{"id":23748,"date":"2020-05-17T22:00:00","date_gmt":"2020-05-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-17T22:00:00","modified_gmt":"2020-05-17T22:00:00","slug":"el-osteopata-capitulo-1-una-nueva-clienta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-osteopata-capitulo-1-una-nueva-clienta\/","title":{"rendered":"El oste\u00f3pata (Cap\u00edtulo 1): Una nueva clienta"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23748\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El negocio se hab&iacute;a estancado en los &uacute;ltimos tiempos. Si hace un par de a&ntilde;os habitualmente ten&iacute;a el d&iacute;a completo, actualmente cuando consegu&iacute;a tres o cuatro sesiones por jornada, estaba m&aacute;s que conforme.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as Marta -salud&eacute; a la recepcionista, a la que estaba pensando despedir. No la necesitar&iacute;a mucho tiempo si la cosa segu&iacute;a este decadente ritmo.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as Sandro -salud&oacute; con su efusividad habitual.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n es el primero?<\/p>\n<p>-Daniel.<\/p>\n<p>-Ok, gracias. Hazlo pasar en cuanto llegue.<\/p>\n<p>Daniel era uno de los pocos clientes fijos que manten&iacute;a. Llevaba viniendo tres a&ntilde;os a sesiones, y la verdad es que no mejoraba casi nada, aunque yo le insist&iacute;a en que cada d&iacute;a le ve&iacute;a mucho mejor. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s podr&iacute;a mantener su fidelidad.<\/p>\n<p>Comprobamos qu&eacute; tal llevaba sus ejercicios nuevos, y aunque segu&iacute;a realiz&aacute;ndolos de manera incorrecta, le anim&eacute; a seguir con ellos durante un mes m&aacute;s, para conseguir equilibrar su posici&oacute;n. A veces los clientes me hac&iacute;an perder la fe.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n es el siguiente? -consult&eacute; a Marta.<\/p>\n<p>-Se llama Patricia. Viene hoy por primera vez.<\/p>\n<p>-&iexcl;Anda! Me alegra escuchar que viene alguien nuevo.<\/p>\n<p>-Tr&aacute;tala bien. M&aacute;s te vale que vuelva&#8230;<\/p>\n<p>Ten&iacute;a toda la raz&oacute;n. De nada val&iacute;an los clientes que hac&iacute;an la revisi&oacute;n inicial y luego no volv&iacute;an nunca m&aacute;s. Pan para hoy y hambre para ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Entr&eacute; en mi cuarto y revis&eacute; la documentaci&oacute;n del d&iacute;a. Aprovech&eacute; para enviar recordatorios a los clientes del d&iacute;a siguiente, y al rato llamaron a la puerta.<\/p>\n<p>-Pase, por favor.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as y perd&oacute;n por la tardanza. No pude llegar antes. De verdad que lo siento.<\/p>\n<p>-No te preocupes, llegas a tiempo.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s verla me qued&eacute; embobado. No sol&iacute;a tener clientas tan monas. Sol&iacute;an ser cuarentonas como m&iacute;nimo, pero Patricia deb&iacute;a tener poco m&aacute;s de 20, si mi intuici&oacute;n no follaba&#8230; digo, fallaba.<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate en la silla, por favor. Te har&eacute; unas preguntas y luego me cuentas cu&aacute;l es el problema. &iquest;Te parece?<\/p>\n<p>-Perfecto.<\/p>\n<p>-&iquest;Edad?<\/p>\n<p>-23<\/p>\n<p>-&iquest;Estatura?<\/p>\n<p>-Emm, creo que 1,67.<\/p>\n<p>-Me vale, m&aacute;s o menos. &iquest;Alguna enfermedad?<\/p>\n<p>-Dir&iacute;a que no&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Alguna operaci&oacute;n?<\/p>\n<p>-Me romp&iacute; la tibia a los 15 a&ntilde;os. Nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Y nada menos&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Es importante? -dijo ella un poco asustada.<\/p>\n<p>-Bueno, esas lesiones suelen dejar secuelas si no se curan bien. Ahora miramos qu&eacute; tal qued&oacute;. &iquest;Comes bien?<\/p>\n<p>-Deber&iacute;a comer mejor, la verdad.<\/p>\n<p>-La dieta es importante. Luego me cuentas y miramos como podemos mejorar en este apartado. &iquest;Vas al ba&ntilde;o todos los d&iacute;as?<\/p>\n<p>-Un d&iacute;a s&iacute; y uno no&#8230; creo.<\/p>\n<p>-&iquest;Casada, soltera? Puedes no responder si&#8230;<\/p>\n<p>-Soltera. No tengo problema en decirlo -dijo sonriendo.<\/p>\n<p>Esta pregunta no era interesante para la sesi&oacute;n, pero en este caso me pareci&oacute; buena idea tener el dato.<\/p>\n<p>-Perfecto entonces. Escribe tu nombre y apellidos en este hueco y te hago la ficha. Qu&iacute;tate la ropa y qu&eacute;date en ropa interior, y me cuentas el problema que te trae por aqu&iacute;. Me cost&oacute; decirlo sin tartamudear.<\/p>\n<p>-&iquest;En serio? No esperaba tener que desnudarme&#8230; y vengo de la playa&#8230; &iexcl;qu&eacute; fastidio!<\/p>\n<p>-Si tienes reparo no te preocupes, puedes quedarte con la ropa, pero es m&aacute;s dif&iacute;cil ver c&oacute;mo tienes el cuerpo. Es importante para hacerme una idea correcta.<\/p>\n<p>-De acuerdo entonces, espero que te guste mi bikini&#8230; -Mientras lo dec&iacute;a estir&oacute; el cuello de su camiseta mirando lo que llevaba debajo.<\/p>\n<p>Ven&iacute;a vestida con unas mallas negras ajustadas que dejaban ver los tobillos, unas sandalias de tiras con un ligero tac&oacute;n, y una camiseta ajustada azul. Quitando las sandalias, tra&iacute;a puesto un atuendo apto para ir al gimnasio, pero yo necesitaba que se quedara con la menor ropa posible. Y aunque no lo hubiera necesitado, habr&iacute;a hecho una excepci&oacute;n. Estaba para mojar pan la chica. Ten&iacute;a una bonita melena morena, bien larga, y recogida en una coleta. Y aunque me cost&oacute; mirarle a los ojos, pude ver que los ten&iacute;a marrones.<\/p>\n<p>No pude evitar observar c&oacute;mo se desvest&iacute;a. Ten&iacute;a un especial inter&eacute;s en ver c&oacute;mo se desnudaba. Siempre me hab&iacute;a gustado ese momento en el que las chicas se quitan la ropa. Habr&iacute;a ralentizado el tiempo si pudiera. Aquello requer&iacute;a una c&aacute;mara superlenta.<\/p>\n<p>Lo hizo todo muy suavemente, y bastante despacio, tengo que decir. No es lo habitual, ya que normalmente los clientes quieren que pase ese momento lo m&aacute;s r&aacute;pido posible.<\/p>\n<p>Primero se quit&oacute; las sandalias con delicadeza, levantando un poco la pierna para no tener que agacharse. Lo hizo de tal manera que me pareci&oacute; extremadamente er&oacute;tico. Se quit&oacute; la otra sandalia y la pos&oacute; en el suelo, dejando unas interesantes vistas de su culo al hacerlo. Luego se sac&oacute; la camiseta, lo que provoc&oacute; un ligero movimiento de sus pechos al rozarlos con sus brazos. Se gir&oacute; un poco hacia la pared, como si quisiera evitar que le viera con tan poca ropa. Luego se sent&oacute; en la camilla para quitarse las mallas. Todo lo que hac&iacute;a me parec&iacute;a muy sensual. No pude evitar la erecci&oacute;n, pero la disimul&eacute; colocando el pantal&oacute;n con la mano, rezando para que no lo hubiera notado.<\/p>\n<p>-Ponte recta, por favor. -Le dije firmemente.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n, &iquest;as&iacute; est&aacute; bien?<\/p>\n<p>-Muy bien.<\/p>\n<p>Me puse a su espalda, de forma que pod&iacute;a echar un buen vistazo sin que me viera. Quitando el tema de la pierna, en la que se le notaba una leve diferencia de musculatura, el resto lo ten&iacute;a bien. M&aacute;s que bien dir&iacute;a yo. Ten&iacute;a un culo bien tonificado, y una espalda que parec&iacute;a muy suave, sin ninguna imperfecci&oacute;n. Nunca hab&iacute;a tenido una mujer tan exuberante delante de m&iacute;. Mi novia no estaba nada mal, pero comparada con Patricia ten&iacute;a las de perder&#8230; ella casi todas las mujeres.<\/p>\n<p>-Necesitamos mejorar la musculatura de tus piernas. Es lo m&aacute;s obvio que aprecio.<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute; muy mal, Sandro? &iexcl;No me asustes!<\/p>\n<p>-No, con 3 o 4 sesiones dir&iacute;a que lo tendremos solucionado -le dije. Siempre dec&iacute;a 3 o 4 para asegurarme al menos 180 euros. Eso si consegu&iacute;a fidelizarla, y que volviera una vez cada semana.<\/p>\n<p>-&iquest;En serio? Poco tiempo me parece. Me das una alegr&iacute;a la verdad. Pero si tengo que venir m&aacute;s veces, vengo sin rechistar.<\/p>\n<p>-No creo que necesites m&aacute;s, la verdad. Ahora t&uacute;mbate en la camilla boca arriba. -le dije.<\/p>\n<p>-Y ahora qu&iacute;tate el bikini y ens&eacute;&ntilde;ame lo que hay debajo. -No, eso s&oacute;lo lo imagin&eacute; pero no dije nada, aunque ser&iacute;a un sue&ntilde;o hecho realidad.<\/p>\n<p>Cuando se tumb&oacute;, con las piernas entreabiertas, se percib&iacute;a un ligero abultamiento en la parte inferior del bikini. Me qued&eacute; absorto durante unos segundos, intentando ver algo entre las transparencias, pensando en c&oacute;mo ser&iacute;a lo que hay bajo la ropa&#8230;<\/p>\n<p>Le hice varios movimientos con las articulaciones, alg&uacute;n crujido de los que gustan a los clientes, y me puse cachondo, sin remedio. Ten&iacute;a una piel tan suave, con unas curvas tan bien hechas&#8230; dese&eacute; ser masajista por un instante.<\/p>\n<p>Mientras mov&iacute;a sus brazos haciendo varios giros, me fij&eacute; en sus firmes pechos. Los ten&iacute;a ni muy grandes ni muy peque&ntilde;os. Con ese bikini tan fino se le marcaban bien los pezones. Pens&eacute; que tendr&iacute;a que buscarme una excusa para tocarle los pechos en una sesi&oacute;n, pero al momento descart&eacute; la idea. No ser&iacute;a cre&iacute;ble de ninguna manera.<\/p>\n<p>-El tronco superior lo tienes mejor. Necesitas alg&uacute;n ejercicio para fortalecer la musculatura, pero poca cosa. Lev&aacute;ntate y v&iacute;stete. -Dije de forma contundente. Si por m&iacute; fuera seguir&iacute;a con la sesi&oacute;n varias horas m&aacute;s, pero el tiempo se estaba terminando.<\/p>\n<p>-Me alegro de que me veas tan bien -dijo Patricia mir&aacute;ndome a los ojos. Creo que me puse colorado.<\/p>\n<p>-Te mando unos ejercicios a tu correo electr&oacute;nico y nos vemos en dos semanas. Debes hacerlos un d&iacute;a s&iacute; y uno no. Y a la vuelta vemos si mejoraste, &iquest;te parece?<\/p>\n<p>-Lo que t&uacute; me digas me parece perfecto. Conf&iacute;o en ti. No me defraudes eh. -me dijo sonriendo. Yo le devolv&iacute; la sonrisa, mientras ella cog&iacute;a su ropa para vestirse.<\/p>\n<p>-Entonces nos vemos el pr&oacute;ximo d&iacute;a. Pide una cita a Marta al salir.<\/p>\n<p>-Muy bien, hasta pronto entonces. Har&eacute; todos los ejercicios que me has mandado.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; sus pertenencias y se acerc&oacute; a la puerta, donde yo estaba esperando como un verdadero caballero, para dejarle pasar a ella primero. Abr&iacute; la puerta mientras ella se acercaba, y al pasar por mi lado me dijo, acerc&aacute;ndose mucho a mi oreja:<\/p>\n<p>-Me he dado cuenta de que te has empalmado. No te preocupes, les pasa a todos. -Dijo ella por sorpresa.<\/p>\n<p>&iexcl;No me jod&#8230;! se hab&iacute;a dado cuenta. Me qued&eacute; tan sorprendido que no pude ni soltar un chiste ni nada. Ni siquiera pude cambiar el gesto. &iexcl;Qu&eacute; verg&uuml;enza! Adem&aacute;s, la forma de decirlo me confundi&oacute;, ya que de ella esperar&iacute;a una sonrisa, pero lo hizo con un tono muy seguro y serio.<\/p>\n<p>Patricia pidi&oacute; cita para el siguiente d&iacute;a, y Marta se qued&oacute; mir&aacute;ndola mientras sal&iacute;a.<\/p>\n<p>-Vaya piv&oacute;n, &iquest;no? -Me dijo mientras hac&iacute;a gestos obscenos con las manos.<\/p>\n<p>-Bueno, tampoco es para tanto -Dije, con poca esperanza de parecer cre&iacute;ble.<\/p>\n<p>-Ya, tu novia est&aacute; mejor y bla bla bla&#8230;<\/p>\n<p>-Si est&aacute; bien o mal es lo de menos, mientras pague a mi me vale -Dije, intentando cambiar de tema, y me met&iacute; de nuevo en mi sala para evitar m&aacute;s preguntas.<\/p>\n<p>Dos semanas despu&eacute;s&#8230;<\/p>\n<p>Hoy era el turno de Patricia de nuevo. Como durante la hora anterior hab&iacute;a tenido ninguna visita, pas&eacute; el rato pensando en lo que me hab&iacute;a dicho al irse. Me hab&iacute;a dejado sin palabras al decirme que se hab&iacute;a fijado en mi erecci&oacute;n. Por la poca conversaci&oacute;n que hab&iacute;amos tenido, me hab&iacute;a parecido una chica divertida, y algo t&iacute;mida, pero despu&eacute;s de lo que me hab&iacute;a dicho me hab&iacute;a quedado con dudas de c&oacute;mo era ella realmente.<\/p>\n<p>-&iquest;Se puede pasar?<\/p>\n<p>-Pase, pase.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hola Sandro! Vengo con los deberes hechos. Ni un d&iacute;a he dejado de hacer los ejercicios. Espero que se note. -Dijo ella mostrando seguridad.<\/p>\n<p>-Esperemos que s&iacute;. Si los hiciste bien, seguro que se nota la mejor&iacute;a. &iquest;Comiste mejor estas semanas?<\/p>\n<p>-Bueno, al menos lo intent&eacute;. Sigo comiendo mucha basura, pero algo he mejorado. Ensalada, cremas y beber agua&#8230; que para m&iacute; ya es bastante.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que si ten&iacute;a ese cuerpazo sin hacer nada, lo que podr&iacute;a conseguir si se tomara un poco en serio la alimentaci&oacute;n y el ejercicio&#8230; pero los genes a veces ayudan.<\/p>\n<p>Hoy, aprovechando el calor que hac&iacute;a en la calle a pesar del cielo nublado, ven&iacute;a vestida con una falda corta color negro, y una camiseta roja que resaltaba sus estilizados pechos. Esta vez en lugar de sandalias tra&iacute;a unos deportivos negros, a juego con su vestimenta.<\/p>\n<p>-Mu&eacute;strame como hiciste los ejercicios. -Le dije dej&aacute;ndole espacio.<\/p>\n<p>-Me pones nerviosa. &iquest;Qu&eacute; es lo que quieres ver?<\/p>\n<p>-Te sorprender&iacute;a la cantidad de gente que los hace mal en su casa.<\/p>\n<p>-Ah, bueno. El primero era as&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>Empez&oacute; a reproducir uno a uno los ejercicios que le hab&iacute;a propuesto. Para mi sorpresa los hizo todos muy bien, exceptuando un par de detalles. Mucho mejor que lo que sol&iacute;a ver de mis otros clientes. Pero he de decir que no me sorprendi&oacute;, ya que el primer d&iacute;a me hab&iacute;a fijado en que ten&iacute;a buen equilibrio, y buena memoria.<\/p>\n<p>-Te felicito, los has hecho muy bien.<\/p>\n<p>-Gracias, maestro. -Dijo, mientras hac&iacute;a la se&ntilde;al de la victoria con los dedos.<\/p>\n<p>Reconozco que en alg&uacute;n momento dej&eacute; de fijarme en los ejercicios, para observar otras cosas m&aacute;s interesantes.<\/p>\n<p>-Entonces, &iquest;me desnudo ya? -dijo Patricia con apariencia de tener prisa.<\/p>\n<p>-Venga, qu&eacute;date en ropa interior. Vamos a ver si has mejorado algo tu equilibrio corporal.<\/p>\n<p>Me di la vuelta para coger mis anotaciones de encima de la mesa, donde hab&iacute;a apuntado su estado durante la primera sesi&oacute;n, para comparar con su estado actual despu&eacute;s de dos semanas. Generalmente se deber&iacute;a notar una ligera mejor&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando levant&eacute; la vista de mi cuaderno, no me pod&iacute;a creer lo que estaba viendo. Patricia se hab&iacute;a quitado la ropa que tra&iacute;a de la calle, pero en vez de quedarse en ropa interior como le hab&iacute;a indicado, &iexcl;se hab&iacute;a quedado con los pechos al aire!<\/p>\n<p>-No es necesario que te quites toda la ropa. -Le dije, intentando mantener la calma, a la vez que recog&iacute;a la camiseta y se la acercaba estirando mi brazo al m&aacute;ximo, como queriendo mantener las distancias.<\/p>\n<p>-No te asustes Sandro. No es nada que no hayas visto ya. &iquest;No dec&iacute;as que necesitabas ver mi cuerpo?<\/p>\n<p>-Tu cuerpo s&iacute;, pero no necesito ver tanto. Anda, ponte la camiseta.<\/p>\n<p>-Deja que me quede as&iacute; por favor. Estoy m&aacute;s c&oacute;moda -dijo Patricia con cara de no haber roto nunca un plato.<\/p>\n<p>Me llev&eacute; las manos a la cara moviendo la cabeza de un lado a otro. No estoy seguro de que es lo que quer&iacute;a demostrar. &iquest;Quer&iacute;a comprobar si me pon&iacute;a cachondo mostr&aacute;ndose as&iacute; o realmente estaba m&aacute;s c&oacute;moda?<\/p>\n<p>-Me puedes meter en un buen l&iacute;o -dije, todav&iacute;a sobresaltado.<\/p>\n<p>-Vamos hombre. Dime que tengo que hacer y sigamos.<\/p>\n<p>Intent&eacute; olvidarme de sus pechos desnudos, pero era totalmente incapaz de concentrarme. Me hab&iacute;a vuelto a empalmar y estaba seguro que ella se hab&iacute;a dado cuenta. Si se hab&iacute;a fijado el otro d&iacute;a, que fue algo m&aacute;s sutil, hoy no hab&iacute;a duda.<\/p>\n<p>Se hab&iacute;a quedado s&oacute;lo con una braguitas blancas lisas y ajustadas. Si por alguna raz&oacute;n, Marta hubiera entrado en este preciso instante, se habr&iacute;a quedado de piedra al ver lo que yo ten&iacute;a delante. Seguro que me habr&iacute;a echado una buena bronca.<\/p>\n<p>Cualquier profesional decente habr&iacute;a parado la sesi&oacute;n en este mismo instante, pero el demonio que tengo en la cabeza me estaba diciendo que me aprovechara de la situaci&oacute;n. Mientras, el &aacute;ngel me dec&iacute;a que parase inmediatamente, pero nadie le hizo el m&aacute;s m&iacute;nimo caso.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a las tetas muy firmes, como es propio de su edad, y con unos pezones peque&ntilde;os, como a m&iacute; me gustan. Eran perfectas, y no pod&iacute;a dejar de mirarlas. Con gusto me habr&iacute;a acercado a tocarlas, pero a simple vista parec&iacute;an muy jugosas.<\/p>\n<p>-Intenta llegar con los dedos de las manos a la punta de los pies, pero sin doblar las rodillas. -Le indiqu&eacute;.<\/p>\n<p>-No llego, &iquest;es normal?<\/p>\n<p>-S&iacute;, adem&aacute;s est&aacute;s bastante cerca. Lo raro ser&iacute;a que llegases, si habitualmente no estiras.<\/p>\n<p>Durante unos minutos le indiqu&eacute; varias posturas y ejercicios que quer&iacute;a que hiciera, para ver su mejor&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ves, aqu&iacute; donde ten&iacute;a marcadas tres equis, ahora s&oacute;lo voy a poner dos. Vas mejorando.<\/p>\n<p>-No parece un gran avance Sandro. Me deprimes con tus equis. -Me mir&oacute; con cara de fastidio.<\/p>\n<p>-Cr&eacute;eme, es buena cosa. T&uacute;mbate boca arriba en la camilla y seguimos.<\/p>\n<p>Ella lo hizo sin rechistar. Me encantaban todos sus movimientos. Esta vez se hab&iacute;a dejado el pelo suelto y todav&iacute;a le hac&iacute;a parecer m&aacute;s sensual, o igual era yo que estaba demasiado salido.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; no me quitas las bragas? Total, es lo &uacute;nico que me queda&#8230;<\/p>\n<p>-Patricia, por favor, me est&aacute;s incomodando.<\/p>\n<p>No s&eacute; qu&eacute; es lo que pretend&iacute;a, pero si quer&iacute;a ponerme nervioso lo hab&iacute;a conseguido. Notaba c&oacute;mo mi coraz&oacute;n se aceleraba sin remedio. Por un momento me imagin&eacute; la situaci&oacute;n, acercando las manos y bajando su ropa interior muy despacio, mientras ella levantaba las piernas para ayudarme. Demasiado erotismo para una sala de osteopat&iacute;a.<\/p>\n<p>-Lo siento, s&oacute;lo era una sugerencia. Te habr&iacute;a gustado verme desnuda. Adem&aacute;s, vengo afeitadita como a ti te gusta&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo&#8230;?, &iquest;C&oacute;mo a m&iacute; me gusta?<\/p>\n<p>-No te asustes hombre, a todos os gustan afeitadas. &iquest;S&iacute; o no? -Dijo con su sonrisa p&iacute;cara.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a toda la raz&oacute;n. No creo que a todos les gustara, pero acertaba de pleno al decir aquello. Me volv&iacute;an loco las chicas reci&eacute;n rasuradas. Y me encantar&iacute;a que se bajara las bragas y me ense&ntilde;ara todo y poder tocar algo tan suave, pero intentaba mostrarme como un profesional, aunque estaba empezando a flaquear.<\/p>\n<p>-T&uacute; te lo pierdes Sandro. Estas oportunidades pasan una vez en la vida. &iquest;No te arrepentir&aacute;s?<\/p>\n<p>No respond&iacute; a aquello e intent&eacute; seguir con la sesi&oacute;n con normalidad. Me coloqu&eacute; al frente de la camilla y continu&eacute; con los movimientos de articulaciones para mejorar la movilidad. Hab&iacute;a notado que en su tobillo izquierdo ten&iacute;a un peque&ntilde;o bloqueo que no le permit&iacute;a la misma torsi&oacute;n que su otro tobillo, por lo que hice toda la fuerza para hacerlo crujir y conseguir recuperar toda la amplitud de giro.<\/p>\n<p>Mientras, not&eacute; como algo rozaba en mi pantal&oacute;n. Patricia segu&iacute;a a lo suyo, y con el pie derecho empez&oacute; a tocar en donde no deb&iacute;a. Con la yema de sus delicados dedos bajaba y sub&iacute;a desde la base de mi pene hasta la punta. Estaba tan empalmado que ya no hab&iacute;a forma de disimular nada, y se me marcaba totalmente por encima del ch&aacute;ndal.<\/p>\n<p>Patricia ten&iacute;a unos pies preciosos. Tra&iacute;a las u&ntilde;as pintadas de negro en esta ocasi&oacute;n. Hab&iacute;a aprovechado para tocarlos mientras hac&iacute;a los estiramientos, y los ten&iacute;a muy suaves por el empeine. Me pon&iacute;an demasiado los pies bonitos, era uno de mis fetiches.<\/p>\n<p>Ella segu&iacute;a subiendo y bajando, acariciando mi pene y consiguiendo que la erecci&oacute;n fuera todav&iacute;a a m&aacute;s. Me di cuenta de que sin querer, hab&iacute;a dejado de hacer movimientos con su tobillo, y simplemente ten&iacute;a agarrado su pie derecho, dej&aacute;ndome llevar por el placer de su masaje. Incluso hab&iacute;a cerrado los ojos un rato.<\/p>\n<p>Decid&iacute; que aquello ten&iacute;a que parar. Era demasiado peligroso. Apoy&eacute; su pie en la camilla y me gir&eacute; hacia mi escritorio.<\/p>\n<p>-Patricia, tienes que irte ya. Todo esto es muy tentador, pero tengo que continuar trabajando. Si alguien se diera cuenta de esto podr&iacute;a perder todo&#8230;<\/p>\n<p>Ella empez&oacute; a levantarse de la camilla, y se acercaba hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;name Sandro. Yo solo quer&iacute;a jugar un poco. He sido mala, lo reconozco.<\/p>\n<p>Mientras hablaba, segu&iacute;a acerc&aacute;ndose a m&iacute;, y yo ya hab&iacute;a retrocedido hasta mi escritorio y no me quedaba m&aacute;s espacio de huida.<\/p>\n<p>-Quiero pedirte perd&oacute;n de la mejor forma que s&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>Patricia se puso de rodillas delante de m&iacute;, me mir&oacute; a los ojos, durante unos largos segundos, desde all&iacute; abajo, y luego acerc&oacute; su cabeza a mi pantal&oacute;n, y empez&oacute; a moverla lentamente masajeando mi pene con ella. Notaba su boca rozando, su nariz cuando pasaba, y todas las partes de su cara cuando se apretaba contra m&iacute;. Not&eacute; como abri&oacute; la boca y volv&iacute;a a moverse de abajo hacia arriba, y lentamente de arriba hacia abajo. El calor de su aliento llegaba a mi piel, traspasando la tela.<\/p>\n<p>No pude responder ni hacer nada. Me hab&iacute;a vencido con sus artima&ntilde;as. Consigui&oacute; que me olvidara de la sesi&oacute;n y de donde est&aacute;bamos. Mi cerebro hab&iacute;a dicho adi&oacute;s, y se hab&iacute;a marchado por la puerta. Ahora mandaba mi pene, y me hab&iacute;a ordenado dejarle hacer a Patricia lo que quisiera con &eacute;l.<\/p>\n<p>Sin casi darme cuenta ella hab&iacute;a ido bajando mi ropa poco a poco mientras se frotaba contra m&iacute;. Sent&iacute; como algo h&uacute;medo pasaba por la punta de mi pene, cuando con la lengua la atrajo para introduc&iacute;rsela en la boca. Mientras me miraba fijamente de nuevo, se qued&oacute; quieta apretando la boca. Mi coraz&oacute;n estaba bombeando a tope, tanto que me sent&iacute;a un poco mareado. No me pod&iacute;a creer lo que estaba sucediendo. Patricia segu&iacute;a quieta con el pene en su boca, notando como crec&iacute;a dentro de ella. Cada vez que notaba que se mov&iacute;a dentro, apretaba un poco m&aacute;s con su boca, hasta que se me puso tan duro que parec&iacute;a que iba a explotar. Solo entonces empez&oacute; a moverse lentamente hacia atr&aacute;s y hacia delante, poni&eacute;ndome todav&iacute;a m&aacute;s nervioso y excitado. Al rato empez&oacute; a moverse m&aacute;s r&aacute;pido, mientras apretaba con sus labios m&aacute;s y m&aacute;s. Instintivamente le cog&iacute; la cabeza con suavidad con mis manos, acompa&ntilde;ando su movimiento. Not&eacute; su expresi&oacute;n en sus ojos cuando lo hice, y me estaba diciendo&#8230; &iexcl;Has ca&iacute;do en mis redes!<\/p>\n<p>Patricia dej&oacute; libre su boca para hablar: -Puedo parar cuando quieras, no tienes m&aacute;s que dec&#8230; No le dej&eacute; terminar lo que quer&iacute;a decir. Le cog&iacute; la cabeza de forma brusca y le met&iacute; mi pene en la boca de nuevo, bien hasta el fondo. Pens&eacute; que igual me hab&iacute;a pasado con la fuerza, pero ella pareci&oacute; no sentirse ofendida y sigui&oacute; chupando.<\/p>\n<p>Y pas&oacute; lo que ten&iacute;a que pasar. No me hab&iacute;a percatado de que la hora de sesi&oacute;n ya hab&iacute;a pasado sobradamente. El siguiente cliente ya estaba en la sala de espera para su sesi&oacute;n, as&iacute; que Marta se acerc&oacute; a la estancia sin que yo pudiera escuchar sus pasos, llam&oacute; a la puerta, y entro sin dar tiempo a nada.<\/p>\n<p>-Sandro, tienes al siguiente espe&#8230; &iexcl;Joder! -Dijo sobresaltada, llev&aacute;ndose la mano a la boca. Se dio la vuelta apuradamente y cerr&oacute; la puerta con un buen golpe. Le escuch&eacute; decir al cliente que solo ten&iacute;a que esperar unos minutos, y ya podr&iacute;a pasar.<\/p>\n<p>Para mi sorpresa, Patricia no solo no hab&iacute;a parado de chupar, sino que ni se hab&iacute;a inmutado con la entrada de Marta. Ni cuando la vio en la sala par&oacute; por un segundo. Odio quedarme a medias, pero no pod&iacute;a hacer otra cosa que sacarme de encima a Patricia, y eso hice. Le apart&eacute;, esta vez m&aacute;s suavemente, pero con firmeza.<\/p>\n<p>-&iquest;Seguro que no quieres que termine? -dijo ella todav&iacute;a de rodillas.<\/p>\n<p>-&iexcl;No! Lev&aacute;ntate y v&iacute;stete r&aacute;pido, que tengo otros clientes que atender.<\/p>\n<p>-Siento que te quedes as&iacute;, pero terminaremos esto en otro momento, &iexcl;te lo prometo! -dijo Patricia mientras se levantaba, dejando ver sus enrojecidas rodillas, por estar tanto tiempo en la misma posici&oacute;n.<\/p>\n<p>-No habr&aacute; siguiente ocasi&oacute;n. Esto es una locura, y lo sabes.<\/p>\n<p>Patricia termin&oacute; de vestirse, sin hacer mucho caso a lo que le hab&iacute;a respondido. Cogi&oacute; sus cosas y al pasar por delante de m&iacute; me dio un beso en los labios, sin darme tiempo a reaccionar, y me dijo:<\/p>\n<p>-Nos vemos el pr&oacute;ximo d&iacute;a. Seguir&eacute; con los ejercicios de la semana pasada. Y que sepas que hoy me has dejado mojada&#8230; esto no se quedar&aacute; as&iacute;. Vendr&eacute; a que me folles, y no te podr&aacute;s negar -dijo mientras sal&iacute;a por la puerta, y sin mirar atr&aacute;s. No me dio tiempo ni para responder.<\/p>\n<p>Esper&eacute; unos instantes para recuperar las pulsaciones, que estaban a mil, y que se me bajara la erecci&oacute;n. Orden&eacute; la sala para el siguiente cliente, y sal&iacute; por la puerta para avisar a Marta. No le pude ni mirar a la cara.<\/p>\n<p>-T&uacute; y yo tenemos que hablar -dijo enfadada.<\/p>\n<p>-No hay nada que hablar. Siento lo que has visto. No volver&aacute; a pasar&#8230; borra a Patricia de la agenda. No volver&aacute; por aqu&iacute;. -dije zanjando el tema.<\/p>\n<p>-P&aacute;same al siguiente por favor.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 El negocio se hab&iacute;a estancado en los &uacute;ltimos tiempos. Si hace un par de a&ntilde;os habitualmente ten&iacute;a el d&iacute;a completo, actualmente cuando consegu&iacute;a tres o cuatro sesiones por jornada, estaba m&aacute;s que conforme. -Buenos d&iacute;as Marta -salud&eacute; a la recepcionista, a la que estaba pensando despedir. 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