{"id":23385,"date":"2020-04-22T00:45:05","date_gmt":"2020-04-22T00:45:05","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-22T00:45:05","modified_gmt":"2020-04-22T00:45:05","slug":"la-esclava-de-yolanda-y-sus-amigas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-esclava-de-yolanda-y-sus-amigas\/","title":{"rendered":"La esclava de Yolanda y sus amigas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23385\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Esther, tengo 26 a&ntilde;os, y siempre me gustaron las chicas. Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, entr&eacute; a trabajar en una churrer&iacute;a, para dar desayunos. Mi horario era de 8 de la ma&ntilde;ana a 4 de la tarde. All&iacute; conoc&iacute; a Yolanda, mi compa&ntilde;era de trabajo y en cierto modo mi encargada, pues era la que estaba conmigo por las ma&ntilde;anas, junto con Manolo, el churrero y dem&aacute;s camareros.<\/p>\n<p>Enseguida me sent&iacute; a gusto con Yolanda, pues ella sab&iacute;a dirigirme bien, como era m&aacute;s veterana, me iba ense&ntilde;ando y me iba guiando los primeros d&iacute;as y yo sinceramente le estaba agradecida. El tiempo fue pasando y a las dos semanas, ya empezamos a sentirnos amigas. Yo enseguida la vi algo dominante y eso me gustaba, pens&eacute; que ser&iacute;an los primeros d&iacute;as, por querer ense&ntilde;arme&#8230; y no quer&iacute;a tirar las campanas al vuelo. Pero seg&uacute;n la fui conociendo cada vez m&aacute;s, descubr&iacute; que le gustaba dominar&#8230; y yo soy siempre he sido muy sumisa.<\/p>\n<p>Yolanda, tiene 24 a&ntilde;os, mide 1, 60 metros. Pesa 47 kg. Es morena, cabello liso, ojos casta&ntilde;os&#8230; Muy habladora y comunicativa. Yo soy morena, mido 1, 68 m, peso 54 kg, tengo los ojos oscuros y el pelo liso y recortado.<\/p>\n<p>El caso, es que una tarde al salir de trabajar, Yolanda me pidi&oacute; que le acercara a un Centro Comercial, donde trabajaban sus amigas pues ten&iacute;an que darle unas cosas y as&iacute; de paso me las presentaba. Yo la llev&eacute; en el coche, solo logramos ver a Laura, una chica m&aacute;s o menos como nosotras, Laura le dio una bolsa a Yolanda, nos despedimos de Laura y Yolanda y yo, nos fuimos a tomar un caf&eacute;. Hablamos de varias cosas, y hablando de los chicos, Yolanda me coment&oacute;, que no quer&iacute;a saber nada de ellos&hellip; que eran unos ego&iacute;stas, y que ella estaba bien, como estaba, sin tener que dar explicaciones a nadie. Yo le dije que a m&iacute; me pasaba m&aacute;s o menos lo mismo. Y as&iacute; qued&oacute; la cosa. Nos levantamos, yo le invit&eacute;, cog&iacute; la bolsa de ella y la llev&eacute; hasta su casa.<\/p>\n<p>Yolanda viv&iacute;a en un piso de alquiler con dos amigas m&aacute;s, Laura, a qui&eacute;n acababa de conocer y M&oacute;nica. Las dos amigas de Yolanda ten&iacute;an la misma edad, 23 a&ntilde;os cada una. Yo he de confesar que viv&iacute;a con un matrimonio mayor, que me cobraba 200 euros por el alquiler de mi habitaci&oacute;n. Y estaba bien.<\/p>\n<p>A los pocos d&iacute;as, Yolanda me dice otra tarde que la acompa&ntilde;e, que le toca hacer a ella la compra de la semana y as&iacute; yo la ayudaba&#8230; Yo acept&eacute;, la llev&eacute; donde ella me dijo, compr&oacute; lo que quiso, lo cargamos en el coche, le dije que le invitaba a un caf&eacute;, ese d&iacute;a hacia bueno y me dijo: &ldquo;Ok, pero mejor en la terraza de la cafeter&iacute;a para aprovechar el sol&rdquo;.<\/p>\n<p>Nos sentamos en la terraza, en la misma esquina de la mesa, ella en un lado, yo en el otro. Y hablando, hablando, Yolanda apoya uno de sus pies en mi silla. Ese d&iacute;a Yolanda calzaba unas deportivas blancas preciosas. Yo se lo comento, que son muy bonitas y Yolanda me dice: &ldquo;Si, me las compr&eacute; el verano pasado y est&aacute;n muy bien, son c&oacute;modas, las tengo que limpiar un poco, pero odio limpiarme el calzado&#8230; man&iacute;as&#8230;&rdquo;. Yo le dije &ldquo;pues a m&iacute; si me gusta, me entretiene&#8230;&rdquo;. Y Yolanda me contesto: &ldquo;Co&ntilde;o, pues l&iacute;mpiamelas, si te gusta&#8230;&rdquo;. Yo le dije que s&iacute;, encantada y Yolanda sonriendo me dijo: &ldquo;Te tomo la palabra&#8230; Me las limpias&#8230;&rdquo;.<\/p>\n<p>Llegamos a su casa, cargadas de bolsas, fuimos a la cocina, dejamos todo all&iacute;, luego Yolanda me ense&ntilde;&oacute; el piso, estaba bien. Y cuando se descalz&oacute; las deportivas, para ponerse las zapatillas de andar por casa, meti&oacute; sus deportivas en una bola y me dijo: &ldquo;Ah&iacute; te doy mis zapatillas a ver c&oacute;mo me las dejas&#8230;&rdquo;.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, lo primero que hice fue llevarle las zapatillas deportivas, impecables. Se las limpi&eacute; bien a fondo, y se las dej&eacute; como nuevas. A Yolanda le encant&oacute; c&oacute;mo se las dej&eacute; y en lugar de darme las gracias, me dijo: &ldquo;Pues hoy te llevas mis zuecos (los del trabajo) y me los traes ma&ntilde;ana limpitos&#8230;&rdquo;. Yo le dije que s&iacute;. Y as&iacute; lo hice.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, cuando vio sus zuecos limpios, me felicit&oacute;. Desde ese d&iacute;a Yolanda empez&oacute; a cambiar bastante conmigo. Se volvi&oacute; como m&aacute;s exigente, ya no ped&iacute;a favores, me daba &oacute;rdenes simplemente. Yo me convert&iacute; en su chofer particular, la dejaba todas las tardes en su casa&#8230; y un s&aacute;bado por la tarde Yolanda me invit&oacute; a quedarme en su casa, pues sus amigas hasta las 22 horas no sal&iacute;an de trabajar y no quer&iacute;a estar sola. Yo me qued&eacute; con ella y a los pocos minutos de estar en su casa, Yolanda se sienta en el sof&aacute; del sal&oacute;n y me dice:<\/p>\n<p>-Pod&iacute;as darme un masaje en los pies, los tengo cansados&#8230;<\/p>\n<p>Yo me arrodill&eacute; ante ella, le descalc&eacute; sus deportivas, le quit&eacute; los calcetines y empec&eacute; a besar aquellos pies como una loca, pronto Yolanda me orden&oacute; lam&eacute;rselos, pasarle la lengua por entre los dedos&#8230; Lamer sus talones, su empeine&#8230; Ella me dirig&iacute;a&#8230; Yo la obedec&iacute;a. Me tuvo as&iacute; un buen rato, lamiendo sus pies y de repente me rechaza con su pie y me tira al suelo.<\/p>\n<p>Ella se quita las bragas, se acomoda en el sof&aacute; y me ordena lamerle la pipa. Yo arrodillada ante ella obedezco, estoy otro buen rato lamiendo donde ella me ordena, hasta que al final, consigue su placer&#8230; Cuando se recupera, me da un pellizco en el pecho y me dice:<\/p>\n<p>-Muy bien, putilla, has estado muy bien&#8230;<\/p>\n<p>Yo t&iacute;midamente, le dije:<\/p>\n<p>-Gracias mi Ama.<\/p>\n<p>Y Yolanda d&aacute;ndome una bofetada me dijo:<\/p>\n<p>-M&aacute;s fuerte, no te he o&iacute;do&#8230;<\/p>\n<p>Y yo repet&iacute;, m&aacute;s fuerte:<\/p>\n<p>-Gracias mi Ama.<\/p>\n<p>-As&iacute; me gusta perra&#8230; que seas sumisa con tu Ama. Vas a ser mi juguete a partir de ahora&#8230; Y te quiero as&iacute;, de rodillas a mis pies y adorando todo mi cuerpo&#8230; -Y con sus dedos me volv&iacute;a a apretar los pezones y a darme pellizcos en los senos, mientras me dec&iacute;a:- Ten&iacute;a ganas de tener una putita a mis pies&#8230; -Y de repente &iexcl;z&aacute;s! Me daba una bofetada y me dec&iacute;a:- Nos vamos a llevar muy bien, zorra, vas a ser mi esclava y la de mis amigas&#8230; Ya ver&aacute;s cuando se lo cuente a Laura y a M&oacute;nica&#8230; Vete preparando porque aqu&iacute;, vas a tener trabajo. A Laura no s&eacute; si le gustar&aacute; mucho domarte, pero a M&oacute;nica seguro, esa es como yo, o peor&#8230; Le encanta mandar y los pies&#8230; Ni te cuento, parece una fetichista de sus pies, siempre se los est&aacute; cuidando&#8230; Ya ver&aacute;s cuando le diga lo zorra y sumisa que eres&#8230; -y d&aacute;ndome otro bofet&oacute;n, me orden&oacute; volver a besar sus pies.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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