{"id":24759,"date":"2020-07-17T06:49:30","date_gmt":"2020-07-17T06:49:30","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-17T06:49:30","modified_gmt":"2020-07-17T06:49:30","slug":"fantasias-de-marcela-una-manana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/fantasias-de-marcela-una-manana\/","title":{"rendered":"Fantas\u00edas de Marcela: Una ma\u00f1ana"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24759\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marcela es una hermosa mujer entrada en los 50s, bajita de estatura y poseedora de una hermosa figura voluptuosa, que es coronada por unas espectaculares y amplias caderas que roban la atenci&oacute;n de muchos hombres que la miran pasear en las calles, cual c&uacute;mulo de niebla, con la gracia de un hermoso sue&ntilde;o que se desvanece con el paso del viento. Tiene una tersa piel que juguetea en el espectro de una deliciosa piel morena y la p&aacute;lida textura de una flor que despierta a las ma&ntilde;anas oto&ntilde;ales.<\/p>\n<p>Una hermosa mujer capaz de robar miradas, suspiros, y con la capacidad de robar la calma aquellos aventurados que la siguen con la mirada, y capaz de inspirar fantas&iacute;as que van desde lo delicadamente morboso hasta lo h&uacute;medamente apasionado, de esas fantas&iacute;as que te dejan con la mano mojada de vez en vez.<\/p>\n<p>Ella as&iacute; misma se ve como una mujer llenita, a la que en ocasiones le da por esconder esa hermosa figura que la naturaleza le dio. Si he de ser franco, en lo personal es de esas mujeres de las que me fascina su talla por que se le nota de lejos.<\/p>\n<p>En alguna ocasi&oacute;n se vio en la necesidad de salir de casa, uno de esos fines de semana en los que pareciera que el mundo deja de rodar y la gente pr&aacute;cticamente abandona las calle y el bullicio para refugiarse en la tranquilidad de sus casas.<\/p>\n<p>Se dispuso a abordar una unidad del transporte p&uacute;blico ataviada de una ropa coordinada en colores negros ligeramente entallada, compuesta por una falda que daba ligeramente arriba de la rodilla dejando entre ver ese hermoso par de piernas deliciosamente torneadas, adornadas con lo que parec&iacute;a ser un juego de medias color humo, que remataban esa falda que dibujaban a la perfecci&oacute;n sus caderas.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a una blusa negra con botones que dibujaban un ligero pero llamativo escote que dejaban ver su piel que contrastaba con el color de la blusa invitando a mirar ay a perder en ese escote sin importar que el mundo siguiera girando.<\/p>\n<p>Se preparaba para un recorrido un tanto largo y aparentemente en solitario, cuando de repente el veh&iacute;culo se detuvo para que pudiera abordar una persona m&aacute;s.<\/p>\n<p>Marcela no puso atenci&oacute;n ya que estaba mirando por la ventana como la luz del d&iacute;a comenzaba a volverse m&aacute;s intensa. Cuando una voz grave le pidi&oacute; por favor alcanzar el pago al operador de la unidad, era una de esas combis que tienen los asientos en los extremos dejando de frente y a la vista a los pasajeros del frente contra los pasajeros de atr&aacute;s.<\/p>\n<p>La sorpresa de Marcela fue grata, cuando al estirar la mano para recibir el dinero vio de frente a un hombre de contextura media, su cabello entrecano y la rigidez de su cara le regalaban con facilidad unos 60 a&ntilde;os tal vez 63. Marcela tomo el dinero y volte&oacute; hacia el operador para pagar al momento de girar el cuerpo la falda logro subir un poco m&aacute;s all&aacute; de sus l&iacute;mites dejando entrever un delicado broche que pertenec&iacute;a a un ligero color negro adornado con un coqueto encaje muy discreto. Y en ese momento fue inevitable que aquel hombre fuera hipnotizado por tan sublime escena qued&aacute;ndose estupefacto por tan maravillosa situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando Marcela se incorpora para devolver el cambio al hombre, ella se percata que &eacute;l, la miraba fascinado, al grado que tuvo que hablarle para poderlo sacar de su trance. &Eacute;l la mir&oacute; con una sonrisa s&iacute;nica, y cuando ella le entreg&oacute; con la mano el dinero, &eacute;l no dud&oacute; la oportunidad de rozarla palma de la mano de Marcela con las yemas de sus dedos.<\/p>\n<p>Marcela se sorprendi&oacute; un poco, pero se sinti&oacute; entre ruborizada y un poco alterada&#8230; pero, no era enojo, no era enojo, era algo diferente, ella se sent&iacute;a emocionada y un poco ansiosa por tan peculiar situaci&oacute;n. Ya que, a pesar de ser casada, su esposo con el cual ya ten&iacute;a varios a&ntilde;os de matrimonio, era algo frio, y no contaban con una vida sexual muy activa, raz&oacute;n que detono todas esas sensaciones al sentirse admirada.<\/p>\n<p>Ella se incorpora para estarse en una posici&oacute;n c&oacute;moda y correcta como lo har&iacute;a toda dama que se da a respetar. Aquel hombre se dispuso a sentarse exactamente frente a ella para poder seguir admirando a tan hermosa dama con esas prendas tan llamativas que se escond&iacute;an por debajo de lo que todos alcanzaban a ver.<\/p>\n<p>Marcela not&oacute; la intenci&oacute;n del hombre y la situaci&oacute;n la estaba inquietando cada vez m&aacute;s, con cada mirada que aquel hombre le lanzaba ya de manera directa y sin temor a ser interrumpido ya que la combi a&uacute;n se encontraba vac&iacute;a. Y notando que Marcela lejos de sentirse inc&oacute;moda comenzaba a sentirse intrigada e incitada por esos ojos de lujuria que no dejaban de mirarla ni un solo momento, y que la recorr&iacute;an una y otra vez como buscando ver algo m&aacute;s all&aacute; de lo que sus prendas le permit&iacute;an.<\/p>\n<p>Marcela comenz&oacute; a sentirse m&aacute;s y m&aacute;s abrumada y emocionada por la forma tan insistente en la que aquel hombre la miraba, al grado de comenzar a sentir su respiraci&oacute;n agitada y entre cortada ocasionalmente, hasta que se percat&oacute; que estaba completamente excitada.<\/p>\n<p>Tal vez fue el momento, saber que estaban solos, o el sentirse absoluta y morbosamente deseada por un completo extra&ntilde;o que repentinamente sus piernas comenzaron a sentirse m&aacute;s y m&aacute;s ligeras, al grado que comenz&oacute; a abrir las piernas ligeramente cual flor de oto&ntilde;o que se abre con los pocos rayos de sol que entibien sus p&eacute;talos.<\/p>\n<p>El hombre levantaba el entrecejo al un&iacute;sono en el que las piernas de Marcela se abr&iacute;an&#8230;<\/p>\n<p>Cual habr&aacute; sido la expresi&oacute;n de la cara de este afortunado caballero que Marcela sonri&oacute; con una mueca entre orgullosa traviesa y satisfecha, que provoc&oacute; una reacci&oacute;n muy comprensible al tener a semejante mujer en una situaci&oacute;n as&iacute;, su biolog&iacute;a lo traiciono, provoc&aacute;ndole una notoria erecci&oacute;n que el hombre tuvo que reaccionar poniendo su mano en el pantal&oacute;n para acomodar su miembro que ya le incomodaba en el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Marcela sinti&oacute; como dentro de ella algo tibio se hac&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s grande cada vez, despu&eacute;s de haber visto como aquel extra&ntilde;o se tocaba el pene por la excitaci&oacute;n que ella hab&iacute;a provocado en &eacute;l. Ya sinti&eacute;ndose c&oacute;moda y editada ella coloco sus manos sobre sus piernas acarici&aacute;ndolas lentamente de arriba hacia abajo lentamente disfrutando la sensaci&oacute;n de las medias en sus manos, sensaci&oacute;n regalada por la excitaci&oacute;n que sent&iacute;a.<\/p>\n<p>Ella continu&oacute; acariciando sus piernas ya completamente abiertas y dejando entrever sus bragas negras que eran ya completamente visibles debajo de esa falda negra que dibujaba de manera majestuosas sus p&aacute;lidas piernas en marcadas por ese liguero de encaje.<\/p>\n<p>Estaba tan excitada por la situaci&oacute;n que comenzaba a acariciarse por debajo de la fada esas hermosas piernas rosando delicadamente su vagina por encima de su ropa interior. Mientras con su otra mano comenzaba a acariciarse los senos por encima de la blusa, la situaci&oacute;n era cada vez m&aacute;s excitante al grado que ella comenz&oacute; a acariciar la piel que sobre sal&iacute;a por encima de su escote, llegando al grado de introducir la mano en su sost&eacute;n y acariciar su seno excitado que dejaba entre sentir su piel erizada con el rose de su propia mano.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el punto en el que la excitaci&oacute;n que sent&iacute;a provoco que la deliciosa humedad que emanaba de entre sus piernas fue tanta que comenz&oacute; a sentirse h&uacute;meda su ropa interior, y fue en ese momento que ella reacciono al sentir sus dedos h&uacute;medos por encima de sus delicadas bragas negras de encaje, que un golpe la devolvi&oacute; a la realidad de la situaci&oacute;n ella emocionada excitada y sorprendida se acomod&oacute; la falda, acomodo su brasier y su blusa, y pidi&oacute; apresuradamente la parada, para bajar r&aacute;pidamente dejando a ese hombre, est&uacute;pidamente petrificado por la excitaci&oacute;n Marcela le hab&iacute;a regalado en esa ma&ntilde;ana abandonada por las personas que aquel d&iacute;a prefirieron quedarse en casa para regalarles a ambos esta extra&ntilde;a pero afortunada experiencia.<\/p>\n<p>Marcela ya en la calle&#8230; caminaba absorta en si misma deleit&aacute;ndose con la excitaci&oacute;n de ese viaje alucinante que a&uacute;n le ten&iacute;a con esa sensaci&oacute;n de embriaguez d&aacute;ndose cuenta que le gusta ser observada por los hombres y que le gusta exhibirse en situaciones particulares. Pues ese hombre entrecano le hab&iacute;a provocado una gran excitaci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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