{"id":24732,"date":"2020-07-15T03:19:43","date_gmt":"2020-07-15T03:19:43","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-15T03:19:43","modified_gmt":"2020-07-15T03:19:43","slug":"las-hermanas-de-camilo-capitulo-5-enlagunada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-hermanas-de-camilo-capitulo-5-enlagunada\/","title":{"rendered":"Las hermanas de Camilo (Cap\u00edtulo 5): Enlagunada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24732\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Yo segu&iacute;a frecuentando el apartamento de Camilo, pero ya no hab&iacute;a la maliciosa intenci&oacute;n de follar con Alexandra, as&iacute; se diera la oportunidad. Iba all&iacute; sencillamente porque Camilo era mi amigo y siempre era un buen plan ir a su hogar, siempre hab&iacute;a algo para hacer, o la sencilla oportunidad de conversar y compartir como buenos amigos.<\/p>\n<p>Evidentemente yo iba con la ilusi&oacute;n de coincidir con una espor&aacute;dica visita de su hermana m&aacute;s peque&ntilde;a, Katherine, que para ese entonces me hab&iacute;a causado una obsesi&oacute;n, todav&iacute;a m&aacute;s porque, a pesar de la ausencia, manten&iacute;a el deseo vivo envi&aacute;ndome fotos suyas, con y sin ropa. Sin embargo, siempre me llevaba decepciones, pues nunca la encontraba.<\/p>\n<p>Tampoco desaprovechaba las ocasiones en que estaba su hermana mayor, Diana, a quien siempre vi con ojos de lujuria. Pero mis oportunidades para deleitarme con su cuerpo eran limitadas ya que ella casi nunca estaba en casa.<\/p>\n<p>Como bien lo dije antes, Alexandra ya no me calentaba de gran manera. El sentimiento era mutuo, pues ella tampoco demostraba mayor inter&eacute;s en volver a follar conmigo. De todas formas, seguimos llev&aacute;ndonos bien, compartiendo noches de trasnocho en esas &eacute;pocas de ex&aacute;menes, trabajos, entregas y parciales.<\/p>\n<p>Mi larga espera por volver a ver a Katherine iba a terminar al a&ntilde;o siguiente, en el que ella empezar&iacute;a sus estudios universitarios ac&aacute;, en Bogot&aacute;.<\/p>\n<p>Yo estaba dichoso porque al fin la tendr&iacute;a cerca para repetir lo de aquella lujuriosa noche en que la conoc&iacute;. Aunque no iba a ser f&aacute;cil, pues todo deb&iacute;a ser clandestino ya que ni Camilo ni sus hermanas pod&iacute;an enterarse.<\/p>\n<p>Viviendo todos en el mismo apartamento iba a ser una misi&oacute;n dif&iacute;cil de cumplir. Sab&iacute;a que entre m&aacute;s visitar&aacute; este apartamento, m&aacute;s opciones tendr&iacute;a para que se diera tal oportunidad.<\/p>\n<p>Obviamente, en medio de la espera por la ocasi&oacute;n perfecta, deb&iacute;a cruzarme con ella y afrontar sus insinuaciones, pues a ella parec&iacute;a no importarle nada. De hecho era bastante desinhibida para demostrar que me deseaba; me agarraba el culo o la entrepierna si nos cruz&aacute;bamos por alg&uacute;n pasillo del apartamento, me buscaba en mis momentos de soledad en el balc&oacute;n mientras fumaba, o sencillamente me hac&iacute;a gestos provocativos, incluso, en presencia de Camilo y sus hermanas, claro est&aacute;, sin que ellos lo notaran.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; la vez m&aacute;s arriesgada fue un d&iacute;a en que Diana cocin&oacute; para todos los que est&aacute;bamos en el apartamento. Estaba obviamente Camilo y Diana, Alexandra y su novio, y Katherine y yo.<\/p>\n<p>Katherine se sent&oacute; junto a m&iacute; en la cena, recuerdo que en frente m&iacute;o estaban Alexandra y su novio, mientras que en las cabeceras de la mesa estaban Camilo y Diana.<\/p>\n<p>Esa vez, en medio de la cena, Katherine tom&oacute; mi mano izquierda, y la pos&oacute; sobre una de sus piernas. Ella llevaba una falda puesta, as&iacute; que el contacto fue piel con piel.<\/p>\n<p>Pens&eacute; en quitar mi mano de ah&iacute;, pero sab&iacute;a que ella estaba gozando con la situaci&oacute;n y no quer&iacute;a romperle la ilusi&oacute;n, tampoco quedar como un aguevado, as&iacute; que dej&eacute; mi mano sobre su pierna. Poco a poco ella la fue deslizando hasta llevarla por debajo de su falda. Palpe su co&ntilde;o por sobre su ropa interior, y aun as&iacute; se sent&iacute;a el ardor. A la vez mor&iacute;a del p&aacute;nico por la posibilidad de ser descubiertos, pero afortunadamente eso no pas&oacute;. Termin&eacute; de cenar, me puse de pie y ped&iacute; permiso para retirarme a fumar al balc&oacute;n.<\/p>\n<p>All&iacute;, solo, con la fuerte brisa que se siente y con la panor&aacute;mica que brinda el estar en un d&eacute;cimo piso, pensaba en lo que acababa de pasar. Mi calentura era total. Ten&iacute;a en mente rematar esa noche con un buen polvo con Katherine a pesar de la presencia de Camilo y sus hermanas. Evidentemente ten&iacute;a que ser precavido, ten&iacute;a que cumplir mis deseos pero sin ponerme en riesgo.<\/p>\n<p>Era una misi&oacute;n dif&iacute;cil y arriesgada, pues por m&aacute;s que lo pensaba, no encontraba la forma de follar con Katherine bajo el mismo techo que su hermano y sus hermanas, sin ponernos en evidencia.<\/p>\n<p>Pero de repente se me ocurri&oacute; que no tendr&iacute;a que ser necesariamente all&iacute;, en ese apartamento. Es m&aacute;s, tampoco tendr&iacute;amos que alejarnos demasiado, era cuesti&oacute;n de dar correcto uso a todos los espacios disponibles. Afuera del apartamento, justo en lado quedaba el cuarto de basuras de ese piso. Era una zona com&uacute;n y por ende pod&iacute;a ser m&aacute;s arriesgado, pues en caso de ser atrapados el esc&aacute;ndalo podr&iacute;a ser mayor. Aunque a altas horas de la noche era dif&iacute;cil que alguien fuera a ese lugar.<\/p>\n<p>Esa noche, m&aacute;s o menos sobre las 12, todos se hab&iacute;an ido a sus respectivos cuartos. Yo estaba en el sofacama destinado al invitado, que de tantas veces que me hab&iacute;a quedado all&iacute;, creo que ya ten&iacute;a mi olor.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a enviarle mensajes por whatsapp a Katherine. Le invitaba a escapar un ratito de su cuarto, que al mismo tiempo compart&iacute;a con Diana. No fue muy dif&iacute;cil convencerla, pues para esa &eacute;poca parec&iacute;a que la obsesi&oacute;n de ella por m&iacute; era superior a la m&iacute;a por ella, o por lo menos similar.<\/p>\n<p>Una vez que se reuni&oacute; conmigo all&iacute; en la sala, le pregunt&eacute; si hab&iacute;a vuelto a fumar marihuana y si le gustar&iacute;a volver a fumar un porrillo conmigo. Ella accedi&oacute; sin obst&aacute;culo alguno. Salimos al balc&oacute;n, lo encendimos y lo fumamos en medio del silencio. Luego empec&eacute; a besarla y a preguntarle si me hab&iacute;a extra&ntilde;ado. La fui llevando contra la pared a medida que nos bes&aacute;bamos y sub&iacute;a la tensi&oacute;n. Fui sintiendo una vez m&aacute;s sus carnes entre mis manos, su pubis contra el m&iacute;o, y su deseo por m&iacute; m&aacute;s vivo que nunca. Pero decid&iacute; detenerme, pues ese no era el plan.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de una mano y la llev&eacute; hacia la entrada del apartamento, abr&iacute; la puerta con total sigilo, y salimos. Luego entramos al cuarto de basuras, que en este caso no es de aquellos que tiene cubos llenos de residuos, sino un ducto por el que se arrojan. Era un espacio bastante peque&ntilde;o, pero lo suficientemente amplio para los planes que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a besarla, y poco a poco fui pasando a su cuello. Al mismo tiempo la acariciaba con ambas manos, aunque r&aacute;pidamente una de ellas ir&iacute;a a parar bajo su ropa interior.<\/p>\n<p>Mientras levantaba su camisa y le besaba sus peque&ntilde;os senos, acariciaba su vagina que empezaba a emanar una alta temperatura a pesar del poco tiempo que llev&aacute;bamos d&aacute;ndonos cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Esta vez ella parec&iacute;a entregada completamente a mis caprichos. Estaba completamente sumisa, entreg&aacute;ndome toda la iniciativa.<\/p>\n<p>Le saqu&eacute; su camisa y la colgu&eacute; de la perilla de la puerta. Sus delicados senos quedaron al aire, a mi completa disposici&oacute;n. Una vez m&aacute;s estaba cara a cara con esos peque&ntilde;os pezones rosa. Los bes&eacute; por un tiempo corto, pues ese no era el premio mayor.<\/p>\n<p>Baj&eacute; lentamente por su abdomen con mi lengua mientras con mis manos trataba de desapuntar su falda. Debo confesar que hubo cierta torpeza de mi parte, pues ella tuvo que intervenir para abrir el cierre y as&iacute; poder quit&aacute;rsela y hacerla a un lado.<\/p>\n<p>Una vez que qued&oacute; solamente en ropa interior, que para esa noche eran cacheteros, mi excitaci&oacute;n era total. Aunque del af&aacute;n no queda sino el cansancio, as&iacute; que no me precipit&eacute; para follar con ella, sino que me encargu&eacute; de hacer que esta fuera otra noche memorable, tanto para m&iacute; como para ella.<\/p>\n<p>Me arrodill&eacute; y empec&eacute; a pasear mis manos por su abdomen, por sus caderas, por sobre su vagina, que a&uacute;n permanec&iacute;a cubierta; por sus piernas, por su culo.<\/p>\n<p>Era muy delicado al hacerlo, pues era el trato que una figura como la de Katherine le exig&iacute;a a mi mente. Empec&eacute; a besar la cara interna de sus piernas, tambi&eacute;n a pasar lentamente mi lengua hasta subir a su pubis. Baje sus cacheteros y me puse una vez m&aacute;s cara a cara con su vagina.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a chuparla, a lamerla y a besarla sin dejar de acariciar su abdomen, sus piernas y sus caderas. Era notorio que ella lo disfrutaba, pues para ese momento ya empezaba a soltar unos peque&ntilde;os jadeos.<\/p>\n<p>Ocasionalmente levantaba la mirada para verle su cara, para ver sus gestos de placer. Ella estaba con sus ojitos cerrados y la cabeza ligeramente reclinada hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Su vagina se humedeci&oacute; r&aacute;pidamente, Pero esto no hizo que me detuviera, pues a pesar de que el sabor de sus fluidos era horroroso, estos se convert&iacute;an en un manjar al saber que eran fruto de su disfrute.<\/p>\n<p>Ella me agarraba fuertemente del pelo para evitar que mi cara se apartara de su co&ntilde;o. No era necesario que lo hiciera, pues yo a&uacute;n estaba lejos de terminar con la sesi&oacute;n de sexo oral que ten&iacute;a preparada para ella.<\/p>\n<p>Continuaba acariciando su cuerpo, pero esta vez mis caricias iban acompa&ntilde;adas de ligeros y suaves rasgu&ntilde;os por su espalda. Era tal su excitaci&oacute;n que sus fluidos fueron escurri&eacute;ndose por la cara interna de sus muslos.<\/p>\n<p>Ocasionalmente me ayud&eacute; con los dedos para acariciar su vulva, que para ese momento ard&iacute;a. Sus jadeos pasaron a ser gemidos y posteriormente pasaron a ser pedidos para que la follara.<\/p>\n<p>Hice caso a su petici&oacute;n pues ya era hora de sentirla nuevamente. All&iacute;, de pie y frente a frente la penetr&eacute;. Acompa&ntilde;&eacute; ese momento con unos tiernos besos. La follaba con relativa calma, sin apuro alguno, aunque sent&iacute;a que pronto deb&iacute;a cambiar esa actitud, pues del primer encuentro hab&iacute;a aprendido que a esta chica le gustaba el sexo duro.<\/p>\n<p>Tomaba entre mis manos y apretaba sus nalgas a medida que la penetraba con m&aacute;s fuerza. Ella no dec&iacute;a nada. Por ratos me miraba directamente a los ojos, con la boquita abierta, para luego pasar a cerrar sus ojos y reclinar su cabeza mientras soltaba uno que otro gemido. Yo la besaba con frecuencia, pues sus labios eran un gran factor de sensualidad. Tambi&eacute;n su manera de besar, ya que Katherine gustaba de morder cuando lo hac&iacute;a, y a m&iacute; eso me volv&iacute;a loco. Cuando lo hac&iacute;a, yo parec&iacute;a detener mis movimientos, para luego reanudarlos con mayor fortaleza.<\/p>\n<p>La humedad de su vagina pod&iacute;a sentirla ya en mis pubis, al igual que sent&iacute;a sus senos chocar contra mi pecho con cada una de mis embestidas. Y as&iacute; como yo agarraba sus nalgas en ese coito en pie recostados contra una pared, ella agarraba las m&iacute;as enterrando sus u&ntilde;as.<\/p>\n<p>De todas formas, mantenernos en esa posici&oacute;n fue algo agotador, as&iacute; que con el pasar de los minutos nos &ldquo;desenganchamos&rdquo;, le di vuelta, la apoy&eacute; contra la pared y la penetr&eacute;. La rodeaba con uno de mis brazos por su abdomen mientras que con la otra mano la tomaba, por ratos de uno de sus hombros, por ratos de su pelo, y por ratos de su cara para girarla y continuar bes&aacute;ndola.<\/p>\n<p>El volumen de sus gemidos fue en aumento, aunque eran realmente espor&aacute;dicos. Yo trataba de ser silencioso, pues a pesar de no estar al interior del apartamento, sent&iacute;a que de todas formas est&aacute;bamos corriendo un riesgo.<\/p>\n<p>Me encargaba de penetrarla a profundidad pero si agresividad, tratando de evitar hacer ruido con nuestros cuerpos al chocar. Tampoco me apetec&iacute;a follarla con dureza, a menos de que ella lo quisiera, pero nunca lo manifest&oacute;.<\/p>\n<p>M&aacute;s bien guardaba silencio, ocasionalmente dejaba escapar sus gemidos, que en medio de la oscuridad de ese cuarto me resultaban bastante lujuriosos.<\/p>\n<p>Este, a diferencia del primer polvo, fue bastante largo. Seguramente porque ninguno de los dos sinti&oacute; la amenaza o el temor de aquella primera vez en que corrimos el riesgo de ser descubiertos. Pero aunque yo hubiese querido que durara para siempre, su apretado co&ntilde;o iba a cumplir con la funci&oacute;n de generarme un orgasmo. Fui lo suficientemente previsivo y &aacute;gil para sacarlo y terminar corri&eacute;ndome sobre su espalda y sobre su culo.<\/p>\n<p>Cuando terminamos no pensamos en encender la luz por lo menos en un comienzo. Pero ella solt&oacute; un peque&ntilde;o grito seguido de una risa nerviosa. Lo hizo porque hab&iacute;a pisado un charco en el suelo, un charco que ella hab&iacute;a creado con sus fluidos.<\/p>\n<p>En un comienzo yo no entend&iacute; el porqu&eacute; de su reacci&oacute;n, encend&iacute; la luz y vi el charco, ella a&uacute;n en medio de su risa nerviosa se disculp&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ay, oye, perd&oacute;name, la verdad que no lo control&eacute;, dijo la avergonzada chica<\/p>\n<p>&#8211; No te preocupes&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Yo no s&eacute; t&uacute; qu&eacute; sentiste, yo sent&iacute; rico as&iacute; que me dej&eacute; llevar, dijo ella interrumpiendo mi respuesta<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila, yo ni me di cuenta<\/p>\n<p>&#8211; Jejeje, nunca me hab&iacute;a pasado, de verdad disc&uacute;lpame<\/p>\n<p>&#8211; No te preocupes, es algo completamente natural, no tienes de que avergonzarte<\/p>\n<p>Ver el peque&ntilde;o charco de fluido all&iacute; en el suelo, no solamente me calent&oacute; un poco, sino que despert&oacute; en mi un sentimiento de compasi&oacute;n, quiz&aacute;s enamoramiento, por la vulnerabilidad y nobleza expresada por Katherine.<\/p>\n<p>La bes&eacute; antes de que se vistiera, acarici&eacute; su mejilla y le expres&eacute; lo mucho que me alegraba su llegada a la ciudad y su aparici&oacute;n en mi vida. Nos vestimos y entramos de nuevo a su apartamento. Nos besamos nuevamente y luego la vi partir hacia su habitaci&oacute;n mientras yo ten&iacute;a el deseo de compartir la noche entera con ella.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*******************<\/p>\n<p><strong>Cap&iacute;tulo 6: infragantis<\/strong><\/p>\n<p>Era evidente el inter&eacute;s de ella por m&iacute; y el m&iacute;o por ella, as&iacute; que nuestros encuentros sexuales se iban a repetir en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Pero siempre &iacute;bamos a contar con la dificultad del d&oacute;nde: en su apartamento exist&iacute;a el peligro de ser descubiertos por sus hermanas o su hermano, en mi casa estaban mis padres, con lo inc&oacute;modo que puede ser follar teni&eacute;ndolos en el cuarto del lado&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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