujet&aacute;ndola del pelo, empec&eacute; a cogerla con fuerza, haciendo que sus lindas tetas se mecieran debajo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;As&iacute; me gusta! &mdash;Gem&iacute;a Diana&mdash; Ay, qu&eacute; rico me coges&hellip; Me encanta.<\/p>\n<p>A los pocos minutos, Diana estaba vuelta loca moviendo su cadera delante de m&iacute;, trazando c&iacute;rculos deliciosos con los que hac&iacute;a entrar y salir mi verga de su vagina.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Carajo! Me vas a hacer venir &mdash;Avis&oacute; en un momento, mir&aacute;ndome con lujuria por sobre su hombro.&mdash; Toma. Sigue grabando, yo ya no puedo &mdash;Me pidi&oacute;.<\/p>\n<p>Sujet&eacute; el tel&eacute;fono y apunt&eacute; lo mejor que pude al co&ntilde;o de Diana cuando sus finos dedos comenzaron a atacar su cl&iacute;toris y sin dejar de menearse como lo hac&iacute;a, alcanz&oacute; un buen orgasmo que la puso colorada y agitad&iacute;sima.<\/p>\n<p>&mdash;Pero&hellip; qu&eacute;&hellip; rico&hellip; &mdash;Susurr&oacute;, con su voz entrecortada por el placer.&mdash; Hazme lo que quieras. Te lo ganaste &mdash;Me propuso.<\/p>\n<p>&nbsp;&ldquo;Ese pendejo se va a cagar cuando vea esto&rdquo;, pens&eacute;, un instante antes de quitarme el cond&oacute;n y de decirle a Diana que quer&iacute;a cog&eacute;rmela por el culo.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien, c&oacute;geme por atr&aacute;s, pero m&eacute;temelo despacito &mdash;Pidi&oacute; con una voz que parec&iacute;a salida de un sue&ntilde;o h&uacute;medo de mi pubertad.<\/p>\n<p>El esf&iacute;nter de Diana cedi&oacute;, aunque no sin dificultad. Su agujerito era tan estrecho, que a cada movimiento que hac&iacute;a para penetrarla, sent&iacute;a como si me fuera a arrancar la verga.<\/p>\n<p>&mdash;Nunca me hab&iacute;an cogido por ah&iacute; &mdash;Dijo Diana, completamente perdida de gusto&mdash; &iexcl;Ay, mi amor! Me encanta c&oacute;mo te coges mi culito &mdash;dijo, gimiendo como loca cuando sinti&oacute; que ten&iacute;a toda mi verga dentro.<\/p>\n<p>Le estuve dando durante varios minutos, mientras ella frotaba su cuquita para darse m&aacute;s placer, al tiempo que me ped&iacute;a m&aacute;s. &iexcl;Y qu&eacute; manera de gemir ten&iacute;a Diana! Y qu&eacute; forma de moverse, balance&aacute;ndose cada vez m&aacute;s de prisa, haciendo rebotar sus nalgas contra mi cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;Ya no aguanto &mdash;Le avis&eacute;, presintiendo que estaba por venirme.<\/p>\n<p>Y como si de un reto se tratara, Diana comenz&oacute; a bambolear su cadera delante de m&iacute;, hasta hacerme estallar dentro de su ano.<\/p>\n<p>Al final, ca&iacute; rendido, pero orgulloso por mi aguante. &iexcl;20 minutos cogiendo con semejante hembra! La verdad es que no s&eacute; c&oacute;mo dur&eacute; tanto.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de avisar a sus padres y a su novio que no llegar&iacute;a a casa de ninguno, Diana se qued&oacute; a pasar la noche conmigo. Nos acomodamos en mi cama y cogimos dos veces m&aacute;s, excitados al vernos en el video que tomamos con su celular. Nunca supe si se lo envi&oacute; a su novio, aunque sinceramente, dudo que haya sido as&iacute;, porque al poco tiempo, termin&oacute; cas&aacute;ndose con ese novio infiel que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>Ahora, han pasado cinco a&ntilde;os desde su boda. Ya no trabajamos en el mismo lugar, pero Diana todav&iacute;a aparece algunas veces por mi casa. Tomamos un poco o vemos una pel&iacute;cula, pero siempre acabamos cogiendo &mdash;No le digas a nadie, pero me haces gozar m&aacute;s que mi marido &mdash;Me dice de vez en cuando, mientras se retuerce en sus orgasmos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Diana era la recepcionista en una empresa donde trabaj&eacute; durante mucho tiempo. Se trata de una chica sumamente linda, de 22 a&ntilde;os entonces, poseedora de unos ojos verdes terriblemente hermosos, que se notaban grandes y luminosos en su carita ovalada. 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