{"id":23409,"date":"2020-04-23T22:00:00","date_gmt":"2020-04-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-23T22:00:00","modified_gmt":"2020-04-23T22:00:00","slug":"heterosexual-toda-la-vida-pero-real","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/heterosexual-toda-la-vida-pero-real\/","title":{"rendered":"Heterosexual toda la vida, pero\u2026 (Real)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23409\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El relato, a continuaci&oacute;n, es cien por ciento real, soy heterosexual, pero contar&eacute; por primera vez parte de mis recuerdos, por medio de los cuales revelo confesiones y fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Amigo es una palabra que encierra un contenido muy especial. El amigo est&aacute; en esos momentos en que lo necesitamos, muchas veces no sabemos c&oacute;mo &eacute;l sabe estar (tal vez &eacute;l tampoco lo sabe). Tambi&eacute;n amigo significa reciprocidad, ausencia total de inter&eacute;s, y tantas otras cosas nobles. Aunque no es &eacute;se el tema concreto que quiero relatar. S&oacute;lo fue una referencia para decir que a Artemio no lo consider&eacute; nunca &ldquo;amigo&rdquo;, a pesar de que nos conoc&iacute;amos desde mucho tiempo atr&aacute;s, &eacute;ramos conocidos pero nunca se dio, entre nosotros, esa intimidad espiritual que refer&iacute; al principio.<\/p>\n<p>-&iquest;Silvano? -escuch&eacute; una voz a mis espaldas, era Artemio<\/p>\n<p>-Hola Artemio, &iexcl;tanto tiempo! -contest&eacute;. Hac&iacute;a f&aacute;cilmente 15 o 20 a&ntilde;os que no ve&iacute;a a Artemio, y la &uacute;ltima vez fue solo un saludo a la distancia, de auto a auto, en una estaci&oacute;n de servicio de donde yo sal&iacute;a luego de cargar combustible. La verdad es que el trato m&aacute;s o menos frecuente se limitaba a las ocasiones en que compart&iacute;amos una tarde de futbol en el potrero del barrio, en mi adolescencia, &eacute;l es dos a&ntilde;os mayor que yo.<\/p>\n<p>Dije que no hubo, no hay, intimidad espiritual para considerar a Artemio un amigo. Pero s&iacute; hubo una &ldquo;casi intimidad&rdquo; en mi temprana juventud. &Eacute;ramos j&oacute;venes (yo ten&iacute;a 18 a&ntilde;os), y est&aacute;bamos, junto a otros dos &ldquo;amigos del futbol&rdquo;, en un terreno cercano a mi casa, donde sol&iacute;amos juntarnos a charlar y &ldquo;pasar el tiempo&rdquo; en las horas en las que era imposible &ldquo;armar&rdquo; picaditos de f&uacute;tbol, por el intenso calor de la siesta. Los otros dos &ldquo;amigos&rdquo; (Diego y Adri&aacute;n), se despidieron diciendo que nos juntar&iacute;amos m&aacute;s tarde para jugar un partido de f&uacute;tbol y quedamos solo Artemio y yo.<\/p>\n<p>Sin tema para hablar estaba por irme a mi casa cuando, de repente, Artemio me dice: -&ldquo;&iquest;tienes honda?&rdquo; (se refer&iacute;a a si ten&iacute;a una gomera, como le dicen en otras partes); -&ldquo;No&rdquo;, le contest&eacute;; -&ldquo;&iquest;Quieres esta?&rdquo;, me dijo mostr&aacute;ndome una linda gomera; -&ldquo;Si, pero no tengo plata para pagarte&rdquo;, le dije, -&ldquo;Te la regalo pero solo te voy a pedir algo a cambio&rdquo;, me dijo, -&ldquo;&iquest;Qu&eacute; cosa?&rdquo;, pregunt&eacute;, y ah&iacute; me larg&oacute; de una&hellip; -&ldquo;que me prestes el culo, estoy recaliente, necesito culearte&rdquo;.<\/p>\n<p>Eso era algo que no pod&iacute;a concebir como posible; mi educaci&oacute;n no me lo permit&iacute;a, pero, quiz&aacute;s por simples prejuicios, el principal motivo de mi negativa a recibir &ldquo;el regalo&rdquo; que Artemio me ofrec&iacute;a, fue que no admitir&iacute;a ser objeto de burla por parte de mis &ldquo;amigos&rdquo; (ya que, con certeza, Artemio me expondr&iacute;a como trofeo). Aunque he de confesar que obtener esa linda honda, en un momento, me tent&oacute;. Quiz&aacute;s esto &uacute;ltimo lo percibi&oacute; Artemio, y sea lo que explique la insistencia con que intent&oacute; doblegar mi voluntad para que le entregue mi culito virgen.<\/p>\n<p>S&iacute;, mi culito era virgen, aunque en otras circunstancias, a escondidas, varias veces hab&iacute;amos jugado, con dos primos de mi misma edad, a culearnos. Era un jueguito que nos gustaba mucho a todos, y que a m&iacute; en particular me gustaba en las &ldquo;dos direcciones&rdquo;: culear y ser culeado (no s&eacute; si a mis primos les gustaba como a m&iacute;, o solo disfrutaban de culear, y lo otro era el precio que deb&iacute;an pagar, me inclino a pensar que era esto &uacute;ltimo).<\/p>\n<p>En la realidad todo se limitaba a roces del pito en la entrada del culito del otro (nunca pude hacer entrar mi pito, aunque uno de mis primos, recuerdo que en una o dos ocasiones, me lo meti&oacute; un poquito (sin llegar a desvirgarme), quiz&aacute;s un cent&iacute;metro o mil&iacute;metros m&aacute;s o menos (y tambi&eacute;n recuerdo que eso me asust&oacute; un poco, pero me gust&oacute; mucho). Creo que en esa &eacute;poca de mi vida se origina, no solo que sienta er&oacute;gena a mi zona anal, sino tambi&eacute;n el tremendo placer que me provoca el olor a culo (a menudo me paso los dedos y la mano y disfruto oliendo ese aroma tan particular).<\/p>\n<p>Pero hago una aclaraci&oacute;n, no confundamos el olor a culo con el olor a caca; el olor del culo se origina en los fluidos naturales que de &eacute;l emanan, es algo as&iacute; como la lubricaci&oacute;n natural del ano, ese es el aroma que, para m&iacute;, es un afrodis&iacute;aco como lo es el olor natural de la concha o panocha de una mujer. Pero el olor de la caca no me excita.<\/p>\n<p>Recuerdo que, en una ocasi&oacute;n, quiz&aacute;s una de las &uacute;ltimas en que disfrut&eacute; del placer de &ldquo;culear&rdquo; en mi juventud, nos encontr&aacute;bamos uno de mis primos y yo (en el campo donde ellos viv&iacute;an y yo iba de visita los veranos), y le propuse: -&ldquo;vamos a culear&rdquo;, pero mi primo se neg&oacute;, que no ten&iacute;a ganas; de nada val&iacute;a mi insistencia, &eacute;l continuaba neg&aacute;ndose, hasta que se me ocurri&oacute; decirle: -&ldquo;yo no te voy a culear, solamente vos a m&iacute;&rdquo; (es que en realidad lo que m&aacute;s deseaba era sentirme culeado, no me inquietaba &ldquo;ponerla&rdquo;, sino &ldquo;que me la pongan&rdquo;); a esto mi primo me mir&oacute; y, de inmediato, lo acept&oacute;.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n se nos ocurri&oacute; trasladarnos hasta un maizal, dentro de la finca, cuya altura nos permitir&iacute;a permanecer ocultos a las miradas desde la casa. Una vez all&iacute;, me baj&eacute; los pantalones y el calzoncillo y me agach&eacute; para recibir el pito de mi primo (este era el menor de mis dos primos, no el que hab&iacute;a logrado avanzar m&iacute;nimamente de los roces). &Eacute;l apoy&oacute; su pito en la entrada de mi culito y estuvimos jugando un rato largo (tampoco ah&iacute; fui penetrado realmente, pero s&iacute; recuerdo cuanto me gustaban esos juegos).<\/p>\n<p>Vuelvo a Artemio; s&iacute; Artemio fue muy insistente, no se resignaba a que yo le negase mi culito, evidentemente &eacute;l estaba muy caliente y, en un momento en que decid&iacute; rechazar con mayor firmeza ser cogido por &eacute;l, me levant&eacute; y me estaba yendo del lugar, cuando &eacute;l peg&oacute; un salto y se abalanz&oacute; sobre m&iacute;, abraz&aacute;ndome desde atr&aacute;s y apoyando en mi culo su pito duro (lo pude sentir).<\/p>\n<p>Tal vez fueron mis prejuicios o mi educaci&oacute;n (o m&aacute;s probablemente el temor a que se burlasen de m&iacute; si llegaba a aflojar), lo que me hizo reaccionar con todas mis fuerzas para apartarlo de m&iacute;, y retirarme. Pero cada vez que recuerdo ese incidente, percibo muy fuerte la sensaci&oacute;n de su pito duro apoyado en mi culito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>El relato, a continuaci&oacute;n, es cien por ciento real, soy heterosexual, pero contar&eacute; por primera vez parte de mis recuerdos, por medio de los cuales revelo confesiones y fantas&iacute;as. Amigo es una palabra que encierra un contenido muy especial. El amigo est&aacute; en esos momentos en que lo necesitamos, muchas veces no sabemos c&oacute;mo &eacute;l [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14713,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-23409","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14713"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23409"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23409\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}