{"id":24269,"date":"2020-06-14T22:00:00","date_gmt":"2020-06-14T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-06-14T22:00:00","modified_gmt":"2020-06-14T22:00:00","slug":"amigos-para-siempre-resucitando-la-pasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/amigos-para-siempre-resucitando-la-pasion\/","title":{"rendered":"Amigos para siempre: Resucitando la pasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24269\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La situaci&oacute;n se me antojaba un poco surrealista. Mis dos mejores amigos, el feliz matrimonio con quien tantas reuniones bodas y bautizos hab&iacute;a compartido, estaban all&iacute; d&aacute;ndome placer. Buscando el suyo propio a trav&eacute;s de mi cuerpo, un cuerpo que usaban a su antojo para devolver el morbo y el deseo a sus vidas.<\/p>\n<p>Sin embargo no encontraba nada extra&ntilde;o en aquello. Estaba tan c&oacute;moda follando con ellos como lo habr&iacute;a estado viendo una pel&iacute;cula, los tres tirados en el sof&aacute; como sol&iacute;amos hacer de j&oacute;venes.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a temido un poco la reacci&oacute;n de Raquel. Al fin y al cabo una cosa es fantasear y otra muy distinta vivirlo. Ten&iacute;a mis dudas de que al final, cuando me viera en brazos de su marido no se sintiera extra&ntilde;a y celosa pero la verdad es que no hab&iacute;a m&aacute;s que verla. Era con mucho la que m&aacute;s estaba disfrutando de los tres.<\/p>\n<p>Mario me regal&oacute; otro orgasmo lento y profundo antes de que Raquel nos arrastrara al dormitorio. Parec&iacute;a dispuesta a ser la directora de orquesta de aquella improvisada sinfon&iacute;a.<\/p>\n<p>Me tumb&oacute; en la cama, de espaldas, con las rodillas justo en el borde y le indic&oacute; a Mario que se sentara junto a mi cabeza. Cuando &eacute;l se arrodill&oacute; detr&aacute;s de m&iacute;, sentado sobre sus talones, con las piernas entreabiertas de modo que sus huevos casi descansaban en mi frente y su miembro flotaba sobre mi cara, ella le entreg&oacute; mis tobillos dej&aacute;ndome doblada en forma de pinza y totalmente expuesta.<\/p>\n<p>-&Aacute;brela para m&iacute;, cari&ntilde;o -Le dijo con un arrastrar felino en su tono de voz que provoc&oacute; que la habitaci&oacute;n se llenase de erotismo al instante.<\/p>\n<p>Era su juguete, su regalo y estaba dispuesta a disfrutar de m&iacute;. El abri&oacute; mis piernas con fuerza, los tacones miraban al techo como dos monolitos en un para&iacute;so fetichista. Mis labios se abrieron dejando escurrir el fluido acumulado de mi &eacute;xtasis anterior. Ella se agach&oacute; y empez&oacute; a lamerme muy despacio mir&aacute;ndole a los ojos, su lengua dibujaba un recorrido desquiciante. Sub&iacute;a desde mi ano, pasando por mis labios hasta llegar a mi cl&iacute;toris inflamado donde se entreten&iacute;a en rodearlo una o dos veces antes de volver al punto de partida.<\/p>\n<p>Su lengua arrancaba gemidos profundos en cada uno de sus paseos, era una tortura deliciosa, tan lenta y sensual, tan c&aacute;lida. Me retorc&iacute;a de placer mientras mi cuerpo se convulsionaba tratando en vano de acelerar el proceso, de saciar mi ansiedad que crec&iacute;a por momentos rozando la locura.<\/p>\n<p>Se compadeci&oacute; de mi porque hundi&oacute; de pronto la cara en mi sexo y me penetr&oacute; con la lengua haci&eacute;ndome tocar el cielo. Su h&uacute;medo ap&eacute;ndice giraba en mi interior, me frotaba con su cara, con su barbilla, con su nariz&#8230; Mis manos se enredaron en su pelo, necesitaba controlar esa cabeza, saber que no se alejar&iacute;a de pronto. Abr&iacute; los ojos, la polla de Mario se ergu&iacute;a ante mis ojos. Gotitas de l&iacute;quido pre seminal de deslizaban por su glande y ca&iacute;an sobre mis labios abiertos. Quise saborearlo, levant&eacute; mi cabeza tratando de alcanzarlo, mi legua se deslizaba por su tronco hasta sus huevos y volv&iacute;a a subir, con un castigo similar al que hac&iacute;a poco me hab&iacute;a sometido su mujer.<\/p>\n<p>Volv&iacute;a a estar al borde del precipicio. Todos mis m&uacute;sculos se contra&iacute;an, doblegada mi voluntad a aquella boca que me arrastraba por universos l&uacute;bricos. Mario no pod&iacute;a m&aacute;s, sus test&iacute;culos se endurec&iacute;an en mi boca por momentos. Pod&iacute;a sentir la erupci&oacute;n salvaje que se gestaba en su interior. Lleve una mano a su polla y empec&eacute; a masturbarle al mismo ritmo que marcaba su esposa, mi amiga. Pude sentir su lava incandescente subiendo y me dej&eacute; llevar en un orgasmo brutal mientras su leche ca&iacute;a sobre mi cuerpo. Raquel bebi&oacute; de m&iacute; y alz&oacute; la cabeza con la boca abierta a tiempo de que el n&eacute;ctar de Mario le surcara la cara. Ten&iacute;a una mirada intensamente lasciva, sus labios estaban embarrados de mis fluidos y a&uacute;n buscaba insaciable que el semen de su marido entrara en su boca.<\/p>\n<p>Nos derrumbamos los tres sobre la cama, la cabeza de ella recostada en mi vientre, el cuerpo de &eacute;l junto al m&iacute;o acariciando la espalda de su mujer y bes&aacute;ndome con ternura. &Eacute;ramos una uni&oacute;n perfecta de cuerpos relajados y exhaustos.<\/p>\n<p>-Dios chicos, que pasada! -Suspir&eacute;- Menos mal que descubrimos esto ahora y no hace unos a&ntilde;os o ninguno de los tres habr&iacute;amos acabado los estudios.<\/p>\n<p>-Jajaja, &iquest;te imaginas? Todos esos a&ntilde;os de instituto follando como monos. -Dijo Raquel entre carcajadas mientras Mario se recolocaba en la cama con una de nosotras a cada lado.<\/p>\n<p>-Chicas est&aacute;is muy locas, pero sois incre&iacute;bles. Oye yo de todo esto no puedo contar nada &iquest;no?<\/p>\n<p>-Mario!!! -Gritamos las dos al un&iacute;sono d&aacute;ndole un golpe en el pecho.<\/p>\n<p>-Vale, vale -dijo riendo.- Si total &iquest;qui&eacute;n co&ntilde;o me iba a creer?<\/p>\n<p>Raquel y yo empezamos a hacerle cosquillas mientras &eacute;l se retorc&iacute;a. Volv&iacute;amos a ser esos tres amigos de siempre, riendo en confianza con cualquier cosa.<\/p>\n<p>Dejamos descansar un rato a Mario mientras jug&aacute;bamos como ni&ntilde;as en la cama. Trat&aacute;bamos de inmovilizarnos la una a la otra haciendo una parodia de la lucha cuerpo a cuerpo, nos intercambi&aacute;bamos pellizcos y caricias, besos fugaces y mordiscos suaves. Poco a poco el ambiente se fue caldeando otra vez.<\/p>\n<p>Raquel fue al ba&ntilde;o. Al volver ten&iacute;a el peque&ntilde;o mando a distancia de mi regalo en la mano y nos sonre&iacute;a desde el umbral de la puerta.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n quiere el poder? -Pregunt&oacute; con ese gesto de ni&ntilde;a traviesa que es tan suyo. El cordoncillo del huevo asomaba ya en su entrepierna.<\/p>\n<p>Mario y yo nos miramos divertidos y saltamos a la vez para tratar de alcanzar el mando. Me agarr&oacute; por las caderas tirando de mi, devolvi&eacute;ndome al centro de la cama para tomarme la delantera. Yo salt&eacute; sobre su espalda y ambos ca&iacute;mos de la cama en una mara&ntilde;a de brazos y piernas mientras la risa de Raquel tintineaba a nuestro alrededor. Nos tir&oacute; el mando en el aire. Mario lo alcanz&oacute; al vuelo y se levant&oacute; al triunfal grito de: -m&iacute;o!!<\/p>\n<p>Yo frunc&iacute; el ce&ntilde;o con gesto de fastidio y cruc&eacute; los brazos enfurru&ntilde;ada. Raquel se me acerc&oacute; y me bes&oacute; en los labios mientras acariciaba mi cabeza. -Pobrecita, si no tiene juguete&hellip;<\/p>\n<p>-Eso es lo que t&uacute; te crees -dije haciendo un gui&ntilde;o, recuerda que tengo uno id&eacute;ntico al tuyo y ambos funcionan con el mismo mando.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a la cocina a buscar mis bolsas y r&aacute;pidamente me introduje el huevo aprovechando para coger tambi&eacute;n mi nuevo lubricante sabor a melocot&oacute;n&#8230; algo se nos ocurrir&iacute;a, seguro.<\/p>\n<p>Mario estaba sentado en la cama, con la espalda apoyada en el cabecero. Se estir&oacute; un poco para alcanzar la radio de la mesilla y busc&oacute; una emisora musical que acompa&ntilde;ara el momento.<\/p>\n<p>-Y ahora chicas, a bailar&#8230;<\/p>\n<p>No lo dudamos un instante, empezamos a contonearnos ante &eacute;l, despoj&aacute;ndonos de la poca lencer&iacute;a que a&uacute;n nos cubr&iacute;a y quedando nuestros cuerpos desnudos.<\/p>\n<p>No era la primera vez que ejecut&aacute;bamos juntas un baile sensual pero s&iacute; la primera vez que lo hac&iacute;amos desnudas, delante de un hombre, su marido, mi amigo, que nos deseaba y estaba dispuesto a jugar con nuestro placer.<\/p>\n<p>Mario activ&oacute; la vibraci&oacute;n m&aacute;s sutil de los juguetitos que llev&aacute;bamos en nuestro interior y ambas dimos un saltito, ri&eacute;ndonos la una de la reacci&oacute;n de la otra. Roz&aacute;bamos nuestros cuerpos al ritmo de la m&uacute;sica mientras la vibraci&oacute;n iba variando sus patrones y haci&eacute;ndose m&aacute;s y m&aacute;s intensa.<\/p>\n<p>Pronto m&aacute;s que bailar nos frot&aacute;bamos de pie, buscando el roce de nuestros pechos, bes&aacute;ndonos, apresando un pez&oacute;n entre nuestros labios para succionarlo.<\/p>\n<p>Fundidas en un abrazo intenso not&aacute;bamos la vibraci&oacute;n de nuestros respectivos juguetes, cambiante, a expensas de los caprichos de Mario que nos miraba desde la cama y controlaba nuestro delirio.<\/p>\n<p>Nuestras manos buscaron el cl&iacute;toris de la otra sin dejar de besarnos, imit&aacute;bamos nuestros movimientos como im&aacute;genes especulares.<\/p>\n<p>No tardamos en corrernos. Me encantaban los orgasmos de Raquel, todo su cuerpo se tensaba y pod&iacute;a sentir como se derret&iacute;a en mi mano al tiempo que mi propio cuerpo la segu&iacute;a en esa espiral de placer.<\/p>\n<p>Mario se acariciaba la polla lentamente, mir&aacute;ndonos, disfrutando de la vista. Era casi c&oacute;mico ver sus ojos, la expresi&oacute;n de su cara, de una felicidad absoluta.<\/p>\n<p>Coloqu&eacute; a Raquel de cara a su marido, de pie a los pies de la cama la inclin&eacute; haciendo que su pecho se apoyara en el colch&oacute;n mirando a Mario y empec&eacute; a acariciar de nuevo su sexo llevando sus fluidos hacia el estrecho orificio de su culo y deteni&eacute;ndome en &eacute;l, rode&aacute;ndolo, presion&aacute;ndolo suavemente, notando como el esf&iacute;nter reaccionaba y se abr&iacute;a lentamente.<\/p>\n<p>-&iquest;No te gustar&iacute;a sentir como vibra por dentro tu mujer Mario?<\/p>\n<p>No le dio tiempo a contestar. Raquel se me escurri&oacute; de entre las manos trepando a la cama a cuatro patas y gir&aacute;ndose para levantar un dedo indignado diciendo<\/p>\n<p>-A no!! Eso s&iacute; que no!! Por ah&iacute; ni lo pens&eacute;is, a&ntilde;os me ha costado convencer a Mario y no voy a discutirlo contigo ahora!!!<\/p>\n<p>Mario levant&oacute; los hombros en gesto de resignaci&oacute;n mientras yo no sal&iacute;a de mi asombro, no pod&iacute;a concebir que alguien tan desinhibido como Raquel se negara a disfrutar del sexo anal.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, est&aacute; bien -Dije riendo- Si&eacute;ntate como est&aacute; Mario por favor&#8230; as&iacute;, apoya la espalda en el cabecero, ponte c&oacute;moda.<\/p>\n<p>Me puse a cuatro patas entre las piernas abiertas de mi amiga, el juguetito segu&iacute;a vibrando y los labios de su co&ntilde;o aleteaban ante mis ojos. Di un peque&ntilde;o lamet&oacute;n desde su culo a su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>-Mario -Dije arrojando el lubricante en su regazo, &iquest;quieres hacer los honores? prep&aacute;rame con cuidado por favor.<\/p>\n<p>Su cara en ese momento era un poema, de no ser porque la situaci&oacute;n me excitaba enormemente hubiese roto a re&iacute;r como una colegiala.<\/p>\n<p>Mario se situ&oacute; a mi espalda, con una mano en mis caderas empez&oacute; a untar mi ano con el lubricante. Una intensa fragancia a melocot&oacute;n nos envolvi&oacute;.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a dando peque&ntilde;os leng&uuml;etazos al sexo de mi amiga.<\/p>\n<p>-Lo primero es aplicar una buena cantidad de lubricante. Hay productos maravillosos, el tacto de este es sublime -Le dije haciendo una pausa en las idas y venidas de mi lengua.- Poco a poco notas la caricia de un dedo, es algo muy sutil, algo as&iacute;. -Recog&iacute; un poco del lubricante que se deslizaba por mis muslos y con un dedo comenc&eacute; a replicar en el culo de mi amiga las caricias que su marido me iba dando en el m&iacute;o propio al tiempo que succionaba su cl&iacute;toris. No pod&iacute;a negar que le encantaba, sus ojos se cerraban y gem&iacute;a quedamente mordiendo su labio inferior.<\/p>\n<p>-Poco a poco la presi&oacute;n aumenta, notas como el esf&iacute;nter late y se dilata, ese dedo travieso empieza a invadirte y tu cuerpo se entrega, sin dolor, sin tensi&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Mi dedo ya entraba y sal&iacute;a libremente de ella. Nuestros anos se dilataban al mismo tiempo compartiendo id&eacute;nticas sensaciones una vez m&aacute;s. Mario hab&iacute;a captado mi juego a la perfecci&oacute;n y se acoplaba a mis palabras con esmero.<\/p>\n<p>-Puedo dibujar c&iacute;rculos cada vez m&aacute;s amplios en tu interior, un calor diferente, nuevo y desconocido sube por tu espalda. Las terminaciones nerviosas que estimulo est&aacute;n conectadas con tus pezones que parecen a punto de estallar -Tom&eacute; uno de ellos entre mis labios y lo chupe largamente mientras su cuerpo se rend&iacute;a a esas nuevas sensaciones.<\/p>\n<p>-&iquest;Ves? Ya son dos los dedos que puedo meter, con suavidad. &iquest;Notas como tu cuerpo se abre?, &iquest;c&oacute;mo se dilata y pide m&aacute;s?<\/p>\n<p>Empec&eacute; a follarla con esos dos dedos. Aquello la estaba volviendo loca.<\/p>\n<p>-Si t&uacute; quisieras, ahora mismo podr&iacute;as notar ese glande suave y duro acercarse a tu culo. Tal y como yo lo noto ahora. Lo sentir&iacute;as mucho m&aacute;s caliente que mis dedos y notar&iacute;as como poco a poco se va introduciendo en ti. Cent&iacute;metro a cent&iacute;metro&#8230;<\/p>\n<p>La polla de Mario se iba metiendo en mi culo y cada vez me costaba m&aacute;s seguir hablando, yo segu&iacute;a machacando con dos dedos el culo de Raquel que se retorc&iacute;a de placer. Mario entr&oacute; por completo dentro de mi arranc&aacute;ndome un gemido. -Ohh Joder Raquel si pudieras sentir esto&#8230; F&oacute;llame Mario, dame fuerte, quiero sentirte muy dentro.-<\/p>\n<p>Mario empez&oacute; a bombear a un ritmo endiablado. Bufaba a mis espaldas como un animal en celo, estaba descontrolado perfor&aacute;ndome una y otra vez. Me temblaban las piernas y ya no pod&iacute;a pensar en nada m&aacute;s. Raquel me miraba alucinada, con mis dedos a&uacute;n dentro de su culo pero inm&oacute;viles pues solo pod&iacute;a pensar en esa polla que me taladraba y me hac&iacute;a enloquecer. Yo gritaba pidiendo m&aacute;s y m&aacute;s. Lo sent&iacute;a todo centuplicado, la vibraci&oacute;n en mi co&ntilde;o, su polla en mi culo, sus pelotas resonando contra mis nalgas&#8230; y me corr&iacute;, me corr&iacute; de una forma escandalosa y brutal dejando a mi amiga boquiabierta.<\/p>\n<p>Me hice a un lado r&aacute;pidamente dejando a Mario con la polla apuntando directamente a las piernas abiertas de su esposa, su expresi&oacute;n era febril, ten&iacute;a el rostro desencajado y las gotas de sudor le corr&iacute;an por la frente. Se quit&oacute; el cond&oacute;n en un visto y no visto y se acerc&oacute; a ella, dudando, casi como pidiendo permiso. Fue ella la que tir&oacute; de &eacute;l, fue ella la que apunt&oacute; a su culo dilatado, fue ella la que se zambull&oacute; a ese placer inmenso que tanto tiempo se hab&iacute;an negado. Los vi retorcerse, entregados el uno al otro, elev&aacute;ndose los gritos de ella hasta la locura. Mir&aacute;ndose como solo saben mirarse los enamorados. Perdidos en las sensaciones de dos cuerpos que encajan a la perfecci&oacute;n. No pod&iacute;a dejar de sonre&iacute;r al verlos as&iacute;.<\/p>\n<p>Sal&iacute; sin hacer ruido, a&uacute;n me temblaban las piernas. En la cocina busqu&eacute; un zumo en la nevera, el piso era grande y sus gemidos me llegaban en un rumor apagado. Saqu&eacute; el huevo de mi vagina y lo lav&eacute; con cuidado en el fregadero guard&aacute;ndolo en su envase. Recog&iacute; mis cosas, me vest&iacute; como pude y abandon&eacute; la casa.<\/p>\n<p>Ya amanec&iacute;a, el cristal de mi coche aparec&iacute;a perlado de gotas de roc&iacute;o, me sent&eacute; y puse la radio regal&aacute;ndome unos instantes de reflexi&oacute;n&#8230; Pens&eacute; en mi pareja, en mi amor. Posiblemente ya se habr&iacute;a ido a trabajar. Yo tambi&eacute;n estaba dispuesta a todo por mantener viva nuestra llama. Estaba segura de que ese fin de semana que plane&aacute;bamos escapar nos devolver&iacute;a las ganas y la pasi&oacute;n perdida. Pero si no era suficiente siempre pod&iacute;a pedir ayuda a una buena amiga y es que la amistad todo lo puede. &iquest;No cre&eacute;is?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 La situaci&oacute;n se me antojaba un poco surrealista. Mis dos mejores amigos, el feliz matrimonio con quien tantas reuniones bodas y bautizos hab&iacute;a compartido, estaban all&iacute; d&aacute;ndome placer. Buscando el suyo propio a trav&eacute;s de mi cuerpo, un cuerpo que usaban a su antojo para devolver el morbo y el deseo a sus vidas. 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