{"id":24210,"date":"2020-06-12T02:01:37","date_gmt":"2020-06-12T02:01:37","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-06-12T02:01:37","modified_gmt":"2020-06-12T02:01:37","slug":"Solo-temo-a-seguir-con-vida-capitulo-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/Solo-temo-a-seguir-con-vida-capitulo-19\/","title":{"rendered":"Solo temo a seguir con vida (Cap\u00edtulo 19)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24210\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nueva vida era desgastante. Mantener a Laura y Diana me resultaba complejo. Majo segu&iacute;a sin conseguir trabajo y yo deb&iacute;a encargarme de nuestro mantenimiento, eso, sumado a la cuota para Laura me ten&iacute;a al borde de la quiebra.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a qu&eacute; hacer pues era evidente que esto iba a ser insostenible. Majo empez&oacute; a notar la escasez y no par&oacute; de preguntar por el destino del dinero. Me pregunto si era adicto al juego, a las putas o a alguna droga, pues no hallaba forma de explicar la fuga del dinero.<\/p>\n<p>Yo inventaba pretextos absurdos como continuos arreglos del coche, o del celular, o de cualquier otro artefacto que se pueda descomponer. Pero majo no era est&uacute;pida, pues poco cre&iacute;a en mis palabras.<\/p>\n<p>Su suspicacia fue al alza. Aprovech&oacute; cualquier oportunidad para revisar mis estados de cuenta, mi celular, mi laptop y cualquier otro dispositivo o fuente de informaci&oacute;n de mis estados financieros.<\/p>\n<p>Y lo inevitable lleg&oacute;. Majo descubri&oacute; que estaba manteniendo dos hogares. Me lo hizo saber de la forma m&aacute;s terrible.<\/p>\n<p>Una tarde al volver del trabajo no encontr&eacute; a Majo en casa. Estaba Isabella sola, situaci&oacute;n que despert&oacute; mi ira, pues no conceb&iacute;a que la ni&ntilde;a, estando tan peque&ntilde;a, se quedara sola en casa. Pero luego esa sensaci&oacute;n de rabia y enojo se transform&oacute;, se convirti&oacute; en tristeza tras encontrar y leer una carta que Majo hab&iacute;a dejado sobre la cama.<\/p>\n<p>&ldquo;No s&eacute; qu&eacute; hacer, estoy desesperada, ya no puedo m&aacute;s. Quiero gritar, quiero escapar, estoy harta, quiero acabar con todo esto, con esta maldita ansiedad y decepci&oacute;n. Este es mi fin, ya no puedo m&aacute;s; el coraz&oacute;n me late y se me sale del pecho por mi angustia, el dolor me carcome, y este enga&ntilde;o me destroza por dentro. Estoy sola, pens&eacute; tener un gran apoyo en mi familia, pero hoy he descubierto que estoy sola, que todos me han traicionado.<\/p>\n<p>Hoy mi cabeza no sabe qu&eacute; pensar. Fuiste una persona muy importante para m&iacute;, te am&eacute; demasiado hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a de mi vida, pero debo decirte que en los &uacute;ltimos minutos te odi&eacute; hasta m&aacute;s no poder.<\/p>\n<p>Quise hablar de esto con alguien, pero cuando pens&eacute; en la gente que supuestamente me ha querido, me di cuenta que de todos recib&iacute; una traici&oacute;n. Siento mucho el dolor que voy a causar a quienes quedan y profesan afecto, cari&ntilde;o o amor por m&iacute;, aunque sigo pensando y no s&eacute; qui&eacute;n pueda ser.<\/p>\n<p>Cuando a una persona lo abandona la esperanza, los anhelos, los planes; nada tiene sentido &iquest;O acaso no est&aacute; formado el futuro por este tri&aacute;ngulo?<\/p>\n<p>Todo eso ha sido reemplazado en mi vida por una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o, y la naturaleza aborrece el vac&iacute;o. No puedo seguir lidiando con ello, no puedo volver a enga&ntilde;arme con que nada de esto ha sucedido.<\/p>\n<p>Tu actitud mat&oacute; mis ganas de luchar por ti, por m&iacute; y por nosotros. Te am&eacute; con locura, pero hoy te desprecio &iexcl;Hasta siempre!&rdquo;.<\/p>\n<p>Le&iacute; la nota y qued&eacute; estupefacto, helado. Tom&eacute; a Isabella, la sub&iacute; al coche y part&iacute; desesperado, sin rumbo fijo pues no sab&iacute;a d&oacute;nde ir a buscar a Majo. Lo primero que se me ocurri&oacute; fue ir a casa de sus padres, pero all&iacute; no estaba. Tampoco en casa de sus amigas m&aacute;s cercanas. Fui a casa de Javier, pensando que en un momento de rabia podr&iacute;a entregarse a los brazos de otro de los hombres que amo. Pero tampoco la encontr&eacute;.<\/p>\n<p>Estaba completamente desesperado, pues no sab&iacute;a en d&oacute;nde buscarla. Y lo peor estaba por llegar.<\/p>\n<p>Pasaron apenas unas horas, cay&oacute; la noche y recib&iacute; una llamada demoledora. Me ped&iacute;an ir a la oficina forense ir a reconocer un cad&aacute;ver. Imagin&eacute; lo peor y minutos despu&eacute;s lo iba a confirmar.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; y procedieron a mostrarme el cad&aacute;ver. Efectivamente era Majo, aunque era dif&iacute;cil de reconocer, pues hab&iacute;a saltado de un acantilado, cercano a la ciudad y con alta tradici&oacute;n de suicidios cerca a esta ciudad. Su cuerpo hab&iacute;a estallado al chocar contra el suelo, pero supe que era ella por su vestimenta, y por las partes de su cuerpo que aun eran reconocibles.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a desecho por dentro. La tristeza era infinita y el sentimiento de culpa total, pues sab&iacute;a que mi actuar hab&iacute;a desencadenado en la muerte del amor de mi vida. A la vez me sent&iacute;a repugnante y miserable, pues entend&iacute;a que esto era completamente mi culpa. No sab&iacute;a c&oacute;mo iba a explic&aacute;rselo a Isabella cuando fuera m&aacute;s grande, ni c&oacute;mo iba a contarle esto a la familia de Majo, si es que no lo sab&iacute;a ya. Pens&eacute; en seguir los pasos de Majo, pero dejar hu&eacute;rfana a Isabella ser&iacute;a una canallada a&uacute;n mayor, as&iacute; que lo descart&eacute;.<\/p>\n<p>La depresi&oacute;n me llev&oacute; a hundirme en el consumo de licor, perd&iacute; mi trabajo y la cordura por unos meses.<\/p>\n<p>Laura segu&iacute;a apareciendo puntualmente para cobrar la pensi&oacute;n pactada. Pero lleg&oacute; un momento en que mi iliquidez no me permiti&oacute; cumplir con la cuota pactada. Laura entendi&oacute; mi depresi&oacute;n, mi delicado estado mental, y fue incre&iacute;blemente ella la que se encarg&oacute; de consolarme y hacerme recapacitar; fue ella quien me sac&oacute; de mis delirios depresivos.<\/p>\n<p>Decid&iacute; comenzar de cero con Laura. Mutuamente olvidamos el rencor que en alg&uacute;n momento pudimos sentir por el otro, teniendo en cuenta adem&aacute;s que hab&iacute;a dos peque&ntilde;as a nuestro cargo.<\/p>\n<p>Lamentablemente para Laura y para m&iacute; este fue el final de la relaci&oacute;n con el resto de la familia, pues, con justa causa, yo ya no era aceptado entre ellos. Tampoco Laura en caso de que se enteraran de que ella hab&iacute;a rehecho su vida conmigo, aunque creo que jam&aacute;s se enteraron de esa situaci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Mi nueva vida era desgastante. Mantener a Laura y Diana me resultaba complejo. Majo segu&iacute;a sin conseguir trabajo y yo deb&iacute;a encargarme de nuestro mantenimiento, eso, sumado a la cuota para Laura me ten&iacute;a al borde de la quiebra. No sab&iacute;a qu&eacute; hacer pues era evidente que esto iba a ser insostenible. Majo empez&oacute; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5643,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-24210","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5643"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24210"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24210\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}