{"id":23296,"date":"2020-04-16T23:28:42","date_gmt":"2020-04-16T23:28:42","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-16T23:28:42","modified_gmt":"2020-04-16T23:28:42","slug":"la-peluqueria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-peluqueria\/","title":{"rendered":"La peluquer\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23296\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Principios de verano. El curso escolar termin&oacute; hace unos d&iacute;as y todo coincidi&oacute; con mi 18&deg; cumplea&ntilde;os. Yo soy un chico t&iacute;mido y eso me pasa factura en mi relaci&oacute;n con las chicas. Como pod&eacute;is comprobar por la edad, tengo las hormonas a flor de piel y m&aacute;s cuando sales de una adolescencia sin pareja relativamente estable. Mi ordenador -de forma encubierta- es un parque de atracciones del porno. Tras las carpetas de trabajos de instituto o de juegos de ordenador se hallan miles de clips de las diferentes estrellas del porno nacional y mundial. Susy Gala, Nekane, Ava Addams, Nikki Benz, Nicole Aniston entre otras muchas&#8230; Todas me han acompa&ntilde;ado durante mi adolescencia en mis mil pajas por a&ntilde;o. Realmente disfrutaba sacudi&eacute;ndomela mientras vigilaba que nadie me pillase.<\/p>\n<p>Pese a todo, no siempre me la cascaba con famosas, muchas veces cuando sal&iacute;a a tomar algo con el grupo de amigos, uno siempre se quedaba en la mente con la foto de las amigas, que ya con esa edad est&aacute;n bien cuajadas. Al final, llegabas a casa y te la cascabas pensando en esa compa&ntilde;era de pupitre que te hubieses empotrado salvajemente. Pero no s&oacute;lo con las chicas de mi edad, yo empec&eacute; las pajas con Loli, la mejor amiga de mi hermana. Mi hermana me saca 14 a&ntilde;os, por tanto, ella y su amiga tienen 32 a&ntilde;os. Loli es una bestia sexual. Tiene unos pechos redondos que rozan la perfecci&oacute;n y un culo que dejar&iacute;a boquiabierto a cualquiera. Su cara de vicio y sus labios carnosos me descubrieron las pajas cuando solo ten&iacute;a 12 o 13 a&ntilde;os. Ahora, con 18, puedo decir que le brind&eacute; en mi soledad m&aacute;s de un centenar de pajas en su honor.<\/p>\n<p>La cuesti&oacute;n, que me desv&iacute;o, es que los de clase hab&iacute;amos montado una tradicional cena de comienzo de verano. Esta cena era especial, ya que semanas despu&eacute;s cada uno se repartir&iacute;a por la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola en busca de su futuro universitario. Hab&iacute;amos crecido casi todos juntos desde primaria y, ahora, est&aacute;bamos muy cerca de romper nuestro anillo de amistad. Por eso, la ocasi&oacute;n merec&iacute;a estar arreglado como corresponde. Sin embargo, yo soy muy dejado para todo eso y ten&iacute;a unas gre&ntilde;as que daba la impresi&oacute;n de ser un tipo sucio. Como siempre fui muy dejado, me plant&eacute; en el mismo s&aacute;bado de la cena sin pasar por la peluquer&iacute;a. Por tanto, a primera hora de la ma&ntilde;ana llam&eacute; a mi peluquero habitual para concertar una cita express. Casualidades de la vida, mi peluquero se hab&iacute;a pillado las vacaciones por anticipado y en nuestra peque&ntilde;a ciudad no ten&iacute;a muchos m&aacute;s sitios donde ir. &iquest;Qu&eacute; hago ahora?<\/p>\n<p>Mi hermana entr&oacute; en el sal&oacute;n y observ&oacute; mi desesperaci&oacute;n. Le expuse el tema y me sugiri&oacute; que ella ten&iacute;a cita con una amiga suya peluquera fuera del horario habitual de clientela. Le pregunt&eacute; que se lo dijera y, tras una llamada r&aacute;pida, accedi&oacute;. Ten&iacute;amos cita a las 15:00 h. La peluquera era una cuarentona bastante decente, estaba reci&eacute;n aterrizada de su tercera luna de miel. Esa mujer era la t&iacute;pica pechugona que, sin ser excesivamente guapa, no te deja elecci&oacute;n en cuanto a la mirada. All&iacute; nos plantamos puntuales y entramos en el establecimiento, que era una peque&ntilde;a sala en su propia casa. Cuando abr&iacute; la puerta me qued&eacute; a cuadros: all&iacute; estaba Loli. Yo hab&iacute;a pensado que, al ser fuera del horario comercial, solo estar&iacute;amos mi hermana y yo, pero resulta que al d&iacute;a siguiente iban de bautizo de una amiga en com&uacute;n y Loli tambi&eacute;n necesitaba pasar por la peluquer&iacute;a con cierta urgencia.<\/p>\n<p>Nuestra amiga peluquera cuarentona solo ten&iacute;a dos sillas delante de su mesa de trabajo con un amplio espejo. Mi hermana me cedi&oacute; su turno y all&iacute; estaba yo, sentado al lado de la mujer por la que me hab&iacute;a matado a pajas en mi adolescencia. La peluquera empez&oacute; con su trabajo normal y mi hermana se pill&oacute; una revista de cotilleos para estar entretenida mientras la peluquera le contaba las haza&ntilde;as de su reciente viaje. Loli me conoc&iacute;a, sab&iacute;a que me excitaba mucho. Nunca lo hab&iacute;amos hablado, pero mi mirada hace a&ntilde;os que me delataba. Ella sab&iacute;a que yo me la hab&iacute;a sacudido mil veces pensando en ella. Esa tarde calurosa de principio de verano vest&iacute;a una camiseta ce&ntilde;ida que realzaba sus redondos pechos y tambi&eacute;n vest&iacute;a una minifalda azul de infarto. Sab&iacute;a que jugar&iacute;a conmigo. Varias veces cruz&oacute; r&aacute;pidamente sus piernas como en aquella famosa pel&iacute;cula, una de esas veces incluso par&oacute; por un instante para que yo, a trav&eacute;s del espejo, pudiera captar su fino hilo blanco en modo de tanga. El trapo que te ponen en las peluquer&iacute;as para que no te caiga el pelo que van cortando encima ya ocultaba mi erecci&oacute;n. Mis vaqueros cortos ten&iacute;an mucha presi&oacute;n y necesitaba liberar mi polla.<\/p>\n<p>De repente, en la conversaci&oacute;n entre la peluquera y mi hermana, deciden subir para ver las fotos del viaje en el ordenador personal de la peluquera. Ya me tem&iacute;a lo peor. Loli, que tambi&eacute;n fue invitada, rechaz&oacute; la idea porque ten&iacute;a que llamar a no s&eacute; qui&eacute;n. Yo, que no pintaba nada, decid&iacute; esperar en mi silla. Su mirada a trav&eacute;s del espejo me intimidaba. Cuando la peluquera y mi hermana subieron a casa para ver las fotos, sent&iacute; una gran tensi&oacute;n. Loli me ten&iacute;a en su terreno. Tras un leve giro de cabeza para cerciorarse de que est&aacute;bamos solos, Loli sac&oacute; su mano y la introdujo lentamente dentro de mi trapo. Pronto palp&oacute; mi erecci&oacute;n y todav&iacute;a recuerdo su cara de sorpresa al comprobar que estaba tremendamente excitado. No sin mi ayuda para evitar ser pillado por la cremallera, Loli fue bajando la bragueta hasta que mi pene dur&iacute;simo se liber&oacute;. Suspir&eacute;, sab&iacute;a lo que ven&iacute;a.<\/p>\n<p>Loli, que solo me miraba a trav&eacute;s del espejo pese a estar a menos de un metro de distancia, rode&oacute; mi polla con su mano. Mi polla ya estaba ardiendo, su mano tambi&eacute;n. Yo estaba tenso y la situaci&oacute;n no era demasiado agradable para m&iacute;. Poco a poco Loli empez&oacute; a mover su mu&ntilde;eca de arriba a abajo con un movimiento sensual y relajante. Realizaba ochos imaginarios y yo empec&eacute; a ver las estrellas. Su mirada era perversa, notaba en su cara como disfrutaba vi&eacute;ndome retorcer en la silla. Mi tensi&oacute;n se fue diluyendo y dej&oacute; paso a una tranquilidad digna de cualquier droga blanda. Ella sol&iacute;a acabar la agitaci&oacute;n poniendo su dedo &iacute;ndice en la parte superior de mi polla, notando mi l&iacute;quido pre-seminal que utilizaba para lubricar. Pese a todo, necesit&oacute; sacar un par de veces su mano para salivar r&aacute;pidamente y seguir ejerciendo presi&oacute;n sobre mi ardiente pene. Ambos mir&aacute;bamos para atr&aacute;s de vez en cuando para comprobar que todav&iacute;a no bajaban nuestras compa&ntilde;eras de tarde en la peluquer&iacute;a.<\/p>\n<p>Loli fue incrementando progresivamente la velocidad. Las sacudidas eran cada vez m&aacute;s fuertes y m&aacute;s r&aacute;pidas. Yo ya estaba completamente vencido sobre la silla, dej&aacute;ndome llevar. La m&uacute;sica de fondo logr&oacute; opacar un par de intentos de gemido que no pude evitar. Su batida era cada vez m&aacute;s agitada y yo cada vez notaba que mi resistencia era m&aacute;s d&eacute;bil. En un momento determinado, mi polla dura como una piedra termin&oacute; siendo un volc&aacute;n de semen en erupci&oacute;n. Mi corrida fue abundante, ya que llevaba d&iacute;as sin jugar al solitario. Logr&eacute; escupir involuntariamente grandes dosis de leche que me provocaron un gemido de alta intensidad, pero que la radio pudo ocultar, o eso creo. Loli estaba satisfecha viendo c&oacute;mo me retorc&iacute;a de placer. Progresivamente fue disminuyendo la velocidad de la sacudida hasta terminar la mejor paja que me han hecho en mi vida, aunque ese ranking no sea demasiado amplio.<\/p>\n<p>Su mano estaba completamente llena de mi lefa. El trapo estaba tambi&eacute;n fusilado de mi corrida y mis pantalones estaban h&uacute;medos. Lentamente retir&oacute; su mano y, ahora s&iacute; mir&aacute;ndome a los ojos cara a cara, se introdujo sus dedos en la boca para lamer mi semen. Cuando termin&oacute; con los dedos pas&oacute; al resto de la mano. Se preocup&oacute; en ense&ntilde;arme c&oacute;mo se tragaba mi flujo m&aacute;s personal. Yo segu&iacute;a erecto ante tal espect&aacute;culo. Loli se levant&oacute;, retir&oacute; el trapo que ocultaba toda la escena y bes&oacute; sutil y dulcemente la parte posterior de mi polla. Adem&aacute;s, lami&oacute; con su lengua todo mi capullo para limpiarme. Se acerc&oacute; a mi oreja y me susurr&oacute;: &quot;jam&aacute;s olvidar&eacute; el calor de tu leche&quot;. Me dio un beso en la mejilla y se fue al ba&ntilde;o para limpiarse.<\/p>\n<p>Estupefacto por lo que acababa de ocurrir, entr&eacute; en p&aacute;nico y no pude hacer otra cosa que salir de aquel lugar por patas. A&ntilde;os despu&eacute;s, cuando me cruzo a esa mujer inolvidable por la calle, sigue tortur&aacute;ndome al simular el gesto de batir con una mano mi pene erecto. Yo, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, sigo rememorando aquel d&iacute;a en la peluquer&iacute;a cuando intento relajarme mientras juego al solitario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Principios de verano. 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