{"id":24451,"date":"2020-06-27T00:08:08","date_gmt":"2020-06-27T00:08:08","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-06-27T00:08:08","modified_gmt":"2020-06-27T00:08:08","slug":"sussy-mi-princesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sussy-mi-princesa\/","title":{"rendered":"Sussy, mi princesa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24451\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Quince d&iacute;as llevaba rondando por aquella vereda. En mi condici&oacute;n de vagabundo, me considero un sujeto afortunado. Ten&iacute;a un buen refugi&oacute;, detr&aacute;s del mugriento callej&oacute;n que bordeaba aquel restaurant. Ten&iacute;a techo y comida suficiente para estar agradecido, pero lo m&aacute;s importante, estaba prendido de una dama hermosa que paseaba todos los d&iacute;as cual reina de belleza.<\/p>\n<p>Esa tarde, como todas las que viv&iacute; en aquel paraje, iba adornada con un bello lazo rosado que pend&iacute;a de su bien peinada cabellera. Era una diosa que solo se dignaba a cruzar leves miradas conmigo. Tal vez sent&iacute;a lastima de mi, o peor a&uacute;n, desprecio por ser un desafortunado callejero.<\/p>\n<p>La segu&iacute; muchas veces buscando su amistad y compa&ntilde;&iacute;a. Solo desmanes y rechazos recib&iacute;a de aquella dama presumida. La casa donde viv&iacute;a era una mansi&oacute;n adornada de una verde y espesa vegetaci&oacute;n y rodeada por una verja de madera, que era testigo de mis m&uacute;ltiples desvelos oteando en su interior buscando su mirada. La ol&iacute;a a cientos de metros, era un olor exquisito desconocido para mi. Pude haber saltado sin problemas aquella cerca de listones para encontrarme con ella, pero el solo hecho de pensar en su negativa de aceptarme como su amigo, me impidieron hacerlo.<\/p>\n<p>Hoy, todo cambi&oacute;. Me despert&eacute; con algo inquietante en el ambiente. Un indescriptible olor se impregn&oacute; en mi agudizado olfato. Era un aroma inconfundible que aceler&oacute; todo mi sistema sensorial. Lo hab&iacute;a percibido antes y fue el causante de mis m&uacute;ltiples heridas. Como impulsado por un instinto ancestral, camin&eacute; como un aut&oacute;mata al borde de la verja en donde se encontraba la dama de mis desvelos.<\/p>\n<p>Mis pulsaciones se incrementaban paulatinamente al acercarme, cada vez m&aacute;s, al origen de aquella fragancia celestial. &iexcl;Sorpresa! All&iacute; estaba ella con una actitud totalmente diferente hacia m&iacute;. Intercambiamos miradas, sus movimientos acompasados y desbordando deseos me incitaban a acercarme m&aacute;s. Los listones de madera mohosos ya no eran impedimento para atrevernos a tocarnos.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo hacemos, quiero que pases?- Me dijo con una expresi&oacute;n que parec&iacute;a m&aacute;s una s&uacute;plica que una pregunta. Ya yo sab&iacute;a que saltar esa cerca era solo un tr&aacute;mite que pod&iacute;a ejecutar sin problemas.<\/p>\n<p>-&iexcl;No s&eacute; qu&eacute; me est&aacute; pasando pero quiero que saltes y te vengas a mi lado.<\/p>\n<p>-&iexcl;Claro princesa, no habr&aacute; nada que me impida hacerlo- Respond&iacute; extasiado.<\/p>\n<p>Incitado por su olor y por la inesperada invitaci&oacute;n, tom&eacute; impulso y salt&eacute; f&aacute;cilmente aquella barrera. Al verme a su lado, como pose&iacute;da por un esp&iacute;ritu alucinante, se desbord&oacute; en besos y caricias que no dud&eacute; en corresponderles.<\/p>\n<p>-Estoy avergonzada. Todos estos d&iacute;as te he visto, pero he sido indiferente contigo. Ruego me perdones, pero hoy he sentido la necesidad endemoniada de estar acompa&ntilde;ada por alguien como t&uacute;.- Me dijo.<\/p>\n<p>-No te averg&uuml;ences, princesa. He acudido a tu llamado y me siento honrado en complacerte.- Respond&iacute;.<\/p>\n<p>Mis hormonas accionaron la llave que abre las puertas de la felicidad. Experiment&eacute; la m&aacute;s grandiosa de mis erecciones. Ten&iacute;a dos semanas mendingando la amistad de esa preciosa criatura.<\/p>\n<p>-Quiero estar contigo. Pen&eacute;trame con todo tu arsenal- exclam&oacute;.<\/p>\n<p>Sin pensarlo dos veces, met&iacute; mi nariz en la fuente que emanaba la exquisita fragancia que me hab&iacute;a despertado. Met&iacute; mi lengua en sus dos orificios, extasiado por el escatol que inundaba todos mis sentidos. Ella temblaba de deseos y de pasi&oacute;n. No lo pod&iacute;a creer, un vagabundo sumergido en aquella reina, protagonista de sus sue&ntilde;os y fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>-Quiero que me hagas tuya. Ll&eacute;name toda, pero tr&aacute;tame con sutileza que es la primera vez que estoy con un macho- Susurr&oacute;.<\/p>\n<p>Su suave voz y la vehemencia con que me pidi&oacute; aquello, elevaron mi erecci&oacute;n a niveles nunca vistos. Saqu&eacute; mi cara de su mojada gruta y me dispuse a conquistar con mi espada ese reducto virginal.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; torpemente sobre ella y coloqu&eacute; mi armamento en su entrada para comenzar el ritual muchas veces anhelado. Mi miembro se fue deslizando lentamente en su interior y ella exclamaba extasiada que la penetrara toda.<\/p>\n<p>Con mis manos acarici&eacute; su espalda y me sumerg&iacute; en una danza acoplada con mi princesa. Quer&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s. Mi miembro se expandi&oacute; como inflado por arte de magia. Si quisiera sacarlo me ser&iacute;a imposible debido a su descomunal tama&ntilde;o. Sus gritos se escuchaban a cientos de metros de nosotros. Ella era mucho m&aacute;s peque&ntilde;a que yo, pero ten&iacute;a una fortaleza indescriptible. Sus deseos de ser dominada, le daban fuerzas para soportar el ca&ntilde;&oacute;n que ten&iacute;a adentro.<\/p>\n<p>Se mov&iacute;a a mi ritmo. Quer&iacute;a m&aacute;s y yo no sab&iacute;a de donde darle m&aacute;s. Sin embargo, le ten&iacute;a una sorpresa que la har&iacute;a explotar. Como impulsado por dos resortes, le apliqu&eacute; un movimiento instintivo y me di vueltas quedando en un plano opuesto a ella. Vi las estrellas. En esa posici&oacute;n supe que no faltaba mucho para derramar mis mieles dentro de ella. As&iacute;, no pod&iacute;a disfrutar de sus elegantes piernas y su bella cabellera blanca y solo su aroma me empujaba a querer exprimir mi instrumento.<\/p>\n<p>As&iacute; permanecimos largo rato, extasiados por la succi&oacute;n involuntaria de su m&uacute;sculo vaginal que luchaba por extraer mis jugos. Era una experta en esos menesteres m&aacute;gicos. Faltaba poco para venirme.<\/p>\n<p>-In&uacute;ndame toda, por favor, lo necesito- Exclam&oacute;.<\/p>\n<p>Un torrente de l&iacute;quido viscoso man&oacute; de mi fuente palpitante y los latidos de mi coraz&oacute;n alcanzaron dimensiones desconocidas y ella gritaba agradecida por la infusi&oacute;n nutritiva que le hab&iacute;a derramado en sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Mi miembro se fue achicando por la ingente descarga. Mi princesa afloj&oacute; su presi&oacute;n y logr&eacute; sacarlo f&aacute;cilmente.<\/p>\n<p>Nos besamos y acariciamos prometi&eacute;ndonos futuros encuentros.<\/p>\n<p>Nuestras muestras de cari&ntilde;o y afecto, fueron sorprendidas por una voz desafiante que se escuch&oacute; desde el interior de la casona:<\/p>\n<p>-&iexcl;Sussy, Sussy, donde andas! Vente para adentro. Ten cuidado con ese perro callejero.<\/p>\n<p>Mi princesa obedeci&oacute; d&oacute;cilmente el llamado de su amo. Su fragancia qued&oacute; flotando en el aire e impregnaba mi hocico como un elixir embriagante. Nos volver&iacute;amos a ver&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Quince d&iacute;as llevaba rondando por aquella vereda. En mi condici&oacute;n de vagabundo, me considero un sujeto afortunado. Ten&iacute;a un buen refugi&oacute;, detr&aacute;s del mugriento callej&oacute;n que bordeaba aquel restaurant. 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