{"id":24472,"date":"2020-06-28T22:00:00","date_gmt":"2020-06-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-06-28T22:00:00","modified_gmt":"2020-06-28T22:00:00","slug":"la-ahijada-seduce-al-padrino-y-a-la-madrina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-ahijada-seduce-al-padrino-y-a-la-madrina\/","title":{"rendered":"La ahijada seduce al padrino y a la madrina"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24472\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Adolfo, mi compadre, un hombre que se hiciera millonario con el contrabando de tabaco rubio, le hab&iacute;a prometido a su hija lo que quisiera si sacaba buenas notas.&nbsp; La muchacha las hab&iacute;a sacado y le pidi&oacute; un viaje a Bali.<\/p>\n<p>Mi amigo Alfonso iba a cumplir diez a&ntilde;os de casado y Adolfo lo sab&iacute;a. Jugando una partida al domin&oacute;, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; le vas a regalar a tu mujer en el d&eacute;cimo aniversario de boda?<\/p>\n<p>-La llevar&eacute; a cenar a alg&uacute;n sitio y a ver si antes encuentro otra pareja dispuesta a al intercambio,<\/p>\n<p>-Eso no te ser&iacute;a dif&iacute;cil. &iquest;Qu&eacute; te parece si la llevas a Bali?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; Bali? &iquest;El de Indonesia?<\/p>\n<p>-S&iacute;, tu ahijada quiere ir ah&iacute; de vacaciones y mi mujer y yo no la podemos acompa&ntilde;ar. Te pagar&iacute;a los siete d&iacute;as de estancia y aviones de ida y vuelta.<\/p>\n<p>Alfonso no se lo pens&oacute; dos veces.<\/p>\n<p>-Cuenta conmigo.<\/p>\n<p>-Solo una cosa, a mi hija no la llev&eacute;is a ninguna sala de masajes.<\/p>\n<p>-&iexcl;No estoy tan loco c&oacute;mo para llevar a mi ahijada a un sitio as&iacute;!<\/p>\n<p>Paso a contar la historia en primera persona.<\/p>\n<p>Llegamos al aeropuerto de Denpasar a las 10.45. Nos estaba esperando una gu&iacute;a balinesa, delgada, baja, morena y muy hermosa que tambi&eacute;n era ch&oacute;fer y que no par&oacute; de sonre&iacute;r a Anastasia, hasta por el espejo retrovisor le sonre&iacute;a. Nos llev&oacute; a Canggu a un complejo hotelero con una habitaci&oacute;n triple. O sea, con tres camas, dos juntas y una separada. Ellas deshicieron las maletas y yo me fui al bar. La chica de detr&aacute;s de la barra me recomend&oacute; un Arak. Desempolv&eacute; mi ingl&eacute;s y tuve una peque&ntilde;a charla con ella. Ya la hab&iacute;a hecho buenas migas con la chavala cuando llegaron mi esposa y Anastasia. Anastasia llevaba puestos unos shorts vaqueros con cintur&oacute;n ajustado, un top azul corto, de tirantes y unas zapatillas deportivas blancas sin calcetines y mi esposa un vestido de flores y unas sandalias. La verdad es que la vista se me iba para mi ahijada&#8230; Es que con su cabello rubio recogido, sus grandes ojos azules, sus largas y estilizadas piernas, sus pezones marc&aacute;ndose en el top, con sus labios y sus u&ntilde;as pintadas de rosa y su sonrisa angelical, no mirarla ser&iacute;a un pecado. Cuando llegaron a mi lado mi esposa me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; bebes?<\/p>\n<p>-Arak, una bebida hecha con arroz.<\/p>\n<p>Anastasia sinti&oacute; curiosidad.<\/p>\n<p>-&iquest;A qu&eacute; sabe, padrino?<\/p>\n<p>-A an&iacute;s.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n quiero.<\/p>\n<p>Tomamos los tres Arak, conversamos&#8230; Volvieron a la habitaci&oacute;n contentas y ri&eacute;ndose por cualquier tonter&iacute;a. Hab&iacute;a que desnudarse para ir para cama. Mi esposa me dijo:<\/p>\n<p>-Vete al ba&ntilde;o, Alfonso, que nos tenemos que desnudar.<\/p>\n<p>Fui a echar una meada. Yo en verano e invierno siempre duermo en calzoncillos, y as&iacute; me met&iacute; en la cama, al lado de mi mujer y del lado de la cama de Anastasia que estaba tapada con una s&aacute;bana en la que se marcaban los pezones de sus grandes y redondas tetas. Con ella all&iacute; no pod&iacute;a hacer nada con mi mujer, as&iacute; que me ech&eacute; a dormir. Una hora despu&eacute;s, m&aacute;s o menos, a&uacute;n no conciliaba el sue&ntilde;o. Mi esposa ya dorm&iacute;a.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n estaba iluminada por la luz de la luna. Mir&eacute; para la cama donde dorm&iacute;a Anastasia. Ten&iacute;a al descubierto las tetas, una pierna y parte de su pubis, un pubis con vello rubio. Me empalm&eacute;. Acarici&eacute; la polla muy suavemente. Anastasia abri&oacute; los ojos, vio que la estaba mirando y en vez de taparse se destap&oacute; del todo. Yo hice lo mismo. Anastasia vio la polla empalmada. Puso su mano izquierda sobre la teta izquierda y la derecha la meti&oacute; entre sus piernas. Mir&aacute;ndome a los ojos y mirando mi mano subir y bajar por mi polla comenz&oacute; a masturbarse.<\/p>\n<p>A veces pasaba su lengua por los labios, otras se mord&iacute;a el labio inferior, otras bajaba la cabeza y pasaba su lengua por los pezones y areolas y otras sacaba los dos dedos del co&ntilde;o, los chupaba y despu&eacute;s acariciaba con ellos los pezones. A los diez o quince minutos aquello fue demasiado para m&iacute;. Sin poder evitarlo de mi polla comenz&oacute; a salir leche a raudales. La mano de Anastasia se movi&oacute; m&aacute;s aprisa entre sus piernas. Su pelvis se levant&oacute;, sus ojos se abrieron c&oacute;mo platos, se cerraron de golpe, luego apret&oacute; las piernas y se corri&oacute; mirando para mi con los ojos vidriosos y gimiendo en bajito.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente desayunamos huevos con langostinos, fruta y caf&eacute;. Anastasia no paraba de mirarme cuando mi esposa no la ve&iacute;a. Ten&iacute;a que convencer a mi mujer para que me dejara follarla, pero antes tocaba otra cosa, Surf, para lo que la gu&iacute;a balinesa nos llev&oacute; a la playa de Batu Bolon. All&iacute; nos dieron las tablas. Yo ya hab&iacute;a cabalgado algunas olas, pero en Galicia y con vela. En fin, que no hice el rid&iacute;culo porque las olas eran peque&ntilde;as y porque Anastasia no hac&iacute;a m&aacute;s que caerse de la tabla y mi esposa ni lo intent&oacute;.<\/p>\n<p>De vuelta, la gu&iacute;a balinesa nos llev&oacute; a una sala de masajes y se qued&oacute; a mirar, a mirar a Anastasia, a mi polla no le ech&oacute; ni una mirada.<\/p>\n<p>All&iacute; est&aacute;bamos tumbados boca abajo en tres esteras, yo estaba en el medio, mi esposa a mi derecha y Anastasia a mi izquierda. Un joven balin&eacute;s masajeaba a mi esposa y dos bellezas balinesas nos masajeaban a Anastasia y a m&iacute;&#8230; Cuando nos dieron la vuelta ya mi esposa estaba cachonda, lo not&eacute; en que cerr&oacute; los ojos cuando el joven masaje&oacute; sus ingles, esto, unido al olor a jazm&iacute;n del aceite y a los dulces gemidos de Anastasia hicieron que me empalmara.<\/p>\n<p>Mi esposa sonri&oacute; cuando mi masajista masaje&oacute; mis huevos y masturb&oacute; mi polla, y sonri&oacute; cuando vio a la otra balinesa masajeando las tetas de Anastasia, y volvi&oacute; a sonre&iacute;r cuando el joven balin&eacute;s masaje&oacute; las suyas. Mi esposa no era mucho de gemir, pero empez&oacute; a hacerlo cundo dos dedos del balin&eacute;s se metieron en su co&ntilde;o. No iba a ser &eacute;l el que la masturbara, iba a ser ella la que lo hiciera moviendo su pelvis hacia arriba, hac&iacute;a abajo y alrededor.<\/p>\n<p>Luego vi c&oacute;mo Anastasia, le cog&iacute;a la cabeza a su masajista, la besaba con lengua y despu&eacute;s le llevaba la boca al co&ntilde;o mientras miraba para la gu&iacute;a balinesa. La otra balinesa, masturbando mi polla muy lentamente, la meti&oacute; en la boca y me la mam&oacute;. El balin&eacute;s sac&oacute; su polla, una polla peque&ntilde;a, pero m&aacute;s gorda que la m&iacute;a. Mi mujer se abri&oacute; de piernas y la foll&oacute;. Mir&aacute;ndola, me corr&iacute; en las tetas de la balinesa. Mi esposa le encharc&oacute; la polla de jugos al balin&eacute;s. Anastasia fue la &uacute;ltima en correrse. Mi mujer, la gu&iacute;a balinesa y yo vimos su cara de &aacute;ngel al correrse y en ese momento supe que no era yo solo el que la quer&iacute;a follar.<\/p>\n<p>Esa noche volv&iacute; al bar. Ellas se quedaron en el dormitorio. La chica que atend&iacute;a la barra estaba acompa&ntilde;ada por otra joven balinesa. Volv&iacute; a hablar con ella y le entr&eacute;, le entr&eacute; pensando que no iba a entrar al trapo, pero entr&oacute;, aunque me pidi&oacute; 750 rupias por una masturbaci&oacute;n. 10 d&oacute;lares no me iban ni me ven&iacute;an y por ver c&oacute;mo me la pelaba aquella preciosidad bien val&iacute;a la pena pagarlas. Acept&eacute;. Habl&oacute; con la otra chica, salimos por la parte de atr&aacute;s del bar y entramos en una casa de bamb&uacute;.<\/p>\n<p>No esperaba que lo hiciera, pero se desnud&oacute;. Sus tetas eran peque&ntilde;as, con areolas muy oscuras y sus pezones peque&ntilde;os. Me mand&oacute; sentar en una silla de bamb&uacute; que hab&iacute;a a los pies de la cama. El caso fue que le hab&iacute;a entendido mal, la masturbaci&oacute;n se la iba a hacer ella, yo solo pod&iacute;a mirar y masturbarme. Era el juego &quot;m&iacute;rame pero no me toques.&quot;<\/p>\n<p>En fin, que a&uacute;n val&iacute;a la pena, por lo novedoso. La balinesa, que parec&iacute;a una mu&ntilde;eca, con las piernas abiertas y colgando de los pies de la cama comenz&oacute; a frotar el cl&iacute;toris de abajo a arriba y de arriba a abajo solo con un dedo. Yo quit&eacute; la polla empalmada y la mene&eacute;. La balinesa ten&iacute;a los ojos cerrados. Era como si no sintiera ni padeciera. Si no fuera por los movimientos del dedo se dir&iacute;a que estaba muerta, pero no lo estaba, su chocho con poco pelo se fue abriendo y no tard&eacute; en ver su vagina abri&eacute;ndose, cerr&aacute;ndose y echando jugos, jugos que mismo parec&iacute;an de coco por lo blancos que eran. No pude resistirme, le pas&eacute; la lengua por el co&ntilde;o. No me dijo nada, bueno, si dijo, pero en forma de gemidos. Sigui&oacute; frotando el cl&iacute;toris con el dedo hasta que jadeando c&oacute;mo una perrita comenz&oacute; a desbordar. Le met&iacute; la punta de la lengua dentro de la vagina y sent&iacute; el calor y el sabor agridulce de su corrida mientras me la apretaba y me la soltaba al cerrarse y abrirse.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse le frot&eacute; la polla en el co&ntilde;o y me corr&iacute; en la entrada de su vagina y en sus tetas. Despu&eacute;s lam&iacute; mi leche de las tetas y del co&ntilde;o, por ver si se pon&iacute;a cachonda y me dejaba follar, y me dejaba, pero por 50 d&oacute;lares. No los llevaba conmigo si no se los pagar&iacute;a. Le di 1000 rupias en vez de las 750 que me pidiera, guard&eacute; la polla y me fui.<\/p>\n<p>Cuando regres&eacute; a la habitaci&oacute;n ya mi ahijada y mi esposa estaban durmiendo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente la joven gu&iacute;a balinesa nos llev&oacute; a las cataratas y las cascadas de Munduk, los lagos gemelos de Gobleg, el templo Pura Ulun Bratan, el lago Bratan, los arrozales de Jatiluwich, donde a nuestras espaldas se bes&oacute; Anastasia con ella, al mercado de Tebanan, el templo de Pura Tanah Lot y el templo de Pura Batu Bolong.<\/p>\n<p>Por la noche, a la hora de ir para cama, mi mujer y Anastasia, una despu&eacute;s de la otra se pusieron los picard&iacute;as en el ba&ntilde;o, y despu&eacute;s se meti&oacute; cada una en su cama.<\/p>\n<p>Anastasia, a los diez minutos, m&aacute;s o menos, le dijo a mi mujer:<\/p>\n<p>-Tengo unas ganas locas de correrme, madrina.<\/p>\n<p>Mi mujer me mir&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-El compadre nos matar&iacute;a si se enterase, de que jugamos con su hija.<\/p>\n<p>Me importaba una mierda mi compadre, aun as&iacute; le dije:<\/p>\n<p>-Y si se entera de lo del masaje, tambi&eacute;n. Ven Anastasia.<\/p>\n<p>Anastasia se desnud&oacute; y nosotros lo hicimos con ella. Nos destapamos. Se meti&oacute; en la cama y se puso en medio de los dos. Cogi&oacute; mi polla en estado morcillona y comenz&oacute; a menearla. Me bes&oacute;. Sus labios y su lengua eran frescos c&oacute;mo la aurora. Cogi&oacute; la cabeza de mi esposa y puso su boca en mi boca. Nos besamos, luego la bes&oacute; a ella, despu&eacute;s le llev&oacute; la cabeza a mi polla, que ya estaba dura, e hizo que me la mamara mientras me la masturbaba, al rato la apart&oacute; y me la mam&oacute; ella. Mi esposa me volvi&oacute; a besar. El silencio que guard&aacute;bamos lo rompi&oacute; una voz dulce y con acento balin&eacute;s. Ven&iacute;a de la habitaci&oacute;n de al lado donde viv&iacute;a una inglesa de mi edad, 30 a&ntilde;os, que le deb&iacute;a estar comiendo el co&ntilde;o a la joven, ya que grit&oacute;: &quot;&iexcl;&iexcl;!I&acute;m coming!!!&quot; Anastasia le pregunt&oacute; a mi mujer:<\/p>\n<p>-&iquest;Me dejas ser la primera, madrina?<\/p>\n<p>-Anda, sube y p&oacute;nmelo a tono.<\/p>\n<p>Mi esposa no solo le dej&oacute; ser la primera, sino que me cogi&oacute; la polla y la llev&oacute; a su co&ntilde;o. Anastasia baj&oacute; el culo y mi polla entr&oacute; muy, muy apretada. Si no era virgen poco le faltaba. Al tenerla toda dentro, dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Uuuuy que gusto!<\/p>\n<p>Me puso un pez&oacute;n en los labios y mientras se lo lam&iacute;a y le chupaba la teta, redonda, dura, con areolas color carne y pezones peque&ntilde;os, ella met&iacute;a y sacaba la polla. Mi mujer se puso detr&aacute;s de ella y comenz&oacute; a jugar con la yema de un dedo en su ojete. Anastasia se incorpor&oacute;, le ech&oacute; un brazo al cuello y al encontrarse las bocas le meti&oacute; la lengua hasta la coronilla. Mi esposa le meti&oacute; el dedo en el culo. Se volvi&oacute; a echar sobre m&iacute; y con el dedo follando su culo y su co&ntilde;o follando mi polla, cabalg&oacute;, y cabalg&oacute; cada vez m&aacute;s aprisa hasta que se apret&oacute; contra m&iacute;&#8230; Sent&iacute; los espasmos de su cuerpo en mi cuerpo y la fuerza de su corrida en mi lengua, lengua que casi devora.<\/p>\n<p>Al acabar, mi esposa le quit&oacute; el dedo del culo, me lo dio a oler y cuando me lo iba a meter en la boca, Anastasia lo cogi&oacute; y lo chup&oacute;.<\/p>\n<p>Mi esposa estaba cachonda de verdad. Al quitarse Anastasia de encima, y echarse boca arriba sobre la cama, en vez de montarme, se ech&oacute; encima de ella, le bes&oacute; el cuello y ya se tir&oacute; a saco a su boca. Le dio un beso con lengua tan largo que la puso perra de nuevo. Yo, meneando la polla, vi c&oacute;mo mi esposa le agarraba las tetas, se las apretaba, y con ganas atrasadas, desmadrada, le lam&iacute;a los pezones y le mamaba las tetas. Ya ni pas&oacute; por su ombligo. Aquella no era mi mujer, era un torbellino, era una perra en celo, era la lujuria personificada. Se puso a cuatro patas, meti&oacute; la cabeza entre sus piernas y le comi&oacute; el co&ntilde;o. No se lo comi&oacute;, lo degust&oacute;, ya que gem&iacute;a, con cada lamida.<\/p>\n<p>En diez a&ntilde;os no la sintiera gemir tanto. Sus gemidos a&uacute;n excitaban m&aacute;s a Anastasia, y a m&iacute; ya ni te digo. Me arrodill&eacute; detr&aacute;s de mi mujer y le lam&iacute; el co&ntilde;o. La lengua lleg&oacute; pringada de jugos al ojete. Se le abr&iacute;a y se le cerraba esperando a que mi lengua entrara en el agujero&#8230; Se lo foll&eacute; con la lengua. Los gemidos de las dos ya eran escandalosos&#8230; Le clav&eacute; la polla en el culo de una sola estocada. No dijo palabra, ten&iacute;a la lengua ocupada. Unos cinco minutos despu&eacute;s, en la habitaci&oacute;n de al lado volvimos a o&iacute;r aquella voz dulce, sensual, diciendo: &quot;&iexcl;I&acute;m coming!&quot;. Anastasia le cogi&oacute; la cabeza a mi mujer y moviendo la pelvis alrededor y mir&aacute;ndome a los ojos, dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro!<\/p>\n<p>Sus ojos se cerraron y no los abri&oacute; hasta que acab&oacute; de correrse. En ese momento, mi mujer, se incorpor&oacute;, le gir&eacute; la cabeza, bes&eacute; su boca llena de jugos. De su co&ntilde;o sali&oacute; un chorro de meo que ba&ntilde;&oacute; a Anastasia y despu&eacute;s una corrida pastosa que recog&iacute; en la palma de mi mano, frot&eacute; en su espalda y despu&eacute;s lam&iacute;.<\/p>\n<p>Qued&eacute; con la polla fl&aacute;cida. Ellas tambi&eacute;n estaban boca arriba recuperando el aliento. Son&oacute; el celular de Anastasia. Era su padre. Le cont&oacute; cuatro mentiras mientras se secaba el meo con las bragas y despu&eacute;s le colg&oacute;. Esa noche ya no volvimos a follar.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente la gu&iacute;a balinesa nos traslad&oacute; a Ubud, a otro complejo hotelero con tres camas. All&iacute; &iacute;bamos a visitar el bosque de los monos, el palacio y el mercado. La gu&iacute;a nos dej&oacute; comiendo. Al regresar al hotel sentimos ruidos en el ba&ntilde;o, fui a ver pensando que ser&iacute;a alg&uacute;n macaco, pero no, no era un mono, era la gu&iacute;a balinesa, estaba recostada dentro de la ba&ntilde;era y sobre el agua flotaban cientos de p&eacute;talos de diferentes flores. Parec&iacute;a una diosa esperando a que la desvirgaran. Mi esposa me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Y esta que hace aqu&iacute;?<\/p>\n<p>-Vamos a tomar algo. D&eacute;jalas solas.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; sabes t&uacute; que yo no sepa, calamidad?<\/p>\n<p>-Que quieren estar solas. Vi c&oacute;mo se besaban en los arrozales.<\/p>\n<p>Anastasia, desnud&aacute;ndose, nos dijo:<\/p>\n<p>-Pod&eacute;is mirar, pero es lesbiana, no puedes hacer nada con ella, padrino.<\/p>\n<p>Mi esposa y yo ve&iacute;amos el ba&ntilde;o desde la cama. Vimos c&oacute;mo Anastasia, desnuda, se met&iacute;a en la ba&ntilde;era. La gu&iacute;a balinesa se levant&oacute;. Ten&iacute;a el co&ntilde;o con pelo de rata, o sea, no era tupido. Sus piernas eran delgadas, su cintura estrecha, sus caderas anchas y sus tetas c&oacute;mo naranjas de Valencia.<\/p>\n<p>Con una esponja, a la que ech&oacute; gel, le enjabon&oacute; el cuello, los hombros y las tetas, luego sus manos masajearon las tetas de Anastasia mientras le sonre&iacute;a, despu&eacute;s le enjabon&oacute; las nalgas, las piernas y el co&ntilde;o y le dijo palabras que no llegu&eacute; a entender. Despu&eacute;s le frot&oacute; con las manos las nalgas y las piernas, Anastasia, se sent&oacute; en el borde de la ba&ntilde;era. La gu&iacute;a balinesa le beso los pezones, le mam&oacute; y acarici&oacute; las tetas&#8230; Hac&iacute;a todo muy despacito, era como si quisiera que aquel polvo durase horas.<\/p>\n<p>Mi mujer y yo est&aacute;bamos con las espaldas apoyadas a la cabecera de la cama, me sac&oacute; la polla empalmada y comenz&oacute; a menearla con la misma lentitud que la gu&iacute;a balinesa le estaba tocando el co&ntilde;o y las piernas a Anastasia.<\/p>\n<p>Anastasia acarici&oacute; sus tetas enjabonadas. La gu&iacute;a balinesa le ech&oacute; agua con p&eacute;talos en el co&ntilde;o, le abri&oacute; las piernas, y otra vez con una lentitud pasmosa hizo c&iacute;rculos con la yema del dedo pulgar sobre su cl&iacute;toris. Anastasia, al ratito, se corri&oacute; c&oacute;mo una angelita, sin ruidos, sin temblar, sin nada, solo ech&oacute; la cabeza hac&iacute;a atr&aacute;s y le dijo a la gu&iacute;a balinesa:<\/p>\n<p>-Me corro, morena.<\/p>\n<p>Cuando Anastasia acabo de gozar la gu&iacute;a balinesa se sent&oacute; a su lado en el borde de la ba&ntilde;era, le cogi&oacute; una mano y acarici&oacute; con ella sus peque&ntilde;as tetas. Anastasia le ech&oacute; las dos manos a las tetas y las masaje&oacute; c&oacute;mo se las hab&iacute;a masajeado a ella, con lentitud. La gu&iacute;a balinesa le meti&oacute; dos dedos en el co&ntilde;o y Anastasia comenz&oacute; a gemir de nuevo.<\/p>\n<p>La palma de la mano de mi esposa ya estaba mojada con mi aguadilla.<\/p>\n<p>La balinesa cogi&oacute; a Anastasia por la nuca, sac&oacute; la lengua para que se la chupara, se la chup&oacute; y despu&eacute;s se comieron las bocas. Se masturbaron mutuamente. Ya gem&iacute;an las dos.<\/p>\n<p>Mi esposa se desnud&oacute; y d&aacute;ndome la espalda meti&oacute; mi polla en su co&ntilde;o, un co&ntilde;o que ya echaba por fuera.<\/p>\n<p>Vimos c&oacute;mo la gu&iacute;a balinesa mov&iacute;a su mano con rapidez en el co&ntilde;o de Anastasia, Anastasia tambi&eacute;n la masturb&oacute; a prisa. La gu&iacute;a balinesa se acarici&oacute; el cl&iacute;toris, la mir&oacute; a los ojos, mordi&oacute; el labio inferior, y antes de comerle la boca, le dijo:<\/p>\n<p>-iI&acute;m coming!<\/p>\n<p>Era la misma voz que oy&eacute;ramos en la otra habitaci&oacute;n, solo que esta vez la acompa&ntilde;aban unos gemidos de placer que parec&iacute;an llantos.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse se volvi&oacute; a meter en la ba&ntilde;era, le volvi&oacute; a abrir las piernas y le comi&oacute; el co&ntilde;o con la lentitud de que hiciera gala antes. Anastasia se volvi&oacute; a acariciar las tetas. Poco despu&eacute;s sus gemidos fueron subiendo de tono hasta que apretando las tetas, dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me viene!<\/p>\n<p>Viendo c&oacute;mo se corr&iacute;a nuestra ahijada, mi mujer me ba&ntilde;o con los jugos de su corrida y yo le llen&eacute; el co&ntilde;o de leche. La fiesta sexual se acab&oacute; ah&iacute;, pero la otra fiesta sigui&oacute; en la playa viendo danzar a las bailarinas entre hogueras, una fiesta donde corri&oacute; el alcohol.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as siguiente visitamos los arrozales de Tegalan, que son patrimonio de la humanidad, el templo de manantial sagrado, donde nos ba&ntilde;amos los cuatro, la plantaci&oacute;n de caf&eacute; de Minduk, los bosques de bamb&uacute; de Penglipuran y el tempo Madre de Pura Besakih.<\/p>\n<p>La gu&iacute;a balinesa, mi esposa, mi ahijada y yo, entramos en un bar para comer ya que el viaje era solo con estancia y desayuno pagados. Mi esposa fue al servicio, y sentados a una mesa, mi ahijada me dijo:<\/p>\n<p>-Esta noche quiero que me abras el culo, padrino.<\/p>\n<p>-Dalo por hecho. &iquest;Algo m&aacute;s?<\/p>\n<p>-Tambi&eacute;n quisiera es una doble penetraci&oacute;n, pero falta uno.<\/p>\n<p>La gu&iacute;a balinesa, que entend&iacute;a el espa&ntilde;ol, aunque no lo hablaba, le dijo:<\/p>\n<p>-My brother can be the second man (mi hermano puede ser el segundo hombre.)<\/p>\n<p>Al volver mi esposa del aseo le contamos los planes para la noche. Me sonri&oacute;. Pill&eacute; la idea por el aire. Ella tambi&eacute;n quer&iacute;a una doble penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; la noche&#8230; Mi esposa le estaba comi&eacute;ndole el co&ntilde;o en la cama a la gu&iacute;a balinesa. Mi ahijada estaba a su lado tendida boca abajo. Ech&eacute; aceite de coco en su ojete y se lo masaje&eacute; con la yema del dedo gordo. Despu&eacute;s se lo met&iacute; dentro. Entrara en su ano con una facilidad asombrosa. Le foll&eacute; el culo con &eacute;l&#8230; Luego hice que se pusiera a cuatro patas. Con mis manos pringadas de aceite le magre&eacute; sus duras tetas, le lam&iacute; el co&ntilde;o y el ojete y se lo foll&eacute; con la punta de la lengua. Ya gem&iacute;an las dos c&oacute;mo condenadas cuando engras&eacute; mi polla con aceite, le acarici&eacute; el ojete con la cabeza de la polla y despu&eacute;s se la met&iacute;. No o&iacute; una queja, s&oacute;lo o&iacute; gemidos de placer mientras se la met&iacute;a hasta el fondo. La estaba follando cuando entr&oacute; en la habitaci&oacute;n el hermano de la gu&iacute;a balinesa.<\/p>\n<p>Era un joven de estura normal y ten&iacute;a cuerpo de culturista. El muy presumido se hab&iacute;a echado aceite por la piernas y por el pecho y brillaba c&oacute;mo una bombilla, si a esto a&ntilde;adimos que los &uacute;nicos pelos que ten&iacute;a era en la cabeza y que era guapo a rabiar, pues eso, que el cabr&oacute;n me rob&oacute; el protagonismo, y se convirti&oacute; en la estrella del lugar. Quit&eacute; a Anastasia de la cama y con la polla dentro de su culo la puse delante de &eacute;l. El cabr&oacute;n sab&iacute;a lo que hac&iacute;a, se agach&oacute; y le comi&oacute; el co&ntilde;o, no s&eacute; c&oacute;mo porque no lo ve&iacute;a, solo sent&iacute;a su lengua chapotear en sus jugos, pero lo debi&oacute; hacer bien, ya que Anastasia se corri&oacute; a lo grande y anunci&aacute;ndolo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro!<\/p>\n<p>Despu&eacute;s me ech&eacute; de nuevo sobre la cama y se la puse a tiro. Le volvi&oacute; a comer el co&ntilde;o y a continuaci&oacute;n se la meti&oacute;. Entrara con mucha dificultad, pero entrara. Al follarla yo no me mov&iacute;, pero &eacute;l le dio ca&ntilde;a de la buena, tan buena fue que antes de cinco minutos lo volvi&oacute; a anunciar:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Me viene!!<\/p>\n<p>No fue ella sola la que se corri&oacute;, la gu&iacute;a balinesa tambi&eacute;n lo hizo. Chillando m&aacute;s que ella dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;I&acute;m coming!!!<\/p>\n<p>Al acabar de correrse las dos y quitarse el musculitos de encima de mi ahijada, mi esposa lo cogi&oacute; por la cintura, lo mont&oacute; y lo foll&oacute; comi&eacute;ndole la boca y chupando su lengua como si fuera un caramelo. &iexcl;Qu&eacute; puta me saliera, carallo, qu&eacute; puta me saliera! No iba a durar nada. Lo quiso follar a toda mecha para que le llenara el co&ntilde;o de leche y se corri&oacute; ella. Sin anunciar nada, gimiendo, derrotada, pero gozando una cosa mala. Sal&iacute;an los &uacute;ltimos gemidos de su garganta cuando le frot&eacute; la polla en el culo. Despu&eacute;s se la clav&eacute; sin miramientos. Le di a romper. El cabr&oacute;n del moreno tambi&eacute;n mov&iacute;a el culo hacia arriba. Mi esposa, que nunca fuera de orgasmo f&aacute;cil, comenz&oacute; a mear por la polla del balin&eacute;s y despu&eacute;s se la encharco de jugos. Mientras temblaba todo su cuerpo, y se deshac&iacute;a en gemidos, le llen&eacute; el culo de leche.<\/p>\n<p>Al acabar estaban las tres boca arriba con los co&ntilde;os hechos unos zorros. El moreno se ech&oacute; encima de su hermana, que estaba en medio de mi esposa y de Anastasia. La muchacha comenz&oacute; a dale bofetadas. Mi mujer le cogi&oacute; un brazo, Anastasia el otro y el hermano la desvirg&oacute;. Se ve&iacute;a que le ten&iacute;a ganas. Foll&aacute;ndola buscaba sus labios. Huyendo de su boca mov&iacute;a la cabeza hacia los lados, donde en un lado encontraba los labios de mi mujer y en el otro los de Anastasia. Al ratito, ya besaba a mi esposa, besaba a Anastasia y besaba a su hermano. El m&uacute;sculitos era un chulo de mierda, pero el chulo de mierda, muy a mi pesar, era un artista que follaba c&oacute;mo nadie, y su hermana acab&oacute; por correrse anunci&aacute;ndolo de nuevo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;I&acute;m coming!!!<\/p>\n<p>Al acabar de follar con su hermana el chulo se acerc&oacute; a m&iacute; y quiso besarme. Al cabr&oacute;n le iba la carne y el pescado. Mi mujer y mi ahijada me llamaron cobarde, y a m&iacute; nadie me llama cobarde.<\/p>\n<p>En fin, que despu&eacute;s de aquella noche loca y de algunas visitas m&aacute;s regresamos a Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>Os recomiendo un viaje a Bali, es un para&iacute;so en la tierra.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Adolfo, mi compadre, un hombre que se hiciera millonario con el contrabando de tabaco rubio, le hab&iacute;a prometido a su hija lo que quisiera si sacaba buenas notas.&nbsp; La muchacha las hab&iacute;a sacado y le pidi&oacute; un viaje a Bali. Mi amigo Alfonso iba a cumplir diez a&ntilde;os de casado y Adolfo lo sab&iacute;a. 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