{"id":24704,"date":"2020-07-14T01:36:35","date_gmt":"2020-07-14T01:36:35","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-14T01:36:35","modified_gmt":"2020-07-14T01:36:35","slug":"ella-se-inicio-con-un-desconocido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ella-se-inicio-con-un-desconocido\/","title":{"rendered":"Ella se inici\u00f3 con un desconocido"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24704\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En la b&uacute;squeda de experiencias que satisfagan nuestras inquietudes y curiosidades sexuales, se presentan situaciones inesperadas y bastante extra&ntilde;as. Sin embargo, todas estas circunstancias resultaron excitantes y fueron placenteras. Esto nos sucedi&oacute; hace alg&uacute;n tiempo y aprovecho este espacio para relatarlo.<\/p>\n<p>En nuestra inquietud de explorar aventuras sexuales con terceros, fuera del matrimonio, junto a mi esposa iniciamos una serie de encuentros para conocer muchachos, muchachas o parejas que estuvieran interesadas en el tema y aceptaran ser parte de nuestros deseos. Cuando habl&aacute;bamos sobre el tema, el inter&eacute;s recurrente se centraba en saber si ella pod&iacute;a disfrutar del sexo con otro hombre que no fuera su marido, que, si acaso ella pudiera tener alguna experiencia con otra mujer, que c&oacute;mo ser&iacute;a atreverse a tener sexo con dos hombres, que a ella le atra&iacute;an mucho los hombres de color y que c&oacute;mo ser&iacute;a tener sexo con uno de ellos. Y as&iacute;, especul&aacute;bamos sobre tales posibilidades, pero sin pretender llevarlas a la pr&aacute;ctica.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo, sin embargo, la curiosidad por conocer c&oacute;mo viv&iacute;an otras parejas ese tipo de experiencias, conocer sitios swinger y lugares similares, aviv&oacute; nuestro inter&eacute;s y planteamos el objetivo de ver si pod&iacute;amos llevar a cabo tales fantas&iacute;as, pues no era nada malo y m&aacute;s de una pareja lo hab&iacute;a experimentado. Con ese prop&oacute;sito en mente hab&iacute;amos establecido algunos contactos a trav&eacute;s de sitios web en el Internet y realizado varios encuentros con posibles candidatos, que hab&iacute;an terminado en nada. Ella siempre ten&iacute;a una excusa para evitar ir m&aacute;s all&aacute; y concretar aquello de lo que tanto hab&iacute;amos hablado en nuestra alcoba. Siempre, a la hora de concretar ese algo, surg&iacute;an miedos y prevenciones.<\/p>\n<p>En un nuevo intento, despu&eacute;s de algunas llamadas, nos contactamos con un muchacho llamado Carlos, bien parecido y seg&uacute;n &eacute;l con alguna experiencia en encuentros con parejas. Como hab&iacute;a sido costumbre anteriormente con otros muchachos, nos reunimos con &eacute;l para charlar y conocerle. Tras algunos minutos de conversaci&oacute;n, donde le confesamos que est&aacute;bamos apenas inici&aacute;ndonos en este tipo de aventuras y que desconoc&iacute;amos c&oacute;mo proceder en estos casos, &eacute;l, que parec&iacute;a tener alguna experiencia, nos invit&oacute; a visitar un bar swinger que quedaba cerca del lugar donde nos encontr&aacute;bamos y del cual no ten&iacute;amos idea, a pesar de estar cerca a nuestro lugar de residencia. Mire a mi esposa, indagando por su aprobaci&oacute;n, y estuvo de acuerdo en ir a aquel lugar, solo para conocer.<\/p>\n<p>Llegamos al lugar, un sitio algo apartado y oscuro, que no nos gust&oacute; en principio pero que, dadas las circunstancias y acompa&ntilde;ado por nuestro gu&iacute;a, nos despertaba curiosidad por saber lo que all&iacute; suced&iacute;a. Al entrar, encontramos unas 10 o 12 parejas reunidas, algunas bailando al comp&aacute;s de una m&uacute;sica bastante animada. Apenas nos hab&iacute;amos acomodado, cuando observamos que una mujer del p&uacute;blico sali&oacute; sola a la pista de baile. Ella se fue desnudando al ritmo de la m&uacute;sica, por lo cual las otras parejas se fueron sentando en sus mesas a observar. De pronto, ella se dirigi&oacute; a un muchacho ubicado en una de las mesas, lo tom&oacute; de la mano y lo invit&oacute; a que le acompa&ntilde;ara al centro de la pista.<\/p>\n<p>Estando all&iacute;, empezaron a bailar. Ella, vestida &uacute;nicamente con sus zapatos de tac&oacute;n alto, sus collares y pulseras, y &eacute;l, aun vestido. Ella se mostraba muy insinuante, coqueta y, poco a poco, mientras bailaban, empez&oacute; a desnudar lentamente a su pareja de baile; primero la corbata, luego su chaqueta, despu&eacute;s su camisa, su camiseta, dej&aacute;ndole su torso desnudo. A continuaci&oacute;n, de repente y sin previo aviso, ella se puso en posici&oacute;n de cuclillas, siguiendo el ritmo del baile, desabrocho la cremallera de su pantal&oacute;n, meti&oacute; su mano dentro y sac&oacute; un miembro erecto y bastante grande, que de inmediato empez&oacute; a acariciar con su lengua, con gran devoci&oacute;n. El, no se resisti&oacute; y permiti&oacute; que ella lo hiciera. Luego, ella se dedic&oacute; a mamar aquel miembro mientras el muchacho le miraba, entre admirado y complacido, pues creo que jam&aacute;s se esper&oacute; que eso le fuera a pasar estando a la vista de todos.<\/p>\n<p>En nuestra mesa, Carlos, mientras tanto, nos comentaba que conoc&iacute;a a aquella mujer, de nombre Nelly, quien peri&oacute;dicamente se prestaba para hacer ese tipo de show. Tambi&eacute;n nos indic&oacute; que, cuando ella se lo propon&iacute;a, llevaba a esos muchachos al cuarto de fantas&iacute;as y all&iacute; ten&iacute;a sexo con ellos. Nos contaba que algunas veces el marido, que estaba en la mesa, al parecer sin prestarle mucha atenci&oacute;n, le acompa&ntilde;aba, pero que la mayor&iacute;a de las veces dejaba que ella fuera sola e hiciera de las suyas. Y, con esa conversaci&oacute;n y los detalles de lo que &eacute;l conoc&iacute;a, y relatos de otros sucesos en aquel sitio, el ambiente se fue calentando y nos fuimos familiarizando con el lugar.<\/p>\n<p>Mientras tanto Nelly hac&iacute;a que la verga de aquel despidiera chorros de esperma a diestra y siniestra, a la vista de todos nosotros. Fue algo inesperado pero muy excitante, la verdad. Y ella, como si nada, sigui&oacute; mamando el miembro de aquel afortunado. Al terminar de limpiarle hasta la &uacute;ltima gota, amablemente agradeci&oacute; al muchacho su colaboraci&oacute;n, y bailando, como al inicio, desnuda, fue recogiendo su ropa, desparramada por la sala, y volvi&oacute; a la mesa donde se encontraba su marido.<\/p>\n<p>Entonces, Carlos, m&aacute;s animado y caliente, invit&oacute; a mi esposa a bailar. Ella acept&oacute; y ambos se dirigieron a la pista de baile. Pude ver que aquel muchacho no perd&iacute;a el tiempo, pues r&aacute;pidamente abraz&oacute; a mi esposa, acerc&oacute; su mejilla<\/p>\n<p>a su rostro para hablarle al o&iacute;do y empez&oacute; a acariciar sus nalgas sin ning&uacute;n escr&uacute;pulo. Me daba cierto morbo ver c&oacute;mo sus manos amasaban las nalgas de mi mujer sin que ella se resistiera de alguna manera. Tambi&eacute;n pude ver que apretujaba su cintura contra la cadera de mi mujer, por lo que supuse que le estaba dando a conocer el tama&ntilde;o y dureza de su herramienta. Y en ese coqueteo permanecieron en la pista durante varias tandas de baile&hellip;<\/p>\n<p>De pronto, aprovechando que mi esposa se hab&iacute;a dirigido al ba&ntilde;o, Carlos vino hacia m&iacute; y me pidi&oacute; permiso para ir m&aacute;s all&aacute;. Me dijo que ella le hab&iacute;a dicho que se atrev&iacute;a a acompa&ntilde;arle, s&oacute;lo si yo estaba presente. Le dije al muchacho que entendiera que era su primera vez, que en otras ocasiones no hab&iacute;amos pasado de la charla protocolaria en el caf&eacute; y que la idea era ir hasta donde ella lo permitiera, as&iacute; que por m&iacute; no hab&iacute;a inconveniente y que estar&iacute;a presente en lo que fuera a suceder, si ella as&iacute; lo quer&iacute;a. De manera que la esper&oacute;, volvieron a bailar, pero r&aacute;pidamente la condujo a una sala posterior, algo m&aacute;s oscura, llena de espejos y en ese momento vac&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo me fui detr&aacute;s de ellos, pero me qued&eacute; a la entrada de la sala espiando lo que iba a suceder. Una vez all&iacute;, Carlos se sent&oacute; en un amplio sof&aacute;, e hizo que mi esposa se arrodillara frente a &eacute;l. Sus cabezas estaban unidas y vi c&oacute;mo &eacute;l empez&oacute; a dirigir las manos de ella hacia su miembro, por encima del pantal&oacute;n. Al parecer &eacute;l le instru&iacute;a para que se lo sacara. Vi como solt&oacute; el cintur&oacute;n del pantal&oacute;n de Carlos, bajo la cremallera, meti&oacute; su mano all&iacute; y sac&oacute; su miembro, que pod&iacute;a verse grande y erecto. Empez&oacute; a acariciarlo, frot&aacute;ndolo de arriba abajo y, de cuando en vez, lamiendo el glande con la punta de su lengua.<\/p>\n<p>Ella, al parecer, segu&iacute;a instrucciones de Carlos y se dejaba guiar, por lo que cre&iacute; entender que se estaba excitando, pero no pasaba nada m&aacute;s. Carlos segu&iacute;a habl&aacute;ndole, quiz&aacute; para que ella respondiera a sus prop&oacute;sitos. Y tal vez se lo tuvo que decir, porque poco a poco, tal vez presa de la curiosidad y la excitaci&oacute;n que pudiera estar sintiendo, ella empez&oacute; a meterse aquel miembro en su boca, muy cautelosa y delicadamente. El coloc&oacute; una mano sobre su cabeza y empez&oacute; a guiarla para que ella fuera arriba y abajo sobre su pene, con m&aacute;s ritmo. Al hacer esto, quiz&aacute; ella se sinti&oacute; presionada, pues no es lo que acostumbr&aacute;bamos hacer en nuestra intimidad, y se detuvo, aunque sigui&oacute; moviendo su mano arriba y abajo sobre el tallo de aquel duro y grande miembro que ten&iacute;a en su poder.<\/p>\n<p>El, segu&iacute;a habl&aacute;ndole, mientras llevaba sus manos al pantal&oacute;n que ten&iacute;a puesto mi mujer, lo desaboton&oacute; sin resistencia y trat&oacute; de baj&aacute;rselo. Ella, en un principio se resisti&oacute;, pero algo tuvo que insinuarle Carlos, que poco a poco fue permitiendo que aquel continuara con su tarea. Ella se levant&oacute;, pues estaba de rodillas frente a &eacute;l. Y, en esa posici&oacute;n, &eacute;l continu&oacute; baj&aacute;ndole el pantal&oacute;n hasta que lleg&oacute; completamente al piso. Ella, entonces, saco sus pies de las mangas del pantal&oacute;n, quedando ahora parada frente a &eacute;l, vestida con su sweater, pantimedias negras y sus zapatos de tac&oacute;n.<\/p>\n<p>Carlos pudo ahora ver y acariciar las piernas de mi esposa, concentrando su atenci&oacute;n en su entrepierna y su vagina, mientras intentaba besarle. Y luego, viendo que ella estaba colaborando, desliz&oacute; sus manos por debajo del sweater para acariciarle su espalda y, poco a poco, pasar a masajear sus senos, por encima del sujetador. Ella lo permiti&oacute; y no lo rechaz&oacute;, pero no dej&oacute; que la desnudara totalmente.<\/p>\n<p>Mientras sus rostros permanec&iacute;an unidos en un continuo beso, &eacute;l fue bajando sus pantis y ella no se resisti&oacute;. Ahora sus caderas y piernas quedaron expuestas, al natural, y &eacute;l sigui&oacute; acariciando su entrepierna. Vi como Carlos llevaba su mano al sexo de mi mujer, quiz&aacute; introduciendo sus dedos en su vagina h&uacute;meda y procurando mantener elevado su nivel de excitaci&oacute;n. Su verga continuaba erecta, tiesa, y &eacute;l tom&oacute; a mi esposa por las caderas, gui&aacute;ndola para que ella se aproximara a &eacute;l y se sentara sobre su miembro.<\/p>\n<p>Ella lo hizo, y yo de verdad me sorprend&iacute;, porque aquel estaba sin cond&oacute;n y ella es muy escrupulosa al respecto, as&iacute; que supuse que hab&iacute;a podido m&aacute;s la curiosidad que la cautela y que su grado de excitaci&oacute;n era tal, que omit&iacute;a por completo las precauciones de las que tanto hab&iacute;amos hablado. La desconoc&iacute;a por completo en ese tipo de situaciones. Y tal ser&iacute;a su calentura, que se acomod&oacute; sobre aquel, facilitando que aquel pene la penetrara sin dificultad. Creo que ella misma se sorprendi&oacute; de la facilidad con la que aquello se dio y por eso se permiti&oacute; seguir adelante, as&iacute; que al poco rato ya se mov&iacute;a arriba y abajo sobre ese miembro a su entera voluntad.<\/p>\n<p>Ella estaba encantada en esa posici&oacute;n. Ambos se miraban; Carlos le dec&iacute;a algo, pero ella parec&iacute;a no hacer caso o no entender, ya que la m&uacute;sica en aquel lugar sonaba a un volumen alto. As&iacute; que ella segu&iacute;a movi&eacute;ndose encima de &eacute;l a entero placer. Poco despu&eacute;s, ella se levant&oacute;. El, tambi&eacute;n lo hizo y la dirigi&oacute; para que ella se colocara en posici&oacute;n de perrito, apoyando sus manos en el respaldo del gran sof&aacute;, quedando de espaldas a &eacute;l. En esa posici&oacute;n &eacute;l, que segu&iacute;a vestido, solo con sus pantalones abajo, asalto a mi mujer desde atr&aacute;s, tom&oacute; sus caderas y la penetr&oacute;. Al principio fue delicado y entr&oacute; en ella lentamente mientras le acariciaba sus nalgas y met&iacute;a las manos por debajo de su sweater, para masajear sus senos, pero poco a poco empez&oacute; a acelerar el ritmo de sus embestidas y a empujar con fuerza contra ella.<\/p>\n<p>Ella ten&iacute;a la cabeza agachada, as&iacute; que yo no ve&iacute;a qu&eacute; estaba pasando, pero por la postura de su cuerpo pod&iacute;a adivinar que aquello le gustaba, tanto que no se mov&iacute;a y segu&iacute;a permitiendo que &eacute;l la penetrara, duro, como a m&iacute; me parec&iacute;a que aquel lo estaba haciendo. El, embest&iacute;a y embest&iacute;a hasta que alcanz&oacute; su cl&iacute;max, vini&eacute;ndose dentro de su vagina. No quer&iacute;amos que fuera as&iacute;, por aquello de los riesgos de embarazo, pero no hab&iacute;amos hablado con Carlos sobre el particular y ella lo hab&iacute;a permitido. Cuando eso pas&oacute;, &eacute;l retuvo sus caderas hasta que descarg&oacute; totalmente su provisi&oacute;n, qued&aacute;ndose all&iacute;, unido a ella, por un rato. Luego sac&oacute; su miembro, ya fl&aacute;cido. Algo le dijo a mi esposa y ambos, por separado, se dirigieron al ba&ntilde;o. Creo que ninguno de los dos repar&oacute; en m&iacute;, as&iacute; que yo me dirig&iacute; a la mesa.<\/p>\n<p>Al poco rato llegaron ellos, ya arreglados, como si no hubiera pasado nada. Conversamos un rato, pero nadie hizo referencia a lo que hab&iacute;a pasado. Yo le pregunt&eacute; al muchacho que c&oacute;mo la hab&iacute;a pasado y me dijo que bien. No hubo detalles, ni halagos, ni referencias a lo que se esperaba de aquel momento o sugerencias para hacerlo mejor en otra ocasi&oacute;n, ya que bien sab&iacute;a &eacute;l que hasta ahora est&aacute;bamos empezando en eso. Nada. Nos tomamos dos o tres tragos y, en vista de la hora, Carlos se despidi&oacute; alegando que deb&iacute;a trabajar temprano al d&iacute;a siguiente y que todav&iacute;a faltaba camino para llegar a su casa, as&iacute; que nos despedimos y despu&eacute;s de aquello no le volvimos a ver.<\/p>\n<p>Mi esposa siempre ha sido una mujer de poca expresividad al referirse a su intimidad, pero al quedarnos solos quise preguntarle qu&eacute; la hab&iacute;a decidido a seguir adelante con aquel muchacho. Me dijo, entonces, que aquella mujer, Nelly, la del show, le hab&iacute;a servido de modelo, y que, si esa mujer pod&iacute;a hacerlo, &iquest;Por qu&eacute; ella no? Despu&eacute;s me coment&oacute; que ten&iacute;a prevenciones, porque para ella el sexo s&oacute;lo era permitido disfrutarlo con la pareja, con el esposo en este caso, de manera que se hab&iacute;a sorprendido de sentir excitaci&oacute;n al tener el pene de otro hombre en sus manos y experimentar cierto control y poder sobre el hombre al comprobar como el miembro de ese muchacho se iba agrandando y endureciendo dentro de su boca.<\/p>\n<p>Me costaba creer que ella, mi recatada y recelosa esposa, me estuviera confesando aquello. No pod&iacute;a entender c&oacute;mo se mostraba recatada conmigo, incluso para mam&aacute;rmelo, y ahora mencionaba aquello de la excitaci&oacute;n al sentir que el miembro de aquel muchacho iba creciendo dentro de su boca. Tambi&eacute;n me confes&oacute; que dud&oacute; cuando Carlos empez&oacute; a desvestirla, porque ella ya supon&iacute;a para d&oacute;nde iba la cosa, as&iacute; que, ya entrados en gastos, lo m&aacute;s conveniente era terminar lo que ya hab&iacute;a comenzado y que, adem&aacute;s, qu&eacute; ir&iacute;a a pensar aquel si ella se negaba despu&eacute;s de haber llegado hasta ese punto.<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; si hab&iacute;a disfrutado cabalg&aacute;ndolo y me dijo que hab&iacute;a estado bien, que en esa posici&oacute;n la sensaci&oacute;n era muy profunda y que lo hab&iacute;a disfrutado. Quise saber si le hab&iacute;a gustado cuando &eacute;l la hab&iacute;a penetrado por detr&aacute;s y me dijo que, aquello hab&iacute;a estado s&uacute;per; que hab&iacute;a valido la pena superar tantas prevenciones. Yo, la verdad, o&iacute;a sus razonamientos y me quedaba incr&eacute;dulo escuch&aacute;ndola, as&iacute; que le pregunt&eacute; si quer&iacute;a repetir la experiencia con Carlos, ya que quiz&aacute;, sabiendo ahora c&oacute;mo era la cosa y c&oacute;mo actuaba &eacute;l, de pronto se soltaba m&aacute;s en otra ocasi&oacute;n. Me dijo, no forcemos las cosas. El muchacho estaba bien, pero quiz&aacute; haya muchos mejores.<\/p>\n<p>No volvimos a tocar el tema y regresamos a casa, en silencio, sumido cada uno en sus pensamientos, quiz&aacute; repasando mentalmente lo que se hab&iacute;a vivido. Y fue as&iacute;, de esa manera, como mi esposa se inici&oacute; en la aventura de tener sexo con otros hombres y yo, de complacerla en sus gustos y compartir sus experiencias. De eso ya hace algunos a&ntilde;os, pero quedan vivos los recuerdos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 En la b&uacute;squeda de experiencias que satisfagan nuestras inquietudes y curiosidades sexuales, se presentan situaciones inesperadas y bastante extra&ntilde;as. Sin embargo, todas estas circunstancias resultaron excitantes y fueron placenteras. Esto nos sucedi&oacute; hace alg&uacute;n tiempo y aprovecho este espacio para relatarlo. En nuestra inquietud de explorar aventuras sexuales con terceros, fuera del matrimonio, junto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7114,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-24704","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7114"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24704\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}