{"id":24284,"date":"2020-06-16T05:46:18","date_gmt":"2020-06-16T05:46:18","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-06-16T05:46:18","modified_gmt":"2020-06-16T05:46:18","slug":"la-editora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-editora\/","title":{"rendered":"La editora"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24284\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fue un martes por la ma&ntilde;ana cuando llam&eacute; para concretar una cita con la responsable de contenidos de la editorial Narraciones Escondidas.&nbsp; La semana anterior contactaron conmigo para dicha reuni&oacute;n. Les hab&iacute;a interesado mucho conocer mis obras, que de la noche a la ma&ntilde;ana hab&iacute;an tenido un impacto muy notable en varias webs de relatos y cuentos. Nunca imagin&eacute; que escribir mis fantas&iacute;as y experiencias, tendr&iacute;a un alcance del que me vi, gratamente sorprendido cuando una de las editoriales m&aacute;s prestigiosas de este pa&iacute;s, se estaba interesando en mis relatos.<\/p>\n<p>La responsable de exponerme los t&eacute;rminos y acuerdos era Sara Monforte, una mujer de unos 48 a&ntilde;os, bien considerada en el gremio editorial y con un notable peso dentro de la empresa. Me hab&iacute;a citado su secretaria a las 16 de la tarde de ese mismo martes. La editorial est&aacute; ubicada en un pol&iacute;gono industrial de M&oacute;stoles donde hay m&aacute;s empresas del sector. Llegu&eacute; sobrado de tiempo y pude aparcar en la misma puerta. Una vez acced&iacute; me dirig&iacute; a la recepci&oacute;n y me present&eacute; a la chica que atend&iacute;a. Me salud&oacute; cordialmente y me invit&oacute; a esperar en el hall que hab&iacute;a justo a la derecha de la recepci&oacute;n. Me pregunt&oacute; si deseaba un caf&eacute; a lo cual afirme muy amablemente y me comunic&oacute; que en tres minutos pod&iacute;a subir al despacho de la se&ntilde;ora Sara. Tom&eacute; mi caf&eacute; un poco nervioso, ya que era la primera vez que me enfrentaba a una situaci&oacute;n as&iacute;.<\/p>\n<p>Sub&iacute; a la 2 planta siguiendo las indicaciones de la secretar&iacute;a y acced&iacute; a un gran despacho con un gran ventanal. Al entrar vi la figura de espaldas de Sara Monforte. Francamente me llamo poderosamente la atenci&oacute;n su figura tan estilizada, con un traje blanco de falda y chaqueta que realzaba sus curvas tan sugerentes.<\/p>\n<p>Se gir&oacute; y me vio en la entrada de la puerta con mi mirada at&oacute;nita, se dirigi&oacute; a mi con una sonrisa y una mirada muy natural y sincera. Tras la correspondiente presentaci&oacute;n, me invito a sentarme para exponerme la intenci&oacute;n que su editorial quer&iacute;a plantearme. Me cost&oacute; en varias ocasiones mantener la atenci&oacute;n a lo que ella me iba explicando, ya que mi mirada se quedaba abstra&iacute;da en su escote y ella se percat&oacute; en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Ella sab&iacute;a que a cada t&eacute;rmino del contrato editorial que me expon&iacute;a, yo me la estaba comiendo con la mirada y ella aumentaba sus dotes de persuasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a algo que me estaba alertando que la reuni&oacute;n iba a tener otro desenlace al margen de lo estrictamente profesional.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un buen rato hablando sobre la propuesta, Sara comenz&oacute; a hacerme preguntas m&aacute;s personales, a lo que interpret&eacute; como t&eacute;cnicas de marketing para impulsar al escritor, etc&#8230;<\/p>\n<p>Las preguntas iban cada vez siendo m&aacute;s directas y sin concesiones, a la vez que se acerc&oacute; a m&iacute; tras levantarse de su sill&oacute;n. Se apoy&oacute; sobre la mesa dejando al aire parte de su muslo de su pierna derecha. En ese momento empec&eacute; a notar como mi pene iba poni&eacute;ndose duro. Sara desde la posici&oacute;n en la que estaba vio claramente mi erecci&oacute;n y eso motivo que muy sutilmente se girase como si fuera a coger algo de la mesa. En ese giro con su culo apoyado, me mostr&oacute; que no llevaba ropa interior, dejando al descubierto su hermosa vulva ros&aacute;cea. As&iacute;, en esa posici&oacute;n, permaneci&oacute; varios segundos, los suficientes como para ver con toda nitidez que estaba totalmente depilada. No pude apartar la vista de aquella maravilla, entonces fue cuando ella se gir&oacute; mir&aacute;ndome y me pregunt&oacute; si me gustar&iacute;a comerle su co&ntilde;ito.<\/p>\n<p>Sin cortarse nada, retir&oacute; con su brazo todos los papeles que hab&iacute;a sobre su mesa, cayendo todo al suelo. Se levant&oacute; la falda y se tumb&oacute; sobre la mesa dejando a la altura de mi cara, su maravillosa vagina. Yo, obediente a la petici&oacute;n de mi futura jefa y sin mediar palabra, me arrodill&eacute; buscando la posici&oacute;n m&aacute;s c&oacute;moda. La agarr&eacute; de sus muslos y la acerqu&eacute; al filo de la mesa. Empec&eacute; besando sus rodillas de forma alternada, mientras iba subiendo por sus muslos. Empec&eacute; a notar como su piel se erizaba a medida que iba besando la cara interna de sus muslos. Justo ya se hab&iacute;a desabrochado la blusa negra de seda, dejando al descubierto un elegante push up bra con encajes.<\/p>\n<p>Con el recorrido de sutiles besos en sus muslos, hab&iacute;a llegado hasta su vagina que en ese momento ya empezaba a humedecerse por la proximidad de mi boca y mi respiraci&oacute;n. Escuch&eacute; un jadeo cuando mi lengua hizo su primera pasada por sus labios, humedeci&eacute;ndolos a&uacute;n m&aacute;s de lo que ya estaban. Sus manos agarraron mi pelo para asegurar que no hubiera separaci&oacute;n y pudiera chuparle su rajita intensamente. Me recreaba con mi lengua lami&eacute;ndolo y empap&aacute;ndome de su flujo que junto a mi saliva, hicieron que sus ingl&eacute;s y su culito estuvieran igual de mojados. Despu&eacute;s de un buen rato haciendo mi repaso con la lengua, le introduje un dedo a la vez que me centraba en su cl&iacute;toris. Lo acariciaba con la punta de mi lengua y alternaba con succiones muy sutiles. Sara empez&oacute; a gemir m&aacute;s fuerte y de un modo m&aacute;s constante. No dec&iacute;a nada, solo jadeaba. Su orden era clara y yo la entend&iacute; y acate gustosamente.<\/p>\n<p>Con mi dedo dentro de su vagina y mi lengua llev&aacute;ndola a un inminente orgasmo, pude observar desde la posici&oacute;n en la que me encontraba, su cara de placer y como se remov&iacute;a cada vez m&aacute;s sobre la mesa. Solt&oacute; una de sus manos de mi cabello y se la llevo a sus pechos, acarici&aacute;ndolos bajo su sujetador.<\/p>\n<p>No tardo en dejarlos al descubierto. Sus pezones estaban duros y pens&eacute; en chuparlos cuando terminara de comerle el co&ntilde;o. Ten&iacute;a mi pene dur&iacute;simo y cada vez con m&aacute;s deseos de penetrar a mi futura &quot;jefa&quot; sobre su mesa. La excitaci&oacute;n de ambos iba en aumento cuando ella me pidi&oacute; que le introdujera otro dedo m&aacute;s mientras segu&iacute;a succionando. Su rajita era una fuente que no paraba de emanar su n&eacute;ctar y ahora m&aacute;s a&uacute;n. Sara se mov&iacute;a en la mesa retorci&eacute;ndose de placer mientras segu&iacute;a succionando su cl&iacute;toris y masturb&aacute;ndola con mis dos dedos en unos sincronizados movimientos. Sent&iacute; de nuevo su mano volver a cogerme fuerte del pelo e intu&iacute; que se correr&iacute;a en ese momento. Mi boca y dedos estaban llev&aacute;ndola al s&eacute;ptimo cielo. Sus gemidos cada vez m&aacute;s intensos, su cuerpo estremeci&eacute;ndose de placer sobre la mesa. Su orgasmo estaba a punto de llegar a la vez que yo incrementaba la velocidad en meter mis dedos y mover mi lengua sobre su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Segundos despu&eacute;s, un fuerte gemido acompa&ntilde;&oacute; a su corrida mientras yo no paraba de chupar. Sus manos agarraron mi pelo, tirando fuerte y tratando de evitar que no me separase de su vagina por lo que intu&iacute; que no tardar&iacute;a en correrse de nuevo. Segu&iacute;, pero esta vez, aminore el ritmo mientras Sara retozaba de placer. En esta ocasi&oacute;n mi boca se centr&oacute; en dar peque&ntilde;os mordisquitos por sus labios mientras mis dedos segu&iacute;an dentro de su vagina sin apenas movimiento. Esto junto al orgasmo reciente provoc&oacute; en Sara, peque&ntilde;os espasmos de placer.<\/p>\n<p>Fui progresivamente acelerando el ritmo de mi mano, mientras segu&iacute;a mordisqueando sus labios y sus ingles que estaban empapadas. Los suspiros de Sara iban convirti&eacute;ndose en gemidos a medida que segu&iacute;a en mi tarea. Me pidi&oacute; que acelerara a&uacute;n m&aacute;s el movimiento de mis dedos y yo obediente, acompa&ntilde;e dicha petici&oacute;n con una nueva lamida a su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Acto seguido le lleg&oacute; un nuevo orgasmo. Ya era el momento de que pudiera sentirme dentro. Me reincorpore y fui buscando su boca mientras segu&iacute;a tumbada en la mesa jadeando despu&eacute;s de 2 orgasmos intensos. Cuando Sara abri&oacute; los ojos de su cl&iacute;max, sonri&oacute; p&iacute;caramente y me agarr&oacute; para poder besarme. Nos fundimos en un beso largo y h&uacute;medo que hizo mantener nuestra excitaci&oacute;n, a la vez que con mis manos acariciaba sus senos de una manera delicada y sutil que provocaban en Sara, p&aacute;lpitos de placer. La escena de aquella situaci&oacute;n, bien podr&iacute;a ser una secuencia de alguno de mis relatos, pero era la realidad y lo est&aacute;bamos gozando de lo lindo. Tras ese apasionado y h&uacute;medo beso, agarr&eacute; nuevamente a Sara de sus muslos y la incorpor&eacute; otra vez al filo de la mesa, pero esta vez ser&iacute;a para penetrarla sin titubeo alguno. Ella dej&aacute;ndose llevar, me orden&oacute;, que la follara fuerte. Quer&iacute;a que la penetrase y la hiciera correrse de nuevo. Abri&oacute; sus piernas y sus manos las coloco a la altura de sus rodillas en un gesto de ofrecerme su rajita bien abierta y empapada. Antes de hacerle la primera penetraci&oacute;n, me agach&eacute; para dar un lamet&oacute;n bien impregnado de saliva desde su culo hasta su cl&iacute;toris y que dar&iacute;a el pistoletazo de salida a una follada intensa y salvaje.<\/p>\n<p>Me baj&eacute; el pantal&oacute;n y saqu&eacute; mi miembro que estaba dur&iacute;simo. Empec&eacute; un juego de frotamiento por toda su vagina que me impregnaba de la mezcla de sus corridas y mi saliva. Dicho n&eacute;ctar hacia que los roces fueran m&aacute;s excitantes, llegando incluso a introducirse mi glande por los movimientos de nuestros cuerpos y lo lubricado de su co&ntilde;ito. Quer&iacute;a ponerla rabiosa de placer jugando a querer meterla pero sin llegar a ello. Este hecho, despert&oacute; la fiera salvaje de Sara, que me pidi&oacute; encarecidamente que la penetrase y la llenar&aacute;.<\/p>\n<p>La excitaci&oacute;n era descomunal, Sara ensalivaba sus labios pas&aacute;ndose la lengua mientras me miraba fijamente a los ojos. Su fuego interior lo not&eacute; nada m&aacute;s introducirle mi pene. Tras esa primera embestida, sus piernas se engancharon a mi cintura y sus manos las llevo a sus pechos para apretarse sus pezones. Las embestidas iban creciendo en ritmo e intensidad a la vez que sus gemidos aumentaban de volumen. Mis manos apretaban fuertemente sus caderas. Sara estaba inmersa en un placer divino y yo estaba junto a ella. Sus jadeos anunciaban que no tardar&iacute;a mucho en correrse, y yo con ella. En un momento me mir&oacute; y me dijo; c&oacute;rrete conmigo, quiero sentir dentro toda tu magia. Tras varias penetradas que eran m&aacute;s fuertes en ritmo y frecuencia, llegamos a corrernos a la misma vez.<\/p>\n<p>Entre suspiros y con mi pene dentro de ella a&uacute;n, sus manos buscaron las m&iacute;as para entrelazar lo que no solo ser&iacute;a un acuerdo editorial, sino el comienzo de una bonita historia&#8230;<\/p>\n<p><!--\/data\/user\/0\/com.samsung.android.app.notes\/files\/clipdata\/clipdata_200616_074344_483.sdoc--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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