{"id":23986,"date":"2024-09-20T02:59:00","date_gmt":"2024-09-20T00:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/relato\/mi-ayudante-para-todo\/"},"modified":"2024-09-22T08:22:29","modified_gmt":"2024-09-22T06:22:29","slug":"mi-ayudante-para-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-ayudante-para-todo\/","title":{"rendered":"Mi ayudante para todo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23986\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">50<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi matrimonio atravesaba un bache bastante feo, pero yo no quer\u00eda divorciarme o no sab\u00eda si quer\u00eda hacerlo. De hecho, s\u00ed que dudaba. Hac\u00eda largos meses que no ten\u00eda amante ni affaire ninguno y largos meses que el sexo con marido era de rutina. Creo que para estar bien con mi marido necesito otra u otras vergas. Y entonces ocurri\u00f3 que tuve que hacer una gira de inspecci\u00f3n a varias empresas de provincia m\u00e1s o menos por la misma fecha, y decid\u00ed irme en auto e invitar a mi becario, Alejo, muchacho reci\u00e9n egresado, de 24 a\u00f1os de edad, hermoso como el sol aunque \u00e9l no lo sab\u00eda, pues era t\u00edmido y nervioso, hura\u00f1o, sumamente estudioso y alejado de la vida real. Tanto, que cuando subi\u00f3 al coche conmigo, se sorprendi\u00f3 al enterarse de que ir\u00edamos solos. Yo ya hab\u00eda pensado todo y dise\u00f1ado el viaje no en funci\u00f3n del trabajo -que se cumplir\u00eda- sino del placer.<\/p>\n<p>Ese primer d\u00eda viajamos largas horas, parando solo a almorzar, hasta llegar a una ciudad cercana ya a la primera que ten\u00eda que visitar, al d\u00eda siguiente. Llegamos a buena hora y salimos a un bar de m\u00fasica en vivo que yo conoc\u00eda de anteriores visitas. Hab\u00edamos charlado de la empresa y de la ciencia, de libros y pol\u00edtica en la carretera, \u00e9l mirando al frente, yo manejando. Ahora, con la cerveza, charlamos de cosas m\u00e1s personales, de novios y matrimonios. \u00c9l estaba con una chica con la que viv\u00eda de pleito, que lo humillaba constantemente, que no entend\u00eda su pasi\u00f3n por la ciencia y quer\u00eda que trabajara para hacerse rico. Yo le cont\u00e9 mi crisis matrimonial. Pero esa noche no cogimos\u2026 \u00e9l no me cogi\u00f3. Yo lo quer\u00eda completo, pero \u00e9l no cedi\u00f3, dijo que no estaba bien, que \u00e9l ten\u00eda novio, que yo era casada, que esto y que aquello. Y se hizo la noche. Y se hizo de d\u00eda y marchamos a la segunda ciudad.<\/p>\n<p>Trabaj\u00e9 en la ma\u00f1ana mientras Alejo paseaba, y en la tarde noche no pude evitar que me invitaran a salir dos buenos amigos de aquella ciudad, M\u00e1rgaro (s\u00ed, mi M\u00e1rgaro, un negro de gruesos brazos y elevada estatura que me com\u00eda con los ojos cada vez que su chica no lo ve\u00eda, ese negro que tardar\u00eda casi tres a\u00f1os en cogerme, pero que desde entonces me cog\u00eda con la mirada\u2026 y yo a \u00e9l) y su mujercita de entonces, delgada y morena, que ya entonces me celaba un poco, as\u00ed que me descar\u00e9 y llam\u00e9 a Alejo. Bebimos los cuatro, M\u00e1rgaro y su chica se besaban y se tocaban y al cabo de dos cervezas no pude evitarlo y bes\u00e9 a Alejo\u2026 y \u00e9l me respondi\u00f3. Yo me hab\u00eda puesto para salir, despu\u00e9s del trabajo, una minifalda sin medias y el peque\u00f1o Alejo tard\u00f3 en llevar su mano a mi rodilla y a subirla lentamente hasta acariciar mi muslo durante las siguientes dos cervezas, y los tequilas que vinieron, y el viaje al hotel en el asiento trasero del auto de M\u00e1rgaro\u2026<\/p>\n<p>Por fin, por fin lo ten\u00eda. Por fin eran m\u00edas esas nalgas que durante tiempo hab\u00eda admirado, esas botas vaqueras que le quitar\u00eda, ese paquete que m\u00e1s de una vez, durante el a\u00f1o que llevaba siendo mi becario, hab\u00eda mirado con disimulo. Su amplio pecho enfundado en playeras con motivos zapatistas. Por fin ser\u00eda m\u00edo enterito y yo, empapada y feliz, esperaba \u00fanicamente su verga, ya estaba lista, list\u00edsima\u2026 pero \u00e9l volvi\u00f3 a rechazarme, entre la borrachera y la culpa\u2026 y el llanto y el v\u00f3mito y yo, frustrada y furiosa, me qued\u00e9 despierta la noche entera.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente partimos, yo furiosa, \u00e9l crud\u00edsimo. No habl\u00e9 mucho hasta medio camino a la tercera ciudad, donde llegar\u00edamos ese medio d\u00eda pero donde mi trabajo me esperaba a la ma\u00f1ana siguiente. Sin embargo, algo dijo \u00e9l, algo tierno, algo sentido, algo que ped\u00eda perd\u00f3n con una mirada de perro triste y entonces yo me solt\u00e9. Le cont\u00e9 del bullying, el maltrato en la escuela, los rechazos, los rechazos. Y entonces \u00e9l empez\u00f3 a acariciarme la pierna bajo la falda, mientras yo conduc\u00eda, y a encenderme otra vez, y a encenderme, hasta llegar al hotel donde nos abrazamos, fundi\u00e9ndonos en uno solo.<\/p>\n<p>Mi mano entr\u00f3 dentro de su pantal\u00f3n asiendo una verga dura como la piedra, de buen tama\u00f1o y bella textura. Le baj\u00e9 los pantalones y me hinqu\u00e9 para adorar a Priapo. La punta de mi lengua busc\u00f3 la punta de su verga mientras mis dedos exploraban, sopesaban y med\u00edan. Apenas peque\u00f1os leng\u00fcetazos en la puntita, para que mis dedos siguieran la ruta de sus hinchadas venas, para que la otra mano sopesara los test\u00edculos y acariciara las redondas, firmes y dur\u00edsimas nalgas, cubiertas de suave vello dorado.<\/p>\n<p>De las ligeras lamidas a la puntita de la cabeza, pas\u00e9 a envolver el glande entero con los labios y a rodearlo con mi boca y mi lengua. Succionaba despacio, todav\u00eda acariciaba. \u00c9l no se mov\u00eda, apenas sus manos, perdidas en mi pelo, mostraban signos de vida, lo mismo que su agitada respiraci\u00f3n. Cuando empez\u00f3 a gemir, me lo empec\u00e9 a coger con la boca, llevando la punta de su verga hasta el fondo de mi garganta para luego sacarla hasta la puntita dl glande, con ritmo creciente, tan creciente como sus gemidos. \u201cme vengo\u201d exclam\u00f3 de pronto, tratando de apartarse. Yo lo agarr\u00e9 m\u00e1s fuerte de las nalgas, empuj\u00e1ndola hacia m\u00ed, para recibir en mi boca el c\u00e1lido l\u00edquido, de amargo sabor, para no dejar de chuparlo hasta que estuve segura de que Alejo no hab\u00eda perdido su erecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo mov\u00ed hacia la cama. \u00c9l me dejaba hacer. Su larga verga apuntaba hacia el cielo, dura como una roca. Le di la espalda y, de cara al espejo, me sent\u00e9 sobre \u00e9l, muy despacio. \u00c9l me tom\u00f3 de la cintura, acarici\u00f3 mis nalgas y mi ano, mientras yo sub\u00eda y bajaba buscando mi placer, mirando en el espejo aquella espl\u00e9ndida cabalgata. No mud\u00e9 prop\u00f3sito, no cambi\u00e9, no hice otra cosa que usarlo como si fuera un consolador c\u00e1rnico, hasta derrumbarme en medio de un interminable orgasmo.<\/p>\n<p>Alejo permaneci\u00f3 quietecito, donde est\u00e1, sin moverse, la enhiesta verga se\u00f1alando al techo, la respiraci\u00f3n agitada, los ojos entrecerrados. Yo me recuperaba lentamente, pero no quise desaprovechar esa espl\u00e9ndida erecci\u00f3n, y despatarrada. Le dije:<\/p>\n<p>-Hazme tuya as\u00ed, g\u00f3zame.<\/p>\n<p>Y me goz\u00f3, enloquecido, con los ojos en blanco, penetr\u00e1ndome hincado, con mi cadera sobre sus muslos, arremetiendo en mi como si yo fuera su esclava. Y yo, loca, loca por ese tigre inesperado, que tanto hab\u00eda necesitado para salir de su cueva\u2026 y entrar a saco en la m\u00ed. Yo iba por mi cuarto orgasmo cuando \u00e9l termin\u00f3 dentro de m\u00ed, empapado en sudor, anhelante, con el coraz\u00f3n galop\u00e1ndole a cien.<\/p>\n<p>Durante tres d\u00edas cogimos en la tina del hotel, en la cama, en la mesa. A partir de ah\u00ed fue mi ayudante para todo, pero nos descuidamos: estaba en tal hoyo mi matrimonio que yo cog\u00eda con \u00e9l todos los d\u00edas, en la oficina, en hoteles\u2026 y finalmente, mi marido se dio cuenta\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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