{"id":23356,"date":"2020-04-20T22:00:00","date_gmt":"2020-04-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-20T22:00:00","modified_gmt":"2020-04-20T22:00:00","slug":"la-princesa-de-no-se-donde-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-princesa-de-no-se-donde-parte-1\/","title":{"rendered":"La princesa de no s\u00e9 d\u00f3nde (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23356\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Conoc&iacute; a Claudia cuando yo ten&iacute;a 33 a&ntilde;os y ella habr&aacute; tenido de 20 a 25: realmente nunca le pregunt&eacute;, pero en mi recuerdo, era el rostro de una chica joven.&nbsp; Mi amigo Mike me llev&oacute; a esta fiesta y de la cual me dijo era en honor a la princesa de no s&eacute; d&oacute;nde&hellip; realmente me dio un pa&iacute;s y otros nombres, pero al final les dir&eacute; por qu&eacute; titul&eacute; este relato con este nombre.<\/p>\n<p>Mike era un inversionista y en ese tiempo mi cliente y desde que nos conocimos hicimos una buena amistad y regularmente cen&aacute;bamos al menos una vez a la semana juntos. Este viernes, en vez de la cena me llev&oacute; a esta fiesta que les menciono. Era un lugar exclusivo de mansiones de la ciudad y donde me encontr&eacute; con un centenar de personas. Al entrar, Mike dej&oacute; una peque&ntilde;a caja de regalo y pude ver con cierta extra&ntilde;eza que hab&iacute;a grupos de hombres y mujeres, pero no se socializaban entre s&iacute;. Sonaba una m&uacute;sica y de repente sali&oacute; un grupo de 6 chicas a bailar supongo algo muy regional de ellos.<\/p>\n<p>Entre los grupos de mujeres, se miraban chicas muy j&oacute;venes, pero dudo que hubiese alguien que sobrepasara los 30 a&ntilde;os. Todas se miraban con vestimentas ex&oacute;ticas, con detallado maquillaje y casi podr&iacute;a decir, ignoraban o intentaban hacer contacto con la vista de los hombres. En contraste de los hombres, la mayor&iacute;a parec&iacute;a ser hombres maduros, que creo que yo a mis 33 deb&iacute; ser uno de los m&aacute;s j&oacute;venes, pues Mike sab&iacute;a que pocas semanas antes hab&iacute;a cumplido 45.<\/p>\n<p>Mike quiz&aacute; me vio curioso a la situaci&oacute;n y de una manera muy discreta me hace saber que en cierta mesa y acompa&ntilde;ada de otras 10 mujeres se encuentra la princesa de no s&eacute; d&oacute;nde. Me da un nombre y ciertos detalles, pero no le pongo mucha atenci&oacute;n, pues eso de realezas es inentendible para alguien como yo y lo &uacute;nico que recuerdo es que mencion&oacute; que se casar&iacute;a entre poco. Yo la llamar&eacute; Claudia en este relato e iba vestida con un atuendo rojo muy occidental. Se pod&iacute;an ver unos aretes y collares resplandecientes desde la distancia y cuando tuve la oportunidad de acercarme, se pod&iacute;an ver algunos anillos igual de resplandecientes en sus dedos. A mi percepci&oacute;n ten&iacute;a facciones latinas, de cabello largo oscuro ondulado, peque&ntilde;a nariz puntiaguda, labios finos con un colorete rojo, cejas de una l&iacute;nea sim&eacute;trica que, armonizaban con su rostro delgado y alargado. Su altura era la de una chica petit, la cual no deber&iacute;a rebasar las 110 lbs.<\/p>\n<p>Entre tantas chicas lindas, lo &uacute;nico que la diferenciaba era ese t&iacute;tulo de princesa de no s&eacute; d&oacute;nde y para abreviar esto de la fiesta, despu&eacute;s de algunos Martini y presenciar alg&uacute;n otro n&uacute;mero de baile, decidimos abandonar la fiesta despu&eacute;s de un par de horas y tan pronto pasamos la puerta de recepci&oacute;n, me intervino una chica de descendencia africana y despu&eacute;s de un breve saludo sin ni siquiera ella presentarse me dice: Sr. Zena, &iquest;usted me podr&iacute;a dar una tarjeta de presentaci&oacute;n? &ndash; Me qued&eacute; por unos segundos at&oacute;nito, pues me fue sorpresivo, e igual Mike mi amigo, parec&iacute;a no entender lo que pasaba. En fin, por ser cortes y que, porque siempre llevo algunas en mi cartera, con una sonrisa se la entrego y sin darme oportunidad de decir nada, la toma y vuelve a la recepci&oacute;n. Mike y yo nos retiramos algo sorprendidos.<\/p>\n<p>No recuerdo exactamente cu&aacute;nto tiempo pas&oacute;, pero un d&iacute;a por la tarde recibo una llamada telef&oacute;nica y me da un nombre dif&iacute;cil para m&iacute; de pronunciar, pero me recuerda que es la chica de la fiesta con un acento un tanto dif&iacute;cil de entender. Me da el nombre de su amiga, tambi&eacute;n dif&iacute;cil de pronunciar y es por eso por lo que en este relato la llamare Claudia, y sin darme muchos detalles, me invita a cenar un viernes y le doy mi respuesta afirmativa, pues esta chica de descendencia africana no ten&iacute;a el m&aacute;s bello rostro, pero s&iacute; un escultural cuerpo y lo que m&aacute;s le resaltaba era un llamativo trasero y unos suculentos pechos. Le habl&eacute; a Mike de la invitaci&oacute;n y a &eacute;l se le hizo raro tambi&eacute;n y solo me sugiri&oacute; prudencia. Cuando el d&iacute;a lleg&oacute;, por cierta desconfianza le he dicho a mi amigo Rivas d&oacute;nde voy a estar esa noche, pues realmente me era intrigante.<\/p>\n<p>El domicilio estaba en una zona de la ciudad que no tiene esa asociaci&oacute;n de exclusiva. Hab&iacute;a pasado por ah&iacute; algunas veces y si hay casas grandes y bonitas, pero uno no se puede imaginar lo que hay ah&iacute; adentro. Cuando llegu&eacute;, entr&eacute; por un callej&oacute;n donde estaba obstruido por una barra met&aacute;lica y uno debe de llamar con el timbre, Identificarse y aquella barra se elev&oacute; y me deja pasar. Realmente la casa es m&aacute;s grande de lo que parece y tiene una piscina que parte est&aacute; adentro de la casa y la otra expuesta al sol. Me abre la puerta una chica tambi&eacute;n de descendencia africana y esta es igual de escultural, pero m&aacute;s liviana que la que me pidi&oacute; la tarjeta de presentaci&oacute;n. Me hace pasar a una bonita sala de cielos elevados y veo una majestuosa escalera que conduce al piso superior. Con ansiedad espero, pues no s&eacute; de qu&eacute; trata todo esto: &iquest;Una cena?<\/p>\n<p>En minutos veo que se acercan a las escaleras curveadas y descienden en grupo alrededor de 6 chicas entre las edades de 20 a 25: al menos ese era mi c&aacute;lculo. Vienen dos chicas blancas, cauc&aacute;sicas&hellip; tres son de descendencia africana y la princesa de no s&eacute; d&oacute;nde, que a m&iacute; me parece latina. Todas ven&iacute;an sonri&eacute;ndose y acerc&aacute;ndose a m&iacute;, que ya me encontraba de pie, la chica que me pidi&oacute; la tarjeta y a la cual reconoc&iacute;; fue ella la que se dirige a m&iacute; diciendo: -Se&ntilde;or Zena, bienvenido a su casa. D&eacute;jeme presentarle a su anfitriona, es ella quien le ha invitado a cenar. Me dice el nombre, pero aun no logro captarlo y es por eso por lo que ella me pidi&oacute; que le llamara Claudia y es el nombre que uso en este relato.<\/p>\n<p>Todas las chicas llevaban un tipo de pantal&oacute;n colorido, de una tela transparente, como la que se usa en los mosquiteros para los bebes y esto me dejaba apreciar que ninguna llevaba ropa interior. Por un momento pens&eacute; que se trataba de un lugar de citas, de esos ex&oacute;ticos y de primer mundo, pues la sugerencia al sexo estaba brevemente a la vista. Claudia, la princesa de no s&eacute; d&oacute;nde me salud&oacute; cordialmente, mientras las dem&aacute;s callaban solo mostrando sus lindas dentaduras. Realmente no s&eacute; qu&eacute; esperar y creo que eso se me nota y Claudia lo debi&oacute; notar tambi&eacute;n, pues me sonr&iacute;e y me dice: &iquest;Incomodo Sr. Zena? &ndash; La verdad que lo estaba, pues no sab&iacute;a qu&eacute; esperar, no las conoc&iacute;a y esto era realmente extra&ntilde;o, al menos para m&iacute;.<\/p>\n<p>Claudia me invita a conocer la casa y salimos a los jardines, apreci&eacute; de cerca la alberca que les mencion&eacute; y luego me invita a subir a los pisos superiores donde hay 6 habitaciones y obviamente la suya debe de ser la m&aacute;s espaciosa. En el segundo piso nos encontramos con esta se&ntilde;ora hispana, que vest&iacute;a un obvio uniforme de servidumbre y a la cual Claudia con un acento m&aacute;s que extra&ntilde;o y dif&iacute;cil de entender, le pide a la mujer: &iquest;Preg&uacute;ntale si desea tomar algo? &#8211; Antes de que lo haga le respondo, y le digo que cualquier jugo de c&iacute;tricos est&aacute; bien. Claudia me pregunta si hablo espa&ntilde;ol y es cuando comenzamos a hablar de mi descendencia italiana e hispana. En esto, entramos a su enorme habitaci&oacute;n la cual cuenta con una peque&ntilde;a cantina, un yacusi, un ba&ntilde;o cuyas paredes expuestas al interior de la habitaci&oacute;n son de un vidrio corrugado. Y Claudia me hab&iacute;a mostrado hasta el closet de su habitaci&oacute;n, cuyo guarda zapatos debe ser el promedio de una habitaci&oacute;n regular. Me llama la atenci&oacute;n su cama, la cual es la m&aacute;s grande que he visto en mi vida: Quiz&aacute; el promedio de tres camas matrimoniales y totalmente decorada y cubierta con colores llamativos y con esa misma tela de los pantalones transparentes que todas ellas usaban.<\/p>\n<p>En su habitaci&oacute;n tiene su propia sala, cuya vista es la parte del jard&iacute;n trasero de su casa y donde tiene acceso a un enorme balc&oacute;n. Salimos por unos breves minutos, pues era &eacute;poca de frio y Claudia al igual que las dem&aacute;s, usaba ropa liviana. Todo trasciende en ese ambiente para darme confianza y cuando regresamos a su habitaci&oacute;n nos sentamos en la sala y la sirvienta se aparece con un jugo de toronja. Claudia me ofrece Vodka o Gin y es ella la que toma unas copas y usa el jugo haciendo dos bebidas. Me pregunta si fumo y le doy una respuesta negativa y es ella la que me pregunta: &iquest;No te molesta si lo hago yo? &#8211; &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;a decirle, pues estaba en su casa? &#8211; Ella toma un cigarrillo de aspecto delgado y lo enciende y siento ese olor t&iacute;pico de esa hierba ilegal, pero popular en muchas partes del mundo. La verdad que el humo de cualquier clase me molesta, pero este en especial me irrita, pero me lo aguanto pues estoy intrigado por la invitaci&oacute;n. Claudia me pregunta: &iquest;Tony, algo en especial que dese&eacute; cenar? -Le digo que estoy abierto a cualquier tipo de comida y ella me afirma que tiene diferentes opciones.<\/p>\n<p>Estamos en esa pl&aacute;tica cuando de repente Claudia cambia todo sorpresivamente y su conversaci&oacute;n es m&aacute;s inquisitiva e insinuadora y no se va por los caminos de la prudencia o el recato, ella va directa al punto. Quiz&aacute; esa sea su naturaleza o los efectos de ese cigarrillo le dan ese empuje que en su estado normal no se atrever&iacute;a: &#8211; Tony, d&eacute;jame ser abierta contigo y hacerte saber el porqu&eacute; te he invitado a cenar. Eres un hombre que me atraes y me gustar&iacute;a tener un bonito recuerdo contigo. Desde que te vi en esa fiesta, me preguntaba de &iquest;c&oacute;mo ser&iacute;a tener sexo contigo? No lo he pensado mucho y le he dicho a mi amiga que fuese a pedirte tu n&uacute;mero de tel&eacute;fono&hellip; si eres un hombre prudente y curioso a esta aventura, pues me gustar&iacute;a que pasaras este fin de semana con nosotras. &iquest;Has estado con 7 mujeres a la vez?<\/p>\n<p>Realmente la propuesta era fascinante, para esos a&ntilde;os nunca hab&iacute;a tenido la oportunidad de estar con m&aacute;s de una chica a la vez. Quiz&aacute; sea la fantas&iacute;a de muchos hombres, pero hasta ese momento nunca hab&iacute;a sido la m&iacute;a. No me identificaba estar cogiendo con dos chicas a la vez&hellip; me parec&iacute;a un reto interesante y excitante; esta chica me estaba inventando un mundo desconocido para mi y al igual que ella, me le abr&iacute; y le dije que estaba dispuesto a la experiencia, aunque nunca hab&iacute;a estado con m&aacute;s de una chica a la vez. Ella me sonr&iacute;e y en ese momento me invita a pasar al yacusi.<\/p>\n<p>En ese momento llegan tres chicas y la asisten a removerle su ex&oacute;tica vestimenta. S&eacute; que no tiene ropa interior, he podido ver su pelvis con la oscuridad que produce su entrepierna y divisar con exactitud que no lleva nada. Una chica se acerca y me asiste en removerme mi vestimenta, pues yo voy vestido de traje y me ha quitado la corbata y hasta el calzoncillo estilo bikini, donde veo su vista concentrada en mi paquete, el cual ha tomado tama&ntilde;o debido a lo que presiento se acerca. Esta chica cuelga mis ropas y otras las dobla con delicadeza y me toma de la mano y me lleva a las escaleras del yacusi y lo mismo hacen con Claudia. Por un momento pens&eacute; que ellas nos acompa&ntilde;ar&iacute;an, pero solo han hecho esto y nos han dejado solo despu&eacute;s de servirnos otras dos bebidas. A Claudia le han puesto un cubre cabello y eso hace que se mire m&aacute;s delgada de lo que ya es, pero tambi&eacute;n la hace ver m&aacute;s juvenil. Ambos estamos en la pileta totalmente desnudos. Platicamos de esa manera por unos veinte minutos y despu&eacute;s de haber acabado con las bebidas me pregunta: &iquest;Pasamos a la ducha?<\/p>\n<p>Nos hemos levantado y medio secado y pasamos a su ducha la cual es suficientemente grande para unas 4 a 5 personas y de hecho tiene dos regaderas. Ella me embarra de loci&oacute;n para el cuerpo y me pide que yo haga lo mismo por ella. La enjabono y restriego su piel desde cuello y pies y ella hace lo mismo para m&iacute;. Obviamente ella al igual que yo nos entretenemos en friccionar con ese masc&oacute;n de tela nuestras partes &iacute;ntimas. Claudia se hinca y me la fricciona casi como haci&eacute;ndome una paja y esta toma erecci&oacute;n y ella se pone frente a mi d&aacute;ndome su trasero y siento como mi verga se desliza por todo el canal de sus nalgas. Esto parece gustarle, pues se toma su tiempo haciendo esto una y otra vez. Sus pechos son peque&ntilde;os, pero con una simetr&iacute;a redonda. Pezones caf&eacute; y tambi&eacute;n peque&ntilde;os y solamente los he tocado mientras la restriego y se siente s&oacute;lidos, t&iacute;pico de este tama&ntilde;o y a esta edad. En la ba&ntilde;era me hace la siguiente pl&aacute;tica, que me hace sentir ingenuo pues no entiendo al principio de lo que me habla: &iquest;Te gusta el sexo de los dioses griegos?<\/p>\n<p>Le soy honesto, no s&eacute; de lo que se trata, pero luego ella me lo dice en sencillas palabras: &iquest;Te gusta el sexo anal? &#8211; No conoc&iacute;a este t&eacute;rmino hasta que Claudia me habl&oacute; de ello y me hablaba alrededor de la historia. Obviamente me gusta tener sexo anal con cualquier chica y con todas las que hab&iacute;a estado, quiz&aacute; una o dos no experimentaron sexo anal conmigo. Aqu&iacute; estaba Claudia haci&eacute;ndome saber de la disponibilidad y que a todas sus amigas les gustaba dicha experiencia. Hemos salido del ba&ntilde;o, nos hemos secado y Claudia me invita a pasar a su cama rid&iacute;culamente inmensa y descubro que en una esquina de ella tiene un peque&ntilde;o televisor de esos que exist&iacute;an en el 2002 y que hab&iacute;an ensamblado est&eacute;ticamente con mucha delicadeza. Como les dije antes, esta cama es la m&aacute;s grande que he visto en mi vida y obviamente era un trabajo dise&ntilde;ado para esta mujer que ostentaba en ese tiempo el t&iacute;tulo de la princesa de no s&eacute; d&oacute;nde.<\/p>\n<p>En la cama, me fui directo a mamar sus pechos, aunque no me entretuve mucho en ellos&hellip; me deslic&eacute; por el camino de su plano abdomen y comenc&eacute; a lamer su monte venus hasta llegar a su h&uacute;meda conchita que luc&iacute;a con ese brillo de la lubricaci&oacute;n. La conchita de Claudia es la t&iacute;pica de labios peque&ntilde;os, cl&iacute;toris peque&ntilde;o y expuesto, sin ning&uacute;n vello p&uacute;bico. Le di una mamada que goz&oacute; con &iacute;mpetu, pues desde el principio Claudia chocaba violentamente con mi boca mientras ella me tomaba la cabeza con las manos. Solo escuchaba entre sus gemidos algunas palabras con su acento un tanto extra&ntilde;o: &iexcl;Que rico mamas! -Me di en la tarea que encontrara su primer orgasmo de forma oral, aunque ya presintiendo ella que le llegar&iacute;a el orgasmo, me pidi&oacute; que le metiera la verga. Le met&iacute; la verga sin muchos protocolos, mientras le atrap&eacute; una de sus tetas la cual cab&iacute;a en su totalidad en mi boca y ella prosigui&oacute; con su vaiv&eacute;n de sus caderas en esa danza exquisita en la pasi&oacute;n del sexo.<\/p>\n<p>Debo decir y creo que siempre lo he dicho, estas chicas flacas con porte petit son chicas que regularmente se sienten que est&aacute;n bien apretadas. Ese vibrar de su vagina es una sensaci&oacute;n exquisita y &uacute;nica y Claudia no era la excepci&oacute;n. Ella no me lo tuvo que decir que se ven&iacute;a, literalmente su vagina se contrajo y sus m&uacute;sculos superiores me dieron un apret&oacute;n como que de un mordisco de su boca se tratara. Le habr&aacute; durado unos dos minutos y solo gem&iacute;a sin cesar en tremendo taladreo que le di. Su respiraci&oacute;n era profusa y mi taladreo disminuyo. Claudia solo me recordaba mis experiencias con Gaby, una chica argentina que era incansable para coger&hellip; ten&iacute;a un enorme parecido y ese vibrar de su vagina era igual al de Claudia. Me mira con esos ojos llenos de satisfacci&oacute;n y me pregunta: &iquest;Quieres follarme el culo?<\/p>\n<p>Mi verga estaba erecta y sin haber cogido por varios d&iacute;as, a mis 33 a&ntilde;os, era como ese mejor momento de mi sexualidad. Recuperarme era de solo minutos y hab&iacute;a desarrollado un vigor, un aguante para no venirme a las primeras. Ya casi me enviaba al para&iacute;so Claudia con todos sus gestos y gemidos, pero pude controlarme y que sintiera la potencia de un primer polvo. Cuando me ofreci&oacute; el culo, lo hicimos de frente&hellip; pr&aacute;cticamente era un amarre de piernas y ella elev&oacute; un tanto sus nalgas y ella fue la que dirigi&oacute; mi verga para chocar con su ano. Se acomod&oacute; con unas almohadas hasta que poco a poco se meti&oacute; cada cent&iacute;metro de mi falo. Me miraba con esa mirada perdida de la excitaci&oacute;n y era ella la que ten&iacute;a el control para llevar el vaiv&eacute;n de esta nueva faena. Solo recuerdo esas palabras recortadas y llenas de excitaci&oacute;n: &iexcl;Que rica verga tienes Tony!<\/p>\n<p>Era un paisaje ver a esta chica gimiendo y haciendo ese movimiento para meterse cada cent&iacute;metro de mi verga y luego le comenc&eacute; a dar algunas embestidas mientras ella comenz&oacute; a masturbar su concha. Le di una sacudida a su culo en esa posici&oacute;n mientras ella se masturbaba, que hasta me hizo sudar y sentir como unas gotas de sudor se me deslizaron en mi frente y espalda. Claudia no par&oacute; hasta volver a sentir otro orgasmo y su jadeo me excit&oacute; tanto que le deje ir mi primera descarga. Mi verga le vibr&oacute; en su culo y yo sent&iacute;a como su intestino se contra&iacute;a y vi c&oacute;mo se sacud&iacute;a con &iacute;mpetu su conchita. Dej&oacute; de gemir y mi verga se volvi&oacute; pasiva y sali&oacute; del rico orificio de esta linda y joven chica. No s&eacute; si decir sus amigas o sus sirvientas debieron estar atentas a todo, pues en segundos se aparecieron para asear a Claudia y vi como esta chica flaca de descendencia africana le limpiaba el ano y vulva con toallas calientes a Claudia y lo mismo hac&iacute;a una chica blanca conmigo. Nos fuimos al ba&ntilde;o de nuevo y con Claudia hicimos la misma rutina que hab&iacute;amos hecho una hora antes.<\/p>\n<p>Nunca hab&iacute;a tenido audiencia cuando cog&iacute;a, o al menos eso era lo que yo pensaba hasta que descubr&iacute; que Chanel, la hermana de Gaby asegura haberme visto coger varias veces con su hermana. En esta ocasi&oacute;n, estas chicas aparecieron despu&eacute;s que Claudia y yo termin&aacute;bamos con tremenda cogida. Nunca nadie me hab&iacute;a limpiado la verga despu&eacute;s de haberme cogido a alguien m&aacute;s. Fue en la ducha que Claudia comienza a darme una mamada y s&eacute; que las chicas que est&aacute;n all&iacute; pueden ver nuestras siluetas a trav&eacute;s del vidrio corrugado, que me est&aacute; haciendo una felaci&oacute;n. Luego la pongo de perrito, pues este ba&ntilde;o tiene una especie de banca y comienzo a comerme su conchita y ese culo rojizo que me acabo de coger. La sensaci&oacute;n de ser visto es una adrenalina aparte y nuevamente me la comienzo a culear en esa posici&oacute;n de perrito mientras nos cae agua caliente y Claudia de una manera intuitiva me da acceso para que le masturbe la concha. Pr&aacute;cticamente se la cacheteo de una manera agresiva y ella me lo aprueba diciendo: -As&iacute; Tony, s&iacute;gueme dando as&iacute;, me vas a hacer acabar otra vez. Le di incesantemente y ahora ten&iacute;a m&aacute;s control de mi corrida, pues ya no ten&iacute;a la presi&oacute;n del primer polvo donde mis test&iacute;culos est&aacute;n llenos de esperma. Me toma unos quince o veinte minutos en ese taladreo y Claudia queda temblando y siento como el anillo de su culo se contrae incesantemente y me concentro para dejarle ir mi corrida y exploto en su culo una segunda vez. Se sonr&iacute;e y solo me dice con una mueca de sorpresa: &iexcl;Que rica cogida me has dado! &iexcl;Eres sorprendente para coger!<\/p>\n<p>Creo que Claudia ha sido una de esas chicas que me ha medido la verga y no s&eacute; si lo dijo por darme un cumplido o era honesta en su apreciaci&oacute;n: &iexcl;Creo que tienes la verga m&aacute;s grande que he disfrutado y definitivamente, eres un hombre que sabe dar placer a una mujer! Bueno, en menos de dos horas ya se hab&iacute;a corrido tres veces y esta vez me provey&oacute; con una bata para que me sintiera confortable, pues pasar&iacute;amos a la cena y de esta manera no tendr&iacute;a que ponerme la ropa que ya hab&iacute;an doblado y guardado. El men&uacute; era muy variado, pues hab&iacute;a pr&aacute;cticamente de todo, pero el men&uacute; de chicas era igual de diverso, que las hab&iacute;a cauc&aacute;sicas, africanas, llenitas, flaquitas, altas, peque&ntilde;as&hellip; para todos los gustos.<\/p>\n<p>Comimos todos juntos, como si de una familia se tratara y fue all&iacute; donde Claudia me dijo lo siguiente: &iexcl;Me gustar&iacute;a verte coger con xxxxx! &#8211; Me dio un nombre impronunciable, pero se trataba de la chica que me hab&iacute;a pedido la tarjeta de presentaci&oacute;n. Era una chica negra de aproximadamente un metro y sesenta y ocho cent&iacute;metros, quiz&aacute; unas 140 a 150 libras de peso. Su trasero quiz&aacute; de m&aacute;s de 100 cent&iacute;metros, pero con simetr&iacute;a a sus bonitas curvas, lo mismo con sus pechos, que con toda seguridad pasaba de una copa D. Era una delicia ver esas curvas y esta vendr&iacute;a a ser la primera experiencia con una chica de descendencia africana. Ella hab&iacute;a sido la que ase&oacute; a Claudia de mi corrida con toallas calientes, y la que parec&iacute;a ser la mano derecha de esta chica de aspecto latino. Salimos un rato a caminar al patio cubierto que es una especie de invernadero y de esta manera pas&oacute; toda una hora, como d&aacute;ndome el tiempo necesario para que me recuperara y que luego pasara a follarme a esta linda chica africana.<\/p>\n<p>Contin&uacute;a.<\/p>\n<p>Tonyzena67@gmail.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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