{"id":23831,"date":"2020-05-22T00:01:00","date_gmt":"2020-05-22T00:01:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-22T00:01:00","modified_gmt":"2020-05-22T00:01:00","slug":"paula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/paula\/","title":{"rendered":"Paula"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23831\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Para ser sinceros, no me import&oacute; nada ser el tercero en discordia. En realidad, que por casualidad apareciese Ana en el restaurante, fue de lo mejor que me pod&iacute;a haber pasado esa noche. Y tras despedirme con un beso de mi mujer, le ped&iacute; a Ana que me la cuidase. Me march&eacute; del restaurante con la certeza de que terminar&iacute;an la noche en el piso de Ana poni&eacute;ndose al d&iacute;a de la nueva vida de &eacute;sta tras su divorcio.<\/p>\n<p>Apenas hab&iacute;a salido del restaurante cuando ya ten&iacute;a las llaves del coche en las manos y apresuraba el paso para llegar cuanto antes a casa.<\/p>\n<p>Unos d&iacute;as antes, mi mujer me hab&iacute;a comentado que Mar&iacute;a, la chica que habitualmente cuida de nuestros hijos, hab&iacute;a ca&iacute;do enferma y que no podr&iacute;a hacerse cargo de ellos el viernes por la noche. Tal d&iacute;a hab&iacute;a sido el elegido para salir a cenar los dos solos despu&eacute;s de un mes a tope de trabajo. Cualquiera que tenga hijos peque&ntilde;os, sabr&aacute; de la importancia de encontrar un momento para estar en pareja sin tener que estar pendiente en todo momento de la descendencia y m&aacute;s cuando son peque&ntilde;os, cinco y tres a&ntilde;os, como es en nuestro caso.<\/p>\n<p>Durante el d&iacute;a siguiente, no dejamos de buscar a alguien de confianza para que cuidase de ellos, pero la suerte nos estaba siendo esquiva y nos estaba resultando imposible.<\/p>\n<p>En el trabajo pregunt&eacute; a mis compa&ntilde;eros si conoc&iacute;an a alguien y finalmente, la soluci&oacute;n se plant&oacute; frente a m&iacute;, en el momento en el que decid&iacute; resignarme a anular la cena con mi esposa.<\/p>\n<p>-Veo que no encuentras a nadie. -me dijo Paula sent&aacute;ndose a mi lado.- Si quieres, estar&iacute;a encantada de cuidar a tus hijos. As&iacute; los conozco personalmente despu&eacute;s de todo lo que me has hablado de ellos.<\/p>\n<p>-&iquest;Har&iacute;as eso por mi? -pregunt&eacute; sintiendo a&uacute;n m&aacute;s admiraci&oacute;n por ella de la que ya sent&iacute;a, sobre todo teniendo en cuenta el motivo de mi necesidad.<\/p>\n<p>-Por supuesto, Jon. Sabes que har&iacute;a cualquier cosa por ti.<\/p>\n<p>-Gracias, Paula. -le dije levant&aacute;ndome y d&aacute;ndole un abrazo seguido de un beso en la mejilla. Un beso que, inconscientemente, no s&eacute; si por mi culpa o por la de ella, termin&oacute; rozando la comisura de sus labios.<\/p>\n<p>-No tienes, porque darlas. -contest&oacute; esbozando una sonrisa y mir&aacute;ndome fijamente a los ojos.- Har&iacute;a cualquier cosa por ti.<\/p>\n<p>Vi como volv&iacute;a a su puesto de trabajo incapaz de separar la vista de su culo, deleit&aacute;ndome del dulce movimiento de sus caderas. Tomando el m&oacute;vil, le mand&eacute; un mensaje a mi mujer haci&eacute;ndola saber que se manten&iacute;a la cena ya que hab&iacute;a encontrado qui&eacute;n cuidase de nuestros hijos.<\/p>\n<p>Paula, qu&eacute; decir de Paula&hellip; &iquest;Hab&eacute;is tenido la suerte de conocer a alguien con qui&eacute;n pod&eacute;is ser vosotros mismos al 100%? &iquest;Con qui&eacute;n no necesit&aacute;is usar ning&uacute;n tipo de m&aacute;scara y te puedes mostrar ante ella, o &eacute;l, tal y como sois en realidad? &iquest;Sin temor a ser juzgado? &iquest;Sin temor a nada?<\/p>\n<p>Esa persona, para m&iacute;, era Paula.<\/p>\n<p>Nos conocimos hace apenas dos a&ntilde;os cuando vino a hacer las pr&aacute;cticas de la universidad a la empresa donde trabajo. Aun siendo tan joven, por aquel entonces ella contaba con apenas 21 a&ntilde;os, sent&iacute; que era una persona especial que merec&iacute;a la pena conocer realmente. Por su forma de ser, me sent&iacute;a muy c&oacute;modo con ella a pesar de la diferencia de edad, casi el doble, y poco a poco forjamos una gran amistad.<\/p>\n<p>Una vez terminadas las pr&aacute;cticas, apenas supimos el uno del otro hasta un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s, momento en el que qued&oacute; una vacante en la empresa. Estando su nombre el primero de la lista de futuros candidatos, no tardaron en llamarla ofreci&eacute;ndole el puesto de trabajo.<\/p>\n<p>El azar se ali&oacute; conmigo y para que se pusiese al d&iacute;a con el trabajo y cogiese experiencia, nos pusieron a trabajar codo con codo durante dos meses.<\/p>\n<p>Dos meses que nos supieron a poco. Lo digo en plural, porque creamos tanta complicidad entre nosotros, que no era raro el d&iacute;a que no termin&aacute;bamos tomando algo despu&eacute;s de trabajar poni&eacute;ndonos al d&iacute;a sobre nuestras respectivas vidas fuera del mundo laboral y nos inund&aacute;bamos a mensajes sin importarnos el momento del d&iacute;a.<\/p>\n<p>Como os he dicho, entre nosotros &eacute;ramos sinceros al 100% y un d&iacute;a, en un arrebato de sinceridad, o queriendo gritar al mundo lo que tanto tiempo hab&iacute;a permanecido en silencio, le habl&eacute; de mi &quot;otro yo&quot;. Paula, lejos de asustarse, juzgarme o mirarme con otros ojos, como tanto me tem&iacute;a, simplemente se qued&oacute; mir&aacute;ndome y me pidi&oacute; que le contase m&aacute;s sobre mi &quot;otro yo&quot;.<\/p>\n<p>Mi otro yo, mi pasado, lo que siempre hab&iacute;a escondido de mi, incluso a mi mujer, era que fui, soy y ser&eacute; DOM, es decir, que pertenec&iacute;a al mundo del BDSM. Le expliqu&eacute; que el BDSM es un &quot;mundo&quot; muy extenso, donde caben un sinf&iacute;n de variantes, y que personalmente disfrutaba encontrando los l&iacute;mites de mis Sumisas, disfrutando ambos del camino hacia el conocimiento personal.<\/p>\n<p>Le cont&eacute; que desde que empec&eacute; a salir con mi mujer, decid&iacute; cambiar, un poco al menos, y que desde entonces, &uacute;nicamente ejerc&iacute;a como Amo virtual y de c&oacute;mo libero mi mente escribiendo relatos er&oacute;ticos.<\/p>\n<p>Viendo su cara de sorpresa ante esta &uacute;ltima afirmaci&oacute;n, le explique un poco m&aacute;s sobre m&iacute; y le habl&eacute; de CHROM, antes CORN, mucho antes&hellip; da igual c&oacute;mo me hiciese llamar mucho antes. Finalmente, para que se hiciese una mejor idea de lo que le estaba hablando, le mostr&eacute; todos los relatos que hab&iacute;a publicado anteriormente en esta misma p&aacute;gina.<\/p>\n<p>Para cuando quise darme cuenta, esa complicidad, esa libertad de ser yo mismo, el no necesitar &quot;esconderme&quot; provoc&oacute; que mis sentimientos hacia ella cambiasen y termin&eacute; enamor&aacute;ndome perdidamente de ella.<\/p>\n<p>Nos hab&iacute;amos prometido que nunca, jam&aacute;s, nos mentir&iacute;amos y que siempre nos dir&iacute;amos todo sin miedo a ser juzgados por el otro, as&iacute; que un d&iacute;a, mientras tom&aacute;bamos un caf&eacute; despu&eacute;s del trabajo, me sincer&eacute; y le cont&eacute; lo que sent&iacute;a por ella. Paula, comenz&oacute; a sonre&iacute;r al o&iacute;r mi confesi&oacute;n y acerc&aacute;ndose a mi o&iacute;do me susurr&oacute; que ella sent&iacute;a lo mismo por mi.<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a, se puede decir que todo cambi&oacute;, aunque segu&iacute;amos con nuestras respectivas parejas, sab&iacute;amos lo que sent&iacute;amos el uno por el otro y sin hablar, nos dec&iacute;amos todo con mil miradas, con mil gestos. Busc&aacute;bamos cualquier excusa para estar cerca del otro, para rozarnos, cualquier oportunidad a solas para besarnos, pero&hellip; nada m&aacute;s. Habl&aacute;bamos de los &quot;Quien sabe&hellip;&quot;, so&ntilde;&aacute;bamos con los &quot;Quiz&aacute;s&#8230;&quot;, termin&aacute;bamos las frases con un &quot;&hellip;a&uacute;n&quot; pero no nos atrev&iacute;amos, por decirlo de alguna manera, a dar el siguiente paso.<\/p>\n<p>Pero&hellip; para todo hay una primera vez.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s aparcar el coche en el garaje, sub&iacute; las escaleras de dos en dos, deseando vislumbrar por fin la puerta de casa. Tratando de tranquilizarme, respir&eacute; profundamente un par de veces y con el m&aacute;ximo sigilo posible, pues no quer&iacute;a despertar a mis hijos, abr&iacute; la puerta de casa y entr&eacute; en ella buscando a Paula.<\/p>\n<p>La casa estaba en silencio, lo que significaba que mis hijos estaban dormidos y la luz que sal&iacute;a desde la cocina me indic&oacute; cual ser&iacute;a el rumbo que tomar&iacute;an mis pasos.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; a la puerta de la cocina vi a Paula de espaldas, metiendo la loza en el lavavajillas. Llevaba puestas &uacute;nicamente unas braguitas negras y un top blanco sin sujetador que marcaba sus formas. Sin duda, no esperaba que lleg&aacute;semos pronto y al estar los ni&ntilde;os dormidos, hab&iacute;a decidido ponerse c&oacute;moda. Nada m&aacute;s verla, tanto mi coraz&oacute;n como mi polla, reaccionaron al momento.<\/p>\n<p>Cuando se agach&oacute; a colocar uno de los platos en el lavavajillas, me acerqu&eacute; a ella y me pegu&eacute; a su culo agarr&aacute;ndola por la cintura.<\/p>\n<p>-Ahora CORN te hubiese arrancado las bragas. -susurr&eacute; en su o&iacute;do cuando se incorpor&oacute; asustada.- CHROM te hubiese pedido que te las quitases y se las dieses. -dije haciendo que se girase para mirarla a los ojos.- pero para ti&hellip; soy simplemente Yo. -termin&eacute; diciendo tom&aacute;ndola con una mano del cuello y con la otra a&uacute;n en su cintura para empotrarla fuertemente contra la pared de la cocina y devorar con ansia sus labios.<\/p>\n<p>Mientras continu&aacute;bamos bes&aacute;ndonos, la alc&eacute; y sus piernas rodearon mi cintura. Nuestras lenguas luchaban por vencer en la batalla del deseo. Mord&iacute;a mi labio mientras sus manos se enredaban en mi cabello. Mis manos acariciaban su culo. Tras forzarme a separar una de mis manos de tal maravilloso trasero, esta ascendi&oacute; hasta uno de sus pechos, buscando su pez&oacute;n para tomarlo entre mis dedos y pellizcarlo levemente.<\/p>\n<p>-Vamos a la cama. -me dijo mir&aacute;ndome a los ojos una vez que nuestros labios se separaron.<\/p>\n<p>Cuando la dej&eacute; en el suelo, me tom&oacute; de la mano y me hizo seguirla hasta el dormitorio principal.<\/p>\n<p>-Si para m&iacute;, eres simplemente T&Uacute;&#8230; -me dijo con un susurro una vez termin&oacute; de desnudarme.- para ti&#8230; lo ser&eacute; TODO. -me empuj&oacute; sobre la cama haciendo que terminase sentado en ella.<\/p>\n<p>Nunca en mi vida hac&iacute;a disfrutado tanto de un striptease de tan poca ropa. Su forma de mirarme, de moverse, de morderse el labio inferior mientras se despojaba de las dos &uacute;nicas prendas que cubr&iacute;an su cuerpo, hicieron que estuviese a punto de saltar sobre ella.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; sin prisa alguna buscando que el deseo me poseyese y cuando trat&eacute; de asirla por las caderas para acercarla a m&iacute;, retrocedi&oacute; lo justo para que mis manos no lograsen su objetivo.<\/p>\n<p>-No s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; la pr&oacute;xima vez, -dijo una vez retir&eacute; mis manos.- pero hoy, mando yo. -concluy&oacute; d&aacute;ndome un peque&ntilde;o empuj&oacute;n en el pecho para que me tumbase en la cama.<\/p>\n<p>Lentamente, haci&eacute;ndose desear, ascendi&oacute; por mi cuerpo hasta llegar a mi boca y nuevamente, me bes&oacute;. Sent&iacute;a mi polla rozando la entrada de su co&ntilde;o y mis caderas me ped&iacute;an alzarse para introducirme en ella. Mi polla gritaba por penetrarla y el suave movimiento de sus caderas con el que acariciaba la punta de mi polla con la entrada de su co&ntilde;o, pusieron a prueba mi autocontrol.<\/p>\n<p>Cuando dej&oacute; de besarme, comenz&oacute; a descender besando mi cuello al tiempo que sent&iacute;a como mi polla ascend&iacute;a por su cuerpo acariciando su monte de Venus. Continu&oacute; besando mi pecho mientras mi polla rozaba el piercing que adornaba su ombligo. Jug&oacute; con su lengua en mi ombligo y mi polla se perdi&oacute; en el valle de sus pechos. Finalmente, termin&oacute; arrodillada entre mis piernas, y tomando mi polla entre sus manos, hizo que conociese la calidez de su boca.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; lami&eacute;ndome el glande con su lengua, para despu&eacute;s, poco a poco, comenzar a introduc&iacute;rsela en la boca. Sent&iacute;a como iba absorbi&eacute;ndola mil&iacute;metro a mil&iacute;metro, haci&eacute;ndome disfrutar como nunca. Cuando ya no pudo alojar m&aacute;s carne dentro de su cavidad bucal, comenz&oacute; una perfecta mamada. Su boca recorr&iacute;a mi polla una y otra vez. Sus manos, apoyadas en mis muslos, le serv&iacute;an de apoyo para evitar que tratase de profundizar m&aacute;s de la cuenta dentro de ella.<\/p>\n<p>Sac&aacute;ndose mi falo de la boca, comenz&oacute; a lamerlo, recorri&eacute;ndolo desde la base hasta la punta con su lengua, para despu&eacute;s, clav&aacute;rsela de nuevo hasta el fondo de su garganta.<\/p>\n<p>Paula me conoc&iacute;a bien, demasiado bien y cuando sinti&oacute; que mis m&uacute;sculos se tensaban, se sac&oacute; la polla de la boca, dej&aacute;ndome a las puertas del orgasmo, como tantas veces le hab&iacute;a comentado que me gustaba hacer a mis sumisas para que luego gozasen de un orgasmo a&uacute;n mayor.<\/p>\n<p>Rept&oacute; sobre m&iacute; y poniendo sus piernas a ambos lados de mi cabeza, dej&oacute; su lampi&ntilde;o co&ntilde;o al alcance de mi boca.<\/p>\n<p>No perd&iacute; el tiempo, pues anhelaba conocer su sabor y mi lengua se lanz&oacute; sobre los h&uacute;medos pliegues de su co&ntilde;o. Los recorr&iacute; varias veces, introduciendo a veces la punta de mi lengua en su co&ntilde;o, para finalmente, centrarme en su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Abrac&eacute; sus muslos para acercarla m&aacute;s a m&iacute; y evitar que se separase y comenc&eacute; a jugar con &eacute;l. Lo lam&iacute;a, lo acariciaba con la punta de mi lengua al tiempo que ejerc&iacute;a presi&oacute;n sobre &eacute;l. Mi ap&eacute;ndice comenz&oacute; a moverse a gran velocidad haciendo que sus caderas se moviesen al ritmo de las sensaciones que se irradiaban a lo largo de todo su cuerpo partiendo desde su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Ambos fuimos conscientes de que su orgasmo estaba a punto de estallar y cuando trat&oacute; de separarse, vali&eacute;ndome de mi superioridad f&iacute;sica, imped&iacute; que alejase su co&ntilde;o de mi boca, aferr&aacute;ndome m&aacute;s fuerte a&uacute;n a sus muslos, aumentando el movimiento de mi lengua sobre su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Afloj&eacute; la presi&oacute;n de mi abrazo sobre sus muslos buscando que tratase de apartarse y cuando logr&oacute; separarse de m&iacute;, tir&eacute; de sus caderas hac&iacute;a abajo para terminar clav&aacute;ndole toda mi polla en su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Apoy&oacute; las manos a ambos lados de mi cabeza y comenz&oacute; a mover las caderas cabalgando mi m&aacute;stil. Mov&iacute;a su cuerpo arriba y abajo sintiendo como mi instrumento la llenaba. Mis manos tiraban de sus caderas buscando llegar m&aacute;s dentro de ella a&uacute;n si cabe. Imprim&iacute;a movimientos circulares a sus caderas mientras sus manos aferraban sus pechos y los apretaba.<\/p>\n<p>Los jadeos escapaban de su boca, nuestros gemidos llenaban la habitaci&oacute;n cuando comenz&oacute; de nuevo a correrse. En ese momento, aprovechando que estaba en pleno cl&iacute;max, me revolv&iacute; bajo ella y saliendo de entre sus piernas, la tumb&eacute; en la cama, y de un solo movimiento, clav&eacute; mi polla en ella y comenc&eacute; a follarla salvajemente.<\/p>\n<p>Mis caderas se mov&iacute;an como locas. Mi polla escarbaba en su interior arranc&aacute;ndola gritos de placer que sin duda, dar&iacute;an que hablar a mis vecinos al d&iacute;a siguiente. Paula encadenaba un orgasmo tras otros mientras su u&ntilde;as marcaban mi espalda. Tom&aacute;ndola por la caderas y alz&aacute;ndola, dej&eacute; que la pasi&oacute;n se apoderase de mi y dej&eacute; que mi orgasmo se liberase dentro de ella.<\/p>\n<p>Me dej&eacute; caer a un lado y durante unos minutos permanecimos en silencio. En ese momento fui consciente de que mis hijos estaban durmiendo a unos cuantos metros de nosotros pero en el momento que Paula clav&oacute; nuevamente su mirada en mi, sus ojos verdes me hicieron olvidar todo y nuevamente, dese&eacute; perderme en ellos por siempre.<\/p>\n<p>Sus labios se pegaron a los m&iacute;os y volvimos a besarnos con pasi&oacute;n. Durante unos minutos, el mundo dej&oacute; de girar y solo exist&iacute;amos ella y yo.<\/p>\n<p>Mis labios comenzaron a echarla de menos justo en el momento en el que se separaron de los suyos pero la sonrisa que apareci&oacute; en su cara me indic&oacute; que tal sacrificio merecer&iacute;a la pena.<\/p>\n<p>Gateando sobre la cama, se coloc&oacute; a cuatro patas dejando las rodillas en el borde del colch&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;No piensas marcarme como a una de tus Zorritas? -me pregunt&oacute; apoyando la mejilla en la cama.- No s&eacute; a qu&eacute; esperas. -dijo separ&aacute;ndose las nalgas con las manos ofreci&eacute;ndome su culo.<\/p>\n<p>Mi polla reaccion&oacute; al momento y &eacute;sta vez fui yo quien se hizo de rogar.<\/p>\n<p>Abriendo el caj&oacute;n de la mesita tom&eacute; un bote de lubricante y rode&eacute; la cama coloc&aacute;ndome detr&aacute;s de ella. Fui incapaz de contenerme ante la visi&oacute;n de su culo, presto a ser m&iacute;o, y antes de arrodillarme entre sus piernas, le propin&eacute; un peque&ntilde;o azote en su nalga izquierda. Un azote prometido que pensaba que nunca ser&iacute;a dado.<\/p>\n<p>Dej&eacute; caer un poco de lubricante unos cent&iacute;metros m&aacute;s arriba de su orificio y esper&eacute; a que resbalase lentamente cubriendo su ano. Lo esparc&iacute; con mi lengua, masajeando con ella los pliegues de su culo. De vez en cuando introduc&iacute;a levemente la punta de mi lengua en &eacute;l. Mi lengua fue sustituida por uno de mis dedos mientras con la otra mano comenzaba a estimularla suavemente el bot&oacute;n que coronaba su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Sin prisa, comenc&eacute; a dilatarle el culo, prepar&aacute;ndolo para acoger mi polla. Cada vez que introduc&iacute;a un poco m&aacute;s el dedo dentro de su culo, aumentaba levemente tanto la presi&oacute;n como la velocidad con la que acariciaba su cl&iacute;toris. Poco a poco fueron dos los dedos que se alojaban dentro de ella y, cuando llevaba un rato con el tercero dentro de ella, me retir&eacute; para embadurnar mi polla con el lubricante.<\/p>\n<p>-Despacio, por favor. -la o&iacute; decir cuando apoy&eacute; el glande en la entrada de su culo.<\/p>\n<p>Deseando que lo gozase tanto como yo, comenc&eacute; a penetrarla despacio, sin prisa, ejerciendo la fuerza justa para que poco a poco su culo terminase abrazando la totalidad de mi polla.<\/p>\n<p>Finalmente, mi polla no logr&oacute; avanzar indic&aacute;ndome que se hallaba en su totalidad dentro de ella. Sus esf&iacute;nteres se contrajeron abraz&aacute;ndola y disfrut&eacute; de la deliciosa presi&oacute;n que ejerc&iacute;an sobre ella.<\/p>\n<p>Me retir&eacute; lentamente, aprovechando para dejar caer nuevamente un poco de lubricante encima de su culo, que resbalaba sobre el tronco de mi polla para facilitarme el movimiento.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a moverme despacio, y cuando ella misma empez&oacute; a mover las caderas para clavarse la polla hasta el fondo de sus entra&ntilde;as, la tom&eacute; de la cintura y aument&eacute; la velocidad gradualmente. Me mantuve pendiente de sus gestos para no hacerla da&ntilde;o y termin&eacute; poseyendo su culo como tantas veces hab&iacute;a imaginado en mis sue&ntilde;os.<\/p>\n<p>Ella comenz&oacute; a masturbarse con una mano en su co&ntilde;o y cuando le indiqu&eacute; que iba a correrme, empuj&oacute; con fuerza hacia atr&aacute;s para que derramase mi semen en lo m&aacute;s profundo de sus entra&ntilde;as. Mi corrida sali&oacute; disparada dentro de ella. Sinti&oacute; como sus entra&ntilde;as se llenaban de m&iacute; y presion&oacute; a&uacute;n m&aacute;s buscando que hasta la &uacute;ltima gota de mi simiente terminase dentro de ella.<\/p>\n<p>Exhausto, me dej&eacute; caer sobre ella y, sin sacar mi polla de su interior, comenc&eacute; a besar su cuello. Cuando gir&oacute; la cabeza, de nuevo nuestros labios se fundieron en uno.<\/p>\n<p>Descansamos unos minutos abrazados el uno al otro. Sin pensar en nada, &uacute;nicamente disfrutando de nosotros ni tener en cuenta al mundo.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, cuando mi mujer volvi&oacute; a casa despu&eacute;s de pasar la noche en vela hablando con Ana, los cr&iacute;os no dejaron de hablar de Paula. De lo mucho que hab&iacute;an jugado con ella y de lo buena que era con ellos. Viendo que estaban tan contentos me pregunt&oacute; a ver que me parec&iacute;a si cont&aacute;bamos con ella para futuras ocasiones. Por dentro deseaba que as&iacute; fuera y tratando de parecer indiferente, le coment&eacute; que por m&iacute; no hab&iacute;a problema alguno con ello pero que tendr&iacute;amos que tener en cuenta que Paula no se dedicaba a cuidar ni&ntilde;os y probablemente no estar&iacute;a disponible siempre que la necesitaremos porque &eacute;sta vez lo hab&iacute;a hecho para hacerme el favor.<\/p>\n<p>Tras hablar con Paula, mi mujer, sin ser consciente de ello, le abri&oacute; las puertas de nuestra casa y a partir de entonces se convirti&oacute;, por decirlo de alguna manera en nuestra &quot;ni&ntilde;era oficial&quot; y m&aacute;s de una vez se hizo cargo de nuestros hijos&hellip; y no s&oacute;lo de ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Para ser sinceros, no me import&oacute; nada ser el tercero en discordia. En realidad, que por casualidad apareciese Ana en el restaurante, fue de lo mejor que me pod&iacute;a haber pasado esa noche. Y tras despedirme con un beso de mi mujer, le ped&iacute; a Ana que me la cuidase. Me march&eacute; del restaurante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13083,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-23831","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13083"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23831"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23831\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}