{"id":23759,"date":"2020-05-18T07:25:35","date_gmt":"2020-05-18T07:25:35","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-18T07:25:35","modified_gmt":"2020-05-18T07:25:35","slug":"encuentro-furtivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/encuentro-furtivo\/","title":{"rendered":"Encuentro furtivo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23759\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hab&iacute;a estado esperando hace m&aacute;s o menos quince minutos, era el momento perfecto. El pasillo de la escuela era un desierto, o m&aacute;s bien, era eso lo que quer&iacute;a imaginar. Ese d&iacute;a estaba muy caliente y hace mucho tiempo que estaba planeando este encuentro con Roc&iacute;o. El punto de encuentro: la oficina del centro de alumnos donde formaba parte. Roc&iacute;o era una compa&ntilde;era de curso. Seg&uacute;n la opini&oacute;n de mis compa&ntilde;eros de clase, ella era fea, pero a m&iacute; no me importaba, yo la encontraba linda y su cuerpo era espectacular (espero que lo siga siendo, pues, hace mucho tiempo que no tengo contacto con ella): una tetas medianas y sim&eacute;tricas, pezones rosados, levantados, una guatita plana que era como un desierto con un color vivo, apetecible. Me encantaba recorrer ese vientre con mis besos. Pero, sin duda, lo mejor, lo que m&aacute;s me calentaba, lo que m&aacute;s me pon&iacute;a como bestia, era su culo; un c&iacute;rculo perfecto y proporcionado, marcado siempre con un pantal&oacute;n ajustado que lo aumentaba a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a m&aacute;s de la calentura, ten&iacute;a demasiadas ganas de coronar esa cacha con Roc&iacute;o, no quer&iacute;a satisfacer mi lascivia perversa con una paja. Roc&iacute;o ten&iacute;a que cumplir, por favor ten&iacute;a que hacerlo.<\/p>\n<p>Mirando hacia el patio del liceo desde la ventana de la oficina, pensaba en cosas calenturientas; me tocaba el pene, intentaba manosearme sutilmente. En palabras toscas, en esos momentos no era m&aacute;s que un adolescente con exceso de testosterona.<\/p>\n<p>En esa situaci&oacute;n, me sorprende la puerta con tres diminutos golpecitos. Sin vacilar ni un segundo, me dirig&iacute; a la puerta y la abr&iacute;. Ah&iacute; estaba ella&hellip; una sutil sonrisa me dejaba ver el espacio entre sus dientes; un detalle de Roc&iacute;o que me encantaba.<\/p>\n<p>Le di un beso y cerr&eacute; la puerta. Puse el seguro.<\/p>\n<p>-Ped&iacute; permiso para ir al ba&ntilde;o -me dijo.<\/p>\n<p>-Tenemos como media hora, cuando suene el recreo, las chiquillas llegar&aacute;n a la oficina, siempre hacemos lo mismo.<\/p>\n<p>Una de las ventajas cuando eres el secretario del centro de alumnos, es la disposici&oacute;n que tienes de los espacios, en este caso, la oficina del CGE era la guarida perfecta para actos fuera de la ley, un lugar que emanaba olor a sexo y cigarrillo; muchos y muchas lo aprovechamos, todos en ese CGE &eacute;ramos c&oacute;mplices.<\/p>\n<p>As&iacute; nos empezamos a calentar con Roc&iacute;o: nos bes&aacute;bamos apasionadamente, besaba su cuello, recorr&iacute;a sus senos con mis manos, su redondo culo. Ella, por su parte, manoseaba mi pene por encima del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ay&hellip; me ten&iacute; caliente, no sab&iacute; lo caliente que me ten&iacute; (&#8230;) -me dec&iacute;a Roc&iacute;o con una voz entorpecida por sus gemidos.<\/p>\n<p>-A m&iacute; igual, estuve a punto masturbarme aqu&iacute; mismo pensando en esto -le respond&iacute;a en el mismo tono de calentura.<\/p>\n<p>-&iquest;En serio? -riendo.<\/p>\n<p>-Sipo, mira como me ten&iacute; -haciendo referencia a mi abultada erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ay&hellip; perd&oacute;neme entonces po&#39; se&ntilde;or (&#8230;) no lo quer&iacute;a hacer sufrir.<\/p>\n<p>Mientras me dec&iacute;a esto &uacute;ltimo, Roc&iacute;o abr&iacute;a lentamente el cierre de mi pantal&oacute;n, acto seguido, escarbaba en mi b&oacute;xer para liberar mi centro de placer.<\/p>\n<p>Como ya la ten&iacute;a lo suficientemente dura, no hizo falta hacer una introducci&oacute;n; se arrodill&oacute; y comenz&oacute; a chuparla con velocidad, Roc&iacute;o era una experta en el arte del oral y ella lo sab&iacute;a, yo lo sab&iacute;a. En m&aacute;s o menos unas cuatro o cinco ocasiones, fui el afortunado de recibir unas mamadas que me dejaban extasiado.<\/p>\n<p>En esa situaci&oacute;n, baj&eacute; mi pantal&oacute;n hasta los tobillos y apoy&eacute; mi culo sobre el escritorio de la oficina, Roc&iacute;o tambi&eacute;n se acomod&oacute; a mi posici&oacute;n; pod&iacute;a ver como devoraba mi miembro ayudada con una mano, mientras que con la otra, masajeaba su vagina.<\/p>\n<p>-Ya, quiero que me la metai.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo? -le respond&iacute; torpemente, a&uacute;n alucinado por el placer de su boca<\/p>\n<p>-&iexcl;Que me la metai! -me respondi&oacute; fuerte.<\/p>\n<p>Roc&iacute;o se quit&oacute; el chaleco, arranc&oacute; su camisa y sost&eacute;n, y baj&oacute; sus pantalones. Yo tambi&eacute;n hice lo mismo. En esa oficina, siempre nos dej&aacute;bamos los pantalones entre los tobillos, donde siempre terminaban manchados discretamente por nuestros fluidos.<\/p>\n<p>Me puse el cond&oacute;n. Ah&iacute; estaba yo&hellip; frente a mis ojos el mejor culo del liceo, redondo y proporcionado; unos granitos acompa&ntilde;aban ese monumento grande y p&aacute;lido, justo como lo quer&iacute;a, justo como lo ansiaba, nuevamente, frente a m&iacute;.<\/p>\n<p>Muy r&aacute;pidamente entr&oacute; mi pene en esa vagina sin flores. Un grito de placer sali&oacute; de su boca. Se la tap&eacute; con una mano.<\/p>\n<p>Penetraba con alevos&iacute;a, me encantaba el contorno de su cintura, ya que me permit&iacute;a moverme actitud. Estaba gozando de lo mejor; las cuatro paredes de esa oficina hac&iacute;an m&aacute;s fuerte el sonido jugoso de la penetraci&oacute;n. Me sent&iacute;a superior, me comparaba con todos los dem&aacute;s en ese liceo, mientras yo me encontraba aqu&iacute;; teniendo sexo.<\/p>\n<p>-Me encanta tu pico, tu pico me encanta -Roc&iacute;o siempre me dec&iacute;a eso cuando tir&aacute;bamos, cuando me la chupaba y por chat tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>-A m&iacute; me encanta tu vagina, se siente tan rica&hellip; me aprieta tan rico -le respond&iacute;a las primeras cosas morbosas que llegaban a mi mente.<\/p>\n<p>-Ay&hellip; que rico como me la met&iacute;, sigue as&iacute;&hellip; si&hellip; &iquest;Te gusta?&#8230; &iquest;Te gusta mucho cierto? Dime&hellip; dime como te caliento porfi.<\/p>\n<p>-Si&hellip; me gusta, me gusta mucho&hellip; me calentai demasiado Roc&iacute;o&hellip; demasiado de verdad&hellip; tu vagina es muy rica, calentita, resbalosa.<\/p>\n<p>Con Roc&iacute;o &eacute;ramos unos animales pervertidos en el sexo. Eso me encantaba de ella, la confianza de comportarnos como bestias en celo a la hora de satisfacer nuestro instinto primario.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a penetrando con pasi&oacute;n, ella empujaba su cola hacia m&iacute; para aumentar la fuerza de las estocadas. Estaba en el cielo, nuevamente, los dos lo est&aacute;bamos. &ldquo;Otra cachita m&aacute;s para recordar&rdquo; pensaba fugazmente.<\/p>\n<p>Mord&iacute;a su hombro&hellip; eso la pon&iacute;a a mil. Mord&iacute;a su oreja&hellip; eso la pon&iacute;a a cien mil. Al o&iacute;do le dec&iacute;a lo mucho que me calentaba&hellip; eso la pon&iacute;a a un mill&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando los gritos de Roc&iacute;o sub&iacute;an de tono; ten&iacute;a que tapar su boca, esta vez, con mis dedos para que simulara otra cosa.<\/p>\n<p>De vez en cuando se me sal&iacute;a el pene. Inmediatamente, lo volv&iacute;a a meter. Sin embargo, en una de esas muchas estocadas fallidas, esper&eacute; un poco, y me qued&eacute; viendo su tremendo culo todo para m&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pasa (&hellip;)? -me pregunt&oacute; con una voz cansada y a la vez tierna.<\/p>\n<p>-Quiero ver -respond&iacute; a secas.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; quieres ver? Vuelve a meterla otra vez, te lo ordeno.<\/p>\n<p>Esta vez no fui complaciente. Me agach&eacute; y abr&iacute; sus nalgas para observar su hermoso y oloroso espect&aacute;culo; su vagina dilatada, rosada y llena de jugos, estaba toda para m&iacute;. Se la bes&eacute; un tiempo y a ella le gusto, introduc&iacute;a mis dedos para mantenerla como hace un momento. Roc&iacute;o mov&iacute;a su cola en c&iacute;rculos para sentir m&aacute;s placer. Mientras pasaba lengua; ella con sus manos abr&iacute;a su cola. Fue en un momento en que tom&eacute; una bocanada de aire, cuando me percat&eacute; de su agujero, que, hasta el momento, era un secreto para m&iacute;. Un hermoso anillo tambi&eacute;n rosado por dentro. Se notaba y se pod&iacute;a inferir que otros fueron privilegiados de sentir esa cosita. &iexcl;Ay! Como me encantaba su culo.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a pasar lengua; me encanta sentir el sabor de un ano femenino, siempre limpio, siempre seco; a veces, no importa.<\/p>\n<p>-Yapo&#8230; no pierdas el tiempo, te he dicho mil veces que por ah&iacute; no puedes -me dec&iacute;a Roc&iacute;o con ofuscaci&oacute;n, pero aun as&iacute; se pod&iacute;a notar su tono lascivo.<\/p>\n<p>-Ay Roc&iacute;o pero porqu&eacute; no&hellip; desde el d&iacute;a que te conoc&iacute; y vi tu tremenda colita que sue&ntilde;o por poder meterla ah&iacute;.<\/p>\n<p>-Pero si te he dicho que por ah&iacute; solo puede (&#8230;) es un pacto que hice con &eacute;l. Lo siento, no puedo.<\/p>\n<p>-Pero si no se va a enterar nunca&hellip; como nunca se va a enterar de esto. El pololeo tambi&eacute;n es una tradici&oacute;n, y mira como estamos ahora&hellip; te estoy saboreando el ano Roc&iacute;o &iquest;Qu&eacute; tan grave puede ser? Aparte, no sabes lo rico que podr&iacute;amos hacerlo.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; siempre me sales con este temita? &iquest;Acaso no te conformo con lo que hacemos? &iquest;Acaso no te caliento lo suficiente?<\/p>\n<p>-No es eso&hellip; nada que ver, solo es para experimentar cosas nuevas entre nosotros&hellip; &iquest;Para qu&eacute; te reprimes? &iquest;Para qu&eacute;? Hemos hablado mucho acerca de las normas que nos imponemos&#8230; todas, en el fondo, son absurdas&hellip; &iquest;Qu&eacute; es eso de que solo puedo tener sexo anal con mi pololo?&hellip; Por favor Roc&iacute;o.<\/p>\n<p>Roc&iacute;o no respondi&oacute;. Aprovechando la situaci&oacute;n, me acerque a su rostro y la bes&eacute; mientras acariciaba su cabello; esos hermosos chochos siempre humedecidos&hellip; humedecidos como su vagina. Ella puso una cara tierna mientras me regalaba otra sonrisa. Ahora, era consentida a mis caricias.<\/p>\n<p>Aunque nuestra relaci&oacute;n se basada en sexo casual y sin ning&uacute;n tipo de compromiso, nos d&aacute;bamos el tiempo suficiente como para ser regalones el uno con el otro. En el fondo, los dos &eacute;ramos esp&iacute;ritus sensibles, los dos escond&iacute;amos nuestra ternura con falsa frialdad sin saber el porqu&eacute;. En ese sentido, con Roc&iacute;o &eacute;ramos iguales, por eso nos encontramos y coincidimos. Casi en todo, casi.<\/p>\n<p>En ese momento pensaba que la hab&iacute;a convencido, mis lecturas acerca de la futilidad de nuestras convenciones morales parece que hab&iacute;an servido para algo. Entre besos y caricias, Roc&iacute;o hab&iacute;a notado que mi erecci&oacute;n se apagaba y comenz&oacute; a masturbarme lentamente, mientras me dec&iacute;a palabras melosas en relaci&oacute;n a m&iacute; y a mi pene. Me volv&iacute; a excitar. No tard&eacute; mucho en volver a estar a tope. Roc&iacute;o baj&oacute; y me la empez&oacute; a chupar otra vez. Cuando dej&oacute; de chup&aacute;rmela; escupi&oacute; y esparci&oacute; su saliva por mi pene rodeando casi por completo el cond&oacute;n. Se apoy&oacute; de espaldas a m&iacute; sobre el escritorio y abri&oacute; sus nalgas con las manos. Su ano se abr&iacute;a entreg&aacute;ndome toda disposici&oacute;n. Era una vista hermosa, caliente y m&oacute;rbida: lo suficiente como para calentar a una psicolog&iacute;a como la m&iacute;a. Fisiolog&iacute;a tal vez.<\/p>\n<p>-Primero, m&eacute;tela despacio. Para que me vaya adaptando a tu pico. Cuando te diga, dame duro.<\/p>\n<p>-Tranqui se&ntilde;orita (&#8230;) -a veces nos llam&aacute;bamos por nuestros apellidos -se como se hace esto. No pienses que no lo hecho antes.<\/p>\n<p>-Buena po&#39; &hellip; a veces te pon&iacute; agrandadito sin que te lo pidan -mientras me dec&iacute;a esto &uacute;ltimo, ella y yo re&iacute;amos.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a introducir lentamente mi pene No cost&oacute; demasiado. La cabeza un poco, pero un poco nada m&aacute;s. La lubricaci&oacute;n de su saliva hab&iacute;a facilitado, pero creo que no hac&iacute;a falta, pues, como dije antes; era un agujerito que exudaba experiencia.<\/p>\n<p>Cuando entr&oacute; la cabeza, met&iacute; fuertemente el resto. Roc&iacute;o solt&oacute; un grito de placer considerable. De nuevo le tape su boca con mi mano.<\/p>\n<p>-Te dije que la metierai despacito po&#39; -me dec&iacute;a en un tono calenturiento de plena cacha.<\/p>\n<p>-Lo siento&hellip; es que me vuelves loco po&#39; Roc&iacute;o, no soy capaz de controlarme en estas cosas, menos contigo.<\/p>\n<p>-Bueno&hellip; ya&hellip; sigue, sigue no m&aacute;s.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a bombear su retaguardia. El placer que sent&iacute;a era intenso. De momentos, pod&iacute;a meter casi por completo mi pene dentro de ella, ya que con sus manos abr&iacute;a sus gl&uacute;teos entreg&aacute;ndome todo el camino. Era calentito, estrecho, resbaloso; si no daba la presi&oacute;n necesaria, su ano pod&iacute;a expulsar mi pene sin problemas.<\/p>\n<p>-Dame duro&hellip; dame duro hue&oacute;n te digo.<\/p>\n<p>Roc&iacute;o dio la orden. Acat&eacute;. Ella arque&oacute; su cuerpo y apoy&oacute; su abdomen y tetas sobre el escritorio. Una lapicera y el mouse del PC cayeron a piso. No import&oacute;. Como ya no importaba el ruido de la lujuria.<\/p>\n<p>Penetraba fuerte y duro. Roc&iacute;o era una leona, yo, un obrero. Comenc&eacute; la infaltable, las nalgadas siempre son efectivas para ayudar a la mujer en el orgasmo. Roc&iacute;o respond&iacute;a con gritos de placer a cada una de ellas.<\/p>\n<p>Penetraba y penetraba. Estuve as&iacute; por lo menos dos minutos y sent&iacute; que ya no pod&iacute;a aguantar m&aacute;s. En cualquier momento iba a acabar.<\/p>\n<p>-Ay&hellip; ay&hellip; me voy a venir, me voy a venir -gritaba Roc&iacute;o.<\/p>\n<p>En ese momento, ella comenz&oacute; a mover su culo con movimientos circulares, como los que com&uacute;nmente realiza cuando tiramos, caus&aacute;ndome un peque&ntilde;o dolor que no manifest&eacute;. Fue en uno de esos movimientos en que mi pene sali&oacute; de su ano; Roc&iacute;o solt&oacute; nuevamente un grito de placer a ra&iacute;z de esto. Pude notar que el cond&oacute;n ten&iacute;a unas ligeras manchas de feca. Si se preguntan si me dio un poco de asco; todo lo contrario, me calent&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. Y no solo eso, fue ah&iacute; cuando comet&iacute; un error que ya volver&eacute; a repetir en mi vida: me quit&eacute; el cond&oacute;n sin avisar. Volv&iacute; a meter mi pene en su ano y Roc&iacute;o no not&oacute; lo que hab&iacute;a hecho. Debo reconocer eso si, que el placer de sentir mi pene descubierto dentro de ella, aument&oacute; mucho m&aacute;s. Su interior apretaba mi miembro y esa sensaci&oacute;n de roce me provocaba una excitaci&oacute;n brutal. Ya estaba a punto.<\/p>\n<p>Levante a Roc&iacute;o y volvimos a estar parados, la comodidad de la penetraci&oacute;n se complic&oacute; un poco, pero no iba a impedir mi inminente orgasmo.<\/p>\n<p>-Me voy a venir, me voy a venir Roc&iacute;o -le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ya, vente&hellip; vente rico no m&aacute;s&hellip; yo ya me vine una vez -me respond&iacute;a ella entre jadeos<\/p>\n<p>-Que rico&hellip; cosita rica&hellip; me calientas demasiado&hellip; ya&hellip; ya&hellip; me vengo&hellip; me vengo<\/p>\n<p>-Ya&hellip; ya&hellip; vente&hellip; vente&hellip; &iquest;Si?&#8230; &iquest;Si?<\/p>\n<p>Una sensaci&oacute;n avanz&oacute; por toda mi espina dorsal&#8230; era el momento de la eyaculaci&oacute;n. Roc&iacute;o acompa&ntilde;&oacute; todo mi orgasmo con gritos de satisfacci&oacute;n. Todav&iacute;a puedo sentir como mi pene palpitaba dentro de ella. Estaba en el cielo&hellip; si podemos sentir ese nivel de placer, es porque somos algo m&aacute;s que simples animales. Era perfecto, era dichoso, era satisfactorio; desde ese d&iacute;a pod&iacute;a sentirme algo m&aacute;s tranquilo por tener en mis recuerdos semejante encuentro en la furtividad de esa oficina.<\/p>\n<p>Roc&iacute;o apoy&oacute; su cabeza en mi pecho evidenciando su cansancio y su satisfacci&oacute;n. Aproveche su postura para besar su cuello y acariciar sutilmente su cuerpo, sus senos y su vagina, mientras mi pene a&uacute;n se encontraba dentro de ella, languideciendo despu&eacute;s de laboriosa actividad. Unos restos de semen cayeron al piso. Era el momento de dejar la guarida.<\/p>\n<p>-Parece que se rompi&oacute; el cond&oacute;n -me dijo ella al percatarse de que mi l&iacute;quido se deslizaba a trav&eacute;s de sus muslos.<\/p>\n<p>-No -le dije muy tranquilamente -lo que pasa es que me lo quit&eacute; para sentirte un poquito m&aacute;s natural.<\/p>\n<p>-Mira&#8230; hue&oacute;n aprovechador&hellip; -respondi&oacute; en tono de broma -no me molesta, pero para la otra av&iacute;same, mira que igual una se siente rara despu&eacute;s de que acaban por ah&iacute;.<\/p>\n<p>Roc&iacute;o me pidi&oacute; algo para limpiarse, le pas&eacute; una toalla algo sucia de un casillero. Se limpi&oacute; sus muslos, manos y ano; pudiendo escuchar los sonidos de la mucosidad. Subi&oacute; sus pantalones y me pregunt&oacute; si hab&iacute;a restos de semen en &eacute;l. Hab&iacute;a dos peque&ntilde;as manchas f&aacute;cilmente disimulables. Le di una palmada, la bes&eacute; y nos abrazamos un tiempo. En esos momentos post cacha, siempre hab&iacute;a algo de sentimiento, algo m&aacute;s que simple contenci&oacute;n sexual.<\/p>\n<p>Antes de llegar a la puerta y despedirse, Roc&iacute;o me dijo lo de siempre:<\/p>\n<p>-Me encant&oacute;&hellip; estuvo rico, muy rico &iquest;Cierto?<\/p>\n<p>-A m&iacute; tambi&eacute;n me encant&oacute;, no sabes cu&aacute;nto me encant&oacute; -la volv&iacute; a besar.<\/p>\n<p>-Me gust&oacute; que me la metieras por ah&iacute; (&hellip;), pero no te acostumbres mucho &iquest;Bueno?<\/p>\n<p>-Uff&hellip; con lo rico que estuvo, no s&eacute;.<\/p>\n<p>-Ya chao&hellip; nos vemos -me dijo esto mientras le daba golpecitos a mi pecho.<\/p>\n<p>-Nos vemos despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Roc&iacute;o parti&oacute; por el pasillo, moviendo esa cola fascinante que me calentaba. De s&uacute;bito, quise decirle algo &uacute;ltimo<\/p>\n<p>-&iexcl;Oye!<\/p>\n<p>Ella dio media vuelta, y yo, sin decir una palabra, pero con un lenguaje claro de labios le comuniqu&eacute; otra vez: &quot;me-en-can-tas.&quot; Roc&iacute;o me respondi&oacute; con una sonrisa coqueta, esa que deja ver el espacio entre sus dientes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hab&iacute;a estado esperando hace m&aacute;s o menos quince minutos, era el momento perfecto. El pasillo de la escuela era un desierto, o m&aacute;s bien, era eso lo que quer&iacute;a imaginar. Ese d&iacute;a estaba muy caliente y hace mucho tiempo que estaba planeando este encuentro con Roc&iacute;o. 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