{"id":24099,"date":"2020-06-06T22:00:00","date_gmt":"2020-06-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-06-06T22:00:00","modified_gmt":"2020-06-06T22:00:00","slug":"mi-prima-valeria-i-me-empiezan-a-pasar-cosas-con-mi-prima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-valeria-i-me-empiezan-a-pasar-cosas-con-mi-prima\/","title":{"rendered":"Mi prima Valeria (I): Me empiezan a pasar cosas con mi prima"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24099\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No puedo recordar el momento exacto cuando me di cuenta que Vale hab&iacute;a crecido, la primera vez que la empec&eacute; a mirar con otros ojos y no solamente como mi primita molesta o pesada que siempre insist&iacute;a en estar encima de m&iacute;.<\/p>\n<p>El hecho de que tuvi&eacute;ramos 10 a&ntilde;os de diferencia, yo ahora con 29 reci&eacute;n cumplidos y ella casi 20 hizo que siempre la viera de esa forma, al menos cuando &eacute;ramos m&aacute;s chicos. Era la nena molesta que siempre quer&iacute;a jugar con nosotros en Navidad, pero no la dej&aacute;bamos. Siendo un grupo de primos todos de m&aacute;s o menos la misma edad y ella era &uacute;nica que desencajaba, esa situaci&oacute;n se daba seguido en las reuniones familiares.<\/p>\n<p>Sin embargo, los tiempos en que se sentaba en mi regazo, me ped&iacute;a mis juguetes y se colgaba de mi cuello para que la levantara hab&iacute;an quedado atr&aacute;s. Ya no le interesaban las mu&ntilde;ecas, los caballos y mirar dibujitos. Ahora su vida estaba compuesta de lunes a viernes por la facultad y el gimnasio y todos los fines de semana por un boliche nuevo junto con el grupo de amigas que manten&iacute;a desde el colegio. La vida de alguien de 20 que tiene ahora sus libertades y que por suerte a&uacute;n no tiene la necesidad de salir a trabajar.<\/p>\n<p>El gimnasio era el factor que m&aacute;s me llamaba la atenci&oacute;n. Desde que termin&oacute; el colegio hac&iacute;a ya un par de a&ntilde;os, se hab&iacute;a dedicado intensamente a sus rutinas de entrenamiento. Estaba obsesionada con su cuerpo. Comer bien, hacer mucho ejercicio y sobre todo lucir sus logros en Instagram como estaba de moda. Vale era de esas chicas que tiene un perfil de Instagram lleno de fotos suyas frente al espejo del ba&ntilde;o, en el patio de su casa, en alg&uacute;n lugar vistoso o simplemente una selfie, siempre con filtros y detalles que claramente le llevaba una inversi&oacute;n de tiempo significativa. La mayor&iacute;a de esas fotos si bien eran &ldquo;lindas&rdquo; pod&iacute;an clasificarse como inocentes, pero una vez por semana como m&iacute;nimo sub&iacute;a una foto justo antes de ponerse a entrenar, con unas calzas ajustadas, corpi&ntilde;o de entrenamiento y no mucho m&aacute;s que una postura sugerente y la boca ligeramente acentuando sus labios. El t&iacute;pico &ldquo;patito&rdquo; como le dec&iacute;an, pero sin exagerar, ten&iacute;a la intensidad suficiente para llamar la atenci&oacute;n pero nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Esas fotos vestida de esa forma, muchas veces de espalda eran lo que me descolocaba completamente. Su cuerpo era sencillamente delicioso. La t&iacute;pica &ldquo;petite teen&rdquo;. No era alguien con mucho pecho, era una chica que si no usara corpi&ntilde;o sus pechos se marcar&iacute;an en la remera. pero no demasiado. Una cinturita finita, sin un gramo de grasa, pancita plana y larga desde la calza hasta el comienzo de su corpi&ntilde;o deportivo. Pero lo que m&aacute;s se destacaba, lo que obviamente m&aacute;s trabajaba, era su cola. Sencillamente perfecta, levantadita, redonda y sobresaliendo de su cintura. Una cola que no importa el pantal&oacute;n que usara, se destacaba y no hab&iacute;a quien pudiera evitar mirarla, seas hombre o mujer, tener esa cola delante te resultaba imposible resistirte. Se iban los ojos y se hac&iacute;a casi imposible disimular, por m&aacute;s que fuera por un segundo. Quedabas hipnotizado.<\/p>\n<p>La &uacute;ltima vez que nos hab&iacute;amos visto fue en mi cumplea&ntilde;os. Como yo viv&iacute;a en un departamento chico de Palermo festejar en el mismo con un grupo grande de personas se hac&iacute;a dif&iacute;cil. Para todas las celebraciones, lo que sol&iacute;amos hacer era organizarnos para ir a la quinta que mis viejos ten&iacute;an en Pilar. Despu&eacute;s de que yo me mud&eacute; y ellos se jubilaron, optaron por vender la casita que ten&iacute;amos en Belgrano y compraron con esa misma plata una casa quinta en Pilar, que al estar lejos del centro de Buenos Aires les daba la posibilidad de estar m&aacute;s tranquilos y en un espacio mucho m&aacute;s lindo y amplio.<\/p>\n<p>La casa ten&iacute;a varias habitaciones, 2 ba&ntilde;os completos, un toilette, un living enorme con un hogar a le&ntilde;a, una parrilla en el patio y lo m&aacute;s importante un pileta grande en medio del amplio jard&iacute;n. Todo esto la hac&iacute;a el lugar ideal para las reuniones familiares.<\/p>\n<p>Si bien nuestra relaci&oacute;n siempre fue buena y amistosa, el d&iacute;a de la celebraci&oacute;n hubo algo que me llam&oacute; la atenci&oacute;n. Vale parec&iacute;a estar muy atenta a todo lo que yo hac&iacute;a y no parec&iacute;a que fuera solo por ser el agasajado. Se sent&oacute; al lado m&iacute;o en la mesa, se re&iacute;a de cada uno de mis comentarios y varias veces la descubr&iacute; mir&aacute;ndome a la distancia.<\/p>\n<p>Toda esa situaci&oacute;n, me hizo recordar que un par de a&ntilde;os atr&aacute;s hab&iacute;a pasado algo similar. Dos o tres veces seguidas en reuniones familiares ella se mostraba especialmente atenta a lo que yo hac&iacute;a o dec&iacute;a. Creo que fue por esa &eacute;poca cuando empec&eacute; a prestarle m&aacute;s atenci&oacute;n y mirarla m&aacute;s como mujer que como mi primita. Comentarios como &ldquo;siempre me haces llorar de la risa primo&rdquo; o &ldquo;est&aacute;s entrenando m&aacute;s? Se nota&rdquo; se repitieron en esas reuniones y tambi&eacute;n sonaron esta vez.<\/p>\n<p>Lo &uacute;nico que ten&iacute;an en com&uacute;n estos dos periodos es que coincid&iacute;an con mi tiempo sin estar de novio. Hac&iacute;a muy poco que hab&iacute;a cortado con Romina, la chica con la que estuve m&aacute;s de 2 a&ntilde;os y que despu&eacute;s de 4 meses de convivencia decidimos terminar. Vale siempre se llev&oacute; muy bien con ella. Siempre se esforz&oacute; por caerle bien y llenarla de cumplidos, pero ahora que Romina no estaba, sent&iacute;a que mi prima se esforzaba por estar mucho m&aacute;s cerca de m&iacute; que antes.<\/p>\n<p>El plan para el d&iacute;a era sencillo, todos llegaron cerca del mediod&iacute;a, listos para comer el asado que mi viejo desde temprano estaba preparando en la parrilla. Despu&eacute;s de comer, brindar y charlar un rato la idea era relajarnos en y alrededor de la pileta.<\/p>\n<p>Yo me hab&iacute;a llevado un traje de ba&ntilde;o para cambiarme antes de ese momento as&iacute; que despu&eacute;s de ayudar a mis t&iacute;as a levantar las cosas que hab&iacute;an quedado en la mesa, me fui a uno de los ba&ntilde;os de arriba para cambiarme.<\/p>\n<p>Me saqu&eacute; la remera, el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer. Aprovech&eacute; el momento para mirarme en el espejo. La verdad que el &uacute;ltimo par de meses desde que hab&iacute;a terminado con Romina me hab&iacute;a vuelto a enfocar en el ejercicio. Estaba saliendo a correr casi todos los d&iacute;as y yendo al gimnasio 3 veces por semana. Comparado con lo que ven&iacute;a haciendo era un incremento de actividad importante y mi cuerpo ya lo demostraba. Si bien no era un modelo de ropa interior, mis brazos estaban claramente marcados, mis abdominales se empezaban a notar ligeramente y tanto mis piernas como mi pecho ten&iacute;an el volumen t&iacute;pico de alguien que entrena regularmente.<\/p>\n<p>Estaba medio perdido mir&aacute;ndome en el espejo y quiz&aacute;s por eso no escuche cuando golpearon a la puerta. Si es que realmente hab&iacute;an golpeado. Casi no tuve tiempo de agarrar el traje de ba&ntilde;o para taparme cuando Vale irrumpi&oacute; en el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Ay! Perd&oacute;n! Pens&eacute; que no hab&iacute;a nadie! -dijo al verme en esa situaci&oacute;n. Sin embargo por m&aacute;s efusiva que fue su disculpa, tardo lo que pareci&oacute; una eternidad en volver a cerrar la puerta y salir del ba&ntilde;o. Podr&iacute;a jurar que antes de hacerlo se detuvo un par de segundos a mirarme y sacar una foto mental de la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Igualmente, era culpa m&iacute;a, si no hubiera estado tan distra&iacute;do mir&aacute;ndome como un tarado en el espejo, ya estar&iacute;a totalmente cambiado y listo para ir a la pileta.<\/p>\n<p>Termin&eacute; de cambiarme, me puse la maya, una musculosa ligera, met&iacute;a la ropa que me saqu&eacute; dentro de la mochila y sal&iacute; del ba&ntilde;o. Justo afuera, en el pasillo y apoyada de espaldas contra la pared estaba mi prima. Todav&iacute;a vestida como hab&iacute;a llegado, con su remerita holgada sin mangas, un collar largo colgando de su cuello, el cual terminaba con una piedra que parec&iacute;a una gota transparente golpeando justo debajo de su pecho y una mochilita s&uacute;per peque&ntilde;a en la espalda. Abajo solo ten&iacute;a un pantaloncito de jean corto, de esos que parece que recortaron con una tijera y sin mucho cuidado justo despu&eacute;s de que termina la cola.<\/p>\n<p>Me tom&eacute; dos segundos para verla en esa posici&oacute;n. Ligeramente apoyada contra la pared, las dos manos agarradas detr&aacute;s de la espalda y sus piernas largas y juveniles cruzadas. Parec&iacute;a una foto sacada de un cat&aacute;logo de ropa, esas que no sabes si te est&aacute;n intentando vender ropa o publicitar lo linda que es la modelo. Vale podr&iacute;a haber hecho ese trabajo sin problemas, porque no solo su cuerpo era el de una modelo si no que su cara era un atributo que invitaba a sonre&iacute;rle. Piel lisa sin imperfecciones, una boquita sugerente con labios bien definidos, una nariz levemente peque&ntilde;a que acompa&ntilde;aba la forma de su cara y un peque&ntilde;o lunar justo arriba de sus labios, del lado derecho. Era una cara dulce que cuando sonre&iacute;a la hac&iacute;a resaltar todav&iacute;a m&aacute;s sus atributos.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n primo! No sab&iacute;a que te estabas cambiando.<\/p>\n<p>-No hay problema, se ve que no escuch&eacute; cuando golpeaste.<\/p>\n<p>-Si&hellip; -Sus ojos me desviaron la mirada por un segundo, como queriendo ocultarme algo.- Perd&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ya podes pasar, yo me voy para la pileta, la verdad que con este calor, desde que llegu&eacute; que tengo ganas de estar en el agua. -dije intentando cambiar el tema y dejar atr&aacute;s lo que hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>Vale paso por al lado m&iacute;o ofreci&eacute;ndome una sonrisa un poco nerviosa. Me mir&oacute; a los ojos pero parec&iacute;a estar haci&eacute;ndolo medio forzada. Claramente todav&iacute;a un poco avergonzada por lo que hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a dado dos pasos en el pasillo cuando la escuche decirme algo desde la puerta del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Me cambio y bajo&hellip; Espero que no me pase como a vos y me logre cambiar sin que nadie entre justo cuando estoy sin ropa.<\/p>\n<p>Estaba de espaldas cuando lo dijo, pero ese comentario me dej&oacute; medio descolocado, fren&eacute; en seco y me di vuelta instintivamente cuando la escuch&eacute; hablar. Pero para cuando termin&oacute; de decir eso, cuando yo termin&eacute; de darme vuelta, lo &uacute;nico que llegu&eacute; a ver fue a ella cerrando la puerta del con una sonrisa en la cara. No s&eacute; si fue mi imaginaci&oacute;n o qu&eacute;, pero podr&iacute;a jurar que se estaba mordiendo el labio inferior levemente mientras sonre&iacute;a. Se me qued&oacute; la imagen completamente grabada en la cabeza. Tard&eacute; unos 5 segundos en reaccionar y empezar a moverme de nuevo para retomar mi recorrido hac&iacute;a la escalera que conduc&iacute;a a la planta baja.<\/p>\n<p>Para cuando sal&iacute; al patio, varios de mis primos estaban dentro de la pileta charlando y tomando una cerveza. Mis t&iacute;as estaban en las reposeras tomando sol y mi viejo estaba limpiando la parrilla mientras conversaba con mi t&iacute;o Rub&eacute;n, el pap&aacute; de Valeria. Siempre fueron muy unidos, al ser los &uacute;nicos dos hijos que hab&iacute;an tenido mis abuelos y tener solo un a&ntilde;o y medio de diferencia, su relaci&oacute;n tan cercana hab&iacute;a tra&iacute;do aparejado que nuestras familias se vieran seguido, no solo para cumplea&ntilde;os y eventos especiales. Incluso cuando &eacute;ramos m&aacute;s chicos sol&iacute;amos ir de vacaciones juntos. Mis t&iacute;os, mis viejos y mis primas, Valeria y Sof&iacute;a que ten&iacute;a mi misma edad.<\/p>\n<p>El resto de la familia extendida estaba compuesta por las dos hermanas de mi mam&aacute;. Sandra, la &uacute;nica de la familia sin estar casada, Mirta que estaba casada con Juan y ten&iacute;an dos hijos, Pablo de 32 y David de 28 y nadie m&aacute;s. Todos mis abuelos hab&iacute;an fallecido cuando yo era muy chico, m&aacute;s all&aacute; de alg&uacute;n recuerdo poco claro, no tengo memoria de ellos. Por suerte todo el resto hab&iacute;a podido asistir a mi cumplea&ntilde;os.<\/p>\n<p>Decid&iacute; agarrar una cerveza de la nevera port&aacute;til que hab&iacute;an puesto mis primos al borde de la pileta y sentarme al lado de ellos para charlar un poco y empezar a mojarme los pies.<\/p>\n<p>No hab&iacute;an pasado ni cinco minutos cuando vi aparecer a Vale en el jard&iacute;n acerc&aacute;ndose a la pileta. En la parte superior solo ten&iacute;a puesto el corpi&ntilde;o del bikini y abajo un pareo que le llegaba hasta la rodilla. En cuanto lleg&oacute; a una de las reposeras, qued&oacute; de espaldas a la pileta, dej&oacute; la mochilita y se quit&oacute; el pareo muy despacio. Fue como una descarga el&eacute;ctrica. La parte baja del bikini era algo que casi clasificaba como una tanguita. S&uacute;per finita de atr&aacute;s, casi un hilo que ten&iacute;a un triangulito en la parte superior del centro, pero no dejaba nada a la imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por suerte para m&iacute;, nadie la hab&iacute;a visto todav&iacute;a, as&iacute; que nadie se dio cuenta de que yo me hab&iacute;a quedado embobado mir&aacute;ndola. En ese mismo instante fue como si pasaran por mi cabeza mil im&aacute;genes a la vez. Ella sonri&eacute;ndome durante el almuerzo, el abrazo que me dio cuando lleg&oacute;, el beso que acompa&ntilde;&oacute; ese abrazo y que fue muy intenso y si bien en la mejilla, mucho m&aacute;s cerca de los labios que de la oreja, la sonrisa p&iacute;cara cuando entr&oacute; al ba&ntilde;o a cambiarse, esos segundos que se qued&oacute; mir&aacute;ndome cuando estaba desnudo cubri&eacute;ndome apenas con la maya y mis manos y sobre todo todas esas im&aacute;genes que publicaba en Instagram con su ropa deportiva. Era una oleada de im&aacute;genes y sensaciones que nunca hab&iacute;a sentido antes.<\/p>\n<p>S&iacute;, me hab&iacute;a fijado en ella desde hace un tiempo. Reconoc&iacute;a que era una chica linda, atractiva, sensual. Pero esto era algo m&aacute;s. Estaba excitado. Me estaba sintiendo sexualmente atra&iacute;do hacia Vale. Mi primita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>No puedo recordar el momento exacto cuando me di cuenta que Vale hab&iacute;a crecido, la primera vez que la empec&eacute; a mirar con otros ojos y no solamente como mi primita molesta o pesada que siempre insist&iacute;a en estar encima de m&iacute;. 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