{"id":23543,"date":"2020-05-04T02:26:53","date_gmt":"2020-05-04T02:26:53","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-04T02:26:53","modified_gmt":"2020-05-04T02:26:53","slug":"cuernos-dolorosos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cuernos-dolorosos\/","title":{"rendered":"Cuernos dolorosos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23543\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">14<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo Lucio, tengo 42 a&ntilde;os y estoy en pareja, desde hace 3 a&ntilde;os, con Zoe que tiene 37, ambos sin hijos. Ella viene de un divorcio y yo qued&eacute; viudo 5 a&ntilde;os atr&aacute;s. Nos conocimos en una reuni&oacute;n en casa de un amigo. Cuando me la presentaron sent&iacute; una fuerte atracci&oacute;n, y seg&uacute;n luego me dijo ella, fue algo mutuo. A partir de all&iacute; comenzamos a frecuentarnos, salidas a comer, alguna vez a bailar, cine, teatro, paseos. Ella despu&eacute;s de su divorcio fue a vivir con su madre y entre ambas pagaban el alquiler de la casa. Cuando falleci&oacute; la mam&aacute; de Zoe llev&aacute;bamos 6 meses de afectuosa relaci&oacute;n que nos permit&iacute;a disfrutar en todos los terrenos. Era una delicia compartir charlas, comidas, salidas, y en la cama ten&iacute;amos sesiones prolongadas, variadas y placenteras que nos dejaban agotados.<\/p>\n<p>Estimando ambos que la relaci&oacute;n hab&iacute;a madurado lo suficiente decidimos vivir juntos en mi casa y de paso evitando cargar ella sola con el alquiler. Naturalmente ambos conservamos nuestros amigos y as&iacute; ampliamos el c&iacute;rculo, compartiendo, seg&uacute;n afinidad, yo los de ella y ella los m&iacute;os.<\/p>\n<p>Un jueves de hace dos semanas Zoe me trasmiti&oacute; mensaje de Juan y su pareja, Eva. Los tres trabajan en la misma empresa. Eva es menudita, cuando mucho de 1,65 de altura y delgada, en pocas palabras, escasa de curvas. Compensa su modesto f&iacute;sico con una cara preciosa, una simpat&iacute;a desbordante y cosa llamativa, muy equilibrada y madura en su conversaci&oacute;n. Ellos pensaban salir a cenar el viernes a la noche y luego a bailar y preguntaban si quer&iacute;amos prendernos. Ambos rondan los 35 a&ntilde;os y tienen buen aspecto. Como otras veces hab&iacute;amos tenido reuniones similares muy agradables con ellos acced&iacute; de inmediato, quedando que nos buscar&iacute;an en su auto, pues nuestra casa estaba de camino hacia el restaurant y no se justificaba usar dos veh&iacute;culos.<\/p>\n<p>Zoe es delgada, de alrededor de 1,70 de alto un poco m&aacute;s baja que yo, con unas piernas estilizadas que suele lucir con polleras sueltas a la rodilla. Se puede decir sin exagerar que es un conjunto proporcionadamente hermoso, lindas facciones, tetas medianas y firmes, y una colita espectacularmente atrayente. Por mi parte soy del mont&oacute;n, no destaco por nada pero el conjunto en general agrada. Soy socio de un estudio jur&iacute;dico y al f&iacute;sico lo mantengo gracias a la pr&aacute;ctica de un arte marcial.<\/p>\n<p>El viernes, tal como estaba previsto, nos buscaron a eso de las diez de la noche y fuimos a un restaurant, de apariencia modesto pero con comida de buena calidad, donde hab&iacute;an hecho reserva para cuatro. Comimos bien y bebimos mejor. El vino lo eligi&oacute; Zoe, que sabe de eso, y que pegaba perfecto con la comida. La charla hizo que la bebida superara holgadamente el momento de comer, por lo que salimos algo contentos hacia donde pens&aacute;bamos continuar con algunos tragos y bailar. Al entrar vimos que estaba bastante concurrido y cuando desesper&aacute;bamos de conseguir mesa nos encontramos con un matrimonio amigo de Juan que nos ofreci&oacute; compartir la de ellos. Ambos promediando los 40, de muy buen aspecto y ella, siendo delgada, mostraba un f&iacute;sico francamente apetecible. Sus nombres son Roberto y Carmen.<\/p>\n<p>Los reci&eacute;n llegados acordamos qu&eacute; tomar y Juan fue a la barra a pedir, siendo yo el &uacute;nico que prefiri&oacute; algo sin alcohol pues me hab&iacute;a excedido en la cena. Justo frente a la mesa comenzaba la pista de baile, bastante grande por cierto, y muy concurrida. Peri&oacute;dicamente variaban la m&uacute;sica entre algo movido y melod&iacute;as lentas, siendo el ambiente sumamente agradable donde cada uno iba a lo suyo sin mayores recatos. Algunas parejas mostraban estar tan apasionadas que parec&iacute;an al borde del orgasmo y otras distendidas charlando o concentradas en el baile, sin darse por enterados de lo que otros hac&iacute;an. Y el ejemplo estaba palpable. Nosotros hablando tranquilamente y, en el sill&oacute;n amplio de al lado, una joven sentada sobre la falda y d&aacute;ndole la espalda a un hombre bastante m&aacute;s grande, con una pollera amplia que disimulaba algo su postura, se mov&iacute;a suavemente en c&iacute;rculos o en subibaja, siendo la gestualidad de su cara &iacute;ndice seguro de que algo de buen tama&ntilde;o le taladraba la conchita. Imposible no enterarse de la tremenda corrida de ambos cuando escuchamos el gemido agudo de ella junto al grave ronquido de &eacute;l y la s&uacute;bita laxitud de ambos que parec&iacute;an haberse desmayado.<\/p>\n<p>Si bien no me desagrada el baile no puedo decir que sea un devoto de &eacute;l, en cambio Juan, Eva y Zoe verdaderamente lo disfrutan. Pasado un rato en que hab&iacute;a entablado una conversaci&oacute;n muy amena con Roberto, Zoe le pidi&oacute; a Juan que la llevara a bailar cosa que ya hab&iacute;a sucedido otras veces cuando yo no demostraba ganas de hacerlo.<\/p>\n<p>As&iacute; el bailar&iacute;n altern&oacute; mi compa&ntilde;era con la suya supliendo mi escasa participaci&oacute;n. Cuando Eva me pidi&oacute; salir a la pista le ped&iacute; disculpas pues sent&iacute;a incomodidad en el est&oacute;mago, probablemente por los excesos durante la cena.<\/p>\n<p>En una de las veces bailando Juan con Zoe el tramo de piezas lentas me pareci&oacute; que estaban m&aacute;s pegados de lo que supone una simple amistad pero no le di mayor importancia pues en seguida se separaron viniendo a sentarse con nosotros. Luego de bailar con Eva las piezas movidas, salieron nuevamente Juan y Zoe a bailar las lentas; esta vez prest&eacute; mayor atenci&oacute;n mirando de reojo para disimular mientras hablaba con Eva, pudiendo ver que si bien no estaban muy pegados sin embargo &eacute;l met&iacute;a c&oacute;modamente su pierna derecha entre las piernas separadas de ella. Ante eso y para probar, los mir&eacute; directamente y cuando se dieron cuenta cesaron de hacerlo, pero lentamente comenzaron a moverse hacia el sector m&aacute;s alejado de nuestra mesa. Dej&eacute; pasar unos diez minutos y me levant&eacute; con el pretexto de pedir agua en la barra para tomar una pastilla que me calmara la incomodidad estomacal, cosa que hice y luego empec&eacute; recorrer buscando a los bailarines. Al no verlos en la pista segu&iacute; la b&uacute;squeda por los alrededores y los encontr&eacute; al costado de un pasillo en un sector poco transitado. Ella estaba de espaldas a la pared con los brazos en el cuello de &eacute;l, bes&aacute;ndose, mientras las manos de Juan se ocupaban de las nalgas de Zoe. Si bien pod&iacute;a esperarlo por lo visto anteriormente, ese espect&aacute;culo me impact&oacute;. Lentamente me sobrepuse, busqu&eacute; una ubicaci&oacute;n que me permitiera observarlos de perfil y justo encontr&eacute; el lugar apropiado. Una luz del otro lado me dejaba verlos con cierta nitidez as&iacute; que saqu&eacute; el celular y me dispuse a filmar.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; el beso se separaron un poco como para dar espacio a las manos, ella palpando el bulto que mostraba el pantal&oacute;n mientras &eacute;l met&iacute;a su mano derecha bajo la pollera buscando una conchita seguramente empapada, y la mano izquierda oprimiendo una teta. Que la mano de Juan estaba en su objetivo y los dedos hab&iacute;an entrado profundamente en la vagina se hizo evidente cuando Zoe abri&oacute; s&uacute;bitamente la boca y tir&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s. A partir de ese momento el movimiento de entrada y salida se volvi&oacute; fren&eacute;tico, ella con la mirada fija en los ojos de &eacute;l, agarr&oacute; con las dos manos la mu&ntilde;eca acompa&ntilde;ando el vaiv&eacute;n, como si Juan no tuviera la fuerza suficiente para introducir bien adentro los dedos. De pronto ella par&oacute; el movimiento manteniendo la mano apretada firmemente contra su entrepierna, puso los ojos en blanco y comenz&oacute; la convulsi&oacute;n t&iacute;pica del orgasmo donde los m&uacute;sculos alcanzan su m&aacute;xima tensi&oacute;n y pasan luego a distenderse. Eso hizo que Zoe se fuera deslizando pegada a la pared para quedar sentada, con los ojos cerrados, la cabeza ladeada hacia un hombro y la pollera en la cintura.<\/p>\n<p>Juan la dej&oacute; descansar un momento y luego la ayud&oacute; a incorporarse. Ya repuesta llev&oacute; sus brazos al cuello junt&aacute;ndose nuevamente los labios de ambos, sin la urgencia anterior, ella saboreando la lengua de &eacute;l y como agradeci&eacute;ndole el placer recibido. El beso termin&oacute; cuando las manos de Juan fueron a los hombros de ella haci&eacute;ndola bajar hasta que las rodillas tocaron el piso y la cara qued&oacute; a la altura de la bragueta. Cuando ella bajo el cierre, sac&oacute; la pija y la introdujo en la boca ya no pude aguantar m&aacute;s, dej&eacute; de filmar y doblado de dolor camin&eacute; vacilante hacia la mesa que ocup&aacute;bamos. Un poco antes de llegar saqu&eacute; fuerzas de flaqueza y me ergu&iacute;, les ped&iacute; disculpas porque me iba a retirar pues ten&iacute;a muchas n&aacute;useas y le rogu&eacute; a Eva que la acercaran a Zoe cuando terminara la velada.<\/p>\n<p>Saliendo reapareci&oacute; el dolor intenso. El cuerpo, solidario con el alma, se dol&iacute;a en sinton&iacute;a con ella, dolor que nunca antes hab&iacute;a sentido. Tom&eacute; un taxi y en veinte minutos estaba en casa cuando el reloj marcaba las dos de la madrugada. Mi organismo aguant&oacute; justo para llegar a ba&ntilde;o donde vomit&eacute; todo lo que ten&iacute;a en el est&oacute;mago. Los intestinos tambi&eacute;n se hicieron notar arrojando todo l&iacute;quido. Cuando me sent&iacute; algo mejor me ba&ntilde;&eacute;, busqu&eacute; y llev&eacute; a la cama una botella de agua, me acost&eacute; y recorriendo con el pensamiento cada parte del cuerpo trat&eacute; de relajar los m&uacute;sculos que estaban contra&iacute;dos por la bronca y el dolor. Alg&uacute;n alivio logr&eacute; aunque no pude dormir.<\/p>\n<p>Eran las seis de la ma&ntilde;ana, mientras cambiaba canales tratando de entretenerme, cuando escuche que se abr&iacute;a la puerta de calle. Zoe lleg&oacute; al dormitorio con cara de cansada pero buen gesto.<\/p>\n<p>&mdash;Vengo caliente, quiero que me hagas el amor &mdash;y se arrim&oacute; a darme un beso. Esquiv&eacute; sus labios.<\/p>\n<p>&mdash;Todav&iacute;a tengo en la boca el sabor del v&oacute;mito y las n&aacute;useas siguen presentes, &iquest;qu&eacute; es ese olor raro que ten&eacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;Seguramente debe ser del ambiente cerrado de la discoteca.<\/p>\n<p>&mdash;Por favor b&aacute;&ntilde;ate antes de acostarte porque eso aumenta mi descompostura.<\/p>\n<p>Se ba&ntilde;&oacute; y en pocos minutos sali&oacute; desnuda, como sabe que me gusta, meti&eacute;ndose en la cama.<\/p>\n<p>&mdash;Sigo sintiendo el olor, quiz&aacute; sea tu ropa, la voy a llevar al lavadero.<\/p>\n<p>Fui al ba&ntilde;o, sabiendo qu&eacute; ten&iacute;a que buscar, la bombacha negra, perfectamente limpia que se hab&iacute;a puesto delante m&iacute;o antes de salir. All&iacute; estaba, debajo de la ropa. La tom&eacute; y la llam&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Nena ven&iacute;, ya descubr&iacute; de d&oacute;nde sale el olor.<\/p>\n<p>Cuando entr&oacute; y le mostr&eacute; la entrepierna de la bombacha, totalmente cubierta de una mancha blanquecino&mdash;amarillenta se puso p&aacute;lida<\/p>\n<p>&mdash;Cuanta leche acumulada ten&iacute;a el tipo que te cogi&oacute;.<\/p>\n<p>Baj&oacute; la cabeza y sali&oacute; en direcci&oacute;n a la cama.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;A d&oacute;nde vas?<\/p>\n<p>&mdash;Me voy a acostar.<\/p>\n<p>&mdash;Alto, alto, este dormitorio, esta cama y este ba&ntilde;o eran de nuestra pareja, pareja que vos rompiste, as&iacute; que ten&eacute;s media hora para sacar tus cosas de esta habitaci&oacute;n y del ba&ntilde;o; te quedan dos opciones, la habitaci&oacute;n de servicio o fuera de la casa.<\/p>\n<p>Como no iba a poder dormir me levante a tomar algo liviano. Desde el comedor escuche largo tiempo su llanto. Cuando ces&oacute; de llorar me asom&eacute; a la habitaci&oacute;n de servicio y la vi acostada encima del colch&oacute;n vistiendo solo un salto de cama.<\/p>\n<p>Pasado el mediod&iacute;a, estaba en el comedor sentado tomado un caldo, cuando lleg&oacute; ella con una taza de t&eacute; y se sent&oacute; enfrente de m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Podemos hablar?<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto, te escucho.<\/p>\n<p>Las profundas ojeras rodeando los enrojecidos ojos delataban el mal momento que viv&iacute;a,<\/p>\n<p>&mdash;Yo te quiero, y te quiero mucho, lo que pas&oacute; fue solo sexo, no quiero perderte, sos lo m&aacute;s importante de mi vida, perd&oacute;name.<\/p>\n<p>&mdash;Te perdono, y la prueba de ello es que no te insult&eacute;, no te mol&iacute; a trompadas ni nada parecido.<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute; vas a hacer?<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;, cuando disminuya el dolor ya ver&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Juan y Eva quieren venir hablar con vos, me mandaron mensaje.<\/p>\n<p>&mdash;Que vengan cuando quieran.<\/p>\n<p>Llegaron como a la hora, los hice pasar, les ofrec&iacute; algo de tomar y los cuatro coincidimos en caf&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Zoe por favor acomp&aacute;&ntilde;alos mientras preparo los caf&eacute;s.<\/p>\n<p>Al rato nos sentamos.<\/p>\n<p>&mdash;Les agradezco que hayan venido pues ten&iacute;a que hablar con vos Juan para compartir los gastos de anoche.<\/p>\n<p>&mdash;T&oacute;malo como una invitaci&oacute;n nuestra.<\/p>\n<p>&mdash;Agradecido, qu&eacute; los trae por ac&aacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Zoe nos cont&oacute; que estabas muy enojado con ella, y como nosotros la queremos y deseamos ayudarla vinimos a charlar con vos &mdash;me dijo Eva.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, estuve enojado pero ya se me pas&oacute;, ahora solo me queda el dolor &mdash;y les cont&eacute; detalladamente lo sucedido desde las 6 de la ma&ntilde;ana hasta ahora. Intervino Juan.<\/p>\n<p>&mdash;Zoe no te cont&oacute; nada? vos no le preguntaste que pas&oacute;?<\/p>\n<p>&mdash;La verdad es que alguna curiosidad tengo, pero el hecho fundamental es que ella se hizo llenar la concha y la boca de leche por otro y a espaldas m&iacute;as.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, pero las circunstancias pueden permitir entenderlo&mdash;<\/p>\n<p>&mdash;Perfecto, Zoe, contame los detalles.<\/p>\n<p>&mdash;Mejor que te los cuente Juan.<\/p>\n<p>&mdash;Esto s&iacute; es notable, vos me pon&eacute;s los cuernos y el que sabe mejor del asunto es Juan. Bien, Juan te escucho.<\/p>\n<p>&mdash;La idea era salir a bailar los cuatro, Eva con vos y Zoe conmigo. Eva iba a hacer que vos intimaras algo con ella y luego aparec&iacute;amos nosotros y los ve&iacute;amos liados, entonces vos ibas a aceptar que yo intimara con Zoe. No contamos con que te sintieras mal como para no bailar y menos que te fueras mucho antes de lo previsto. Nosotros estuvimos mal porque nos dejamos llevar y terminamos intimando sin tu participaci&oacute;n. Eso fue todo y por eso te pido perd&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;No ten&eacute;s que pedirlo, la que ten&iacute;a deber de fidelidad es Zoe, vos hiciste lo que la gran mayor&iacute;a de los hombres hubiera hecho con una hembra &aacute;vida de sexo que se ofrece, en las narices de su compa&ntilde;ero, a lo que el macho le pida. De todos modos la idea era buena, a qui&eacute;n se le ocurri&oacute;?<\/p>\n<p>&mdash;A los tres.<\/p>\n<p>&mdash;Cu&aacute;ndo y d&oacute;nde.<\/p>\n<p>&mdash;El jueves a la salida del trabajo Zoe vino a casa a tomar el t&eacute; y ah&iacute; se nos ocurri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;A ver si entend&iacute;, ustedes corr&iacute;janme si voy errado en lo que digo. Para que surgiera la idea deben haber habido ganas previas. Tomando el t&eacute; Juan le dijo a Zoe, o Zoe a Juan, te tengo ganas, a lo que el otro contest&oacute; yo tambi&eacute;n. Y c&oacute;mo hacemos para que Lucio acepte que nosotros nos saquemos las ganas; ah&iacute; Eva se ofreci&oacute; a ayudarlos convenci&eacute;ndome a m&iacute;. Es decir, antes de germinar la idea el d&iacute;a jueves no hubo nada entre ustedes como ser un beso, una apoyada, y mucho menos sexo oral, penetraci&oacute;n vaginal o anal. Y lo mismo, ning&uacute;n contacto despu&eacute;s de tener la idea hasta el viernes a la noche en que la cosa se desmadr&oacute;. Resumen, el viernes a la noche fue la primera vez que ustedes, Juan y Zoe tuvieron intimidad sexual. &iquest;Es as&iacute; Zoe?<\/p>\n<p>&mdash;No.<\/p>\n<p>&mdash;Decime Zoe, y desde cuando vienen sac&aacute;ndose las ganas.<\/p>\n<p>&mdash;No recuerdo.<\/p>\n<p>&mdash;Juan, Eva &iquest;tienen mejor memoria?<\/p>\n<p>&mdash;Tres meses&rdquo; me contest&oacute; Eva.<\/p>\n<p>Entonces me levante ubic&aacute;ndome detr&aacute;s de Juan apoyando una mano en su hombro, &ldquo;Ahora s&iacute; tengo el panorama m&aacute;s claro, una &uacute;ltima pregunta Zoe, mientras Juan te montaba, qu&eacute; le contestabas a la pregunta &iquest;qui&eacute;n te coge mejor, el cornudo de Lucio o yo?&rdquo;.<\/p>\n<p>Silencio de Zoe y pregunta de Juan.<\/p>\n<p>&mdash;Y c&oacute;mo lo sab&eacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;No lo sab&iacute;a, ahora me lo confirmaste vos.<\/p>\n<p>Lo tom&eacute; del cuello con el brazo arrastr&aacute;ndolo hacia atr&aacute;s y ahorc&aacute;ndolo. Cuando vi que se pon&iacute;a morado lo solt&eacute; d&aacute;ndole un buen pu&ntilde;etazo en nariz y boca con la l&oacute;gica consecuencia de fractura de tabique nasal, p&eacute;rdida de dos dientes y luxaci&oacute;n de la mand&iacute;bula. Termin&eacute; mi venganza con una patada en la entrepierna. Mientras Juan permanec&iacute;a en el piso en posici&oacute;n fetal, agarr&aacute;ndose con una mano la cara y con la otra los test&iacute;culos, le dije el por qu&eacute; de lo sucedido.<\/p>\n<p>&mdash;Esto no te pasa porque te hayas cogido a mi pareja, no porque le hayas hecho tragar diez litros de semen, no porque le hayas metido cien metros de verga por el culo, no, esto te pasa por haberme insultado, por burlarte de m&iacute;, mientras yo ignorante de todo segu&iacute;a llam&aacute;ndote amigo, por degradarme ante mi compa&ntilde;era crey&eacute;ndote el mariscal de la pija cuya voluntad era ley para esta pobre imb&eacute;cil que hace media hora dec&iacute;a quererme m&aacute;s que a nada en el mundo. Una sola cosa m&aacute;s, la pr&oacute;xima vez que te vea te voy a aplicar un tratamiento tal que vas a rogar que te mate para no seguir sufriendo.<\/p>\n<p>&mdash;Zoe, ahora s&iacute;, sabiendo bastante m&aacute;s, estoy en condiciones de decidir qu&eacute; hacer. Son las tres de la tarde, ten&eacute;s hasta las seis para sacar tus cosas y abandonar la casa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>14 Me llamo Lucio, tengo 42 a&ntilde;os y estoy en pareja, desde hace 3 a&ntilde;os, con Zoe que tiene 37, ambos sin hijos. Ella viene de un divorcio y yo qued&eacute; viudo 5 a&ntilde;os atr&aacute;s. Nos conocimos en una reuni&oacute;n en casa de un amigo. 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