{"id":23429,"date":"2020-04-25T22:00:00","date_gmt":"2020-04-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-04-25T22:00:00","modified_gmt":"2020-04-25T22:00:00","slug":"citas-que-salen-mal-muy-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/citas-que-salen-mal-muy-mal\/","title":{"rendered":"Citas que salen mal, muy mal"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23429\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 35<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Llevaba varios a&ntilde;os usando la misma aplicaci&oacute;n de citas. En ocasiones la utilizaba para intentar encontrar una relaci&oacute;n formal, sin ning&uacute;n &eacute;xito por el momento, y en otras simplemente necesitaba sexo y era un m&eacute;todo f&aacute;cil y r&aacute;pido para conseguirlo.<\/p>\n<p>S&oacute;lo ten&iacute;as que a&ntilde;adir un perfil con tus gustos, edad, alguna foto, etc. y en un momento te buscaban candidatos con gustos similares a los tuyos.<\/p>\n<p>Una opci&oacute;n sexual que me encantaba usar era el &quot;Intercambio de fantas&iacute;as&quot;. Pod&iacute;as a&ntilde;adir una fantas&iacute;a que te gustar&iacute;a llevar a cabo, y si hab&iacute;a alguien dispuesto a aceptarla te ofrec&iacute;a otra que a &eacute;l o ella le apeteciera. S&oacute;lo hab&iacute;a que encontrar a dos personas que se pusieran de acuerdo, y la verdad es que no resultaba nada complicado. La mayor&iacute;a de los t&iacute;os, si les satisfac&iacute;as su fantas&iacute;a, hac&iacute;an lo que hiciera falta por tener una noche de sexo sin compromiso.<\/p>\n<p>No me considero la chica m&aacute;s sexy, pero parece que hay algo de m&iacute; que gusta a los chicos. Siempre alaban mi cuerpo. Ten&iacute;a unas fotos en falda que triunfaban en la App. Llevaba a&ntilde;os con las mismas. Si algo funciona para que cambiarlo. Nada m&aacute;s subir una fantas&iacute;a, en unos minutos ya ten&iacute;a varias solicitudes pendientes.<\/p>\n<p>El caso es que un viernes, despu&eacute;s de salir del trabajo estaba agotada mentalmente, y ten&iacute;a ganas de empezar fuerte el fin de semana. A&ntilde;ad&iacute; mi fantas&iacute;a, marqu&eacute; una distancia relativamente cercana a mi piso, y en cinco minutos ya ten&iacute;a a dos candidatos.<\/p>\n<p>La verdad es que las fantas&iacute;as de la gente casi siempre eran originales. Sol&iacute;a ponerme bastante nerviosa al ver las que me ofrec&iacute;an los chicos. Con solo hacer click en Aceptar ya tendr&iacute;a que hacer &quot;eso&quot; con un desconocido. Era algo de locos.<\/p>\n<p>El chico A me ped&iacute;a que me dejara atar a la cama, amordazarme y esas cosas. No es que est&eacute; en contra de estas pr&aacute;cticas, pero me daba cierto reparo hacer algo as&iacute; con alguien desconocido. Adem&aacute;s, hab&iacute;a que quedar en mi piso.<\/p>\n<p>Al final me decant&eacute; por el chico B, Zak. Pon&iacute;a su casa a nuestra disposici&oacute;n, y viv&iacute;a un poco m&aacute;s lejos de m&iacute;, pero se ofrec&iacute;a a pagar el taxi de ida y vuelta. Su fantas&iacute;a consist&iacute;a en lo siguiente &quot;D&eacute;jame chuparte los pies, meterme los deditos en mi boca y notar como los mueves dentro&quot;. No recordaba haber hecho nada parecido nunca, pero tampoco me desagrad&oacute; la idea. Me estaba poniendo un poco cachonda pensando en su lengua lami&eacute;ndome entre los dedos.<\/p>\n<p>&iquest;Desea aceptar? S&iacute;.<\/p>\n<p>Cita concertada. Disfr&uacute;tala y no olvides valorarla cuando termine.<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos quedado en una hora. Ten&iacute;a tiempo para darme una ducha, lavarme los pies m&aacute;s a fondo que nunca en mi vida, y ponerme mona para mi encuentro. Me ech&eacute; mi perfume favorito. Recuper&eacute; un vestido corto, blanco y ajustado que pensaba que hab&iacute;a perdido, y me puse esos zapatos rojos de tac&oacute;n tan inc&oacute;modos, pero que supuse que a un fetichista de los pies le encantar&iacute;an. Y me hice una coleta con una trenza, para estar preparada para la fantas&iacute;a que hab&iacute;a pedido. Por muchas veces que hab&iacute;a hecho esto, siempre ten&iacute;a un nudo en el est&oacute;mago al prepararme para una cita de este tipo.<\/p>\n<p>El taxi lleg&oacute; a las 21:10 a mi puerta. Baj&eacute; las escaleras con mucho cuidado de no torcerme un tobillo, y le ped&iacute; al taxista que me llevara a la direcci&oacute;n de mi nuevo amigo. Hablan mal de las nuevas tecnolog&iacute;as, pero nunca fue tan f&aacute;cil hacer amistades o ligues como hoy en d&iacute;a. Luego saldr&aacute;n bien o mal, pero eso ya es otro cantar.<\/p>\n<p>Durante el trayecto iba pensando en mi fantas&iacute;a. Normalmente sol&iacute;a pedir cosas como masajes en el culo (con aceite corporal) o que me lamieran el cl&iacute;toris hasta correrme. Esta vez no, prefer&iacute; pedir algo distinto: &quot;Quiero que me pongas a cuatro patas y me la metas fuerte mientras me agarras del pelo&quot;. No conozco a ning&uacute;n hombre que dir&iacute;a que no a algo as&iacute;. Bueno si, algunos creen que es degradante para la mujer follarlas como si fueran un animal. Ellos se lo pierden, sosos.<\/p>\n<p>Aquello no era una casa normal, m&aacute;s bien parec&iacute;a una mansi&oacute;n. Me sent&iacute;a intimidada al entrar por la puerta exterior. Ten&iacute;a una finca enorme, con mucha vegetaci&oacute;n y muy cuidada. Llegu&eacute; a la puerta y &eacute;l ya me estaba esperando. Nos saludamos con dos besos y los dos parecimos contentos al ver c&oacute;mo era el otro. Ninguno de los dos mentimos en las fotos. Ya era algo bueno.<\/p>\n<p>Pasamos al sal&oacute;n y todav&iacute;a qued&eacute; m&aacute;s alucinada. Todo era muy lujoso. Zak me ten&iacute;a preparados unos entrantes y bebida. No sol&iacute;a ser lo normal. Casi siempre iba todo m&aacute;s r&aacute;pido&#8230; saludos, besos, ropa fuera y a la cama. Me cont&oacute; que trabajaba de fot&oacute;grafo para una revista. Me pareci&oacute; interesante. Not&eacute; que era t&iacute;mido, le costaba aguantarme la mirada, y no era muy hablador. Se notaba que le costaba hablar durante un rato seguido, as&iacute; que trat&eacute; de pon&eacute;rselo f&aacute;cil y hablar yo m&aacute;s de lo habitual. Nos tomamos una copa de vino y picamos algo mientras nos conoc&iacute;amos. Al cabo de un rato me empec&eacute; a notar mareada, ya que no estaba acostumbrada a beber tanto alcohol.<\/p>\n<p>Una media hora despu&eacute;s la cosa fue a peor. Me empec&eacute; a notar sudorosa y cuando quise decirle que me encontraba mal se me empez&oacute; a nublar la vista y&#8230; no recuerdo nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando despert&eacute; ya no estaba en la misma habitaci&oacute;n. Ten&iacute;a una correa atada en el cuello, y la correa estaba sujeta por una cadena met&aacute;lica a una especie de gancho en la pared. Estaba de pie, con la espalda pegada en la pared, y sin holgura para moverme m&aacute;s que un par de cent&iacute;metros. Notaba el coraz&oacute;n bombeando muy fuerte y muy r&aacute;pido. Estaba sudando a chorros con los nervios. Intent&eacute; gritar pero no pude, ya que ten&iacute;a una mordaza de bola en la boca. Cuando quise usar las manos para intentar soltarme not&eacute; que ten&iacute;a las mu&ntilde;ecas atadas con esposas en la espalda. Tras un minuto que se me hizo eterno, Zak entr&oacute; en la habitaci&oacute;n con mi m&oacute;vil en la mano. Se acerc&oacute; y se puso en frente de m&iacute; y empez&oacute; a sacarme fotos. Me ense&ntilde;&oacute; alguna foto y a continuaci&oacute;n abri&oacute; el Whatsapp. Grit&eacute; como pude y le dije que no con la cabeza.<\/p>\n<p>-Si te portas bien no lo har&eacute;. -Dijo Zak.<\/p>\n<p>Sali&oacute; de nuevo de la habitaci&oacute;n cerrando la puerta al pasar.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n estaba casi vac&iacute;a. S&oacute;lo hab&iacute;a una bombilla, una silla delante de m&iacute; y la calefacci&oacute;n pegada a una pared. En el suelo estaba tirado mi vestido blanco y el sujetador. Con la angustia no me hab&iacute;a dado cuenta de que estaba semidesnuda. Con dificultad mir&eacute; hacia mis piernas y pude ver que la &uacute;nica ropa que ten&iacute;a puesta era mi tanga y los zapatos de tac&oacute;n.<\/p>\n<p>Estar en esa posici&oacute;n, sin apenas maniobra, y con los pechos desnudos, me hac&iacute;a sentir totalmente avergonzada. Me sent&iacute;a c&oacute;moda con el sexo, pero no estando desnuda delante de nadie. Soy de las que hacen el amor con la luz apagada. Pens&eacute; que podr&iacute;a darle una patada en los huevos a Zak cuando se acercara a m&iacute;, pero me di cuenta que eso no me servir&iacute;a de nada. Seguramente empeorar&iacute;a mi situaci&oacute;n. Pens&eacute; en todo el rollo de los zapatos, la fantas&iacute;a est&uacute;pida de los pies, y con la rabia me saqu&eacute; zapatos con los dedos de los pies, y los lanc&eacute; hasta la pared.<\/p>\n<p>Con la mordaza puesta no pod&iacute;a tragar bien, estaba inc&oacute;moda con la boca tan abierta, y notaba como me ca&iacute;a la saliva por la barbilla, luego por el pecho, hasta caer en el suelo. Ya hab&iacute;a un peque&ntilde;o charco en el suelo.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato apareci&oacute; Zak con un cuenco de agua, y otros objetos que no alcanc&eacute; a ver bien. Pos&oacute; todo en el suelo, cerca de m&iacute;, y al ver los zapatos tirados por el suelo, los cogi&oacute; y se acerc&oacute; con una seguridad que no le hab&iacute;a visto hasta ahora. Parec&iacute;a t&iacute;mido hablando, pero ahora lo ve&iacute;a con una seguridad exagerada.<\/p>\n<p>-Levanta la pierna -me orden&oacute;.<\/p>\n<p>Obedec&iacute; sin rechistar. Zak me cogi&oacute; el pie con delicadeza e introdujo de nuevo el zapato. Cuando termin&oacute; con uno, levant&eacute; la otra pierna y me introdujo el otro zapato. Me sent&iacute; como una ni&ntilde;a peque&ntilde;a, a la que su padre le dice que no haga una cosa, y ella hace todo lo contrario para llamar la atenci&oacute;n. Solo faltaba que me castigara sin merienda.<\/p>\n<p>-No se te ocurra hacerlo de nuevo -me dijo.<\/p>\n<p>Sac&oacute; mi m&oacute;vil del bolsillo y me apunt&oacute; con la c&aacute;mara. El flash estaba encendido continuamente, as&iacute; que me di cuenta de que estaba grabando un v&iacute;deo.<\/p>\n<p>-Ahora qu&iacute;tate el tanga.<\/p>\n<p>Prefer&iacute;a quit&aacute;rmelo yo, a ver c&oacute;mo me lo quitaba &eacute;l por la fuerza, pero con las manos atadas y con el cuello tan amarrado no era nada f&aacute;cil. Con las puntas de los dedos de las manos baj&eacute; el tanga lo que pude, pero solo fueron unos cent&iacute;metros. Dije que no con la cabeza, pero Zak no dijo nada y sigui&oacute; grabando. Me esforc&eacute; en llegar m&aacute;s abajo con las manos, bajando el cuello hasta el l&iacute;mite que me dejaba la cadena, y pude bajar otro poco el tanga. Agit&eacute; las piernas durante un rato y dando peque&ntilde;os saltitos, hasta que pude bajarlo otro poco m&aacute;s. No recuerdo una situaci&oacute;n en mi vida donde pasara m&aacute;s verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>El cabr&oacute;n de Zak sonre&iacute;a con gesto de aprobaci&oacute;n. Consegu&iacute; levantar una rodilla hasta el tanga y por fin cay&oacute; a mis pies. Acerc&oacute; su mano y levant&eacute; una pierna para darle el tanga que colgaba en mi zapato. Zak se acerc&oacute; la ropa interior a la cara y la oli&oacute;, para luego met&eacute;rsela en el bolsillo. &iexcl;Maldito cerdo! Luego se acerc&oacute; a mi cuello y quit&oacute; el candado de la cadena. Me dijo que me sentara, y volvi&oacute; a colocar de nuevo el candado a la nueva altura, en otro gancho m&aacute;s abajo.<\/p>\n<p>-Te dejo material para afeitarte. Pens&eacute; que ya vendr&iacute;as lista de casa, pero veo que no. Aseg&uacute;rate de dejarlo bien suave tanto por fuera como por dentro de los labios. Luego volver&eacute; y me ense&ntilde;as que tal qued&oacute;.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a perdido totalmente la noci&oacute;n del tiempo. No sab&iacute;a si hab&iacute;a pasado media hora, una, o cinco. Estaba atada por el cuello en una habitaci&oacute;n, con un enfermo mental en la habitaci&oacute;n de al lado, esperando a que me afeitara el pubis. No se me ocurr&iacute;a una situaci&oacute;n m&aacute;s divertida para un Viernes noche. Al darme cuenta de la situaci&oacute;n romp&iacute; a llorar como una idiota.<\/p>\n<p>No recordaba haberme afeitado completamente nunca en la vida. Sol&iacute;a rebajarme con una tijera y afeitar un poco las ingles para ir a la playa, pero nada m&aacute;s. Zak me hab&iacute;a dejado agua templada, una cuchilla nueva, espuma de afeitar y una toalla peque&ntilde;a. La posici&oacute;n en la que estaba tampoco era muy c&oacute;moda, con la cabeza pegada a la pared, pero ech&eacute; el culo todo lo que pude hacia delante. Me ech&eacute; agua por toda la zona, luego espuma y empec&eacute; a rasurarme con mucho cuidado de no cortarme. Despu&eacute;s de hacer un buen repaso volv&iacute; a realizar el proceso de nuevo para dejarlo perfecto, y que ese hijo de puta me diera el visto bueno.<\/p>\n<p>Gem&iacute; para avisar a Zak de que hab&iacute;a terminado, y &eacute;l apareci&oacute; al momento. Me daba mucho pudor ense&ntilde;arle aquello tan rasurado, ya que estaba convencida de que esas cosas solo las hac&iacute;an las prostitutas y alguna guarrilla para contentar a su novio pervertido. Yo ten&iacute;a las piernas cerradas y Zak sonri&oacute;. Solo tuvo que echarme una mirada para que abriera las piernas dejando ver mis labios rosados. Se agach&oacute; y paso los dedos recre&aacute;ndose en la suavidad. Luego cogi&oacute; la llave del candado y me quit&oacute; la cadena, para dejarme suelta esta vez.<\/p>\n<p>-Bien, ahora ponte a cuatro patas que voy a terminar el trabajo.<\/p>\n<p>Estaba claro que no solo quer&iacute;a terminar de afeitarme, si no que sobre todo buscaba avergonzarme, poni&eacute;ndome en una posici&oacute;n tan expuesta. Justo en ese momento record&eacute; mi petici&oacute;n en la App. Si quer&iacute;a humillarme todav&iacute;a m&aacute;s, ese sin duda era un buen momento. Pero Zak no ten&iacute;a intenci&oacute;n de follarme a cuatro patas, o al menos no en ese instante. Se sent&oacute; en el suelo detr&aacute;s de m&iacute;, tan cerca de mi vagina que pod&iacute;a notar su respiraci&oacute;n en mi piel. Cuando me ech&oacute; agua con la mano por la zona del ano, no pude evitar contraerlo, al cogerme de sorpresa. Entonces agit&oacute; el bote de espuma y comenz&oacute; a extenderlo por la zona, pasando su dedo por el ano suavemente, lo que hizo que se relajara un poco y se abriera levemente. Pareci&oacute; que aquello le gust&oacute;, y sigui&oacute; pasando el dedo en c&iacute;rculos hasta que se abri&oacute; de tal forma que pudo introducir la punta del dedo sin resistencia.<\/p>\n<p>Debi&oacute; quedar satisfecho con aquello, por lo que dej&oacute; de juguetear con mi ano y finalmente comenz&oacute; a afeitarme. Lo hac&iacute;a con mucha suavidad, por lo que nunca tuve miedo de que me hiciera un corte, aunque segu&iacute;a d&aacute;ndome reparo tener a alguien metiendo sus morros en mis genitales. Por un momento se me pas&oacute; por la cabeza la idea de hacer fuerza y mearle encima, pero pens&aacute;ndolo bien, seguro que aquello le har&iacute;a todav&iacute;a m&aacute;s feliz. Gotas de agua mezcladas con espuma bajaban desde el ano, pasaban por mis labios inferiores haci&eacute;ndome cosquillas, y finalmente iban a parar al suelo. Y algo similar pasaba en mi boca, al no poder mantener la saliva por culpa de la mordaza.<\/p>\n<p>Zak sac&oacute; una hoja de alg&uacute;n lado y me la puso a la vista, en el suelo, para que pudiera leerla.<\/p>\n<p>-Estas son tus obligaciones a partir de ahora. No son negociables, as&iacute; que no quiero ninguna protesta.<\/p>\n<p>En el folio hab&iacute;a 30 puntos con indicaciones sobre mi comportamiento, desde no poder hablar sin permiso, tener que andar siempre a cuatro patas, beber con la lengua como los perros, y toda clase de guarradas que no puedo ni recordar. Lo que parec&iacute;a claro es que quer&iacute;a tener una mascota humana, y lo peor de todo, es que no ten&iacute;a intenci&oacute;n de dejarme marchar hasta sabe Dios cuando.<\/p>\n<p>Entonces me puso una correa y me oblig&oacute; a pasear por toda la casa. Me peg&oacute; un tir&oacute;n para que comenzara a andar. En la mano llevaba una vara de madera que utilizaba para corregirme cuando hac&iacute;a algo que no le gustaba. Por lo visto deb&iacute; cometer muchos errores, porque cada dos por tres me daba con la vara en el culo o en las piernas. Algunas cosas me quedaron claras, como que no pod&iacute;a mirarle a la cara, sino que ten&iacute;a que mirar siempre al frente, que deb&iacute;a andar con el culo bien alto, o que deb&iacute;a andar de forma sexy. Me pase&oacute; durante tanto tiempo que las rodillas y las mu&ntilde;ecas las ten&iacute;a doloridas. Pero claro, las mascotas no pueden quejarse. Despu&eacute;s de una hora de entrenamiento, o algo as&iacute;, estaba exhausta. Zak lo debi&oacute; notar, porque yo ya no consegu&iacute;a andar sin perder el equilibrio cada pocos pasos.<\/p>\n<p>-Lo dejaremos por hoy. Creo que has mejorado bastante. Para ser tu primer d&iacute;a puedes estar contenta. Deber&iacute;amos descansar por hoy. Bebe, anda.<\/p>\n<p>Me se&ntilde;al&oacute; un cuenco con agua y le obedec&iacute; al instante. Estaba sedienta. Era una tortura tener que beber con la lengua, pero era mejor que nada. Mientras tanto, Zak me acariciaba la espalda y el culo. Era asqueroso.<\/p>\n<p>-Buena chica -dijo Zak. Y volvi&oacute; a tirar de la correa para llevarme a otro lugar. De reojo pude ver el reloj que hab&iacute;a en el pasillo. Ya eran cerca de las dos de la madrugada. Solo quer&iacute;a irme a casa y disfrutar de la soledad.<\/p>\n<p>Para llegar a la primera planta tuvimos que subir por las escaleras. Pod&eacute;is imaginar lo complicado que es subir a cuatro patas, y no de cualquier forma. Siempre sexy y con la posici&oacute;n correcta. Una vez subidas las escaleras pasamos por otro enorme sal&oacute;n, seguimos por un pasillo donde hab&iacute;a varias estancias cerradas, y al fondo de todo estaba su habitaci&oacute;n. Despu&eacute;s de ver el resto de la casa imaginaba otra cosa, pero la habitaci&oacute;n era bastante normalita en cuanto a tama&ntilde;o y decoraci&oacute;n. Eso s&iacute;, la cama era enorme. Cuando me hizo pasar por la puerta puede ver algo m&aacute;s, que no me gust&oacute; nada, pero que viniendo de alguien as&iacute; no era de extra&ntilde;ar. Al lado de la cama hab&iacute;a una jaula esperando por m&iacute;. Era relativamente grande, met&aacute;lica y con peque&ntilde;os barrotes verticales. Seguramente era una jaula de perro grande, con el suelo acolchado para m&aacute;s comodidad. &iexcl;Qu&eacute; atento y amable!<\/p>\n<p>Con la correa me llev&oacute; hasta dejarme frente a la jaula. Yo solo miraba hacia la que iba a ser mi cama esta noche, ya que ten&iacute;a prohibido mirarle directamente. Entonces me liber&oacute; de la correa. Luego se acerc&oacute; por detr&aacute;s y se agach&oacute; a mis pies para quitarme los zapatos. Lo hizo tan lentamente que me hizo sentir muy inc&oacute;moda. Entonces me dio una palmada en el culo y yo entr&eacute; sin rechistar. Zak coloc&oacute; los zapatos al lado de la jaula, supongo que preparados para que me los pusiera por la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>-Puedes quitarte la mordaza -me dijo.<\/p>\n<p>Como supuse que no me permit&iacute;a cambiar de posici&oacute;n, apoy&eacute; la cabeza en el suelo para poder llegar con las manos a la nuca y desabrochar la mordaza. Cuando pude quitarla fue una gran liberaci&oacute;n. Abr&iacute; y cerr&eacute; la mand&iacute;bula lentamente para comprobar que todo estaba bien, pero todav&iacute;a tuvo que pasar un buen rato para que me pasara el dolor.<\/p>\n<p>En la jaula, colgando del fondo, hab&iacute;a una especie de biber&oacute;n con agua, por si me entraba la sed por la noche. Y al lado, un cuenco con lo que se supone que era comida. Unas peque&ntilde;as bolas marrones con una pinta horrible. Luego pude comprobar que el sabor no era mucho mejor que la pinta. Y a un lado, cerca de mis pies, hab&iacute;a un cuenco sin nada, y aunque Zak no me dijo nada, supuse que quer&iacute;a que hiciera las necesidades en &eacute;l.<\/p>\n<p>-Durante la noche puedes dormir en la posici&oacute;n que quieras. Ponte c&oacute;moda.<\/p>\n<p>Genial. Ten&iacute;a todas las comodidades. Desnuda en una jaula, en la habitaci&oacute;n de un loco, con abundante bebida y comida. Qu&eacute; m&aacute;s pod&iacute;a pedir. Y todo gratis.<\/p>\n<p>Cuando ya me estaba colocando en la jaula para intentar dormir, pas&oacute; algo totalmente inesperado. Se escucharon pasos por el pasillo, y me gir&eacute; para ver qu&eacute; es lo que pasaba. Lo que no me cuadraba es que no escuch&eacute; abrir la puerta de la casa, ni ning&uacute;n otro ruido anterior a los pasos. Al cabo de unos segundos apareci&oacute; alguien en la puerta. Para mi sorpresa, pero no para Zak, apareci&oacute; una chica alta, de cerca de 1.80, vestida con lo que me pareci&oacute; una especie de uniforme de sirvienta sexy. Ten&iacute;a el pelo rubio y peinado con una coleta s&uacute;per larga. El uniforme era ce&ntilde;ido, por lo que pude ver que ten&iacute;a un cuerpo muy bonito, unos pechos ni muy grandes ni peque&ntilde;os, bien tersos, unas piernas largas y estilizadas. Vamos, para entendernos, que estaba muy cachonda. El uniforme era blanco con detalles en negro, vest&iacute;a zapatos blancos de tac&oacute;n, unos guantes largos brillantes, y unas medias tipo panty con puntilla.<\/p>\n<p>Cuando pas&oacute; por mi lado, en direcci&oacute;n a la cama, pude ver algo en lo que no me hab&iacute;a fijado, y es que para darle el toque guarro a su atuendo, no llevaba braga ni tanga, y adem&aacute;s, colgando de la vagina, hab&iacute;a un tubo estrecho de goma, que terminaba en una especie de pera a la altura de sus muslos. Lo reconoc&iacute; de haber visto alg&uacute;n video porno en internet, por lo que dentro de la vagina supe que ten&iacute;a una especie de globo de goma hinchado. Como era de esperar, como todas sus putillas, estaba afeitada totalmente. Tra&iacute;a una bandeja con un vaso que conten&iacute;a alguna bebida caliente, y unas galletas o algo parecido. Zak se lo tom&oacute; en un par de minutos y los dos se acostaron, pero &eacute;l no le hizo mucho caso ni tampoco se le acerc&oacute;. Si no fuera porque me hab&iacute;a secuestrado, desnudado, y tratado como a una perra, dir&iacute;a que no ten&iacute;a inter&eacute;s por el sexo femenino. No consigo entender a los pervertidos.<\/p>\n<p>Tard&eacute; un buen rato en dormir, a pesar de que estaba muy cansada. Me puse a pensar en c&oacute;mo hab&iacute;a conseguido a una chica como esa. En la app seguro que no. O la hab&iacute;a secuestrado o le pagaba como Escort o puta de lujo. M&aacute;s bien me decantaba por la primera opci&oacute;n. Tambi&eacute;n me dio por pensar en por qu&eacute; me hab&iacute;a elegido a m&iacute;, si en comparaci&oacute;n con esta mujer quedaba en muy mal lugar. Quiz&aacute; quer&iacute;a tener un poco de todo, a la modelo exuberante, y a la vecina apetecible. D&aacute;ndole vueltas a estos temas me qued&eacute; finalmente dormida.<\/p>\n<p>Me despert&eacute; en medio de la noche, con ganas de mear. Al intentar levantarme me di con la cabeza en el techo de la jaula. Por un momento no recordaba en donde estaba. Pens&eacute; en hac&eacute;rmelo encima para tocarle un poco los huevos a Zak, pero seguro que me dejar&iacute;a mojada toda la noche. No me qued&oacute; otra que coger el cuenco que ten&iacute;a a mis pies, abrir las piernas todo lo que me dejaba la jaula, y ponerlo debajo. No hac&iacute;a pis fuera del WC desde que era una ni&ntilde;a, y no ten&iacute;a la seguridad de que todo fuera a terminar en el cuenco. Empec&eacute; a hacer fuerza y el primer chorro ya me sali&oacute; directo a la pierna. Joder. Luego consegu&iacute; apuntar bien, pero siempre salpicando un poco por fuera. &iexcl;Qu&eacute; asco! Termin&eacute; justo cuando ya no hab&iacute;a espacio para m&aacute;s. No ten&iacute;a nada con que limpiarme. Apart&eacute; el cuenco hacia la esquina y me frot&eacute; un poco la pierna mojada contra el coj&iacute;n de la jaula. Me cost&oacute; mucho dormir despu&eacute;s de eso.<\/p>\n<p>Eran las 8 de la ma&ntilde;ana y un despertador estaba sonando en la habitaci&oacute;n. La sirvienta zorra entr&oacute; para apagarlo y me abri&oacute; el candado de la jaula. Zak ya no estaba. Me hizo un gesto con la mano para que saliera, y seg&uacute;n saqu&eacute; la cabeza me puso la correa. Me peg&oacute; un peque&ntilde;o tir&oacute;n para que empezara a gatear. Salimos al pasillo y entramos en la segunda puerta a la derecha. La ducha estaba abierta, y la sirvienta me hizo entrar en ella a cuatro patas. El plato de ducha era muy grande. Me empez&oacute; a echar agua por los pies, y aunque al principio me pareci&oacute; muy caliente, al poco rato me pude acostumbrar. Entonces empez&oacute; a echarme agua por todo el cuerpo hasta mojarme completamente. Con una esponja me comenz&oacute; a enjabonar el cuerpo.<\/p>\n<p>-Por favor, &iexcl;&iexcl;s&aacute;came de aqu&iacute;!! -le dije aprovechando que est&aacute;bamos las dos solas.<\/p>\n<p>La chica torci&oacute; el gesto, y sin responder, mir&oacute; hacia la parte superior de la ducha. En esa esquina hab&iacute;a una c&aacute;mara apunt&aacute;ndonos y lo que parec&iacute;a un peque&ntilde;o micr&oacute;fono, por lo que me di por enterada y no abr&iacute; m&aacute;s la boca. Espero que Zak no estuviera escuchando.<\/p>\n<p>La sirvienta sigui&oacute; frotando, sin mucha suavidad, todo hay que decirlo. Me hac&iacute;a un poco de da&ntilde;o, pero no dije nada y aguant&eacute;. Cuando termin&oacute; me hizo salir hacia una toalla situada en medio del ba&ntilde;o y me sec&oacute;. Lo hizo todo lo r&aacute;pido que pudo, pero me dej&oacute; bien seca, eso lo puedo asegurar.<\/p>\n<p>Me volvi&oacute; a colocar la correa y fuimos hacia la cocina. Zak estaba en la mesa desayunando un caf&eacute; con tostadas, pero al vernos llegar ni se inmut&oacute;. Lo que habr&iacute;a pagado por tomar lo mismo que &eacute;l, a pesar de que el caf&eacute; no me hac&iacute;a especial ilusi&oacute;n generalmente. En cambio yo ten&iacute;a preparado, en el suelo, un cuenco de leche fr&iacute;a con algo que parec&iacute;an cereales, pero ya blandos por llevar tiempo en la leche. Me lo tom&eacute; r&aacute;pidamente para acabar con aquello, y me qued&eacute; mirando a Zak.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; se supone que est&aacute;s haciendo? -dijo Zak secamente.<\/p>\n<p>Al instante gir&eacute; la cabeza para mirar al frente. Me hab&iacute;a olvidado totalmente de las normas.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n amo -respond&iacute; con gesto avergonzado.<\/p>\n<p>-Genial, me miras a los ojos, y todav&iacute;a no est&aacute;s contenta y hablas sin mi consentimiento. Creo que ayer a la noche alguien no aprendi&oacute; nada.<\/p>\n<p>Mierda. No estaba haciendo una a derechas. Seguro que el muy hijo de puta ya ten&iacute;a un castigo pensado para m&iacute;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de terminar su desayuno, cogi&oacute; la correa y me la enganch&oacute; al cuello. Peg&oacute; un tir&oacute;n para que me pusiera en marcha y me llev&oacute; de paseo por toda la casa. Luego salimos al jard&iacute;n y seguimos paseando. Esta vez Zak llevaba un l&aacute;tigo para azotarme cuando no hac&iacute;a las cosas a su gusto. Cuando cerraba las piernas de m&aacute;s o me olvidaba de llevar el culo bien alto, me golpeaba sin compasi&oacute;n. El l&aacute;tigo era mucho m&aacute;s doloroso que la vara del d&iacute;a anterior, y adem&aacute;s me dejaba unas bonitas marcas. Me fij&eacute; que el jard&iacute;n era precioso. En otra ocasi&oacute;n habr&iacute;a disfrutado de un buen paseo por all&iacute;, pero hoy no ten&iacute;a intenci&oacute;n de hacerlo. Despu&eacute;s de casi dos horas de entrenamiento me llev&oacute; a una esquina donde hab&iacute;a un cuenco de agua. Me fij&eacute; que, al igual que el cuenco del desayuno, todos los dem&aacute;s que me dejaba utilizar estaban marcado con una pegatina a mi nombre. Zak se hab&iacute;a molestado en tunearlos todos durante mi ducha, o incluso m&aacute;s temprano. El agua que beb&iacute; estaba horrible, no s&eacute; si ser&iacute;a agua de lluvia o qu&eacute;, pero ten&iacute;a tanta sed que me la termin&eacute; toda. Ten&iacute;a las rodillas y las palmas de las manos en carne viva, de tanto gatear entre piedras, pinchos y dem&aacute;s objetos molestos. No s&eacute; si aquello era un castigo o no, pero yo ten&iacute;a la esperanza de que lo fuera. No llevaba ni un d&iacute;a entero en ese lugar, y ya no pod&iacute;a aguantar m&aacute;s.<\/p>\n<p>Volvimos a dentro de la casa y nos dirigimos al sal&oacute;n. La zorrilla hab&iacute;a colocado delante del sill&oacute;n una jaula. Pero esta no era tan grande como la de la habitaci&oacute;n. Era mucho m&aacute;s estrecha y un poco m&aacute;s baja. De todas formas me alegr&eacute; al ver que tambi&eacute;n ten&iacute;a un coj&iacute;n para hacerla m&aacute;s c&oacute;moda. Zak me hizo un gesto con la cabeza para que entrara en ella, y me solt&oacute; la cadena. Era tan estrecha que me cost&oacute; un mundo entrar. All&iacute; dentro s&oacute;lo pod&iacute;a estar de rodillas, y no pod&iacute;a moverme nada, ya que a los lados estaba ya apretada y hacia delante me daba la cara justo con el fondo. Baj&eacute; la cabeza casi hasta el suelo, para intentar descansar un poco la espalda, pero al verlo la sirvienta se acerc&oacute; hasta mi.<\/p>\n<p>-Sube la cabeza -me orden&oacute;.<\/p>\n<p>Sac&oacute; un candado de su disfraz y me at&oacute; la correa de mi cuello a la parte superior de la jaula, con lo que ya no ten&iacute;a ning&uacute;n posible movimiento.<\/p>\n<p>Mientras Zak Ve&iacute;a la tele, com&iacute;a y descansaba en su sof&aacute;, all&iacute; segu&iacute;a yo, desnuda y de rodillas, rezando para que me dejara salir de una vez. Desde las 11 hasta las 15:30 me tuvo all&iacute; metida. El olor de la comida era incre&iacute;ble, y con el hambre que ten&iacute;a no paraba de babear, pero el cabr&oacute;n no me dej&oacute; comer esa tarde. No s&eacute; si era parte de un castigo o qu&eacute;, pero no iba a aguantar mucho tiempo as&iacute;.<\/p>\n<p>Cuando le sali&oacute; de los huevos, cerca de cinco horas despu&eacute;s me sac&oacute; de all&iacute;, con todo el dolor de articulaciones que ten&iacute;a, y me llev&oacute; de nuevo hacia el jard&iacute;n. Se sent&oacute; en un banco de piedra y tir&oacute; una bola de goma a unos 50 metros de distancia. Por un momento me qued&eacute; parada, pero enseguida me di cuenta que Zak quer&iacute;a que fuera a recogerla y se la trajera de vuelta. Fui a por ella, la cog&iacute; con la boca con dificultad, ya que era demasiado grande, y se la devolv&iacute; en la mano. Me cogi&oacute; la pelota de la boca y a modo de recompensa me meti&oacute; una galleta en la boca. Para variar, no sab&iacute;a a nada. Pero me tem&iacute;a que aquella era la &uacute;nica comida que iba a probar en el d&iacute;a, as&iacute; que me tom&eacute; muy en serio mi tarea de recoger la pelota. Pasamos otras dos horas con el jueguecito, con lo que el dolor en las rodillas y en las manos era ya inaguantable. Por contra, hab&iacute;a saciado un poco mi hambre a base de galletas. Luego volvimos para dentro.<\/p>\n<p>Pasaba un rato de las 18 de la tarde, y ya pod&iacute;a decir que aquel era el d&iacute;a m&aacute;s largo de mi vida. El tiempo no pod&iacute;a pasar m&aacute;s despacio. Zak volvi&oacute; a meterme en la jaula con el cuello atado arriba. Esta vez cogi&oacute; una s&aacute;bana y la puso por encima de la jaula, se acerc&oacute; a la salida, apag&oacute; las luces y se march&oacute; del sal&oacute;n. Las persianas estaban bajadas y las puertas cerradas por lo que me qued&eacute; a oscuras durante otro buen rato. Cuando por fin volvieron Zak y su putilla, pude ver en el reloj del sal&oacute;n que eran las 22:15. Debido al aburrimiento y al cansancio, incluso me hab&iacute;a quedado dormida por momentos, aunque pareciera imposible hacerlo en aquella posici&oacute;n. Pero hab&iacute;a un problema importante, y es que al dejarme tanto tiempo all&iacute; encerrada, no hab&iacute;a podido aguantar las ganas de mear, y el coj&iacute;n de la jaula estaba totalmente empapado, y gran parte hab&iacute;a llegado al suelo. No ten&iacute;a forma de librarme de una buena reprimenda.<\/p>\n<p>-&iquest;Ni unas horas podemos dejarte sola? Me parece que hoy no es tu d&iacute;a. -dijo Zak mostr&aacute;ndose disgustado.<\/p>\n<p>Zak le dijo algo a la esclava, y al cabo de un rato ella volvi&oacute; con una fregona y un tablero con ruedas. Con su ayuda, subieron la jaula al tabl&oacute;n entre los dos y ella se qued&oacute; fregando lo manchado.<\/p>\n<p>Zak me llev&oacute;, con ayuda de los ruedines, hacia el jard&iacute;n. Imagin&eacute; que me dejar&iacute;a toda la noche durmiendo en el exterior, donde ya era noche cerrada, pero no se port&oacute; tan mal esta vez. En cambio, abri&oacute; la jaula para sacar de debajo de mis piernas el coj&iacute;n, no sin dificultad, y despu&eacute;s me volvi&oacute; a cerrar. Fue hacia la pared, donde hab&iacute;a una manguera colgada, y volvi&oacute; hacia m&iacute; con ella ya abierta. Sin darme tiempo para mentalizarme Zak me apunt&oacute; con la manguera directa a la espalda, y al momento se me encogi&oacute; todo el cuerpo al notar el agua tan fr&iacute;a. Esta vez no pude evitar gritar.<\/p>\n<p>-Nooo, por favooor, &iexcl;&iexcl;para yaaa!!! &iexcl;&iexcl;Jodeeer!! &iexcl;&iexcl;Paraaa Paraaaa!! &iexcl;&iexcl;Maldito hijo de putaaa!!<\/p>\n<p>Zak sonri&oacute; y sigui&oacute; apunt&aacute;ndome, ahora hacia la cara, el pelo, y no par&oacute; hasta dejarme totalmente empapada y perfectamente limpia. Con el fr&iacute;o que hac&iacute;a a esas horas, y lo fr&iacute;a que estaba el agua, termin&eacute; con todo el cuerpo temblando desde los pies a la mand&iacute;bula. Me hizo salir de la jaula, y esta vez me hizo levantar y me llev&oacute; apuradamente hacia la casa, cogida por los pelos. Me di cuenta que estaba realmente enfadado, porque esta vez no fue nada cuidadoso conmigo, y hasta me hizo gritar de nuevo con el dolor al tirar tan fuerte del pelo.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Espera esperaaa, por favoor!!<\/p>\n<p>Me llev&oacute; con la asistenta y le dijo que me secara bien. En el ba&ntilde;o me sec&oacute; bruscamente y una vez terminado me llev&oacute; a la jaula de la habitaci&oacute;n. Tard&eacute; casi media hora en recuperar mi temperatura normal. Por suerte ya estaba en mi jaula &quot;c&oacute;moda&quot; y podr&iacute;a descansar. El d&iacute;a hab&iacute;a sido terrible, y no ten&iacute;a esperanzas de que el siguiente fuera mucho mejor.<\/p>\n<p>Pero todav&iacute;a quedaba una sorpresa antes de terminar el d&iacute;a. La sirvienta entr&oacute; en la habitaci&oacute;n con un recipiente pl&aacute;stico con agua. Vino hacia mi lado pero pas&oacute; de largo, hasta colocarse de rodillas en un lado de la cama. Estir&oacute; los brazos y tir&oacute; de la madera que cubr&iacute;a la parte inferior de la cama. De debajo de la cama sali&oacute; un caj&oacute;n del largo de la cama. El caj&oacute;n ten&iacute;a una tapa en la parte superior, con tres cerraduras que se abr&iacute;an con una misma llave. En el interior del caj&oacute;n hab&iacute;a una persona. Ahora que os cuento esta historia, se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Era algo enfermizo. El cuerpo estaba totalmente momificado con una cinta de color rojo. Ten&iacute;a hasta la cabeza cubierta, de donde s&oacute;lo se ve&iacute;a salir un peque&ntilde;o tubo de la boca y unos peque&ntilde;os agujeros en la nariz. Por lo abultado de los pechos pude deducir que era una chica. Not&eacute; como mov&iacute;a ligeramente la cabeza, al notar el movimiento del caj&oacute;n al abrirse. Ten&iacute;a varias ataduras que la fijaban al fondo del tablero, por los tobillos, encima de las rodillas, por la cintura, encima de los pechos, en el cuello y en la frente. Se escuchaba un gemido muy leve. La sirvienta cogi&oacute; el pl&aacute;stico con agua y lo enchuf&oacute; en el tubo de la boca, apretando poco a poco para darle de beber. Cuando termin&oacute; sac&oacute; el pl&aacute;stico y puso un peque&ntilde;o tap&oacute;n en el tubo de la boca, con lo que solo le dejaba respirar por los peque&ntilde;os orificios de la nariz. Una vez terminado volvi&oacute; a cerrar con llave la tapa, guard&oacute; de nuevo el caj&oacute;n y se march&oacute;.<\/p>\n<p>Esto me dej&oacute; en estado de shock. No pegu&eacute; ojo en toda la noche. No dejaba de pensar en la pobre chica. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo llevaba metida en ese caj&oacute;n? Desde que yo hab&iacute;a llegado a la casa no hab&iacute;a visto ning&uacute;n movimiento, por lo que estaba casi segura de que al menos 24 horas llevaba ah&iacute; escondida. El caj&oacute;n estaba bien aislado, porque no hab&iacute;a escuchado nada durante toda la noche. &iquest;Qui&eacute;n era esa chica? &iquest;La habr&iacute;a secuestrado como a m&iacute;? Tem&iacute; que fuera mi predecesora como mascota, y que por alguna raz&oacute;n o no le hab&iacute;a gustado o estaba castigada de esa forma. Estaba a dos metros de ella, pero nada pod&iacute;a hacer desde mi jaula. Me sent&iacute;a impotente. Ten&iacute;a que hacer algo r&aacute;pido. D&aacute;ndole vueltas a todo me dieron las 8 de la ma&ntilde;ana sin pegar ojo, y el despertador volvi&oacute; a sonar.<\/p>\n<p>Fueron pasando los d&iacute;as, y yo segu&iacute;a en la casa de ese hombre. &Eacute;l me entrenaba diariamente, me daba de comer (mal), me aseaba (normalmente su sirvienta), y de vuelta a la jaula para dormir. Me sol&iacute;a entrenar dos horas por la ma&ntilde;ana y dos por la tarde, y el resto del tiempo me dejaba en la jaula del sal&oacute;n, mientras &eacute;l hac&iacute;a otras cosas o cuando estaba fuera de casa. No deb&iacute;a tener un trabajo, al menos no uno normal, porque raramente se ausentaba m&aacute;s de dos o tres horas. El rollo que me hab&iacute;a soltado de la fotograf&iacute;a me temo que no era cierto. Era muy callado y solo hablaba cuando me ten&iacute;a que dar alguna orden, o comentar algo a la sirvienta. Yo hab&iacute;a estado pensando un plan de huida, pero no encontraba oportunidades realmente buenas. Todas las que se me ocurr&iacute;an eran demasiado arriesgadas, y nunca me hab&iacute;a atrevido siquiera a intentarlo. Con el tiempo me hab&iacute;a acostumbrado a casi todo, a los entrenamientos diarios, a mantener la misma posici&oacute;n durante horas, incluso las manos y las rodillas se me hab&iacute;an endurecido y ya aguantaba mejor el andar a cuatro patas el d&iacute;a entero. A lo que no me acostumbraba era a estar constantemente desnuda, siempre expuesta a sus miradas, a que me tocara aunque fuera una caricia. Pero lo m&aacute;s repugnante era tener que hacer mis necesidades delante de los dos, ver como recog&iacute;an mis excrementos, y dejar que me limpiaran mis partes. Me daba mucha verg&uuml;enza y asco. Lo que no pod&iacute;a entender es que durante una semana entera no me hab&iacute;a hecho nada (sexual me refiero). Si me ten&iacute;a retenida y no pretend&iacute;a abusar de m&iacute;, no pod&iacute;a entender qu&eacute; era lo que quer&iacute;a conseguir. &iquest;Tanto le excitaba tenerme como mascota que no necesitaba follarme ni casi tocarme? Y, al menos que yo hubiera visto, tampoco hab&iacute;a hecho nada con su sirvienta. Me daba incluso miedo pensar que no quer&iacute;a violarnos, ya que las otras opciones que se me pasaban por la cabeza eran mucho peores.<\/p>\n<p>Era domingo de nuevo. Hab&iacute;an pasado 8 d&iacute;as completos desde que me hab&iacute;a secuestrado. Hoy algo hab&iacute;a cambiado, porque en vez de dejarme desnuda como todos los d&iacute;as pasados, decidi&oacute; vestirme, por llamarlo de alguna manera. Me puso un collar mucho m&aacute;s ancho, que me cubr&iacute;a todo el cuello y no me dejaba casi moverlo, me at&oacute; un cors&eacute; muy ce&ntilde;ido en mi cintura, unos calcetines altos hasta justo debajo de la rodilla, unos manguitos en los brazos, y unos zapatos de tac&oacute;n. Todo a juego en color negro. La otra me afeit&oacute; de arriba a abajo e incluso me maquill&oacute;, todo despu&eacute;s de lavarme como cada d&iacute;a. Me hab&iacute;an convertido en una mascota putilla. La verdad es que no me sent&iacute;a &quot;vestida&quot; con ese atuendo, m&aacute;s bien todo lo contrario. No s&eacute; qu&eacute; pretend&iacute;a visti&eacute;ndome as&iacute;, pero toda aquella preparaci&oacute;n no me hac&iacute;a presagiar nada bueno.<\/p>\n<p>Zak me sac&oacute; a cuatro patas hacia el jard&iacute;n, me dej&oacute; quieta en medio de la hierba, y sac&oacute; su m&oacute;vil para mandar alg&uacute;n mensaje. No era algo que hiciera cuando me sacaba a entrenar, por lo que me pareci&oacute; que estaba tramando algo. Esper&eacute; unos diez minutos, all&iacute; quieta, mir&aacute;ndole de reojo de vez en cuando para ver que hac&iacute;a. Entonces un coche apareci&oacute; en la puerta principal e hizo sonar el claxon para que alguien saliera a abrir. Zak puls&oacute; el bot&oacute;n de su mando y la puerta se abri&oacute;, dejando pasar al BMW azul, conducido por un chico joven, de unos 25 a&ntilde;os. Zak le hizo se&ntilde;as para que metiera el coche al lado del suyo. El chico, del que luego escuch&eacute; que se llamaba Toni, baj&oacute; del coche y fue a saludar a Zak efusivamente. Incluso se dieron un abrazo.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal Zak? Te veo de puta madre -Dijo Toni.<\/p>\n<p>-La verdad es que no puedo quejarme&#8230;<\/p>\n<p>-Ya veo, ya. -Dijo Toni mientras me echaba una mirada, a unos cinco metros de mi- &iquest;Tienes juguete nuevo?<\/p>\n<p>-S&iacute;, lleva por aqu&iacute; una semana.<\/p>\n<p>-&iexcl;Genial! me gustan las novedades. Adem&aacute;s dir&iacute;a que la tienes bien entrenada.<\/p>\n<p>-Bueno, cada d&iacute;a la voy domando un poco m&aacute;s. Ten&iacute;as que verla cuando lleg&oacute;, un desastre.<\/p>\n<p>-No te quejes, que los primeros d&iacute;as son los m&aacute;s divertidos. -Dijo Toni, volvi&eacute;ndome echar una miradita.<\/p>\n<p>-D&eacute;jate de rollos y d&eacute;jame ver.<\/p>\n<p>-Jajaja, eres un impaciente.<\/p>\n<p>Toni se dirigi&oacute; hacia el coche y abri&oacute; el maletero. Dentro hab&iacute;a una caja grande, de madera, con un asa a cada lado. Entre los dos cogieron la caja, que parec&iacute;a pesada, y la bajaron al suelo. Abrieron los pestillos de la tapa superior y de dentro asom&oacute; una cabeza. Entre los dos cogieron a la chica, que estaba encajonada dentro de la caja, bastante peque&ntilde;a por cierto, y la pusieron de rodillas en el suelo.<\/p>\n<p>La chica era s&uacute;per joven, de unos veinte a&ntilde;os. La hab&iacute;an vestido de fulana igual que a m&iacute;, con sus zapatos, su cors&eacute; y todas esas mierdas. Ten&iacute;a un cuerpo muy bien hecho, y una piel muy blanca. En cuanto la dejaron en el suelo ella se coloc&oacute; a cuatro patas al instante, por lo que supe que era una de las m&iacute;as, otra jodida mascota.<\/p>\n<p>Toni la tra&iacute;a amordazada, supongo que tratando de evitar que alguien la pudiera escuchar en el trayecto en coche. La mordaza le cambiaba mucho la cara, pero tuve la sensaci&oacute;n de que conoc&iacute;a a esa chica. Estaba segura de que la ve&iacute;a, y adem&aacute;s de forma habitual, pero en ese momento no pod&iacute;a pensar con claridad. &iquest;Ella me hab&iacute;a reconocido?<\/p>\n<p>Zak y Toni nos cogieron por las correas y nos llevaron de paseo por el jard&iacute;n, mientras hablaban de sus cosas, que a la vez eran las nuestras. Me sorprendi&oacute; que hablaran de todo sin ning&uacute;n pudor, delante de nosotras.<\/p>\n<p>-&iquest;La afeitaste t&uacute; o ya ven&iacute;a as&iacute;? -dijo Toni<\/p>\n<p>-No, tuve que afeitarla yo -dijo Zak, poni&eacute;ndose un poco rojo al decirlo.<\/p>\n<p>-Jajaja pobre, &iexcl;Qu&eacute; pena me das! que mal lo habr&aacute;s pasado, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>-&iquest;Y la tuya?<\/p>\n<p>-Tambi&eacute;n. Sus chicos deben ser unos aburridos, o no me lo explico&#8230;<\/p>\n<p>-Tiene que haber para todos los gustos -respondi&oacute; Zak.<\/p>\n<p>-Y, perdona la pregunta, pero&#8230; te las has tirado, &iquest;no?<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; me preguntas eso? -respondi&oacute; Zak visiblemente inc&oacute;modo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ostia t&iacute;o!, no me jodas que no te la has follado. Eres m&aacute;s raro colega&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute; qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Pero, &iquest;t&uacute; la ves? Con lo buena que est&aacute;&#8230; todos los d&iacute;as al menos una vez. &iquest;Verdad?<\/p>\n<p>La chica me mir&oacute; y dijo que s&iacute; con la cabeza.<\/p>\n<p>Y as&iacute; siguieron durante un rato, hablando de nosotras, de nuestros culos, la suavidad de nuestros chochos, nuestras tetas y sus pezones peque&ntilde;os, si nos violaban mucho o poco, etc.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos 15 minutos de paseo, llegamos a una zona en la que hab&iacute;a una explanada de cemento, donde nos paramos. Zak me coloc&oacute; delante, mientras ella estaba detr&aacute;s con Toni, aunque no me pod&iacute;a girar para ver qu&eacute; suced&iacute;a.<\/p>\n<p>Mientras estaba a cuatro patas, Zak se acerc&oacute; a m&iacute; y me dio un toque en el gemelo, con su vara, para que abriera un poco m&aacute;s las piernas. Me puso nerviosa, ya que no era algo que hiciera habitualmente. Vi que Zak hac&iacute;a un gesto con la mano, pero no supe que quer&iacute;a, hasta que not&eacute; que alguien respiraba cerca de mi culo. Zak me puso la vara en el ment&oacute;n, para indicarme que mirara hacia el frente con la cabeza alta. Segu&iacute;a notando la respiraci&oacute;n pasar de mi ano a la vagina, cada vez m&aacute;s cerca. Me pon&iacute;a muy nerviosa tener a alguien ah&iacute; detr&aacute;s, y m&aacute;s en esa situaci&oacute;n. Lleg&oacute; un momento en el que sent&iacute; que algo me tocaba en el ano, y me pareci&oacute; que era una nariz subiendo y bajando, frot&aacute;ndose conmigo, entre mi ano y mis labios, muy despacio. Luego supe que era ella la que estaba ah&iacute; detr&aacute;s, ya que note algo pl&aacute;stico rozar con mis labios. Era la mordaza que llevaba puesta todav&iacute;a. Poco a poco se pegaba m&aacute;s a m&iacute;, subiendo y bajando, y al pasar con su boca por mi sexo ya notaba sus labios mojados con su saliva. Instintivamente cerr&eacute; los ojos y me dej&eacute; llevar por las sensaciones. Despu&eacute;s de un rato dej&eacute; de notar el pl&aacute;stico y sent&iacute; como su lengua empezaba a rozar mi piel. Alguien le hab&iacute;a quitado la mordaza. Me lami&oacute; todo, desde las nalgas, pasando por mis labios hasta el ano. Cuanto m&aacute;s lo hac&iacute;a m&aacute;s notaba mi cuerpo mojado por su saliva. Cuando abr&iacute; los ojos no vi a Zak, y supuse que estar&iacute;a mirando lo que es chica estaba haci&eacute;ndome. En ese momento, la lengua ya no solo pasaba superficialmente, sino que empez&oacute; a meterse entre mis labios y ya la notaba dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a muchos a&ntilde;os que no pasaba tantos d&iacute;as sin sexo. Haciendo una cuenta r&aacute;pida, desde el viernes anterior, en el que ten&iacute;a intenci&oacute;n de tener sexo, pero no lo tuve, hasta una semana antes cuando hab&iacute;a quedado con un chico por la App, hac&iacute;a unos 15 d&iacute;as de abstinencia. No sin raz&oacute;n, mi cuerpo me ped&iacute;a sexo, aunque mi cabeza no quer&iacute;a otra cosa que no fuera escapar.<\/p>\n<p>La lengua sigui&oacute; el camino dentro de mis labios hasta que encontr&oacute; mi cl&iacute;toris, y no pude evitar que mi garganta emitiera un gemido. Mi respiraci&oacute;n empez&oacute; a entrecortarse cuando empec&eacute; a sentir su lengua rodeando mi cl&iacute;toris. Ella iba cambiando el ritmo, primero r&aacute;pido hasta que notaba mi respiraci&oacute;n acelerarse, y luego volv&iacute;a a bajar poco a poco. Por un momento llegu&eacute; a olvidarme de donde estaba, de aquellos dos cerdos, y solo sent&iacute;a placer. Entonces not&eacute; que me hab&iacute;a empezado a mojar y el olor a sexo lleg&oacute; hasta mi cara.<\/p>\n<p>Hice memoria intentando recordar los chicos que me la hab&iacute;an comido durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero ninguno se acercaba a la habilidad de esta chica para hacerme gozar. No pude evitar mover mi culo hacia delante y hacia atr&aacute;s, mientras mi cuerpo se estremec&iacute;a, mi coraz&oacute;n se aceleraba, y la respiraci&oacute;n se entrecortaba cada vez m&aacute;s. Estaba llegando al l&iacute;mite de no retorno, y ya no podr&iacute;a aguantar mucho m&aacute;s sin correrme. Me mord&iacute; el labio inferior con fuerza, como hac&iacute;a siempre unos segundos antes de llegar, contraje todos los m&uacute;sculos de mi cuerpo&#8230; y la lengua sali&oacute; de mi vagina. &iexcl;No, No, Nooo! Mov&iacute; el culo hac&iacute;a atr&aacute;s intentando buscar su boca, pero no la encontr&eacute;. Intent&eacute; hacer fuerza de alguna forma, pero ya era inevitable, me hab&iacute;an cortado el orgasmo. Era una sensaci&oacute;n horrible, de impotencia total. En ese momento s&oacute;lo sent&iacute;a odio hacia aquellas personas. Me hab&iacute;a cortado el mejor momento en mucho tiempo, y me qued&eacute; all&iacute; a cuatro patas, deseando que la chica terminara el trabajo.<\/p>\n<p>Sin embargo, not&eacute; que algo se met&iacute;a dentro m&iacute;. Una polla se introduc&iacute;a en mi vagina con mucha fuerza, r&aacute;pido y hasta el fondo. &iexcl;Mmmhhh! -No puede evitar gemir. Gir&eacute; la cabeza incumpliendo las normas, y vi que era Zak el que me la hab&iacute;a metido. Al verme girar la cabeza, me cogi&oacute; por la coleta con mucha fuerza con las dos manos, y me puso mirando de frente de nuevo. Me la estaba metiendo con mucha violencia. La sacaba un poco m&aacute;s despacio y la volv&iacute;a a meter r&aacute;pidamente. Sin yo darme cuenta, la chica se acerc&oacute; a cuatro patas delante de m&iacute;, y al verla tan cerca y sin la mordaza, me di cuenta al instante. Era Sandra, la camarera del bar al que &iacute;bamos en los descansos en mi trabajo.<\/p>\n<p>-Lo siento Cristal -me dijo Sandra, suavemente, mir&aacute;ndome a los ojos. Acerc&oacute; los sus labios a los m&iacute;os y empez&oacute; a besarme con mucha pasi&oacute;n, metiendo la lengua entre mis labios, que en ese momento se quedaron inm&oacute;viles, ya que fui incapaz de gestionar tantos est&iacute;mulos a la vez. Zak segu&iacute;a penetr&aacute;ndome con fuerza, mientras Sandra jugaba con mis labios. Hab&iacute;a quedado tan al l&iacute;mite cuando ella me los estaba comiendo, que Zak me ten&iacute;a a punto de correrme. Entonces record&eacute; la frase con la que termin&eacute; mi texto en la App de citas: &quot;&#8230; t&iacute;rame fuerte del pelo y t&aacute;pame la boca con tu mano, y ver&aacute;s c&oacute;mo me estremezco de placer&quot;. &Eacute;l tambi&eacute;n lo recordaba, me peg&oacute; un fuerte tir&oacute;n del pelo con la mano izquierda, dej&aacute;ndome mirando hacia el cielo, y con la otra mano me tap&oacute; la boca fuertemente, de forma que solo pod&iacute;a respirar por la nariz. Por alguna raz&oacute;n, esos gestos me hacen sentir tan sumisa y vulnerable, que me resulta imposible evitar el orgasmo. Mi cuerpo no pudo aguantar m&aacute;s y se estremeci&oacute;, mientras Zak aceleraba su ritmo hasta eyacular dentro de m&iacute;, apretando su mano contra mi boca todav&iacute;a m&aacute;s fuerte, ahogando mis gemidos al correrme. Despu&eacute;s me di cuenta que hab&iacute;a sudado mucho, y estaba un poco mareada. Zak sac&oacute; su verga de dentro de m&iacute;, y se subi&oacute; en pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>-Qu&eacute;date ah&iacute; quieta. -Me dijo con la voz entrecortada. Me dejaron a cuatro patas all&iacute; postrada, mientras Toni se llevaba a su mascota con la correa, y Zak les acompa&ntilde;aba. Sandra mir&oacute; hacia m&iacute; y me gui&ntilde;&oacute; el ojo sin que los chicos le vieran. Aguant&eacute; una media hora en aquella posici&oacute;n, hasta que Zak volvi&oacute; a aparecer, esta vez ya sin compa&ntilde;&iacute;a. Me puso la correa y me llev&oacute; de vuelta hasta la casa.<\/p>\n<p>Muchas horas pas&eacute; en mi jaula pensando en aquello. Hab&iacute;a tenido muchas experiencias sexuales, pero aquella hab&iacute;a sido sin duda de las mejores. Por un momento me hab&iacute;a olvidado de todo, de donde estaba, de las malas compa&ntilde;&iacute;as, y me hab&iacute;a dejado llevar como nunca lo hab&iacute;a hecho antes. La habilidad de esa chica con la lengua era espectacular. Tambi&eacute;n es cierto que nunca hab&iacute;a tenido relaciones sexuales con una chica, por lo que no pod&iacute;a comparar. Algunas noches aprovechaba mi soledad en la jaula, y recordaba aquel d&iacute;a, me tocaba con mucha suavidad para no despertar a nadie, y apagaba mis gemidos al m&aacute;ximo al correrme. Mis dedos no eran como esos labios, pero tambi&eacute;n estaban bien entrenados.<\/p>\n<p>Una de esas largas noches, estaba a punto de llegar al orgasmo, moviendo mis dedos r&aacute;pidamente&#8230;<\/p>\n<p>Y la luz de la habitaci&oacute;n se encendi&oacute;. &iexcl;Mierda! Zak y la sirvienta me estaban mirando desde la cama. Me hab&iacute;an pillado. No pude cortarlo, ya era tarde. Me corr&iacute; mientras me hac&iacute;a un ovillo en la jaula, escondi&eacute;ndome avergonzada.<\/p>\n<p>-Ves, te dije que se tocaba por las noches. -dijo ella.<\/p>\n<p>-Ten&iacute;as raz&oacute;n, y tendr&aacute;s tu recompensa. Perdona por no haberte cre&iacute;do. -dijo Zak.<\/p>\n<p>Me hicieron salir de la jaula y la sirvienta cogi&oacute; de un caj&oacute;n una capucha que me puso en la cabeza, con ayuda de Zak, y sin mi oposici&oacute;n. Era una funda suave, como de l&aacute;tex, que no me dejaba ver nada pero que me permit&iacute;a respirar. Uno de los dos me cogi&oacute; por los brazos y el otro por las piernas. No era pesada, por lo que no les cost&oacute; gran esfuerzo levantarme.<\/p>\n<p>Me sacaron de la habitaci&oacute;n y me llevaron a alg&uacute;n lado. Escuch&eacute; como abr&iacute;an una puerta con una llave y luego cerraban la puerta al pasar. Me subieron a una superficie, y me tumbaron boca arriba. No estaba fr&iacute;a, por lo que pens&eacute; que deb&iacute;a ser de madera.<\/p>\n<p>Not&eacute; como unas piezas se cerraban en mis tobillos y en mis mu&ntilde;ecas, y luego tambi&eacute;n en mi cuello. Me revolv&iacute; intentando escapar pero era in&uacute;til. Not&eacute; como unas cuerdas o algo tiraba de mis extremidades. Ten&iacute;a las manos agarradas a la pieza de mi cuello, pero las cuerdas hac&iacute;an mucha fuerza y tuve que soltarme. Aquello me tiraba de las piernas hacia un lado y de los brazos hacia el lado contrario. Por mucha resistencia que hice, mi cuerpo se estir&oacute; completamente hasta quedar con las piernas abiertas y los brazos hacia arriba, con todo mi cuerpo en forma de cruz.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a moverme y no pod&iacute;a escapar. Todav&iacute;a no contentos con aquello, me pasaron unos cinturones por ambos muslos y otro muy apretado por mi cintura.<\/p>\n<p>Estaba totalmente desnuda y expuesta. Ten&iacute;a miedo y no sab&iacute;a que esperar. Lo &uacute;nico que sab&iacute;a es que me iban a torturar, de eso no ten&iacute;a ninguna duda.<\/p>\n<p>-Has incumplido una de las normas m&aacute;s importantes que te ense&ntilde;&eacute;. Est&aacute; totalmente prohibido darse placer sin el consentimiento de tu amo. -dijo Zak con tono serio.<\/p>\n<p>No recuerdo para nada esa norma, pero he de reconocer que no prest&eacute; mucha atenci&oacute;n al leer aquella hoja.<\/p>\n<p>-No me hag&aacute;is da&ntilde;o por favor, &iexcl;&iexcl;har&eacute; lo que sea!!<\/p>\n<p>-Tarde, &iexcl;ni&ntilde;ata desobediente! Te aseguro que hoy lo aprender&aacute;s, pero por las malas.<\/p>\n<p>Durante un tiempo que se me hizo eterno, hubo mucho silencio. Les escuchaba levemente, movi&eacute;ndose por la habitaci&oacute;n y haciendo algo que no consegu&iacute;a averiguar. Ten&iacute;a miedo de lo que me pudieran hacer, pero a la vez deseaba que me hicieran algo para terminar la angustia de la espera.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato not&eacute; como algo frio se apoyaba en mis labios inferiores. No pude evitar emitir un gemido con el susto. Luego empez&oacute; a vibrar y supe que era un consolador. Con ayuda de los dedos se abri&oacute; paso entre mis labios para tener contacto directo con mi cl&iacute;toris. De nuevo no pude evitar un gemido y la contracci&oacute;n de mis m&uacute;sculos.<\/p>\n<p>-Nooo, por favor. &iexcl;Lo tengo muy sensible ahora! -dije sin mucha esperanza. No me hicieron caso, ni siquiera respondieron. De hecho subieron la velocidad de ese chisme. Mov&iacute; el culo hacia abajo intentando alejarme pero era imposible.<\/p>\n<p>Llevaba unos segundos con el vibrador puesto, pero ya me hab&iacute;a dado cuenta de que era muy efectivo. Mucho m&aacute;s que el que yo ten&iacute;a en casa.<\/p>\n<p>Me daba mucha verg&uuml;enza que me hicieran eso. Prefer&iacute;a cualquier otra cosa por muy humillante que fuera. El instante en el que llegas al orgasmo es demasiado &iacute;ntimo como para que otra persona decida por ti. Al menos ten&iacute;a la cara tapada y no pod&iacute;an ver mi expresi&oacute;n al llegar.<\/p>\n<p>La velocidad que hab&iacute;an puesto era demasiado para mi, quer&iacute;a evitar llegar como fuese, pero era imposible. Empec&eacute; a sudar con la tensi&oacute;n. Gem&iacute; de nuevo, pero esta vez de placer. El cuerpo me temblaba y todos mis m&uacute;sculos se contrajeron.<\/p>\n<p>&#8211; Mmmmhhh Ahhh, para paraaa!!!<\/p>\n<p>Despu&eacute;s me acariciaron los muslos y los pechos con suavidad. Parec&iacute;a que estaban dando el visto bueno a la corrida. Odiaba que hicieran eso.<\/p>\n<p>No tardaron mucho en volver a ponerme el consolador. Empezaron despacio de nuevo, pero en un par de minutos volvieron a subir la velocidad. Era in&uacute;til intentar evitarlo. Sent&iacute;a demasiado placer con esa vibraci&oacute;n tan directa.<\/p>\n<p>-Quiero que cuentes las veces que te corres, &iquest;vale? -Dijo Zak.<\/p>\n<p>Alguien movi&oacute; un poco el vibrador y lo puso justo en el sitio adecuado y no pude aguantar m&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>-Mmmmhhh ohhh. &iexcl;&iexcl;Nooo nonono!!<\/p>\n<p>-No te escucho contar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dos, Dooos!<\/p>\n<p>Y al momento me volvi&oacute; a acercar el consolador.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Noooo, dueleee paraaa!!!<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;ntos dices, que no te escuch&eacute; bien?<\/p>\n<p>-&iexcl;DOOOS! &#8211; Dije con un grito, ya que era doloroso que me pusieran eso justo despu&eacute;s de llegar.<\/p>\n<p>Y me volvieron a poner esa mierda de nuevo. No pod&iacute;a aguantar m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;ntos dices?<\/p>\n<p>-&iexcl;DOOOOS JODEEER!! &iexcl;&iexcl;Qu&iacute;tame esooo!! Mierda TREEES, TREEEES!! &iexcl;&iexcl;Son Tres!!<\/p>\n<p>-Pens&eacute; que ya no te acordabas del primero. Puedes quitarle eso -le dijo Zak a la zorra.<\/p>\n<p>Durante horas me tuvieron ah&iacute;, y cada 5 o 10 minutos me lo volv&iacute;an a poner. Al principio llegaba f&aacute;cil, pero con el paso del tiempo se me fue insensibilizando el cl&iacute;toris y cada vez me costaba m&aacute;s tiempo llegar. Pero por contra cada vez era m&aacute;s placer el que sent&iacute;a, demasiado dir&iacute;a yo. Ya me costaba distinguir entre el dolor y el gusto.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Nooo Ahhhh no puedo maaas!! &iexcl;&iexcl;Veintisieteee!! Mhhh<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s satisfecha ahora? -Dijo Zak.<\/p>\n<p>-Sisisi, por favor no puedo m&aacute;s. No lo har&eacute; m&aacute;s por favooor! Necesito descansar.<\/p>\n<p>-Quiero creerte. Espero que puedas demostrarlo. Te dejaremos descansar entonces.<\/p>\n<p>Me pusieron una manta por encima, sin desatarme ni nada y salieron por la puerta cerrando con llave al salir. Estaba s&uacute;per inc&oacute;moda en esa posici&oacute;n, pero con el agotamiento me qued&eacute; dormida al momento.<\/p>\n<p>Diez a&ntilde;os despu&eacute;s&#8230;<\/p>\n<p>Hac&iacute;a tanto tiempo que no hac&iacute;amos una cena en casa. Llevaba siglos sin cocinar, por lo que ten&iacute;a dudas de si aquello estar&iacute;a comestible. Hab&iacute;amos quedado en mi casa a las 21:00. Echaba tanto de menos estas cosas&#8230;<\/p>\n<p>Faltaban todav&iacute;a 5 minutos para la hora, pero la gente empez&oacute; a llegar. Llamaron al telefonillo y yo les abr&iacute; la puerta.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Hola Cristaaal!! -alguien dijo al telefonillo, pero no llegu&eacute; a reconocer su voz.<\/p>\n<p>Carla y su chico entraron por la puerta y me dieron dos besos. Digo &quot;su chico&quot;, porque por mucho que intentaba recordar su nombre, no hab&iacute;a manera.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo est&aacute;s cari&ntilde;o? te veo s&uacute;per bien -me dijo Carla con voz amorosa.<\/p>\n<p>-No me puedo quejar. A vosotros no se os ve nada mal tampoco&#8230;<\/p>\n<p>Poco a poco fueron llegando el resto. No hab&iacute;a tenido la casa tan llena nunca en mi vida. Deb&iacute;a haber como veinte personas y todav&iacute;a faltaban algunas m&aacute;s. Me hac&iacute;a ilusi&oacute;n ver a toda esa gente, sobre todo a mis chicas, pero tambi&eacute;n me pon&iacute;a un poco nerviosa. Desde el cautiverio de Zak me hab&iacute;a vuelto distinta, y ahora me notaba m&aacute;s tensa con las relaciones sociales. Trat&eacute; de esforzarme para mostrar siempre una sonrisa.<\/p>\n<p>Lo m&aacute;s dif&iacute;cil fue conseguir una mesa para tanta gente. La que ten&iacute;amos en casa era grande, pero ni de broma pod&iacute;a juntar a treinta personas a su alrededor. Parte de la comida era precocinada, no puedo mentir. Si tuviera que hacer todo eso yo sola, hubiera necesitado una semana para cocinarla.<\/p>\n<p>Me inquietaba pensar que era una fiesta de cumplea&ntilde;os o algo as&iacute;. Odiaba esas fiestas en las que eras el centro de atenci&oacute;n. Gracias que no era nada parecido. Y el momento de abrir los regalos, con todo el mundo mirando t&uacute; cara&#8230; Dios, era terrible.<\/p>\n<p>La comida y la bebida ya estaban servida en la mesa. Poco a poco hab&iacute;a ido llegando toda la gente. Yo ya me hab&iacute;a dejado llevar, y ni siquiera hab&iacute;a atendido a quien entraba o qui&eacute;n no. Ech&eacute; una mirada y todos parec&iacute;an conocidos. Algunos ya ten&iacute;an una bebida en la mano, y otros todav&iacute;a se estaban saludando, cuando alguien dijo en voz alta&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Todos a la mesa!! o &iquest;esper&aacute;is a alguien m&aacute;s?<\/p>\n<p>-Es el puto jefe, hag&aacute;mosle caso o nos dar&aacute; una zurra -dijo Sandro entre las risas de los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>Todos se sentaron en el sitio asignado, como en una boda, pero s&oacute;lo hab&iacute;a quince sillas. En el suelo hab&iacute;a unos cojines, al lado derecho de cada silla, donde las chicas nos fuimos poniendo de rodillas. Hab&iacute;a un protocolo muy estricto que todos seguimos perfectamente. Ech&eacute; una mirada hacia el resto de mujeres, y todas estaban en la misma posici&oacute;n. De rodillas, con el culo apoyado sobre sus pies y con la espalda bien recta, pero con la cabeza mirando al suelo en se&ntilde;al de sumisi&oacute;n, y con manos cogidas por la espalda.<\/p>\n<p>Pero el protocolo no se quedaba solo en esos detalles, sino tambi&eacute;n en los atuendos de cada uno. Los hombres iban vestidos con traje y corbata. No serv&iacute;a cualquier color, solo negro. Y los zapatos tambi&eacute;n ten&iacute;an que ser negros. Para las chicas todo era muy distinto. Para dar el toque de distinci&oacute;n, todas llev&aacute;bamos zapatos rojos de tac&oacute;n alto. Y no serv&iacute;an sandalias o variantes, sino que todos deb&iacute;an ser los cl&aacute;sicos zapatos de tac&oacute;n. No nos permit&iacute;an llevar medias, y de hecho, no nos permit&iacute;an llevar nada m&aacute;s. Todas llegaron a casa subidas en sus preciosos zapatos, totalmente desnudas, y llevadas por la correa atada a sus cuellos, que sujetaba su amo. Ah, la otra norma era ir totalmente rasuradas. No hab&iacute;a espacio para el pelo, solo en la cabeza, y siempre recogido. Eso s&iacute;, llegaron andando desde los coches, cosa no habitual por estos lares.<\/p>\n<p>Zak se mantuvo callado desde el principio. Desde que empez&oacute; la gente a llegar en sus coches, como mucho abr&iacute;a la puerta del patio desde el telefonillo, y luego se mantuvo sin decir palabra mientras yo saludaba a todos. A casi todas las chicas las conoc&iacute;a de otros &quot;eventos&quot;, pero a algunas hac&iacute;a a&ntilde;os que no las ve&iacute;a. Por muchos a&ntilde;os que hab&iacute;an pasado, no dejaba de sorprenderme que algo as&iacute;, tan masivo, no hubiera salido a la luz de alguna forma. No s&eacute; si los chicos eran demasiado inteligentes, nosotras no tuvimos suerte, o directamente &eacute;ramos jodidas subnormales.<\/p>\n<p>Los chicos com&iacute;an y beb&iacute;a como animales. La comida estaba muy buena, todo hay que decirlo. Pronto empez&oacute; a notarse como sub&iacute;a al alcohol. Hab&iacute;a vino o cerveza para elegir. Algunos eligieron todo. A las putillas tambi&eacute;n nos daban alcohol. En un cuenco ten&iacute;amos la comida y en el otro la bebida. En mi caso me hab&iacute;an puesto vino blanco, seguramente a sugerencia de Zak, que sab&iacute;a que me sentaba bastante mal. Otra de las normas era clara, acabar la comida y acabar la bebida. Acostumbrada a no beber nunca, pronto empec&eacute; a sentirme mareada, al igual que mis otras compa&ntilde;eras. Incluso alguna de ellas no aguant&oacute; la risa y recibi&oacute; una bofetada de su amo, que la hizo callar al momento.<\/p>\n<p>Terminada la comida, los amos nos quitaron las correas, y empezamos a recoger la mesa ante la atenta mirada de los chicos. Muchos de ellos, ya bastante bebidos, no pod&iacute;an evitar follarnos con la mirada. Alguna de las chicas tuvo un traspi&eacute; durante el camino a la cocina, pero ninguna acab&oacute; en el suelo. Dej&aacute;bamos las cosas en la cocina y volv&iacute;amos a por m&aacute;s. Fuera de la vista de los hombres, hubo muchas miradas entre nosotras, pero ninguna se atrevi&oacute; a cruzar palabra (algo totalmente prohibido). Al recoger los restos de la cena, ellos aprovechaban la cercan&iacute;a para meter mano sin pudor. A m&iacute; me cogieron una cacha con fuerza, me agarraron un pecho, y me cogieron de la mu&ntilde;eca sin dejarme marchar, durante unos segundos. Obviamente, no pod&iacute;as responder de ninguna manera.<\/p>\n<p>Una vez terminamos de recoger toda la mesa, llevamos el postre que hab&iacute;a en la nevera. Lo colocamos en el centro de la mesa y poco a poco fuimos subi&eacute;ndonos en ella, y coloc&aacute;ndonos como se nos hab&iacute;a explicado. Cada una de nosotras se situ&oacute; delante del hombre de la izquierda de nuestro amo, y mirando tambi&eacute;n a la izquierda. Entre todas cre&aacute;bamos un tren de chicas sobre la mesa. No hab&iacute;a mucho espacio, as&iacute; que los culos y las caras estaban demasiado cerca. Pod&iacute;a notar la respiraci&oacute;n de Tania en mis partes.<\/p>\n<p>Una m&uacute;sica empez&oacute; a sonar y todas empezamos a gatear sobre la mesa, siguiendo el borde de la misma, en la direcci&oacute;n de las agujas del reloj. Parece que alguno de los amos hab&iacute;a reinventado el juego de las sillas, para hacerlo un poco m&aacute;s interesante. Cuando la m&uacute;sica se par&oacute;, nos quedamos quietas delante del chico de turno. Me sonaba la cara de ese cerdo, pero no recordaba exactamente de qu&eacute;. En el centro de la mesa hab&iacute;a una Fondue de chocolate con frutas variadas. Los hombres ten&iacute;an total libertad para hacer lo que quisieran con nosotras, pero sin violencia y sin dejar marcas. El t&iacute;o cogi&oacute; un palillo, le clav&oacute; una fruta y la ba&ntilde;&oacute; en chocolate fundido. La primera fruta se la llev&oacute; a la boca, pero la segunda la ba&ntilde;&oacute; con ansia en el chocolate, y luego me quit&oacute; el zapato que le quedaba m&aacute;s cerca y me empez&oacute; a ba&ntilde;ar la planta del pie con el sobrante que pingaba de la fruta. Sigui&oacute; realizando la misma operaci&oacute;n hasta que mi pie qued&oacute; embadurnado de l&iacute;quido. Por suerte estaba caliente, pero no tanto como para hacer da&ntilde;o. Luego acerc&oacute; su cara y empez&oacute; a lamerme el pie con la lengua, y despu&eacute;s con los labios. No par&oacute; hasta terminar todo el chocolate y dejarme el pie tan limpio como al principio. Por alguna raz&oacute;n, que comieran encima de mi cuerpo, hab&iacute;a empezado a gustarme mucho durante los &uacute;ltimos tiempos. Estaba empezando a notar una sensaci&oacute;n en mi vagina, cuando la m&uacute;sica empez&oacute; a sonar de nuevo.<\/p>\n<p>Los chicos aplaud&iacute;an con ganas, siguiendo el ritmo. Esperaban con ansia su nuevo juguete. Y mientras, las chicas gateaban asustadas, menos mi amiga Sandra (de la que ten&iacute;a muy buen recuerdo), que mostraba una gran sonrisa en la cara. Curiosamente parec&iacute;a que la situaci&oacute;n le encantaba. La m&uacute;sica se par&oacute; y el chico de turno me pas&oacute; suavemente las yemas de los dedos por mis labios inferiores, lentamente y haciendo c&iacute;rculos. Debi&oacute; notar que me estaba empezando a mojar, porque le peg&oacute; un codazo al t&iacute;o de su lado para que viera lo que hab&iacute;a en sus dedos, y los dos rieron. Este chaval no parec&iacute;a muy interesado en el postre, pero si en mi vagina. Sigui&oacute; acariciando la zona con sus dedos acerc&aacute;ndose peligrosamente al cl&iacute;toris. Cuando pas&oacute; la yema justo por encima, no pude evitar dar un respingo. Otra vez volv&iacute; a sentir esa sensaci&oacute;n a la que estaba tan acostumbrada en los &uacute;ltimos tiempos. Me asqueaba la situaci&oacute;n, no quer&iacute;a estar all&iacute;, quer&iacute;a que la tierra me tragara, pero por otro lado no pod&iacute;a evitar que me diera gusto&#8230; mucho gusto. Siempre me ten&iacute;an muy falta de sexo, y cualquier cosa que me hicieran me pon&iacute;a cachonda como una perra. Mientras con una mano me tocaba por abajo, con la otra empez&oacute; a sobarme los pechos, tirando suavemente de los pezones de vez en cuando, como si quisiera sacarme leche. Not&aacute;ndome m&aacute;s mojada empezaba a meter uno o varios dedos, no estoy segura, cuando la m&uacute;sica empez&oacute; a sonar de nuevo. Parece que a mi nuevo amigo el tiempo se le hizo corto, y no pudo evitar mostrar una mueca de desaprobaci&oacute;n. Sac&oacute; los dedos mojados de mi vagina y me dio un cachete a modo de despedida.<\/p>\n<p>Las chicas nos pusimos en marcha otra vez. Los borrachos estaban cada vez m&aacute;s desbocados, tirando bebida al aire y dando la nota en general. Mir&eacute; de reojo a las chicas del otro lado de la mesa y no daba cr&eacute;dito a lo que ve&iacute;a. Me asombraba que una panda de locos pudieran hacer eso con unas pobres chicas, y que no hubiera ninguna consecuencia. Me parec&iacute;a imposible que nadie de fuera de &quot;la secta esta&quot; se diera cuenta de lo que pasaba.<\/p>\n<p>La m&uacute;sica se par&oacute;, pero esta vez un hombre tom&oacute; la palabra.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Heyyy es la hora del postreee!! Pero no para nosotros, que ya estamos a punto de explotar con tanta comida. Ahora os toca a vosotras, nuestras preciosas mascotas. -Dijo el t&iacute;o este, visiblemente tajado, ante los v&iacute;tores del resto de los hombres.<\/p>\n<p>-Pero tristemente la fruta se ha acabado&#8230; &iexcl;&iexcl;Ohhhh qu&eacute; penaaa!! Pero no os preocup&eacute;is, porque os traemos para saborear el mejor postre que se puede degustar. S&oacute;lo es necesario que mir&eacute;is al frente, y ver&eacute;is de lo que os hablo.<\/p>\n<p>Lo que hab&iacute;a delante de m&iacute; era el culo de la chica que me preced&iacute;a. Hasta ahora no hab&iacute;a reparado en ella, a pesar de todo el tiempo que llev&aacute;bamos con el juego ese. No s&eacute; por qu&eacute; cuento esto, pero la verdad es que ten&iacute;a un culo bonito. No se ve&iacute;a celulitis, las piernas las ten&iacute;a fuertes y estilizadas, y hasta los labios inferiores eran rosados y parec&iacute;an muy suaves. En unos momentos me tocaba probarlos.<\/p>\n<p>-Ya sab&eacute;is lo que os toca&#8230; &iexcl;&iexcl;A comer potorritosss!! Pero ojo que os estamos vigilando muy de cerca. Queremos escuchar unos buenos gemidos de placer esta noche&#8230; &iquest;&iquest;Verdad chicos?? -Dijo el hombre de antes, con su cara de vicioso. Y los dem&aacute;s empezaron a golpear las mesas mientras algunas de las chicas ya empezaban a olisquear a la chica de delante.<\/p>\n<p>El chochito que me tocaba comer se ve&iacute;a ligeramente mojado. No sab&iacute;a bien si era el l&iacute;quido propio de la chica, o restos de fruta o qu&eacute;, pero pronto iba a probarlo. Cerr&eacute; los ojos, no s&eacute; muy bien por qu&eacute; raz&oacute;n, pero cuando iba a empezar a lamer me sobresalt&oacute; el notar una lengua lamiendo mis partes. Estaba tan concentrada en lo que ten&iacute;a que hacer, que hab&iacute;a olvidado por completo que otra me iba a hacer lo mismo a m&iacute;. Por si fuera poco, el chaval que me correspond&iacute;a empez&oacute; a acariciarme por la espalda, con mucho cari&ntilde;o, eso s&iacute;. Le cortar&iacute;a la mano si pudiera.<\/p>\n<p>-No te lo pienses tanto, que no te va a comer&#8230; -Dijo el chico de Carla, del que segu&iacute;a sin conocer el nombre, ni me importaba tampoco.<\/p>\n<p>Y entonces empec&eacute; sacando la lengua y pas&aacute;ndola por los labios de mi compa&ntilde;era, primero por un lado y luego por el otro. Not&eacute; como la chavala se sobresalt&oacute; un poco al notarme ah&iacute; detr&aacute;s. Luego pas&eacute; la lengua por el centro, y not&eacute; al instante que estaba mojada. Aquello era suyo, s&iacute;. Entre los ojos que analizaban mis movimientos al detalle, la lengua que empezaba a introducirse entre mis labios inferiores, y la mano del hombre que ahora agarraba mi pecho&#8230; eran demasiados est&iacute;mulos. Met&iacute; un poco m&aacute;s la lengua intentando llegar al cl&iacute;toris, y me encontr&eacute; una buena mojadura all&iacute; dentro. Justo cuando llegu&eacute; a su cl&iacute;toris, sent&iacute; como otra lengua llegaba al m&iacute;o, y volv&iacute; a cerrar los ojos mientras me encorvaba ligeramente. Todo el bello de mi cuerpo se eriz&oacute; al instante. Empec&eacute; a pasar mi lengua en c&iacute;rculos por el cl&iacute;toris, y percib&iacute; como la respiraci&oacute;n de la chica se aceleraba, y un gemido, que podr&iacute;a ser suyo o de cualquiera de las otras chicas de mi alrededor. Repar&eacute; en lo curioso que era que todas nosotras fu&eacute;ramos capaces de ponernos cachondas en una situaci&oacute;n como aquella, pero al final la costumbre hace que te evadas de lo que hay alrededor, y te centres en el placer. De otra forma no podr&iacute;amos sobrevivir a aquello.<\/p>\n<p>Segu&iacute; trabajando con mi lengua, esta vez movi&eacute;ndola de arriba a abajo, haciendo un poco m&aacute;s de presi&oacute;n. Instintivamente hac&iacute;a lo que yo deseaba que me hicieran a m&iacute;. Se empezaron a escuchar gemidos viniendo de varios sitios. Muchas de las chicas hab&iacute;an llegado al orgasmo, y los chicos, &quot;cansados&quot; de ver porno en vivo, las cogieron para darse placer a s&iacute; mismos. Vi a una chica con el pecho apoyado encima de la mesa, penetrada con mucha potencia. Otra estaba tumbada de espadas, tambi&eacute;n en la mesa, mientras le cog&iacute;an las piernas en alto a la altura de los tobillos. Y la &uacute;ltima que pude ver estaba sentada en una silla mientras le met&iacute;an la polla en la boca. En un par de minutos aquello se hab&iacute;a convertido en una org&iacute;a a lo bestia.<\/p>\n<p>Cuando me volv&iacute; a centrar en m&iacute;, sent&iacute; que estaba a punto de llegar, mov&iacute;a mi culo contra la cara de la chica, como pidiendo m&aacute;s fuerza a su boca. Su lengua empez&oacute; a moverse m&aacute;s r&aacute;pidamente, mientras yo intentaba a duras penas seguir lamiendo. Sin previo aviso, not&eacute; como un l&iacute;quido me moj&oacute; la cara. La chica se hab&iacute;a corrido y estaba gimiendo mientras se retorc&iacute;a de placer. Entonces baj&eacute; la cabeza, apretando con fuerza los p&aacute;rpados, mientras llegaba el orgasmo. Fue una maravilla. No pude aguantar m&aacute;s y grit&eacute; de puro gozo. Tuve que apartarme porque la chica segu&iacute;a lamiendo sin parar. No pude ni descansar un segundo, porque el chico ten&iacute;a ganas de fiesta. Me cogi&oacute; bruscamente por el pelo, me baj&oacute; de la mesa, y me sent&oacute; en su silla. Sac&oacute; unas esposas de su bolsillo y me at&oacute; las manos detr&aacute;s de la silla. Cogi&oacute; una servilleta de tela de la mesa y me la at&oacute; en la boca a modo de mordaza. Cogi&oacute; mis piernas por los tobillos y se las puso encima de sus hombros, sacando su verga y penetr&aacute;ndome con suma facilidad, ya que yo en ese momento ya estaba mojad&iacute;sima. Mientras me la met&iacute;a con fuerza, me sac&oacute; el zapato que me quedaba y comenz&oacute; a chuparme los dedos de los pies. Sin sacar la polla de dentro de m&iacute;, se gir&oacute; sobre la mesa y cogi&oacute; otra servilleta que us&oacute; para atar mis piernas juntas, por los tobillos. Durante unos cinco minutos me penetr&oacute; frenando y acelerando a su gusto. Yo trataba de moverme de forma sensual como pod&iacute;a, para conseguir que terminara pronto conmigo, y parece que hizo efecto. Al final se corri&oacute; dentro de m&iacute;. Sac&oacute; su verga de dentro y cogi&oacute; otra servilleta para atarme los pies a la parte baja de la silla. Y entonces se fue, con direcci&oacute;n hacia el ba&ntilde;o, mientras me dejaba en medio de la org&iacute;a. No tard&oacute; nada en llegar otro chico, que vi&eacute;ndome tan sumisa e indefensa, me meti&oacute; la verga en la boca y me obligo a chup&aacute;rsela hasta el final. Ese fue el primero de muchos. Fue una noche muy larga. Lleg&oacute; un momento en que perd&iacute; la noci&oacute;n del tiempo, o el conocimiento, y ya no recuerdo nada m&aacute;s. Solo s&eacute; que despert&eacute; al d&iacute;a siguiente en mi jaula de la habitaci&oacute;n, como si nada hubiese pasado.<\/p>\n<p>Fragmento del diario de Cristal Lorenzo, encontrado en noviembre de 2031, en una mansi&oacute;n en Ibiza. Se desconoce el paradero de las personas nombradas en este diario. La polic&iacute;a investiga el caso, pero todav&iacute;a sin resultados.<\/p>\n<p>&iquest;FIN?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 35<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Llevaba varios a&ntilde;os usando la misma aplicaci&oacute;n de citas. En ocasiones la utilizaba para intentar encontrar una relaci&oacute;n formal, sin ning&uacute;n &eacute;xito por el momento, y en otras simplemente necesitaba sexo y era un m&eacute;todo f&aacute;cil y r&aacute;pido para conseguirlo. 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