{"id":24141,"date":"2020-06-08T22:00:00","date_gmt":"2020-06-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-06-08T22:00:00","modified_gmt":"2020-06-08T22:00:00","slug":"mentirosa-compulsiva-entre-otras-cosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mentirosa-compulsiva-entre-otras-cosas\/","title":{"rendered":"Mentirosa compulsiva, entre otras cosas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24141\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Benedicta, una joven de 26 a&ntilde;os, de un metro sesenta cent&iacute;metros de estatura, morena y guapa que estaba comiendo pato a la naranja con el cura en la cocina de la casa parroquial, y le dec&iacute;a el cura:<\/p>\n<p>-Los muchachos de este pueblo hacen org&iacute;as homosexuales en el monte.<\/p>\n<p>-&iquest;Y t&uacute; c&oacute;mo sabes eso, Nicol&aacute;s?<\/p>\n<p>-Me lo cont&oacute; Pancho.<\/p>\n<p>-&iquest;En confesi&oacute;n?<\/p>\n<p>-S&iacute;, en confesi&oacute;n.<\/p>\n<p>Fue como si le dijera que hac&iacute;a un sol de carallo. Sab&iacute;a que su primo se pasaba el secreto de confesi&oacute;n por el forro de los cojones. Mientras echaba gaseosa a un vaso con vino tinto, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; piensas hacer al respecto?<\/p>\n<p>-Nada. Son cosas de juventud. Una etapa. No creo que ninguno de ellos acabe siendo maric&oacute;n.<\/p>\n<p>-Si acaso bisexual c&oacute;mo t&uacute;, &iquest;no?<\/p>\n<p>-Puede.<\/p>\n<p>-&iquest;Ya se la mamaste a Pancho?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Y le desvirgaste el culo?<\/p>\n<p>El cura, con la boca llena, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Desvirgu&eacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Dejaste que te diera?<\/p>\n<p>-Qu&eacute; menos.<\/p>\n<p>Hablaban del pecado c&oacute;mo del pan nuestro de cada d&iacute;a.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de comer, el cura, que era un treinta&ntilde;ero, moreno y alto, fue a sus aposentos a tomar la siesta.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n estaba pintada de blanco y no era muy amplia. Ten&iacute;a el piso y el techo cubiertos con madera de roble, un armario con tres puertas y con un espejo en la puerta del medio, una mesita de noche, una ventana y en la pared de la cabecera de la cama colgaba un &oacute;leo con una mujer desnuda en una pose provocativa en vez de un crucifijo.<\/p>\n<p>Benedicta, que era prima y criada del cura, despu&eacute;s de recoger la mesa y lavar los cacharros, fue junto a su primo y se ech&oacute; a su lado. El cura estaba por encima de la cama con los zapatos y la sotana puesta, Benedicta lo bes&oacute; en el cuello y en la boca y le ech&oacute; la mano a la polla por encima de la sotana mientras su lengua acariciaba la del cura. Frot&oacute; su polla hasta que se la puso dura, luego se desnud&oacute;. Ten&iacute;a unas tetas c&oacute;mo sand&iacute;as, con areolas marrones y pezones enormes, y en el co&ntilde;o ten&iacute;a un felpudo de pelo negro. Le dio la teta izquierda a mamar. El cura, con las manos detr&aacute;s de la nunca, mostrando una chuler&iacute;a desmedida, le pas&oacute; la lengua por un pez&oacute;n despu&eacute;s por el otro y apart&oacute; la cabeza. Benedicta, cabreada, cogi&oacute; la teta con la mano izquierda y se la aplast&oacute; contra la boca.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mama!<\/p>\n<p>El cura no le hizo ni puto caso. Benedicta se quit&oacute; el vestido, quit&oacute; las bragas y el sujetador, se ech&oacute; boca arriba y se puso a hacer un dedo. El cura le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;No te ir&aacute;s a masturbar!<\/p>\n<p>No le contest&oacute;, sigui&oacute; acariciando el cl&iacute;toris con dos dedos y meti&eacute;ndolos dentro de la vagina. Al rato el cura levant&oacute; la sotana, cogi&oacute; la polla y mirando c&oacute;mo su prima se masturbaba, comenz&oacute; a hacer una paja. Poco despu&eacute;s se besaban. Luego el cura fue a por sus tetas, si antes se las despreciara, ahora, mientras la meneaba, se las devor&oacute;, s&iacute;, devor&oacute;, se las lam&iacute;a, se las chupaba y le mord&iacute;a tetas y pezones. Benedicta, con el placer que le proporcionaba masturbarse y que le devorara las tetas, se puso de un cachondo subido de tono. D&aacute;ndole la espalda, le puso el co&ntilde;o en la boca, le cogi&oacute; la polla y se la mam&oacute; haciendo un 69.<\/p>\n<p>El cura sac&oacute; la lengua y dej&oacute; que Benedicta se diera placer moviendo el culo&#8230; Pasado un tiempo, al ver que se iba a correr si se segu&iacute;a frotando en la lengua, puso su co&ntilde;o mojado sobre la polla, la clav&oacute; hasta el fondo y despu&eacute;s foll&oacute; a su primo con clavadas tan fuertes que mismo parec&iacute;a que le quer&iacute;a romper la polla. El cura ten&iacute;a poco aguante. No le dur&oacute; ni cinco minutos. Al correrse puso sus manos en su gordo culo y empuj&oacute;. Quer&iacute;a quitarse de encima a Benedicta, pero la muchacha ya se empezara a correr y jadeando c&oacute;mo una perra, apret&oacute; a&uacute;n m&aacute;s su culo contra &eacute;l.<\/p>\n<p>Al acabar, le dijo el cura:<\/p>\n<p>-&iexcl;Puede que quedaras pre&ntilde;ada, insensata!<\/p>\n<p>-Tranquilo, si eso pasara no le iba a decir a nadie que es tuyo.<\/p>\n<p>-Eso espero.<\/p>\n<p>Benedicta sac&oacute; la polla, se dio la vuelta y le puso el co&ntilde;o en la boca.<\/p>\n<p>-Toma, que s&eacute; que te gusta.<\/p>\n<p>El cura la cogi&oacute; por la cintura, lami&oacute; el co&ntilde;o y se trag&oacute; su semen y los jugos de su prima, que le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo tiene la polla Pancho?<\/p>\n<p>-Larga y delgada.<\/p>\n<p>Pancho era un amigo m&iacute;o, alto c&oacute;mo un castillo y que aparentaba ser formal, aparentaba, ya que cuando los de la pandilla jug&aacute;bamos en el monte a &quot;me la chupas&quot; &eacute;l se iba y dec&iacute;a que no se la chupaba a nadie. El cabr&oacute;n ment&iacute;a bien, pues todos lo cre&iacute;amos.<\/p>\n<p>El &quot;me la chupas&quot; consist&iacute;a en hacer pajas en parejas, para lo cual se tiraba una moneda al aire y se ped&iacute;a cara o cruz, las caras se las tiraban con las caras y las cruces con las cruces y al que se corr&iacute;a antes que el otro se la ten&iacute;a que chupar la pareja que le tocara, y chupar hasta que se corr&iacute;a otra vez.<\/p>\n<p>Los nueve and&aacute;bamos entre los dieciocho y los diecinueve a&ntilde;os. &Eacute;ramos, Pancho, moreno, muy alto, delgado y el m&aacute;s guapo de la pandilla. Cascorro, moreno, bajo de estatura, gordito y con cara de bonach&oacute;n. El Tirillas, de estatura mediana, moreno, flaco c&oacute;mo un fideo y dif&iacute;cil, de ver. El Mi&ntilde;oca, estatura mediana, moreno, fuerte, no muy dif&iacute;cil de ver y con la polla muy delgadita. El Llor&oacute;n, medio rubio, f&aacute;cil de ver y un cagado ante las peleas. Pamp&iacute;n, &nbsp;moreno, de estatura mediana, bastante agraciado y un busca pleitos. El Ca&ntilde;otas, moreno, de facciones duras y complexi&oacute;n, fuerte. Lucho, moreno, de estatura mediana, ni guapo ni feo y un poco chulo, y por ultimo yo, moreno, de estatura mediana, musculado y ni guapo ni feo ni todo lo contrario.<\/p>\n<p>Os pongo en situaci&oacute;n. Pancho se hab&iacute;a ido, los otros en medio de un pinar, de pie, con la polla fuera, la sacud&iacute;amos con los ojos cerrados y concentrados cada uno en una chavala, bueno, yo no, a mi siempre me gust&oacute; pensar en mujeres casadas. D&aacute;ndole le&ntilde;a al mono, o&iacute;mos decir a Pancho:<\/p>\n<p>-Mirad que os traigo.<\/p>\n<p>Abrimos los ojos y vimos que Pancho tra&iacute;a cogida por los pelos a una mujer y le tapaba la boca con la otra mano, era Benedicta, la prima del cura. Lucho, el mayor de la pandilla, le dijo a Pancho:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; haces, retrasado! &iexcl;&iexcl;Te va a moler a palos la guardia civil!!<\/p>\n<p>-Os estaba espiando y se tocaba el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Aquello ya cambiaba las cosas.<\/p>\n<p>-&iexcl;No jodas! La prima del cura es una pajillera<\/p>\n<p>Pancho, estaba crecido.<\/p>\n<p>-Eso parece.<\/p>\n<p>Benedicta llevaba puesto un vestido marr&oacute;n oscuro que le llegaba a los pies y calzaba unas sandalias. Para nosotros era un misterio el cuerpo que hab&iacute;a debajo. La rodeamos. Pancho le quit&oacute; la mano de la boca. Con cara de asustada, nos pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; me vais a hacer?!<\/p>\n<p>Lucho, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Te vamos a follar los nueve.<\/p>\n<p>Se puso altiva.<\/p>\n<p>-Os denunciar&eacute; si me foll&aacute;is.<\/p>\n<p>Lucho le baj&oacute; los humos.<\/p>\n<p>-A ver, Benedicta, te vamos a follar s&iacute; o s&iacute;. &iquest;Quieres que sea por las buenas o quieres que sea por las malas?<\/p>\n<p>-Ir&eacute;is los nueve a la c&aacute;rcel.<\/p>\n<p>Lucho, besando su cuello, le dijo:<\/p>\n<p>-No atrever&aacute;s a contarlo. Quedar&iacute;as c&oacute;mo una puta.<\/p>\n<p>Benedicta se encontraba en un apuro. Ten&iacute;a tres manos en el culo, dos en las tetas, dos bocas en el cuello, una mano en el co&ntilde;o, que era mi mano derecha, y a Lucho queriendo comer su boca. Le entr&oacute; el calent&oacute;n y c&oacute;mo era r&aacute;pida pensando, apartando la boca de la de Lucho, dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Y si os la chupara a los nueve?<\/p>\n<p>Lucho iba a pi&ntilde;&oacute;n fijo.<\/p>\n<p>-Eso ya lo podemos hacer nosotros.<\/p>\n<p>Yo iba a lo m&iacute;o.<\/p>\n<p>-A m&iacute; si me dejas que te coma el co&ntilde;o&#8230;<\/p>\n<p>Pancho tambi&eacute;n se conformaba con poco.<\/p>\n<p>-Y a m&iacute; si me dejas que te coma el culo&#8230;<\/p>\n<p>Cascorro tambi&eacute;n pasaba de meter y sacar.<\/p>\n<p>-Yo me conformo con desnudarte y que me la mames.<\/p>\n<p>Los otros se conformaron con la mamada. Lucho se qued&oacute; solo en su af&aacute;n de meter.<\/p>\n<p>-Vale, la mayor&iacute;a gana. No te follaremos el co&ntilde;o. Ataca, Cascorro.<\/p>\n<p>Cascorro, que el m&aacute;s bajito de la pandilla, la desnud&oacute;. Al quitarle el vestido, el sost&eacute;n y las bragas vimos lo que hab&iacute;a debajo, unas tetas grandiosas con areolas del color de su vestido, unos pezones enormes y un co&ntilde;o muy peludo. Benedicta, vestida solo con unas medias marrones, unas ligas negras y calzando las sandalias, se puso en cuclillas, cogi&oacute; dos pollas, la del Llor&oacute;n y la del Mi&ntilde;oca y se las sacudi&oacute;. Lucho se la meti&oacute; en la boca&#8230; Al rato, el Tirillas se corri&oacute; en su espalda, Lucho, en su cara. Las pollas del Llor&oacute;n y del Mi&ntilde;oca las frot&oacute; en sus tetas cuando se corrieron. Yo me corr&iacute; debajo de un sobaco, Cascorro en su espalda, Pancho cerca de su culo y Pamp&iacute;n y el Ca&ntilde;otas en sus hombros. Qued&oacute; hecha un asco, pero caliente c&oacute;mo no hab&iacute;a estado en su vida. Lo supe porque al ponerse en pie me agache yo, la cog&iacute; por la cintura, le lam&iacute; el co&ntilde;o y estaba petado de jugos espesos. Se le escap&oacute; un gemido que nos puso de nuevo las pollas tiesas, luego dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Para, Quique, para qu&eacute; me corro!<\/p>\n<p>Sus palabras alborotaron el gallinero, mis ocho colegas comenzaron a decir lo mismo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Sigue, sigue, sigue&#8230;!<\/p>\n<p>Segu&iacute; y Benedicta, en segundos, se encogi&oacute; c&oacute;mo un acorde&oacute;n y cay&oacute; de culo sobre la hierba. En posici&oacute;n fetal y temblando, se corri&oacute; a lo bestia. Cascorro y el Mi&ntilde;oca se volvieron a correr, esta vez sobre sus costillas.<\/p>\n<p>Cuando se pudo incorporar. Benedicta, cogi&oacute; las bragas y se limpi&oacute; la leche que ten&iacute;a por delante, Pancho le limpi&oacute; la de la espalda y al terminar le lami&oacute; el culo. A Benedicta se le apretaron los muslos, se le separaron las pantorrillas, con ellas los pies y ech&oacute; las dos manos al co&ntilde;o al m&aacute;s puro estilo Marilyn Monroe en La Tentaci&oacute;n Vive Arriba, solo que sin falda y sin la brisa del metro. El guarro no par&oacute; ah&iacute;, y no par&oacute; porque ella no se movi&oacute; mientras le frot&oacute; la polla en el ojete, y c&oacute;mo no se movi&oacute; le clav&oacute; la cabeza de la polla en el culo.<\/p>\n<p>Esto hizo que se pusiera tiesa c&oacute;mo un palo. El Llor&oacute;n y yo fuimos a por sus tetas y se las comimos. Lucho le comi&oacute; la boca. Benedicta ya no se cortaba, le devolv&iacute;a los besos a Lucho al tiempo que le cog&iacute;a las pollas al Tirillas y a Pamp&iacute;n&#8230; Los otros se la pelaban. Benedicta estaba m&aacute;s que cachonda. Con la polla de Pancho dentro del culo se fue echando hac&iacute;a atr&aacute;s hasta que Pancho quedo boca arriba con ella encima. No me pude resistir, volv&iacute; a comerle el co&ntilde;o y en nada se volvi&oacute; a correr, pero esa vez pataleaba c&oacute;mo queriendo huir. A&uacute;n se estaba corriendo y jadeando cuando Pancho se corri&oacute; dentro de su culo. Despu&eacute;s se quit&oacute; de debajo de ella. Se la frot&eacute; en el co&ntilde;o, y me dijo:<\/p>\n<p>-Mete.<\/p>\n<p>No me lo tuvo que repetir. Se la clav&eacute;. Mi polla entr&oacute; c&oacute;mo una bala por aquel t&uacute;nel engrasado. Al llegar al fondo me cogi&oacute; el culo y me apret&oacute; contra ella. Le dije:<\/p>\n<p>-Me voy a correr.<\/p>\n<p>-Corre.<\/p>\n<p>&iexcl;Era incre&iacute;ble! Pasara de no querer follar a dejar que me corriera dentro de ella. El gallinero se volvi&oacute; a revolucionar.<\/p>\n<p>Al sacarme yo, el Llor&oacute;n y el Ca&ntilde;otas le pusieron la polla en la boca. Se las mene&oacute; y chup&oacute; por turnos mientras Pamp&iacute;n la follaba c&oacute;mo un conejo&#8230; Esta vez, con unas treinta clavadas, la que se corri&oacute; fue Benedicta, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;No pares, no pares! &iexcl;Me corrooo!<\/p>\n<p>Al sacarse Pamp&iacute;n, el Llor&oacute;n, a punto de correrse, la mont&oacute; y en segundos su corrida se un&iacute;a a las otras dentro del co&ntilde;o. Era obvio que Benedicta quer&iacute;a quedar pre&ntilde;ada. El Mi&ntilde;oca no quiso ser menos, pero no le dio tiempo y se corri&oacute; en su cara. El Ca&ntilde;otas era duro c&oacute;mo una piedra y cerdo c&oacute;mo &eacute;l solo. Al met&eacute;rsela la bes&oacute; con la leche del Mi&ntilde;oca en los labios y la foll&oacute; a romper m&aacute;s de diez minutos, la foll&oacute; hasta que Benedicta se volvi&oacute; a correr, y al hacerlo nos insult&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hijos de puuuta!<\/p>\n<p>&Eacute;l Ca&ntilde;otas tambi&eacute;n le llen&oacute; el co&ntilde;o de leche. Lucho, le dijo al tiempo que la montaba:<\/p>\n<p>-Hija de puta, t&uacute;, hija de puta y puta.<\/p>\n<p>Lucho estaba tan cachondo que ni un minuto tard&oacute; en llenarle el co&ntilde;o de leche. Cuando el Cascorro y el Tirillas la follaron ya el co&ntilde;o echaba por fuera, y echando por fuera se corrieron dentro. Cuando la volv&iacute; a follar sent&iacute; c&oacute;mo si mi polla fuese un pes&oacute; que se met&iacute;a dentro de un vaso de leche y la leche desbordaba. Los huevos se me encharcaban al meterla hasta el fondo. El picor se apoder&oacute; de mi polla mientras la follaba. A Benedicta le iba a venir el gusto, y esta vez lo dijo:<\/p>\n<p>-Me voy a correr.<\/p>\n<p>El gallinero se alborot&oacute; de nuevo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dale, dale, dale&#8230;!<\/p>\n<p>Le di, y viendo c&oacute;mo mis colegas se la segu&iacute;an machacando, exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Me corrooo!!<\/p>\n<p>Su co&ntilde;o echaba por fuera, y a&uacute;n ech&oacute; m&aacute;s cuando me corr&iacute; yo dentro de &eacute;l.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a Benedicta tirando del aliento cuando vi venir al Mi&ntilde;oca y al Tirillas con la polla en la mano. Sal&iacute; de encima de ella cagando leches. Sab&iacute;a lo que ven&iacute;a a continuaci&oacute;n. El Mi&ntilde;oca y el Tirillas se corrieron en su cara. El Llor&oacute;n, Pamp&iacute;n y el Ca&ntilde;otas, en sus tetas, Cascorro, en su cara y Lucho en su vientre.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de regarla pas&oacute; sus manos por la leche y se dio una especie de masaje en la cara, en las tetas y en el vientre. Acab&oacute; echando la mano al co&ntilde;o y despu&eacute;s se chup&oacute; los diez dedos. Quedamos anonadados, todos menos el Ca&ntilde;otas, que le ech&oacute; las manos a las axilas, la levant&oacute; en alto en peso y se la clav&oacute; en el co&ntilde;o, Benedicta, rode&oacute; su cuello con los brazos, lo bes&oacute; y despu&eacute;s dijo:<\/p>\n<p>-Que alguien me la meta en el culo.<\/p>\n<p>Se form&oacute; una fila india. Yo me puse de &uacute;ltimo, por las dudas. El Mi&ntilde;oca fue el primero y se corri&oacute; sin haberla metido del todo. Pamp&iacute;n dur&oacute; mucho, tanto dur&oacute; que Benedicta se corri&oacute; sacudi&eacute;ndose una cosa mala y mordi&eacute;ndole a El Ca&ntilde;otas en el cuello. Despu&eacute;s fue Pancho, al que no le dio reparo ver salir la leche de Pamp&iacute;n del culo, bueno, ni a &eacute;l ni a nadie. El caso fue que el culo se fue abriendo y cada vez le daba m&aacute;s gusto la doble penetraci&oacute;n a Benedicta. Como ya dije, yo fui el &uacute;ltimo. Cuando se la met&iacute; en el culo el Ca&ntilde;otas y Benedicta se estaban corriendo juntos y se com&iacute;an las bocas. Al meterla sent&iacute; las contracciones de su culo, me qued&eacute; quieto y mi polla reaccion&oacute; soltando leche por un tubo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de esto, Benedicta se visti&oacute; y regres&oacute; a su casa. Iba fresca c&oacute;mo una rosa y nosotros quedamos agotados. Era mucha mujer de Dios.<\/p>\n<p>Al llegar a casa le cont&oacute; con pelos y se&ntilde;ales a su primo el cura lo que hab&iacute;a ocurrido en el monte. Acab&oacute; diciendo:<\/p>\n<p>-&#8230; As&iacute; si el otro d&iacute;a qued&eacute; pre&ntilde;ada ya tenemos a quien echarle la culpa.<\/p>\n<p>El cura ten&iacute;a un empalme brutal. Se levant&oacute; de la silla y le quit&oacute; el vestido. Vio sus bragas blancas llenas de manchas amarillas que hiciera la leche al secar. Se las quit&oacute; mientras Benedicta sacaba el sujetador. Se agach&oacute; y vio la leche seca cubriendo los pelos de su co&ntilde;o y toda la raja. El muy cerdo, jadeando c&oacute;mo un perro le lami&oacute; los pelos, el co&ntilde;o y despu&eacute;s todo el vientre, las tetas, la cara, le comi&oacute; la boca, a continuaci&oacute;n la cogi&oacute; por la cintura y la arrim&oacute; a la mesa de la cocina. Sin anestesia le clav&oacute; la cabeza de la polla en el culo, al tiempo que le dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;Toma, puta!<\/p>\n<p>Mientras la polla entraba forzando su culo, Benedicta, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Maricooon!<\/p>\n<p>Ni maric&oacute;n ni hostias, agarr&aacute;ndola por las tetas le dio ca&ntilde;a brava&#8230; Poco despu&eacute;s, cuando el cura se iba a correr, la sac&oacute; y le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Mama, perra!<\/p>\n<p>Benedicta le dio media docena de mamadas, despu&eacute;s se levant&oacute;, le plant&oacute; un beso con lengua, se volvi&oacute; a dar la vuelta, separ&oacute; las piernas, y le dijo:<\/p>\n<p>-M&eacute;tela en el co&ntilde;o y c&oacute;rrete dentro.<\/p>\n<p>Le mordi&oacute; las nalgas, le lami&oacute; el co&ntilde;o y despu&eacute;s le foll&oacute; el ojete con su lengua. Al met&eacute;rsela en el co&ntilde;o ya los dos estaban a punto para descargar. El cura la foll&oacute; lentamente para no correrse tan pronto, pero Benedicta quer&iacute;a correrse, y quer&iacute;a correrse ya. Movi&oacute; el culo de delante hacia atr&aacute;s y de atr&aacute;s hacia delante a la velocidad del rayo hasta que se detuvo, y en bajito dijo:<\/p>\n<p>-Me corro. Ll&eacute;name.<\/p>\n<p>El cura, sintiendo c&oacute;mo gem&iacute;a, c&oacute;mo temblaba y c&oacute;mo le apretaba la polla y c&oacute;mo la ba&ntilde;aba, le llen&oacute; el co&ntilde;o de leche a su prima.<\/p>\n<p>Cuando se separaron le dijo Benedicta:<\/p>\n<p>-Lo del monte fue mentira, Nicol&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?! &iquest;Y la leche seca en el co&ntilde;o?<\/p>\n<p>-De una paja.<\/p>\n<p>-&iquest;Y ese sabor a semen de tu cuerpo?<\/p>\n<p>-Todo meo. Te autosugestionaste.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Por qu&eacute; me enga&ntilde;aste?!<\/p>\n<p>-Para que te volvieras a correr dentro. Quiero tener un hijo tuyo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ser&aacute;s!<\/p>\n<p>Mentirosa compulsiva, es lo que era, entre otras cosas.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Benedicta, una joven de 26 a&ntilde;os, de un metro sesenta cent&iacute;metros de estatura, morena y guapa que estaba comiendo pato a la naranja con el cura en la cocina de la casa parroquial, y le dec&iacute;a el cura: -Los muchachos de este pueblo hacen org&iacute;as homosexuales en el monte. -&iquest;Y t&uacute; c&oacute;mo sabes eso, Nicol&aacute;s? 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