{"id":24401,"date":"2020-06-23T00:37:19","date_gmt":"2020-06-23T00:37:19","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-06-23T00:37:19","modified_gmt":"2020-06-23T00:37:19","slug":"las-hermanas-de-camilo-capitulo-1-polvo-de-borrachera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-hermanas-de-camilo-capitulo-1-polvo-de-borrachera\/","title":{"rendered":"Las hermanas de Camilo (Cap\u00edtulo 1): Polvo de borrachera"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24401\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">13<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo David, tengo 31 a&ntilde;os y vivo en Bogot&aacute;. Sin embargo, no quiero dar detalles ni hablar m&aacute;s sobre m&iacute;, pues lo &uacute;nico que me resta por contar es que me siento el hombre m&aacute;s afortunado del planeta. No es para menos, pues en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os he venido follando con tres hermanas, las tres de diferentes edades, de diferentes personalidades; de diferentes gustos, h&aacute;bitos y formas de vivir el sexo, pero las tres con el mismo hermano: mi parcero, mi mejor amigo.<\/p>\n<p>Antes de que todo esto surgiera tuve un par de noviecitas, y ambas me hicieron mucho da&ntilde;o; me enga&ntilde;aron y me volvieron a&ntilde;icos. Tanto as&iacute; que sufr&iacute; una especie de trauma con las mujeres, luego de esas relaciones me convert&iacute; en un putero de tiempo completo, no quer&iacute;a enamorarme ni sentir nada por nadie. Amaba ir de putas, pues era sexo sin compromiso, sin disgustos, sin peleas, sin obligaciones, sin sacrificios; solo hab&iacute;a que pagar y disfrutar. Pero eso se me fue convirtiendo en un problema, pues poco a poco fui perdiendo habilidad para encarar mujeres, charlarlas y conquistarlas. Sin embargo, las hermanas de mi amigo, llamado Camilo, me iban a sacar del vicio de las putas. Vicio que me dej&oacute; tambi&eacute;n grandes vivencias y que espero en otra oportunidad pod&eacute;rselas contar.<\/p>\n<p>Todo surgi&oacute; de repente, pues yo, a pesar de fantasear con las hermanas de Camilo, no me atrev&iacute;a a establecer con ellas algo m&aacute;s all&aacute; de una amistad; para m&iacute; y para Camilo, las hermanas, novias y exnovias eran sagradas; se puede decir que ten&iacute;amos un juramento t&aacute;cito de no meternos con ellas, por simple respeto y lealtad.<\/p>\n<p>Camilo tiene tres hermanas: Katherine, Alexandra y Diana. Para la &eacute;poca en que esto empez&oacute;, Alexandra y Diana viv&iacute;an con &eacute;l en un bonito apartamento en Bogot&aacute;. Ellos ven&iacute;an de una ciudad cercana, motivados por el hecho de poder llevar a cabo sus estudios en universidades de ac&aacute;; evidentemente porque en su ciudad no exist&iacute;a la suficiente oferta acad&eacute;mica o no gustaban de las universidades de all&iacute;, como seguramente pasa en todos los centros urbanos de mayor poblaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Camilo y yo nos conocimos en la universidad, ambos empezamos estudios para ser productores audiovisuales, y r&aacute;pidamente nos hicimos amigos. Yo amaba ir a su apartamento, pues el ambiente era ideal para estudiar cuando hab&iacute;a que hacerlo, pero adem&aacute;s porque era un lugar ideal para unos j&oacute;venes universitarios: hac&iacute;amos fiestas, beb&iacute;amos, nos drog&aacute;bamos, nos serv&iacute;a de picadero, o por lo menos a Camilo, pues yo, como ya expliqu&eacute;, estaba en una &eacute;poca en la que no me com&iacute;a a nadie, y en l&iacute;neas generales era un sitio para pasar el tiempo sin preocuparse, no hab&iacute;a una figura de autoridad que prohibiera tal libertinaje.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; Diana, que es su hermana mayor, era la figura de autoridad en ese lugar, pero incluso a veces ella se un&iacute;a al desorden de dos universitarios fuera de control como nosotros. Diana, como ya mencion&eacute;, es la hermana mayor de Camilo, para mi gusto era la m&aacute;s buenorra de las tres: med&iacute;a por ah&iacute; 1,65 o 1,70 m, su piel era blanca, sus piernas torneadas, bien formadas, sin ser muy gruesas ni muy delgadas; su culo era carnoso y redondo, sin exceder tama&ntilde;o; sus senos eran de buen tama&ntilde;o y de pez&oacute;n rosado, lo supe muy temprano pues en casa acostumbraba a andar sin sost&eacute;n y con prendas que permiten las transparencias; sus ojos negros, grandes y muy expresivos; sus labios carnosos y rosas. Era un monumento de mujer.<\/p>\n<p>Pero con quien m&aacute;s compart&iacute; en ese apartamento, adem&aacute;s de Camilo, fue con Alexandra, pues ella era quien m&aacute;s noches pasaba estudiando, y, como dije antes, muchas veces yo iba all&iacute; para estudiar o hacer trabajos que en mi casa no habr&iacute;a podido hacer por simple falta de concentraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Alexandra, en ese entonces era estudiante de derecho y era muy aplicada con su estudio. Ten&iacute;a aproximadamente la misma edad que yo y de Camilo. Tal vez era la menos agraciada de las tres hermanas, por lo menos para m&iacute;. Su estatura era la habitual entre la gran mayor&iacute;a de las mujeres de este pa&iacute;s, 1,60 o 1,65 calculo; su piel morena, su pelo era negro, largo y ondulado, sus ojos de un negro intenso, muy lindos realmente, pero quiz&aacute;s era su mayor atributo en el rostro, pues su nariz estaba un poco torcida, sin ser algo exagerado, y sus labios eran muy finos, delgados, no tan provocativos como si pod&iacute;an ser los de Diana. Sus senos eran peque&ntilde;os, y quiz&aacute; luc&iacute;an m&aacute;s peque&ntilde;os de lo que eran por su forma de vestir, pues Alexandra es de esas chichas que dif&iacute;cilmente usan un escote. Sin embargo, la gran virtud de Alexandra era su culo, al cual me permito llamar desde ya como un culazo en toda la dimensi&oacute;n de la palabra. Era macizo, carnoso, de buena forma, notorio incluso cuando usaba pantalones holgados: sudaderas, pijamas y dem&aacute;s. Era un culo espectacular, digno de contemplar durante largos minutos, obviamente con el disimulo necesario.<\/p>\n<p>Recuerdo mucho una vez en la que yo estaba en el comedor de su apartamento, ella sali&oacute; del ba&ntilde;o sin saber que hab&iacute;a alguien en casa, y en medio del apuro no hab&iacute;a terminado de subir su ajustado pantal&oacute;n, que se negaba a subir con facilidad por el grosor de semejante culo. Era realmente espectacular.<\/p>\n<p>Pero yo, m&aacute;s all&aacute; de fantasear con su culo, no iba m&aacute;s all&aacute;. Primero por lo que ya expliqu&eacute; antes, procurando un respeto hacia el c&oacute;digo establecido con mi amigo de no meterse con hermanas o exnovias, y tambi&eacute;n porque Alexandra ten&iacute;a su novio, del cual parec&iacute;a estar enamorada rotundamente, pues era el &uacute;nico que hab&iacute;a tenido en su vida y le hab&iacute;a durado muchos a&ntilde;os. Para ese entonces calculo que llevaban unos seis a&ntilde;os de noviazgo. No parec&iacute;a una chica dispuesta a arriesgar su id&iacute;lica relaci&oacute;n, por lo que intentar algo con ella parec&iacute;a algo ut&oacute;pico.<\/p>\n<p>Aunque debo decir que me equivoqu&eacute; completamente. Alexandra iba a ser mi inducci&oacute;n en el mundo del sexo con las hermanas de m&iacute; amigo. Ocurri&oacute; una noche de fiesta en el apartamento de Camilo. Muchos de sus compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de clase en la universidad fuimos a su hogar esa noche, pero solo sus amigos m&aacute;s cercanos nos quedamos a dormir.<\/p>\n<p>En esa ocasi&oacute;n bebimos bastante, tambi&eacute;n fumamos hierba, que era uno de nuestros grandes pasatiempos en esa &eacute;poca de estudios universitarios, y los que consum&iacute;an otro tipo de drogas no escatimaron en hacerlo. Sobre las dos de la ma&ntilde;ana yo estaba perdido de tanto licor. Estaba entre el dif&iacute;cil dilema de vomitar para seguir bebiendo o simplemente dormir. Camilo y otro amigo decidieron que lo mejor era que durmiera, as&iacute; que extendieron una colchoneta casi al lado de la entrada del apartamento, extra&ntilde;o lugar para hacerlo, y me acostaron all&iacute;. Alexandra, que tambi&eacute;n evidenciaba estar bastante ebria, empez&oacute; a jalarme de un brazo con la intenci&oacute;n de no dejarme dormir. Camilo la detuvo y le pidi&oacute; que me dejara en paz, pues yo estaba muy mal como para seguir en pie. As&iacute; lo hizo, me dej&oacute; tranquilo y yo entr&eacute; en profundo sue&ntilde;o. No me di cuenta cuando el resto de la gente se fue, ni cuando apagaron las luces y la m&uacute;sica, solo recuper&eacute; la consciencia una vez que Alexandra se acost&oacute; a mi lado.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a por qu&eacute; lo hab&iacute;a hecho, no sab&iacute;a c&oacute;mo reaccionar, de hecho, no me lo cre&iacute;a, llegando a creer que era algo que estaba so&ntilde;ando o imaginando dado mi estado de ebriedad. Pero no, era real. Alexandra se hab&iacute;a acostado a mi lado.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a besarme, su boca ten&iacute;a un fuerte sabor a ron. Inicialmente sus besos eran t&iacute;midos, pues ella parec&iacute;a estar tratando de averiguar si yo era consciente de lo que estaba pasando. Yo la correspond&iacute;, por lo que no tard&oacute; demasiado en notar que contaba con todo mi benepl&aacute;cito. Sin contemplaci&oacute;n alguna meti&oacute; su mano bajo mi pantal&oacute;n, empez&oacute; a masturbarme mientras nos bes&aacute;bamos. Yo todav&iacute;a no daba cr&eacute;dito a lo que ocurr&iacute;a, aunque poco a poco fui aceptando que era verdad.<\/p>\n<p>Quise meter mi mano bajo su pantal&oacute;n, deseaba sentir su vagina con mis dedos, pero ella no me lo permiti&oacute;. Bloque&oacute; mi mano con la suya, con la que ten&iacute;a libre. Decid&iacute; entonces tomarla de la cabeza y besarla apasionadamente. Tambi&eacute;n la agarraba de sus nalgas, como empuj&aacute;ndola hacia m&iacute;. Para ese momento era m&aacute;s que evidente mi intenci&oacute;n de penetrarla. Pero las cosas buenas toman su tiempo.<\/p>\n<p>Sent&iacute; el temor de ser descubierto por Camilo o por cualquiera de los otros que se hab&iacute;an quedado esa noche en su apartamento. Era una ansiedad apenas obvia, aunque a esa altura de la noche estaba dispuesto a afrontar lo que fuera, incluso si eso me costaba una merecida golpiza por parte de Camilo o la p&eacute;rdida de su amistad. No era que no lo valorara, solo que estaba siendo completamente dominado por mis instintos m&aacute;s b&aacute;sicos. Afortunadamente para m&iacute;, eso no ocurri&oacute;.<\/p>\n<p>Alexandra se dio vuelta, baj&oacute; ligeramente su pijama y dirigi&oacute; mi pene hacia su co&ntilde;o. Fue lento ese momento en que se dio la penetraci&oacute;n, pero una vez dentro de ella, era inminente su excitaci&oacute;n; su co&ntilde;o ard&iacute;a. La penetraba en posici&oacute;n de cucharita, sin hacer mucho ruido, pues los dos trat&aacute;bamos de guardar cautela sabiendo que era una situaci&oacute;n aventurada y ciertamente prohibida. Disfrutaba del lento ritmo que asumimos ambos en un comienzo. Mientras me mov&iacute;a lentamente, aprovechaba para besarle el cuello y ocasionalmente la boca, justamente cuando ella volteaba su rostro y lo permit&iacute;a. Despacito, como quien no quiere la cosa, fui dirigiendo mi mano hacia su pubis, y entend&iacute; porque anteriormente no me hab&iacute;a permitido tocarlo. Estaba sin depilar; completamente, es m&aacute;s, parec&iacute;a que no lo hac&iacute;a desde hace mucho tiempo. Sin embargo, tal era la excitaci&oacute;n que esta vez no me prohibi&oacute; hacerlo. La penetraba y le acariciaba su vagina, era el cielo para m&iacute;.<\/p>\n<p>Alexandra es de esas personas que sesean, que no s&eacute; si todos saben lo que es el seseo, pero que a m&iacute;, en medio de sus t&iacute;midos y discretos sonidos, me excitaba escucharla arrastrar las &ldquo;ese&rdquo;. Me encantaba esa forma de decir &ldquo;zi, ezo, az&iacute;&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>Como su culo era un monumento, era m&aacute;s que obvio que tarde o temprano iba a querer follarla en cuatro. Y result&oacute; siendo m&aacute;s temprano que tarde. La agarr&eacute; de las caderas, la puse en cuatro y la penetr&eacute; de nuevo muy despacio. Dir&iacute;a que casi cari&ntilde;osamente, aunque no hab&iacute;a nada de eso, solo era la intenci&oacute;n de no pasar por precipitado, por no quedar como el t&iacute;pico violento desconsiderado. Pero luego eso se perdi&oacute;, pues trat&aacute;ndose de una primera experiencia entre ambos, era m&aacute;s que v&aacute;lido un exceso de furor.<\/p>\n<p>La penetr&eacute; lento, sin apuro. Me agarr&eacute; de sus nalgas y segu&iacute; deslizando mi pene entre su humanidad con total suavidad, sin parecer tener af&aacute;n alguno. Para ese momento ella era silenciosa, pero su co&ntilde;o no tanto, gritaba de calor, y yo enloquec&iacute;a con ello. La agarr&eacute; de su pelo y trat&eacute; de jalar su cara hacia m&iacute;. Besarla era de mi inter&eacute;s, pero quiz&aacute; no tanto como tener su rostro cerca al m&iacute;o para escuchar su deliciosa y t&iacute;mida manera de disfrutar el sexo.<\/p>\n<p>Eso fue excit&aacute;ndome cada vez m&aacute;s, con lo que aumentaba un poco mi entusiasmo al penetrarla. La agarr&eacute; de sus hombros, la jalaba hacia m&iacute;, cada vez la iba penetrando a mayor velocidad. Ve&iacute;a sus nalgas rebotar con fuerza contra mi cuerpo.<\/p>\n<p>Ver ese culo macizo temblando por la vehemencia de mis empellones, era motivaci&oacute;n suficiente para querer terminar la faena con ese hermoso panorama. Pero trat&eacute; de resistir por un rato m&aacute;s, pues sab&iacute;a que deb&iacute;a disfrutar una situaci&oacute;n como esa por todo el tiempo que me fuera posible.<\/p>\n<p>Ver a Alexandra, sumisa, sometida a mis deseos, lejos de ser esa chica de apariencia de metalera ruda, habitual en ella; me hizo sentir poderoso, incluso llegu&eacute; a creer que la borrachera era cosa del pasado, que dominaba completamente la situaci&oacute;n, aunque quiz&aacute; era solo una ilusi&oacute;n dado el &eacute;xtasis que me invad&iacute;a. No sab&iacute;a tampoco porque ella hab&iacute;a terminado haciendo esto. No s&eacute; si era consecuencia de su ebriedad, o de una pelea con su novio. Lo cierto es que estaba ocurriendo y era algo exquisito, maravilloso.<\/p>\n<p>Pero de todas formas todo tiene un final, y este polvo sensacional tambi&eacute;n iba a tenerlo. Me fue irresistible ver ese culo enorme, tenerlo entre mis manos, estrujarlo, manipularlo a mi antojo.<\/p>\n<p>Se lo saqu&eacute; y le arroj&eacute; el semen sobre su culo y un poco sobre su espalda, mientras ella segu&iacute;a jadeando discretamente.<\/p>\n<p>Alexandra se dej&oacute; caer sobre la colchoneta, parec&iacute;a por fin lista para dormir, luego de un rato de sexo improvisado. Para m&iacute; hab&iacute;a sido extraordinario. Llevaba un racha larga sin culear, y recobrar la noci&oacute;n de c&oacute;mo se siente, me hizo alucinar; por lo menos de la forma como se hab&iacute;a dado con Alexandra. Pens&eacute; que pod&iacute;a a quedarse a dormir ah&iacute;, junto a m&iacute;, y que podr&iacute;amos repetirlo en un ratito, pero no fue as&iacute;. Su tumbada en la cama hab&iacute;a sido algo fugaz. Alexandra viv&iacute;a all&iacute;, ten&iacute;a su cuarto y un sinf&iacute;n de razones para evitar ser descubierta all&iacute; conmigo, as&iacute; que r&aacute;pidamente me abandon&oacute; en la oscuridad del living de su apartamento. Me sent&iacute; algo est&uacute;pido al pensar que pod&iacute;a ser posible que ella pasara la noche ah&iacute;, conmigo. Hab&iacute;a sido algo ingenuo. Quiz&aacute;s era efecto de la borrachera, sobre la cual, una vez m&aacute;s teniendo uso de raz&oacute;n, hab&iacute;a comprendido que estaba bajo sus efectos.<\/p>\n<p>De todas formas hab&iacute;a sido un bot&iacute;n notable, un fest&iacute;n inolvidable, una noche para enmarcar. Pero ya no me quedaba m&aacute;s que dormir. Quiz&aacute; so&ntilde;ar con que estar&iacute;a entre las piernas de Alexandra hasta el amanecer, al fin y al cabo, la mente es muy ilusa.<\/p>\n<p>Ese polvo iba a cambiar mi forma de relacionarme con Alexandra por un tiempo. Inicialmente fue confusi&oacute;n, por lo menos a la ma&ntilde;ana siguiente.<\/p>\n<p>Despert&eacute; con una insoportable resaca, pero con la fortuna de tener los recuerdos intactos. De todas formas no sab&iacute;a c&oacute;mo iba a mirar a Alexandra una vez que nos cruz&aacute;ramos. Como sent&iacute;a que se trataba de un polvo a causa del estado de ebriedad de ambos, seguramente ella sent&iacute;a arrepentimiento, posiblemente no querr&iacute;a dirigirme la palabra o mirarme a la cara. Pero fueron simples suposiciones m&iacute;as, pues para el momento en que nos cruzamos esa ma&ntilde;ana, me salud&oacute; como si nada hubiese ocurrido, continu&oacute; su rutina.<\/p>\n<p>Entend&iacute; que arrepentimiento no hab&iacute;a, aunque tampoco parec&iacute;a existir un deseo de repetir lo ocurrido, por lo menos de su parte. Sal&iacute; de su apartamento y me dirig&iacute; a mi casa. Ese d&iacute;a, el siguiente a la noche de sexo con Alexandra, pas&eacute; las horas pensando en lo ocurrido, excit&aacute;ndome al recordar el suceso, y evidentemente tratando de revivirlo por mi cuenta: con mis manos y mi imaginaci&oacute;n, pero evidentemente no iba a ser ni parecido.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*********************<\/p>\n<p><em><u>Cap&iacute;tulo 2<\/u>: Mi reino por el culo de Alexandra<\/em><\/p>\n<p><em>Desconoc&iacute;a que esto era el inicio de una serie de polvos que &iacute;bamos a echar Alexandra y yo, aunque debo reconocer que entre m&aacute;s lo repet&iacute;amos, m&aacute;s iba perdiendo el misticismo, el encanto de esa noche de primer encuentro entre ambos&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Twitter: @felodel2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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