{"id":23908,"date":"2020-05-25T22:00:00","date_gmt":"2020-05-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-25T22:00:00","modified_gmt":"2020-05-25T22:00:00","slug":"la-bella-y-la-bestia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-bella-y-la-bestia\/","title":{"rendered":"La bella y la bestia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23908\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando Mario vio venir a Alfredo caminando a su encuentro, en el bar que se citaron, pens&oacute; que era tiempo perdido. Anteojos gruesos, semicalvo, un tanto encorvado en sus 1.90 de altura, debajo de su camisa remangada y con tres botones desabrochada por el calor reinante, mucho vello, todo lo que hac&iacute;a un combo poco recomendable como para sugerirle a Teresa un encuentro con aquel tipo. Charlaron de generalidades, Alfredo pregunt&oacute; lo habitual y cuando terminaron el caf&eacute; le dijo a Mario: &quot;Yo te aseguro algo, grab&aacute;telo: si tengo la oportunidad de conocerla, no se va a arrepentir&#8230;&quot;. Sonriente, el marido de Teresa se dirigi&oacute; al coche que estaba estacionado enfrente, confirmando que hab&iacute;a perdido su tiempo.<\/p>\n<p>El viernes de esa misma semana, la pareja hab&iacute;a arreglado con un matrimonio que hab&iacute;an conocido y compartido un caf&eacute; de presentaci&oacute;n, para salir por primera vez en plan de intercambio; ella era una morocha que ten&iacute;a excelente figura y &eacute;l muy buena presencia. A&uacute;n bastante novatos en el tema, esa primera vez con una pareja los ten&iacute;a muy acelerados, excitados, llenos de curiosidad, en s&iacute;ntesis, con toda la adrenalina, contando las horas que faltaban para el encuentro que hab&iacute;a sido arreglado para las nueve de la noche. Cuando ya estaban bajando a la cochera del edificio donde viv&iacute;an, son&oacute; el celular de Mario y la cita qued&oacute; cancelada &quot;por problemas de &uacute;ltimo momento&quot; del matrimonio en cuesti&oacute;n.<\/p>\n<p>No es f&aacute;cil entender para quienes no hayan vivido nada de esto, la sensaci&oacute;n que embarga a los defraudados en esa situaci&oacute;n. Decepci&oacute;n, desilusi&oacute;n, bronca y la inmediata pregunta &iquest;y ahora qu&eacute; hacemos?<\/p>\n<p>&quot;Mir&aacute;, no s&eacute; qu&eacute; te parece, pero el otro d&iacute;a conoc&iacute; a un tipo que vive solo en el centro, que quiere salir con nosotros como tercero, lo puedo llamar&quot;, dijo Mario, mirando de reojo para ver la reacci&oacute;n de su esposa.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Y yo qu&eacute; s&eacute;, y c&oacute;mo es?&quot; fue la respuesta.<\/p>\n<p>&quot;No es ning&uacute;n gal&aacute;n, pero creo que tiene una mentalidad bastante abierta, se tiene mucha fe por lo que vi. En caso que est&eacute; disponible, podemos ir y ver qu&eacute; pasa para no perder la noche. Si no te sent&iacute;s a gusto, nos vamos y listo&quot;.<\/p>\n<p>Alfredo estaba en su apartamento y respondi&oacute;: &quot;Qu&eacute; buena noticia, los espero, claro que s&iacute;, solamente dame un rato para ba&ntilde;arme y arreglar un poco el despelote que tengo ac&aacute;, pero dale, vengan, los espero en una hora y algo.<\/p>\n<p>Cuando Alfredo abri&oacute; la puerta, Mario tuvo los dos panoramas opuestos ante sus ojos, la cara de gusto del anfitri&oacute;n al ver a la rubia, su minifalda, las hermosas piernas que emerg&iacute;an de una sandalias muy elegantes con taco bien alto y fino, la chaqueta del conjunto con generoso escote, dejaba ver el nacimiento de los tentadores melones que le hac&iacute;an agua la boca a Alfredo. Por el otro lado, la cara de Teresa era una especie de mensaje del tipo &quot;&iquest;a qu&eacute; vine aqu&iacute;?&quot;.<\/p>\n<p>Pasaron, y lo primero que vieron fue la combinaci&oacute;n de altoparlantes e instrumentos que le hicieron recordar a Mario que Alfredo le hab&iacute;a dicho que adem&aacute;s de mec&aacute;nico, era m&uacute;sico, rara combinaci&oacute;n. Se ubicaron alrededor de una mesa rectangular para compartir algunas bebidas y la charla correspondiente. Pasaba el rato y no hab&iacute;a mucho avance, los temas iban pasando sin nada que ver con el que les hab&iacute;a convocado, hasta que Mario premeditadamente, antes de la retirada que ve&iacute;a inevitable, se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o. Demor&oacute; unos minutos m&aacute;s de lo normal y cuando sali&oacute;, los vio bailando, muy abrazados a un lado de la mesa, comi&eacute;ndose la boca.<\/p>\n<p>Sabedor que a Teresa cuando le ponen una mano encima se le encienden los motores, en ese instante supo que habr&iacute;a novedades, solamente faltaba conocer el desarrollo y el resultado, pero seguramente habr&iacute;a acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Alfredo tom&oacute; de la mano a Teresa y juntos, caminaron hacia un rinc&oacute;n del apartamento donde hab&iacute;a un juego de living entre los bafles y algunos artefactos de iluminaci&oacute;n. El ambiente estaba distendido, con m&uacute;sica suave de fondo, media luz y se sentaron en un sof&aacute; donde siguieron adelante lo que hab&iacute;an comenzando mientras Mario se sentaba de frente a ellos, bebiendo su whisky. Las prendas de su mujer fueron cayendo al piso hasta que desnuda, qued&oacute; parada con Alfredo a su frente, ya sin camisa, con el pantal&oacute;n desabrochado, cayendo tambi&eacute;n al suelo y Mario detr&aacute;s de &eacute;l ya desnudo, bes&aacute;ndole la nuca y punte&aacute;ndola con su verga entre las nalgas.<\/p>\n<p>Alfredo: &iquest;Se&ntilde;ora, ser&iacute;a usted tan amable de flexionar sus rodillas y abrir la boca as&iacute; le meto mi pija para que me la chupe?<\/p>\n<p>Teresa: Siii, si, claro, ahhh! que rico!!<\/p>\n<p>Pasaron al dormitorio donde hab&iacute;a una cama grande y mientras Mario se recostaba y su mujer se estiraba para besarlo en la boca, dejaba su culo en pompa mientras Alfredo terminaba de sacarse la ropa y agregaba dos caracter&iacute;sticas muy personales a su figura: vello abundante en todo el cuerpo, especialmente en pecho y espalda y una verga gruesa y larga que reci&eacute;n comenzaba a erguirse. Teresa fue bajando por el pecho de su marido hasta llegar con su boca a la verga y comenzar a mamar.<\/p>\n<p>Alfredo sin lentes, meti&oacute; la cabeza entre las nalgas de Teresa y comenz&oacute; un festival de lengua entre su concha y el ano que la fue enloqueciendo de a poco, dando comienzo a una serie de orgasmos sin soluci&oacute;n de continuidad, hasta que Alfredo ya con la verga dura, se puso un cond&oacute;n.<\/p>\n<p>Alfredo: Putita, te voy a coger toda la noche, le dije a tu marido que no te ibas a arrepentir de venir y soy un tipo de palabra. Dame esa conchita divina que ten&eacute;s que te la voy a llenar de carne, &iquest;quer&eacute;s que te coja mi amor?, &iquest;Quer&eacute;s que te la d&eacute; bien por adelante y despu&eacute;s te coja bien cogida por el culo para que vea tu esposo lo puta que sos?<\/p>\n<p>Teresa dej&oacute; por un instante de chupar a Mario y respondi&oacute;: &quot;me est&aacute;s enloqueciendo, me encanta tu pija, haceme lo que quieras, estoy caliente como nunca estuve!&quot;<\/p>\n<p>Alfredo entr&oacute; suavemente en Teresa y cuando estuvo totalmente en su interior empez&oacute; de a poco a acelerar el vaiv&eacute;n para hacerla delirar, retirando su verga de adelante para entrar por el ano de la mujer en un crescendo que los envolvi&oacute; a los tres, al punto que en determinado momento, Teresa mordi&oacute; apenas la pija a su esposo, lo que provoc&oacute;, enseguida de la sorpresa, la carcajada de ambos. Mario acab&oacute; en las tetas de la rubia mientras Alfredo lleg&oacute; a su primer polvo, enterrando entera la verga en el culo de Teresa.<\/p>\n<p>Luego de un &quot;recreo&quot;, ida a higienizarse de cada uno, reponer energ&iacute;as con unos snacks y bebida, Mario se dispuso a observar en primera fila el espect&aacute;culo que sobrevino al &quot;primer tiempo&quot;. Alfredo cumpliendo con su vaticinio, estuvo m&aacute;s de una hora, con la pija como un hierro, d&aacute;ndole a Teresa por todos lados, comi&eacute;ndole a besos literalmente las tetas, cogi&eacute;ndola en todas las posiciones en la cama y fuera de ella, hasta llevarla a la mesa del inicio de la noche, haciendo que &uacute;nicamente con sus sandalias puestas, apoyase sus manos inclinada para cogerla un buen rato en esa posici&oacute;n otra vez por el culo, provocando en Teresa reacciones que jam&aacute;s hab&iacute;a experimentado, las que exteriorizaba pidiendo m&aacute;s, gimiendo, gritando, prometiendo, enloqueciendo.<\/p>\n<p>Teresa: Ahh! qu&eacute; divino! dameee, siiii, cogeme Alfredo, nunca me hab&iacute;an hecho calentar tanto! te lo juro, qu&eacute; divinooo!<\/p>\n<p>Alfredo: Papito te va a coger todo lo que quieras mi amor!, &iquest;tu marido te va a dejar venir m&aacute;s veces para que te siga cogiendo?<\/p>\n<p>Teresa: (mirando a su esposo) Mi vida, &iquest;puedo venir sola para que me coja Alfredo? Me enloqueci&oacute;! &iexcl;quiero que me d&eacute; mucha pija!, &iquest;no te enoj&aacute;s?<\/p>\n<p>Mario: No mi vida, no me enojo, yo quiero que disfrutes vos. Pod&eacute;s venir siempre que quieras y &eacute;l puede ir a casa cuando quieran, de vez en cuando quiero seguir viendo, disfrutemos todos &iquest;s&iacute;?<\/p>\n<p>Durante varios meses, Teresa se produc&iacute;a como para ir a una fiesta (bueno, iba a una fiesta) un par de veces por semana. Se met&iacute;a a la ba&ntilde;era con sales arom&aacute;ticas, iba a la peluquer&iacute;a, ven&iacute;a maquillada, se vest&iacute;a de modo bien provocativo, tanto que no se animaba a ir sola, le ped&iacute;a a Mario que la llevase hasta la puerta de la casa de Alfredo y lo llamaba al terminar para que la fuese a buscar. Iba como una reina, volv&iacute;a destruida, como si le hubiese pasado un tren por encima.<\/p>\n<p>Mario: Mi vida &iexcl;qu&eacute; facha! &iquest;Te sent&iacute;s bien?<\/p>\n<p>Teresa: S&iacute; mi amor, estoy bien, bien cogida, reventada, me coge en la cama, en el ba&ntilde;o, encima de los bafles de sonido, es impresionante, &iexcl;me encanta! &iexcl;Y estoy caliente!, cuando lleguemos a casa cogeme mucho, &iexcl;quiero m&aacute;s!<\/p>\n<p>Y llegaban a casa y siempre, mientras dur&oacute; la aventura con Alfredo, volv&iacute;an encendidos, deseando llegar a la cama. Y los d&iacute;as siguientes, en estado incandescente, ante la menor menci&oacute;n o recuerdo de los encuentros, comenzaban a besarse y acariciarse en donde estuvieran, en el auto, en la rambla, en el cine.<\/p>\n<p>Hasta que un d&iacute;a, subiendo al coche con su habitual aspecto &quot;del despu&eacute;s&quot;, despeinada, ojerosa, Teresa le dijo a Mario: &quot;se acab&oacute;, no vengo m&aacute;s&quot;.<\/p>\n<p>Mario: &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; mi amor?<\/p>\n<p>Teresa: No es la primera vez que pasa. Volvi&oacute; a decirme que te dejara, que quer&iacute;a que estuviese solo con &eacute;l y que no quer&iacute;a usar m&aacute;s cond&oacute;n, que me quer&iacute;a llenar de leche. Yo hac&iacute;a siempre como que no me enteraba, me calienta tanto que prefer&iacute;a disfrutar y no proyectar. Pero hoy pas&oacute; la l&iacute;nea, despu&eacute;s de hacer lo de siempre, de coger como locos por todo el apartamento, con cond&oacute;n obviamente, de calentarme como siempre, me llev&oacute; a la mesa del estar, desnuda, me hizo inclinar como siempre hacia adelante, apoyarme con las dos manos en la mesa y sacar bien la cola para atr&aacute;s con las piernas abiertas y me empez&oacute; a enloquecer con la lengua, a chuparme la concha y el culo, con esa lengua gorda y &aacute;spera que me enloquece y empec&eacute; a acabar all&iacute;, parada, recostada a la mesa y como siempre, sent&iacute; que me la met&iacute;a en la concha y me empezaba a coger y yo segu&iacute;a acabando y me la sac&oacute; de adelante y me empez&oacute; a coger por el culo y me hizo delirar como siempre, llen&aacute;ndome bien de carne, haci&eacute;ndome hamacar junto a &eacute;l en ese vaiv&eacute;n de locos que siempre imprime, hasta que de pronto siento que me llena el culo de leche, no se hab&iacute;a puesto el forro.<\/p>\n<p>Mario: &iexcl;Hijo de puta, lo agarro a pi&ntilde;as!, &iquest;y qu&eacute; hiciste?<\/p>\n<p>Teresa: Nada. Me fui al ba&ntilde;o, me duch&eacute;, trat&eacute; de limpiarme lo mejor posible e hice de cuenta que no pasaba nada. &Eacute;l tampoco dijo nada. Pero ya est&aacute;, se termin&oacute;, yo ya hab&iacute;a pensado en esto cuando empez&oacute; a ponerse pesado con que se hab&iacute;a enamorado, pero me calentaba tanto que no quer&iacute;a que se terminase, pero ya est&aacute;, si no cortamos ahora, termina mal y yo este juego lo tengo claro. Yo s&eacute; d&oacute;nde y con quien quiero seguir mi vida y es contigo, &iexcl;que se joda!, no hagas nada, no vale la pena, se termin&oacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Cuando Mario vio venir a Alfredo caminando a su encuentro, en el bar que se citaron, pens&oacute; que era tiempo perdido. 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