{"id":23679,"date":"2020-05-13T22:00:00","date_gmt":"2020-05-13T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-13T22:00:00","modified_gmt":"2020-05-13T22:00:00","slug":"una-entrevista-de-trabajo-x","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-entrevista-de-trabajo-x\/","title":{"rendered":"Una entrevista de trabajo X"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23679\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era la primera entrevista que ten&iacute;a en meses. Desde que hab&iacute;a muerto su madre no se encontraba con ganas ni siquiera de enviar un email con el curr&iacute;culum. &ldquo;Supongo que ya es hora de salir de casa y de volver a la normalidad&rdquo; pens&oacute; cuando vio en internet esa oferta de trabajo que parec&iacute;a perfecta para ella. Y lo deb&iacute;a ser porque al d&iacute;a siguiente la llamaron para citarla a una entrevista.<\/p>\n<p>Por dentro estaba triste, pero no paraba de decirse a s&iacute; misma, &ldquo;t&uacute; puedes hacer esto&rdquo;. Cualquiera que la viese, sin conocerla, no notar&iacute;a su dolor interno. Solo ver&iacute;a una hermosa joven de ojos azules, con una melena negra como el azabache, que llegaba a la altura de sus redondos pechos. Andaba con garbo, moviendo sus caderas de lado a lado a cada paso que daba, eso no pod&iacute;a evitarlo estuviese triste o alegre, siempre fue as&iacute; desde que era una ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; a la entrevista con los cinco minutos de antelaci&oacute;n de rigor. Solo tuvo que esperar dos minutos a que la recibiesen.<\/p>\n<p>Un hombre de unos 30 a&ntilde;os, quiz&aacute;s alguno m&aacute;s, de ojos y pelo oscuro, se acerc&oacute; a ella &ldquo;&iquest;Lisa? Yo soy Ray.&rdquo; Le tendi&oacute; la mano como saludo, &ldquo;acomp&aacute;&ntilde;ame&rdquo;. Mientras le segu&iacute;a a su despacho, not&oacute; que su entrevistador escond&iacute;a, bajo la camisa, un cuerpo de gimnasio.<\/p>\n<p>Se sentaron y comenzaron la entrevista con las t&iacute;picas preguntas, que, por supuesto Ray se sab&iacute;a de memoria porque las hac&iacute;a cada d&iacute;a, varias veces. A Lisa tampoco le sorprendieron, eran las esperadas, las que puedes leer en cualquier web cuando buscas informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo preparar una entrevista de trabajo.<\/p>\n<p>Ray no pod&iacute;a quitarle los ojos de encima a Lisa, no todos los d&iacute;as entrevistaba a una candidata tan guapa.<\/p>\n<p>A Lisa le costaba concentrarse pensando si el cuerpo musculado que escond&iacute;a la camisa de su entrevistador estar&iacute;a bronceado o no.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; llevas tanto tiempo sin trabajar?&rdquo;, pregunt&oacute; Ray.<\/p>\n<p>Lisa se qued&oacute; callada. Una l&aacute;grima corri&oacute; por su mejilla.<\/p>\n<p>Ray tuvo el impulso de acercarse a la joven y consolarla. Era poco profesional, pero nadie les estaba viendo. Rode&oacute; la mesa y se inclin&oacute; para acercarle un Kleenex, pero en lugar de esperar a que la joven lo cogiese, se apresur&oacute; a limpiar el rastro que hab&iacute;a dejado la &uacute;nica l&aacute;grima. Y deliberadamente roz&oacute; su mano con la piel de la joven. Desde su p&oacute;mulo se desliz&oacute; dibujando la figura de su cara hasta llegar a la barbilla. Se detuvo unos segundos, esperando una reacci&oacute;n de Lisa. Ella levant&oacute; la mirada y la mantuvo por un segundo, luego volvi&oacute; a bajarla. Ray sin haber obtenido ninguna se&ntilde;al de aprobaci&oacute;n o desaprobaci&oacute;n decidi&oacute; continuar bajando su mano por el cuello muy suavemente, muy lentamente. Noto c&oacute;mo Lisa tomo aire profundamente, en un acto que interpreto de aceptaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La camiseta de tirantes de Lisa mostraba su piel hasta el comienzo de sus senos. Ray deslizo su mano hasta llegar a ese lugar donde empieza lo escondido, lo desconocido. En ese momento Lisa volvi&oacute; a levantar la mirada, esta vez con decisi&oacute;n y le mir&oacute; fijamente a los ojos mientras acercaba sus labios, que hab&iacute;a pintado de rojo carm&iacute;n para la ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Ray se acerc&oacute; lentamente y sus bocas se encontraron a medio camino. Cuando se tocaron, como si de un resorte o un bot&oacute;n de encendido se tratase, la calma y la lentitud de sus movimientos se transformaron en acelerada pasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Mientras se besaban, Ray no pudo contener su mano del placer de descubrir territorio prohibido y la desliz&oacute; bajo la camiseta de Lisa en busca de un tesoro. Y lo hall&oacute;. Roz&oacute; con el dorso de su mano el pecho izquierdo siguiendo su contorno redondeado, hasta que llego a la parte inferior y lo rodeo. En ese momento abri&oacute; su mano y tomo con fuerza todo el seno de Lisa. Era grande, no le cab&iacute;a en la palma de su mano, redondo y suave. Le entraron unas ganas terribles de ver lo que ten&iacute;a entre manos.<\/p>\n<p>Detuvo su beso, se alej&oacute; unos cent&iacute;metros de Lisa y desliz&oacute; el tirante de la camiseta por el hombro hasta descubrir poco a poco, primero el pecho izquierdo, el que ya hab&iacute;a tocado. Era hermoso. Su gran pez&oacute;n le miraba fijamente a los ojos, casi pod&iacute;a escuchar sus palabras &ldquo;c&oacute;meme&rdquo;. Y as&iacute; lo hizo. Acerc&oacute; sus labios con la boca entreabierta para acaparar el pez&oacute;n desde sus bordes y cerr&oacute; sus labios al llegar al centro de la aureola. Not&oacute; como se pon&iacute;a duro y puntiagudo dentro de su boca. Lo acarici&oacute; con su lengua. Y lo succiono mientras agarraba el pecho desde abajo con su mano derecha.<\/p>\n<p>Lisa que hasta entonces miraba con atenci&oacute;n como Ray le com&iacute;a su pez&oacute;n, tuvo que deslizar su mirada y su cabeza hacia el cielo, mientras de su boca sal&iacute;a un leve suspiro.<\/p>\n<p>Ray descubri&oacute; su pecho derecho y se lanz&oacute; a por &eacute;l, tal y como lo hab&iacute;a hecho con el izquierdo. Era tan sabroso como el otro.<\/p>\n<p>Se separ&oacute; unos mil&iacute;metros para observar lo que ya hab&iacute;a probado. Sublime. Los contemplo como quien observa una postal de una playa paradis&iacute;aca. Pero no pudo contenerse solo mirando y agarr&oacute; con cada una de sus manos, los dos pechos de Lisa. Con suavidad que se transform&oacute; en firmeza.<\/p>\n<p>En ese momento Lisa no pudo m&aacute;s y agarro a Ray por su cintur&oacute;n y lo acerc&oacute; hacia ella, hasta que pudo notar la dura erecci&oacute;n rozando la parte baja de su barriga. Le separ&oacute; un poco para poder tocarla con su mano. Tras el pantal&oacute;n se notaba dura como una piedra, y grande, casi no cab&iacute;a dentro, deb&iacute;a liberar el pene de Ray de esa prisi&oacute;n. Abri&oacute; primero la cremallera para meter su mano y encontrarse con el calzoncillo, consigui&oacute; llegar a ese enorme pene, lo acarici&oacute;, pero necesitaba m&aacute;s. Desabroch&oacute; el bot&oacute;n del pantal&oacute;n y baj&oacute; la ropa interior hasta que liber&oacute; el pene erecto de Ray. En solo unas millon&eacute;simas de segundo lo contemplo y pens&oacute;, es hermoso, quiero disfrutarlo, lo quiero tener entre mis manos, y dentro de m&iacute;, y&hellip; y su mano lo agarr&oacute; fuertemente.<\/p>\n<p>Ahora fue Ray quien desliz&oacute; su mirada y su cabeza hacia el cielo, mientras de su boca sal&iacute;a un leve suspiro.<\/p>\n<p>Y, como en las pel&iacute;culas, con el brazo arras&oacute; con todo lo que hab&iacute;a encima de la mesa, hasta dejarla vac&iacute;a y lista para el placer. Lisa, no puedo evitar soltar una leve carcajada, y Ray dijo &ldquo;siempre he querido hacer esto&rdquo;.<\/p>\n<p>Se apoy&oacute; en la mesa, mientras se deshac&iacute;a de sus pantalones y trajo a Lisa cerca de &eacute;l levant&aacute;ndole la falda hasta la cintura. Le acarici&oacute; su sexo con una mano, mientras con la otra le tocaba los pechos. No pod&iacute;a desprenderse de ellos, eran tan hermosos.<\/p>\n<p>Sus bocas volvieron a juntarse con desesperaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lisa, agarrando el pene de Ray, le dijo al o&iacute;do &ldquo;quiero tenerlo dentro de m&iacute;&rdquo;<\/p>\n<p>No hab&iacute;a nada que le excitase m&aacute;s a Ray que escuchar que una mujer deseaba su pene. Agarro a Lisa por la cintura y, sin dejar de besarse, la desplaz&oacute; hacia la mesa y la sent&oacute; en ella. Desliz&oacute; su lengua hasta sus pechos, uno primero, luego el otro y contin&uacute;o hasta llegar a su sexo. All&iacute; se detuvo Ray y ella se recost&oacute; encima de la mesa a ritmo de sus propios gemidos.<\/p>\n<p>&ldquo;Guarda un poco para esta&rdquo; dijo &eacute;l mientras met&iacute;a su pene dentro del inundado sexo de Lisa.<\/p>\n<p>Ella no pudo m&aacute;s que emitir un suspiro-quejido al tener toda la inmensidad del pene de Ray dentro de ella. Se agarr&oacute; fuertemente a cada uno de los bordes de la mesa para aguantar las deliciosas embestidas de Ray. Notaba como el pene sal&iacute;a casi por completo y se volv&iacute;a a meter hasta lo m&aacute;s profundo de sus entra&ntilde;as. No podr&iacute;a resistir mucho tiempo ese placer.<\/p>\n<p>&Eacute;l agarr&oacute; una vez m&aacute;s sus pechos fuertemente, los apret&oacute; entre sus manos, agarr&oacute; cada uno de los pezones y los pellizc&oacute;. No podr&iacute;a aguantar mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>Lisa solt&oacute; un fuerte gemido. &Eacute;l tuvo que taparle la boca para que no les oyesen. Noto como el sexo de ella apretaba su pene. Ahora fue &eacute;l quien grit&oacute;. Y ella acerc&oacute; su mano para tapar el sonido de placer que sal&iacute;a entre sus labios.<\/p>\n<p>Se compusieron la ropa de prisa. Ray mir&oacute; su reloj y se dispuso a poner las cosas que hab&iacute;a tirado al suelo encima de la mesa. Lisa, sac&oacute; un peque&ntilde;o espejo de su bolso y se retoc&oacute; el peinado.<\/p>\n<p>Ray se sent&oacute; en su silla y le dijo: &ldquo;El trabajo es tuyo, con la condici&oacute;n de que esto no se vuelve a repetir&rdquo;. Lisa que se estaba acercando ya a la puerta para irse, se dio la vuelta, y respondi&oacute; con decisi&oacute;n: &ldquo;No, no quiero el trabajo, prefiero seguir follando contigo&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Era la primera entrevista que ten&iacute;a en meses. 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