{"id":23530,"date":"2020-05-02T22:00:00","date_gmt":"2020-05-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-02T22:00:00","modified_gmt":"2020-05-02T22:00:00","slug":"el-gusano-y-su-alteza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-gusano-y-su-alteza\/","title":{"rendered":"El gusano y su Alteza"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23530\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nos hab&iacute;amos conocido a trav&eacute;s de Facebook. Yo estaba separado, era una persona normal, trabajadora, humilde, y muy sumiso ante las mujeres.<\/p>\n<p>Seguramente fue eso lo que hizo que me lanzara en mi interior a conocer a mi Sublime y Excelent&iacute;sima ALTEZA.<\/p>\n<p>Ella joven, Divina, Majestuosa, desde el primer segundo, demostr&oacute; que era un ser superior, me daba millones de vueltas en todos los aspectos.<\/p>\n<p>Bendita Diosa, pens&eacute;&#8230; Due&ntilde;a y Ama de todo mi tiempo y mi ser.<\/p>\n<p>Yo no la conoc&iacute;a personalmente, pero cada vez que ALTEZA se conectaba conmigo a trav&eacute;s de Facebook, una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n, recorr&iacute;a mi cuerpo, y me hac&iacute;a temblar ante ELLA, arrastr&aacute;ndome a sus pies como un gusano.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que no pod&iacute;a aspirar a m&aacute;s, que ser su perro, su felpudo, su esclavo&#8230;<\/p>\n<p>Pero&#8230;qu&eacute; m&aacute;s pedir, que servir a una Diosa tan Sublime como ELLA.<\/p>\n<p>Yo, de sobra sab&iacute;a que ALTEZA, dominaba el mundo de la esclavitud, como nadie. ELLA tiene ese Don. Sabe extraer de sus perros lo mejor.<\/p>\n<p>Es &uacute;nica dominando, humillando hasta l&iacute;mites insospechados&#8230; Su excelso poder no conoce fronteras&#8230; Y yo era uno de los muchos candidatos a servirle de esclavo.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que no iba a ser f&aacute;cil, pues &eacute;ramos muchos, queriendo estar a sus pies.<\/p>\n<p>ALTEZA siempre ten&iacute;a muchos esclavos dispuestos a todo, incluso a entregar sus vidas, tan solo por poder lamer las suelas de sus preciosos zapatos.<\/p>\n<p>ALTEZA lo sab&iacute;a&#8230; Siempre supo que ten&iacute;a infinidad de perros, arrastr&aacute;ndose tras sus pasos. ELLA es &uacute;nica. Y todos sus perros sabemos que morimos por intentar alcanzar la &uacute;nica gloria nuestra, que es poder servir a la Sublime Due&ntilde;a Imperial ALTEZA.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a tiempo que ELLA me hab&iacute;a impuesto una dieta a trav&eacute;s de sus correos, donde ELLA sol&iacute;a dar sus &oacute;rdenes&#8230; Y a m&iacute; me orden&oacute; entre otras muchas cosas, comer comida de perro, la que ELLA ordenaba, no val&iacute;a cualquier comida, ten&iacute;a que ser la elegida por ELLA y yo lo hice a rajatabla, siguiendo sus &oacute;rdenes, mil&iacute;metro a mil&iacute;metro, segundo a segundo. No pod&iacute;a dejar pasar esa ocasi&oacute;n que la suerte y ALTEZA me brindaban. Yo me adaptaba a todas sus &oacute;rdenes y exigencias que no eran pocas&#8230; Dormir en el suelo, beber mi propio or&iacute;n, escribirle todas las noches antes de dormir 100 veces: &ldquo;Muchas gracias EXCELENCIA, por permitirme ser su esclavo&rdquo;<\/p>\n<p>ELLA dec&iacute;a que as&iacute; Reinaba hasta en nuestros sue&ntilde;os y as&iacute; era, pues al menos yo, muchas noches me despertaba sobresaltado, so&ntilde;ando con ALTEZA.<\/p>\n<p>Por fin lleg&oacute; el d&iacute;a deseado, cuando mi Sublime Due&ntilde;a Imperial, decidi&oacute; conocerme. ELLA en persona me llam&oacute; al m&oacute;vil&#8230; Todo mi cuerpo tiritaba, no pod&iacute;a creer que era ELLA&#8230; Pero lo era realmente y me dio unas instrucciones a seguir, pues hab&iacute;a decidido querer conocerme, y me anuncio que estar&iacute;a unos d&iacute;as a prueba atendi&eacute;ndole a ELLA.<\/p>\n<p>ALTEZA fue breve, directa. Su voz no esperaba respuesta, eran &oacute;rdenes que hab&iacute;a que cumplir, s&iacute; o s&iacute;.<\/p>\n<p>ALTEZA me hab&iacute;a citado en un Centro Comercial, cercano a su casa. Yo llegue 30 minutos antes, por si acaso surg&iacute;a un imprevisto&#8230; Estaba nervioso. El coraz&oacute;n se me sal&iacute;a del pecho, daba vuelta y vueltas inquieto, hasta que ELLA me vuelve a llamar por el m&oacute;vil, para decirme que acababa de llegar, que estaba justo en la zapater&iacute;a de la primera planta (solo hab&iacute;a esa) en esa planta, y me dijo: Tienes 2 minutos para reportarte a mis pies.<\/p>\n<p>Yo al minuto, ya estaba en la zapater&iacute;a, me presente con la cabeza agachada las manos atr&aacute;s&#8230; ALTEZA me observ&oacute; durante un minuto, aproximadamente, Quiz&aacute;s algo m&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>Me hizo darme la vuelta sobre m&iacute; mismo, sin decir nada, yo estaba muy nervioso, ELLA lo not&oacute; enseguida, pero creo que le gust&oacute;&#8230; Y tras el primer examen, ALTEZA me dijo: Besa mis pies, gusano. Yo no lo pod&iacute;a creer, su primera orden, besarle los pies.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos en el Centro Comercial era obvio que hab&iacute;a bastante gente&hellip; Pero yo tarde mil&eacute;simas de segundos en arrodillarme a sus pies para besarlos.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; r&aacute;pidamente, para ponerme a sus &oacute;rdenes y ALTEZA me da dos bofetadas de ida y vuelta y me dice: Mal empezamos gusano, te he ordenado; besarme los pies, no los zapatos. As&iacute; que recu&eacute;rdame cuando lleguemos a casa de darte tu merecido castigo. Y me grit&oacute;: Vamos escoria, te quiero detr&aacute;s de m&iacute;, atento&hellip; Muy atento.<\/p>\n<p>ALTEZA compro varias cosas en el centro comercial y yo iba tras ELLA, con las bolsas en la mano&hellip; Despu&eacute;s de un buen rato cargando con las bolsas, le pregunte a mi Sublime Due&ntilde;a Imperial, si pod&iacute;a ir a por un cesto de compra para transportar las bolsas, y ALTEZA riendo me dijo: &iquest;Y para que te tengo a ti?<\/p>\n<p>Anda camina y recuerda una cosa: Te proh&iacute;bo tajantemente coger ninguna cesta, ni ning&uacute;n carro, para eso te tengo a ti, in&uacute;til.<\/p>\n<p>Yo agach&eacute; la cabeza y le dije: S&iacute; MI AMA, perd&oacute;neme. ELLA sigui&oacute; tranquila viendo escaparates, mientras yo iba cargado con sus bolsas, tras ELLA. De repente veo que se para a tomar un caf&eacute; y no me atrev&iacute; a decir nada. La esper&eacute; unos 15 minutos, de pie derecho, con sus bolsas en la mano, mientras ELLA se tomaba su caf&eacute;.<\/p>\n<p>Cuando vamos hacia su portal, ALTEZA me tira las llaves al suelo para que yo las recoja y le abra la puerta. Yo iba cargado con sus bolsas, pero enseguida entend&iacute; lo que ten&iacute;a que hacer&hellip; y me adelant&eacute; para abrirle la puerta, haci&eacute;ndole una profunda reverencia, ante su paso por el portal. Y volv&iacute; a coger sus bolsas, mientras llamaba al ascensor. Pero ALTEZA me dijo: Tienes 2 minutos, pera subir al cuarto piso por las escaleras, los ascensores no se inventaron para los perros.<\/p>\n<p>Una vez que ALTEZA entr&oacute; en su casa, sali&oacute; r&aacute;pidamente una perra de no m&aacute;s de 20 a&ntilde;os a recibirla, se arrastr&oacute; a sus pies, besando y lamiendo sus zapatos, como si le fuera la vida en ello. Se la ve&iacute;a extremadamente respetuosa, ante su Ama, Due&ntilde;a y Sublime Se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>ALTEZA orden&oacute; a su perra ir a por sus zapatillas, me las dio a m&iacute;, para que yo se las calzase y orden&oacute; a su esclava, colocar todo lo de las bolsas.<\/p>\n<p>Yo de rodillas le dije: ALTEZA, Usted me orden&oacute; que le recordase un castigo.<\/p>\n<p>ELLA me llevo a una habitaci&oacute;n, insonorizada y bastante amplia, donde hab&iacute;a de todo. L&aacute;tigos, ca&ntilde;as, varas fustas, pinzas, esposas&hellip;<\/p>\n<p>ALTEZA me dijo: Desn&uacute;date gusano y arr&aacute;strate por el suelo. Yo r&aacute;pido me desnud&eacute;, solo me dej&eacute; el tanga puesto, pero dur&oacute; muy poco puesto, pues ALTEZA me lo hizo quitar con cuatro bofetadas de ida y vuelta.<\/p>\n<p>Con la cara ardiendo y colorada me arrastr&eacute; por el suelo como ELLA me orden&oacute;. ALTEZA cogi&oacute; una fina vara, y con ella empez&oacute; a golpearme sin clemencia, sin compasi&oacute;n, yo me retorc&iacute;a una y otra y otra vez bajo sus golpes, que me producir&aacute;n una quemaz&oacute;n y un escozor atroz.<\/p>\n<p>ALTEZA se recreaba vi&eacute;ndome sufrir bajo sus pies y yo recib&iacute;a golpes por todas partes, esa maldita vara iba marcando mi espalda, mis piernas, mi culo, mis brazos.<\/p>\n<p>Era imposible poder protegerme, ALTEZA sabia utilizar esa vara y sacar provecho de cada golpe&hellip; Era evidente que mi Sublime Due&ntilde;a estaba disfrutando del castigo, yo no pod&iacute;a protestarle, era mi primer d&iacute;a y antes prefer&iacute;a morir, que fallarle a mi Due&ntilde;a. Y yo me retorc&iacute;a una y otra vez a los pies de mi Excelencia, que se divert&iacute;a haci&eacute;ndome bailar al comp&aacute;s de la m&uacute;sica que silbaba su vara.<\/p>\n<p>Cuando mi Ama se cans&oacute; de golpearme, tir&oacute; la vara al suelo, chasque&oacute; sus dedos y con el &iacute;ndice se&ntilde;al&oacute; sus pies para que se los besara. Yo me arrastr&eacute; para con devoci&oacute;n besar sus pies y darle las gracias una y otra vez.<\/p>\n<p>ALTEZA me dijo en un arranque de sinceridad: Eres pat&eacute;tico, gusano. Anda, vete y dile a mi perra que te cure un poco. Quiero que te eche bien de alcohol, para que no se te infesten las heridas.<\/p>\n<p>Mientras ALTEZA tomaba un relajante ba&ntilde;o, su perra estuvo cur&aacute;ndome como pudo mis heridas&hellip; Y bajito me comento: Es muy buena castigando nuestra Due&ntilde;a. Es la n&uacute;mero uno&hellip; Y me sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Pasado un buen rato, cuando ALTEZA decidi&oacute; que hab&iacute;a que dormir, nos llev&oacute; a su habitaci&oacute;n y all&iacute; me orden&oacute; quedarme de rodillas a los pies de su cama. Y me advirti&oacute;: No quiero que te muevas de ah&iacute; en toda la noche, ni para ir al ba&ntilde;o. Tampoco podr&aacute;s sentarte sobre los talones&hellip; Te quiero firme, recto, arrodillado, velando as&iacute; mi sue&ntilde;o, toda la noche. Si yo en cualquier momento, abro un ojo y no te veo as&iacute;, desp&iacute;dete de tu Ama, pues tengo suficientes perros deseosos de sustituirte.<\/p>\n<p>ELLA se meti&oacute; en la cama con su perra, y yo disimuladamente pude ver c&oacute;mo le retorc&iacute;a los pezones, y pellizcaba los pechos a su perra, que aguantaba todo lo que ALTEZA quisiera hacer con ella. Cuando nuestra Sublime Due&ntilde;a disfruto de los placeres que le hab&iacute;a proporcionado su esclava, la ech&oacute; de la cama, y la perra durmi&oacute; en el suelo. Tuvo suerte que esa noche ALTEZA le permiti&oacute; a su esclava utilizar sus zapatillas a modo de almohada.<\/p>\n<p>Y as&iacute; pas&eacute; mi primer d&iacute;a al servicio de mi Sublime Due&ntilde;a, Ama y ALTEZA.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Nos hab&iacute;amos conocido a trav&eacute;s de Facebook. Yo estaba separado, era una persona normal, trabajadora, humilde, y muy sumiso ante las mujeres. Seguramente fue eso lo que hizo que me lanzara en mi interior a conocer a mi Sublime y Excelent&iacute;sima ALTEZA. Ella joven, Divina, Majestuosa, desde el primer segundo, demostr&oacute; que era un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14700,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-23530","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14700"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}