{"id":24621,"date":"2020-07-08T02:34:46","date_gmt":"2020-07-08T02:34:46","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-08T02:34:46","modified_gmt":"2020-07-08T02:34:46","slug":"las-hermanas-de-camilo-capitulo-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-hermanas-de-camilo-capitulo-3\/","title":{"rendered":"Las hermanas de Camilo (Cap\u00edtulo 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24621\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p><strong>Cap&iacute;tulo 3: un porro, un polvo y mil orgasmos<\/strong>.<\/p>\n<p>De hecho, yo no planeaba dejar de culear con Alexandra m&aacute;s all&aacute; de la monoton&iacute;a del sexo con ella, pues para ese momento era lo &uacute;nico que ten&iacute;a a la mano, y era ella o nada. Pero cuando Katherine apareci&oacute; las cosas cambiaron. Yo en un comienzo no imagin&eacute; que algo fuera a suceder con ella, ya que era la menor de las hermanas de Camilo y me daba cierto remordimiento meterme con alguien tan menor.<\/p>\n<p>Claro que eso fue un error de apreciaci&oacute;n m&iacute;o, pues yo ten&iacute;a 21 a&ntilde;os, y pens&aacute;ndolo bien no hab&iacute;a nada de malo en entablar una relaci&oacute;n, amorosa o sexual, con alguien apenas tres a&ntilde;os menor que yo. Pero en un comienzo no fue as&iacute;.<\/p>\n<p>En lo que no escatim&eacute; en ning&uacute;n momento fue en contemplar su belleza de pies a cabeza, o como decimos ac&aacute; en Colombia: pegarle una buena morboseada.<\/p>\n<p>Katherine era una chica hermosa. Su rostro era angelical, de facciones muy finas; una nariz peque&ntilde;a y sin imperfecciones; ojos oscuros, grandes y muy expresivos, decorados adem&aacute;s por unas largas pesta&ntilde;as; sus labios rosas, de un grosor ideal, ni muy grandes ni muy peque&ntilde;os, invitaban a la fantas&iacute;a, a imaginar tiernos o apasionados besos, de estos que vienen con mordisco incluido. Su pelo era negro, largo, liso, sedoso, parec&iacute;a de comercial de champ&uacute;, cortaba a la perfecci&oacute;n con la palidez de su piel, que a la vez la hac&iacute;a ver m&aacute;s delicada e inocente. Como casi toda chica de esta edad, Katherine era delgada, o m&aacute;s bien esbelta. Sus piernas eran largas, bien torneadas, quiz&aacute; un poco carentes de carne o grosor, pero sin llegar a producir l&aacute;stima por la extrema delgadez. De hecho, eran unas piernas que invitaban al pecado, m&aacute;s que todo porque a Katherine le encantaba usar faldas o los muy conocidos &ldquo;pantaloncitos calientes&rdquo;, que permit&iacute;an contemplar y admirar sus piernas como se debe. Su culo era m&aacute;s bien peque&ntilde;o, muy lejos del prominente par de nalgas de Alexandra.<\/p>\n<p>Pero no nos vamos a mentir, el culo de una chica al desnudo siempre ser&aacute; excitante, por m&aacute;s peque&ntilde;o que este sea. Adem&aacute;s, el culo de Katherine era peque&ntilde;ito pero bien formado, muy redondito y muy en su sitio. Su abdomen era completamente plano, y al recorrerlo con la mirada invitaba a seguir mir&aacute;ndola, ya fuera hacia abajo o hacia arriba, pero no ten&iacute;a pierde. Su cintura no era muy pronunciada, quiz&aacute; esa era su mayor falencia f&iacute;sica, pues es bien sabido que una cinturita es extremadamente sexy ante los ojos de cualquier hombre. Sus senos tampoco eran grandes, pero estaban acorde a las dimensiones de su cuerpo, pues se trataba de una mujer esbelta. Katherine cumpl&iacute;a a la perfecci&oacute;n con las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas con las que idealizo a una mujer: era delgada, de lindas piernas, de apariencia delicada, de cuerpo peque&ntilde;o, de esos tan f&aacute;ciles de manejar a la hora del sexo; era toda una tentaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El d&iacute;a que la conoc&iacute;, evidentemente me encontraba en el apartamento de Camilo. Estaba sentado en la sala, concentrado mientras rascaba unos cogollos de marihuana para armar unos porros que pretend&iacute;amos fumar con Camilo.<\/p>\n<p>Katherine lleg&oacute; acompa&ntilde;ada de Diana. Estaba en la ciudad presentando ex&aacute;menes y entrevistas para ingreso a la universidad.<\/p>\n<p>Cuando entraron al apartamento me sorprendieron ah&iacute; sentado, muy concentrado en la labor de armar un buen porro. Diana sab&iacute;a que Camilo y yo consum&iacute;amos hierba, no se opon&iacute;a, pero ella no lo hac&iacute;a. Sin embargo, esa tarde me reprendi&oacute; porque su peque&ntilde;a hermana lo hab&iacute;a visto todo. Yo permanec&iacute; en silencio inicialmente, y luego le ped&iacute; perd&oacute;n por la imprudencia.<\/p>\n<p>Al rato apareci&oacute; Camilo y me tranquiliz&oacute; haci&eacute;ndome saber que no pasaba nada, que era una reacci&oacute;n normal en su hermana, que adem&aacute;s era la mayor de todos y ese d&iacute;a estaba a cargo de la &ldquo;peque&ntilde;a e inocente&rdquo; Katherine.<\/p>\n<p>Camilo y yo nos fumamos un par de porros, cenamos, charlamos un rato y luego &eacute;l se fue a dormir. En su apartamento hab&iacute;an tres cuartos, el suyo, el de Alexandra y el de Diana; y esa noche ten&iacute;an previsto que Katherine dormir&iacute;a con Diana. Yo, cada vez que iba a casa de Camilo ten&iacute;a dos opciones, dormir en una colchoneta tendida en el piso en el cuarto de Camilo, o en un sofacama que hab&iacute;a en la sala. Yo prefer&iacute;a la segunda opci&oacute;n, pues me quedaba muy cerca el balc&oacute;n, y como en ese entonces ten&iacute;a una gran adicci&oacute;n al tabaco, era m&aacute;s c&oacute;mo salir a fumar desde all&iacute;.<\/p>\n<p>Esa noche cuando Camilo se fue a dormir, decid&iacute; armar y fumar un porro m&aacute;s antes de hacer lo mismo. Estaba en el balc&oacute;n fum&aacute;ndolo cuando de repente escuch&eacute; una voz que me dijo &ldquo;&iquest;me compartes un poco?&rdquo;. Se trataba de Katherine, que hab&iacute;a llegado al balc&oacute;n sin hacer ruido, yo por lo menos no not&eacute; cuando lleg&oacute;.<\/p>\n<p>En un comienzo me negu&eacute; a compartirle, no por taca&ntilde;er&iacute;a sino por los inconvenientes que podr&iacute;a traerme ofrecerle marihuana, m&aacute;s teniendo en cuenta el rega&ntilde;o que me hab&iacute;a dado Diana horas atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Ella insisti&oacute; en que no se ir&iacute;a de all&iacute; hasta que yo le compartiera un poco, &ldquo;aunque sea un plon (calada)&rdquo;<\/p>\n<p>-&iquest;Has fumado alguna vez?, le pregunt&eacute;<\/p>\n<p>-Nunca. Pero justo hoy he sentido mucha curiosidad por probar, respondi&oacute;<\/p>\n<p>-No quiero que sea por m&iacute; que empieces a fumar hierba<\/p>\n<p>-Si no es contigo igual la voy a probar porque la curiosidad ya la tengo y amigos mariguaneros tambi&eacute;n<\/p>\n<p>-Deber&iacute;as pens&aacute;rtelo bien, pues tampoco es un juego de ni&ntilde;os<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, lo he pensado un mont&oacute;n de veces, pues en varias ocasiones me han ofrecido y me he negado, pero hoy tengo curiosidad. Dame un poco que no me voy a poder dormir por la curiosidad<\/p>\n<p>-Quiz&aacute; no duermes, quiz&aacute; te da una sensaci&oacute;n de p&aacute;nico que no puedes controlar<\/p>\n<p>-No creo, pero si pasa, t&uacute; me tranquilizar&aacute;s<\/p>\n<p>-No es algo que yo pueda controlar<\/p>\n<p>-Dame un poco de una buena vez, que no me voy a ir hasta que me dejes probar<\/p>\n<p>-Bueno, pero entonces alista un vaso o una botella de agua porque te va a dar mucha sed, y no dormir&aacute;s si tienes que pararte cada rato para ir por agua. La pruebas y te vas a dormir &iquest;Estamos?<\/p>\n<p>-Me quedo ac&aacute; mientras lo fumamos. Luego me voy.<\/p>\n<p>La extensa negociaci&oacute;n del porro provoc&oacute; que el que yo ten&iacute;a encendido se consumiera, as&iacute; que tuve que armar uno nuevo. Katherine se sent&oacute; en el suelo. En ese momento estaba vestida con un buzo de rapero que le hac&iacute;a como camis&oacute;n. Supongo que no era suyo, ni de sus hermanas; seguramente era de Camilo. Esa prenda cubr&iacute;a lo suficiente para no hacerla pasar por indecente pero permit&iacute;a ver sus piernas en todo su esplendor.<\/p>\n<p>Cuando empezamos a fumar el porro yo no pod&iacute;a dejar de mirarle sus piernas. Ella parec&iacute;a haber sufrido los efectos del THC r&aacute;pidamente, luc&iacute;a dispersa y desconcentrada. Sin embargo, tras un par de minutos not&oacute; que yo la miraba con deseo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusto?, pregunt&oacute;<\/p>\n<p>-Eres una mujer hermosa sin duda alguna, contest&eacute; en medio de titubeos<\/p>\n<p>-Pero no te gusto&hellip;<\/p>\n<p>Negu&eacute; cualquier fijaci&oacute;n o atracci&oacute;n por ella, solo le repet&iacute; que era una chica hermosa. Al escuchar mi respuesta negativa, se par&oacute;, se dio vuelta y trat&oacute; de irse, pero justo ah&iacute; la agarr&eacute; de la mano. Le ped&iacute; que no se fuera. Mantuve silencio por un par de segundos y luego le admit&iacute; que s&iacute; me atra&iacute;a.<\/p>\n<p>-Claro que me gustas. No solo eso, me despiertas todo tipo de deseos. Me vuelves loco. Pero eres la hermana de mi amigo, y uno no se mete con las hermanas de los amigos, menos si es la m&aacute;s peque&ntilde;a y consentida<\/p>\n<p>-Pues que idea tan tonta. Como si mi hermano se fuera a dar cuenta<\/p>\n<p>-Son c&oacute;digos entre amigos<\/p>\n<p>-Pues qu&eacute;date con tus c&oacute;digos, yo me voy a dormir. Gracias por el porro<\/p>\n<p>Nuevamente trat&oacute; de emprender su camino y de nuevo la volv&iacute; a agarrar del brazo.<\/p>\n<p>-&iquest;Guardar&iacute;as el secreto?<\/p>\n<p>-Claro. No veo por qu&eacute; ir cont&aacute;ndolo por ah&iacute;<\/p>\n<p>La bes&eacute;. La tome de la cabeza con suavidad y un&iacute; mis labios con los suyos por unos cuantos segundos. Ella agarr&oacute; mi otra mano, la que estaba libre, y la condujo hacia su pubis. A pesar de tener las bragas puestas, se sent&iacute;a el ardor de su vagina. Le dije que ten&iacute;amos que ser absolutamente silenciosos, pues Camilo y sus hermanas estaban en el apartamento, y cualquier ruido pod&iacute;a dejarnos en evidencia. Ella solo respondi&oacute; con un &ldquo;s&iacute;, ya tranquilo, que no nos sorprender&aacute;n, rel&aacute;jate&rdquo;.<\/p>\n<p>Abandonamos el balc&oacute;n, entramos de nuevo al living del apartamento y seguimos bes&aacute;ndonos. La agarraba de sus nalgas mientras la besaba, mientras que ella entrecruzaba sus brazos tras mi espalda. Frot&aacute;bamos nuestros cuerpos a&uacute;n vestidos, como emulando los movimientos y la penetraci&oacute;n que ocurrir&iacute;a unos minutos despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a acariciar su torso a&uacute;n con el buzo puesto. Su abdomen era perfecto, muy plano y con una piel muy suave. Fui subiendo lentamente con mis manos por su espalda, notando que baj&oacute; ese buzo no hab&iacute;a m&aacute;s que su humanidad, no llevaba sost&eacute;n, lo que me hizo apresurar a sentir sus senos en mis manos. Eran peque&ntilde;os, tal y como lo hab&iacute;a podido apreciar con solo mirarlos. Sus pezones tambi&eacute;n lo eran, pero eso no era obst&aacute;culo para jugar con ellos entre mis dedos.<\/p>\n<p>Ella desabroch&oacute; mi pantal&oacute;n y yo empec&eacute; a moverme para dejarlo caer. Una vez sin pantal&oacute;n, ella empez&oacute; a frotarse cada vez con m&aacute;s intensidad. Era evidente que anhelaba ser follada, su calentura era m&aacute;s que evidente.<\/p>\n<p>Yo interrump&iacute; la escena pregunt&aacute;ndole si se trataba de su primera vez, a lo que ella respondi&oacute; con un &ldquo;jajaja si sigues preguntando tonter&iacute;as, voy a tener que dejarte aqu&iacute; con la calentura&rdquo;. As&iacute; que decid&iacute; callarme y disfrutar del momento.<\/p>\n<p>Le quit&eacute; el buzo tratando de ser muy delicado. Ella qued&oacute; ah&iacute; parada, apenas vistiendo las bragas; con sus tetitas al aire, mir&aacute;ndome e invit&aacute;ndome a cogerlas, a besarlas, a jugar con ellas. As&iacute; lo hice.<\/p>\n<p>Pero no eran solo sus senos los que me invitaban a la lujuria, era todo su cuerpo; delgado, fr&aacute;gil y a mi completa disposici&oacute;n. De nuevo la acarici&eacute; por el torso, le agarraba su tierno culito, y pasaba suavemente mis manos por su entrepierna.<\/p>\n<p>Deslic&eacute; una de mis manos lentamente hasta introducirla debajo de su calz&oacute;n. Su humedad delataba su alto estado de excitaci&oacute;n. La palp&eacute; y en ning&uacute;n momento me apresur&eacute; a introducir uno de mis dedos, m&aacute;s bien jugu&eacute; a acariciarla superficialmente. Para ese entonces su calz&oacute;n estaba empapado. Ella ya no me besaba sino que reclinaba su cabeza hacia atr&aacute;s, dej&aacute;ndose llevar por el placer. Yo la besaba por el cuello mientras segu&iacute;a jugando con la superficie de su vagina.<\/p>\n<p>Me detuve y la hice recostar en el sofacama. Corr&iacute; sus bragas hacia un costado y empec&eacute; a deslizar mi lengua sobre su vagina. Hasta ese entonces y en medio de la oscuridad no hab&iacute;a podido apreciarla, pero ahora est&aacute;bamos cara a cara, o cara a vagina mejor dicho. Estaba completamente rasurada, y luc&iacute;a tan tierna como todo el resto de su ser.<\/p>\n<p>Jugaba con mi lengua por sobre sus labios vaginales. A la vez acariciaba la cara interior de sus muslos con mis manos. Ella me agarraba del pelo y ocasionalmente hund&iacute;a mi cara contra su vagina, ocasionalmente levantaba su pubis para juntarlo contra mi cara. Era evidente que la estaba pasando bien.<\/p>\n<p>Luego me anim&eacute; a introducir mi dedo &iacute;ndice, a hundirlo poco a poco y lentamente, y jugar con &eacute;l en su interior. Acompa&ntilde;aba esto a&uacute;n con las caricias de mi lengua.<\/p>\n<p>A esa altura de la faena, Katherine me ped&iacute;a que la penetrara. Yo estaba muy tentado a hacerlo, pero a la vez quer&iacute;a continuar con mi juego de darle placer. Ella empezaba a soltar unos ligeros gemidos. Lo que desat&oacute; mi preocupaci&oacute;n, pues pod&iacute;a alertar a los dem&aacute;s y hacer que nuestro encuentro terminara en esc&aacute;ndalo.<\/p>\n<p>Me detuve, y con mi dedo, a&uacute;n empapado por sus fluidos, le hice el habitual gesto de guardar silencio, pos&aacute;ndolo en mis labios. Volv&iacute; a posar mi cara frente a su vagina y a deslizar mi lengua sobre ella, pero esta vez segu&iacute; de largo desliz&aacute;ndola hacia arriba, de modo que poco a poco fui subiendo por su abdomen, por sus senos, por sus hombros y su cuello, hasta de nuevo volver a besarla.<\/p>\n<p>Agarr&eacute; mi pene con una mano y empec&eacute; a frotarlo contra su vagina, sin penetrarla; solo pas&aacute;ndolo por all&iacute; para sentir su humedad con mi miembro. Pero no aguant&eacute; mucho tiempo haciendo esto, pues era inminente mi deseo por follarla.<\/p>\n<p>Empec&eacute; haci&eacute;ndolo suavemente, pero ella me agarraba por las nalgas y me empujaba, como tratando de controlar mis movimientos.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a contempl&aacute;ndola como una peque&ntilde;a y dulce chica, por lo que no quer&iacute;a ser agresivo ni brusco con mis movimientos. Pero ella no quer&iacute;a que le hicieran el amor, ella quer&iacute;a ser follada. Tuvo que decirme que la follara duro para que yo lo comprendiera. As&iacute; lo hice.<\/p>\n<p>Ella me agarraba por el pelo, con su mano tras mi cabeza, mientras yo la penetraba a profundidad y con rapidez. Nos mir&aacute;bamos fijamente a los ojos mientras nos hac&iacute;amos gestos de deseo.<\/p>\n<p>Sus suspiros r&aacute;pidamente se convirtieron en gemidos. Yo buscaba silenciarlos con besos y ocasionalmente poniendo mi mano sobre su boca. Lo que era imposible de reprimir era el sonido que hac&iacute;an nuestros cuerpos al chocar, por lo que decid&iacute; que hab&iacute;a que bajar la intensidad de los movimientos, a menos de que busc&aacute;ramos ser descubiertos.<\/p>\n<p>Ella se cans&oacute; de asumir el rol sumiso en la relaci&oacute;n, as&iacute; que me pidi&oacute; cambiar de posici&oacute;n. Ella me montaba, cara a cara, mientras yo permanec&iacute;a sentado. Apenas mi pene se deslizo por entre su vagina, sus movimientos se hicieron r&aacute;pidos y agresivos. Era evidente la calentura de esta chica. Yo no sab&iacute;a si siempre era as&iacute; o si es que andaba mucho tiempo sin culear; el caso es que era m&aacute;s que notoria su fogosidad.<\/p>\n<p>Mientras ella me cabalgaba, yo besaba sus peque&ntilde;os senos, que justo hab&iacute;a quedado situados frente a mi cara. Los amasaba, los apretaba, los besaba y los chupaba; me daba un completo fest&iacute;n con ellos.<\/p>\n<p>Ella interrumpi&oacute; dicho fest&iacute;n tom&aacute;ndome del pelo y levantando mi rostro para poder besarme. Segu&iacute;a mene&aacute;ndose sobre m&iacute; como si no hubiera ma&ntilde;ana. Yo sent&iacute; que iba a terminar, y como no llev&aacute;bamos protecci&oacute;n puesta se lo dije. Por lo que ella se levant&oacute;, luego se agach&oacute; y me masturb&oacute; hasta hacerme venir sobre su cara.<\/p>\n<p>Instantes despu&eacute;s del orgasmo yo segu&iacute;a estupefacto por el voltaje de esta chica. Incluso llegu&eacute; a pensar que no hab&iacute;a dado la talla, que no hab&iacute;a correspondido al tremendo polvo que era Katherine. Le propuse darme un par de minutos para recuperar el aliento y echar otro polvo. Pero ella dijo estar satisfecha, me dio un largo beso, se puso su buzo y se fue a dormir.<\/p>\n<p>Al otro d&iacute;a, muy temprano, cuando apenas se aprecian los primeros destellos del sol al amanecer, despert&eacute; con una maravillosa sorpresa. Sent&iacute; un ligero cosquilleo en el cuello, se trataba de Katherine que estaba bes&aacute;ndome all&iacute;. Le pregunt&eacute; y le reproch&eacute; por lo que hac&iacute;a, no porque me molestara, sino por el enorme riesgo de ser descubiertos.<\/p>\n<p>Me dijo que ese iba a ser su &uacute;ltima d&iacute;a en Bogot&aacute;, presentar&iacute;a pruebas en un par de universidades donde hab&iacute;a realizado preinscripci&oacute;n, y luego partir&iacute;a de nuevo a su casa, por lo que quer&iacute;a despedirse de m&iacute; dej&aacute;ndome el mejor de los recuerdos. &ldquo;Me has dado un rato inigualable por lo que me siento obligada a recompens&aacute;rtelo&rdquo;.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n se dirigi&oacute; hacia mi entrepierna, sac&oacute; mi pene, lo tom&oacute; entre sus manos y lo introdujo en su boca para darme una felaci&oacute;n, un poco precaria y carente de t&eacute;cnica, pero inolvidable para m&iacute;.<\/p>\n<p>Yo permanec&iacute;a acostado en el sofacama, vigilando de reojo cualquier movimiento, que pudiera interrumpir este hermoso momento. Esto no ocurri&oacute; a pesar de que la mamada se extendi&oacute; por un largo rato.<\/p>\n<p>Todo termin&oacute; con mi descarga en la boca de Katherine. Era evidente que esta era la primera vez que hac&iacute;a una mamada, o por lo menos que alguien le terminaba en la boca, pues apenas lo hice, corri&oacute; desesperada a escupir el semen. Era notorio el asco que le dio, por lo que tuve que pedirle disculpas.<\/p>\n<p>Ella no hizo mayor drama, me dijo que no me preocupara, que entend&iacute;a lo ocurrido.<\/p>\n<p>Luego intercambiamos n&uacute;meros telef&oacute;nicos para no perder el contacto, aunque yo no sab&iacute;a qu&eacute; tanto pod&iacute;a hablar con esta chica, con la que m&aacute;s all&aacute; del sexo, no hab&iacute;a cruzado palabras por m&aacute;s de 15 minutos en la vida. Como &uacute;ltimo gesto de contacto en esa ocasi&oacute;n, Katherine se sac&oacute; sus calzones, me los tir&oacute; encima y dijo que me los dejaba como recuerdo. Seg&uacute;n ella porque los hab&iacute;a mojado tanto, que emanaban un fuerte olor a co&ntilde;o, que seguramente no le conven&iacute;a llevar consigo en un d&iacute;a de entrevistas en universidades.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">****************************<\/p>\n<p><strong>Cap&iacute;tulo 4: Volviendo al origen<\/strong><\/p>\n<p>El encuentro sexual con Katherine fue un punto de quiebre en mi vida. Me llen&oacute; de la confianza de la que carec&iacute; por tanto tiempo. Luego de varios a&ntilde;os fui capaz de nuevo de encarar mujeres y tener relaciones con algunas. Sin embargo, ninguna logr&oacute; generarme lo que s&iacute; logr&oacute; Katherine, pero a ella no le ver&iacute;a, por lo menos, hasta el siguiente a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Twitter: @felodel2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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