{"id":23694,"date":"2020-05-14T06:28:31","date_gmt":"2020-05-14T06:28:31","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-14T06:28:31","modified_gmt":"2020-05-14T06:28:31","slug":"el-demonio-de-saint-clare-capitulo-ll","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-demonio-de-saint-clare-capitulo-ll\/","title":{"rendered":"El demonio de Saint Clare (Cap\u00edtulo ll)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23694\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Los d&iacute;as marcharon como siempre, al menos a mi alrededor. Mi mente era un completo desorden; una parte de m&iacute; me suger&iacute;a liberar al demonio, entregarme a &eacute;l&#8230; Al fin y al cabo yo lo hab&iacute;a provocado; la otra me animaba a luchar contra m&iacute; misma, a no volver a probar de dicho fruto. En mi mente redundaban las palabras de mi hijo: &quot;Rel&aacute;jate mam&aacute;, s&oacute;lo has atrapado a tu hijo mayor masturb&aacute;ndose.&quot;<\/p>\n<p>Era verdad, le estaba dando m&aacute;s importancia de la que requer&iacute;a en aqu&eacute;l entonces. Con tres hijos varones en casa, encontrar a alguno de ellos d&aacute;ndose placer era de esperarse. Aun as&iacute;, mi cuerpo, mente, y alma, reaccionaban ante memorias prohibidas.<\/p>\n<p>Reflexion&eacute; y resolv&iacute; ignorar este tipo de pensamientos y hacer como si nada. Noche tras noche experiment&eacute; lo complicado que era resistirme a mis propios deseos. La imagen de mi hombrecito mayor desnudo predominaban en mi mente cuando hac&iacute;a el amor con mi esposo, incluso cuando, a escondidas, visitaba a mi amante para disfrutar un poco de lo peligroso que era.<\/p>\n<p>Tener un orgasmo, tanto con el portador del mismo anillo de matrimonio que el m&iacute;o; como con el hombre que termina de abastecer mis necesidades, no es un problema&#8230; Pero me aterraba pensar que desde hac&iacute;an varios d&iacute;as, todas las veces que me corr&iacute; fueron inspiradas por mi hijo.<\/p>\n<p>Dos semanas m&aacute;s tarde me encontraba sola en casa. Hab&iacute;a quedado en ir a casa de mi amante y tener sexo salvaje, mi conyugue no llegar&iacute;a hasta el comienzo de la siguiente semana as&iacute; que no ser&iacute;a problema.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un agradable momento de relajaci&oacute;n en la piscina, sub&iacute; para darme un buen ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>El agua ca&iacute;a sobre mis cabello, cuales adheridos a mi espalda conduc&iacute;an el agua hasta mis nalgas. Mis manos; una de ellas estrujaba mis senos; la otra frotaba con ganas mi enrojecido co&ntilde;o, alimentando mi pecado mientras me imaginaba siendo follada por mi hijo; cuando de pronto&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Buenas tardes mam&aacute;.<\/p>\n<p>La voz del protagonista de aquella pel&iacute;cula porno que reproduc&iacute;a mi imaginaci&oacute;n, tom&oacute; parte en la escena m&aacute;s all&aacute; de la fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>Por poco y toco el techo con mis manos del brinco que di por el susto. Sorprendida, molesta, y confusa, despu&eacute;s de reclamarle por invadir mi privacidad, le pregunt&eacute;, &iquest;Qu&eacute; hac&iacute;a en mi ba&ntilde;o?<\/p>\n<p>Encontrar a tu hijo masturb&aacute;ndose es una cosa, que &eacute;l te sorprenda a ti haci&eacute;ndolo es otra muy diferente.<\/p>\n<p>&mdash;Pagar con la misma moneda no es pecado; dijo del otro lado del panel de vidrio que nos separaba. A diferencia de ti.<\/p>\n<p>&mdash;Complement&oacute;, yo s&iacute; admitir&eacute; que me ha gustado lo que he visto.<\/p>\n<p>Una vez m&aacute;s su voz me sum&iacute;a en un trance, sin poder pensar correctamente.<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo qu&eacute; lo que has visto? &mdash;Le pregunt&eacute;&#8230; &iquest;Cu&aacute;nto llevas vi&eacute;ndome?<\/p>\n<p>El pudor me arrop&oacute; por completo. Sin embargo, era incapaz de pedirle que se marchara, en el fondo quer&iacute;a llegar hasta d&oacute;nde &eacute;l quisiera.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;! Qu&eacute; haces!? Exclam&eacute; al ver, a trav&eacute;s del cristal difuminado, su silueta desvisti&eacute;ndose. Cuando termin&oacute;, camin&oacute; hasta deslizar lo &uacute;nico que nos separaba.<\/p>\n<p>Aqu&eacute;l hormigueo que recorr&iacute;a mi cuerpo desde el momento en que escuch&eacute; su voz, aument&oacute; al verlo dentro de la ducha.<\/p>\n<p>Hago de tu fantas&iacute;a una realidad, &mdash;Contest&oacute; ante mi insistencia a la previa pregunta.<\/p>\n<p>Todo mi cuerpo temblaba, dentro de mi cabeza las cosas estaban en completo desorden. La figura en frente de m&iacute; no mostraba aires dubitativos, era serenamente imponente. Mi coraz&oacute;n quer&iacute;a salirse del pecho, mi voz se quebraba, pereciendo en el intento de pronunciar alguna palabra.<\/p>\n<p>A&uacute;n no hab&iacute;a pasado a mayores, pero el solo hecho de estar desnuda frente a mi hijo, visto ahora como la iron&iacute;a m&aacute;s cruel, hac&iacute;a palpitar mi vagina.<\/p>\n<p>Mi mirada ascendi&oacute; del suelo, pasando por su endurecido miembro, al cielo reflejado en sus ojos cuando una de sus manos me tomo por el cuello.<\/p>\n<p>No s&eacute; si &eacute;l, pero yo me rend&iacute; de inmediato ante los mismos ojos que lo engendraron. Era como volver conectar con esa alma con la que no lo hac&iacute;a desde hace mucho, la misma con la que muchas veces tuve encuentros como el que, por primera vez, estoy teniendo ahora con Sebastian, mi hijo.<\/p>\n<p>En un solo movimiento sus labios encontraron los m&iacute;os. Sent&iacute; como si los conociera de toda la vida, de hecho, suspir&eacute; con una enorme satisfacci&oacute;n.<\/p>\n<p>&laquo;Despu&eacute;s de tanto tiempo, &mdash;Pens&eacute;&raquo;<\/p>\n<p>Desesperaci&oacute;n, locura, pasi&oacute;n&#8230; Fueron muchas las emociones que reviv&iacute; en ese profundo beso.<\/p>\n<p>Sus manos extendieron las m&iacute;as, cual ave en vuelo. Sus labios coqueteaban ahora con mi cuello en compa&ntilde;&iacute;a de su lengua. Poco a poco descendi&oacute; a mis pechos, chupando, lamiendo, estrujando.<\/p>\n<p>No pude aguantar m&aacute;s, estaba muy caliente; cosa que por mis gemidos le hac&iacute;a saber; y me corr&iacute;.<\/p>\n<p>Cuando sus dedos tocaron mi caliente co&ntilde;o volv&iacute; a suspirar profundamente; acci&oacute;n que fue pausada por el repentino atraco de sus labios, nuevamente a los m&iacute;os; y reanudada con m&aacute;s intensidad al sentir como me penetraba el m&aacute;s largo de sus dedos.<\/p>\n<p>Muchas veces intent&eacute; palpar su enorme pene, pero por alguna raz&oacute;n que desconoc&iacute;a nunca me dej&oacute;, &eacute;l me deten&iacute;a.<\/p>\n<p>Los ruidos en aquella sala de ba&ntilde;o pronosticaban el segundo orgasmo de mi panocha bien rasurada. Mis piernas se retorc&iacute;an, la impotencia de no poder tocarlo me deba m&aacute;s placer&#8230; Aunque, sinceramente no creo que mis intenciones sirvieran de algo, ya que &eacute;l era m&aacute;s que suficiente.<\/p>\n<p>Su pulgar se encargaba de mi cl&iacute;toris, al mismo tiempo uno de sus dedos entraba y sal&iacute;a de mi empapado co&ntilde;o, y no s&eacute; c&oacute;mo&#8230; Pero juro que mi culo tambi&eacute;n estaba siendo penetrado por uno de sus dedos; eso sin mencionar que me chupaba las tetas con af&aacute;n&#8230; Todo al mismo tiempo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Me corro! Exclam&eacute;.<\/p>\n<p>Segundos despu&eacute;s mi cuerpo se contra&iacute;a, haci&eacute;ndome dif&iacute;cil la tarea de mantenerme en pie.<\/p>\n<p>Lo abrac&eacute;, lo bes&eacute;, lo toqu&eacute;&#8230; Le ped&iacute; que me hiciera suya, que por favor metiera esa enorme cosa dentro de m&iacute;. La necesito, &mdash;Le confes&eacute; junto con mis deseos.<\/p>\n<p>Termin&oacute; arrodill&aacute;ndose ante m&iacute;. Llev&eacute; una de mis piernas por encima de su hombro, dej&aacute;ndola caer en su espalda.<\/p>\n<p>&mdash;Es incre&iacute;ble&#8230; Coment&oacute; mirando mi entrepierna. Cuatro hijos, toda una vida follando&#8230; Y mira como luce tu vagina; fueron sus palabras antes de empezar a com&eacute;rsela.<\/p>\n<p>Sus palabras me avergonzaron, pero no pas&oacute; mucho para que a gritos le pidiera que me regalara otro orgasmo.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Los d&iacute;as marcharon como siempre, al menos a mi alrededor. 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