{"id":24746,"date":"2020-07-16T02:42:30","date_gmt":"2020-07-16T02:42:30","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-16T02:42:30","modified_gmt":"2020-07-16T02:42:30","slug":"ni-en-suenos-la-imagine-mia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ni-en-suenos-la-imagine-mia\/","title":{"rendered":"Ni en sue\u00f1os la imagin\u00e9 m\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24746\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Decidido a no seguir estudios universitarios despu&eacute;s de haber probado un a&ntilde;o y medio, y las pocas posibilidades de trabajo que ofrec&iacute;a el pueblo, aproveche la invitaci&oacute;n de un hermano de mam&aacute;, Jos&eacute;, para probar suerte en la ciudad, aloj&aacute;ndome en su casa.&nbsp; &Eacute;l tiene un puesto importante en la empresa del padre de su se&ntilde;ora, Luc&iacute;a. Mi t&iacute;o, con 40 a&ntilde;os y su esposa, una hermosa mujer, de 24. Llevan 3 de casados, previo noviazgo de 1.<\/p>\n<p>Todo lo que me brindaban y la buena disposici&oacute;n con que lo hac&iacute;an eran la motivaci&oacute;n para ayudar al m&aacute;ximo en la casa. Y dado que Jos&eacute;, por sus ocupaciones, estaba pr&aacute;cticamente todo el d&iacute;a fuera, me fui transformando en el acompa&ntilde;ante habitual de Luc&iacute;a en las compras, en el hogar, en el m&eacute;dico y hasta en algunas salidas al cine. Por eso es que alguna vez medio en serio, medio en broma, me dijo que yo parec&iacute;a m&aacute;s marido que su marido. Si bien yo, Pablo soy dos a&ntilde;os menor ella, aparento ser mayor. A que pudiera acompa&ntilde;arla contribu&iacute;a el hecho de que los trabajos conseguidos eran reemplazos ocasionales y de corta duraci&oacute;n.<\/p>\n<p>En esos meses conoc&iacute; a la familia de mi t&iacute;a pol&iacute;tica con la cual me relacion&eacute; bien en un ambiente de cordialidad. Su pap&aacute; Rub&eacute;n con alrededor de 65 a&ntilde;os, empresario en muy buena posici&oacute;n econ&oacute;mica, su mam&aacute; Carla llegando a los 50, y su hermana Irene con 18. Mi t&iacute;o y su suegro compart&iacute;an dos pasiones, la pesca y los autos.<\/p>\n<p>Un s&aacute;bado, en que los padres de Luc&iacute;a organizaban una fiesta en su domicilio, nosotros fuimos a media ma&ntilde;ana para quedarnos todo el fin de semana, pues en esa casa sobran comodidades. La noche de la reuni&oacute;n estaba de espaldas a un grupo de hombres maduros que no conoc&iacute;a, cuando escucho a uno de ellos.<\/p>\n<p>-&ldquo;Mir&aacute; con qu&eacute; cara de mal cogida viene esa putita. Parece buscando verga.&rdquo;<\/p>\n<p>Por supuesto busqu&eacute; a quien se refer&iacute;a ese comentario. La que caminaba en nuestra direcci&oacute;n era mi t&iacute;a pol&iacute;tica, que los salud&oacute; como conoci&eacute;ndolos, y fue a sentarse con otras se&ntilde;oras enfrente nuestro. Francamente la esposa de Jos&eacute; estaba deslumbrante, con un vestido suelto, en tonos naranja, sostenido por dos tiras en los hombros, y con el ruedo apenas arriba de las rodillas. Ella puede darse el gusto de no esforzarse en su arreglo, simplemente debe cuidarse de no atenuar su natural belleza. Me doy vuelta para salir a fumar cuando escucho algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; hermosa bombachita amarilla, y parece que no se depila pues nos labios no se marcan.&rdquo;<\/p>\n<p>En ese momento Luc&iacute;a cerraba las piernas que hab&iacute;an estado levemente abiertas y al ver que sal&iacute;a vino conmigo a la terraza. Si bien no fuma, de vez en cuando le gusta dar una pitada. Encend&iacute; uno y nos sentamos en la escalera que baja al jard&iacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quienes son esos que saludaste?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Trabajan en la empresa y son amigos de tu t&iacute;o.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Habr&iacute;a que felicitarlo por los amigos que tiene.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por qu&eacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cuando ven&iacute;as caminando hacia donde estaban, uno de ellos dijo &lsquo;Mir&aacute; con qu&eacute; cara de mal cogida viene esa putita, parece buscando verga&rsquo; y luego, estando sentada con las otras mujeres, &lsquo;Qu&eacute; hermosa bombachita amarilla, y parece que no se depila pues nos labios no se marcan&rsquo;. &iquest;Parecen buenos amigos de tu esposo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; basuras. &iquest;Qu&eacute; quieren decir con mal cogida?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Puede ser que no ten&eacute;s sexo con la frecuencia deseada. O que teniendo sexo cuando lo deseas, no llegas a gozar. Y lo peor, cuando se juntan las dos.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y c&oacute;mo lo saben&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Para decir si est&aacute;s bien o mal cogida nada necesitan saber, es simple apreciaci&oacute;n. Ahora, para decir que ten&eacute;s bombacha amarilla y no se marcan los labios vaginales, vos ten&eacute;s que mostrarles.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pero no les mostr&eacute; nada.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces no hay problema, la bombacha es de otro color y tus labios se marcan que es un encanto.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La bombacha es amarilla y no me depilo, pero no lo hice intencional.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tengo que felicitar a esos espectadores. Han tenido m&aacute;s suerte que yo.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Basta Luis, soy tu t&iacute;a!&rdquo;<\/p>\n<p>Fue un ba&ntilde;o de agua helada. La seriedad de su cara denotando incomodidad, y el tono de voz seco y cortante fueron se&ntilde;a evidente de haber entrado en terreno ajeno. Me mov&iacute; dejando m&aacute;s espacio entre ambos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perd&oacute;n, perd&oacute;n, se me fue la lengua.&rdquo;<\/p>\n<p>El silencio que sigui&oacute; fue elocuente. Ella lo rompi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Est&aacute;s enojado?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute; y mucho, pero no con vos sino conmigo mismo.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pero por qu&eacute;.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por haber hecho el rid&iacute;culo. No me explico qu&eacute; mecanismo me llev&oacute; a creerme con derechos sobre vos. El haberte reclamado que mostraras a un extra&ntilde;o algo &iacute;ntimo, es una reacci&oacute;n de celos. Algo totalmente injustificado, pues nada hiciste para hacerme pensar que fueras un poquito m&iacute;a. Quiz&aacute; hayan influido las veces que me agradeciste por acompa&ntilde;arte, por ayudarte en la casa, por escuchar tus confidencias y compartir momentos de distracci&oacute;n. Voy a caminar un rato a ver si se me pasa la bronca.&rdquo;<\/p>\n<p>Esa noche dorm&iacute; mal. Estaba claro que mis celos ten&iacute;an origen en algo sencillo, paulatinamente me hab&iacute;a enamorado, y permanecer cerca de ella no solo era un suplicio, sino tambi&eacute;n ocasi&oacute;n para otro episodio similar. La soluci&oacute;n era alejarme, y para vivir en otro lado necesitaba recursos.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as siguientes hice un gran esfuerzo tratando de regresar a la normalidad, algo imposible pues la espont&aacute;nea cercan&iacute;a se hab&iacute;a deteriorado, y parte del tiempo lo ocupaba buscando trabajo. Cuando consegu&iacute; algo para salir del paso habl&eacute; con Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lamento volver al episodio que alter&oacute; la cercana relaci&oacute;n que ten&iacute;amos pero no hay m&aacute;s remedio. Nuevamente te pido perd&oacute;n por lo sucedido que te oblig&oacute; a frenarme en esa pretensi&oacute;n fuera de lugar, m&aacute;s aun teniendo en cuenta lo buenos que fueron conmigo tanto Jos&eacute; como vos. Una verdadera l&aacute;stima que no pueda retroceder en el tiempo. Despu&eacute;s de pensarlo con detenimiento no encontr&eacute; otra soluci&oacute;n efectiva, para evitar cualquier contratiempo, que irme. Estuve buscando un trabajo que solvente mis gastos y hoy me aceptaron en uno. Empiezo en quince d&iacute;as, y cuando cobre mi primer sueldo me ir&eacute;. Ya idear&eacute; alguna excusa cre&iacute;ble para tu esposo.&rdquo;<\/p>\n<p>Ella, sin decir una palabra, se levant&oacute; con la mirada baja y se fue a su dormitorio. Cuando pas&eacute; yendo hacia el m&iacute;o la escuch&eacute; llorar. D&iacute;as atr&aacute;s hubiera entrado para interesarme por lo que le pasara, pero no me anim&eacute;. Se cumpl&iacute;a el dicho popular que reza: &ldquo;El que se quema con zapallo hasta la sand&iacute;a sopla.&rdquo;<\/p>\n<p>Un rato despu&eacute;s me llam&oacute; Carla, su madre, dici&eacute;ndome que necesitaba hablar conmigo. Naturalmente acced&iacute; y quedamos en reunirnos en veinte minutos en la entrada de casa. Al verla llegar sub&iacute; a su auto y fuimos a una confiter&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sent&eacute;monos fuera as&iacute; pod&eacute;s fumar. Te parecer&aacute; raro que quiera hablar con vos lejos de otros o&iacute;dos. Luc&iacute;a me cont&oacute; lo que pas&oacute; la noche de fiesta en casa y que ten&eacute;s pensado irte a vivir en otro lado. Para una mejor comprensi&oacute;n conviene retroceder un poco. Cuando tu t&iacute;o y Luc&iacute;a se pusieron de novios yo me opuse porque estaba visto que pocas cosas compart&iacute;an, y en una pareja, no basta con que ambos sean buenas personas, tambi&eacute;n deben ser buenos compa&ntilde;eros. Yo lo s&eacute; por experiencia propia. Y pas&oacute; lo esperable, ambos viven su vida acompa&ntilde;&aacute;ndose en casi nada, aunque a ninguno se le pueda reprochar algo malo. Mi hija se transform&oacute; en una sombra de lo que era de soltera hasta que llegaste vos. Y de pronto una frase solemnemente est&uacute;pida arruina todo. Pod&eacute;s perdonarla?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ojal&aacute; fuera posible, pero no es tan sencillo. No me insult&oacute;, no me maltrat&oacute;, no fue despectiva, no me hizo a menos, no fue altanera. No hay ofensa que deba ser perdonada. Simplemente, con toda educaci&oacute;n, pero de manera firme y cortante, me puso en mi lugar, haci&eacute;ndome saber que hab&iacute;a pisado un terreno vedado, que ning&uacute;n derecho me asist&iacute;a para sentirme celoso. M&aacute;s a&uacute;n, en cierto modo estuvo suave. En lugar de decirme &lsquo;Soy tu t&iacute;a&rsquo; podr&iacute;a haberme dicho &lsquo;Soy tu t&iacute;a pol&iacute;tica&rsquo;, dando a entender que ni siquiera tenemos un m&iacute;nimo de sangre en com&uacute;n. Y sabe qu&eacute; es lo m&aacute;s importante, lo que m&aacute;s verg&uuml;enza me dio?, que ten&iacute;a raz&oacute;n.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No puedo creer tama&ntilde;a tonter&iacute;a en boca de ella. Quiz&aacute; el tiempo cicatrice la herida y la cubra de nueva piel. Conviene que sepas que yo deseo el bien de los dos. Quiero pedirte algunas cosas. En primer lugar que no te vayas de la casa, eso va a destruir a Luc&iacute;a. El segundo pedido es que nos acompa&ntilde;es los dos meses que vamos a estar en la casa de veraneo; nos vamos en unos d&iacute;as. En tercer lugar no busques trabajo; al regreso de vacaciones yo te voy a conseguir una buena ocupaci&oacute;n bien remunerada. Por &uacute;ltimo te ruego, no que te acerques, sino que aceptes la acci&oacute;n curativa del tiempo. Por favor, no te alejes m&aacute;s.&rdquo;<\/p>\n<p>Su abrazo y beso de despedida fue una genuina muestra de cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n lo previsto nos fuimos los tres a la casa fin de semana. Jos&eacute; y Rub&eacute;n estar&iacute;an solo quince d&iacute;as pues deb&iacute;an volver al trabajo, regresando los fines de semana.<\/p>\n<p>Agotados los quince d&iacute;as de vacaciones los hombres grandes reanudaron su trabajo. El jueves siguiente despu&eacute;s de almuerzo, Luc&iacute;a se ubic&oacute; a mi lado cuando, sentado en el cord&oacute;n de la galer&iacute;a, estaba fumando. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n pues, desde aquella noche para el olvido, ambos evit&aacute;bamos la cercan&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hace mucho que no salgo, me acompa&ntilde;ar&iacute;as al cine esta noche?&rdquo;<\/p>\n<p>Cuando la mir&eacute; con cara de extra&ntilde;eza sigui&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor.&rdquo;<\/p>\n<p>Cuando empezaba a oscurecer salimos hacia el centro. Ella se hab&iacute;a puesto el mismo vestido usado en la maldita fiesta. No quise tomar un autom&oacute;vil de alquiler as&iacute; que subimos a un micro con parada en la esquina de casa. No iba lleno pero todos los asientos estaban ocupados. La hice tomarse de un barrote y me ubiqu&eacute; detr&aacute;s. Al pegarme a sus nalgas se dio vuelta interrog&aacute;ndome con la mirada. Viendo mi cara inexpresiva mientras sosten&iacute;a su vista, se corri&oacute; el poco espacio disponible pero no logr&oacute; separarme y as&iacute; seguimos hasta llegar a destino.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por qu&eacute; me hiciste eso?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Porque ten&iacute;a ganas&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Creo que tenemos que hablar. Vamos a aquel caf&eacute;.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor, contame por qu&eacute; hiciste eso.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Despu&eacute;s de pensar y buscar razones de mi actual estado creo haber encontrado algo que lo explicar&iacute;a. Espero poder describirlo claramente. Nuestro desencuentro fue precedido, de mi lado, por un proceso de enamoramiento lento y paulatino, y por eso no del todo presente a la conciencia. Ese afecto hac&iacute;a que, mientras aumentaba mi entrega, disminuyeran mis defensas ante un rev&eacute;s. Y en un estado de gran indefensi&oacute;n vos frenaste mi avance de manera terminante. En ese momento pens&eacute; que morir&iacute;a de dolor y verg&uuml;enza. Entiendo que no fue tu intenci&oacute;n, pero ocurri&oacute;. La soluci&oacute;n del problema, no s&eacute; si la mejor, pero s&iacute; r&aacute;pida y efectiva, se puede enunciar as&iacute;: &lsquo;Si el amor caus&oacute; tama&ntilde;o dolor, en adelante, y por ahora, no amar&rsquo;. Despu&eacute;s veremos.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;O sea que he creado un monstruo.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Puede ser. El consuelo es saber que no lo hiciste adrede. Ahora me manejo seg&uacute;n las ganas. Si me aceptan bien, si no soy aceptado simplemente me retiro.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;O sea que si en el micro me negaba a tus avances me dejabas sola.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Exactamente. En la siguiente parada, sin decirte adi&oacute;s, me bajaba.&rdquo;<\/p>\n<p>Ya en el cine, con poca gente en la sala, apenas comenz&oacute; la proyecci&oacute;n, sin una palabra de por medio, tom&eacute; el bretel del vestido y se lo baj&eacute; junto con el corpi&ntilde;o dejando una preciosa tetita a la vista. Acerqu&eacute; mi boca al pez&oacute;n y me dediqu&eacute; a saborear mientras ella permanec&iacute;a inm&oacute;vil con la vista en la pantalla. Debo reconocer que mi actitud era digna de reproche, la trat&eacute; como si fuera una cosa, como si nada importara fuera de mi placer. Casi en seguida escuch&eacute; un hipido que me hizo mirarla y ver que sus l&aacute;grimas corr&iacute;an por las mejillas. Ah&iacute; tom&eacute; conciencia de mi proceder y me sent&iacute; una mierda. Volv&iacute; los breteles a su lugar y la tom&eacute; de la mano.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Regresemos a casa, otro d&iacute;a vendremos a ver la pel&iacute;cula.&rdquo;<\/p>\n<p>Salimos del cine, subimos a un taxi, y ya en casa, la llev&eacute; a la galer&iacute;a frente de la pileta si haber soltado su mano en ning&uacute;n momento, ella se hab&iacute;a dejado llevar sin poner resistencia ni pronunciar una palabra.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor, escuch&aacute; con atenci&oacute;n. Creo que estamos en el momento justo para intentar regresar a la relaci&oacute;n cercana que ten&iacute;amos. Quer&eacute;s hacerlo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;. Por favor dame unos minutos, dej&aacute; que me desahogue. No encuentro explicaci&oacute;n, no me entra en la cabeza que te haya dicho esas palabras que nos distanciaron. Y no creas que invento. Ese mismo d&iacute;a despu&eacute;s de comer en casa de mis padres, mi mam&aacute; llev&aacute;ndome aparte me dijo &acute;Desde hace un tiempo has vuelto a ser la hija que se fue, tu cara muestra optimismo, sonre&iacute;s con facilidad, mostr&aacute;s ganas de vivir, y eso es producido por un hombre; cu&iacute;dense&rsquo;. Y ese hombre sos vos. No puedo creer que horas m&aacute;s tarde hiciera algo que te apart&oacute; de mi lado. Con la &uacute;ltima palabra est&uacute;pida comenz&oacute; mi calvario, progresando a la par de tu alejamiento. Calvario que se convirti&oacute; s&uacute;bitamente en infierno cuando me dijiste que te ibas. Es incompleta tu creencia de que en parte soy tuya, te pertenezco &iacute;ntegramente, soy m&aacute;s tuya que de mi esposo. Qu&eacute; quer&eacute;s que hagamos.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Simplemente repetir la &uacute;ltima parte de la conversaci&oacute;n, y cuando llegue el momento crucial, en lugar de decir lo que nos separ&oacute;, cambi&aacute;s por algo que nos una m&aacute;s. Empecemos sent&aacute;ndonos en los escalones, vos en el de m&aacute;s arriba y yo en el siguiente. Lista?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lista.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Para decir si est&aacute;s bien o mal cogida nada necesitan saber, es simple apreciaci&oacute;n. Ahora, para decir que ten&eacute;s bombacha amarilla y no se marcan los labios vaginales, vos ten&eacute;s que mostrarles.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pero no les mostr&eacute; nada.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces no hay problema, la bombacha es de otro color y tus labios se marcan que es un encanto.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La bombacha es amarilla y no me depilo, pero no lo hice intencional.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tengo que felicitar a esos espectadores. Han tenido m&aacute;s suerte que yo.&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ellos han tenido una visi&oacute;n parcial, fugaz y fuera de mi intenci&oacute;n. Vos vas a ver todo, sin l&iacute;mite de tiempo y porque yo lo deseo, s&oacute;lo para vos mi amor.&rdquo;<\/p>\n<p>Dicho eso gir&oacute; en mi direcci&oacute;n, retir&oacute; el vestido hacia la cintura y abri&oacute; las piernas. Sin duda fui un espectador privilegiado. La bombachita amarilla se ofrec&iacute;a en plenitud a mi vista ya que los muslos separados al m&aacute;ximo favorec&iacute;an la muestra sin restricciones.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Todo es tuyo, querido.&rdquo;<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de tama&ntilde;o deleite la tom&eacute; de las manos subiendo a la galer&iacute;a, me sent&eacute; en el piso, apoy&eacute; mi espalda en la pared y la hice cabalgar mis piernas d&aacute;ndome frente. Ambos en silencio, serios, dici&eacute;ndonos con la mirada una multitud de cosas. Cuando llev&eacute; mis brazos a su espalda ella entrelaz&oacute; los suyos en mi cuello y simult&aacute;neamente sepultamos nuestras caras en el hombro del otro. Durante unos minutos solo movimos las manos en amorosa caricia mientras las l&aacute;grimas hablaban con elocuencia. El movimiento facial para el encuentro de los labios fue impulsado por dos corazones, que latiendo en sinton&iacute;a, deseaban manifestar su sentir, con labios saboreando lenguas, lenguas recorriendo labios y bocas comi&eacute;ndose. Y en esa progresi&oacute;n el vaiv&eacute;n pas&oacute; a las pelvis, frotando los sexos separados por la ropa hasta que, tom&aacute;ndola de la cintura la retir&eacute; lo suficiente para sacar la pija y, tray&eacute;ndola hacia m&iacute;, le corr&iacute; apenas la bombacha para tener libre el camino de la penetraci&oacute;n. Que mi glande hab&iacute;a llegado al fondo de su vagina fue confirmado cuando exclam&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Al fin te tengo bien dentro m&iacute;o&rdquo;<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de orgasmos casi simult&aacute;neos decidimos continuar la noche en mi dormitorio, donde era menos probable que nos interrumpieran. Parece que Carla lo hubiera adivinado porque sobre mi cama encontramos una hoja escrita en letras grandes &ldquo;Estoy feliz, sabi&eacute;ndolos felices. Ma&ntilde;ana hay desayuno en la cama. No traben la puerta&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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