{"id":24646,"date":"2020-07-09T22:17:31","date_gmt":"2020-07-09T22:17:31","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-09T22:17:31","modified_gmt":"2020-07-09T22:17:31","slug":"dando-sexo-oral-en-un-cine-porno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dando-sexo-oral-en-un-cine-porno\/","title":{"rendered":"Dando sexo oral en un cine porno"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24646\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">0<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Los que vivan en la ciudad de M&eacute;xico posiblemente hayan o&iacute;do del Cine Teresa. Hoy convertido en una plaza de electr&oacute;nica varia, alguna vez fue un cine para adultos muy conocido, en parte por estar sobre una de las avenidas m&aacute;s importantes, como por ser un lugar muy frecuentado por la comunidad gay y uno de los primeros lugares del giro que llegue a visitar, y tambi&eacute;n uno de los &uacute;ltimos. Ah&iacute; fue donde me paso lo que estoy por narrar.<\/p>\n<p>A&ntilde;os antes de que lo cerraran, en un viernes como cualquier otro, yo sal&iacute;a de la oficina e iba camino a mi casa. No sabr&iacute;a decir bien que me sucedi&oacute;, cuando sal&iacute; de la oficina estaba pensando que cenar, si me dar&iacute;a tiempo de ir a comprar esto o aquello, y que pendientes tendr&iacute;a para el lunes que regres&aacute;ramos a trabajar. Menos de una hora despu&eacute;s de salir, y sin entender bien las razones, estaba pagando mi boleto, deseoso de terminar la noche en alg&uacute;n hotelucho de la zona. Todo sin planearlo o pensarlo, solo con las ganas del momento. Quiz&aacute;s no termino como lo esperaba, pero sigue siendo una de mis experiencias favoritas.<\/p>\n<p>En todo caso, como otras veces previas, despu&eacute;s de pagado el boleto, entre levantando la cortina, sin voltear atr&aacute;s por si alguien me ve&iacute;a y eche el primer vistazo hacia la sala. Como siempre, todo estaba oscuro, excepto por la pantalla donde se proyectaba una pel&iacute;cula porno, creo que era una rubia cabalgando a un hombre con un pene inmenso. Lo recuerdo porque la rubia me daba una inmensa envidia, pero no ten&iacute;a mucho caso pensar en ello, as&iacute; que decid&iacute; seguir mirando alrededor mientras me acostumbraba a la oscuridad.<\/p>\n<p>Poco a poco fui notando que hab&iacute;a mucha m&aacute;s gente que lo normal. Supuse que era normal por ser viernes en la noche, pero aun as&iacute; eran m&aacute;s de los que me imaginaba. Muchos estaban sentados en parejas, hablando de cualquier cosa, mientras que otros tantos estaban solos, viendo la pel&iacute;cula, con una mano en la entrepierna, y otros estaban sentados solos, pero sus ojos viendo hacia abajo y sus gemidos dejaban en claro que estaban muy bien acompa&ntilde;ados. Entre tanta gente, los &uacute;nicos que sobresal&iacute;an eran un grupo de hombres sentados en la &uacute;ltima fila hasta atr&aacute;s. Parec&iacute;an mantenerse muy aparte del resto del p&uacute;blico, m&aacute;s ben desinteresados de lo que pasaba, pero al principio no les preste mucha atenci&oacute;n. Por mi parte, despu&eacute;s de un rato de estar viendo alrededor, me termine de habituar a la luz de la sala y comenc&eacute; a caminar por el pasillo buscando un lugar donde sentarme.<\/p>\n<p>Hombres iban y ven&iacute;an, algunos se sentaban, platicaban, se levantaban o se iban. Otros se sentaban y luego de una breve charla se agachaban y desaparec&iacute;an por un rato. Despu&eacute;s de un rato de enviarlos, alguien se acerc&oacute; d&oacute;nde estaba, se sent&oacute; y comenz&oacute; a hacerme la pl&aacute;tica. Entre comentarios varios, su mano comenz&oacute; a tocar mi pierna, y le respond&iacute;, no solo dejando que me tocara cuanto quisiera, sino que tambi&eacute;n mi mano comenz&oacute; a subir por su pierna descaradamente hasta casi tocar su entrepierna. Estar en medio de tantos hombres dando y recibiendo sexo oral me hab&iacute;a excitado mucho, y quer&iacute;a unirme a la acci&oacute;n cuanto antes. Le llegue a proponer a mi compa&ntilde;ero si quer&iacute;a que fu&eacute;ramos a un hotel, pero no acepto alegando que no ten&iacute;a dinero, ni siquiera pagando solo la mitad. Aun as&iacute;, no quer&iacute;a perder mi ligue de la noche, as&iacute; que seguimos platicando, mientras abiertamente le acariciaba su erecto pene por encima del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>As&iacute; que cuando &eacute;l se baj&oacute; el cierre del pantal&oacute;n, supe que era la hora de la verdad. Ver su pene liberado me causo mucho gusto. Su cabeza, con un poco de l&iacute;quido, brillaba a la luz de la pel&iacute;cula en la pantalla, y aunque la ropa interior y el pantal&oacute;n escond&iacute;a su verdadero largo, se ve&iacute;a gruesa y firme. Como deseaba poderla sentir dentro de m&iacute;, con gusto me hubiera desvestido para darme mis sentones, pero lo primero era lo primero, as&iacute; que despacio me fui agachando y me acerque a su pene duro y puse mis labios a trabajar.<\/p>\n<p>Recuerdo haber lamido su cabeza, besarle la punta, como si mis labios quisieran darse un beso con los labios de la punta de su cabeza, lamer desde la base hasta la punta y luego besar el cuerpo por los lados, antes de meterla toda dentro de mi boca y comenzar a succionar. Recuerdo su gemido, parece que lo disfrutaba tanto como yo, o tal vez un poco m&aacute;s, aunque por mi parte, disfrutaba mucho estar as&iacute;, d&aacute;ndole place a un verdadero hombre con una verga deliciosa.<\/p>\n<p>Fue entonces que sucedi&oacute; que entend&iacute; qui&eacute;nes eran los hombres que hab&iacute;a visto al principio, los de la &uacute;ltima fila. Resulta que eran los de seguridad dentro de la sala, pues se supone que las cosas que hac&iacute;amos, no deb&iacute;an de estar pasando. Lo supe porque uno de ellos camino hasta atr&aacute;s de mi, y con la l&aacute;mpara de su mano me ilumino y dijo en voz alta &ldquo;oye, no puedes hacer eso aqu&iacute;&rdquo;. Yo, me sent&iacute; molesto por la interrupci&oacute;n, pero no dije algo para que no llamara al resto de sus compa&ntilde;eros de seguridad, y me sent&eacute; sobre la butaca. Mi compa&ntilde;ero no dijo algo tampoco, solo se qued&oacute; sentado viendo la pel&iacute;cula.<\/p>\n<p>El guardia apag&oacute; su linterna y se alej&oacute; por el pasillo, supongo que pensando que hab&iacute;a cumplido su misi&oacute;n. Yo todav&iacute;a sent&iacute;a el coraje por haber sido interrumpido, y realmente me gustaba la verga de mi compa&ntilde;ero, as&iacute; que antes de dejar que se enfriara el ambiente, me agache nuevamente y volv&iacute; a dar la mejor mamada que pudiera. Con aquel pedazo de carne en mi boca, y los gemidos contenidos de mi ligue, me sent&iacute;a muy caliente, y solo esperaba el momento en que terminara arrojando su semen en mi boca. De hecho, me hubiera gustado ver su cara mientras terminaba, por lo que abr&iacute; mis ojos y busque sus ojos para a&ntilde;adirle ese toque de complicidad al dar y recibir.<\/p>\n<p>Y ciertamente me encontr&eacute; con una mirada lasciva, pero no la de mi compa&ntilde;ero, sino la de media docena de hombres que me ve&iacute;an darle sexo oral a un completo desconocido. No deb&iacute;a de ser sorpresa, deb&iacute; de haberme imaginado que con la l&aacute;mpara, el guardia llamar&iacute;a mucho la atenci&oacute;n sobre nosotros, y con la cantidad de gente que hab&iacute;a en el cine, &iquest;no era obvio lo que pasar&iacute;a? Y sin embargo, con todo y todo, sentirme observado me hizo sentirme m&aacute;s cachondo, era como si hubiera desbloqueado una nueva parte de m&iacute;. As&iacute; que mantuve el contacto visual con un hombre que estaba ah&iacute; y segu&iacute; dando sexo oral. Estaba decidido a darle el mejor show pornogr&aacute;fico en vivo a aquellos hombres, y si me hubieran propuesto que me desnudara para que me penetraran frente a ellos, lo habr&iacute;a hecho con gusto. Me excitaba mucho pensar que todos ellos ten&iacute;an sus miembros erectos viendo como daba sexo oral, esperando su turno para usarme, aunque al final no sucedi&oacute;.<\/p>\n<p>Lo que s&iacute; sucedi&oacute; fue que mi compa&ntilde;ero me tom&oacute; por el cabello y me obligo a hacerle una garganta profunda antes de terminar. Yo apret&eacute; mis labios al m&aacute;ximo para no derramar ni una gota, mientras intentaba tragar tanto como fuera posible antes de incorporarme. Fue una cantidad abundante, de sabor fuerte, pero digamos que lo normal. Cuando por fin termine de trag&aacute;rmelo, y mi compa&ntilde;ero de arrojar m&aacute;s, me quise incorporar para hablar con mi ligue, pero apenas estaba levantando la cabeza cuando sent&iacute; que alguien m&aacute;s se hab&iacute;a sentado de mi otro lado y me estaba jalando hacia su propio miembro, duro y brillante, esperando que le sacaran hasta la &uacute;ltima gota de semen.<\/p>\n<p>No me hice del rogar, aunque seguramente tampoco me iba a dar muchas opciones el desconocido que ahora me ten&iacute;a sujeto de la nuca. Puse mis labios alrededor de su cabeza y comenc&eacute; a lamer y chupar, saboreando cada gota, imagin&aacute;ndome como ser&iacute;a tener aquel duro pedazo de carne dentro de m&iacute;. Deseaba sentir a mi otro ligue baj&aacute;ndome los pantalones y penetr&aacute;ndome salvajemente, pero solo se levant&oacute; y se fue del cine, aunque no supe cu&aacute;ndo.<\/p>\n<p>De alg&uacute;n modo, todo aquello me excitaba a&uacute;n m&aacute;s. No s&eacute; si los dem&aacute;s hombres que hab&iacute;a en el cine segu&iacute;an viendo el show, pero pensaba que s&iacute;, deseaba que as&iacute; fuera. No sab&iacute;a el nombre o hab&iacute;a visto el rostro del due&ntilde;o del nuevo pene que ahora estaba chupando como si se me fuera la vida en ello, pero realmente no me importaba. De hecho, ni siquiera estoy seguro de si llegue a preguntarle a mi primer ligue cu&aacute;l era su nombre.<\/p>\n<p>A veces me pongo a pensar si ellos se acuerdan de mi, pero lo m&aacute;s seguro es que si acaso se acuerden de m&iacute; como el sujeto a quien usaron para vaciarse en un cine porno. Eso me pone cachondo, con ganas de ir nuevamente a ese cine, esperando repetir aquella situaci&oacute;n, de volverme a sentir usado por completos desconocidos para satisfacer sus necesidades de placer. La cantidad no me importaba, solo el mero hecho de sentir una enorme verga tras otra invadiendo mi cuerpo.<\/p>\n<p>Aquella noche, d&aacute;ndole sexo oral al segundo sujeto, me imagine que la noche terminar&iacute;a en una completa org&iacute;a, que varios hombres har&iacute;an fila para usarme y vaciar sus test&iacute;culos en mi garganta. Pero no fue as&iacute;. Una vez que mi segundo compa&ntilde;ero termino dentro de mi boca, me pude levantar y aunque todav&iacute;a hab&iacute;a uno que otro fisg&oacute;n, nadie m&aacute;s se acerc&oacute;. Despu&eacute;s de un rato esperando que alguien m&aacute;s se acercara, me di cuenta que los guardias segu&iacute;an alumbrando y evidenciando a otras parejas como yo. Supongo que mientras estaba ocupado con mi primer ligue, los guardias se llevaron el reflector a otro lado, y el p&uacute;blico con ellos. Y dado que se me hac&iacute;a tarde, decid&iacute; mejor levantarme e irme a casa.<\/p>\n<p>Cuando llegue a casa aquella noche, me termine masturbando con el dildo m&aacute;s grande que ten&iacute;a en mi armario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>0 Los que vivan en la ciudad de M&eacute;xico posiblemente hayan o&iacute;do del Cine Teresa. Hoy convertido en una plaza de electr&oacute;nica varia, alguna vez fue un cine para adultos muy conocido, en parte por estar sobre una de las avenidas m&aacute;s importantes, como por ser un lugar muy frecuentado por la comunidad gay y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13508,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-24646","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24646","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13508"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24646"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24646\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}