{"id":24040,"date":"2020-06-03T03:04:37","date_gmt":"2020-06-03T03:04:37","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-06-03T03:04:37","modified_gmt":"2020-06-03T03:04:37","slug":"se-convirtio-en-la-amante-de-planta-de-su-jefe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/se-convirtio-en-la-amante-de-planta-de-su-jefe\/","title":{"rendered":"Se convirti\u00f3 en la amante de planta de su jefe"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24040\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sandra se levant&oacute; de la cama, sab&iacute;a que ten&iacute;a que llegar a trabajar y que ah&iacute;, ver&iacute;a una vez m&aacute;s al Licenciado Rodr&iacute;guez, y esa apostura que lo hac&iacute;a irresistible para ella, moreno, casi un metro noventa de estatura, rasgos severos y varoniles, coronados con un bigote color negro al igual que su cabello que contrastaban notablemente con sus ojos color verde.<\/p>\n<p>Su varonil voz, y su pausada forma de hablar, le excitaban, se sent&iacute;a como una jovencita ante la presencia del muchacho que la alborotaba en la escuela secundaria, y, aunque dichos a&ntilde;os hab&iacute;an quedado atr&aacute;s, y ella ten&iacute;a 29 a&ntilde;os, la sola presencia de ese macho encend&iacute;a sus fantas&iacute;as m&aacute;s ocultas y excitantes, y a&uacute;n m&aacute;s, sabiendo que era casado.<\/p>\n<p>Se aprest&oacute; a hacer desayuno para sus tres hijas, dos de ellas de un mismo padre, de quien hab&iacute;a sido amante y que, coincidentemente tambi&eacute;n hab&iacute;a sido su jefe, y una tercera producto de su primera relaci&oacute;n seria con un hombre, cuando ella estaba en la preparatoria y hab&iacute;a entregado su amor y su cuerpo por primera vez, a quien en ese entonces era su novio.<\/p>\n<p>Las dos relaciones hab&iacute;an fracasado.<\/p>\n<p>Ahora, Sandra ten&iacute;a que afrontar la responsabilidad de ser madre soltera, y trabajar y educar a su familia, tras terminar de servir a sus hijas, apresuro el paso, se quit&oacute; el pantal&oacute;n del pants deportivo que utilizaba para dormir, y la delgada blusa que dejaba ver sus generosos pezones para quedar totalmente desnuda frente al espejo.<\/p>\n<p>Para sus adentros, pens&oacute;, no est&aacute; mal, sacudi&oacute; su larga cabellera negra como la noche que colgaba sensualmente hasta casi la mitad de su blanca espalda, y reviso sus largas piernas, con unos muslos adorables, y largas pantorrillas, sus caderas medianas, y d&aacute;ndose la vuelta, reviso su trasero, que, en lo particular, era lo que menos le agradaba de su figura, aunque, al parecer, a los hombres que hab&iacute;an tenido la suerte de llevarla a la cama les era m&aacute;s que bueno, y lo disfrutaban cuando lo manoseaban, abr&iacute;an y palmeaban, regres&oacute; a la postura frontal, y vio su monte de Venus coronado con un ralo triangulo de vello, que cuidaba acuciosamente cada vez que entraba a la regadera, copo sus pechos que eran lo que m&aacute;s le enorgullec&iacute;an, grandes, turgentes, pesados, con dos hermosas aureolas amplias en color caf&eacute; claro, y unos pezones caf&eacute; obscuro prominentes y erectos, adem&aacute;s de ser extremadamente sensibles, sonri&oacute; y giro, retiro la cortina pl&aacute;stica de la ducha, y abri&oacute; la regadera, mezclando agua caliente y fr&iacute;a, estiro una de sus largas piernas e ingreso a la regadera para ba&ntilde;arse apresuradamente, deb&iacute;a darse prisa y salir rumbo a la oficina.<\/p>\n<p>Tras el regaderazo, Sandra se puso un juego de lencer&iacute;a blanca, con encaje al frente de una breve tanga que se met&iacute;a perniciosamente entre sus blancas nalgas de piel tersa, que le ajustaba perfectamente, muy sacada arriba de la cadera, pronunciado su afilado perfil, y alargando sus ya de por si prolongadas extremidades inferiores, mientras que el sujetador era igualmente en color blanco, con unos hermosos remates de encaje sobre las copas que cubr&iacute;an la mitad de sus pechos, casi al borde de sus hermosos pezones.<\/p>\n<p>Procedi&oacute; a sacar el traje sastre color azul marino, de falda dos pulgadas arriba de la rodilla, y apretada en caderas y muslos, eso la favorec&iacute;a con su figura espigada, de peto amplio que sujetaba su abdomen y la hac&iacute;a ver m&aacute;s plana en la regi&oacute;n abdominal, el saco era de buen corte, y al cerrarlo se abultaba con sus poderosos pechos. Decidi&oacute; no usar medias, y selecciono los zapatos negros de tac&oacute;n de aguja, que levantaban sus nalgas, y delineaban sus pargas pantorrillas, rematando con la blusa de seda blanca, que transparentaba su sujetador d&aacute;ndole un toque er&oacute;tico y juguet&oacute;n, se visti&oacute;, y tras ponerse las prendas se par&oacute; frente al espejo, sonriendo al agradarle lo que ve&iacute;a. Estaba lista.<\/p>\n<p>Sali&oacute; a la calle dejando a sus hijas atr&aacute;s, camino a la esquina de la calle donde se juntaba una transitada avenida donde espero un taxi, sus pasos eran acompasados, largos y decididos, y varios automovilistas volteaban a revisarla de pies a cabeza, al llegar a la intersecci&oacute;n, y pararse en la esquina, sonri&oacute; para sus adentros al seguir recibiendo miradas lascivas, y un cami&oacute;n de volteo cargado de trabajadores de la construcci&oacute;n se convirti&oacute; en un indicador m&aacute;s de como lucia esa ma&ntilde;ana, pero del modo guarro y descarado, los alba&ntilde;iles no se limitaron y profirieron cualquier cantidad de piropos impropios que ruborizar&iacute;an a cualquiera: &iexcl;que rica puta!, &iexcl;se&ntilde;ora sabrosa!, &iexcl;que ricas tetas! &iexcl;Culona! &iexcl;Que ricas piernas, quien estuviera en medio de ellas! &iquest;Quieres coger, aqu&iacute; hay muchas vergas para ti putona? Y m&aacute;s improperios, permaneci&oacute; inc&oacute;lume, no gesticulo, ni mostro agrado o desagrado, mientras el cami&oacute;n prosigui&oacute; su marcha al cambiar la luz mientras los hombres segu&iacute;an grit&aacute;ndole de cosas al alejarse.<\/p>\n<p>&iexcl;Vaya reacci&oacute;n! Pens&oacute;, &iquest;reaccionaria igual el caballeresco licenciado Rodr&iacute;guez? No dejo de sorprenderse a s&iacute; misma al pensar eso, &iquest;se hab&iacute;a arreglado meticulosamente para &eacute;l, o lo hizo como parte de su femineidad natural y para lucir bien ella misma? mientras eso pasaba por su cabeza, vio un taxi libre y estiro el brazo para solicitar su servicio, el taxista hizo una maniobra, y detuvo el veh&iacute;culo frente a la espigada mujer, quien abri&oacute; la portezuela posterior, levanto la pierna izquierda y abordo el veh&iacute;culo bajo la vigilante mirada del chofer que no perdi&oacute; detalle cuando abri&oacute; las piernas al subir, el transportista buscaba verle la ropa interior casi seguramente, ella bajo su mano y cubri&oacute; cuidadosamente el frente para evitar darle un espect&aacute;culo gratis al descarado conductor que fijaba su mirada en la parte baja de su anatom&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;A d&oacute;nde la llevo se&ntilde;orita?- pregunt&oacute; el maduro chofer, a lo que Sandra respondi&oacute; d&aacute;ndole la direcci&oacute;n de la oficina, al tiempo que se quitaba las gafas obscuras que cubr&iacute;an sus ojos caf&eacute;s claro, dedic&aacute;ndole una amable sonrisa al chofer a manera de cortes&iacute;a, aun y cuando &eacute;l hab&iacute;a tratado claramente de ver de m&aacute;s cuando abordo la unidad de transporte.<\/p>\n<p>Al llegar a su destino, el conductor le dijo cuanto costo el viaje, Sandra meti&oacute; la mano a su bolsa y extrajo el dinero, se puso las gafas, abri&oacute; la portezuela, y traviesamente separo mucho sus largas extremidades, bajando primero la pierna derecha del autom&oacute;vil, y aguantando la postura un poco, el chofer con los ojos como platos tuvo una amplia visi&oacute;n de la ropa interior de encaje blanco en el fondo de la falda de la sensual mujer, quien en esa misma postura extendi&oacute; el brazo para darle el dinero al tiempo que le daba las gracias, el recibi&oacute; el pago y balbuce&oacute;:<\/p>\n<p>-Gracias a usted bella dama, que tenga buen d&iacute;a.<\/p>\n<p>Sandra gir&oacute; sobre su trasero, bajo la pierna izquierda, y sin voltear atr&aacute;s cerr&oacute; la puerta del carro, y camino sensualmente rumbo a la puerta de su oficina ubicada a unos metros sobre la acera. &ldquo;&iexcl;este se la jala al rato pensando en lo que vio!&rdquo;, pens&oacute;, esbozando una sonrisa juguetona en sus gruesos y carnosos labios pintados de rojo brillante.<\/p>\n<p>Abri&oacute; la pesada puerta de madera, y mir&oacute; hacia arriba de la larga escalera que llevaba a las oficinas en el primer piso, emiti&oacute; un prolongado suspiro y tomo aire -ah&iacute; vamos otra vez- pens&oacute;, y subi&oacute; la escalera con paso decidido.<\/p>\n<p>Al llegar, Leticia la asistente general la salud&oacute; efusivamente, se hab&iacute;an hecho amigas, y era la &uacute;nica del lugar que conoc&iacute;a los escarceos amorosos que el jefe hab&iacute;a tenido para con ella, sonri&oacute; y le dijo:<\/p>\n<p>-tu hombre viene hermoso el d&iacute;a de hoy &iexcl;te vas a mojar nomas de verlo! -y se carcajeo ruidosamente.<\/p>\n<p>-shhh, &iquest;qu&eacute; te pasa pendeja? -inquiri&oacute; Sandra, con una sonrisa t&iacute;mida- &iquest;plat&iacute;came, como se ve?, y la que se moja eres t&uacute; mensa -y se rio abiertamente en complicidad con su amiga<\/p>\n<p>-Esp&eacute;rate a verlo, seguramente te va a llamar en cuanto vea que llegaste.<\/p>\n<p>Sandra sigui&oacute; su camino hacia el escritorio que le correspond&iacute;a al otro lado de la oficina, justo frente a un ventanal cubierto por una cortina traslucida que permit&iacute;a ver al exterior, pero imped&iacute;a ver hacia el interior de la oficina del licenciado Rodr&iacute;guez, Sandra giro por la parte que daba al ventanal, sacudi&oacute; su melena negra azabache, y acomodo su bolso en el &uacute;ltimo caj&oacute;n agach&aacute;ndose y mostrando el contorno de sus caderas a quien estuviera dentro de la oficina, se irgui&oacute; y retiro la silla, y poco antes de sentarse, el tel&eacute;fono son&oacute; con la alarma del interfono, extendi&oacute; su largo brazo, y tomo el auricular, y dijo con voz melosa:<\/p>\n<p>-A sus &oacute;rdenes licenciado.<\/p>\n<p>La varonil voz del otro lado del auricular contesto:<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as Sandra, &iquest;puede venir a la oficina?, tengo algunas cosas que pedirle.<\/p>\n<p>Sandra tom&oacute; la libreta de dictado que ten&iacute;a sobre el escritorio, gir&oacute; sobre sus talones y se encamin&oacute; hacia la puerta, en la distancia, Leticia se re&iacute;a abiertamente, y con gesticulaciones le dec&iacute;a a su amiga &ldquo;te lo dije, te iba a llamar en cuanto te viera llegar&rdquo;. Sandra sonri&oacute;, su amiga ten&iacute;a raz&oacute;n, ni siquiera si hab&iacute;a sentado en su lugar y &eacute;l ya la requer&iacute;a en su privado.<\/p>\n<p>Sandra entro en la oficina con un look muy profesional, libreta en mano, y lista para ver los requerimientos de su jefe, por dentro, al verlo ataviado con el elegante traje color gris, camisa blanca, zapatos lustrosos reci&eacute;n boleados color negro, y una corbata roja, no pudo menos que relamerse los labios, &iexcl;c&oacute;mo le gustaba ese hombre maduro, de f&iacute;sico excelente, alto, pero por desgracia, su desgracia: &iexcl;casado!<\/p>\n<p>-A sus &oacute;rdenes, licenciado -dijo Sandra.<\/p>\n<p>El, la miro de arriba abajo y sonri&oacute; derriti&eacute;ndola inmediatamente.<\/p>\n<p>-Que tal Sandra, &iquest;C&oacute;mo est&aacute;? -Inquiri&oacute; el, ella devolvi&oacute; la sonrisa, con un brillo de coqueter&iacute;a en sus vivaces ojos.<\/p>\n<p>-Lista para lo que usted ordene.<\/p>\n<p>&Eacute;l se reacomod&oacute; en su confortable silla de oficina, y le pidi&oacute; una serie de documentos correspondientes a la jornada laboral, le dicto tres n&uacute;meros telef&oacute;nicos para arreglar unas citas concernientes al trabajo, y le solicito un vaso de agua, Sandra contesto, enseguida licenciado, y giro sobre su eje una vez m&aacute;s para salir de la oficina y comenzar a cumplir con sus tareas, fui ah&iacute;, cuando dio la vuelta y estaba a punto de salir, que &eacute;l le dijo:<\/p>\n<p>-Sandra -ella fren&oacute; y volte&oacute; sobre su hombro, y &eacute;l coment&oacute; sonriendo una vez m&aacute;s- que guapa y sexy luce el d&iacute;a de hoy, siempre, pero hoy verdaderamente &iexcl;brilla!<\/p>\n<p>Ella se ruborizo, sinti&eacute;ndose halagada, y deseada, y respondi&oacute; con una abierta sonrisa mostrando su alineada y blanca dentadura y gruesos labios diciendo:<\/p>\n<p>-Muchas gracias licenciado, verdaderamente me siento halagada.<\/p>\n<p>&Eacute;l reafirm&oacute; el piropo diciendo:<\/p>\n<p>-Que afortunado debe ser su novio Sandra, disfrutando a una bella dama como usted.<\/p>\n<p>-&iexcl;Gracias! &ndash;Contest&oacute;- pero la verdad licenciado, no tengo ninguna relaci&oacute;n por el momento, me concentro en el trabajo, y en servirle a usted (enfatiz&oacute; dicha frase) as&iacute; como en cuidar y atender a mis tres hijas. -Al terminar la frase, solo volteo su cabeza y camino de un par de pasos largos para salir del lugar y de la vista del abogado.<\/p>\n<p>A lo largo de la ma&ntilde;ana, Sandra cumpli&oacute; al pie de la letra cada una de las tareas que le hab&iacute;an sido encomendadas, en el inter, ella visito a su jefe en cuando menos tres ocasiones m&aacute;s, y en cada una, el volvi&oacute; a decirle cuan hermosa y sexy luc&iacute;a &ldquo;&iexcl;este quiere algo!&rdquo;, pens&oacute; al tiempo de que en cada una de esas ocasiones sinti&oacute; una chispa de excitaci&oacute;n sexual que no pod&iacute;a refrenar, una vez m&aacute;s, sus pensamientos volaron y se visualiz&oacute; en toda clase de situaciones carnales con su jefe, en todas las posiciones y en todas las perversiones, llegando incluso a sentir como lubricaba en sus partes m&aacute;s secretas.<\/p>\n<p>Al llegar al mediod&iacute;a, todos quienes trabajaban en la empresa salieron para tomarse una hora para comer, sin embargo, Rodr&iacute;guez segu&iacute;a pegado al tel&eacute;fono en una conferencia con un cliente importante, y Sandra no pod&iacute;a dejar la oficina hasta que lo hiciera su jefe por si necesitaba algo (ojal&aacute; y la necesitara a ella). Leticia se acerc&oacute; a su amiga, con quien habitualmente sal&iacute;a a esa hora por los alimentos, y le dijo &ldquo;Pues me voy esclava, ah&iacute; qu&eacute;date a esperar a que tu pr&iacute;ncipe azul termine de hacer dinero, nos vemos en una hora&rdquo; y enfil&oacute; rumbo a la puerta, misma que cerro fuerte de un portazo y bajo la escalinata larga, cerrando fuerte la puerta exterior a nivel de la calle.<\/p>\n<p>Rodr&iacute;guez y Sandra se quedaron solos en la oficina.<\/p>\n<p>La llamada concluyo en no menos de cinco minutos, y el abogado se levant&oacute; de su silla, camino unos pasos rumbo a la puerta, y contemplo a su asistente sentada ah&iacute;, esperando sus instrucciones.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; paso Sandra, por qu&eacute; no fue a comer? &ndash;Pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>Sandra levanto el entrecejo, y asever&oacute;:<\/p>\n<p>-Cre&iacute; que tal vez me necesitara para algo despu&eacute;s de terminar la conferencia con nuestro cliente de la farmac&eacute;utica.<\/p>\n<p>&Eacute;l camin&oacute; hacia la mujer, y sonr&iacute;o abiertamente, acotando &ldquo;de verdad que es usted servicial y eficiente, le agradezco mucho su profesionalismo, y que me espere, pero no era necesario, es mi error, deb&iacute; haberle dicho que se fuera a comer, le ofrezco una disculpa, &iquest;Qu&eacute; puedo hacer para compensarla?&rdquo;. Sandra giro la silla para encarar al hombre que se hab&iacute;a acercado a ella, ubic&aacute;ndose a poco m&aacute;s de un metro de donde estaba sentada, ella apret&oacute; las rodillas y su falda mostraba sus caderas arrellanando su trasero en la silla, la blusa de seda blanca abierta discretamente hasta el tercer bot&oacute;n, y dando un peque&ntilde;o campo visual a su sujetador de encaje blanco, enmarcado en el saco ejecutivo azul marino. Se ve&iacute;a verdaderamente atractiva.<\/p>\n<p>Manuel Rodr&iacute;guez ten&iacute;a fama de conquistador, a pesar de estar casado con una mujer extremadamente bella, desde que Sandra se present&oacute; a pedir trabajo, le hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n, y en los dos primeros meses de relaci&oacute;n laboral, todo se hab&iacute;a manejado en el terreno netamente profesional, sin que eso le impidiera observar a su asistente y sus largas piernas y generosos senos, as&iacute; como su cara de belleza atrevida y grandes labios en flor que, como alguna vez le hab&iacute;a comentado a su socio, le parec&iacute;an perfectos para dar una mamada de campeonato mundial.<\/p>\n<p>&ldquo;Mi esposa me llamo diciendo que ven&iacute;a retrasada Sandra, dijo el licenciado, &iquest;usted no se va a ir?&rdquo;. Ella le contesto &ldquo;No, creo que ya no voy a alcanzar, tal vez queden solo cuarenta minutos para regresar a la oficina&rdquo;. Al tiempo que se levant&oacute; de su silla para servirse un vaso de agua, pero, al levantarse, el hombre no dio un paso al costado, quedo ah&iacute;, parado frente a ella, que, a pesar de ser alta, con un metro y setenta y dos cent&iacute;metros no alcanzaba ni cerca la estatura del que fuera jugador de baloncesto, se produjo un silencio, mientras la mujer levantaba la cara para ver el rostro de su jefe, quien una vez m&aacute;s esbozo la sonrisa que la volv&iacute;a loca, y dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Cuarenta minutos es tiempo suficiente para que t&uacute; y yo nos conozcamos mucho mejor, no crees? -Era la primera vez que la tuteaba, y sinti&oacute; una corriente el&eacute;ctrica recorriendo su espalda hasta sus nalgas, el alargo sus brazos, y la tomo suavemente, sus manos eran enormes, y bajando un poco la cabeza para ponerse a su altura le dijo&ndash; s&eacute; que te gusto, y t&uacute; me gustas mucho tambi&eacute;n, t&uacute; y yo podr&iacute;amos divertirnos mucho, si t&uacute; quieres &ndash;alarg&oacute; estas &uacute;ltimas silabas, dici&eacute;ndolas casi en un susurro al o&iacute;do de Sandra que sinti&oacute; como se le aflojaban las rodillas &iexcl;era incre&iacute;ble!<\/p>\n<p>El jefe le hab&iacute;a dicho que ella le gustaba, y se dej&oacute; hacer, el recorri&oacute; sus brazos acarici&aacute;ndola, y cerro su ataque, tomando las solapas del saco ejecutivo removi&eacute;ndolo del delgado cuerpo de la asistente, mientras que al mismo tiempo la besaba en la boca, primero con suavidad, como explorando su reacci&oacute;n y al recibir respuesta afirmativa, con mayor pasi&oacute;n, sacando su lengua e invadi&eacute;ndola la de ella, quien devolvi&oacute; el abrazo, elevando sus brazos y manos para abrazar al var&oacute;n por el cuello, sus amplios hombros y el prolongado beso la hac&iacute;an temblar de emoci&oacute;n, el saco de Sandra cay&oacute; al piso, y el movi&oacute; su mano derecha para tocarle los pechos por encima de la delgada blusa, y Sandra no pudo reprimir un ligero gemido de placer mientras sus lenguas segu&iacute;an entrelazadas.<\/p>\n<p>Su enorme mano entro por el escote, y sin perder el tiempo invadi&oacute; la privacidad del sujetador yendo directo a amasar uno de sus pechos, que, a pesar de ser grandes, talla D, era completamente cubierto por la mano del ex jugador de baloncesto, sent&iacute;a una dureza desmedida en los pezones, y las sensaciones eran abrumadoras, se descolg&oacute; de sus hombros sin dejar de responder a los besos ardientes del hombre que segu&iacute;a hurgando en su boca con una lengua grande y tentadora, y por primera vez, buscando retribuir las caricias, paso su palma abierta por la superficie frontal del pantal&oacute;n de vestir de su jefe, pudiendo sentir una enorme erecci&oacute;n, estaba duro, muy duro, y su tama&ntilde;o lucia prometedor debajo de la prenda, procedi&oacute; a abrir la hebilla del cintur&oacute;n, haci&eacute;ndolo a ciegas, ya que &eacute;l segu&iacute;a bes&aacute;ndola con frenes&iacute;, logr&oacute; desabrochar el seguro, y Sandra fue por el bot&oacute;n del pantal&oacute;n, el desprendi&oacute; el beso y agachando la cabeza mordi&oacute; delicadamente el l&oacute;bulo de una de las orejas de la mujer que se estremeci&oacute; sintiendo la humedad de su saliva, la textura de sus dientes, y ese intoxicante aroma de la colonia que usaba y que a ella tanto le gustaba, ol&iacute;a a hombre, ol&iacute;a a macho, sin duda, sus feromonas conten&iacute;an la qu&iacute;mica exacta para su gusto de mujer, el cerro un poco su caricia en su seno derecho, y apret&oacute; fuerte pero sin llegar a provocarle dolor su erecto pez&oacute;n, lo que envi&oacute; una sensaci&oacute;n punzante y aguda a trav&eacute;s de sus terminales nerviosas terminando en su cl&iacute;toris, Sandra sent&iacute;a que su sexo escurr&iacute;a excitaci&oacute;n, estaba tremendamente h&uacute;meda y caliente.<\/p>\n<p>Ella se atrevi&oacute; a romper el ritmo de esas exploraciones amatorias por primera vez, ya que ten&iacute;a una duda leg&iacute;tima &ldquo;d&iacute;game licenciado -a pesar de tener sus besos apasionados y su mano acariciando sus pechos segu&iacute;a habl&aacute;ndole de usted:- &iquest;Qu&eacute; no dijo que su esposa ya ven&iacute;a en camino?&rdquo;. Su voz sonaba entrecortada entre suspiros y jadeos, el recul&oacute; un poco para darle libertad de maniobrar para abrirle el pantal&oacute;n al tiempo que dec&iacute;a &ldquo;No te preocupes, para esto siempre hay tiempo&rdquo; y retirando la mano del interior del sujetador de su asistente, empez&oacute; a desabotonar la blusa de seda buscando liberar los turgentes pechos que anhelaba lamer y chupar.<\/p>\n<p>Sandra prosigui&oacute; la labor y retiro el bot&oacute;n del pantal&oacute;n, bajo la cremallera, y meti&oacute; la mano, su jefe utilizaba boxers, introdujo la mano por la parte superior de la ropa interior y sus largos dedos de unas larga y pintadas de rojo fuego sintieron la carne dura del hombre que la deseaba, &iexcl;vaya que estaba duro! Emiti&oacute; un largo suspiro, y apret&oacute; su pene, era ancho, y tambi&eacute;n, como lo hab&iacute;a supuesto, largo y del tama&ntilde;o exacto, ni muy peque&ntilde;o para no sentirlo, ni muy grande como para temerle, era exactamente lo que ella y su calentura necesitaban.<\/p>\n<p>Aun de pie, las manos de Rodr&iacute;guez, que ya hab&iacute;an liberado los botones de la blusa, se dirigieron a la parte baja del cuerpo de Sandra, sus enormes manos coparon sus nalgas, apret&aacute;ndolas, acarici&aacute;ndolas, haci&eacute;ndola temblar, ella solt&oacute; el agarre inicial que ten&iacute;a sobre el pene de su amante, y extrajo la mano, usando a otra ayudo a bajar el pantal&oacute;n que cay&oacute; hasta las rodillas, y tomando el b&oacute;xer por ambos lados de la cintura, tiro hacia abajo, al tiempo que bajaba la cabeza para ver por primera vez el instrumento que el seguramente meter&iacute;a en ella, era moreno obscuro, circuncidado, con una enorme cabeza en forma de hongo, con el pelo p&uacute;bico ralo, parec&iacute;a que se daba tiempo de cortarlo, &iexcl;hasta en eso era detallista! Pens&oacute; mientras la bestia se liberaba ante sus ojos, era hermoso, y sinti&oacute; un irrefrenable deseo de tenerlo en su boca de grandes labios &iexcl;c&oacute;mo le gustaba chupar penes! Era algo que estaba m&aacute;s all&aacute; de sus fuerzas, desde muy joven siempre se calentaba con la idea que los hombres que le gustaban estuvieran en su boca, era una fijaci&oacute;n, misma que hab&iacute;a saciado cada vez que le era posible, disfrutando enormemente de chup&aacute;rsela a quienes hab&iacute;an tenido la suerte de estar con ella &iacute;ntimamente.<\/p>\n<p>El hombre sonri&oacute; una vez m&aacute;s, ella estaba exactamente donde &eacute;l quer&iacute;a, y sus movimientos y acciones le dec&iacute;an que su asistente estaba caliente y deseando que la penetrara, Sandra ten&iacute;a la blusa abierta y desfajada parcialmente de su falda ejecutiva, sus pechos ya estaban expuestos tras de que su jefe los sacara por encima de su sujetador, ofreciendo una excitante vista con esos pezones de aureola grande, y coronando cada seno erectos como punta de diamante, de color caf&eacute; obscuro, y listos para ser pellizcados, lamidos y chupados.<\/p>\n<p>Sandra dejo de preocuparse por su apariencia, y se inclin&oacute; hacia adelante, quer&iacute;a sentir su erecci&oacute;n en la boca, &iexcl;como deseaba mamarla! Mientras ella completaba la maniobra para alcanzar el pene deseado, &eacute;l ten&iacute;a una vista excelente de la mujer empinada, con las piernas ligeramente separadas y su espalda y nalgas respingadas al tiempo de que ella se inclinaba para saciar su apetito de verga.<\/p>\n<p>La enorme cabeza estaba ah&iacute;, a pocos cent&iacute;metros de su boca, su aroma era agradable, su cabeza en forma de hongo ya estaba soltando liquido pre seminal, brillaba, su mano derecha sosten&iacute;a el glande desde la base, la elevo para ponerla a&uacute;n m&aacute;s cerca, y paso sus labios cerrados por la abertura superior, pintando sus jugosos labios con jugo de macho, y se relami&oacute; los labios, ten&iacute;a su sabor en su boca, su olor la ten&iacute;a cautivada, caliente, enervada, abri&oacute; la boca y se meti&oacute; el hongo pulsante en la boca, jugo con su lengua en la punta todav&iacute;a dentro de su oquedad, bajo empujando su cara un poco m&aacute;s para meterse m&aacute;s de ese &oacute;rgano excitante, y el gimi&oacute; de gusto, iba bien, segu&iacute;a usando su lengua dentro de la boca y el sabor le encantaba, el, acariciaba su espalda por encima de la blusa y apretaba sus nalgas de vez en cuando &ldquo;&iquest;te gusta Sandra?&rdquo; pregunt&oacute; &eacute;l, ella solo respondi&oacute; con gemidos de gusto, como quien saborea un manjar, Rodr&iacute;guez comenz&oacute; a bambolearse hacia adelante y hacia atr&aacute;s, ayudando la labor experta de su amante a quien ya se cog&iacute;a por la boca, los sonidos y chupetones que ella hacia al mamar eran muy excitantes, parec&iacute;a que estaba hambrienta, las manos de la hembra aprisionaban las nalgas descubiertas del macho, y el recorr&iacute;a sus grandes manos desde las nalgas de ella, hasta su cabeza para apalancarse y meterle su &oacute;rgano sexual hasta la garganta, sin que ella rechistara ni se ahogara por la dimensi&oacute;n del &oacute;rgano al que daba placer.<\/p>\n<p>-Bien le dije a Rodolfo -acot&oacute; el ejecutivo- detr&aacute;s de esa carita estaba una verdadera profesional para mamar verga Sandra, hummm, que buena eres, si, c&oacute;metela toda, se ve que te encanta la verga, ch&uacute;pamela, ch&uacute;pamela toda, hummm.<\/p>\n<p>Las palabras guarras del siempre propio abogado excitaban m&aacute;s a la mujer, lo estaba poniendo a mil, y su pene entraba y sal&iacute;a con cada vez mayor ritmo y velocidad en su boca, misma que cerraba para incrementar la fricci&oacute;n sobre la parte interior de sus mejillas sobre el potente glande, cuid&aacute;ndose de no usar los dientes, y si, de mover sus lengua para darle mayores sensaciones a quien la pose&iacute;a por la cara, ella salivaba profusamente, hilillos de baba bajaban por su mand&iacute;bula, y goteaban sobre el piso, en una imagen contrastante con la pr&iacute;stina apariencia ejecutiva con la que ella se hab&iacute;a presentado a la oficina esa ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>-Si sigues as&iacute; te voy a llenar la boca de leche caliente Sandra -asever&oacute; en tono grave y en medio de pujidos y gesticulaciones el alto abogado, ella esbozo una sonrisa en su empalada boca, retir&aacute;ndola del &oacute;rgano, para, levantando la cabeza mostrarle su rostro y sus todav&iacute;a rojos labios con enormes cantidades de saliva y l&iacute;quido seminal escurriendo por las comisuras de sus labios&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Le gusta como lo atiendo licenciado?<\/p>\n<p>&Eacute;l dijo con gusto:<\/p>\n<p>-Claro que si mamacita, pero ahora necesito otro de tus servicios, y estoy seguro de que ser&aacute;n tan buenos como los que me has dado con tu boca &#8211; la tomo de las manos, la hizo levantarse de la posici&oacute;n que ten&iacute;a agachada por la cintura con el pene de su jefe metido en la boca, y la incorporo con suavidad, ella retiro con el antebrazo, el l&iacute;quido excedente que escurr&iacute;a de su boca, y haci&eacute;ndose la inocente le pregunto a su jefe &ldquo;&iquest;Qu&eacute; desea que haga licenciado?&rdquo;, el tono de su voz era meloso, casi un ronroneo como una gatita que desea un plato de leche, sus ojos eran vivaces, su sonrisa era picara y coqueta, estaba deseosa de complacerlo, y complacerse a s&iacute; misma, tal y como varias veces lo hab&iacute;a hecho en secreto, en la intimidad de su recamara cuando se masturbaba pensando en el d&iacute;a en que el apuesto abogado la hiciera suya.<\/p>\n<p>Una vez que el hombre regreso a la mujer a su posici&oacute;n erguida, la volvi&oacute; a abrazar gentilmente, y le fue dando la vuelta bes&aacute;ndola en la boca, en el cuello, acarici&aacute;ndola en diferentes partes de su cuerpo, recorri&eacute;ndola, cachonde&aacute;ndola, haci&eacute;ndola vibrar, apoyo su pene erecto contra las nalgas de ella, cubiertas en su falda ejecutiva, &eacute;l ya estaba pr&aacute;cticamente desnudo de la cintura para abajo, con los pantalones y los boxers a la altura de las rodillas, ella ten&iacute;a la blusa blanca de seda abierta y parcialmente por fuera de su falda, con los senos saliendo por encima de su delicada tela de encaje y seda, y comenz&oacute; a empujarla hacia el escritorio de ella, quien bajo las manos para apoyarse en el mueble, las manos del hombre se apoderaron de la orilla de la falda y la subi&oacute; hasta la cintura, revelando la blanca piel de la f&eacute;mina quien respiraba entrecortadamente y con la cabeza volteada hacia atr&aacute;s, la melena negro azabache, lacia y revuelta, miraba fijamente a su macho con sus labios entreabiertos y una mirada desafiante, el tomo las orillas de la tanga blanca y la deslizo desde la cintura, pasando por sus caderas, los blancos y torneados muslos desnudos, dejando la prenda colgando entre sus rodillas, se incorpor&oacute;, y empujo a la mujer por la espalda, poniendo sus nalgas a su entera y total disposici&oacute;n, meti&oacute; una mano entre los pliegues de su trasero, y sinti&oacute; como se empapaba el dorso de la mano en los jugos sexuales que rezumaban del co&ntilde;o excitado de su asistente quien meneaba provocativamente sus caderas, y sintiendo el grosor y longitud del tronco que buscaba penetrarla.<\/p>\n<p>El licenciado Rodr&iacute;guez asi&oacute; a Sandra por las caderas, ella paro el culo y con una voz encendida le dijo, a su amante: &ldquo;m&eacute;temela, te deseo much&iacute;simo, m&eacute;temela toda, c&oacute;geme, c&oacute;geme duro, hazme tuya, &iexcl;hazme lo que t&uacute; quieras!&rdquo;<\/p>\n<p>La voz femenina fue como echar gasolina a un pastizal seco, la lujuria enervo al hombre, dirigi&oacute; su m&aacute;stil al hoyo de la mujer, empujo la gorda cabeza entre la labia, y de un caderazo y con la enorme lubricaci&oacute;n que empapaba la vulva de la mujer, se meti&oacute; hasta el fondo, de un solo golpe, haciendo que ella emitiera un hondo gemido, y agachando la cabeza entre sus brazos y apretando los pu&ntilde;os sobre el escritorio.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;&iexcl;&iexcl;Haaaay que rico papi, la tienes bien dura, hummm, me partiste a la mitad, c&oacute;geme bien duro papito rico, metemelaaa!!!&rdquo;. Sandra siempre hab&iacute;a sido muy escandalosa al momento del sexo, desde el d&iacute;a donde perdi&oacute; la virginidad en sus a&ntilde;os de preparatoria, hasta los m&uacute;ltiples amantes que hab&iacute;a disfrutado entre sus dos matrimonios fallidos, cuando alguien le hab&iacute;a recriminado dicho esc&aacute;ndalo, su respuesta hab&iacute;a sido &ldquo;&iquest;Qu&eacute; quieres?, la tengo apretadita, &iexcl;y la siento toda!, m&aacute;s si esta grande y gruesa&rdquo;.<\/p>\n<p>La de su jefe estaba bien dotada, y con un grosor m&aacute;s que adecuado, por lo cual cada estocada le produc&iacute;a enormes sensaciones, a las que respond&iacute;a moviendo la cadera y apretando su vagina, ofreci&eacute;ndole una deliciosa sensaci&oacute;n al macho que la penetraba con fuerza, las enormes manos a ambos lados de su cadera apretaban los rollitos de carne que se hac&iacute;an en esa zona por la posici&oacute;n adoptada, y cada embestida produc&iacute;a un chasquido de carnes ante la violencia de la invasi&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Toma, toma balbuceaba el jefe, c&oacute;metela toda cabrona, hummm que rico aprietas putita, &iexcl;tienes perrito!, si, c&oacute;metela perrita, hummm, siii&rdquo;. De se&ntilde;orita, o se&ntilde;ora, dependiendo la ocasi&oacute;n, ahora Sandra hab&iacute;a pasado a ser cabrona, putita y perrita, ep&iacute;tetos que no le desagradaban en ese entorno, pero que la hubieran enardecido en cualquier otra situaci&oacute;n &ldquo;s&iacute;, soy tu puta, soy tuya, c&oacute;geme dur&iacute;simo papi, m&eacute;teme la verga, aaay, siiii, huuuu, haaa&rdquo;.<\/p>\n<p>El martilleo de Rodr&iacute;guez hab&iacute;a adquirido dimensiones gigantescas, sudaba copiosamente, y el furioso mete saca estimulaba enormemente a Sandra que sinti&oacute; como se le aflojaban las rodillas al perderse en un orgasmo cegador, siendo penetrada desde atr&aacute;s, sent&iacute;a la total dimensi&oacute;n del falo que la castigaba, pero al mismo tiempo la premiaba con un placer intenso y prolongado, sobaba sus enormes tetas, y apretaba sus obscuros pezones, su orgasmo no era uno, eran varios encadenados, su pierna izquierda temblaba descontroladamente al combinar la retribuci&oacute;n sexual que estaba recibiendo, al esfuerzo f&iacute;sico de estar parada resistiendo los embates con los tacones puestos, el ataque de Rodr&iacute;guez era atl&eacute;tico, un pist&oacute;n que mov&iacute;a esa m&aacute;quina de placer con total autoridad, mientras Sandra ocultaba sus gestos de placer entre su largo cabello que ca&iacute;a sobre su rostro al estar inclinada en posici&oacute;n de recibir, y con los brazos uno encima del otro para crear una resistencia m&aacute;s fuerte ante la violencia de las embestidas de aquel toro que deseaba partirla a la mitad, su verga tocaba los puntos correctos, y un segundo orgasmo se desencadeno entre gritos, el jalo su largo cabello, oblig&aacute;ndola a levantar la cara, y ver sus expresiones mientras volv&iacute;a a venirse con violencia, un hilillo de l&iacute;quido resbalo por la cara interna de sus muslos, &iquest;se habr&iacute;a orinado? Pens&oacute;, no, no era orina, finalmente hab&iacute;a experimentado algo que ve&iacute;a con regularidad en ciertas pel&iacute;culas pornogr&aacute;ficas, el famoso squirt, y el, al verla, sinti&oacute; una emoci&oacute;n especial, la estaba haciendo garras, el temblor de las piernas de ella era cada vez m&aacute;s notorio, y sus espasmos demostraban que era presa de una cadena de orgasmos simult&aacute;neos, eso alabo su ego masculino y contin&uacute;o meti&eacute;ndole y sac&aacute;ndole su arma con enorme vigor ante los gritos pujidos y estertores de la mujer que era ya una mu&ntilde;eca de trapo completamente desguanzada y sin resistencia alguna, le met&iacute;a la verga y le magreaba las tetas con total libertad, y apretaba y pellizcaba fuertemente sus pezones.<\/p>\n<p>La vagina de Sandra se abr&iacute;a y se cerraba al igual que el esf&iacute;nter anal descontroladamente, prueba inequ&iacute;voca que los orgasmos eran completamente leg&iacute;timos al ser un reflejo involuntario propiciado por el enorme placer que estaba sintiendo.<\/p>\n<p>La mirada de ella bajo hacia sus brazos cruzados, y ah&iacute; estaba el reloj, corriendo implacable, &iquest;y si llegaba la esposa del licenciado y los encontraba cogiendo? O igualmente bochornoso, pero menos peligroso, &iquest;y si los compa&ntilde;eros de trabajo regresaban a hacer sobremesa a la oficina? Sandra le record&oacute; a su jefe que su esposa deb&iacute;a estar por arribar, y que los compa&ntilde;eros seguramente ya ven&iacute;an en camino, &eacute;l le dijo: &ldquo;no me voy a ir sin que me saques la leche hermosa&rdquo; la solt&oacute;, y sac&oacute; su verga completamente ba&ntilde;ada en los jugos de la hermosa y altiva asistente ejecutiva, ella se levant&oacute; de la posici&oacute;n en la que hab&iacute;a sido pose&iacute;da, y baj&aacute;ndose la falda se puso en cuclillas delante de su jefe y su erecto falo llev&aacute;ndoselo a la boca, y dici&eacute;ndole: &ldquo;dame tu leche papi, quiero tus mecos en mi boca, dame lechita caliente&rdquo;, le mam&oacute; la cabeza, se meti&oacute; el tronco hasta la garganta, acariciando su escroto con una mano, y con la otra comenz&oacute; a masturbarlo desde la base mientras lo trabajaba con verdadera maestr&iacute;a con su boca y lengua, &eacute;l, ve&iacute;a esa cara de rasgos fuertes, pero hermosos, y se excitaba a&uacute;n m&aacute;s &ldquo;sab&iacute;a que era una puta golosa&rdquo; pens&oacute; &ldquo;&iquest;quieres leche putita?&rdquo;, &ldquo;s&iacute;, d&aacute;mela&rdquo; contest&oacute; ella sac&aacute;ndose el garrote de carne de la boca, y reasumiendo sus labores felatorias en cuanto termino la frase, intensificando sus caricias sobre los huevos del var&oacute;n, y la velocidad de su masturbaci&oacute;n a aquel pito que le hab&iacute;a arrancado varios orgasmos deliciosos.<\/p>\n<p>-As&iacute; Sandra, ch&uacute;pamela toda, comete mi verga, &iquest;la quer&iacute;as puta, eh, dime que la quer&iacute;as toda?<\/p>\n<p>Una vez m&aacute;s, ella extrajo su pene enhiesto de la oquedad bucal, y relami&eacute;ndose los labios como si estuviera degustando miel, dijo coquetamente: &ldquo;s&iacute;, la quer&iacute;a desde que llegue a esta oficina, usted me puede hacer suya cuando usted quiera&rdquo; y volvi&oacute; a mamar con devoci&oacute;n, mientras la tensi&oacute;n sexual del licenciado Rodr&iacute;guez crec&iacute;a, y crec&iacute;a, sus piernas temblaron, y ella acelero la mano con la que lo masturbaba, mientras sus labios y lengua se concentraban en el frenillo de su pene, una zona altamente sensible que ella sab&iacute;a, le producir&iacute;a las sensaciones correctas para acelerar su erupci&oacute;n &ldquo;ahhhh, que delicia, siii, ch&uacute;pamela, huuum ah&iacute; viene, &iexcl;ah&iacute; te va tu leche gatita, para que te la comas toda!&rdquo;.<\/p>\n<p>Su eyaculaci&oacute;n fue profusa, le lleno la boca y se le fue hasta la garganta, era tan copiosa que inclusive algo de su esperma que hab&iacute;a salido disparado se le fue por las fosas nasales al no poder retener su leche dentro de la boca, se trag&oacute; una buena cantidad, pero mucha resbalo por su barbilla, y por las comisuras de los labios, y sal&iacute;a de su nariz, y sigui&oacute; jal&aacute;ndosela y chupando la cabeza para intensificar su placer. Justo en ese momento clim&aacute;tico, son&oacute; el tel&eacute;fono, era la esposa del licenciado, &eacute;l le dijo que contestara, ella quer&iacute;a negarse, pero &eacute;l se dio la vuelta y camino con los pantalones hasta la rodilla rumbo a su oficina para asearse y reacomodarse el elegante traje de corte ingles, mientras que Sandra con las tetas al aire, la falda hecha un caos alrededor de su cintura, la blusa totalmente fuera de lugar, el sujetador debajo de sus pechos, y la boca y la cara llena de semen procedi&oacute; a contestar amablemente: &ldquo;&iquest;diga?&rdquo;, &ldquo;Hola Sandra, buenas tardes, soy la se&ntilde;ora Eugenia, &iquest;ya se desocupo mi marido?&rdquo;. Sandra ten&iacute;a la voz alterada por la entrecortada respiraci&oacute;n tras el esfuerzo final para provocar la venida de su jefe &ldquo;Buenas tardes se&ntilde;ora Eugenia, est&aacute; por concluir su llamada con la farmac&eacute;utica, me dijo que ya baja&rdquo;.<\/p>\n<p>La esposa enga&ntilde;ada, que, como mencione anteriormente era tambi&eacute;n un cromo de mujer, madura, pero con todo en su lugar, riposto: &ldquo;Creo que me bajar&eacute; a esperarlo en la oficina&rdquo;. &ldquo;NO&rdquo; dijo Sandra. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo?&rdquo;, pregunt&oacute; la esposa &ldquo;Ya est&aacute; saliendo se&ntilde;ora&rdquo;, acot&oacute; la amante, y Sandra volte&oacute; rumbo a la oficina de su jefe abriendo sus hermosos ojos marr&oacute;n como platos, tapando la bocina con la mano y dici&eacute;ndole a su amante que se apresurara, que su esposa quer&iacute;a bajarse a la oficina &ldquo;muy bien, entonces lo espero, chiquita, parece que estaba haciendo aerobics, &iquest;qu&eacute; te pasa?&rdquo;. La infiel asistente contest&oacute;: &ldquo;es que sub&iacute; corriendo las escaleras de la oficina ahorita que regres&eacute; de comer se&ntilde;ora, no pasa nada, muchas gracias&rdquo;.<\/p>\n<p>El hombre sali&oacute; de su oficina como nuevo y con una enorme sonrisa en su moreno rostro, le avent&oacute; un beso a su asistente y emprendi&oacute; la huida dejando tras de s&iacute; un rastro de su embriagador olor a colonia que tratar&iacute;a de disimular el fuerte olor a sexo que flotaba en el ambiente tras la brutal cogida que le acaba de pegar a su subordinada.<\/p>\n<p>Al salir Rodr&iacute;guez, Sandra camino hacia el ba&ntilde;o, se vio en el espejo y contemplo su rostro medio cubierto de semen que empezaba a resecarse, el cabello alborotado, la fina blusa de seda abierta de par en par, sus pechos por fuera de las copas de su delicado sujetador con los pezones enrojecidos y adoloridos por los tremendos pellizcos que le propino su amante, y ese latido en la labia de su vagina que segu&iacute;a pulsando tras los poderosos orgasmos que hab&iacute;a vivido unos minutos atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Se lav&oacute; la cara apresuradamente, trat&oacute; en lo posible de corregir su cabello normalmente lacio, reluciente, y acomodado cuidadosamente con un fleco al frente, reacomodo sus pechos dentro de las copas de su brassiere cerr&oacute; su blusa, se fajo, y r&aacute;pidamente trat&oacute; de corregir su maquillaje.<\/p>\n<p>Leticia entre en mucho silencio a la oficina y Sandra no se percat&oacute; de su llegada hasta que le dijo: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tal estuvo, te lo cogiste amiga?&rdquo;. Sandra se ruboriz&oacute;, y no supo que decir, mientras que Lety caminaba por la oficina y abr&iacute;a algunas ventanas y prendi&oacute; un par de ventiladores diciendo: &ldquo;&iexcl;aqu&iacute; huele a motel barato amiga! Huele a puro sexo&rdquo;.<\/p>\n<p>Sandra no tuvo m&aacute;s remedio que contarle todo a su amiga y compa&ntilde;era de trabajo, y a partir de ese d&iacute;a, se convirti&oacute; en la amante de planta de su jefe.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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