{"id":24591,"date":"2020-07-06T22:00:00","date_gmt":"2020-07-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-06T22:00:00","modified_gmt":"2020-07-06T22:00:00","slug":"imelda-la-runner-del-trabajo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/imelda-la-runner-del-trabajo-ii\/","title":{"rendered":"Imelda: La runner del trabajo (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24591\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nunca pens&eacute; que Imelda acceder&iacute;a a invitarme a dormir a mi cama.&nbsp;<\/p>\n<p>La fiesta y el cansancio eran grandes, para ni fue buena idea dormir juntos.<\/p>\n<p>Ella ya estaba muy alcoholizada y necesitaba dormir.<\/p>\n<p>Yo solo me limit&eacute; a rodearla con mi brazo. Precio a esto me puse mi pijama.<\/p>\n<p>Pasaron un par de horas cuando mi reloj biol&oacute;gico despert&oacute;.<\/p>\n<p>C&oacute;mo todos los d&iacute;as amanec&iacute; duro como roca.<\/p>\n<p>Era muy notoria mi erecci&oacute;n y me di cuenta como ella acomod&oacute; sus nalgas cu&aacute;l tetris buscando acomodo.<\/p>\n<p>Pude sentir perfectamente como entraba mi pene en ese espacio.<\/p>\n<p>Mi coraz&oacute;n y mi respiraci&oacute;n se agitaron.<\/p>\n<p>Lentamente met&iacute; mi mano entre su blusa blanca de seda.<\/p>\n<p>Elimin&eacute; el brasier y empec&eacute; a masajear esos pechos muy redonditos y bien parados, nada grandes, pero tampoco eran unos limones.<\/p>\n<p>Sus pezones empezaron a erectarse, pude percibir su respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a mover mi mano por todo su cuerpo hasta llegar a las rodillas.<\/p>\n<p>Ah&iacute; comenc&eacute; a subir nuevamente para empezar a jugar con sus muslos,<\/p>\n<p>Empec&eacute; con un masaje leve y comenc&eacute; a subir la intensidad, no tocaba su vagina, solo era un roce muy leve.<\/p>\n<p>Pude sentir como palpitaban sus labios vaginales y como su respiraci&oacute;n empezaba a descontrolarse.<\/p>\n<p>Entonces las yemas de mis tres dedos se posaron sobre su calz&oacute;n a la altura de su vagina y empec&eacute; a moverlo, que rico como sentir ese palpitar.<\/p>\n<p>Fueron varios los minutos de masaje, hasta que percib&iacute; c&oacute;mo mis dedos se humedec&iacute;an y ella dio un gran suspiro.<\/p>\n<p>Su tanga era color perla de seda con encajes negros, la cual hacia juego con el brasier. Sin duda un conjunto digno de una madura. Pero una madura sexi y elegante.<\/p>\n<p>Tom&eacute; su minifalda, la sub&iacute; hasta la cintura y ella ligeramente me ayud&oacute; a abrir las piernas. Tan solo con tratar de mover a un lado la tanga. Puedo ver c&oacute;mo arqueo su espalda.<\/p>\n<p>Imelda estaba muy sensible, pero ella al parecer segu&iacute;a dormida.<\/p>\n<p>Mientras esto pasaba, yo ya no pod&iacute;a contener mi erecci&oacute;n. Solo baj&eacute; mi pantal&oacute;n de pijama y me puse sobre ella. Tom&eacute; mi pene y con la cabecita comenc&eacute; a jugar con su cl&iacute;toris. Pasaba mi glande por su cl&iacute;toris, se besaban con cari&ntilde;o, se acariciaban mutuamente.<\/p>\n<p>Junte lo m&aacute;s que pude mis rodillas y yo me abrac&eacute; con sus piernas en mi cintura y la penetr&eacute; muy dulcemente, mientras entraba, engordaba mi pene para abrir sus labios.<\/p>\n<p>Tan solo de sentir que entr&oacute; todo mi pene ella abri&oacute; los ojos y solo me dijo:<\/p>\n<p>Ime: &quot;Me prometiste que no pasar&iacute;a nada&quot;<\/p>\n<p>Le&oacute;n: &quot;no har&eacute; nada que no quieras&quot;<\/p>\n<p>Irme: &quot;tiene mucho que no lo hago&quot;<\/p>\n<p>Le&oacute;n: termin&eacute; de entrar -y me fui a su o&iacute;do y le dije- &quot;s&eacute; lo afortunado que soy de que est&eacute;s hoy conmigo&quot;.<\/p>\n<p>Y comenc&eacute; a besarla, mientras mi pelvis comenzaba a moverse, siempre fueron movimientos a su ritmo, yo quer&iacute;a que ella fuera quien llevara la batuta.<\/p>\n<p>Pero ella me dej&oacute; a mi hacer uso de su cuerpo, yo le dec&iacute;a que ella ten&iacute;a las mejores piernas de la oficina. Que hab&iacute;a sido un tonto al notarlo apenas.<\/p>\n<p>Solo me dijo: &ldquo;soy la mejor corredora, y est&aacute;s piernas son las mejores que encontrar&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>Me inclin&eacute; y puse sus piernas en mi hombro mientras las besaba y mord&iacute;a esos muslos, mi movimiento aument&oacute; y sus gemidos se hicieron demasiado intensos.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a que taparle la boca por qu&eacute; los gemidos eran altos.<\/p>\n<p>Estoy seguro que tuvo su primer orgasmo. Fuerte y largo, pero me pidi&oacute; que no parara. Mis fluidos y sus fluidos se hicieron uno solo.<\/p>\n<p>Le dije que si alguna vez lo hab&iacute;a hecho por el culo. Solo movi&oacute; la cabeza que no.<\/p>\n<p>Le dije que si quer&iacute;a intentar, solo me dijo: &quot;Soy tuya&quot;. Entonces la penetr&eacute; por la cola con tanto fluido fue tan sencillo.<\/p>\n<p>La puse de lado y aument&eacute; el ritmo de mis envestidas. Ella se volvi&oacute; loca y gem&iacute;a de placer y no s&eacute; si de dolor. Pero me ped&iacute;a que no parara, para m&iacute; fue s&uacute;per excitante ver c&oacute;mo su blusa de seda y minifalda quedaron arremangadas en su cintura, c&oacute;mo ese calz&oacute;n dejaba lucir sus piernas bronceadas.<\/p>\n<p>Fue cuando ella se incorpor&oacute; y me pidi&oacute; que la pusiera de perrito. As&iacute; lo hice y volv&iacute; a meterle mi duro y grueso pene por la vagina.<\/p>\n<p>Y not&eacute; como ella ya tom&oacute; el control del ritmo. Y como entraba y sal&iacute;a su hermoso cuerpo de mi. Ella solo gritaba que &ldquo;as&iacute; as&iacute; as&iacute;&rdquo;. Dej&oacute; caer por completa su espalda y yo comenc&eacute; a moverme.<\/p>\n<p>&Eacute;ramos dos locos buscando su placer y ah&iacute; fue cuando el grito y sus movimientos se detuvieron, me apret&oacute; la verga y me dijo que parara, yo no pude hacerlo y segu&iacute; embistiendo cu&aacute;l toro. Ya estaba yo descontrolado y no par&eacute;, ella segu&iacute;a retorci&eacute;ndose y yo solo pod&iacute;a nalguearla. Fueron varias y de ambas nalgas que se le pusieron muy rojas y coloradas.<\/p>\n<p>Ella segu&iacute;a retorcida cu&aacute;l lombriz, me pidi&oacute; que me saliera y la llen&eacute; de semen. Toda su espalda y espina dorsal quedaron manchadas, sus ropas llenas de jugos de hombre.<\/p>\n<p>Su ano y vagina estaban tan expuestos, tan rojos.<\/p>\n<p>Y solo pude abrazarla<\/p>\n<p>Ella me repet&iacute;a que le jure que no pasar&iacute;a nada, que no pasar&iacute;a nada.<\/p>\n<p>Yo solo jadeaba y le repet&iacute;a que me encantaba&#8230;<\/p>\n<p>As&iacute; fue como comenz&oacute; mi amistad con Ime, despu&eacute;s de este encuentro, me invitaba como pareja a eventos.<\/p>\n<p>Nunca me pido formalidad, ni nada&#8230; El secreto de las piernas jam&aacute;s lo compart&iacute;, era m&iacute;o y nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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