{"id":23742,"date":"2020-05-16T22:00:00","date_gmt":"2020-05-16T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-16T22:00:00","modified_gmt":"2020-05-16T22:00:00","slug":"con-mi-medio-sobrina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/con-mi-medio-sobrina\/","title":{"rendered":"Con mi medio sobrina"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23742\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta es una historia que me ocurri&oacute; hace algunos a&ntilde;os, con una media sobrina; en realidad ella es hija de una prima hermana m&iacute;a, pero desde siempre me llam&oacute; t&iacute;o, ya que para ella y su hermano, soy m&aacute;s t&iacute;o que los hermanos de sus padres. Siempre est&aacute;bamos en su casa, ya que somos muy compinches con su madre y padre. Su hermano estaba m&aacute;s encari&ntilde;ado con la por entonces mi novia y hoy mi esposa, pero ella se desviv&iacute;a por estar conmigo. Desde peque&ntilde;a siempre que lleg&aacute;bamos a su casa se me arrojaba en brazos a besuquearme y jugar conmigo. Cuando yo estaba sentado, su sitio habitual era sobre mis rodillas.<\/p>\n<p>Claro est&aacute; que los ni&ntilde;os crecen y despu&eacute;s de un par de a&ntilde;os de estar ausentes de mi ciudad natal, volv&iacute; de visita y cuando llegu&eacute; a casa de mi prima, me encontr&eacute; con que los chicos ya no eran tan chicos, sino que, en especial la ni&ntilde;a, a qui&eacute;n llamare P, se hab&iacute;a convertido en una hermosa mujer, que con 18 a&ntilde;os, luc&iacute;a un cuerpazo estupendo. De cara siempre fue bell&iacute;sima, rubia de cabello largo y lacio, ojazos verdes sumamente expresivos, labios ahora muy sensuales, carnosos y h&uacute;medos.<\/p>\n<p>En su crecimiento y explosi&oacute;n hormonal hab&iacute;a desarrollado un par de senos verdaderamente deseables, de una talla m&aacute;s o menos del 95, firmes y bien levantados, como su madre (que todav&iacute;a estaba de muy buen ver). Segu&iacute;a manteniendo su esbeltez, con una cinturita muy fina, caderas bien marcadas y fuertes, un trasero hermosamente redondeado (que antes casi no ten&iacute;a, pero merced a muchas horas de gimnasio, hab&iacute;a desarrollado para alegr&iacute;a de mis ojos) y resping&oacute;n; cualidad esta &uacute;ltima que se hab&iacute;a realzado con el tiempo. Remataba con unas piernas largu&iacute;simas que luc&iacute;an por debajo de su falda, siempre mini, muy bien delineadas y que dejaban adivinar unos muslos redondeados, musculosos, y fuertes que pon&iacute;an el broche de oro a ese cuerpo fenomenal. Total que ni bien me sent&eacute; busc&oacute; su sitio en mis rodillas.<\/p>\n<p>Claro que ya no era aquella chiquilla sino una hembra que rebosaba hormonas por todos los poros, y yo sent&iacute;a el calor de sus nalgas redondeadas sobre mis muslos y cuando me rode&oacute; el cuello con su brazo casi me estampa una teta sobre la cara. Dem&aacute;s est&aacute; decir que se me puso la verga como un potro desbocado pidiendo salir de su encierro.<\/p>\n<p>Me pareci&oacute; que ella lo not&oacute;, porque abri&oacute; sus ojos desmesuradamente, luego esboz&oacute; una t&iacute;mida sonrisa y se acomod&oacute; con su raja posterior justo sobre mi erecci&oacute;n, disimuladamente para que su madre no lo notara.<\/p>\n<p>Esta le dijo &ldquo;P, ya est&aacute;s grandecita para que el t&iacute;o aguante tu peso, me parece, no?&rdquo;. &ldquo;D&eacute;jala -dije yo- si no pasa nada, no pesa tanto&rdquo;. &ldquo;Ay, mami, que pesada eres&rdquo;, dijo P.<\/p>\n<p>Pero se levant&oacute; a buscar unas bebidas, y se alej&oacute; contoneando sus caderas; y yo aprovechando la distracci&oacute;n de mi prima, me acomod&eacute; para que no se notara la erecci&oacute;n brutal que ten&iacute;a. La cuesti&oacute;n es que estuvimos charlando un rato con mi prima y luego, cuando P volvi&oacute; al sal&oacute;n me mir&oacute; con ojitos, que me parecieron libidinosos, pero se sent&oacute; frente a m&iacute; en otro sill&oacute;n y cruz&oacute; sus piernas, mostrando gran parte de sus muslos. Era un espect&aacute;culo &uacute;nico. Por suerte mi prima que es bastante despistada no se percat&oacute; de mis miradas. Yo aprovechando que mi erecci&oacute;n hab&iacute;a bajado, me levant&eacute; y saludando a las dos, me desped&iacute; hasta otro d&iacute;a, quedando en comunicarnos por tel&eacute;fono para salir a cenar o volver de visita.<\/p>\n<p>Un par de d&iacute;as despu&eacute;s me llam&oacute; P dici&eacute;ndome que ten&iacute;a un peque&ntilde;o problema y que deseaba hablar conmigo de ello, ya que no se animaba a hacerlo con su madre. Me pidi&oacute; que fuera esa tarde ya que sus padres estar&iacute;an en una reuni&oacute;n y su hermano mayor en un viaje.<\/p>\n<p>Sin imaginarme ninguna cosa rara, me aparec&iacute; esa tarde en su casa, dispuesto a solucionar en lo posible el problemilla que pudiera tener la chica. Hasta ese entonces, por m&aacute;s que me hab&iacute;a excitado la otra tarde, no pensaba en ella como una mujer, sino que hab&iacute;a tomado todo aquello como un accidente circunstancial. Pero cuando llegu&eacute; casi me caigo de espaldas ya que la &quot;ni&ntilde;a&quot; me recibi&oacute; solo envuelta en un toall&oacute;n de ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Hola t&iacute;o, acabo de ducharme, disculpa mis pintas.<\/p>\n<p>Pero yo m&aacute;s que disculpar me puse a cien y no sab&iacute;a d&oacute;nde mirar. Parec&iacute;a una tigresa salida de una revista de modelos. Llevaba el cabello mojado y revolucionado, cayendo sobre sus hombros desnudos y dejando deslizar sobre estos algunas gotas de agua. Ol&iacute;a de maravillas, una de esas colonias femeninas de lo m&aacute;s excitantes, que supuse era de su madre.<\/p>\n<p>Sus senos pugnaban por zafarse del encierro en ese toall&oacute;n, que como estaba h&uacute;medo remarcaba sus pezones que apuntaban desafiantes al frente.<\/p>\n<p>Lo mismo que su trasero, como pude observar cuando se gir&oacute; para dejar algo sobre la mesa, y en este mismo movimiento, se entreabri&oacute; la parte baja del toall&oacute;n mostr&aacute;ndome sus muslos bronceados. Estaba para com&eacute;rsela.<\/p>\n<p>-Te molesta que no me vista -me dijo- hace calor y en un rato debo vestirme para salir con mis amigos y no quiero que se me arrugue la ropa.<\/p>\n<p>-Tranquila, me da igual.<\/p>\n<p>En realidad prefer&iacute;a que no se cambiara. Fue a preparar caf&eacute; y yo me qued&eacute; con mi cerebro trabajando a mil revoluciones. Ser&iacute;a una actitud inocente, estar&iacute;a tramando algo? Fue en este momento en que empec&eacute; a pensar en ella como mujer de lo m&aacute;s deseable y seductora. Pero si es una chiquilla, pens&eacute;, y la conozco desde que naci&oacute;. Es hija de mi prima, y todas esas cosas en las que uno piensa en estas mismas circunstancias, aunque siempre, desgraciadamente (o por suerte?!) priman los instintos (y si a alguno no le ha pasado que me lo cuente).<\/p>\n<p>Yo la miraba afanarse en la cocina, buscando las tazas de caf&eacute;, poniendo la cafetera, etc. Pero cuando se puso en puntillas de pie para coger la azucarera que por lo visto estaba en un armario elevado, el toall&oacute;n se levant&oacute; y pude ver el comienzo de sus gl&uacute;teos, sintiendo inmediatamente una feroz erecci&oacute;n, que me apresur&eacute; en disimular sent&aacute;ndome en el sof&aacute;, de espaldas a la cocina, cavilando sobre lo que estaba por ocurrir, en la realidad o en mi calenturienta imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En esas cavilaciones andaba cuando ella me abraza desde atr&aacute;s, (no la escuch&eacute; llegar porque andaba descalza, con esos piececitos de Barbie que tiene) apoy&aacute;ndome las tetas en los hombros y bes&aacute;ndome en la mejilla.<\/p>\n<p>-No sabes c&oacute;mo te extra&ntilde;&eacute; estos dos a&ntilde;os, ti&iacute;to.<\/p>\n<p>-Y yo a ti preciosa.<\/p>\n<p>-De verdad me ves bonita?<\/p>\n<p>-Pues claro, tienes dudas de ello?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, es que mis amigos pasan de m&iacute;. Las chicas de la panda tienen novio casi todas, pero yo no. Y a veces me pregunto si no les gustar&eacute; a los hombres.<\/p>\n<p>-No seas tontita, si te ves hermosa. Lo que pasa es que a esta edad las chicas os volv&eacute;is un poco mani&aacute;ticas con vuestro cuerpo, sois inseguras respecto a las relaciones amistosas y todo ello.<\/p>\n<p>-Yo no me fijo tampoco en ellos porque tengo un solo hombre que me quita el aliento, desde hace mucho tiempo.<\/p>\n<p>-Ah s&iacute;? y quien es si puede saberse el personaje de tus desvelos.<\/p>\n<p>A todo esto, ella segu&iacute;a abrazada a mis espaldas y me susurraba al o&iacute;do, lo que me pon&iacute;a m&aacute;s cachondo, y ya no sab&iacute;a c&oacute;mo disimular mi excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-No lo sabes?<\/p>\n<p>-Pues no -dije yo.<\/p>\n<p>-Ay que tontos sois los hombres. Qui&eacute;n va a ser? T&Uacute; -dijo ella.<\/p>\n<p>Sus palabras me sonaron a m&uacute;sica celestial, no me lo pod&iacute;a creer.<\/p>\n<p>-Pero que dices P. Est&aacute;s loca!<\/p>\n<p>-S&iacute; -me dijo- loquita de amor, coladita por mi t&iacute;o preferido.<\/p>\n<p>-Pues eso, soy tu t&iacute;o, o casi, d&eacute;jate de tonter&iacute;as y ve a vestirte antes de que vengan tus padres.<\/p>\n<p>-Tranquilo -me dijo- que antes de las 22 h no llegar&aacute;n. Adem&aacute;s mi madre siempre me llama antes de salir para ac&aacute; para que prepare la mesa y as&iacute; poder cenar en cuanto llegan.<\/p>\n<p>Dio la vuelta al sof&aacute; y se sent&oacute; en mis rodillas, dejando deslizar el toall&oacute;n hacia un costado, descubriendo sus muslos casi por completo. Incluso me pareci&oacute; que comenzaban a exponerse los pelillos de su pubis.<\/p>\n<p>-No me vas a decir que no lo sab&iacute;as, no? El otro d&iacute;a me pareci&oacute; que te excitaste un poquito conmigo.<\/p>\n<p>Y tanto pero es que es muy dif&iacute;cil no excitarse con el contacto de unas nalgas tan calientes sobre mis muslos.<\/p>\n<p>-S&iacute;, ya, si lo hice con toda intenci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Pero bueno, que est&aacute;s diciendo.<\/p>\n<p>-Pues eso que quiero ser tu hembra, quiero que me conviertas en mujer, estoy enamorada de ti, con locura, aunque a ti te suene mal y t&uacute; no me quieras.<\/p>\n<p>-Pero s&iacute; que te quiero, preciosa pero esto me parece muy mal, y eso sin tener en cuenta la diferencia de edad entre nosotros.<\/p>\n<p>-Te llevo 20 a&ntilde;os. Ya y yo solo tengo 18, pero eso no quita que sea toda una mujer como podr&aacute;s observar -y diciendo esto, desanud&oacute; el toall&oacute;n y lo dej&oacute; caer al suelo.<\/p>\n<p>-Dios P, que haces?<\/p>\n<p>Estaba buen&iacute;sima, con esos pechos que ahora ve&iacute;a en toda su magnificencia, con unas areolas rosadas e hinchadas (pienso que por su excitaci&oacute;n) y los pezones perfectos, duros y erectos. Se levant&oacute; y dando un giro, me dijo:<\/p>\n<p>-no te parece que soy una toda mujer, no te tienta mi cuerpo.<\/p>\n<p>Yo estaba boquiabierto, jadeante como un viejo baboso pese a mis escasos 35 a&ntilde;os de entonces. Es que ese cuerpo era de infarto. Si vestida me hab&iacute;a impresionado, desnuda era la apoteosis de la lujuria. Sus pechos se manten&iacute;an erguidos sin necesidad alguna de sost&eacute;n. Semi tapados, igual que sus hombros por su cabello largo que ca&iacute;a despreocupadamente sobre ellos.<\/p>\n<p>Esa cintura y esas caderas portentosas. Ese trasero! con unos gl&uacute;teos tan parados que el surco intergl&uacute;teo parec&iacute;a una autopista del placer. Se par&oacute; de espaldas a m&iacute; con las piernas separadas y pude apreciar desde mi posici&oacute;n en el sof&aacute;, como se ve&iacute;an entre las piernas los vellos de su vulva y sus labios gruesos entre ellos. Como destellaban con el reflejo de la luz sobre las gotitas que pend&iacute;an de ellos. Eran gotas de agua del reciente ba&ntilde;o o su flujo producto de su creciente excitaci&oacute;n?!<\/p>\n<p>Me puse de pie y me acerqu&eacute; a ella. La abrac&eacute; por detr&aacute;s y bes&eacute; sus hombros y cuello, y ella apretuj&oacute; sus nalgas contra mi pelvis, notando mi incre&iacute;ble erecci&oacute;n, y yo el calor de esas nalgas a trav&eacute;s de mi ropa. &ldquo;Pero bueno -me dijo- d&aacute;ndole tantas vueltas al asunto y mira como estabas&rdquo;. Se zaf&oacute; de mi abrazo de oso y girando junt&oacute; su boca a la m&iacute;a mientras me abrazaba e inundaba con su perfume, y sus emanaciones de hembra en celo me terminaron de desequilibrar. Respond&iacute; a su abrazo y abriendo mi boca busqu&eacute; con ansias esa lengua adolescente, que con su humedad y calor me elev&oacute; al para&iacute;so terrenal. Con mis manos acarici&eacute; su espalda sintiendo la tersura de su piel, y el calor de ese cuerpo juvenil, mientras buscaba en mi descenso por su columna, la dureza de sus nalgas ardientes.<\/p>\n<p>Continuamos con un apasionado beso. Cuando nos separamos para tomar aire, le dije:<\/p>\n<p>-esto est&aacute; mal cielo, no debemos continuar.<\/p>\n<p>-T&iacute;o, mi amor, creo que ya es tarde para eso.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a besarme y me empuj&oacute; hasta el sill&oacute;n. Se gir&oacute; y me quit&oacute; mi polo, luego se sent&oacute; y cogiendo la hebilla del pantal&oacute;n me la desprendi&oacute; y baj&oacute; mi cremallera, dejando que el mismo cayera al suelo. Pas&oacute; su mano suavemente por mi paquete que hac&iacute;a una buena carpa en el slip y sin animarse a m&aacute;s, se levant&oacute; y me volvi&oacute; a abrazar, sintiendo esta vez en directo la delicia de sus pechos sobre el m&iacute;o y el calor de su bajo abdomen sobre mi polla a trav&eacute;s de la delgada tela de mi slip. Ella acariciaba mi espalda y mis nalgas apret&aacute;ndome contra s&iacute;, mientras me susurraba al o&iacute;do: &ldquo;te deseo tanto!, por favor hazme tuya&rdquo;.<\/p>\n<p>Se separ&oacute; de mi y cogiendo mi mano, me llev&oacute; hasta su dormitorio. Tiene una cama de plaza y media y est&aacute; decorado con muy buen gusto. Puso m&uacute;sica muy suave en su cadena musical y me empuj&oacute; sobre la cama. Yo ca&iacute; sentado en el borde y la atraje hacia m&iacute;, ya totalmente entregado a ese placer pecaminoso, casi incestual.<\/p>\n<p>Bes&eacute; su abdomen, acarici&eacute; su fabuloso trasero intern&aacute;ndome en la raja posterior hasta tocar su agujerito, obviamente virgen, muy caliente y apretadito. La sent&eacute; sobre m&iacute;, apoyando su vulva humed&iacute;sima y caliente sobre mi polla. Me dediqu&eacute; a lamer y saborear cada uno de sus pechos y sobretodo mordisqueando sus pezones, arranc&aacute;ndole los primeros gemidos de placer. &ldquo;OH, t&iacute;o, mi amor, mi tan deseado macho. Que rico te siento, sigue, por favor no te detengas&rdquo;, dec&iacute;a mientras apretaba mi cabeza contra su pecho y acarici&aacute;ndome el cabello y los hombros. &ldquo;Si mamita, ahora no voy a parar. Seguro que no puede venir nadie?&rdquo;. &ldquo;No tranquilo que tenemos toda la tarde para nosotros&rdquo;. Me acost&eacute; sobre la cama con mis pies sobre el suelo y ella arriba m&iacute;o. Con mis pies separ&eacute; sus piernas y muslos, y la estrech&eacute; sobre m&iacute; uniendo apasionadamente nuestras lenguas como si quisi&eacute;ramos unirnos para siempre en ese beso amoroso.<\/p>\n<p>Me retrep&eacute; en la cama, siempre con ella sobre m&iacute; y me gir&eacute; quedando yo sobre su cuerpo ansioso de sexo. Bes&eacute; nuevamente sus tetas, lam&iacute; sus pezones y baj&eacute; por el abdomen, lamiendo cada cm de su tersa y sabrosa piel, llen&aacute;ndome de su aroma, hasta llegar a su ombligo. Aqu&iacute; le arranqu&eacute; su primer orgasmo, mientras lam&iacute;a su ombligo y acariciaba sus pechos. Fue un orgasmo suave, tembloroso, casi inconsciente, seguido de una serie de suspiros que me animaron a seguir descendiendo en esa ruta de placer que me llevar&iacute;a hasta el para&iacute;so de su sexo. Llegu&eacute; a su pubis, y enterr&eacute; mi rostro en esos vellitos h&uacute;medos, ahora s&iacute; que estaba seguro, de su flujo, porque ol&iacute;an y sab&iacute;an a hembra en celo.<\/p>\n<p>Recorr&iacute; con mi lengua el caminito hacia su cueva, y separando suavemente los labios virginales con ella, busqu&eacute; su cl&iacute;toris al que tom&eacute; con mis labios frot&aacute;ndolo con la lengua, y provoc&aacute;ndole un nuevo orgasmo, esta vez m&aacute;s violento, como lo demostr&oacute; el arqueo de su cuerpo y la riada de flujo que empap&oacute; mi perilla. Introduje m&aacute;s profundamente la lengua buscando el interior de ese volc&aacute;n ardiente, provoc&aacute;ndole nuevos suspiros y gritos de placer. Levantando sus piernas por sobre mis hombros, me dediqu&eacute; a lamer el trayecto desde su vagina hasta el ano. Que ahora ve&iacute;a perfectamente, rosado, apretadito.<\/p>\n<p>El m&aacute;s sublime manjar que pueda conocerse. Estuve un rato saboreando ese manjar, hasta que la volte&eacute; y comenc&eacute; mi faena por detr&aacute;s, lamiendo sus gl&uacute;teos, mordi&eacute;ndolos de a ratos, descend&iacute; por sus muslos, dorados, tersos, sabrosos, hasta llegar a sus pies perfectos. Lam&iacute; cada dedito que incluso me introduje en la boca. Esto le provoc&oacute; nuevos gemidos y estremecimientos, volv&iacute; sobre mis pasos y me acost&eacute; sobre ella, dejando mi polla ubicada entre sus nalgas besando su nuca y hombros mientras con mis manos acariciaba sus hermosas tetas. Era una cosa incre&iacute;ble. P jadeaba, suspiraba, gem&iacute;a, pidiendo m&aacute;s &ldquo;mas, mi amor, mas, siii&rdquo;.<\/p>\n<p>Alc&eacute; su cadera e introduje la punta de mi capullo entre sus labios. Lo dej&eacute; all&iacute; frotando su cl&iacute;toris hasta llevarla al paroxismo. Me rogaba que la penetrara de una vez, pero yo quer&iacute;a que gozara mucho y al mismo tiempo prolongar mi goce en esa vulva virgen. Ella empujaba hacia atr&aacute;s buscando la penetraci&oacute;n, pero yo me alejaba y empezaba de nuevo.<\/p>\n<p>En realidad quer&iacute;a ver sus ojitos cuando la penetrara, as&iacute; que la volv&iacute; a voltear y poniendo sus piernas alrededor de mi cintura apoy&eacute; mi verga en su puertita decidido ahora s&iacute; a conocer el interior de ese volc&aacute;n. La mir&eacute; y con una ca&iacute;da de sus p&aacute;rpados me dio a entender que estaba dispuesta.<\/p>\n<p>-Seguro que quieres continuar?<\/p>\n<p>-Porfa, no puedo m&aacute;s, hazme tuya ya.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a presionar con mi enorme verga sobre ese min&uacute;sculo agujerito, que por m&aacute;s que estaba s&uacute;per lubricado se negaba a aceptar la intrusi&oacute;n. &ldquo;Me duele, t&iacute;o, ve despacio, no me hagas da&ntilde;o&rdquo;. &ldquo;Tranquila mamita, quiero que goces mucho, mucho&rdquo;. Me retir&eacute; y volv&iacute; a empezar.<\/p>\n<p>Cada vez profundizaba un poco m&aacute;s, sent&iacute;a la ardiente humedad de su co&ntilde;o a punto de ser explorado e invadido por vez primera. Sent&iacute;a como me aprisionaban sus paredes. Sus labios abrazaban el tronco de mi polla como una segunda piel, como s&iacute; no quisieran que saliera nunca m&aacute;s. Est&aacute;bamos fusionados el uno con el otro. Sus ojos brillaban, su mirada buscaba ansiosamente la m&iacute;a, con miedo, con ansiedad, con deseo. Entonces not&eacute; la presencia de su tela virginal presionada por mi glande.<\/p>\n<p>Ella tambi&eacute;n lo not&oacute;, trag&oacute; saliva y cerr&oacute; los ojos. Me pareci&oacute; que se apagaba la luz al no poder observarlos, le susurr&eacute; al o&iacute;do, respira hondo mi cielo y juntando mi boca a la suya di un profundo empell&oacute;n, penetrando finalmente la inexplorada profundidad de su delicioso volc&aacute;n, not&eacute; como se desgarraba su himen y su sangre caliente ba&ntilde;aba mi glande y escurr&iacute;a por mi tronco hasta mis cojones. Su grito de dolor fue ahogado por mis labios, pero sus suspiros se hicieron notar.<\/p>\n<p>Sin darle tregua comenc&eacute; con un r&iacute;tmico vaiv&eacute;n, al que ella sum&oacute; su meneo de caderas. Instintivamente se acoplaba a la perfecci&oacute;n a mis movimientos. Incluso con sus talones me empujaba del culo cuando arremet&iacute;a contra ella, facilitando una penetraci&oacute;n total. Mis huevos golpeaban con sus gl&uacute;teos, se escuchaba el chapoteo de la piel de sus nalgas contra la de mis huevos en medio de sus flujos, y sangre de su desvirgue. Estaba fuera de s&iacute; me ara&ntilde;aba la espalda, contuve mi orgasmo hasta estar seguro del de ella, y finalmente nos corrimos los dos en un orgasmo simult&aacute;neo y maravilloso que nos transport&oacute; hasta otra galaxia. Arque&oacute; su cuerpo y me apret&oacute; a&uacute;n m&aacute;s contra el suyo, hasta que cay&oacute; como inerte, con los ojos muy abiertos y relami&eacute;ndose los labios. Tom&oacute; mi cabeza y me estamp&oacute; un profundo beso explorando cada cm de nuestras bocas y fundiendo las lenguas en una sola, como el resto de nuestra ajetreada anatom&iacute;a.<\/p>\n<p>Me sal&iacute; de ella, no sin provocar una mirada de reproche y desilusi&oacute;n, seguida de una candorosa sonrisa. Qued&eacute; junto a ella, abraz&aacute;ndola y estrech&aacute;ndola contra m&iacute;, esperando que se tranquilizaran nuestros corazones y respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato nos levantamos y duchamos por separado, yo primero. Mientras ella se duchaba me prepar&eacute; un gin tonic, y una coca cola para ella, y la esper&eacute; en la cama. Cuando volvi&oacute;, su aspecto me maravill&oacute;. Estaba deslumbrante, sonrojadas sus mejillas, brillantes sus ojos, h&uacute;medos sus labios, y su cabello desmelenado que segu&iacute;a cayendo sobre los hombros. Su cuerpo era una maravilla, con ese contoneo tan delicioso al caminar hacia m&iacute;. Realmente era la figura de toda una mujer que acababa de descubrir el sexo. Por primera vez vi la mujer en que se hab&iacute;a convertido en solo un instante de gozo.<\/p>\n<p>Apoy&oacute; sus rodillas entre mis pies y con movimientos felinos, gate&oacute; hacia m&iacute;, hasta llegar con su cabeza a mi pelvis. Cogi&oacute; mi polla con sus delicadas manitos y comenz&oacute; a sob&aacute;rmela. &ldquo;Ahora me toca a m&iacute;, no?&rdquo;. Y mientras lo dec&iacute;a acariciaba mis huevos con la otra mano, y mis muslos, logrando enseguida una nueva erecci&oacute;n. Acerc&oacute; sus labios y me dio un beso h&uacute;medo en todo el glande. Le pas&oacute; la lengua desde la punta hasta los huevos que incluso se meti&oacute; dentro de la boca, y desanduvo el camino hasta llegar nuevamente a la punta. Yo no me lo pod&iacute;a creer, estaba a punto de hacerme una felaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Finalmente abriendo bien sus labios introdujo mi polla en su boquita hasta la mitad. La sac&oacute; y suspirando volvi&oacute; a met&eacute;rsela adentro hasta la garganta. No le entraba toda pero me daba igual. Sus labios otrora virginales me masturbaban con deleite. Me sent&iacute;a transportado. Ver su cara de ensue&ntilde;o, violada por mi polla, y el deleite de sus ojos concentrados en su tarea de hacerme feliz y al mismo tiempo gozar con el sabor de mi verga y el placer del fruto prohibido, ya merec&iacute;a el riesgo que estaba corriendo esa tarde de lujuria y sexo, con la criatura m&aacute;s adorable que existe sobre la tierra, y que a la postre era mi media sobrina&#8230;<\/p>\n<p>P sigui&oacute; chupando y saboreando mi polla con fruici&oacute;n. De pronto la sacaba de su boca y se acariciaba las mejillas con ella, me daba un par de lametones en los huevos y volv&iacute;a a engullirla. Con su otra mano ora me acariciaba los huevos, ora la llevaba hasta mi culo que pellizcaba con delicadeza o me acariciaba el ano e incluso en alg&uacute;n momento introdujo la punta en &eacute;l, cosa me agrad&oacute; bastante arranc&aacute;ndome un suspiro placentero. Ahora aceler&oacute; el ritmo, pero antes de venirme, le hice dar la vuelta y quedar en un perfecto 69, para poder aprovecharme yo del sabor de su co&ntilde;o y la visi&oacute;n de su culo en pompa arriba de mi cara. Ve&iacute;a palpitar su agujero y llev&eacute; mi lengua varias veces desde su co&ntilde;o hasta su ano, y cada vez notaba como en ese momento ella apretaba m&aacute;s mi polla con los labios e incluso me la mord&iacute;a suavemente.<\/p>\n<p>Entusiasmado con su respuesta moj&eacute; mi dedo medio en sus jugos y lo introduje en un solo movimiento en su culo. Ella peg&oacute; un respingo pero no hizo nada por sacarlo. Entonces proced&iacute; a masajearle el esf&iacute;nter, con movimientos circulares y metiendo y sacando el dedo, y luego introduje un segundo dedo. Obviamente supo cu&aacute;l era mi intenci&oacute;n. Empez&oacute; un movimiento de cadera para sentir mejor la exploraci&oacute;n y masaje de mis dedos. En eso estaba cuando aceler&oacute;, excitada el ritmo de su mamada y volvimos a corrernos juntos. Yo llenando su boca de mi semen, que not&eacute; como tragaba despu&eacute;s de saborearlo y ella ba&ntilde;ando mi cara y barba con su miel caliente y perfumada que yo sorb&iacute;a y saboreaba.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; tendida sobre m&iacute;, con su pubis sobre mi cara y mi polla dentro de su boca. Luego de un rato de adormecimiento se gir&oacute; y se acost&oacute; sobre m&iacute; d&aacute;ndome un suave beso en los labios y diciendo: &ldquo;gracias ti&iacute;to, me est&aacute;s haciendo feliz. Es la culminaci&oacute;n de mis sue&ntilde;os adolescentes, el fin de mis noches en vela pensando en ti y so&ntilde;ando despierta en c&oacute;mo me pose&iacute;as&rdquo;.<\/p>\n<p>Seguimos hablando de todo esto, de las consecuencias y finalmente llegamos a la conclusi&oacute;n (sugerida por m&iacute; y comprendida por esta dama inocente, pero madura) de que no deb&iacute;a ni pod&iacute;a repetirse, por el bien de nuestra familia y el nuestro propio. Y fundamentalmente porque no quer&iacute;a que ella sufriera. Enjug&oacute; algunas l&aacute;grimas y luego sonriente me dijo:<\/p>\n<p>-Entonces debes follarme hasta dejarme agotada, y as&iacute; poder atesorar para siempre el recuerdo de esta tarde deliciosa en brazos de mi amado t&iacute;o postizo.<\/p>\n<p>Mientras habl&aacute;bamos de esto ella hab&iacute;a apoyado su muslo sobre mi pubis y aprisionado con este gesto mi polla que debido a ese masaje sufri&oacute; una nueva erecci&oacute;n. Que ella not&oacute;, obviamente, y aprovech&oacute; para acariciar nuevamente entusiasmada con su dureza y calor. Volvi&oacute; a ponerse en 69 y chuparla un rato. Mientras yo reanudaba los masajes de su culo todav&iacute;a virgen. Hasta que consider&eacute; que ya estaba suficientemente dilatado y lubricado. Me sal&iacute; de abajo de ella y no la dej&eacute; cambiar de posici&oacute;n. Solo empin&eacute; m&aacute;s su culo y separando las nalgas con mis manos, met&iacute; la polla en su vagina para lubricarla un poco m&aacute;s y luego la retir&eacute; y apoy&eacute; en su ano. Gir&oacute; su cara de &aacute;ngel y con ojos de carnero degollado me suplic&oacute; que fuera con cuidado. Que ten&iacute;a much&iacute;simo miedo, que hab&iacute;a escuchado historias de tremendos desgarros, y hasta de que su mami estuvo casi un mes sin hablarle al padre de P, el d&iacute;a que la forz&oacute; por el culo, cosa que ella se enter&oacute; por casualidad escuchando accidentalmente una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica de mi prima con mi entonces novia. Yo la tranquilic&eacute; dici&eacute;ndole que con suavidad, con la relajaci&oacute;n necesaria que ya le hab&iacute;a provocado de su esf&iacute;nter y si ella no se pon&iacute;a tensa, ser&iacute;a maravilloso para los dos.<\/p>\n<p>Pareci&oacute; que esto la tranquiliz&oacute;, y soltando un suspiro se relaj&oacute; y me dej&oacute; hacer. Apoy&oacute; su cabeza en la almohada y esper&oacute; ansiosamente.<\/p>\n<p>Yo comenc&eacute; a apretar mi capullo contra su ano palpitante, y ella solo se quejaba dulcemente de ligero dolor. Yo aflojaba y comenzaba de nuevo, hasta que en un impulso logr&eacute; introducir el glande completo a trav&eacute;s de su esf&iacute;nter. Que palpitaba y me apretaba mientras ella se quejaba ahora s&iacute; de dolor intenso. &ldquo;Basta, por favor, s&aacute;cala, me duele mucho, ti&iacute;to de mi alma&rdquo;. Yo la saqu&eacute; y ella suspir&oacute;. Volvi&oacute; a relajarse y me dijo, &ldquo;prueba de nuevo, pero despacito&rdquo;. Esta vez en un suave empujoncito, entr&oacute; m&aacute;s f&aacute;cilmente. &ldquo;Ahhh, duele pero menos. Sigue pero despacito, por favor, quiero sentirte dentro de m&iacute;, que me llenes con tu verga y me ba&ntilde;es por dentro con tu semen calentito&rdquo;.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a meter y sacar suavemente, profundizando cada vez algo as&iacute; como un cm m&aacute;s, hasta que en un momento, excitado por toda la situaci&oacute;n y en que ella llev&oacute; sus manos hacia sus nalgas y las separ&oacute; como para facilitar las cosas, se la met&iacute; hasta sentir mis huevos contra la piel de sus labios, empapados de flujo caliente y untuoso.<\/p>\n<p>-Ohhhh, si, as&iacute;, ti&iacute;to, p&aacute;rteme el culito, hazme feliz, bombea, bombea, quiero sentirte muy adentro, as&iacute;, m&aacute;s adentro, siii.<\/p>\n<p>Y se acompas&oacute; a mis movimientos para logra una penetraci&oacute;n total. Yo separ&eacute; sus manos de sus nalguitas para sentir el calor de estas apretarme el tronco de mi verga lanzada a destrozar ese culo (en el buen sentido). Era una locura, un placer indescriptible sentir esas poderosas nalgas perforadas por mi lanza, apret&aacute;ndome al mango, el calor de sus entra&ntilde;as ba&ntilde;ar mi polla, su flujo que ca&iacute;a a raudales sobre mis huevos y chorreaba por mis muslos y los suyos, el vaiv&eacute;n de nuestros cuerpos fundidos en una sola masa caliente a un ritmo enloquecedor, est&aacute;bamos fuera de nuestros cabales, solo exist&iacute;a el gozo mutuo, el mundo se hab&iacute;a detenido, hasta que llegamos juntos a un incre&iacute;ble y enloquecedor orgasmo compartido, gritando como desquiciados, llen&aacute;ndole el recto de mi magma hirviente y sintiendo la poderosa oleada de sus flujos bajar por nuestros muslos.<\/p>\n<p>Seguimos el ritmo y nos corrimos dos o tres veces m&aacute;s, hasta quedar exhaustos abrazados sin despegar nuestros cuerpos (su espalda de mi pecho, y mi verga de su culo acogedor como pocos). No sab&iacute;amos d&oacute;nde terminaba la piel de uno y comenzaba la del otro. Fue maravilloso. Para m&iacute;, con bastante experiencia sexual, imaginen para ella, que era su primera vez.<\/p>\n<p>Cuando por fin nos despegamos, nos fuimos a la ducha, esta vez juntos y con much&iacute;simo placer enjabonamos cada uno el cuerpo del otro, recorriendo una y otra vez esa fuente de nuestros placeres. Entreg&aacute;ndonos a una relajaci&oacute;n total. Nos envolvimos en sendos toallones y nos fuimos al sal&oacute;n a sentarnos en el sof&aacute; abrazados y rememorando mentalmente cada segundo vivido esa tarde, sin decir nada, pero asintiendo con las miradas que sab&iacute;amos lo que pasaba por la mente del otro. Finalmente decidimos vestirnos, una vez recuperados de nuestra particular batalla sexual. Ella se fue a vestir a su cuarto y yo lo hice en el sal&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando volvi&oacute; tra&iacute;a en sus manos un sobre. Me lo entreg&oacute; y me pidi&oacute; que no lo abriera hasta estar fuera de su casa. Que habr&iacute;a deseado envi&aacute;rmelo por correo, porque le daba verg&uuml;enza que lo leyera en su presencia, pero tuvo miedo de que cayera en manos inapropiadas, por lo que a &uacute;ltimo momento decidi&oacute; d&aacute;rmelo en mano, pero con la promesa por mi parte de que solo lo leer&iacute;a cuando ya no estuviera con ella.<\/p>\n<p>Sonre&iacute; intrigado y lo guard&eacute; en mi bolsillo para luego leerlo sentado en alg&uacute;n bar, con un vaso de vino tinto delante, para ahogar las penas si las hubiera. Nos dimos un profundo beso y nos despedimos ambos con l&aacute;grimas en los ojos ya que sab&iacute;amos que aquello no se repetir&iacute;a, y adem&aacute;s deber&iacute;amos sufrir el estar juntos nuevamente con la familia delante en cada oportunidad, aguantando los deseos de volver a amarnos como esa tarde que tocaba a su fin.<\/p>\n<p>La dej&eacute; sollozando y me fui de lo m&aacute;s compungido. Me alej&eacute; de all&iacute; para no faltar a mi promesa y me sent&eacute; en un bar. Ped&iacute; un vaso de vino tinto y saqu&eacute; de mi bolsillo su carta.<\/p>\n<p>Era papel de seda con su perfume. El sol olerlo me retrotrajo a una hora atr&aacute;s, rememorando aquella gloriosa sesi&oacute;n de sexo desenfrenado con esa criatura celestial, a la que hab&iacute;a desvirgado sin contemplaci&oacute;n por todos sus orificios.<\/p>\n<p>Desplegu&eacute; la carta y comenc&eacute; a leer.<\/p>\n<p>&quot;Querido y amado t&iacute;o, hoy me has hecho la mujer m&aacute;s feliz de la tierra. Jam&aacute;s en mi calenturienta imaginaci&oacute;n sospech&eacute; que se pudiera gozar tanto con el sexo. Aunque creo que no hubiera sido lo mismo con cualquier otro, ya que el hecho de ser pose&iacute;da por primera vez por el hombre m&aacute;s adorado por m&iacute;, suma al placer sexual la felicidad de ver cumplido mi sue&ntilde;o m&aacute;s anhelado.<\/p>\n<p>En fin, solo quiero transmitirte todas mis vivencias de esta maravillosa y lamentablemente irrepetible experiencia. Cuando juntaste por primera vez tus labios con los m&iacute;os y prob&eacute; por vez primera el sabor de tu boca y al mismo tiempo la dureza de tu excitaci&oacute;n contra mi vientre, cre&iacute; morir de felicidad. Finalmente hab&iacute;a logrado tenerte para m&iacute;. S&eacute; que te sonar&aacute; a encerrona, y debo disculparme porque ha sido as&iacute;. Desde que llegaste de visita esta vez, estuve pensando en la mejor forma de lograrlo, reprochando mi actitud, pero enfebrecida y ciega de deseo por ti, y ahora no me arrepiento de nada porque he comprendido que ese deseo era mutuo. Sentir tus manos acariciar mi espalda y bajar hasta mis nalgas fue mayor mis fuerzas, y all&iacute; termin&eacute; de entregarme y saber que finalmente ser&iacute;a tuya por toda la eternidad. Mientras tus manos recorr&iacute;an cm a cm mi piel sent&iacute;a desfallecer, no pod&iacute;a creer que finalmente estuviera ocurriendo.<\/p>\n<p>Cuando besaste mis senos me sent&iacute; transportada en el tiempo y el espacio. Luego al buscar con tu boca mi tesoro pubiano, cre&iacute; morir de placer, y sin embargo todav&iacute;a ser&iacute;a mayor mi dicha cuando no dejaste un solo trozo de mi vagina sin estimular con tu lengua y labios. Esos primeros orgasmos que me arrancaste cuando a&uacute;n no me hab&iacute;as follado me supieron a gloria bendita. Sentir el calor de tu lengua internarse en mi cuevita y fundirse con las paredes de mi vagina, o la dulzura de tus labios sorbiendo mi botoncito era el mayor placer a que pod&iacute;a aspirar en mis sue&ntilde;os juveniles m&aacute;s cachondos. Sin embargo todo no terminar&iacute;a all&iacute;. Aun vendr&iacute;a mucho m&aacute;s placer. Cuando por fin te decidiste a penetrarme, tuve mucho miedo, pero ansiaba tenerte dentro, ser finalmente tuya. Por fin me metiste tu inmensa y deliciosa verga en mi interior, No pod&iacute;a creer lo que estaba sintiendo, Era una mezcla de dolor y felicidad. Ese tremendo y maravilloso trozo de carne, con vida propia, esa parte de ti, tan deseada, se estaba abriendo camino en mi interior y me transmit&iacute;a todo tu calor, todo tu amor. La sent&iacute;a palpitar en mi interior, sent&iacute;a que se fund&iacute;a apretada contra mis paredes vaginales, me quemaba, pera era delicioso.<\/p>\n<p>Luego lleg&oacute; hasta mi virginidad. Tragu&eacute; saliva y cerr&eacute; mis ojos para concentrarme en sentir cada cm de esa maravillosa lanza en mi interior, quer&iacute;a ser consiente de mi desgarro, quer&iacute;a tener plena conciencia del momento en que me hicieras finalmente tuya. Y el momento lleg&oacute;, no sin dolor pero a la vez con una maravillosa sensaci&oacute;n de sentirme invadida por ese maravilloso pedazo de ti, grueso, caliente, palpitante. Sus latidos llegaban hasta mi pecho. Te estaba recibiendo en el seno de mi cuerpo, comenc&eacute; a moverme a la par tuya para no dejar en ning&uacute;n momento de sentirte dentro, te quer&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s adentro m&iacute;o, hasta que finalmente descargaste tu simiente en mi interior. Qu&eacute; maravilla sentirte explotar adentro m&iacute;o, sentir como ese ardiente producto de tu amor se fund&iacute;a con mis jugos, apret&eacute; voluntariamente mis m&uacute;sculos para vaciar totalmente ese maravilloso semen en mi interior.<\/p>\n<p>No te preocupes, desde que supe que vendr&iacute;as de visita comenc&eacute; a tomar anticonceptivos orales, ten&iacute;a la esperanza de que esto pasara.<\/p>\n<p>Luego vino mi parte, deseaba devolverte algo de lo que me hab&iacute;as brindado. No sab&iacute;a muy bien c&oacute;mo hacerlo, espero no haberte fallado en este sentido. Pero creo que el instinto jug&oacute; un papel importante y cuando tuve tu polla delante de m&iacute; no dud&eacute; y me lanc&eacute; a saborearla y darte placer. Aunque creo que fue mayor el m&iacute;o de saber que la ten&iacute;a dentro de mi boca y su delicioso sabor me llenaba los sentidos. La chup&eacute; hasta el cansancio, la sabore&eacute;, y cuando al final diste la vuelta y al mismo tiempo me com&iacute;as el co&ntilde;o cre&iacute; tocar el cielo con las manos.<\/p>\n<p>Sent&iacute; tus dedos hurgar suavemente en mi culo, eso me dio miedo porque supuse lo que vendr&iacute;a luego, y despu&eacute;s te confes&eacute; porqu&eacute;. Sin embargo eso ni me impidi&oacute; saborear el momento en que te derramaste en mi boca. No pensaba que eso fuera tan delicioso. No paraba de saborear tu semen y ten&iacute;a que tragarlo porque me ahogaba de tanta cantidad. Sin embargo pude saborearlo y sobre todo al final en que me pareci&oacute; que sal&iacute;a algo m&aacute;s espeso y que degust&eacute; con mi paladar. Qu&eacute; maravilla, que delicia, cuanto placer me estabas proporcionando. No sab&iacute;a si estaba a tu altura en cuanto a proporcionarte placer, pero supe que s&iacute; en la forma en que te corriste en mi boca y tus suspiros. Di gracias al cielo por eso, y fue tanto el placer que me volv&iacute; a correr.<\/p>\n<p>Luego le lleg&oacute; el turno a mi culito tambi&eacute;n virgen. Eso me daba much&iacute;simo miedo como te lo expliqu&eacute; en su momento, sin embargo era tan dichosa y confiaba tanto en ti que te dej&eacute; hacer, y luego me felicit&eacute; por hacerlo. Cuando me penetraste por all&iacute;, sent&iacute; cosas indescriptibles, era el sumun del placer, notar cada cm de tu polla penetrando mi hasta entonces virgen culito, el calor que transmit&iacute;a a mi interior era incre&iacute;ble. No pod&iacute;a dejar de moverme a tu comp&aacute;s, ni de suspirar. Me estaba corriendo en una sucesi&oacute;n interminable de orgasmos. No me pod&iacute;a creer estar sintiendo tanto de algo que hasta un momento antes me produc&iacute;a terror de solo pensarlo. En fin fue m&aacute;s que gozo, deber&iacute;a inventar un t&eacute;rmino que pudiera reflejar todo el placer que me estabas proporcionando con tu polla en mi interior, el placer de sentir como mi esf&iacute;nter se contra&iacute;a y apretaba tu polla. Quer&iacute;a orde&ntilde;arla y al final lo logr&eacute;. Te viniste en una catarata impresionante de lava hirviente que quemaba mis entra&ntilde;as. Pero que placentero dolor estaba sintiendo. Fue maravilloso.<\/p>\n<p>Desde que entraste en mi casa hasta que me diste el &uacute;ltimo beso. Lo &uacute;nico que no quiero recordar nunca m&aacute;s es el momento en que saliste por esa puerta&#8230; Te quiero, te querr&eacute; siempre. El recuerdo de esta tarde me acompa&ntilde;ar&aacute; siempre y ser&aacute; mi sost&eacute;n en mis d&iacute;as de amargura y depresi&oacute;n. S&eacute; que al final encontrar&eacute; el camino y formar&eacute; mi propia familia. Pero s&eacute; tambi&eacute;n que jam&aacute;s volver&eacute; a gozar del sexo como esta tarde. Te hago aqu&iacute; una importante promesa, jam&aacute;s nadie profanar&aacute; mi culito. Estar&aacute; reservado por siempre para ti, por si alguna vez faltamos a nuestra promesa y volvemos a yacer juntos. Por favor no me prives de esta esperanza, aunque s&eacute; en mi interior que no ocurrir&aacute;&#8230; Te amo.<\/p>\n<p>Firmado: P&rdquo;<\/p>\n<p>Termin&eacute; de leer y unos lagrimones acudieron a mis ojos, que enjugu&eacute; r&aacute;pidamente. Me tom&eacute; el vaso de vino sin siquiera saborearlo, y sal&iacute; a deambular por las calles sin mirar a la gente, sin mirar nada, solo miraba en mi interior y me encontraba vac&iacute;o&#8230;<\/p>\n<p>Yo tambi&eacute;n la amaba!!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Esta es una historia que me ocurri&oacute; hace algunos a&ntilde;os, con una media sobrina; en realidad ella es hija de una prima hermana m&iacute;a, pero desde siempre me llam&oacute; t&iacute;o, ya que para ella y su hermano, soy m&aacute;s t&iacute;o que los hermanos de sus padres. 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