{"id":23606,"date":"2020-05-08T22:00:00","date_gmt":"2020-05-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-08T22:00:00","modified_gmt":"2020-05-08T22:00:00","slug":"aventura-con-un-desconocido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventura-con-un-desconocido\/","title":{"rendered":"Aventura con un desconocido"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23606\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despert&eacute; y vi c&oacute;mo entraba un rayo de luz por mi ventana. Cog&iacute; mi tel&eacute;fono y eran las 8:03 am, revis&eacute; mis mensajes y encontr&eacute; uno de V&iacute;ctor. Un hombre que conoc&iacute; hace poco por Facebook, con quien tuve simpat&iacute;a e intercambiamos n&uacute;meros, desde entonces me ha escrito. Ha causado cierta empat&iacute;a en m&iacute;. Percibo que es un hombre inteligente, aparte hace triatl&oacute;n. Corre, monta en bicicleta y nada. En sus fotos veo un hombre escultural, con el ce&ntilde;o un poco fruncido, quiz&aacute;s una arruga. Piel canela, algo de canas. 42 a&ntilde;os de edad. Gerente en alguna &aacute;rea de la Gobernaci&oacute;n. Un hombre apuesto, sin lugar a duda. Aparte tiene buena ortograf&iacute;a, cosa que estimula mi cerebro.<\/p>\n<p>Me ha invitado a cenar a uno de los mejores restaurantes de la ciudad. Lo pens&eacute; un momento, ya que al fin es un desconocido, podr&iacute;a hacerme da&ntilde;o. Acept&eacute; la salida y qued&oacute; de recogerme a las 12:30 pm. Hice mis tareas y ya eran las 11:00 am. Me duch&eacute;, entr&eacute; a mi cuarto, abr&iacute; mi closet y pens&eacute; en qu&eacute; prenda llevar puesta. Si llevaba un vestido era un poco atrevido. Si llevaba un short era mostrar mucho en mi primera cita. Cog&iacute; un jean y una camisa holgada, me coloqu&eacute; unos zapatos rojos, que hab&iacute;a comprado hac&iacute;a poco. Me organic&eacute; el cabello y me apliqu&eacute; un leve maquillaje. Vi mi reloj y eran las 12:30 pm, de pronto entr&oacute; un mensaje a mi celular de V&iacute;ctor: Estoy afuera de tu casa. Mi coraz&oacute;n se aceler&oacute; y mis manos un poco sudorosas.<\/p>\n<p>Mir&eacute; por mi ventana para ver a aquel hombre y tan solo vi un carro deportivo afuera de mi casa. Supuse que era &eacute;l. Baj&eacute; las escalas y sal&iacute; a la puerta. Camin&eacute; hacia el carro y &iexcl;Vaya sorpresa!. Era aquel hombre, tal como lo imagin&eacute;. Alto, esbelto, su nariz respingada, ojos grandes y expresivos, con una mel&oacute;dica voz para mis o&iacute;dos. Me mir&oacute; a los ojos y me dijo sube. Di la vuelta y sub&iacute; al carro un poco intimidada y asustada. No es f&aacute;cil para una joven de 19 a&ntilde;os, entablar una conversaci&oacute;n fluida con alguien 23 a&ntilde;os mayor.<\/p>\n<p>Durante el trayecto, observaba c&oacute;mo de sus finos labios sal&iacute;an palabras como si fuese melod&iacute;a. Miraba sus manos y pod&iacute;a casi sentirlas recorrer mi piel. Enfoqu&eacute; la mirada en sus ojos y pude leer que tambi&eacute;n estaba deseoso de mis labios. Estaba hipnotizada. De repente, susurr&oacute; mi nombre; Aileen, &iquest;qu&eacute; se te antoja?&ldquo;. -Abandonar el terreno y que me hagas tocar el cielo- pens&eacute;. Trat&eacute; de aquietar mi mente y le respond&iacute; &ndash;Una ensalada, est&aacute; bien.<\/p>\n<p>Llegamos al restaurante, se baj&oacute; y me abri&oacute; la puerta. Me tom&oacute; de la mano y me ayud&oacute; a bajar. Lo mir&eacute; a los ojos, le sonre&iacute; y me indic&oacute; que siguiera. Entramos a aquel lugar. M&uacute;sica en vivo, luces tenues y un ambiente muy c&aacute;lido. Llegamos a la mesa, me corri&oacute; la silla y me sent&eacute;. Coloqu&eacute; mi bolso a un lado de la silla. Cruc&eacute; mis piernas. Coloqu&eacute; mis brazos en la mesa y me sent&eacute; muy erguida. En frente m&iacute;o se sent&oacute; aquel hombre apuesto, con porte varonil. Lleg&oacute; el mozo y V&iacute;ctor pidi&oacute; que trajera una botella de vino.<\/p>\n<p>Empezamos a contar nuestra vida rutinaria. Pronto lleg&oacute; alguien a nuestra mesa a quien V&iacute;ctor salud&oacute;. Di media vuelta para ver de qui&eacute;n se trataba, lo mir&eacute; a los ojos y me elogi&oacute;. Lo cual me hizo sentir bien. V&iacute;ctor me observ&oacute; y sonri&oacute;. Aquel hombre se fue y V&iacute;ctor me dijo: es el Gobernador de C&oacute;rdoba. Lo cual hizo que mi inter&eacute;s por V&iacute;ctor se hiciera m&aacute;s intenso. Entre tanto, me pregunt&oacute; qu&eacute; tipo de prendas prefer&iacute;a. Le hice saber mi preferencia por los vestidos y respondi&oacute;: &iquest;qu&eacute; tal si te compro uno y te lo colocas para m&iacute;?, me pareci&oacute; algo loco. Sin embargo, le segu&iacute; la cuerda y respond&iacute; entre risas -y sin ropa interior-. Me mir&oacute; con su cara de malicia, se rio, llam&oacute; al mozo y pag&oacute; la cuenta. Salimos de aquel lugar con rumbo a un centro comercial.<\/p>\n<p>Entramos a una tienda de ropa, observamos la estanter&iacute;a y V&iacute;ctor cogi&oacute; un vestido, me lo ense&ntilde;&oacute; y para sorpresa, parec&iacute;a conocer mi gusto. Era azul, holgado y con mangas ca&iacute;das. Entr&eacute; al vestier, me lo coloqu&eacute; y me qued&oacute; perfecto con los zapatos rojos. Me quit&eacute; la ropa interior y sal&iacute; de all&iacute;, le mostr&eacute; a V&iacute;ctor c&oacute;mo luc&iacute;a. Apreci&aacute;ndome lentamente de pies a cabeza me cautiv&oacute; su mirada. En mi mundo el pensamiento era s&oacute;rdido e indecente, ya no me sent&iacute;a una ni&ntilde;a inocente.<\/p>\n<p>Salimos de aquel lugar, se acerc&oacute; a mi o&iacute;do y me dijo: &iquest;Qu&eacute; traes debajo?, -nada- respond&iacute;. Suspir&oacute;, nos miramos y re&iacute;mos. Confieso que estaba nerviosa. Ten&iacute;a muchas expectativas. El hecho de pensar que no llevaba ropa interior puesta hac&iacute;a que me excitara, era primera vez que lo hac&iacute;a. Imaginar que &eacute;l me estaba morboseando o percibir sus manos sobre mis piernas hac&iacute;a que empezara a mojarme. Llegamos al aparcadero, me mir&oacute; fijamente, me abri&oacute; la puerta del auto y mi imaginaci&oacute;n form&oacute; parte de la realidad. Sent&iacute; c&oacute;mo posaba sus manos sobre mis piernas, lentamente sub&iacute;a mi vestido y acariciaba mi cola, pas&oacute; sus dedos por mi espalda y baj&oacute; lentamente, acarici&oacute; suavemente mi sexo y sent&iacute; que mis pezones endurecieron.<\/p>\n<p>De repente, me dijo; sube. &iexcl;Hombre macabro! &ndash; pens&eacute;, mientras sent&iacute;a c&oacute;mo se humedec&iacute;a mi entrepierna. Sub&iacute; al carro y salimos de all&iacute;. -&iquest;A d&oacute;nde vamos?-pregunt&eacute;. &ndash;A mi apartamento &#8211; respondi&oacute;, mientras sub&iacute;a los vidrios del carro. T&oacute;cate- dijo. -&iquest;Aqu&iacute;?- pregunt&eacute;. &ndash;S&iacute;- respondi&oacute;. -&iexcl;Est&aacute; loco!-, pens&eacute;. Me dej&eacute; llevar, abandon&eacute; el pudor y abr&iacute; mis piernas. Empec&eacute; a notar c&oacute;mo mis sentidos se deleitaban en el placer. Pensar que &eacute;l era testigo de mi lujuria me invad&iacute;a de placer. Mirar con otros ojos esta escena obscena, me parec&iacute;a degenerado, a lo cual sent&iacute;a como poco a poco mi sexo, se inundaba de mieles. La mano izquierda la pos&eacute; en un seno, la derecha la usaba para acariciar mi abdomen, mientras bajaba y colocaba 2 dedos en el cl&iacute;toris, de pronto empec&eacute; a masajear. Entre gemidos y sollozos, continuamos el camino.<\/p>\n<p>Estaba extasiada. En medio de la locura sent&iacute;a como mi cl&iacute;toris se pon&iacute;a duro, abr&iacute;a mi sexo con los dedos y le mostraba a V&iacute;ctor lo cachonda que estaba, &eacute;l se la halaba de abajo hacia arriba. Lo ten&iacute;a grande, grueso y venoso. De pronto vi c&oacute;mo sal&iacute;an gotas de lubricaci&oacute;n. Pensar que yo lo ten&iacute;a as&iacute;, hac&iacute;a que yo gimiera involuntariamente, s&uacute;bitamente &eacute;l tambi&eacute;n empez&oacute; a gemir. Empec&eacute; a meter y a sacar mis dedos m&aacute;s r&aacute;pidamente, pude sentir c&oacute;mo bajaba un hormigueo por mis piernas, la planta de los pies tensionadas y empec&eacute; a temblar, la silla estaba mojada. Tuve un delicioso orgasmo. &iexcl;Qu&eacute; rico, quiero m&aacute;s!- dije.<\/p>\n<p>Cog&iacute; su mano y la traje hacia a m&iacute;, le indiqu&eacute; mi sexo. Es tu turno. Quiero que me toques y sientas mi humedad- le dije. El sem&aacute;foro cambi&oacute; a rojo. Mientras paramos V&iacute;ctor empez&oacute; a tocarme, estaba muy excitada, levant&eacute; mi cabeza y capt&eacute; que hab&iacute;a una Polic&iacute;a de Tr&aacute;nsito observ&aacute;ndonos. Le hice saber a &eacute;l y entre risas respondi&oacute;; d&eacute;jala que se torture-. Empec&eacute; a gemir como loca; fue la cereza del pastel. Por un momento estuve en los ojos de esa chica observando esta escena degenerada y me llev&oacute; al l&iacute;mite, quer&iacute;a que me lo metiera ya. Luego cog&iacute; su pene venoso y empec&eacute; a sentir lo mojado que estaba, lo ten&iacute;a duro y caliente, me imaginaba c&oacute;mo entrar&iacute;a por mi vagina lentamente, mientras acariciaba mis senos y me halaba el cabello.<\/p>\n<p>En un momento par&oacute; el carro y me prest&oacute; toda la atenci&oacute;n, recost&oacute; la silla y empez&oacute; a besarme el cuello, con la otra mano se tocaba, mi piel estaba erizada. Me met&iacute;a dos dedos en la vagina y me hac&iacute;a de arriba hacia abajo. Nuevamente empec&eacute; a sentir un cosquilleo en mis piernas, la planta de mis pies tensionadas, mis manos sudaban y temblaban, ten&iacute;a el coraz&oacute;n a mil, mis labios resecos y mis pezones parados. Sent&iacute; c&oacute;mo empez&oacute; a salir un chorro de mi vagina y los vidrios estaban empa&ntilde;ados. Nuevamente ha hecho que tenga un orgasmo. &iquest;Quieres m&aacute;s?- pregunt&oacute;. &ndash;S&iacute;- respond&iacute;. Continuamos el camino y paramos en un sex shop. Me dijo que esperara, mientras &eacute;l iba a comprar algo. Se baj&oacute; y entr&oacute; a la tienda.<\/p>\n<p>Mientras lo ve&iacute;a caminar, empec&eacute; a morbosearlo. Quer&iacute;a tocar su espalda, su pecho, sus piernas, deslizarme por su cuerpo, sentir sus labios y sus manos sobre m&iacute;, recorriendo cada mil&iacute;metro de mi cuerpo. &iquest;Qu&eacute; estar&aacute; haciendo?, &iquest;qu&eacute; ir&aacute; a traer?- me pregunt&eacute;. De pronto sali&oacute; de aquel lugar y subi&oacute; al carro; &iquest;qu&eacute; traes?- pregunt&eacute;. -&iexcl;D&eacute;jate sorprender!&ndash; respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Llegamos al edificio. Desde all&iacute; se divisaba toda la ciudad. Se baj&oacute;, me abri&oacute; la puerta del carro, me tom&oacute; de la mano y me dijo: ven. Fuimos al ascensor, entramos y est&aacute;bamos solos. Estaba un poco nerviosa. Lo mir&eacute; con mi cara de ni&ntilde;a buena y le sonre&iacute;, de pronto el atrevido me coloc&oacute; una mano en la cintura, me empuj&oacute; hacia &eacute;l y me dio un beso. Por fin, pude sentir sus finos labios, su lengua era juguetona y combinaba bien con la m&iacute;a. Me la pasaba y recorr&iacute;a mi boca, humedec&iacute;a mis labios y luego los chupaba, estaba tan deseoso como yo. El deseo era reciproco y el placer era intenso. Con su otra mano empez&oacute; a subir mi vestido, la pasaba por mi cola, sent&iacute; que meti&oacute; sus dedos en mi vagina y me susurr&oacute; al o&iacute;do &ldquo;disfruta&rdquo;. El ascensor par&oacute;, &iexcl;llegamos! &ndash;dijo. Mi coraz&oacute;n parec&iacute;a que se fuera a salir. Salimos de all&iacute; y entramos al apartamento.<\/p>\n<p>Era en el &uacute;ltimo piso de aquel edificio. Sigue&ndash; dijo V&iacute;ctor. Entr&eacute; y pude apreciar una vista incre&iacute;ble, la noche empezaba a caer y la ocasi&oacute;n era majestuosa. Me tom&oacute; de la mano, me recost&oacute; contra la pared y me cogi&oacute; los dos brazos, empez&oacute; a besarme como un loco, parec&iacute;a que me fuera a devorar, era salvaje. Me solt&oacute; los brazos y subi&oacute; mi vestido, empez&oacute; a besar mis senos suavemente y sent&iacute;a c&oacute;mo los mordisqueaba, luego empez&oacute; a recorrer con su lengua mi abdomen y empec&eacute; a gemir. Empez&oacute; a besar mis piernas suavemente, cogi&oacute; mi pierna derecha y la subi&oacute; sobre su cuello, pas&oacute; su lengua por mis labios vaginales y luego por el medio, de solo recordar puedo percibir esa sensaci&oacute;n, estaba destilando l&iacute;quidos. Pas&eacute; mis dedos por el medio de su cabello y me agarr&eacute; fuerte, lo que iba a sentir ser&iacute;a brutal.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a succionar mi cl&iacute;toris y met&iacute;a su lengua por mi vagina, luego la sacaba y la met&iacute;a. Lam&iacute;a cada terminal nerviosa de mi cl&iacute;toris, confieso que estaba confusa, no sab&iacute;a si ese era el eterno para&iacute;so, del que tanto hablan. Luego se levant&oacute;, me cogi&oacute; fuerte y me gir&oacute; mirando hacia la pared, me dijo que me encogiera un poco y sent&iacute; c&oacute;mo entr&oacute; su verga sobre m&iacute;, empujaba y sacaba, empujaba y sacaba, empujaba y sacaba, cogi&oacute; mis senos y los agarr&oacute; fuerte. Yo no ten&iacute;a otra alternativa, tan solo pod&iacute;a pronunciar dos palabras: dame m&aacute;s. Con mi mano derecha empec&eacute; a tocarme el cl&iacute;toris, mientras V&iacute;ctor me daba fuerte, parec&iacute;a que se fuera a acabar el mundo, est&aacute;bamos muy emocionados.<\/p>\n<p>Mi vagina se empapaba m&aacute;s y m&aacute;s en cada empuj&oacute;n. Luego me llev&oacute; a la cama y sac&oacute; algo de su bolso, -&iquest;qu&eacute; es?&ndash; pregunt&eacute;. &ndash;Mira- dijo. Era un objeto largo y rosado. Era un Lush, un vibrador. &ndash;Divi&eacute;rtete- me dijo. Lo cog&iacute;, lo prend&iacute; y lo coloqu&eacute; en mi vagina. Era primera vez que lo usaba. No sent&iacute;a nada. Abr&iacute; bien mis piernas y lo coloqu&eacute; ah&iacute;, en ese punto secreto del cl&iacute;toris. Si t&uacute; que est&aacute;s leyendo esto, sintieras lo que yo sent&iacute;, te morir&iacute;as de la envidia. Era sensacional, era m&aacute;gico. Sent&iacute;a que estaba con Dios. Se me olvid&oacute; el mundo por completo. En mi cabeza no cab&iacute;a nada m&aacute;s que esa rica sensaci&oacute;n de placer. Me hac&iacute;a vibrar el alma.<\/p>\n<p>Luego abr&iacute; mis ojos para espiar a V&iacute;ctor y ah&iacute; estaba, disfrutando de mi placer. Mi felicidad era la suya. Su placer era mi felicidad. Yo acariciaba mis senos y mi cuerpo estaba envuelto de lujuria. Mord&iacute;a mis labios y sacaba mi lengua. &ndash;Quiero que me lo metas- le dije. Vino hacia a m&iacute; y me abraz&oacute;, lo abrac&eacute; con mis manos y mis piernas, sent&iacute; c&oacute;mo entr&oacute; su pene sobre m&iacute;, entr&oacute; tan profundo que sent&iacute;a c&oacute;mo tocaba mis entra&ntilde;as, me respiraba fuerte por el cuello y entonces ambos tocamos el cielo.<\/p>\n<p>&iquest;D&oacute;nde estar&aacute;s V&iacute;ctor?<\/p>\n<p>@unaesperanza<\/p>\n<p>@marindeleble<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Despert&eacute; y vi c&oacute;mo entraba un rayo de luz por mi ventana. Cog&iacute; mi tel&eacute;fono y eran las 8:03 am, revis&eacute; mis mensajes y encontr&eacute; uno de V&iacute;ctor. Un hombre que conoc&iacute; hace poco por Facebook, con quien tuve simpat&iacute;a e intercambiamos n&uacute;meros, desde entonces me ha escrito. Ha causado cierta empat&iacute;a en m&iacute;. Percibo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14855,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-23606","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14855"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23606"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23606\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}