{"id":23991,"date":"2020-05-30T22:00:00","date_gmt":"2020-05-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-05-30T22:00:00","modified_gmt":"2020-05-30T22:00:00","slug":"en-el-palacio-chino-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/en-el-palacio-chino-parte-i\/","title":{"rendered":"En el Palacio Chino (Parte I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"23991\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta historia sucedi&oacute; en el 2011, cuando yo ten&iacute;a 18 a&ntilde;os, en ese entonces ten&iacute;a una novia con la que me divert&iacute; mucho y pas&eacute; bastantes situaciones atrevidas, su nombre es Quetzalli.<\/p>\n<p>&Eacute;ramos j&oacute;venes, yo ten&iacute;a 18 y ella 19, apenas comenz&aacute;bamos a salir, yo ven&iacute;a de una ruptura dif&iacute;cil, ya sabes, en la adolescencia cada ruptura es dif&iacute;cil, crees que pediste al amor de tu vida y todo pierde significado, al menos as&iacute; me sent&iacute;a en ese momento, pero Quetzalli me estaba ayudando a llevar todo y sin haber llegado al sexo.<\/p>\n<p>Era un martes de julio y mis deseos por estar con mi novia eran los de cualquier chico que mueve mar y tierra por ver a su chica especial. Llegu&eacute; por ella a su casa y decidimos que no ir&iacute;amos ese d&iacute;a a la preparatoria, comenz&oacute; la lluvia de ideas para saber qu&eacute; hac&iacute;amos, la verdad es que cuando uno est&aacute; enamorado hace muchas estupideces, la m&iacute;a en ese momento fue aceptar caminar, me hac&iacute;a caminar a todos lados, por horas, y ese d&iacute;a no fue la excepci&oacute;n, decidimos, o mejor dicho ella decidi&oacute;, que caminar&iacute;amos a la Alameda central, un recorrido de aproximadamente una hora y veinte minutos y yo solo quer&iacute;a estar con ella y ver si pod&iacute;amos ir m&aacute;s all&aacute; de solo tomarnos la mano y algunos besos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de caminar m&aacute;s de 80 minutos llegamos al centro de la ciudad y nuevamente no sab&iacute;amos que hacer, as&iacute; que en ese momento ella tom&oacute; la iniciativa, me tom&oacute; de la mano y me dijo &ldquo;s&iacute;gueme&rdquo;. Comenzamos a caminar y de pronto nos metimos a una calle con muy mala pinta, basura en el piso, camionetas de carga por todos lados, portones grandes, digna de una pel&iacute;cula en los barrios bajos de cualquier ciudad. Como te hab&iacute;a dicho, no llevaba mucho saliendo con Quetzalli, unas semanas tal vez, y la verdad es que la confianza no era completa, por mi mente pasaron algunos escenarios no muy buenos, pero todo estaba en mi imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando cre&iacute; que no era muy buena idea seguir caminando en esa calle, apareci&oacute; &ldquo;El Palacio Chino&rdquo;, un cine que fue inaugurado en los 40s y que tuvo sus mejores tiempos hace medio siglo, hoy en d&iacute;a ya est&aacute; cerrado, pero ese edificio de apariencia asi&aacute;tica, que hoy yace abandonado, guarda una de mis mejores experiencias sexuales.<\/p>\n<p>Quetzalli sab&iacute;a perfectamente lo que hac&iacute;a, me hab&iacute;a llevado a ese cine con la idea pasar una tarde fabulosa. Entramos al complejo y compramos los boletos para la funci&oacute;n, pero a&uacute;n faltaban algunos minutos para que nos dejaran acceder a la sala. Subimos al mezzanine del lugar, donde estaba la zona de alimentos, algunas mesas, sillones y una peque&ntilde;a sala de juegos. Despu&eacute;s de estar en el &aacute;rea de sillones decidimos acercarnos a los juegos para ver en qu&eacute; entretenernos, hab&iacute;a m&aacute;quinas de videojuegos, una mesa de hockey de aire y esos juegos de motos donde debes inclinarte para manejar.<\/p>\n<p>Quisimos jugar en el hockey de aire, pero nadie nos sabia decir donde pedir las manoplas, por lo que regresamos y empezamos a jugar The King of Fighters. La verdad Quetzalli era muy buena y estaba re&ntilde;ida la partida, decimos apostar un beso, y perd&iacute;, aunque despu&eacute;s de lo que pas&oacute;, la verdad yo dir&iacute;a que gan&eacute; y mucho.<\/p>\n<p>Empez&oacute; como un beso normal, pero las cosas se fueron prendiendo poco a poco, no hab&iacute;a mucha gente alrededor, ya que por ser martes y antes de las 2 de la tarde, el cine pr&aacute;cticamente estaba vac&iacute;o. Mis manos comenzaron a recorrer su cintura hacia su cadera y sin separar nuestros labios, lentamente mis manos tomaron ese rico y delicioso culito que ten&iacute;a Quetzalli, ella era de piel morena, delgada y un poco m&aacute;s baja que yo, con senos apetecibles y unas nalgas redondas y parditas. La sujet&eacute; con fuerza y la acerque a m&iacute;, para que pudiera sentir la erecci&oacute;n que estremec&iacute;a mis pantalones.<\/p>\n<p>Instant&aacute;neamente las cosas subieron de nivel y ese ya no era un beso cualquiera, mis manos apretaban sus deliciosas nalgas mientras mi boca, mis besos lentamente se fueron deslizando hacia su cuello, mientras ligeros gemidos escapaban de su boca y llegaban a mi o&iacute;do, lo que me prend&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s.<\/p>\n<p>Segu&iacute;amos en la zona de juegos, por lo que era f&aacute;cil que alg&uacute;n trabajador o alguien m&aacute;s nos viera. Empezamos a caminar poco a poco hac&iacute;a atr&aacute;s hasta llegar a donde ten&iacute;an las m&aacute;quinas que ya no funcionaban, y afortunadamente hab&iacute;a un espacio entre dos de ellas, por lo que nos metimos ah&iacute;, y pudimos incrementar la intensidad de nuestro encuentro cercano.<\/p>\n<p>Mis manos comenzaron a subir por su torso por debajo de su playera, recorriendo su espalda, lo que pareci&oacute; desatar una serie de reacciones en su cuerpo y provoc&oacute; que sus manos bajaran por mi cuerpo hasta llegar a mi cadera. Quit&eacute; mis brazos para que ella pudiera explorar libremente, liber&oacute; mi cintur&oacute;n y su mano se introdujo en mi pantal&oacute;n, justo encima de mi b&oacute;xer, mi pene en ese momento ten&iacute;a una erecci&oacute;n tan dura, que yo sent&iacute;a que algo quer&iacute;a salir desde dentro de m&iacute;. Ella no perdi&oacute; tiempo el tiempo y me sujet&oacute; como si supiera que hab&iacute;a despertado algo bajo mi cintura.<\/p>\n<p>Sus labios se acercaron de nuevo a los m&iacute;os y nuestras lenguas comenzaron a danzar, liberando la intensidad que los dos necesit&aacute;bamos externar. Su mano sujetaba firmemente mi falo, mientras mis manos inquietas decidieron retomar lo que hab&iacute;an dejado, levantaron nuevamente su blusa hasta llegar a sus pechos, levant&eacute; lo m&aacute;s que pude su blusa y pude admirar un antojable brassiere rojo con puntos blancos que imploraba por dejar de ser un estorbo para m&iacute;.<\/p>\n<p>Acerqu&eacute; mi cara y comenc&eacute; a besarla por el contorno de su ropa interior, y mientras m&aacute;s intentaba hacerla a un lado con mi boca, sent&iacute;a como su mano sujetaba con m&aacute;s fuerza mi miembro.<\/p>\n<p>Mis manos regresaron a su espalda baja, mi lengua se encontraba en una batalla para adentrarse cada vez m&aacute;s, su mano me conten&iacute;a, su respiraci&oacute;n entrecortada me inspiraba a seguir adelante. Y escuchamos un ruido. Un par de chicos empezaron a jugar en una m&aacute;quina cerca lo que provoc&oacute; que nuestros cuerpos se alejaran al instante. Su blusa volvi&oacute; a su lugar y de forma casi inmediata mi cintur&oacute;n se acomod&oacute; para que no se notara que estaba desabrochado, vimos la hora y solo faltaban 5 minutos para que empezara la pel&iacute;cula.<\/p>\n<p>Nos dirigimos al &aacute;rea de dulces y compramos dos Icee y unas palomitas, caminamos hacia la sala y entramos de los m&aacute;s tranquilos. La verdad es que yo solo quer&iacute;a terminar lo que hab&iacute;amos comenzado por perder una apuesta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Esta historia sucedi&oacute; en el 2011, cuando yo ten&iacute;a 18 a&ntilde;os, en ese entonces ten&iacute;a una novia con la que me divert&iacute; mucho y pas&eacute; bastantes situaciones atrevidas, su nombre es Quetzalli. &Eacute;ramos j&oacute;venes, yo ten&iacute;a 18 y ella 19, apenas comenz&aacute;bamos a salir, yo ven&iacute;a de una ruptura dif&iacute;cil, ya sabes, en la adolescencia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15118,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-23991","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23991","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15118"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23991"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23991\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23991"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23991"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23991"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}